Alejandra Nájera Martínez 401
Calentamiento del voleibol
Técnica del Voleibol
Manejo del balón
Se emplean diversas técnicas para impulsar el balón en distintas
situaciones del juego. En todas ellas el balón debe ser golpeado. La
retención, arrastre o acompañamiento del balón es falta. El criterio
arbitral en la aplicación de esta norma es fuente habitual de polémica por
parte de los aficionados que asisten a los partidos.
Saque: es la acción de poner en juego el balón, lanzando o
soltando el balón y golpeando con la mano. Su finalidad
principal es ofensiva, marcar punto al contrario, o dificultar al
máximo la recepción por parte del contrario. Esta totalmente
prohibido darle al balon con cualquier otra extremidad del
cuerpo.
Golpe bajo, de antebrazos o fildeo: unidas las manos por el
dorso y ayudado por la flexión de las piernas, el balón es
golpeado desde abajo hacia arriba por ambos antebrazos
logrando así un rebote vertical con una gran elevación. Es la
forma habitual de realizar la recepción del saque.
Toque de dedos o voleo: el balón se pasa utilizando
suavemente las manos, por encima de la cabeza y con las
yemas de los dedos hacia arriba; impulsándolo en la dirección
deseada pero sin agarrarlo ni lanzarlo.
Remate: acción que pone fin a una jugada ofensiva. corre, salta
y golpea el balón por encima de la red.
Bloqueo: toda acción destinada a interceptar el ataque del
equipo contrario, saltando junto a la red, con los brazos alzados
y sin meterlos en el campo contrario. Está prohibido bloquear
el saque adversario.
Posición fundamental
Hay tres posiciones fundamentales:
Alta: posición relativamente levantada, con los pies arriba
ligeramente separados, uno delante del otro, y las rodillas
levemente flexionadas.
Media: posición intermedia. Respecto a la posición anterior
varían las rodillas y tobillos, que se flexionan más. Se debe
elevar el talón del pie retrasado.
Baja: posición relativamente agachada. Se flexionan y separan
aún más las piernas. Del pie retrasado se elevan el talón y la
planta, quedando apoyado en la punta. Esta posición permite
un desplazamiento casi nulo.
Desplazamientos
Hay 6 diferentes tipos de desplazamiento sobre la cancha:
Paso normal: El jugador se desplaza la distancia de un paso
común.
Paso añadido: El jugador se desplaza a una distancia mayor que
la de un paso común.
Paso doble: El jugador se desplaza la distancia de dos pasos.
Salto: El jugador se desplaza por medio de saltos.
Carrera: El jugador corre para desplazarse.
Batida: El jugador da unos pasos y salta.
Servicio o saque
El saque es la acción de poner en juego el balón por el jugador zaguero
derecho, situado en la zona de saque.
Cada punto se inicia con un saque del balón desde detrás de la línea de
fondo. Se lanza el balón al aire y se golpea hacia el campo contrario
buscando los puntos débiles de la defensa del adversario. Se puede hacer
de pie o en salto. Es importante la orientación del saque porque el
jugador contrario que se ve obligado a recibir el tiro, queda limitado para
participar en el subsiguiente ataque.
Se puede hacer de diferentes maneras:
Saque de tenis: las piernas están abiertas a la anchura de los
hombros poniendo la contraria a la mano de golpeo
adelantada, el cuerpo extendido y ligeramente rotado hacia la
mano de golpeo, la mano de golpeo se sitúa detrás de la nuca,
se extiende el brazo, girando el cuerpo simultáneamente, con la
mano contraria se lanza el balón para golpearlo en el punto
más alto de su trayectoria y a la altura de la cabeza.
Mano baja: el balón se sujeta estático en una mano y se
impulsa con la otra en un movimiento de péndulo. Se emplea
en las etapas de formación de los jugadores.
Mano alta: el balón se lanza al aire hacia adelante y sin rebasar
al sacador, luego el balón se golpea con la mano y el brazo
estirado. El balón baja con fuerza una vez sobrepasa la red.
En suspensión: es similar al anterior, solo que el balón va
flotando hasta que pierde fuerza y cae muerto en el campo
contrario.
Salto flotante: Es similar al anterior, solo que el balón se coge
con las manos dando dos pasos, se lanza y se le da un golpe
seco haciendo que vaya flotando con mucha fuerza.
Salto potencia: El balón se lanza al aire y el jugador hace una
especie de “batida” (La batida es poner el pie izquierdo
adelantado y dar estos pasos: paso derecho, paso izquierdo, se
juntan los pies y se salta) haciendo que el balón vaya mucho
más fuerte.
