OBESIDAD MÓRBIDA: TRATAMIENTO EFICAZ SIN BISTURÍ
Integrantes: José David Pérez Puerto - 202324215
Juan David Castro Zafra - 202323793
Daniel Hernan Orjuela Ruiz- 202323947
Juan Pablo Cáceres Espinel - 202323698
Resumen e Introducción
La reducción del peso corporal efectúa un cambio positivo en pacientes que presentan la
patología de Diabetes Mellitus tipo 2 (DM 2). Puesto que la exposición a ejercicio física
incrementa en medida la sensibilidad a la insulina, reduce la resistencia a la misma, además
de apoyar a la mejora del control glucémico.
No obstante, los fármacos empleados en la actualidad, en el tratamiento de DM tipo 2 se
asocian a la ganancia ponderal, creando así un círculo vicioso que los nuevos tratamientos de
la DM tipo 2 tratan de romper.
En caso que la modificación del estilo de vida fracasa pueden emplearse fármacos
¨antiobesidad¨ y si éstos también lo hacen, puede recurrirse a cirugía bariátrica
En el caso clínico, va a estar en evaluación el proceso de evolución de un paciente el cual va
a recibir un tratamiento enfocado en la reducción de peso mediante fármacos especializados
para la pérdida del mismo.
Caso clínico:
Presentamos el caso de un paciente masculino de 64 años sin hábitos tóxicos, con
antecedentes personales de hipertensión arterial (probablemente debido al daño en los riñones
a costa de la diabetes, lo que ocasionaría retención de líquidos y sales, o por la aterosclerosis
debido a los LDL y su debilitamiento por la diabetes), obesidad, dislipidemia (niveles
elevados de colesterol o grasas en sangre, probablemente debido a una dieta no balanceada, a
la utilización del colesterol como fuente de energía debido a la insulinoresistencia, al
aumento de la producción de VLDL por parte del hígado), cardiopatía isquémica tipo angor
estable con enfermedad multivaso portador de cuatro stents farmacoactivos y diabetes tipo 2
diagnosticada hace ocho años, con afectación de órganos diana por nefropatía diabética, con
una insuficiencia renal crónica estadio 3ª.
Para explicar mejor que es la cardiopatía isquémica tipo angor estable con enfermedad
multivaso portador de cuatro stents farmacoactivos:
● Cardiopatía isquémica: Es la reducción del flujo sanguíneo hacia el corazón,
probablemente debido a la aterosclerosis del paciente.
● Angor estable: Dolor en el pecho cuando no llega suficiente oxígeno al corazón.
● Enfermedad multivaso: Estrechamiento de dos o más arterias coronarias.
● Stents farmacoactivos: Pequeños dispositivos que se insertan en las arterias coronarias
para abrirlas y mejorar el flujo sanguíneo.
Respecto a la nefropatía diabética, consiste en el daño a los riñones, uno de los organos diana
de la diabetes.
Si bien, en sus primeras etapas puede no causar sintomatología alguna, a medida que
evoluciona pueden aparecer síntomas como hipertensión, hematuria o espuma en la orina,
poliuria, fatiga. Hinchazón en los tobillos, los pies y las manos, dificultad para concentrarse,
pérdida de apetito, entre otros.
Para concluir la profundización de esta primera parte: insuficiencia renal crónica estadio 3ª.
Esta es una etapa avanzada de la enfermedad renal donde estos órganos han perdido gran
parte de su funcionalidad.
Para dar con este diagnóstico, es necesario tener una TFGe (tasa de filtrado glomerular que
mide la cantidad de sangre que filtran los riñones por minuto) de entre 30-45 ml/min/1,73 m²
y un daño renal presente en biopsia renal o evidencia de enfermedad renal durante más de 3
meses.
