0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas17 páginas

Cuba antes de la Revolución de 1959

Cargado por

Mia Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas17 páginas

Cuba antes de la Revolución de 1959

Cargado por

Mia Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Relaciones Internacionales de América Latina

Relaciones Internacionales de América Latina


Boersner, Demetrio.

Ascenso de Fidel Castro y bloque democrático latinoamericano (1958-1960)

Durante 1958, la situación de la dictadura de Fulgencio Batista empeoró. La violencia y la crueldad con la
cual el régimen persiguió a sus adversarios causó un creciente sentimiento de repudio en todas las clases de la
sociedad. Estados Unidos resolvió reducir su apoyo a Batista y recomendar al dictador que se retirara del
poder y entregara el mando a elementos liberales.

Paralelamente, los diversos grupos en lucha contra Batista llegaron a un acuerdo para constituir un solo
frente. Desde Venezuela y Costa Rica llegó ayuda militar para las fuerzas de Castro. Por su parte, el ejército
del dictador estaba dividido y desmoralizado. Varios de sus altos oficiales conspiraban contra el régimen. La
dictadura se desintegró el 31 de diciembre de 1958 y huyó del país. Ya en enero Fidel Castro entró en La
Habana en medio de la aclamación popular.

El programa inicial de Fidel Castro y del movimiento 26 de julio, junto con los demás grupos, era un
programa democratico reformista. Castro pregonaba una doctrina “humanista” que no era marxista sino
que enuncia principios democráticos y de justicia social, y parecía orientarse hacia una sociedad con
economía mixta: algunas nacionalizaciones básicas pero propiedad privada sobre la mayoría de los medios de
producción. Frente a Estados Unidos, adopta una actitud crítica, denunciaba el apoyo que el país del Norte
había dado a Batista así como el papel explotador e intervencionista. Sin embargo, hizo llamados a Estados
Unidos para que colaborase con las nuevas tendencias democráticas y populares de América Latina
asegurando una nueva realidad latinoamericana. Explicó que la nueva Cuba, insistiría en una escrupulosa
independencia y obligaría a los intervencionistas extranjeros a ajustar su actuación a las exigencias del
desarrollo soberano de la isla y que de ningún modo adoptaría una línea hostil hacia el gobierno
estadounidense.

Castro defendía en esa época la tesis de que Latinoamérica debía adoptar una posición neutral entre los dos
bloques que pugnaban a escala mundial. Así se fue estructurando en los años 1959-1960 un auténtico
bloque democrático latinoamericano, antidictatorial y decidido a tratar de presionar a Estados Unidos para
que las relaciones económicas y políticas hegemónicas se transformaran en relaciones de igualdad.

Simultáneamente, en 1959, por iniciativa de Venezuela, Cuba y otros países democráticos y antidictatoriales,
se reunió en Santiago de Chile la V Reunión de Consulta de Cancilleres Americanos. En esa reunión se
discutieron los problemas de la democracia y de los derechos humanos en Latinoamérica, así como las
violaciones de esos principios en el área del Caribe. Los cancilleres de Cuba y de Venezuela, estuvieron de
acuerdo en promover una cruzada democrática y antidictatorial de dimensión continental, debían impulsar
la causa de la liberación antidictatorial más allá de sus propios límites territoriales, utilizando para tal efecto
los mecanismos jurídicos interamericanos. La reunión de Santiago emitió una declaración sobre democracia

1
Relaciones Internacionales de América Latina

y derechos humanos, y resolvió dar mayor poder a la Comisión Interamericana de Paz para que investigara
conspiraciones urdidas por los Estados dictatoriales contra sus vecinos democráticos.

La ruptura entre Cuba y el “Sistema Interamericano”

Desde la segunda mitad de 1959, las relaciones entre Cuba y las fuerzas defensoras del “Sistema
Interamericano” establecido comenzaron a deteriorarse. Las ejecuciones de verdugos “batisteros” por el
gobierno de Castro provocaron la indignación de muchos derechistas. La decisión de Castro de aplazar
indefinidamente la celebración de elecciones y de continuar su mando revolucionario provisional significó la
ruptura entre, por un lado, el 26 de Julio y los comunistas, y por el otro, los viejos partidos democráticos
Auténtico y Ortodoxo, así como otras agrupaciones liberales afines. Renunció el presidente provisional y
Castro se vio reforzado en la jefatura del gobierno, con el respaldo del pueblo expresado en gigantescas
concentraciones en plazas públicas.

En la misma etapa comenzó a ponerse en práctica la reforma agraria, basada en una ley de 1959. Castro
insistió en que la reforma agraria debía apuntar desde el comienzo hacia el cooperativismo o estatismo
agrario. Al mismo tiempo, se llevó a cabo una extensa confiscación y estatización de empresas urbanas y
rurales pertenecientes a partidarios y cómplices de la dictadura batistera, que afectaron directamente a
muchos inversionistas extranjeros.

En sus discursos, el jefe de la revolución cubana atacó en forma cada vez más directa y severa a Estados
Unidos. Su actitud hacia ese país se había vuelto más adversa a partir de 1959, cuando se negó a solicitar
asistencia financiera norteamericana para no correr el riesgo de comprometer a su país en una nueva relación
de dependencia ante el Norte, y se limitó a exponer ante gobernantes y pueblo de Estados Unidos sus ideas
antiimperialistas y de cambio social.

La reforma agraria, a medida que se amplió, afectó cada vez más a propietarios norteamericanos. El gobierno
revolucionario les ofreció el pago de indemnizaciones en bonos, a 20 años, con el 4 ,5% de interés. El
gobierno norteamericano, haciéndose eco de esas quejas, insistió en que Cuba mejorara las condiciones de
indemnización, cosa que el gobierno de Fidel Castro se negó a hacer. De esta manera, principalmente por las
disputas acerca de las expropiaciones agrarias, las relaciones cubano-estadounidenses fueron empeorando. Se
avanzó otro poco hacia la ruptura entre Cuba y Estados Unidos en octubre de 1959, cuando exiliados
cubanos atacaron la isla desde el aire. Castro denunció que los aviones hostiles habían venido de Estados
Unidos, y una ola de indignación antinorteamericana recorrió la isla.

Para poner en práctica sus principios de no alineamiento entre los bloques y de independencia ante
Norteamérica, Castro abrió el intercambio económico con la Unión Soviética y, al mismo tiempo, se acercó a
ese país con fines de amistad y colaboración políticas. En 1960 firmó un acuerdo comercial importante con la
URSS y acuerdos similares con la República Democrática Alemana y con Polonia. A partir de ello, Kruschev
ofreció protección a la República de Cuba contra eventuales agresiones norteamericanas. Castro replicó
favorablemente y en julio comenzaron a llegar los primeros envíos de armas soviéticas.

