SERMON DEL DESANIMO
El desánimo es una sensación muy típica en los seres
humanos, quien no haya experimentado este sentimiento es porque
no es humano. El desánimo se manifiesta de muchas formas pero las
más comunes suelen ser: 1) Un menor nivel de energía de la
habitual, 2) Ponernos apáticos y 3) Desmotivados para hacer las
cosas.
El desánimo puede venir a tu vida por motivos muy variados: La
tristeza de una mala noticia, la soledad, el cansancio mental, una
crisis existencial, una enfermedad prolongada, cuando las finanzas
están bajas, cuando el proyecto-emprendimiento-negocio no resulta
La situación de pandemia y incertidumbre e incluso, por una mala
alimentación que muestra carencias nutricionales o por falta de
descanso adecuado. Pero el desánimo también puede llegar a ti por
pensar negativamente sobre todo aquellos pensamientos de lástima o
auto-reproche.
El desánimo es como un remolino de agua que nos quiere succionar
hasta hundirnos. Puede durar unos minutos, horas, días, semanas y
hasta convertirse en algo crónico (una enfermedad). Esto último es
muy peligroso porque de no espantarlo puede instalarse en nuestra
vida para siempre. Por eso es importante estar alerta cuando el
desánimo viene porque no te soltará si no se lo impides.
EL DESÁNIMO Y LA BIBLIA
En la Biblia encontramos un caso particular donde unos
constructores fueron presa del desánimo y no supieron manejarlo.
Leamos Nehemías 4:10-11 y aprendamos algunas verdades que allí
aparecen:
«Entonces el pueblo de Judá comenzó a quejarse: “Los
trabajadores se están cansando, y los escombros que quedan por
sacar son demasiados. Jamás podremos construir la muralla por
nuestra cuenta”. Mientras tanto, nuestros enemigos decían: “Antes
de que se den cuenta de lo que está pasando, caeremos encima de
ellos, los mataremos y detendremos el trabajo”».
El Contexto del Pasaje:
Esto ocurre en el año 445 a.C. Se trata de la reconstrucción del muro
de Jerusalén. Algunos judíos que habían estado exiliados en
Babilonia por muchos años habían vuelto a su ciudad natal a
levantar los muros que los babilonios habían destruido. Nehemías es
el encargado de comandar a los re-constructores y si bien
comenzaron con energía, con el paso del tiempo el ánimo de los
hombres fue decayendo gradualmente, veamos por qué.
1. El Cansancio por auto-exigencia te pasará la Cuenta.
“Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado…” (Nehemías
4:10)
Los trabajadores estaban agotados física y mentalmente, habían
trabajado tanto que quemaron todas sus energías. Esto lo vemos en
Nehemías 4:6 donde dice que levantaron el muro hasta la mitad de
su altura porque trabajaron arduamente. En otras palabras,
“comenzaron rápido y no se detuvieron a descansar”. Y eso suele ser
un error típico en las personas que trabajan demasiado, ¡le dan duro
a la faena hasta terminarla! Se exigen más de la cuenta ignorando
que el cuerpo y la mente necesitan hacer paradas, respirar,
desconectarse para recuperar energías; de no hacerlo es obvio que el
desánimo vendrá. A veces cometemos la equivocación de pensar
que el desánimo es un problema estrictamente espiritual y a veces lo
es . Y decimos ‘Tal vez tenga que volver a rendir mi vida a Dios’, y
el Señor renueva nuestras fuerzas pero en otras oportunidades el
único problema es que estamos exhaustos. ¿Qué debemos
hacer? Frenar, tomarte un día o dos, no hacer el trabajo de un solo
golpe cuando éste es mucho sino por tiempos, incluso irte a dormir
temprano y orar eso puede ser lo más espiritual que hagas durante
toda tu jornada.
2. Las Tareas Inconclusas y banalidades de la Vida te
frustrarán.
“…Los escombros son muchos. No podremos terminar de reparar
los muros” (Nehemías 4:10).
Debemos recordar que los constructores estaban re-construyendo un
muro caído, los escombros del muro antiguo estaban por todas
partes. Y al parecer eran tantos que no les permitían trabajar con
libertad. Al ver tantos escombros por aquí y por allá los trabajadores
se desanimaron, ¿saben por qué? Porque el desorden, la confusión,
las tareas acumuladas, los proyectos abandonados, temas no
resueltos provocan estrés y cansancio mental.
¿Qué debes hacer? Sencillo, “pon en orden tu casa, ordena tus
prioridades, tus cosas, tu cuarto, haz un inventario de tu vida y pon
todo en su lugar; renuncia a los obstáculos de la vida y al viejo
hombre que está corrompido, de no hacerlo seguirás tropezando con
los mismos errores de siempre y la frustración te alcanzará”.
Los escombros también pueden representar aquellas trivialidades del
día a día, cosas superficiales o de menor importancia que te distraen
y que llaman tu atención y hacen que pierdas el foco. Enfócate en lo
que realmente importa, en reconstruir el muro, tu proyecto, tu
relación con Dios, emprendimiento, matrimonio, carrera
universitaria, liderazgo… ¡deja de fijarte en los detalles sin
importancia que roban tu energía y te hacen perder el gozo.
3. Las Palabras de Maldición que salen de tu Boca cancelarán
la Bendición.