Para el cálculo de la TFGe se tiene en cuenta la creatinina, de la que se hablará más adelante,
junto con parámetros como la edad, sexo, estatura o peso, sin embargo, muchas veces se
cambia la creatinina por la cistanina C, ya que la producen muchas células del cuerpo y no se
ve afectada por la edad, dieta, actividad o tamaño muscular.
Tras el debut diabético, el paciente es inicialmente controlado por el médico de atención
primaria. Sin embargo, al cabo de ocho años el paciente es derivado por primera vez a la
consulta por mal control glucémico y cifras de HbA1c 8.3% (diagnóstico de diabetes ya que
está por encima de 6.5%). Estaba en tratamiento con metformina 850 mg/cada 12 horas y
pioglitazona 30 mg cada 24 horas, presentaba un peso 135 kg, talla 1.70 m (IMC de 46.7,
siendo por encima de 30 obesidad), un perímetro de cintura 135 cms. En el resto de la
exploración física inicial, destacaba un soplo sistólico 2/6 en foco aórtico irradiado a
carótidas (sonido turbulento leve en una escala de 1 a 6, originado en la válvula aortica y
entendido a las carótidas, arterias encargadas del flujo sanguíneo hacia la cabeza o cuello),
con una auscultación pulmonar normal. El abdomen mostraba abundante panículo adiposo.
Extremidades inferiores sin edema.
El índice de masa corporal (IMC) es el peso de una persona en
kilogramos dividido por el cuadrado de la estatura en metros. Permite
evaluar la categoría de peso: bajo peso, peso saludable, sobrepeso, y
obesidad.
Por otro lado, la circunferencia de la cintura es un indicador indirecto
de la cantidad de tejido adiposo intraabdominal. Se ha llegado a
demostrar que es un indicador más fiable que el IMC para determinar
el riesgo de una enfermedad cardiovascular. Para su cálculo, la
persona debe estar de pie, con los pies juntos, los brazos a los lados y
el abdomen relajado para, a continuación, rodear su abdomen con la cinta métrica a la altura
del ombligo y sin presionar hacer una inspiración profunda y al momento sacar el aire. Una
medida en un hombre por encima de 102 cm y en una mujer por encima de 88cm representa
un riesgo de DMT2, colesterol alto, presión arterial alta y enfermedad cardiovascular.
En cuanto al apartado farmacológico, la metformina es un antidiabético oral que disminuye la
producción de glucosa por parte del hígado y aumenta la sensibilidad a la insulina, facilitando
el paso de glucosa hacia las células. También retrasa la absorción de glucosa en el intestino
delgado, evitando que aumenten demasiado sus niveles plasmáticos después de comer.
Separado de la diabetes, reduce los niveles de LDL en la sangre y ayuda a perder peso en las
personas con DMT2.
Por otro lado, la pioglitazona es un antidiabético oral que aumenta la sensibilidad a la insulina
en las células, sin embargo, puede propiciar las fracturas óseas en las mujeres, genera
retención de líquido en tobillos, pies, manos y causa ganancia de peso.
Exámenes auxiliares:
Las pruebas de laboratorio revelaron una glucosa de 158 mg/dl, que dado el contexto se
entiende que corresponde a una prueba en ayunas, donde los valores para considerarse
diabetes van desde 126mg/dL o más.
La prueba de urea, más exactamente el examen de nitrógeno ureico en sangre, mostró valores
de 27 mg/dl, mostrando valores altos respecto a los considerados valores normales: 10-20
mg/dl. Esto probablemente debido a la insuficiencia cardiaca.
La creatinina también se encuentra ligeramente elevada, con un valor de 1.4 mg/dl, 0.1
encima del valor normal. Puede causarlo una falla renal derivada de la diabetes.
El ácido úrico tenía valor de 8.9 mg/dl, siendo muy por encima del 7.8 de regla,
probablemente a causa de la obesidad y la insuficiencia renal.