2
Relaciones Internacionales de América Latina

Hasta ese momento, la Unión Soviética nunca había considerado seriamente la posibilidad de que su
influencia penetrara en el hemisferio occidental de manera directa e importante. Sus iniciativas políticas
hacia Latinoamérica habían obedecido al deber de solidarizarse con los movimientos comunistas y
antiimperialistas de la región, y al deseo de intensificar los problemas que la potencia norteamericana pudiera
encontrar en su vecindad inmediata. En el VI Congreso de la Comintern, en 1928 por primera vez se le dio
cierta importancia a la América Latina como parte del conjunto de los países coloniales y semicoloniales,
cuya lucha por la liberación nacional debía constituir uno de los grandes frentes de combate antiimperialista
mundial.

La política soviética y comunista hacia Latinoamérica había seguido las variantes estratégicas y tácticas que
siguió en escala mundial. . En 1928-1929, después del triunfo de Stalin y con el comienzo de la construcción
del “socialismo en un solo país”, la línea se radicalizó internacionalmente. Se rompieron las alianzas con
movimientos burgueses y pequeño-burgueses en las colonias y semicolonias, quedando los partidos
comunistas aislados en posiciones sectarias. Desde 1946-1947, con el comienzo de la guerra fría, los partidos
comunistas latinoamericanos volvieron a una línea dura y rompieron sus vínculos con fuerzas progresistas de
signo distinto. De este modo contribuyeron a su propio aislamiento y facilitaron a los norteamericanos y a
los derechistas de Latinoamérica su política de represión anticomunista. En 1954, después de la muerte de
Stalin, Moscú pregonó el retorno a una táctica de alianzas.

Castro, aún evolucionando hacia el marxismo leninismo, jamás se subordinó a los viejos comunistas sino que
los englobó en un partido nuevo, dominado por hombres salidos de la guerrilla anti batista e inicialmente
independientes de la línea soviética. En el caso de Cuba, la URSS se encontró por primera vez, con cierto
asombro, ante una fuerza revolucionaria autóctona de América Latina que, por su propia iniciativa, fue
evolucionando hacia el marxismo-leninismo y el campo socialista, sin estar dirigida por hombres de previa
confianza del Kremlin. La revolución socialista cubana, al igual que la yugoslava y la china, mostraría un alto
grado de independencia frente a los criterios de Moscú.

El acercamiento Cuba-URSS se produjo paralelamente al enfriamiento de las relaciones Cuba-Estados


Unidos-Castro se quejaba dé los altos precios del petróleo que le suministraban las compañías
transnacionales, y negoció con la Unión Soviética la adquisición de crudo ruso a precios sensiblemente
inferiores a los occidentales. Cuando las empresas transnacionales (estadounidenses) se negaron a acceder a la
exigencia de Castro, éste mandó ocupar y expropiar las refinerías.

Así mismo, el gobierno de Washington adoptó la decisión secreta, en abril de 1960» de tratar de promover el
derrocamiento del gobierno castrista. La CIA, como órgano coordinador y ejecutor de esta decisión,
comenzó, con la colaboración del Pentágono, a adiestrar militarmente a refugiados contrarrevolucionarios
cubanos para invadir la isla. Igualmente, durante ese mismo año se deterioraron las relaciones entre el*
gobierno revolucionario cubano y los dirigentes del reformismo democrático en América Latina. Por estos
motivos, el gobierno venezolano, como también el de Costa Rica, estaban dispuestos, para fines de 1960 a
unirse a Estados Unidos en la promoción de una resolución anticomunista, implícitamente dirigida contra
Cuba, en la OEA.

3
Relaciones Internacionales de América Latina

Se celebrarían dos reuniones de consulta en 1960, la VI y VII. Allí Estados Unidos expresó su “grave
preocupación” por la “intervención del comunismo internacional” en el hemisferio occidental y el aliento
dado por Cuba a esa intervención, y pidió que los cancilleres reunidos expresaran su “vigorosa condena” a la
intervención y a la actitud cubana. Para asegurar la adopción de una resolución anticomunista, Estados
Unidos puso en marcha todo tipo de presiones y medidas de persuasión (fundamentalmente económicas),
pero aún con todos estos medios de presion, los cancilleres latinoamericanos moderaron los terminos de la
resolusión, negandose a acoger las formulas estadounidenses en todo su rigor.

Simultáneamente, el canciller Raúl Roa defendió el derecho soberano de Cuba a estrechar sus relaciones con
cualquier país o sistema social. Afirmó que la URSS fue el único país dispuesto y capaz de dar asistencia
práctica a Cuba contra las presiones norteamericanas lesivas a su soberanía. Al mismo tiempo, en La
Habana, Fidel Castro atacó a la OEA y proclamó en tono desafiante la amistad de Cuba con la Unión
Soviética y la República Popular de China.

La resolución que finalmente fue adoptada en San José condenó la intervención, o amenaza de intervención,
de potencias extracontinentales, y declaró que la aceptación de tal intervención por parte de un país
americano ponía en peligro la solidaridad y la seguridad del hemisferio. También decía la resolución que el
sistema interamericano es, o debe ser, incompatible con cualquier tipo de totalitarismo. Aun esa versión
relativamente suave constituyó una clara condena a la política seguida por Cuba, y el gobierno de La Habana
consideró como inamistosa la actitud de los países latinoamericanos que aprobaron la resolución.

El gobierno de Fidel Castro consideró que ya estaba cerrado el camino de la solidaridad con las fuerzas
reformistas de Latinoamérica y que había que apoyarse cada vez más en la amistad y ayuda soviéticas. El
acercamiento a la URSS se hizo más estrecho en los planos económico, político y militar, mientras en la
política interna de Cuba se adoptaban medidas de corte socializante cada vez más radicales.

En abril de 1961 el nuevo gobierno norteamericano, presidido por John F. Kennedy, ejecutó el desembarco
en Playa Girón (Bahía de Cochinos), urdido desde meses atrás por la CIA en colaboración con cubanos
anticastristas. Kennedy “heredó” ese plan de su predecesor Eisenhower y resolvió ponerlo en práctica,
confiando en la seriedad de las informaciones. Sin embargo, la invasión a Playa Girón constituyó un
gigantesco fracaso para Estados Unidos y la causa contrarrevolucionaria cubana. La CIA había escogido para
la expedición precisamente a los elementos cubanos más antidemocráticos y más desacreditados en su propio
país, impidiendo la participación de aquellos que hubieran tenido alguna posibilidad de ofrecer al pueblo
cubano una alternativa liberal y reformista. El desembarco, realizado con obvio apoyo logístico
norteamericano, sólo sirvió para fortalecer el sentimiento patriótico y antiyanqui del pueblo cubano y para
unificarlo en torno al gobierno revolucionario. Además, tuvo el efecto de dar a Fidel Castro el impulso para
que Cuba ingresara definitivamente al campo dirigido por la Unión Soviética.

