DENGUE
Definición:
El dengue es una enfermedad viral transmitida por mosquitos del género Aedes, principalmente el
Aedes aegypti. Esta enfermedad se ha convertido en un problema de salud pública significativo en
muchas regiones tropicales y subtropicales del mundo, incluyendo Colombia.
En Colombia, el dengue es endémico, lo que significa que se presenta de manera continua en ciertas
regiones del país. La incidencia de la enfermedad ha fluctuado a lo largo de los años, con picos
epidémicos que suelen ocurrir cada cierto tiempo. Según el Instituto Nacional de Salud de
Colombia, en el año 2022 se reportaron más de 70.000 casos de dengue en el país.
Incidencia Del Dengue:
En Colombia varía según la región geográfica, siendo las zonas costeras y los valles interandinos las
áreas más afectadas. Factores como las condiciones climáticas, la urbanización no planificada, la
falta de servicios básicos y el inadecuado manejo de desechos sólidos contribuyen a la proliferación
del vector transmisor.
Es importante destacar que el dengue puede presentar diferentes grados de severidad, desde casos
leves hasta formas graves como el dengue hemorrágico y el síndrome de choque por dengue, que
pueden ser potencialmente mortales. Por lo tanto, es crucial implementar medidas de prevención y
control, como el control del vector, la educación a la población y el fortalecimiento de los sistemas
de vigilancia epidemiológica.
ETIOPATOGENIA:
El dengue es causado por un virus de la familia Flaviviridae, el cual es transmitido por la picadura
de mosquitos hembra infectados del género Aedes, principalmente Aedes aegypti y Aedes
albopictus.
El ciclo de transmisión del virus del dengue comienza cuando un mosquito Aedes pica a una
persona infectada y adquiere el virus al ingerir su sangre. Después de un período de incubación en
el mosquito, el virus se multiplica y se dispersa hacia las glándulas salivales del mosquito. Cuando
este mosquito infectado pica a una persona sana, inyecta el virus a través de su saliva, iniciando así
una nueva infección.
Una vez dentro del cuerpo humano, el virus del dengue se replica en las células del sistema
inmunológico, como los macrófagos y las células dendríticas. Esto desencadena una respuesta
inmunitaria que involucra la producción de anticuerpos y la activación de células T. Sin embargo,
en algunos casos, la respuesta inmunitaria puede ser exagerada y causar una fuga capilar, lo que
puede llevar a un aumento de la permeabilidad vascular y, en casos graves, al síndrome de choque
por dengue.
CLÍNICA:
El dengue puede variar desde una enfermedad leve similar a la gripe hasta formas más graves, como
la fiebre hemorrágica del dengue y el síndrome de choque por dengue. Los síntomas comunes
incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares,
náuseas, vómitos, agrandamiento de ganglios linfáticos y erupciones cutáneas.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL:
El diagnóstico del dengue implica distinguirlo de otras enfermedades febriles agudas, como la
gripe, la chikunguña, el zika, la malaria, la fiebre tifoidea y otras infecciones virales. Algunos
factores que pueden ayudar a diferenciar el dengue de otras enfermedades son la presencia de
trombocitopenia (disminución de plaquetas) y signos de aumento de la permeabilidad vascular,
como hemoconcentración y derrames serosos.
En casos graves, el dengue puede progresar a fiebre hemorrágica del dengue, caracterizada por
fiebre alta, manifestaciones hemorrágicas, trombocitopenia y evidencia de fuga de plasma. En su
forma más severa, puede ocurrir el síndrome de choque por dengue, que se manifiesta con fuga
masiva de plasma, acumulación de líquidos, dificultad respiratoria y falla orgánica.
EXÁMENES DE LABORATORIO:
1. Prueba de detección de antígenos NS1: Esta prueba detecta la presencia del antígeno NS1 del
virus del dengue en la sangre y puede confirmar la infección en los primeros días después del inicio
de los síntomas.