El colesterol total es de 158 mg/dl, HDL 32 mg/dl y LDL 99mg/dl, estando dentro de los
valores óptimos, pero teniendo un HDL <40, con lo que habría riesgo de enfermedad
cardiaca, pero en general mostrando cierto control alimentario. A pesar de esto, el paciente ha
desarrollado aterosclerosis por la cardiopatía isquémica con enfermedad multivaso, es decir,
ya se han obstruido las arterias coronarias por la placa de LDL.
La función hepática es normal y en el análisis de orina no había glucosuria, pero si indicios
de proteínas y sangre, indicadores de una falla renal.
Relevancia de los exámenes y valores normales:
Glucosa: La diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por niveles altos de glucosa en
sangre, porque el cuerpo no produce suficiente insulina, porque el hígado produce demasiada
glucosa y la libera en la sangre o porque se vuelve resistente a la insulina, hormona vital del
páncreas que interviene en el transporte y almacenamiento de la glucosa en las células, con lo
que se altera su uso como fuente de energía.
Su almacenamiento en el torrente sanguíneo puede ocasionar problemas en los ojos, riñones,
corazón o nervios, con lo cual adquiere relevancia el examen de glucosa, el cual busca definir
el tipo de diabetes en el paciente: diabetes tipo 1, diabetes tipo 2, diabetes gestacional o
prediabético.
● Diabetes tipo 1: Es comúnmente diagnosticada en niños y jóvenes que presenten
síntomas como poliuria. También es conocido como insulinodependiente, juvenil o de
la niñez.
Se manifiesta en polidipsia (sed intensa), poliuria (micción u orina frecuente)
pérdida de peso, cambios en la visión y fatiga. El tratamiento se basa en la administración
diaria de insulina para cubrir la insulinodependencia.
● Diabetes tipo 2: También llamada diabetes del adulto por diagnosticarse comúnmente
en la adultez. Es causada por una resistencia a la insulina, y aunque, como ya se
mencionó, es comúnmente diagnosticada en el adulto.
Presenta los mismos síntomas de la tipo 1 pero menos marcados, con lo que
suele diagnosticarse de forma tardía.
● Diabetes gestacional: Aquella que se manifiesta en cualquier momento del embarazo
sin que la mujer haya tenido antes diabetes. Generalmente desaparece después del
parto, pero puede generar un mayor riesgo de desarrollar DMT2 a futuro o que el bebé
tenga DMT2 u obesidad en el futuro
● Prediabetes: Es aquella con los niveles de azúcar en sangre más altos de lo normal
pero no lo suficiente para tratarse de un diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2.
Aumenta el riesgo de desarrollar DMT2, derrame cerebral o enfermedad del corazón.
Es reversible mediante la adquisición de hábitos de vida saludables.
En cuanto a los exámenes, hay cuatro formas principales de realizarlo:
● Glucemia en ayunas: Se realizan cuando la persona ha ayunado por lo menos 8 horas,
tomando solo sorbos de agua.
● Examen de hemoglobina A1C (A1C): Mide la glucosa promedio en los últimos 3
meses, con lo que la persona puede beber y tomar antes del examen. Para su
verificación se deben considerar factores como padecimiento de anemia u otros
problemas de sangre o si la persona está en el segundo o tercer trimestre del
embarazo, siendo estos factores que pueden alterar la fiabilidad de la prueba.
● También debe tenerse en cuenta si no coinciden los niveles de glucosa con los de la
prueba HbA1c, con lo que ya no se podría considerar fiable el resultado.
● Prueba de tolerancia a la glucosa oral: Para esto, el paciente debe realizar ayuno 8
horas antes de la prueba. Se toma la muestra de sangre en ayuno y se administra una
carga de glucosa. 2 horas después de la administración se toma otra muestra. En
gestantes, la sangre se extrae cada hora durante 2 a 3 horas. Si las concentraciones
están 2 a 3 veces más altas, muy posiblemente tendrá diabetes gestacional.
