NOMBRE DEL ALUMNO: Esmeralda García Rodríguez
CARRERA: Licenciatura en Pedagogía
NOMBRE DEL CATEDRÁTICO: Mtro. Karlo Alberto Morones Islas
NOMBRE DE LA ASIGNATURA: Política y Legislación Educativa
NOMBRE DE LA ACTIVIDAD: Actividad No.2.- Deserción Escolar: Un problema
urgente que hay que abordar.
FECHA DE PRESENTACIÓN: 16 de julio de 2023
INTRODUCCIÓN
La educación es uno de los activos que cualquier individuo y sociedad debe tener
como tal. Ésta se caracteriza por ser un mecanismo primordial para que las
naciones o países alcancen niveles de desarrollo más elevados. Cuando la
educación es truncada, principalmente, por la deserción escolar entonces inicia un
conflicto social.
No hay mayor evidencia de las limitaciones y necesidades de cambio del sistema
educativo de un país como el incremento de los índices de deserción escolar. Aun
siendo conscientes de la complejidad del fenómeno, derivado de la multitud de
factores incidentes, consideramos esencial su estudio. Ahora bien, no se trata de
establecer un ranking de aspectos causantes de la deserción escolar, más bien,
se trata de definir la problemática, identificando un amplio volumen de factores
incidentes, que permita ir trabajando en todos ellos en la medida de lo posible. De
otro modo, se estarían llevando a cabo actuaciones parciales y segmentadas, que
reducen la probabilidad del fracaso, pero no la eliminan, ya que los menores
continúan expuestos a los factores no atendidos educativamente.
No podemos catalogar la deserción escolar como un problema menor o
secundario; por el contrario, es un tema recurrente en la política educativa a nivel
mundial. Asimismo, la concienciación de que la educación es esencial para el
desarrollo vital de las personas realza su importancia en otras esferas de la
sociedad.
El hecho de que exista el problema de deserción escolar conlleva a que los
individuos detengan la posibilidad de continuar con sus estudios y a su vez dejar
de incrementar su nivel de bienestar, medido como nivel de ingreso, y al mismo
tiempo, incrementar el bienestar social. Es importante mencionar que la deserción
escolar es un problema que no sólo conlleva a una cuestión individual sino social,
es decir, debe haber una participación conjunta entre escuela, padres de familia,
alumnos y gobierno.
La educación es el factor primordial para el desarrollo social. Gracias a ella los
individuos enmarcan relaciones culturales, políticas, económicas y sociales y
crecen integralmente a partir de ellas. Pero para que la educación sea de calidad
requiere del cumplimiento de requisitos y de ciclos de escolaridad que aseguren la
obtención de los conocimientos necesarios dependiendo de la edad del
estudiante.
Es por eso que es tan importante conocer sobre las implicaciones de la deserción
escolar, un problema en aumento.
DESARROLLO
EL PROBLEMA DE LA DESERCIÓN ESCOLAR
La educación puede ser uno de los activos que cualquier individuo y sociedad
debe tener como tal. Ésta es un mecanismo primordial para que los países
alcancen a llegar a niveles de desarrollo más elevados. El problema de la
deserción recae cuando existe ésta misma a temprana edad, si bien existen
muchos factores que ocasionan la misma, el más sobresaliente es el costo de
oportunidad de estudiar en el tiempo. Esto es, en el corto plazo los alumnos
deciden desertar presumiblemente porque tienen problemas económicos,
probablemente el mercado laboral les compensará más que el seguir estudiando,
la cuestión enfatiza cuando no se tiene una idea clara de lo que pasará en el largo
plazo. En el largo plazo esos alumnos que abandonas sus estudios, enfrentan
problemas para integrarse al mercado y conseguir un trabajo más remunerado, a
su vez, son menos productivos y finalmente generan un costo social que puede
ser reflejado en bajo crecimiento económico, trampas de pobreza o bien
desigualdades de los ingreso.
De acuerdo a la ley general de educación del capítulo I de las disposiciones
generales, artículo 2:
“Todo individuo tiene derecho a recibir educación y, por lo tanto, todos los
habitantes del país tienen las mismas oportunidades de acceso al sistema
educativo nacional, con sólo satisfacer los requisitos que establecen las
dispociones generales aplicables”
De lo anterior, es importante señalar que la educación se llega a definir como un
recurso fundamental para obtener ciertos medios, como adquisición, transmisión y
elevación del nivel cultural, que permita de cierta manera contribuir de forma
continua al desarrollo de la persona, y al mismo tiempo, transformar a la sociedad.