Fue después del incidente de Playa Girón cuando Castro se declaró marxistaleninista. El gobierno
revolucionario procedió a socializar rápidamente toda la economía del país y estrechó sus vínculos con la
URSS y los demás países gobernados por partidos comunistas. Con Estados Unidos ya se habían roto las

4
Relaciones Internacionales de América Latina

relaciones a comienzos de 1961, y rápidamente se fueron enfriando y rompiendo los contactos de Cuba con
otros gobiernos de América.

En 1962 se reunieron una vez más, en Punta del Este, los cancilleres americanos. A petición de Colombia,
examinaron la cuestión de la alianza de Cuba con el “comunismo internacional”, y decidieron que era
incompatible con la participación en el “sistema interamericano” por el hecho de tener un gobierno
marxista-leninista. En consecuencia, se resolvió excluir a Cuba de dicho sistema. Para convencer a los países
de gobierno liberal a que apoyaran la medida, Estados Unidos afirmó que su propia posición no era la de
condenar el sistema socialista cubano sino la utilización de Cuba por potencias extracontinentales hostiles al
sistema interamericano.

La votación final versó sobre dos puntos. Se declaró la “incompatibilidad” del régimen cubano con el
“sistema interamericano”. Además, se resolvió suspender y prohibir el envío de armas a Cuba y crear un
comité consultivo especial para velar por el cumplimiento de esas resoluciones. Fue a fines del mismo año
cuando se planteó la crisis de los cohetes entre Estados Unidos y la Unión Soviética, convirtiéndo a Cuba por
un momento en el foco de la atención mundial.

Durante 1961-1962 las relaciones cubano-soviéticas se habían hecho cada vez más íntimas, y el primer
ministro sovietico Kruschev, concibió la peligrosa idea de instalar bases de proyectiles balísticos en la isla. Su
intención parece haber sido la de usar los cohetes en Cuba como medio de presión y elemento de
negociación con Estados Unidos, para que éste retirara sus propias armas balísticas de Turquía y otras zonas
cercanas a la URSS. Asimismo, con los cohetes, Kruschev deseaba demostrar la firme voluntad soviética de
defender a Cuba contra cualquier nueva invasión.

Pero el jefe del gobierno soviético y sus colegas y asesores subestimaron la reacción norteamericana. Tan
pronto como las instalaciones fueron descubiertas, JFK presentó una enérgica protesta a la Unión Soviética e
insistió en que las instalaciones lanzacohetes fueran desmanteladas en el acto. El jefe de Estado
norteamericano no dejó ninguna duda en cuanto a su determinación de eliminar la amenaza balística que
amenazaba a su país si los soviéticos no acataban la exigencia de Washington. El Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas sesionó en vano, mientras Kennedy y Kruschev hablaban por el “teléfono rojo”.

La crisis fue manejada exclusivamente por Washington y Moscú, no teniendo Fidel Castro ninguna voz en
ella. El gobernante cubano se sintió incómodo e indignado por el hecho de ser, con su país, un mero peón en
el juego estratégico de las superpotencias. Pidió a Kruschev que no cediera ante las amenazas
estadounidenses, pero el primer ministro ruso le contestó que no existía otra alternativa que la de retirar los
cohetes, a cambio de la promesa norteamericana de no emprender nuevos intentos de invasión a Cuba. A
cambio del retiro de los cohetes rusos, el gobierno norteamericano aseguró al de Moscú que en el futuro no
habría más ataques armados contra Cuba, por parte de Estados Unidos u otros países, ni tampoco de
exiliados contrarrevolucionarios cubanos apoyados por la potencia norteamericana. Ello era importante para
Cuba, pues antes de la crisis de los cohetes habían existido intenciones de organizar una acción militar contra
la isla.

5
Relaciones Internacionales de América Latina

El compromiso norteamericano de no agredir militarmente a Cuba no significó que a ese país no pudieran
imponerse represalias de otro tipo, sino únicamente que excluyeran la acción armada. Fue así como en 1964
el órgano de consulta convocado con base en el T1AR impuso al régimen cubano severas sanciones
diplomáticas y económicas. El motivo de esta decisión fue el hallazgo en 1963 de un importante lote de
armas de fabricación soviética y checoslovaca. Después de haber denunciado el caso ante la OEA e invocando
el TIAR, los cancilleres americanos se reunieron en julio de 1964. Por 14 votos a favor, 4 en contra y 1
abstención, la reunión decidió aplicar a Cuba el artículo 8 del TIAR, rompiendo las relaciones diplomáticas,
consulares y económicas con la isla. Los cuatro países que votaron en contra de esta resolución fueron
México, Uruguay, Chile y Bolivia; Argentina se abstuvo.

A partir de la imposición de las sanciones en 1964 hasta los sucesos de los años 1968-1969 existía una fuerte
polarización entre Washington y La Habana. México mantuvo una posición de relaciones tanto con un
bando como con el otro. Del mismo modo, los países del Cono Sur, geográficamente alejados del foco de
conflicto, adoptaron líneas de conducta moderadas.

6
Relaciones Internacionales de América Latina

Notas de Cátedra
Rodolfo Lopez

Caída de dictadores y viaje de Nixon

A fines de los años 50, las relaciones entre Estados Unidos eran difíciles, había un descontento general por:
- el apoyo noteramericano a dictadores.
- las restricciones y tarifas arancelarias de los Estados Unidos a productos latinoamericanos.
- reacción de los trabajadores, estudiantes y marginados contra la oligarquía y el imperialismo.

El vicepresidente de Eisenhower, Nixon hace una gora de “buena voluntad” por siete países de América
Latina en 1958, desde donde se habían informado sentimientos antiyanquis. Esto sirvió para un análisis
autocrítico de la política norteamericana de apoyo a dictadores. De aquí en más la defensa del mundo libre
debía hacerse en base a ciertas reformas democráticas y ayuda económica.

Cuba antes de la revolución

Antes de la revolución Cuba era un país semicolonial. Además de las concesiones a EU, se habían hecho
importantes consecuencias económicas a los trust norteamericanos. Ya para fines del siglo XIX, Cuba se
había convertido en la abastecedora de azúcar del poderoso vecino y a comienzos del XX, los capitales
financieros habían invadido la isla y EU era la fuente casi única de su comercio.

Se daba una sólida relación de dependencia de Cuba, cuyas finanzas, producción y servicios públicos estaban
en manos norteamericanas. Esta relación de dependencia neocolonial además cortó toda posibilidad de una
industrialización y de una diversificación agrícola en Cuba. Por mucho tiempo el azúcar siguió el cordón
umbilical de dependencia cubana hacia EU y estaba controlada por los poderosos grupos financieros
norteamericanos en alianza con la burguesía cubana más moderna. Ya para los 50, los norteamericanos
comenzaron a desarrollar nuevas líneas de explotación económica en Cuba, ante el escaso provecho que
ofrecía la industria azucarera. La ganadería y la minería niquelífera fueron los sectores privilegiados, dados
sus superiores márgenes de ganancia.