● Prueba aleatoria de glucosa en plasma: Esta prueba se puede realizar en cualquier
momento del día, pero deben presentarse los síntomas propios de la diabetes.
Las pruebas de detección de diabetes tipo 2 en personas que no presentan síntomas se
recomiendan para:
● Niños con sobrepeso que tengan otros factores de riesgo de padecer diabetes, a partir
de la edad de 10 años y se repite cada 3 años
● Adultos con obesidad o sobrepeso (IMC de 25 kilogramos por metro cuadrado o
superior) a partir de los 35 años y se repite cada 3 años
● Mujeres con sobrepeso que tienen otros factores de riesgo como presión arterial alta y
planean quedar embarazadas
● Todos los adultos de 35 años o más, se repite cada 3 años o a una edad más temprana
si la persona tiene factores de riesgo tales como presión arterial alta, o tener una
madre, padre, hermana o hermano con diabetes
Nitrógeno ureico en sangre: Mide la cantidad de nitrógeno que proviene de la urea, la cual
se produce en el hígado y se excreta en la orina. Este es uno de los productos de desecho que
eliminan los riñones por medio del filtrado glomerular, con lo que, si hay problemas renales,
no pasará al espacio urinario y derivará en una acumulación sanguínea.
La insuficiencia cardiaca, la deshidratación o una dieta con alto contenido de proteínas puede
incrementar estos niveles de nitrógeno ureico, mientras que el daño hepático lo puede
disminuir, aunque también lo puede hacer en el segundo o tercer trimestre de gestación.
Las personas en las primeras etapas puede que no noten ningún síntoma, y es aquí donde es
útil el NUS (nitrógeno ureico en sangre), ya que permite detectar problemas renales cuando el
tratamiento aún es eficaz. Esta prueba hace parte del PMC, como se especificará más
adelante, que consiste en un conjunto de pruebas que dan información sobre el equilibrio
metabólico y químico del cuerpo.
Se suele pedir cuando hay riesgo de desarrollar enfermedad renal, cuyos factores de riesgo
son: antecedentes familiares, diabetes, hipertensión o enfermedad cardiaca. También se puede
pedir si hay picazón, fatiga, necesidad de orinar con mucha o poca frecuencia, hinchazón en
piernas, pies y tobillos, calambres y dificultad para dormir.
Los valores normales en un adulto son de 10-20 miligramos por decilitro (mg/dL), mientras
que en un niño son de 5 a 18 mg/dL.
Valores altos pueden demostrar que hay una lesión o enfermedad renal causada por diabetes.
hipertensión, bajo flujo de sangre a los riñones por deshidratación o insuficiencia cardiaca o
por una dieta rica en proteínas.
Valores bajos pueden deberse a una dieta baja en proteínas, desnutrición o daño grave en el
hígado, aunque también puede deberse por un consumo excesivo de líquido
Creatinina: La creatina es un producto normal de desecho generado a partir de la actividad
muscular.
Normalmente, los riñones filtran la creatinina y la eliminan por la sangre, sin embargo, ante
falla renal, pueden incrementar sus concentraciones plasmáticas. A pesar de esto, la prueba de
creatinina no suele usarse sola sino acompañada de otros cálculos o comparada con otras
sustancias, esto porque la cantidad de creatinina puede varias dependiendo de la edad,
cantidad de músculo o nivel de actividad.
Para su comparación, los niveles de creatinina en sangre se suelen comparar con el nivel de
nitrógeno ureico en la sangre.
Tanto el examen de nitrógeno ureico como el de creatinina se incluyen en el panel metabólico
completo (PMC) o panel metabólico básico (PMB), pruebas que se pueden pedir como una
revisión de rutina.
Este examen es útil para diagnosticar enfermedades renales, monitorear problemas renales
conocidos o verificar los efectos secundarios de los medicamentos que pueden generar
enfermedades renales. Se suele pedir si hay pérdida de peso, hinchazón en manos, pies y
párpados, fatiga, sangre o espuma en la orina, incremento o disminución de la micción,
picazón u hormigueo, problemas para dormir o pensar con claridad y demás.
