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Deberes y Derechos de los Estados en Derecho Internacional

DEBERES Y DERECHOS DE LOS ESTADOS CON RESPECTO A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
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Temas abordados

  • crimen de agresión,
  • obligaciones secundarias,
  • conducta ilícita,
  • paz y seguridad,
  • recursos administrativos,
  • responsabilidad internacional,
  • imputabilidad,
  • derechos y deberes derivados,
  • desarrollo económico,
  • soberanía
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Deberes y Derechos de los Estados en Derecho Internacional

DEBERES Y DERECHOS DE LOS ESTADOS CON RESPECTO A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
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Temas abordados

  • crimen de agresión,
  • obligaciones secundarias,
  • conducta ilícita,
  • paz y seguridad,
  • recursos administrativos,
  • responsabilidad internacional,
  • imputabilidad,
  • derechos y deberes derivados,
  • desarrollo económico,
  • soberanía

TEMA 5:

DEBERES Y DERECHOS DE LOS ESTADOS CON RESPECTO A LA


COMUNIDAD INTERNACIONAL
CONCEPTO:
Los deberes y derechos con respecto a la comunidad internacional en el derecho
internacional público son las obligaciones y facultades que tienen los Estados en
su relación con los demás Estados y con la comunidad internacional en su
conjunto.
Los deberes son las obligaciones que los Estados tienen que cumplir para
garantizar el orden y la paz internacionales. Estos deberes pueden ser generales o
específicos, y pueden estar establecidos en tratados internacionales, en la
costumbre internacional o en los principios generales del derecho internacional.
Deberes internacionales son:
El deber de respetar la soberanía e integridad territorial de los demás Estados.
El deber de no utilizar la fuerza contra la soberanía, la integridad territorial o la
independencia política de otro Estado.
El deber de resolver las controversias internacionales por medios pacíficos.
El deber de cooperar con los demás Estados para promover la paz y la seguridad
internacionales.
Los derechos son las facultades que los Estados tienen para actuar en el ámbito
internacional. Estos derechos pueden ser de naturaleza económica, política, social
o cultural

Derechos internacionales son:


El derecho a la igualdad jurídica de los Estados.
El derecho a la libre determinación de los pueblos.
El derecho a la soberanía sobre los recursos naturales.
El derecho a participar en la vida internacional.
Los deberes y derechos con respecto a la comunidad internacional son esenciales
para el funcionamiento del sistema internacional. Estos principios permiten que los
Estados coexistan pacíficamente y cooperen para promover el bien común de la
humanidad.
En concreto, los deberes y derechos de los Estados con respecto a la comunidad
internacional tienen los siguientes OBJETIVOS:
1.- Mantener la paz y la seguridad internacionales: Los Estados tienen el deber de
abstenerse de usar la fuerza contra otros Estados, salvo en legítima defensa o en
virtud de una autorización de las Naciones Unidas. También tienen el deber de
resolver las controversias internacionales por medios pacíficos.
2.- Promover el desarrollo económico y social: Los Estados tienen el deber de
cooperar entre sí para promover el desarrollo económico y social de todos los
pueblos. Esto incluye el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza y la
promoción de los derechos humanos.
3.- Proteger el medio ambiente: Los Estados tienen el deber de proteger el medio
ambiente para las generaciones presentes y futuras. Esto incluye la lucha contra el
cambio climático y la contaminación.

CLASIFICACIÓN:
Los deberes y derechos de los Estados con respecto a la comunidad internacional
pueden clasificarse en función de su naturaleza, su origen o su contenido.
En función de su naturaleza, los deberes y derechos de los Estados pueden
ser:
Obligaciones primarias: Son las obligaciones que los Estados tienen que cumplir
para garantizar el orden y la paz internacionales. Estas obligaciones suelen estar
establecidas en tratados internacionales, en la costumbre internacional o en los
principios generales del derecho internacional.
Obligaciones secundarias: Son las obligaciones que los Estados tienen que
cumplir cuando incumplen una obligación primaria. Estas obligaciones suelen
consistir en reparar el daño causado o en indemnizar a la víctima.
En función de su origen, los deberes y derechos de los Estados pueden ser:
Derechos y deberes convencionales: Son los derechos y deberes que los Estados
adquieren al ratificar un tratado internacional.
Derechos y deberes consuetudinarios: Son los derechos y deberes que los
Estados adquieren por el uso continuado y generalizado de una práctica.
Derechos y deberes derivados de los principios generales del derecho
internacional: Son los derechos y deberes que los Estados adquieren por el
reconocimiento de la comunidad internacional.
En función de su contenido, los deberes y derechos de los Estados pueden
ser:
Derechos y deberes políticos: Son los derechos y deberes que los Estados
tienen en relación con el ejercicio de su soberanía.
Derechos y deberes económicos: Son los derechos y deberes que los Estados
tienen en relación con el comercio, la inversión y la cooperación económica.
Derechos y deberes sociales y culturales: Son los derechos y deberes que los
Estados tienen en relación con la protección de los derechos humanos, la
educación y la cultura.

RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL DEL ESTADO


La Responsabilidad Internacional del Estado en el Derecho Internacional Público
se refiere a la obligación de un Estado de responder por sus acciones u omisiones
que violen las normas y principios del Derecho Internacional.
Es un concepto fundamental que establece que un Estado puede ser considerado
responsable por los actos de sus órganos, agentes o cualquier otra entidad que
actúe en su nombre.
Puede surgir de diversas situaciones, como violaciones de tratados
internacionales, actos ilícitos, violaciones graves de derechos humanos,
agresiones armadas, entre otros. Cuando un Estado es responsable, puede estar
sujeto a diversas consecuencias legales y diplomáticas, como la obligación de
reparar el daño causado, el pago de indemnizaciones, la adopción de medidas
correctivas o la imposición de sanciones por parte de la comunidad internacional.
Es importante destacar que la responsabilidad internacional del Estado no solo se
aplica a las acciones activas, sino también a las omisiones o la falta de acción
cuando debería haber actuado. Además, cabe mencionar que el principio de
responsabilidad internacional del Estado es un pilar fundamental del Derecho
Internacional, ya que busca garantizar el cumplimiento de las normas y principios
que rigen las relaciones entre los Estados y fomentar la estabilidad y el orden en la
comunidad internacional.
La responsabilidad internacional del Estado es la institución jurídica que impone al
Estado, que ha realizado un hecho ilícito en perjuicio de otro, la obligación de
reparar el daño causado.
El Estado que incurre en responsabilidad internacional queda sujeto a una serie de
consecuencias jurídicas. En primer lugar, no cesa el deber de cumplir con la
obligación violada. El Estado debe también poner fin a la conducta infractora, si es
que ésta continúa, y a ofrecer garantías de que no se repetirá.

Las consecuencias jurídicas de la responsabilidad internacional del Estado


pueden ser:
Reparación: El Estado debe reparar el daño causado a la víctima. La reparación
puede consistir en la restauración del statu quo ante, la indemnización por el daño
causado o la satisfacción de la víctima.
Sanciones: El Estado puede ser sancionado por la comunidad internacional, como
por ejemplo, la suspensión de derechos o la expulsión de organizaciones
internacionales.
Culpabilidad: El Estado puede ser considerado culpable del hecho ilícito, lo que
puede tener consecuencias jurídicas en otros ámbitos, como en el derecho penal
internacional.

La responsabilidad internacional del Estado se basa en los siguientes elementos:


Elemento subjetivo: El Estado debe ser responsable del hecho ilícito. Esto
significa que el hecho debe ser atribuible al Estado, es decir, que debe haber sido
realizado por un órgano del Estado o por una persona que actúa en nombre del
Estado.
Elemento objetivo: El hecho debe ser ilícito. Esto significa que el hecho debe
violar una obligación internacional del Estado.
Elemento causal: El hecho debe haber causado un daño.
La responsabilidad internacional del Estado se aplica a todos los Estados,
independientemente de su tamaño, poder o desarrollo económico.
La responsabilidad internacional del Estado ha sido objeto de un importante
desarrollo en el derecho internacional en los últimos años. En 2001, la Comisión
de Derecho Internacional de las Naciones Unidas adoptó un proyecto de artículos
sobre la responsabilidad internacional de los Estados. Estos artículos han sido
ampliamente aceptados por la comunidad internacional y han servido como base
para la codificación de la responsabilidad internacional del Estado.
CLASES:
Las clases de responsabilidades internacionales en el derecho internacional
público pueden clasificarse en función de dos criterios principales:
En función del sujeto responsable, las responsabilidades internacionales pueden
ser:
Responsabilidad internacional del Estado: Es la responsabilidad que tiene un
Estado por los actos u omisiones de sus órganos o agentes, o por los actos u
omisiones de particulares que se encuentran bajo su jurisdicción.
Responsabilidad internacional de las organizaciones internacionales: Es la
responsabilidad que tiene una organización internacional por los actos u omisiones
de sus órganos o agentes.
Responsabilidad internacional de las personas físicas: Es la responsabilidad que
tienen las personas físicas por los actos u omisiones que violen el derecho
internacional.
En función de la naturaleza de la obligación violada, las responsabilidades
internacionales pueden ser:
Responsabilidad internacional por hechos ilícitos: Es la responsabilidad que
tiene un Estado por los actos u omisiones que violen una obligación internacional.
Responsabilidad internacional por actos no prohibidos: Es la responsabilidad
que tiene un Estado por los actos u omisiones que causen daño a otro Estado,
aunque no violen una obligación internacional.
La responsabilidad internacional por hechos ilícitos es la más común. Se
produce cuando un Estado viola una obligación internacional, ya sea de carácter
convencional o consuetudinario. Las consecuencias jurídicas de esta
responsabilidad son las siguientes:
Reparación: El Estado debe reparar el daño causado a la víctima. La reparación
puede consistir en la restauración del statu quo ante, la indemnización por el daño
causado o la satisfacción de la víctima.
Sanciones: El Estado puede ser sancionado por la comunidad internacional,
como por ejemplo, la suspensión de derechos o la expulsión de organizaciones
internacionales.
La responsabilidad internacional por actos no prohibidos es menos común.
Se produce cuando un Estado realiza un acto que no está prohibido por el derecho
internacional, pero que causa daño a otro Estado. Las consecuencias jurídicas de
esta responsabilidad son más limitadas, y pueden consistir en la obligación de
indemnizar a la víctima.
En los últimos años, se ha producido un aumento de la atención a la
responsabilidad internacional de las personas físicas. Esto se debe, en parte, al
desarrollo del derecho internacional de los derechos humanos, que establece
obligaciones para las personas físicas.