Gancho flotante: se efectúa lanzando el balón levemente al
aire y golpeándolo con ambos brazos, de abajo hacia arriba.
Gancho fuerte: es similar al anterior, sólo que una mano
sostiene al balón y la otra lo golpea.
Bloqueo
Bloquear es la acción de los jugadores cerca de la red encaminada a
interceptar el balón que procede del campo contrario por encima del
borde superior de la red. Sólo los delanteros pueden completar un
bloqueo. Está prohibido bloquear el saque adversario.
Es la primera barrera para detener sobre la red los balones procedentes
del campo contrario. Los jugadores saltan junto a la red con los brazos
arriba para devolver directamente el balón al campo del contrario, o en
su defecto, estrecharle el campo de ataque para inducirlo a echar el
balón fuera del terreno de juego. En el bloqueo pueden participar hasta
tres jugadores (los tres delanteros) para aumentar las posibilidades de
intercepción. También serán importantes aquí las ayudas de la segunda
línea para recuperar el balón en caso de un bloqueo fallido. Una de las
opciones que tiene el atacante en salto es precisamente lanzar el balón
con fuerza directamente contra el bloqueo buscando la falta.
Recepción y pase
Es interceptar y controlar un balón dirigiéndolo hacia otro compañero en
buenas condiciones para poder jugarlo. Los balones bajos se reciben con
los antebrazos unidos al frente a la altura de la cintura y los altos con los
dedos, por encima de la cabeza.
En otros casos hacen falta movimientos más espectaculares. Es habitual
ver al jugador lanzarse en plancha sobre el abdomen estirando el brazo
para que el balón bote sobre la mano en vez de en el suelo y evitar así el
punto.
Generalmente el segundo toque tiene como fin proporcionar un balón en
condiciones óptimas para que un rematador lo meta al campo contrario.
La colocación se realiza alzando las manos con un pase de dedos, el pase
más preciso en el voleibol. El colocador tiene en su mano (y en su cabeza)
la responsabilidad de ir distribuyendo a lo largo del juego balones a los
distintos rematadores y por las distintas zonas. Generalmente utiliza las
técnicas de antebrazo, voleo, cabeceo o golpe con cualquier parte del
cuerpo como último recurso.
Ataque/Remate
Todas las acciones de dirigir el balón al adversario, excepto el saque y el
bloqueo, se consideran golpes de ataque.
El jugador, en salto, envía finalmente el balón con fuerza al campo
contrario buscando lugares mal defendidos, o contra los propios
jugadores contrarios en condiciones de velocidad o dirección tales que no
lo puedan controlar y el balón vaya fuera. El jugador también puede
optar por el engaño o finta (tipping) dejando al final un balón suave que
no es esperado por el contrario. Aunque se dispone de tres toques de
equipo, se puede optar por un ataque (o finta) en los primeros toques
para coger descolocado o desprevenido al equipo contrario.
Para tener un buen ataque de remate con potencia es necesario tener
una muy buena técnica y saltar lo suficiente. Para poder alcanzar mayor
altura se deben realizar lo que se llama pasos de remate.
1. Primer paso (pie izquierdo): un paso corto.
2. Segundo paso (pie derecho): agachando parte del cuerpo para
empezar con el impulso hacia arriba.
3. Tercer paso (pie izquierdo): paso corto donde se completa el
impulso. Se termina con las manos hacia arriba para luego
poder tener un buen ataque de remate.
Formaciones
Un equipo dispone de tres toques para devolver el balón al campo
contrario. El patrón general que se sigue es controlar el balón con el
primer toque, definir el ataque en el segundo y ejecutar en el tercero. El
papel del colocador como planificador del juego, en el segundo toque, es
muy importante, y hace falta diseñar modelos para que a lo largo de las
rotaciones ese puesto permanezca bien cubierto.
4-2
Formación con dos colocadores situados en posiciones opuestas, de
manera que siempre haya uno en posición delantera para distribuir
balones a los otros dos jugadores en posiciones de remate. El colocador
se sitúa en la posición central entre los dos rematadores, por lo que esa
posición resulta más vulnerable al ataque contrario. El segundo colocador
se aplica como zaguero a tareas de recepción.
6-2
No se trata de ocho jugadores, sino que los dos colocadores simultanean
tareas de colocación y ataque. Tras el saque, el colocador delantero se
desplaza a la posición de punta derecha y el zaguero se adelanta para
colocar, quedando dos jugadores para cubrir el fondo del campo.