También se suele pedir si hay un alto riesgo de desarrollar una enfermedad renal, como
ocurre cuando hay diabetes, obesidad, hipertensión, enfermedad renal, tiene más de 50 años,
entre otros factores.
Los valores normales suelen ser de 0.7 a 1.3 mg/dL para hombres y de 0.6 a 1.1 mg/dL para
las mujeres.
Un nivel elevado puede deberse a una diabetes, rabdomiólisis u obstrucción de las vías
urinarias.
Los niveles bajos pueden significar desnutrición, perdida de músculo por envejecimiento o
una enfermedad hepática, por ejemplo.
Ácido úrico: Es una sustancia química que se produce cuando el cuerpo degrada algunas
células del cuerpo o cuando degrada purinas, las cuales se producen de forma normal en el
cuerpo o también se encuentran de forma natural en alimentos como el hígado, las arvejas,
judías o la cerveza.
Después de la degradación de las purinas, el ácido úrico se disuelve en la sangre y viaja a los
riñones.
Sus valores normales están entre 3.5 y 7.2 mg/dL.
Valores por debajo del rango pueden deberse a una dieta baja en purinas, enfermedad
metabólica hereditaria o una infección por VIH.
El examen también se puede pedir por la presencia de gota, enfermedad renal crónica,
cálculos renales o lesión del riñón y uréter. Estas últimas porque cuando hay una
concentración elevada de urato o ácido úrico en la sangre puede desarrollarse un depósito de
cristales de urato sódico en las articulaciones si hablamos de la gota, por ejemplo, generando
su inflamación y dolor.
Para este examen simplemente se evita comer o beber 4 horas antes al examen, que consiste
en tomar una muestra de sangre y someterla al estudio de esta sustancia en el laboratorio.
Una concentración por encima del rango normal puede deberse a la edad, una enfermedad
renal crónica, un síndrome metabólico y obesidad, insuficiencia renal, DMT1 y 2, ejercicio
de forma excesiva, medicamentos diuréticos y bajas dosis de aspirina, y cuando se habla de
una hiperuricemia y gota aparecen junto a estos HTA, DM, litiasis renal o pierdas en el riñón
y una hiperlipidemia, ocasionando aumento de riesgo cardiovascular.
Aunque puede llegar a generar cristales, padeciendo el paciente de gota y de cálculos renales,
por ejemplo, en muchas ocasiones, la hiperuricemia es asintomática.
Para su tratamiento se podría pensar en una dieta vegana.
Colesterol total: También denominado lipograma o perfil lipídico, es un análisis de sangre
que permite conocer la cantidad de colesterol y triglicéridos en sangre. Permite conocer el
riesgo de acumulación de depósitos de grasa o placas en las arterias, lo que derivaría en una
aterosclerosis, donde las arterias estarían estrechas u obstruidas, con lo que habría riesgo de
ataques cardiacos u otras formas de enfermedad cardiaca y enfermedad de los vasos
sanguíneos.
Refiriéndose propiamente al examen, los objetos de estudio son:
● Colesterol total: Suma del contenido de colesterol en la sangre
● LDL (Colesterol de lipoproteínas de baja densidad): También llamado colesterol
malo. Su exceso produce la formación de placas en las arterias. Estas placas pueden
romperse y provocar un ataque cardiaco o accidente cerebrovascular.
● HDL (Colesterol de lipoproteínas de alta densidad: También llamado colesterol bueno
porque elimina el LDL, con lo que evita la obstrucción de las arterias por las placas o
su endurecimiento.
● Triglicéridos: Cuando no se utilizan las calorías de los alimentos, estas se convierten
en triglicéridos, almacenados en células grasas. Niveles elevados se asocian a
sobrepeso, vida sedentaria, consumo elevado de alcohol o dulces, tener diabetes o
fumar.