ORGANOS ESTATALES QUE COMPROMETEN SU RESPONSABILIDAD


Los órganos estatales que comprometen su responsabilidad en el derecho
internacional público son los que tienen capacidad de actuar en nombre del
Estado. Estos órganos pueden ser:
Órganos centrales: Son los órganos que integran el poder ejecutivo, legislativo y
judicial del Estado. Por ejemplo, el Presidente, el Parlamento, el Tribunal
Supremo, etc.
Órganos periféricos: Son los órganos que están ubicados en el territorio del
Estado, pero que no forman parte del poder central. Por ejemplo, los gobiernos
locales, las fuerzas armadas, la policía, etc.
Órganos especiales: Son los órganos que se crean para la realización de una
función específica. Por ejemplo, las misiones diplomáticas, las organizaciones
internacionales, etc.
Los actos u omisiones de estos órganos comprometen la responsabilidad del
Estado, siempre que se realicen en el ejercicio de sus funciones. Esto significa
que el Estado es responsable por los actos u omisiones de sus órganos, incluso si
estos actos u omisiones son realizados por funcionarios que actúan de forma
negligente o ilegal.
En algunos casos, los actos u omisiones de particulares pueden comprometer la
responsabilidad del Estado. Esto ocurre cuando los particulares actúan en el
ejercicio de funciones públicas o cuando los actos u omisiones de los particulares
son tolerados o autorizados por el Estado.
La responsabilidad internacional del Estado por los actos u omisiones de sus
órganos estatales se basa en el principio de imputabilidad. Este principio establece
que el Estado es responsable por los actos u omisiones de sus órganos, siempre
que estos actos u omisiones puedan ser atribuidos al Estado.
La atribución de los actos u omisiones de los órganos estatales al Estado se basa
en los siguientes criterios:
La autoridad: Los actos u omisiones de los órganos estatales son imputables al
Estado si se realizan en ejercicio de una autoridad que emana del Estado.
La representación: Los actos u omisiones de los particulares son imputables al
Estado si los particulares actúan en representación del Estado.
El control: Los actos u omisiones de los particulares son imputables al Estado si el
Estado tiene el control sobre los actos u omisiones de los particulares.
La responsabilidad internacional del Estado por los actos u omisiones de sus
órganos estatales es una institución jurídica importante que permite garantizar el
cumplimiento del derecho internacional.
MODALIDADES:
Órganos estatales centrales: Son los órganos que integran el poder ejecutivo,
legislativo y judicial del Estado. Estos órganos tienen la mayor capacidad de
actuar en nombre del Estado y, por lo tanto, sus actos u omisiones comprometen
con mayor probabilidad la responsabilidad del Estado.
Órganos estatales periféricos: Son los órganos que están ubicados en el territorio
del Estado, pero que no forman parte del poder central. Estos órganos también
pueden comprometer la responsabilidad del Estado, pero su capacidad de actuar
en nombre del Estado es menor que la de los órganos estatales centrales.
Órganos estatales especiales: Son los órganos que se crean para la realización de
una función específica. Estos órganos pueden comprometer la responsabilidad del
Estado, siempre que sus actos u omisiones se realicen en el ejercicio de sus
funciones.
Actos u omisiones de particulares: En algunos casos, los actos u omisiones de
particulares pueden comprometer la responsabilidad del Estado. Esto ocurre
cuando los particulares actúan en el ejercicio de funciones públicas o cuando los
actos u omisiones de los particulares son tolerados o autorizados por el Estado.
ALCANCE DE LA REPARACIÓN:
El alcance de la reparación en el derecho internacional público es el conjunto de
medidas que un Estado responsable de un hecho ilícito internacional debe adoptar
para resarcir el daño causado.
La reparación tiene como objetivo restablecer la situación que existía antes de que
se produjera el hecho ilícito, o, si esto no es posible, proporcionar a la víctima una
compensación adecuada.
Las medidas de reparación pueden ser de diferentes tipos, incluyendo:
Restauración: El Estado responsable debe restablecer la situación que existía
antes de que se produjera el hecho ilícito. Esto puede implicar, por ejemplo, la
devolución de bienes, la reconstrucción de infraestructuras o la devolución de
personas.
Indemnización: El Estado responsable debe indemnizar a la víctima por el daño
causado. La indemnización puede ser por daños materiales, como la pérdida de
bienes o la pérdida de ingresos, o por daños morales, como el sufrimiento o el
dolor.
Satisfacción: El Estado responsable debe adoptar medidas para satisfacer a la
víctima por el daño causado. Esto puede implicar, por ejemplo, una disculpa
pública, la creación de un monumento conmemorativo o la asistencia a las
víctimas.
El alcance de la reparación depende de las circunstancias específicas del caso.
En general, la reparación debe ser adecuada, efectiva y proporcionada al daño
causado.
El derecho internacional público establece una serie de principios generales sobre
el alcance de la reparación. Estos principios incluyen:
Principio de integralidad: La reparación debe ser integral, es decir, debe cubrir
todos los daños causados por el hecho ilícito.
Principio de equidad: La reparación debe ser equitativa, es decir, debe tener en
cuenta las circunstancias específicas del caso.
Principio de flexibilidad: El alcance de la reparación puede variar en función de las
circunstancias específicas del caso.
La reparación es una institución jurídica importante en el derecho internacional
público. Permite a las víctimas de los hechos ilícitos internacionales obtener una
reparación por el daño causado.

DELITO INTERNACIONAL:
En el derecho internacional público, un delito internacional es una conducta que
está prohibida por el derecho internacional y que es considerada como grave o de
especial gravedad. Los delitos internacionales pueden ser cometidos por personas
naturales o por personas jurídicas, como empresas u organizaciones.
Los delitos internacionales más comunes son:
Genocidio: El acto de destruir, en todo o en parte, un grupo nacional, étnico,
racial o religioso, como tal.
Crímenes de lesa humanidad: Los actos inhumanos de gran amplitud, cometidos
como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil,
con conocimiento de dicho ataque.
Crímenes de guerra: Las violaciones graves de las leyes y costumbres aplicables
en los conflictos armados internacionales, o las violaciones graves del Protocolo
adicional a los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949 relativos a la
protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional
(Protocolo II), siempre que se cometan en el contexto de un conflicto armado no
internacional.
Crímenes de agresión: El uso de la fuerza armada por un Estado contra la
soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado, o de
cualquier otra manera incompatible con la Carta de las Naciones Unidas.
Los delitos internacionales son graves violaciones del derecho internacional y
pueden tener consecuencias jurídicas importantes, como la responsabilidad
internacional del Estado o la persecución penal de las personas responsables.