El sistema educativo mexicano ha incrementado sus esfuerzos para que todas y
todos los niños del país alcancen a ingresar a la escuela. Hoy en día la educación
básica y media superior obligatoria se conforma por preescolar, la primaria, la
secundaria y preparatoria, es decir, el nivel mínimo de estudios que ofrece el
gobierno mexicano alcanza ya los 15 años. La problemática recae en que no
existen aún programas que permitan la retención de los alumnos en las escuelas,
es decir, no hay una lucha constante contra la deserción escolar.
¿Qué es la deserción escolar y por qué hay que tenerle tanto cuidado?
Como bien su nombre lo indica, la deserción escolar se refiere al abandono
prematuro del sistema educativo. Este abandono generalmente comienza como un
alejamiento gradual, pero recurrente que culmina en la separación total de los
estudios.
Donoso (2002) expone una perspectiva de la deserción escolar en el nivel de
educación secundaria, identificando dos enfoques principales. El primero de ellos,
la considera como un problema causado fundamentalmente por situaciones
socioeconómicas y a consecuencia de las condiciones de pobreza y marginalidad,
vinculación laboral temprana, adicciones y consumos, anomalía familiar, etc. El
segundo enfoque, hace referencia a las situaciones intrasistema que dificultan la
permanencia de los jóvenes en las instituciones educativas, presentándose bajo
rendimiento disciplinario, poca convivencia, etc.
Massé y al. (2006) y Janosz (2000) presentan dos distintas topologías de los
alumnos con alto riesgo de deserción escolar. En las dos tipologías se encuentran
elementos similares y elementos diferenciadores. El análisis de las dos muestras
permitió al equipo de Janosz llegar a una tipología según tres dimensiones de la
experiencia escolar, que son: la inadaptación escolar conductual, el compromiso
frente a la escolarización y el rendimiento escolar. Al cruzar estas tres
dimensiones, formuló cuatro perfiles de alumnos que desertan la escuela: los
discretos, los descomprometidos, los de bajo nivel de rendimiento y los
inadaptados.
Los desertores discretos no tienen problemas conductuales, el compromiso hacia
la escuela es alto pero el rendimiento es muy bajo. Los adolescentes calificados
como discretos son poco detectados, porque no son notados por el personal de la
escuela ya que la única debilidad que tienen es el bajo nivel de rendimiento. No
molestan en clase, no tienen castigos y les gusta la escuela. Hay un peligro con
esta tipología de adolescentes porque no se nota que están en una situación
personal difícil.
Los desertores descomprometidos son adolescentes a los que no les gusta la
escuela, sus aspiraciones escolares son bajas, las notas no les importan y se
consideran menos competentes de los demás. Estos adolescentes parecen tener
una adecuada capacidad cognitiva para desempeñarse bien en la escuela, pero
como no están comprometidos, se dejan “llevar por la ola”. Ellos logran tener un
mínimo en las notas sin trabajar y sin involucrarse en la escuela, pero presentan
más problemas conductuales que los discretos que estarían más vinculados a una
frustración frente a la experiencia escolar.
Los desertores de bajo nivel de rendimiento presentan un nivel de compromiso
bajo, el nivel de inadaptación escolar es mediano y el rendimiento escolar es muy
bajo. Esta tipología de adolescentes no es muy frecuente. Se demarca de las otras
tipologías por sus dificultades a responder a las exigencias escolares a nivel de los
aprendizajes.
Los desertores inadaptados se caracterizan por un nivel bajo de rendimiento
escolar, un bajo compromiso y un nivel de inadaptación escolar elevado. Estos
adolescentes tienen una relación negativa con la experiencia escolar tanto al nivel
de los aprendizajes como a nivel conductual, tienen un nivel alto de ausentismo
escolar y están mucho más sancionados que los demás. Estos adolescentes
tienen una experiencia escolar más negativa que las otras tipologías de
desertores.