Evolución
Evolución en el Primer Mes:
En la siguiente revisión, el paciente solamente había perdido 1 kg de peso (133 kg),
refiriendo que a pesar de estar motivado por el nuevo tratamiento, no podía realizar ejercicio
físico por molestias importantes en ambas caderas. Presenta buena tolerancia al tratamiento
con liraglutida, por lo que se decide incrementar la dosis a 1.8 mg/día y control a los seis
meses.
liraglutida: La liraglutida inyectable (Victoza) se usa con un programa de dieta y ejercicio
para controlar los niveles de azúcar en la sangre en adultos y niños de 10 años de edad y
mayores con diabetes tipo 2 (afección en la que el cuerpo no usa la insulina de modo normal
y, por lo tanto, no puede controlar los niveles de azúcar en la sangre) cuando otros
medicamentos no controlan los niveles lo suficientemente bien.
Se considera un mimético de la incretina. Funciona al ayudar al páncreas a liberar la cantidad
correcta de insulina cuando los niveles de azúcar en la sangre son altos. La insulina ayuda a
trasladar el azúcar de la sangre a otros tejidos del cuerpo en donde se usa para obtener
energía. La liraglutida inyectable también retarda el vaciamiento del estómago y puede
disminuir el apetito y provocar pérdida de peso.
Evolución en el Sexto Mes:
A los seis meses después, el paciente es revisado en la consulta, sigue los consejos dietéticos,
tras la última modificación del tratamiento se muestra una importante mejoría, con
disminución del peso (un total de 9 kg) y descenso de las cifra de HbA1c. En este punto
mantenía tratamiento con liraglutida 1.8 mg/ día, metformina 850 mg/cada 12 horas y
pioglitazona 30 mg/día.
HbA1c:
La prueba de hemoglobina glicosilada (HbA1c) es un examen de sangre para la
diabetes tipo 2 y prediabetes. Mide el nivel promedio de glucosa o azúcar en la
sangre durante los últimos tres meses.
Metformina:
La metformina ayuda a controlar el nivel de azúcar en la sangre de varias maneras,
entre ellas ayudando al cuerpo a responder mejor a la insulina que produce de manera
natural, y reduciendo la cantidad de azúcar que el hígado produce y la que los
intestinos absorben de los alimentos.
Pioglitazona:
La pioglitazona es un fármaco antidiabético del grupo de las tiazolidinedionas que
aumenta la sensibilidad a la insulina y reduce la producción hepática de glucosa. Al
igual que otras tiazolidinedionas, disminuye la insulinorresistencia que se asocia a la
diabetes tipo 2 sin estimular la liberación de insulina por parte de la célula beta
pancreática, con lo que reduce el riesgo de hipoglucemia.
Evolución Junio Año Siguiente:
El peso fue de 108 kg, había perdido un total de 27 kg desde febrero de 2013 a junio de 2014.
Además de presentar mejoría en el perfil de lípidos y en el control de las cifras de tensión
arterial.
GOTA: Forma de artritis caracterizada por dolores agudos, enrojecimiento y
sensibilidad de las articulaciones. El dolor y la inflamación se producen cuando
demasiado ácido úrico se cristaliza y deposita en las articulaciones.
Colchicina: La colchicina se usa para prevenir los ataques de gota (dolor repentino e
intenso en una o más articulaciones, causado por niveles anormalmente altos de una
sustancia llamada ácido úrico en la sangre) en adultos. La colchicina (Colcrys)
también se usa para aliviar el dolor de los ataques de gota cuando ocurren.
Creatinina: Sus valores normales están entre 0 - 1.
Forma para medir el correcto funcionamiento renal, filtraciòn desechos de la sangre
Filtrado glomerular: Sus valores normales deben estar igual o mayor a 90 mg/dl
Conclusiones y tratamiento.