CONDICIONES:
Las condiciones del delito internacional son las siguientes:
Conducta: El delito internacional debe consistir en una conducta que esté
prohibida por el derecho internacional. Esta conducta puede ser un acto u omisión,
y puede ser realizada por una persona natural o jurídica.
Gravedad: El delito internacional debe ser una conducta grave o de especial
gravedad. Esto significa que debe ser una conducta que cause un daño
significativo o que ponga en peligro los valores fundamentales de la comunidad
internacional.
Imputabilidad: El delito internacional debe ser imputable a la persona responsable.
Esto significa que la persona responsable debe tener la capacidad de entender
que su conducta está prohibida por el derecho internacional y de actuar de
acuerdo con esa comprensión.
RECURSO ADMINISTRATIVO
En el derecho internacional público, un recurso administrativo es un procedimiento
que permite a una persona o entidad impugnar una decisión administrativa ante un
órgano administrativo. Los recursos administrativos pueden ser utilizados para
impugnar decisiones administrativas que se consideran ilegales, arbitrarias o
injustas.
Los recursos administrativos son un mecanismo importante para garantizar el
cumplimiento del derecho internacional. Permiten a las personas y entidades
afectadas por decisiones administrativas impugnarlas ante un órgano
independiente, que puede anular o modificar la decisión.
Existen diferentes tipos de recursos administrativos en el derecho internacional
público. Los más comunes son:
Recurso de reconsideración: Es un recurso que se interpone ante el mismo
órgano que dictó la decisión impugnada, solicitando que la reconsidere.
Recurso de alzada: Es un recurso que se interpone ante un órgano superior al
que dictó la decisión impugnada.
Recurso de revisión: Es un recurso que se interpone ante un órgano
independiente, solicitando que anule o modifique la decisión impugnada.
El procedimiento de los recursos administrativos varía en función del derecho
interno de cada Estado. Sin embargo, en general, los recursos administrativos se
rigen por los principios de igualdad de armas, debido proceso y presunción de
inocencia.
En resumen, un recurso administrativo en el derecho internacional público es un
procedimiento que permite a una persona o entidad impugnar una decisión
administrativa ante un órgano administrativo. Los recursos administrativos son un
mecanismo importante para garantizar el cumplimiento del derecho internacional.
RECURSO DE JUSTICIA:
En el derecho internacional público, un recurso judicial es un procedimiento que
permite a un Estado o a una persona física o jurídica impugnar una decisión o acto
de otro Estado o de una organización internacional ante un órgano judicial
internacional. Los recursos judiciales pueden ser utilizados para impugnar
decisiones que se consideran ilegales, arbitrarias o injustas.
Los recursos judiciales son un mecanismo importante para garantizar el
cumplimiento del derecho internacional. Permiten a los Estados y a las personas
afectadas por decisiones o actos que consideran contrarios al derecho
internacional impugnarlos ante un órgano independiente, que puede anular o
modificar la decisión o acto.
Existen diferentes tipos de recursos judiciales en el derecho internacional público.
Los más comunes son:
Acción contenciosa: Es un procedimiento que se interpone ante un tribunal
internacional para que resuelva una controversia entre dos o más Estados.
Acción de garantía: Es un procedimiento que se interpone ante un tribunal
internacional para que proteja los derechos de un Estado o de una persona física
o jurídica.
Acción de interpretación: Es un procedimiento que se interpone ante un tribunal
internacional para que interprete un tratado o una norma de derecho internacional.
El procedimiento de los recursos judiciales varía en función de las normas de cada
tribunal internacional. Sin embargo, en general, los recursos judiciales se rigen por
los principios de igualdad de armas, debido proceso y presunción de inocencia.
En resumen, un recurso judicial en el derecho internacional público es un
procedimiento que permite a un Estado o a una persona física o jurídica impugnar
una decisión o acto de otro Estado o de una organización internacional ante un
órgano judicial internacional. Los recursos judiciales son un mecanismo importante
para garantizar el cumplimiento del derecho internacional.
Además de los recursos judiciales mencionados anteriormente, también existen
otros mecanismos judiciales que pueden utilizarse para resolver controversias
internacionales. Estos mecanismos incluyen:
La mediación: Es un procedimiento en el que un tercero neutral facilita el diálogo
entre las partes en conflicto para llegar a un acuerdo.
La conciliación: Es un procedimiento similar a la mediación, pero en el que el
tercero neutral puede emitir una recomendación no vinculante a las partes.
El arbitraje: Es un procedimiento en el que las partes en conflicto someten su
controversia a un tribunal arbitral, que emite una decisión vinculante.
Estos mecanismos judiciales pueden utilizarse para resolver controversias entre
Estados, entre Estados y organizaciones internacionales, o entre organizaciones
internacionales.
DENEGACIÓN DE JUSTICIA:
La denegación de justicia en el derecho internacional público es un concepto que
se refiere a la situación en la que un Estado no proporciona una protección legal
adecuada a una persona o entidad que ha sido víctima de un delito o de una
violación de un derecho humano.
La denegación de justicia puede ser causada por una variedad de factores,
incluyendo:
La falta de independencia del sistema judicial: Cuando el sistema judicial está
controlado por el gobierno, es más probable que se produzcan casos de
denegación de justicia.
La falta de recursos: Los sistemas judiciales de los países en desarrollo suelen
tener recursos limitados, lo que puede dificultar la investigación y el procesamiento
de los delitos.
La falta de voluntad política: En algunos casos, los gobiernos pueden ser reacios a
investigar o procesar delitos por razones políticas.
La denegación de justicia es una violación del derecho internacional. Los Estados
tienen la obligación de garantizar el acceso a la justicia para todas las personas
bajo su jurisdicción.
La denegación de justicia puede tener una serie de consecuencias negativas,
incluyendo:
La impunidad de los delincuentes: La impunidad puede fomentar la delincuencia y
la violencia.
La violación de los derechos humanos: La denegación de justicia puede violar los
derechos humanos de las víctimas, incluyendo el derecho a la vida, el derecho a la
libertad y seguridad personal, y el derecho a un juicio justo.
La inestabilidad social: La denegación de justicia puede contribuir a la inestabilidad
social y a la violencia.
Los Estados tienen una serie de obligaciones para prevenir y remediar la
denegación de justicia. Estas obligaciones incluyen:
Garantizar la independencia del sistema judicial: Los Estados deben garantizar
que el sistema judicial sea independiente del gobierno y de otras influencias
externas.
Proporcionar recursos suficientes al sistema judicial: Los Estados deben
proporcionar recursos suficientes al sistema judicial para que pueda investigar y
procesar los delitos de manera efectiva.
Promover una cultura de respeto a la ley: Los Estados deben promover una
cultura de respeto a la ley, educando a la población sobre sus derechos y sobre
los mecanismos para hacer valer esos derechos.
La denegación de justicia es un problema importante que puede tener un impacto
significativo en los individuos, las sociedades y los Estados. Es importante que los
Estados tomen medidas para prevenir y remediar la denegación de justicia.