Esta estructura dependendiente daba lugar a una economía de rasgos típicamente subdesarrollados:
economía abierta, básicamente monoexportadora y poli importadora de un único mercado, se complementa
con un esquema de clases sociales en el cual la clase dominante ocupaba una posición subordinada y
dependiente de los círculos financieros y políticos de Estados Unidos, manipuladores de la situación cubana.

Fulgencio Batista y las reacciones a su régimen

El 10 de marzo de 1952, el militar retirado, Fulgencio Batista, con otros generales y coroneles depuso al
presidente Prío Socarrás. Batista había sido el jefe de Ejército de 1993 hasta 1940 y presidente constitucional

7
Relaciones Internacionales de América Latina

de 1940 a 1944. Desde 1952 sería dictador y como tal, derogó la Carta Básica y disolvió el Congreso,
destituyó gobernadores y prefectos, sustituyendolos por amigos y partidarios. En 1953, en una elección
fraudulenta realizada en los cuarteles, Batista proclamó su triunfo y se proclamó presidente. Los partidos
políticos no podían reunirse ni manifestarse. Grecia el mecanismo de la represión. Fueron suprimidos los
más mínimos derechos de los ciudadanos, se impuso la censura.

No tardó la reacción popular. Batista aprobó una ley que prohibía toda manifestación, era la famosa “ley del
orden público”, el instrumento que necesitaba para comenzar sus acciones violentas contra el pueblo. La
Universidad de la Habana se transformó en el centro de la oposición, las manifestaciones estudiantiles
fueron sofocadas bárbaramente y considerando a la universidad como foco de la agitación, cerró las puertas
de la misma. Sin embargo, los estudiantes siguieron luchando, dirigía estas luchas Jose Antonio Echeverría,
fundador del Directorio Revolucionario, que unifica los grupos aislados que se oponen al régimen.
Emplearon las mismas armas de la dictadura, y el “ojo por ojo, diente por diente”, sería el principio que
adoptarán. Demostrarían que el terrorismo es también un arma que se puede emplear en las luchas por la
liebración de un pueblo.

El asalto al Cuartel Moncada en 1953, el Movimiento 26 de Julio y el triunfo de la Revolución

Fidel Castro, líder estudiantil en las luchas universitarias que sucedieron a la caída de Gerardo Machado, se
desligó del Partido Ortodoxo del que había sido candidato porque no acordaba con la pasividad política de
su partido ante los acontecimientos. Resolvió adoptar una nueva táctica política. La violencia de la dictadura
había generado la violencia. Amaba apasionadamente los principios democráticos, luchaba contra la tiranía
de Batista y por la restauración del orden democratico.

Fidel Castro había reclutado hombres y armas por toda la isla. Atacó con un grupo de civiles el Cuartel de
Moncada, baluarte del ejército. El 26 de julio de 1953 marca el inicio de la insurrección armada. Después de
provocar algunas bajas a los militares, los atacantes tuvieron que retirarse y fueron tomados prisioneros-

Didel, como abogado, asumió su propia defensa, en un alegato de defensa en el que reivindica para sí la total
responsabilidad del acto de rebeldía, en nombre de la resistencia a la dictadura. Concluye su defensa con una
frase célebre “condenadme, no importa, la historia me absolverá”. Proclamó un programa de
transformaciones socioeconómicas y políticas enfiladas contra las raíces del dominio neocolonial. Representa
un verdadero programa de lucha que establece con nitidez el concepto de pueblo, elaborando un exacto
análisis socio-clasista de éste, que no incluía a la gran burguesía ni a los terratenientes y que era sólo realizable
mediante una profunda revolución popular.

Señalaba los seis problemas principales que constituían el drama socioeconómico principal de Cuba: el
desempleo; la industrialización; el problema de la tierra; el de la vivienda; la salud y la educación. Se definían
las primeras leyes y medidas que un gobierno revolucionario se dedicaría a establecer para resolver los
problemas sociológicos apuntados. En éstas se incluían: el restablecimiento de la Constitución de 1940; la
entrega de tierras a los que la trabajan, indemnizando a sus propietarios; el derecho de los obreros y
empleados al 30% de las utilidades de las empresas; reforma integral de la enseñanza; nacionalización de los

8
Relaciones Internacionales de América Latina

monopolios imperialistas eléctricos y telefónico; rebaja del 50% de los alquileres; confiscación de los bienes
malversados de la República a los gobernantes corruptos y sus herederos.

Castro fue condenado a prisión, pero fue amnistiado a los dos años, en 1955 cuando Batista se vio obligado a
ceder ante la opinión pública. Pocos días después se fundó el Movimiento 26 de Julio, una organización cuyo
fin era derrocar a Batista con la lucha armada y que tenía una ideología de progreso y grandes cambios,
naicnalista y democrática, fundada en las ideas de Jose Martí, pero que también reflejaba la visión
marxista-leninista del importante papel de las masas populares en la historia.

Fidel Castro se exilió en México, donde conoció a Ernesto Guevara y le propuso participar de la expedición
destinada a liberar a Cuba del tirano Batista. El 16 de enero de 1957 comienzan las primeras batallas que son
victoriosas. Fidel y el Che comprenden que la revolución no puede quedarse en Sierra Maestra y que hay que
reunir a todos los frentes revolucionarios y avanzar hacia el oeste.

Una vez establecidos en el centro de la isla, el Movimiento 26 de julio, coordina sus acciones con las otras
fuerzas guerrilleras actuantes en la región, como el Directorio Revolucionario, el Segundo Frente del
Escambray y el Partido Socialista Popular (Comunista) y organizan el apoyo logístico. El 28 de diciembre las
milicias comandadas por el Che Guevara iniciaron el decisivo ataque contra la ciudad de Santa Clara, llave
del centro de la isla y último reducto antes de La Habana.

El 31 de diciembre, cuando las tropas rebeldes tomaron el tren blindado que el gobierno había enviado para
fortificar la ciudad, Batista decidió huir a Santo Domingo, quedando el país virtualmente acéfalo. Mientras
tanto Fidel y Raúl se apoderan de Santiago de Cuba en el Oriente de la isla el 1º de enero. Declara a la ciudad
capital provisional de Cuba y al Magistrado Manuel Urrutia Lleó como presidente de la nación.
Históricamente se toma como fecha del triunfo de la Revolución el 1º de enero de 1959.

El carácter inicial de la revolución: etapa presocialista

En el gobierno que instaló la Revolución coexistían diversas tendencias. Fidel Castro era sin duda, el hombre
fuerte del gobierno. Al principio era moderado, parecía consagrado a la democracia liberal. El 16 de febrero
Fidel asumió el cargo de Primer Ministro.