Un conjunto de estudios hechos por la Dependencia de Educación Superior
(DES), reafirman que esta problemática no sólo tiene implicaciones en el nivel de
ingresos, sino que también se asocia a dinámicas de exclusión y desintegración
social, como el desempleo, la falta de participación, el desplazamiento forzado, la
drogadicción e incluso las conductas delictivas.
Pero el peor de los casos está cuando la deserción escolar se da en tiempos muy
tempranos volviendo en un problema de “analfabetismo” lo que da como resultado
un costo social.
La deserción escolar se puede presentar de cinco maneras:
• Deserción precoz. Esta se da cuando el estudiante es aceptado en un
programa escolar, pero no acude nunca al centro educativo. El programa ni
siquiera se comienza.
• Deserción temprana. Como su nombre lo indica, se da cuando el estudiante
abandona los estudios antes de completar los primeros cuatro semestres, es decir,
antes de los dos años.
• Deserción tardía. El estudiante dura un tiempo considerable estudiando,
pero por causas diversas decide abandonar los estudios luego del quinto
semestre.
• Deserción total. Se presenta cuando el estudiante abandona
completamente un programa de estudio, sea este virtual o presencial.
• Deserción parcial. El estudiante, por cualquier motivo, deja de estudiar por
un tiempo, pero retoma los estudios más adelante.
Aunque las causas de la deserción escolar pueden ser muy variadas, la verdad es
que siempre se determinan por factores que complican el acceso al estudio o que
impiden completamente la culminación de este.
Dentro de dichos factores se encuentran:
• Socioeconómicos (bajos ingresos, falta de apoyo familiar o el trabajo desde
temprana edad)
• Sociales ( vulnerabilidad y exclusión social)
• Institucionales (desamparo institucional)
• Personales (falta de interés, de motivación o de atención)
• Familiares (familias disfuncionales o desarticuladas)
• Psicológicos (relacionados con las dificultades o trastornos de aprendizaje)
CONCLUSIÓN
La deserción de los alumnos de las escuelas no es un problema fácil de resolver,
ya que ésta, en gran medida, tiene relación con la reprobación, los factores son
múltiples y diversos; la falta de interés de los docentes por hacer sus clases más
amenas y participativas, los grupo numerosos, la falta de perfil del profesor, el
alumno que no encuentra significativos los contenidos tratados en el aula, la
lejanía de la escuela, el matrimonio adolescente, la incorporación a la vida laboral,
la pobreza extrema y la poca comprensión de las autoridades educativas de la
escuela, cuando un alumno ha terminado sus tres grados pero adeuda alguna
asignatura no se le orienta adecuadamente para obtener su certificado, etc.
Además, la deserción escolar puede estar relacionada con la reproducción de
esquemas de control de la disciplina, aplicando distintas sanciones, a través del
castigo, existen profesores autoritarios, que llegan al maltrato, ya sea físico o
psicológico.
Desde el punto de vista individual, la deserción escolar trunca el desarrollo integral
del individuo. Abandonar la escuela priva a los estudiantes de la adquisición de
valores, metodologías y prácticas que serán indispensables para su vida adulta.
Además, evitará el acceso a los aprendizajes clave y, por tanto, limitará las
oportunidades profesionales y laborales en el futuro.
Por otro lado y hablando desde la colectividad, la deserción escolar empobrece
culturalmente. El nivel educativo general comienza a disminuir, afectando incluso a
los estudiantes interesados en continuar sus estudios. Todos los miembros de la
comunidad educativa entran en condiciones de vulnerabilidad, alejando las
posibilidades de una educación inclusiva y permanente.
BIBLIOGRAFÍA
CEPAL (2002). Deserción escolar: un obstáculo para el logro de los Objetivos del
Milenio.
Instituto para la Evaluación de la Educación, INEE, 2006, “Panorama Educativo
2006”, Indicadores del sistema educativo nacional. México.
Goicovic D., Igor (2002): «Educación, deserción escolar e integración laboral
juvenil», en: Última década, n.º 16, marzo. Viña del Mar, Ediciones CIDPA.
ETCHEVERRY, G. L. (1999) La tragedia educativa. Fondo de cultura económica.
Jáuregui A. L. Definición de deserción escolar, Universidad Valle del
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Luna, Natalia, otros. (2002). La deserción escolar [Link]/rabajos/
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