Santiago 3:3-5“HE AQUÍ NOSOTROS PONEMOS FRENO
EN LA BOCA DE LOS CABALLOS PARA QUE NOS
OBEDEZCAN, Y DIRIGIMOS ASÍ TODO SU CUERPO. MIRAD
TAMBIÉN LAS NAVES; AUNQUE TAN GRANDES, Y
LLEVADAS DE IMPETUOSOS VIENTOS, SON GOBERNADAS
CON UN MUY PEQUEÑO TIMÓN POR DONDE EL QUE LAS
GOBIERNA QUIERE. ASÍ TAMBIÉN LA LENGUA ES UN
MIEMBRO PEQUEÑO, PERO SE JACTA DE GRANDES
COSAS. HE AQUÍ, CUÁN GRANDE BOSQUE ENCIENDE UN
PEQUEÑO FUEGO!”
Santiago 3:9-10 “Con la lengua bendecimos a nuestro
Señor y Padre, y con ella maldecimos a las personas,
creadas a imagen de Dios.10 De una misma boca salen
bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser
así.
Si volvemos a la historia de Nehemías que decía el pueblo
“…No podremos reconstruir el muro” (Nehemías 4:10)
Notamos aquí la misma actitud que siglos antes algunos hombres
manifestaron cuando fueron enviados a explorar la Tierra Prometida,
me refiero a los 12 espías que Moisés envió y de los cuales 10
trajeron un informe negativo. En cierta parte del reporte ellos
dijeron: “No podremos vencerlos”, y con esto lapidaron el ánimo de
todo el pueblo. En este caso los re-constructores no se enfrentaban a
gigantes sino a una tarea monumental, terminar el muro antes que
los enemigos llegaran para atacarlos. Y al igual que los 10 espías
cancelaron la bendición por culpa de sus palabras de
desánimo. ¿Qué aprendemos? Pon atención a lo que dices, vigila
tus palabras porque ellas tienen el poder de la vida y la muerte,
poder de abrir o cerrar puertas; por tanto cuando venga el desánimo
no abramos nuestra boca a no ser para declarar bendición sobre ese
proyecto, tarea, petición o prueba; pero si te la pasas maldiciendo,
quejándote por lo que te ha tocado vivir entonces ni creas que podrás
terminar el muro. Simplemente niégate a abrir tus labios para
proferir maldición cuando el desánimo ha llegado a tu vida, lo más
sabio que puedes hacer es declarar bendición ––sé que saldré de
ésta, con la ayuda de Dios terminaré esta tarea, creo en fé que pagaré
mi deuda––, o bien quedarse callado. Deja que Dios obre en tu vida
4. El Temor a las Situaciones Difíciles provocará Estancamiento.
“Y nuestros enemigos maquinaban: «…los mataremos; así haremos
que la obra se suspenda»” (Nehemías 4:11).
Los enemigos de los judíos no querían que la muralla de la ciudad
fuese reconstruida porque así les sería fácil ingresar a Jerusalén para
acabar con ellos. ¿Qué aprendemos? Tienes que entender que en la
vida siempre encontrarás personas, situaciones o cosas que se
opondrán a tu éxito: un socio fraudulento, un cónyuge que no te
ama, un hijo que te causa problemas, una adicción que te mantiene
atado, una enfermedad que no te suelta, una crisis financiera que
lleva años, un proyecto que no resulta, o incluso malas decisiones
tomadas por ti mismo; en fin, en ocasiones pareciera que la vida
maquina contra ti. Eso puede producir temor y éste provocará un
desánimo tan fuerte que te tumbará a la cama y ahí te mantendrá si
no haces algo al respecto. Acéptalo, la vida no es fácil, las
situaciones adversas son parte del show, ¿quien te dijo que en este
mundo solo tendrías recompensas? Aceptar los golpes y seguir
adelante es lo que te hace grande, si no lo entiendes te pasarás toda
tu vida deprimido, amargado, triste, estancado, queriendo renunciar
a cada rato, manteniéndote en un nivel inferior al que deberías estar.
La Historia en los próximos versículos comienza a cambiar el
pueblo se organiza y arma estrategias para expulsar el desanimo y
seguir en la construcción, además se produce un llamado.
VERSICULO 14
Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales,
y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del
Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por
vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por
vuestras casas.
LEER VERSICULO 15,16
CONCLUSIÓN
Deseo terminar con un versículo que siempre me ha cautivado, quizá
porque me conecto con su personaje o porque la historia me resulta
familiar:
«Y David estaba muy angustiado porque la gente hablaba de
apedrearlo, pues todo el pueblo estaba amargado, cada uno a causa
de sus hijos y de sus hijas. Mas David se fortaleció en el Señor su
Dios» (1ª Samuel 30:6).
Al igual que David yo también he sufrido angustias
Al igual que David también he experimentado las críticas y
acusaciones de gente maliciosa, incluso algunos cercanos a mí.
Y al igual que David yo también he hallado fortaleza en esos
momentos de desanimo cuando he recurrido al Señor. Él no me
ha dejado solo.
He aquí la clave:
CUANDO VENGAN ESOS TIEMPOS DE DESÁNIMO DEJA
TODO LO QUE ESTÁS HACIENDO Y VUÉLVETE EN
COMUNIÓN CON DIOS; ORA CON MÁS FUERZA, CANTA
ALABANZAS, DECLARA BENDICIÓN, GRITA SUS
BONDADES, LEE LA BIBLIA EN VOZ ALTA, DESCANSA
FÍSICAMENTE, SALE DEL LUGAR QUE TE TIENE
ANGUSTIADO, JÚNTATE CON GENTE OPTIMISTA Y
ESPIRITUAL, CONGRÉGATE, Y SOBRE TODO,
ENCOMIENDA TU CAUSA AL TODOPODEROSO.
ENCOMIENDA A JEHOVA TU CAMINO Y EL HARÁ
Entonces el desánimo saldrá huyendo porque no puede soportar a
alguien que emana la presencia de Dios en su vida.