Durante los primeros meses de la Revolución hasta la promulgación de la Ley de Reforma Agraria en mayo
del mismo año, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba pueden caracterizarse de “tanteo”. Fueron cautas
pero cordiales. Castro en numerosas ocasiones, aseguró a los Estados Unidos que no era comunista y que no
llevaría a Cuba a la órbita comunista.

Su programa inicial era democrático, reformista, nacionalista y popular con una actitud crítica frente a
Estados Unidos pero no hostil. Involucraba un llamado a este país para que colaborase con las nuevas
tendencias democráticas y populares de América Latina. Estaba inspirado en una doctrina humanista
heredada de los valores éticos que caracterizaron el pensamiento de Martí, con ideas de democracia y justicia
social, y con un programa de economía mixta con algunas nacionalizaciones de servicios públicos, y una

9
Relaciones Internacionales de América Latina

rebaja en los alquileres, pero conservando la propiedad privada para la mayoría de las actividades económicas.
La actitud crítica frente a los Estados Unidos se centraba en el apoyo brindado a dictadores y en el papel de
las empresas monopólicas, interventoras y explotadoras.

En abril de 1959 Castro viaja a Estados Unidos invitado por la prensa de ese país. Sus declaraciones a la
prensa estuvieron dirigidas a crear un favorable estado de opinión hacia la Revolución Cubana. Sus ideas de
cambio social se entremezclaban con conceptos de independencia y soberanía. Los inversionistas tendrían
que ajustarse a estos principios. Luego del viaje a Estados Unidos, Castro participa de la II Reunión del
Comité de los Veintiuno que la OEA había creado para estudiar la formulación de medidas de cooperación
económica. El personaje central del encuentro fue Fidel Castro, que propone un Plan Marshall para
América Latina.

En este sentido, una cuestión ampliamente debatida fue respecto a la simpatía de Castro con el comunismo.
Se preguntaban si Castro se vio obligado a aceptar vínculos con la URSS porque los EE.UU. se negaron a
aceptar su nacionalismo; o si hubiera llevado a Cuba al comunismo con independencia del rumbo que
tomara la relación con EE.UU. Se llegó a la conclusión de que Estados Unidos no fue lo suficientemente
flexible con el gobierno revolucionario y precipitó con su hostilidad, la caída de Cuba en manos de la URSS,
dado que se negaron a admitir las reformas que alteraban las relaciones de dependencia.

La escalada del conflicto y la ruptura entre Cuba y EE.UU

Después del viaje a los Estados Unidos, los discursos de Castro comenzaron a ser más severos. A partir de la
segunda mitad de 1959, las relaciones entre Cuba y EE.UU comienzan a deteriorarse seriamente por:
1. Las implacables ejecuciones de los “esbirros batisteros” provocaron indignación.
2. La creación del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados. Así se confiscan y estatizan
empresas urbanas y rurales de partidarios y cómplices de la dictadura.
3. La Ley de Reforma Agraria es dictada y se comienza a poner en práctica. Castro acabó con los
latifundios y las parcelas minúsculas; se implementó un sistema mixto de granjas estatales,
cooperativas agrícolas y agricultores privados. Afectó a los poderosos propietarios norteamericanos
y a la burguesía agraria cubana.
4. Se aplazan indefinidamente las elecciones. Ante la posición reaccionaria asumida por Urrutia desde
la Presidencia, Fidel Castro renuncia públicamente a su cargo de Primer Ministro, generando una
gran movilización ciudadana que exige su retorno y que obliga al presidente a abdicar. La fórmula
Dorticos-Castro durará hasta 1976, fecha en que Castro será nombrado Jefe de Gobierno.

Posteriormente, se produce un empeoramiento de las relaciones con Estados Unidos porque:


1. Estados Unidos no acepta las condiciones de indemnización que establecía la Reforma Agraria que
eliminó grandes latifundios, entre ellos los de la UFCO. EE.UU exigió indemnización inmediata y
efectiva, y la propiedad de los ingenios.
2. Entre 1959-1960, Castro estableció estrecha amistad con las fuerzas reformistas de Venezuela y de
otros países de AL, con la idea de formar un bloque democratico latonaomerinao, constituyendo la
“Legión del Caribe”, dedicada a combatir constituida por los gobiernos dictatoriales.

10
Relaciones Internacionales de América Latina

3. Algunos moderados cubanos que habían participado de la revolución huyen a Estados Unidos,
debido a la disconformidad con la infiltración comunista dentro del gobierno revolucionario.
4. En 1960 hay un abierto cuestionamiento al derecho norteamericano a controlar la base naval de
Guantánamo. Cuba cancela el pacto de asistencia mutua con EE.UU y expulsa a las misiones
militares norteamericanas. En la segunda mitad de 1960 fueron nacionalizadas por vía de la
expropiación forzosa, las compañías de teléfonos, electricidad y centrales azucareras.
5. Se rumorea que los EE.UU disminuirían las cuotas de importación de azúcar. Luego, Cuba y la
URSS restablecieron las relaciones diplomáticas y firmaron el primer acuerdo comercial que incluía
la compra, por parte de los soviéticos, de un millón de toneladas de azúcar al año. Paralelamente se
inician las relaciones de intercambio económico y colaboración política con otros países comunistas.
6. Por los acuerdos comerciales con la URSS, Cuba compra petróleo ruso más barato a cambio de
azúcar y exige a las refinerías extranjeras que lo procesen. Las refinerías norteamericanas y británicas
se niegan, son ocupadas y expropiadas como represalía.
7. Como respuesta, EE.UU redujo la cuota de importación de azúcar, y más tarde directamente
canceló la mayor parte de las importaciones de azúcar cubano, cuando Eisenhower declaró la guerra
a la Cuba de Fidel Castro. Tres días más tarde, Kruschev ofreció protección en el caso de que los
Estados Unidos intervinieran en Cuba y realizó un envío de armas. Castro ordena entonces la
expropiación de todas las propiedades estadounidenses en Cuba e impone aranceles prohibitivos a
las importaciones de productos norteamericanos.

Eisenhower: planes para derrocar a Castro

Eisenhower diseñó en sus últimos años de gobierno dos políticas para América Latina: 1) planes directos en
contra de Castro y 2) aumento de la asistencia económica en el plano regional para América Latina, lo que
ayudaría para convencer a los miembros de la OEA para aislar a Cuba. En marzo de 1960, su gobierno
adoptó la decisión de promover el derrocamiento de Castro, el primer esfuerzo unilateral importante de
Estados Unidos fue apoyar una invasión de exiliados cubanos para derrocar a Castro, adiestrando
contrarrevolucionarios cubanos en Guatemala para invadir Cuba con subvención y apoyo logístico
norteamericano. Estos preparativos se concretarán en Bahía de Cochinos.