El caso presentado muestra un paciente con una obesidad mórbida y un mal control de la
diabetes, junto con factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión y la dislipemia. Ha
acabado desarrollando una enfermedad coronaria severa de multivaso (Hallazgo angiográfico
frecuente en el infarto agudo de miocardio) y una nefropatía diabética (Afecta el
funcionamiento normal de los riñones para eliminar del cuerpo los desechos y el exceso de
líquido, daña lentamente el sistema de filtración de los riñones).
Los principales objetivos en un paciente de estas características, es control de la tensión
arterial con un IECA/ARA-II (Bloquean el sistema renina-angiotensina, un mecanismo que
tiene el organismo para regular de forma precisa la presión arterial. También sirven para
otras patologías cardiovasculares como la insuficiencia cardiaca o la cardiopatía isquémica,
ya que reducen el riesgo de muerte o de padecer eventos cardiovasculares). S que al mismo
tiempo tienen efecto antiproteinúrico (Reducción de la cantidad de proteínas en la orina, el
valor normal de proteinuria es de 0-14 mg/dL) el control de los lípidos con objetivo de
mantener un nivel de LDL<70 mg/dl (Menos de 100mg/dL es el rango óptimo, de 160-189 se
considera alto, y mayor a 190 es muy alto).al tener una cardiopatía isquémica severa (se
produce cuando se obstruye una arteria del corazón. Si es de manera lenta, se habla de
angina de pecho, si se tapona de forma rápida, es cuando se produce un infarto) y HbA1c<
7.5% (La prueba de hemoglobina glicosilada (HbA1c) es un examen de sangre para la
diabetes tipo 2 y prediabetes. Mide el nivel promedio de glucosa o azúcar en la sangre
durante los últimos tres meses, Un nivel de A1c menor a 5.7 % es normal, de 5.7 a 6.4 %
señala prediabetes y de 6.5 o mayor señala diabetes.).
Además, la obesidad es un factor de riesgo cardiovascular, que debemos atacar
enérgicamente. La terapia farmacológica de la obesidad puede ser de utilidad en pacientes
con diabetes, ya que reducciones importantes en el peso se asocian a una mejoría significativa
del control glucémico y otros parámetros metabólicos. Al tratamiento habitual, decidimos
añadirle uno de los conocidos ¨fármacos antiobesidad¨, la Liraglutida, (Estimula la secreción
de insulina e inhibe la liberación de glucagón, por lo que disminuye los niveles de azúcar en
la sangre) análogo humano del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1). La aprobación
inicial es para su uso una vez al día en combinación, bien con metformina (Actúa a nivel del
cerebro, inhibiendo el centro del hambre y, sobre otros neurotransmisores, reduciendo el
apetito) o con una sulfonilurea (Actúan estimulando la secreción de insulina por parte de las
células Beta pancreáticas), así como en combinación con metformina más una sulfonilurea o
una tiazolidindiona (Ayudan a que la insulina trabaje mejor en el sitio de la célula. En
esencia, incrementan la sensibilidad (respuesta) celular a la insulina). Estudios demuestran
que liraglutida disminuye de forma significativa la hemoglobina glucosilada (HbA1c), como
hemos podido comprobar en nuestro paciente, con muy bajo riesgo de hipoglucemia. El
tratamiento con liraglutida también se asocia con una pérdida de peso significativa y
mantenida en el tiempo, disminución de la presión arterial sistólica, mejoría de la función de
las células β y reducción de otros factores de riesgo cardiovascular. Se investigó la eficacia y
seguridad del tratamiento combinado con liraglutide más metformina en comparación con
glimepirida (Reduce la concentración de azúcar en la sangre haciendo que el páncreas
produzca insulina, y ayudando a que el cuerpo use la insulina de manera eficiente). y
metformina, y metformina en monoterapia durante dos años en pacientes con diabetes tipo 2.