2. Prueba serológica de anticuerpos: Las pruebas de anticuerpos IgM e IgG pueden detectar
anticuerpos contra el virus del dengue. La IgM se eleva después de unos 5 días de la infección,
mientras que la IgG aparece más tarde y puede indicar una infección previa.
3. Recuento de plaquetas: La trombocitopenia (disminución de plaquetas) es un hallazgo común en
el dengue y puede ser un indicador de la gravedad de la enfermedad.
4. Pruebas de función hepática: Se pueden observar elevaciones en las enzimas hepáticas, como la
alanina aminotransferasa (ALT) y el aspartato aminotransferasa (AST), debido al daño hepático
causado por el dengue.
IMÁGENES DIAGNÓSTICAS:
1. Ultrasonido abdominal: Puede revelar signos de fuga de plasma, como derrame pleural o ascitis,
en casos de dengue grave.
2. Radiografía de tórax: Puede mostrar signos de acumulación de líquido en los pulmones (derrame
pleural) en casos de síndrome de choque por dengue.
3. Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): Pueden ser útiles para evaluar
complicaciones potenciales, como hemorragias intracraneales o afectación del sistema nervioso
central.
TRATAMIENTO:
No existe un tratamiento antiviral específico para el dengue. El tratamiento es principalmente de
apoyo y está dirigido a aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
- Reposo y manejo de líquidos: Es importante
mantener una hidratación adecuada mediante la ingesta de líquidos para prevenir la deshidratación.
- Manejo del dolor y la fiebre: Se pueden utilizar analgésicos y antipiréticos como paracetamol para
aliviar el dolor y la fiebre. Está contraindicado el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINES)
debido al riesgo de sangrado.
- Tratamiento de las complicaciones: En casos de dengue grave, puede ser necesaria la
hospitalización y el tratamiento de soporte, como la administración de líquidos intravenosos,
transfusiones de sangre o plaquetas, y manejo de las complicaciones específicas.
PRONÓSTICO:
El pronóstico del dengue depende de la gravedad de la enfermedad y el manejo apropiado.
- Dengue no complicado: La mayoría de los casos de dengue no complicado se resuelven por sí
solos en una o dos semanas con un manejo adecuado de líquidos y síntomas.
- Dengue grave: Las formas graves, como la fiebre hemorrágica del dengue y el síndrome de
choque por dengue, tienen un pronóstico más reservado y pueden ser potencialmente mortales si no
se tratan adecuadamente. La tasa de mortalidad en casos de dengue grave puede ser tan alta como el
20% sin tratamiento adecuado.
- Secuelas: Algunas personas pueden experimentar síntomas persistentes, como fatiga, depresión y
problemas de concentración, durante meses después de la infección. El pronóstico del dengue
también se ve influenciado por factores como la edad, las condiciones de salud subyacentes y el
acceso oportuno a atención médica adecuada.
COMPLICACIONES DEL DENGUE:
El dengue puede presentar diversas complicaciones, algunas de ellas potencialmente graves y
mortales:
1. Fuga capilar: Es una complicación clave en el dengue grave.
2. Hemorragias: Pueden ocurrir debido a la trombocitopenia y alteraciones en la coagulación.
3. Disfunción orgánica: El dengue puede afectar diversos órganos, como el hígado, los riñones, el
corazón y el sistema nervioso central.
4. Síndrome de choque por dengue: Es una complicación grave que puede ser potencialmente
mortal si no se trata de manera oportuna.
5. Infecciones concomitantes: Las infecciones bacterianas secundarias pueden agravar el cuadro
clínico.
6. Complicaciones hemorrágicas graves: En casos severos, se pueden presentar hemorragias
masivas gastrointestinales, hemorragias intracraneales u otras hemorragias potencialmente mortales.
La identificación temprana y el manejo adecuado de estas complicaciones son cruciales para
prevenir una evolución desfavorable y reducir la mortalidad en el dengue grave.