VI y VII Reunión de Consulta de la OEA

En la VI reunión, Venezuela presenta sus cargos contra Trujillo y ofrece su apoyo a una resolución
anticomunista, implícitamente dirigida a Cuba, a cambio del apoyo norteamericano para sancionar a
Trujillo, acusado de intentar atentar contra su presidente electo Rómulo Betancourt. Los países de la OEA
rompen relaciones diplomáticas con República Dominicana y se interrumpen las relaciones económicas.

A continuación, se abrió la VII reunión, para considerar la solicitud hecha por Perú (pero promovida en
Washington) de estudiar “las exigencias de solidaridad hemisférica a la luz de los sucesos recientes”. Estos
eran la confiscación de las refinerías, la reducción de la cuota azucarera, las expropiaciones de todas las
empresas norteamericanas en Cuba y la declaración de Kruschev de defender militarmente a la isla.

11
Relaciones Internacionales de América Latina

Durante la VII reunión EE.UU. expresó su preocupación por la intervención del comunismo internacional
en el hemisferio occidental. Como resultado de la reunión se adoptó una resolución que condenaba la
intervención o amenaza de intervención, de potencias extracontinentales, y declaró que la aceptación de tal
intervención por parte de un país americano ponía en peligro la solidaridad y seguridad del hemisferio. Esto
produjo un deterioramiento de las relaciones de Cuba con los presidentes reformistas latinoamericanos,
cerrando el camino de la solidaridad de las fuerzas reformistas, en la región, había que apoyarse aún más en la
URSS.

Las diferencias en la posición norteamericana y latinoamericana frente a Cuba eran las siguientes: para
Estados Unidos la sola existencia del gobierno de Castro, alineado con la URSS era una amenaza para la paz y
la seguridad de las Américas. Esto implicaba que AL no era inmune a la GF. Para los latinoamericanos, no se
podían imponer sanciones de acuerdo con el Tratado de Río a menos que se cometiera un acto de agresión
específico contra otro Estado americano.

En septiembre de 1960, se realiza la tercera y última reunión del Comité de los Veintiuno en Bogotá, en
donde Estados Unidos promete ayuda por 500 millones de dólares. Este compromiso está contenido en el
documento que se denomina Acta de Bogotá, que allanó el camino de la Alianza para el Progreso. Esto
demostró que los planes en contra de Castro tenían alcance regional y unilateral simultáneamente.

El embargo comercial a Cuba

El 19 de octubre de 1960 Eisenhower reacciona a las expropiaciones y aranceles prohibitivos para comerciar
con Cuba imponiendo el embargo a las exportaciones a la isla (incluido el petróleo) y eliminó por completo
la cuota cubana de azúcar en el mercado estadounidense. Cuba respondió nacionalizando todas las empresas
norteamericanas que quedaban en la isla. La ruptura final de los vínculos formales entre Cuba y los Estados
Unidos se produjo en los últimos tiempos de la Administración Eisenhower, cuando se retiró al personal de
la embajada en La Habana y se rompieron relaciones diplomáticas el 3 de enero de 1961.

El carácter socialista de la Revolución y Bahía de Cochinos

Cuando Kennedy entró en la Casa Blanca el 20 de enero de 1961, enfrentó una nación cubana que era
claramente antinorteamericana y se acercaba a la esfera de influencia soviética. La revolución de Castro
proporcionaba a América Latina una alternativa viable al modelo de desarrollo democrático-capitalista.
Hubo gran presión sobre el nuevo presidente para que neutralizara a ese nuevo estado marxista. La acción de
Bahía Cochinos era un plan heredado por Kennedy de Eisenhower. Los norteamericanos creían que la
invasión de elementos cubanos provocaría el alzamiento popular al unirse con otros “luchadores de la
libertad”.

El 13 de marzo, al mismo tiempo que Kennedy adopta la decisión de promover Playa Girón, anunció en un
discurso en la Casa Blanca ante diplomáticos latinoamericanos un esbozo de lo que sería la Alianza para el
Progreso.

12
Relaciones Internacionales de América Latina

El preludio del desembarco fue el bombardeo a tres aeropuertos cubanos el 15 de abril de 1961, teniendo
como objetivo destruir la escasa fuerza aérea con la que contaba el país. El 16 de abril, cuando era inminente
una invasión, Fidel proclamó ante el mundo el carácter socialista de la revolución cubana y desertó el estado
de alerta del país.

El 17 de abril de 1961, desembarcaron de una armada improvisada frente a la costa sur cubana en Bahía de
Cochinos, con la esperanza de desatar una insurrección popular que derrocara a Castro. Casi de inmediato,
la invasión demostró estar mal asesorada y mal planeada. Las fuerzas rebeldes enfrentaron una resistencia
intensa de las milicias locales. No se materializó ningún apoyo popular para los contrarrevolucionarios y la
prometida ayuda aérea con aviones norteamericanos fue insuficiente. No hubo una acción decidida de
Kennedy para apoyar a los invasores ante la inminencia de la derrota. En menos de 72 horas, el 19 de abril de
1961, la invasión había sido derrotada.

Los latinoamericanos se sintieron ultrajados por este nuevo ejemplo de la intervención norteamericana y
apoyaron más al régimen de Castro, a pesar de su compromiso con el socialismo. La invasión de Bahía
Cochinos fortaleció en Cuba el sentimiento patriótico antiyanqui. El 1º de Mayo de 1961, Castro volvió a
anunciar oficialmente que Cuba era “un Estado socialista” y, en diciembre de ese año, que él seguiría siendo
“marxistaleninista hasta el último día de su vida”. Paralelamente se socializa toda la economía del país.

Guevara desafía al imperio en Punta del Este

La Alianza para el Progreso cobra vida en la reunión del Consejo Económico y Social Interamericano, el 17
de agosto de 1961, con la adopción de la Carta de Punta del Este. Cuba no firmó la Carta y los EE.UU
dejaron bien en claro que su gobierno no daría fondos a Cuba en tanto su gobierno mantuviera vínculos con
la URSS. En Punta del Este Guevara acusó a la delegación de Estados Unidos, denunciando que la Alianza
para el Progreso es un vehículo destinado a separar al pueblo de Cuba de los otros pueblos de América
Latina.

VIII Reunión de Consulta de la OEA

Cuba había comenzado a prestar ayuda a grupos insurreccionales de izquierda en Venezuela y en Guatemala,
lo que significaba una injerencia en los asuntos internos de otros países americanos con gobiernos
constitucionalmente instalados. Betancourt rompió relaciones con Cuba. En este clima se realizó la VIII
Reunión. Allí se examinó la cuestión de la alianza de Cuba con el comunismo internacional y se decidió que
era incompatible con la participación en el sistema interamericano por el hecho de tener un gobierno
marxista-leninista. De este modo, se excluyó a su “actual gobierno” (dado que la Carta de la OEA no fijaba el
procedimiento para expulsar a algún Estado miembro), justamente por su “incompatibilidad” con el sistema
interamericano: incompatibilidad del sistema socialista marxista-leninista con la democracia representativa
americana.