Los pacientes tenían entre 18-80 años, fueron randomizados aleatoriamente en los tres
grupos. Otros criterios de inclusión fueron HbA1c 7.0–11.0% (tratamiento con monoterapia
tres meses antes) o 7.0–10.0% (tratamiento con terapia combinada tres meses antes), un
índice de masa corporal ≤40 kg/m2. Los resultados mostraron una reducción significativa de
la HbA1c con liraglutida más metformina (0.4% con 0.6 mg, 0.6% con 1.2 y 1.8 mg) en
comparación al 0.3% de descenso únicamente con metformina en monoterapia. El descenso
de HbA1c con glimepirida más metformina fue 0.5%. Con respecto al peso, los grupos con
liraglutida, tuvieron una mayor pérdida de peso (2.1, 3.0 y 2.9 kg con 0.6, 1.2 y 1.8 mg,
respectivamente) en comparación con el grupo de glimepirida (0.7 kg). Además, la reducción
del peso con liraglutida 1.2 y 1.8 mg fue significativamente mayor que con metformina en
monoterapia. Por otra parte, la incidencia de hipoglucemias fue < 0.5% en todos los grupos
con liraglutida, significativamente menor que en el grupo de glimepirida (24.0%). Así pues, a
pesar de su coste farmacológico, relativamente superior al de otras alternativas terapéuticas,
la liraglutida ha demostrado ser coste-efectiva cuando se analizan los indicadores clínicos y
los costes totales asociados al abordaje de la diabetes tipo 2.
Mecanismo de acción de los principales fármacos:
IECA: Se centra en la inhibición de la enzima convertidora de angiotensina (ECA), también
conocida como enzima convertidora de angiotensina I.
La angiotensina I es un péptido inactivo que se forma a partir de la angiotensinógeno, una
proteína producida por el hígado. Cuando la angiotensina I es liberada al torrente sanguíneo,
es convertida en angiotensina II por la acción de la enzima ECA. La angiotensina II es un
potente vasoconstrictor y estimula la liberación de aldosterona, una hormona que aumenta la
reabsorción de sodio y agua en los riñones.
Los IECA inhiben específicamente la acción de la enzima convertidora de angiotensina
(ECA), bloqueando así la conversión de angiotensina I en angiotensina II.
ARA-II: Bloquean selectivamente los receptores de angiotensina II en los tejidos. La
angiotensina II ejerce sus efectos biológicos al unirse a receptores específicos, principalmente
los receptores de angiotensina tipo 1 (AT1), presentes en diversos tejidos como los vasos
sanguíneos, el corazón, los riñones y las glándulas suprarrenales. Al bloquear estos
receptores, los ARA-II impiden que la angiotensina II actúe sobre ellos, evitando así sus
efectos vasoconstrictores y los efectos secundarios asociados.
LIRAGLUTIDA: Actúa sobre los receptores de GLP-1 en las células Beta del páncreas.
Estimula la secreción de insulina de una manera dependiente de la glucosa, lo que significa
que aumenta la liberación de insulina cuando los niveles de glucosa en sangre son altos,
ayudando así a reducir los niveles de azúcar en sangre después de las comidas.
METFORMINA: Disminuye la producción de glucosa por el hígado. En condiciones
normales, el hígado produce glucosa como parte del proceso de gluconeogénesis. La
metformina inhibe este proceso, lo que resulta en una reducción en la producción de glucosa
hepática. Suprime la actividad de enzimas clave involucradas en la gluconeogénesis, como la
glucosa-6-fosfatasa y la fructosa-1,6-bifosfatasa. Además, activa la vía de la proteína quinasa
activada por AMP (AMPK) en los tejidos periféricos. La AMPK es una enzima que regula el
metabolismo energético celular. La activación de AMPK mejora la sensibilidad a la insulina
en los tejidos periféricos, lo que facilita la captación de glucosa por parte de estas células y
reduce los niveles de glucosa en sangre.