5-1
Éste es el modelo utilizado en alta competición. Se juega con un único
colocador, evitando así las diferencias de forma de juego que se podrían
dar entre dos. Todo el juego se articula alrededor de la figura del
colocador, que cobra así un papel de líder esencial único del equipo.
Cuando el colocador juega en zona de ataque estamos en las condiciones
de la formación 4-2, con dos rematadores, y cuando de zaguero, se
adelanta para jugar con los tres rematadores. La condición física del
colocador cobra mayor importancia por la necesidad de colaborar en
bloqueo cuando se encuentra en punta con sólo dos rematadores.
Especialización de los jugadores
Normalmente los jugadores no dominan en todas las técnicas de juego,
sino que se centran en algunas de ellas en función de sus características
físicas, del entrenamiento que han seguido y de la táctica y necesidades
de sus equipos en cada momento. Aunque en el momento del saque los
jugadores se tienen que colocar en el campo respetando el orden de la
rotación, a continuación se mueven rápidamente a ocupar su posición
habitual de juego.
Los tres papeles más diferenciados son los de atacante/bloqueador,
colocador y líbero. En un nivel más avanzado entre los atacantes se
distinguen también los centrales, atacantes por 4 y opuestos.
Generalmente, los jugadores de más altura con buena
capacidad de salto se emplean como atacantes/bloqueadores.
La altura, velocidad y duración del salto son importantes para
interceptar balones y para eludir las defensas del contrario.
Los colocadores son los que dirigen la ofensiva del equipo.
Aparte de una gran precisión táctica han de tener una visión
clara y rápida del juego. También es importante su colaboración
en el bloqueo y la posibilidad de puntualmente realizar ataques
(o fintas) ellos mismos. Su territorio del campo es la zona 2.
Los líberos son especialistas en defensa y sustituyen a los
atacantes natos, demasiado altos, cuando ocupan posiciones
traseras. Se les aplican reglas especiales para poder hacer
múltiples cambios. Son los primeros responsables de recibir
saques y ataques contrarios. Suelen ser los jugadores con la
capacidad de reacción más rápida y una buena técnica en el
pase. Por las reglas del juego, nunca juegan en la red y no
tienen que ser especialmente altos; es así un puesto que
permite participar y destacar a jugadores de menor estatura
con buena técnica de pase.
Los centrales realizan remates rápidos en una posición cercana
al colocador. Pero a su vez son también los encargados del
bloqueo de sus correspondientes en el equipo contrario.
Requieren de una gran agilidad para pasar de su posición de
ataque a bloquear y para moverse rápidamente a los bloqueos
dobles a ambos lados de la pista en zonas 2 y 4.
Los atacantes o rematadores por zona 4, a diferencia del
central, se encuentran más alejados del colocador, iniciando a
veces el movimiento desde fuera del campo. Disponen de más
tiempo y esto les da más posibilidades a la hora de planear y
resolver el ataque (o finta). Cuando el colocador recibe un
balón en malas condiciones suele recurrir al atacante por 4 para
tratar de salvar y conseguir punto. Finalmente, deben dominar
también el pase, para apoyar al libero en recepción.
Los opuestos juegan en zonas 1 y 2 acompañando al colocador,
pero son rematadores. En la rotación inicial se colocan en la
posición opuesta al colocador de manera que si uno se
encuentra en primera línea el otro estará de zaguero, pudiendo
así alternarse en las dos zonas. Es buena posición para
jugadores zurdos, porque situados a la derecha de la red los
balones les van a llegar por la izquierda. En el remate de
zaguero, el opuesto situado en segunda línea realiza su ataque
desde atrás, cuidando de no tocar la línea de ataque y no
cometer falta.
Táctica del Voleibol
La táctica se puede dividir en individual y colectiva, generalmente
pensamos que la táctica colectiva o "del equipo" es principal, pero la
táctica individual sumada permite que la táctica colectiva sea efectiva en
marcadores y adecuado trabajo de equipo
Táctica Individual:
La táctica individual en voleibol es la forma de pensar del jugador y en
consecuencia moverse en el terreno condicionado esto a las reglas
específicas del deporte (su área de juego, red, formas de manipulación
del balón, etc.), al sistema y forma de juego del contrario y de su equipo,
las condiciones externas que influyen sobre él en el juego.
Táctica Colectiva:
El sistema de juego respectivo para un equipo determinado, contiene la
distribución más exacta posible de las funciones, las posiciones y los
espacios a cubrir, tanto para los primeros seis jugadores, como para los
suplentes en todas las formaciones y fases de la defensa y el ataque