Octubre de 1962: Crisis de los Misiles

13
Relaciones Internacionales de América Latina

Para 1962 Cuba estaba más alineada con la URSS. Además de extensivos vínculos comerciales y de ayuda
con la URSS, Cuba también empezó a aceptar personal militar y técnico junto con armas nuevas y
sofisticadas. Los bombarderos y tropas de combate soviéticas fueron estacionados en territorio cubano. Las
armas soviéticas que se multiplicaban en Cuba pronto condujeron a una de las instancias de confrontación
más peligrosas entre los Estados Unidos y la URSS. Kruschev había instalado en la isla bases de proyectiles
nucleares balísticos deseando demostrar que estaba dispuesta a defender a Cuba frente a otra invasión de
Estados Unidos y como medio de presión para que Estados Unidos retirara sus propias armas de Turquía y
otras áreas de Europa.

En octubre de 1962, aviones norteamericanos de reconocimiento (U-2) sobre Cuba tomaron fotos de
emplazamiento de bases de misiles recién construidos. Los 42 cohetes nucleares de alcance medio
contribuían a defender la revolución cubana, pero lo que es más importante, en términos de equilibrio
global, aumentaban la posibilidad de respuesta de la URSS a un ataque nuclear de los EEUU. Según los
propios norteamericanos la instalación de esas armas tornaba vulnerable el 85% de las instalaciones nucleares
de cohetes en territorio estadounidense.

El presidente Kennedy consultó a sus consejeros. Sus objetivos eran obligar a la URSS a retirar los
armamentos nucleares ofensivos de Cuba al tiempo que evitar una guerra nuclear. De acuerdo con Robert
Kennedy todas las reflexiones eran “un esfuerzo para no deshonrar a Kruschev, no humillar a la Unión
Soviética, no hacerles sentir que debían hacer de su respuesta una escalada pues su seguridad o sus intereses
nacionales los obligaban”. Se evaluaron los costos y riesgos de las distintas opciones:
- Realizar un “ataque quirúrgico” nuclear sobre La Habana.
- Imponer un bloqueo naval más efectivo y menos desafiante. Este era el plan de Robert Kennedy,
que es el que finalmente se impuso. Se estableció una cuarentena naval de modo que no llegaran
armas adicionales al régimen de Castro.
- Se solicitó una reunión urgente de la OEA y el TIAR. El sistema interamericano le dio apoyo a
EEUU. Exigió el retiro de los misiles y autorizó el uso de la fuerza de ser necesaria. Fue un apoyo
para la crisis inmediata no para su política general hacia el gobierno cubano. Instó a sus naciones
miembros a apoyar el bloqueo norteamericano.

Mientras, a instancias de los Países No Alineados y el Secretario General de la ONU se realizaban intensas
gestiones diplomáticas para buscar una salida a la crisis, asumidas con positiva actitud por Cuba, lo más
importante de la negociación se definía en forma directa por el “teléfono rojo”. Los soviéticos no estaban
dispuestos a desafiar la exhibición de fuerza norteamericana y aceptaron desmantelar los misiles que ya
estaban emplazados. La crisis de misiles cubana terminó en noviembre de 1962. La URSS aceptó no instalar
bases en Cuba y retirar sus armamentos nucleares, bombarderos y tropas de combate terrestres. A su vez,
Estados Unidos levantó el bloqueo naval y prometió no intervenir en Cuba (no invadir la isla ni apoyar la
invasión) después de controlar que los armamentos soviéticos fueran desmantelados. En tal sentido se
abandonaron planes de acción que incluyesen acciones armadas.

Aunque humillado ya que no tuvo voz en el conflicto, Castro salió favorecido con la promesa de no invasión.
Las relaciones entre Moscú y Cuba fueron afectadas, para el Che este desenlace fue la primera excusa oficial

14
Relaciones Internacionales de América Latina

para distanciarse de Moscú. Sin embargo los condicionantes económicos y políticos de la dependencia de
Moscú prevalecieron por sobre la decepción sufrida por el gobierno cubano por el inconsulto manejo de la
crisis de los misiles. Aunque Estados Unidos prometió desistir de cualquier futura invasión al territorio de
Castro, trató de asesinar al premier cubano varias veces.

En junio de 1963 Fidel Castro inició una extensa visita a la URSS. Kruschev lo invitó para atenuar su
malestar por el manejo inconsulto de la retirada de los misiles. También lo convencieron de tener una buena
relación con JFK. A la par de las mejoras de las relaciones con la Unión Soviética y después de las
negociaciones para liberar a los presos cubanos capturados en la invasión de Bahía Cochinos, Kennedy inició
negociaciones secretas para poner fin al embargo y normalizar las relaciones con Cuba. Luego el 22 de
noviembre de 1963 Kennedy fue asesinado.

IX Reunión de Consulta de la OEA

En los años que siguieron a la crisis de los misiles Castro prestó su apoyo a otros movimientos
revolucionarios en otros países latinoamericanos y dio refugio a activistas revolucionarios. En la IX Reunión
de Consulta, en 1964, Estados Unidos consigue que la OEA aplique severas sanciones diplomáticas y
económicas contra Cuba. Se rompieron las relaciones diplomáticas y económicas incluyendo el cese del
comercio y de los embarques a la isla. Sólo se permitía el comercio por razones humanitarias.

El hecho desencadenante es que Venezuela había denunciado tráfico de armas a guerrilleros de izquierda.
Ante la denuncia, la OEA verifica que las armas eran cubanas. La resolución a favor de las sanciones se
aprobó por 15 votos a favor, 4 en contra (México, Uruguay, Chile y Bolivia) y la abstención de Argentina. La
votación se convirtió en la “política oficial de la OEA”. Cuba quedó así virtualmente sola en el hemisferio.
México se negó a cumplir esta resolución y también fueron moderados en su cumplimiento los países del
Cono Sur. Además de la “conexión soviética”, Castro seguirá manteniendo relaciones económicas con
muchos Estados europeos, así como con Japón y Canadá.

Cuba y la exportación de la revolución armada

Cuba llegó a tener la más grande y formidable fuerza militar de la Cuenca del Caribe, equipada sin costo
alguno por la Unión Soviética. La doctrina del “internacionalismo” definida como el “derecho y el deber” de
“ayudar a los pueblos que luchan por su liberación”, incluyendo el reconocimiento de la legitimidad de las
guerras de liberación nacional formaron parte de la política castrista. Según el Che Guevara “la lucha
revolucionaria adquiere características mundiales y es hasta morir”. En réplica a la Doctrina de la Seguridad
Nacional y la formación contrainsurgente (antiguerrillera) de militares latinoamericanos en Zona del Canal y
Guatemala, Cuba proveía de armas y municiones y adiestraba militar y políticamente a revolucionarios
comunistas de Latinoamérica.

Hubo esfuerzos norteamericanos para preparar mejor a los gobiernos de esta región en la acción
antisubversiva. Durante ese período los Estados Unidos comenzaron a proporcionar asistencia y
entrenamiento a países amenazados por la revolución. El objetivo de estos programas era no sólo preparar

15
Relaciones Internacionales de América Latina

unidades militares para combatir guerras del tipo guerrillas, sino imprimir en ellos la importancia de
combinar lucha antisubversiva con lo que la administración Kennedy denominó “acción cívica”, es decir
promover los proyectos de desarrollo como medio de ganar el corazón y la mente de los campesinos.

En 1966 Castro convoca a las fuerzas revolucionarias de los tres continentes en lo que se llamó Conferencia
Tricontinental o Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos Afro-Asiáticos-Latinoamericanos. No
fueron invitados los partidos comunistas que no estuvieran de acuerdo con la línea insurreccional extrema.
La consigna es la lucha violenta armada contra el imperialismo en el mundo entero. La posición de la URSS
era más moderada. En realidad Cuba y URSS tenían puntos de vista opuestos sobre la viabilidad de las
revoluciones armadas en América Latina. Los objetivos de Castro consistían en fomentar el surgimiento de
otras revoluciones y crear, eventualmente, un gran bloque revolucionario latinoamericano con Cuba a la
cabeza.

Con posterioridad a la muerte del Che, Cuba había cesado de promover la violencia armada en América
Latina. Su línea se mantuvo en la ayuda a gobiernos reformistas como el de Velasco Alvarado en Perú.
Muchos gobiernos democráticos se mostraron dispuestos a restablecer relaciones diplomáticas en
reconocimiento de este cambio de la política cubana. La muerte del Che confirmó la opinión de los líderes
soviéticos de que su mejor camino para ganar influencia en la región era mejorar sus relaciones con los
gobiernos latinoamericanos.

En la Asamblea General de 1973, Perú, Chile y Argentina pidieron que se readmitiera a Cuba en la OEA lo
que pondría en práctica el principio de “pluralismo ideológico” en vez de insistir en la “democracia
representativa”. No se consiguió el objetivo. En 1975 al reformarse el TIAR a propuesta de países
latinoamericanos se levanta el embargo colectivo (aunque prosigue el norteamericano). Castro siguió
apoyando en sus discursos a todos los gobiernos latinoamericanos que siguieran políticas nacionalistas. Ante
la hostilidad de Estados Unidos, apoyó a los gobiernos y fuerzas revolucionarias en la denominada “crisis
centroamericana”. En el ámbito global, Cuba se alineó con la URSS creando una especie de “división
socialista del trabajo militar” en los países del Tercer Mundo, según la cual la Unión Soviética suministraba
los armamentos y municiones y Cuba brindaba la mano de obra.

En 1961, Cuba había participado como único país latinoamericano de la creación del Movimiento de No
Alineados en la Cumbre de Belgrado. La participación de Cuba en el MNA fue considerado por muchos,
como una paradoja. La realidad palpable es que Cuba, se encontraba alineada con la URSS y era un socio
militar más útil para Moscú que la mayoría de los miembros del Pacto de Varsovia. Miembros del
movimiento (Tanzania, India, Singapur) llamaron la atención frente al hecho de que Cuba procuraba atraer
el Movimiento hacia el campo soviético, argumentando que la URSS era el aliado “natural” del Tercer
Mundo.

El acercamiento frustrado

Durante la primera etapa de la presidencia de Carter (1977-1981) y luego de la retirada de las tropas cubanas
de Angola hubo intentos de alentar al líder revolucionario a refrenarse de la actividad revolucionaria y

16
Relaciones Internacionales de América Latina

establecer vínculos formales con los Estados Unidos. En 1977 el presidente Carter propuso restaurar las
relaciones Estados Unidos-Cuba y tolerar ideologías diversas. La Administración Carter estaba dispuesta a
aceptar un estado comunista en Cuba. La economía cubana se había estancado y estaba desesperada por el
comercio e inversión de capital estadounidense.

Por una parte, las relaciones EEUU-Cuba se deterioraron después que la URSS y Cuba aumentaron sus
actividades militares en África. Cuando el presidente Carter entraba en los dos años finales de su
administración, después de la revolución sandinista que derrocó al régimen de Anastasio Somoza en 1979,
Cuba comenzó a implicarse en las revoluciones que estallaron en América Central. Por otra parte, la
posibilidad de aumentar este acercamiento entre EEUU y Cuba, fue frustrado porque en 1980, Fidel Castro
permitió que miles de compatriotas abandonaran la isla. Resultó que buena parte de los inmigrados
constituían la escoria de la sociedad cubana: trabajadores ineptos, alcohólicos, rateros, incluso personas con
deficiencia mental.

La intransigencia

En los primeros años del gobierno de Reagan las relaciones entre Cuba y Estados Unidos empeoraron. La
Administración Reagan estaba decidida a recuperar el control norteamericano sobre los acontecimientos de
América Central. El presidente afirmó que EEUU debía actuar con decisión para alejar el peligro
soviético-cubano del “flanco sur” estadounidense y acusó a Cuba de proveer armas y asesores a los grupos
guerrilleros centroamericanos. Incluso llegaron a pensar en una invasión directa a Cuba.

En 1982 Reagan endureció el embargo, volvió a imponer la prohibición estadounidense a los viajes de
turismo a Cuba que se permitieron bajo Carter. Si bien la invasión norteamericana directa en Cuba fue
descartada en aquella ocasión, Estados Unidos intentó presionar a Fidel Castro con la posibilidad de una
acción militar para lograr que desistiera de su apoyo a las guerrillas en Centroamérica. Cuba respondió con
mensajes privados sobre su interés en participar en una posible solución pacífica del conflicto si ésta era
refrendada por los guerrilleros. Estados Unidos pidió el cese total del apoyo a las guerrillas y la retirada
cubana en África, puntos en los que los cubanos no estaban dispuestos a ceder. Tampoco en su “amistad”
con la Unión Soviética.

En enero de 1982 el presidente Reagan declaró en su discurso del Estado de la Unión que “actuaremos con
firmeza con quienes exportan el terrorismo y la subversión en el Caribe y en otras partes especialmente Cuba
y Libia”. El 1 de marzo de 1982 el Departamento de Estado incluyó a Cuba en la lista de países que apoyaban
el terrorismo. Pero incluso bajo el gobierno de Reagan, ambos países no abandonaron los esfuerzos por un
acercamiento. En 1987 Cuba liberó a cientos de presos políticos para que se los transfiriera a Estados Unidos,
como un gesto de “buena voluntad” y este último país aumentó su “sección de interés" en La Habana.

17

También podría gustarte