RECURSO DE VÍA DIPLOMATICA:


En el derecho internacional público, un recurso de vía diplomática es un
procedimiento que permite a un Estado reclamar a otro Estado por un hecho ilícito
internacional que ha causado daños a uno de sus nacionales.
La protección diplomática es un derecho fundamental de los Estados, reconocido
por el derecho internacional consuetudinario y por la Convención de Viena sobre
las Relaciones Diplomáticas de 1961.
El recurso de vía diplomática se inicia con una nota diplomática del Estado
reclamante al Estado responsable, en la que se reclama la reparación de los
daños causados. El Estado responsable tiene la obligación de responder a la nota
diplomática y de negociar una solución satisfactoria para la controversia.
Si las negociaciones no son exitosas, el Estado reclamante puede recurrir a otros
medios de solución pacífica de controversias, como la mediación, la conciliación o
el arbitraje.
El recurso de vía diplomática es un procedimiento importante para garantizar el
cumplimiento del derecho internacional. Permite a los Estados proteger los
derechos de sus nacionales y disuade a otros Estados de cometer hechos ilícitos
internacionales.
Los requisitos para que un Estado pueda ejercer la protección diplomática son los
siguientes:
La existencia de un hecho ilícito internacional: El Estado reclamante debe
demostrar que el Estado responsable ha cometido un hecho ilícito internacional
que ha causado daños a uno de sus nacionales.
La nacionalidad del lesionado: El lesionado debe ser un nacional del Estado
reclamante en el momento en que se produjo el hecho ilícito.
La falta de protección del Estado nacional: El Estado reclamante debe demostrar
que el Estado nacional del lesionado no ha podido o no ha querido proteger sus
derechos.
El recurso de vía diplomática puede dar lugar a una serie de medidas de
reparación, incluyendo:
Restitución: El Estado responsable debe restituir al Estado reclamante el estado
en el que se encontraba antes de que se produjera el hecho ilícito.
Indemnización: El Estado responsable debe indemnizar al Estado reclamante por
los daños causados.
Satisfacción: El Estado responsable debe adoptar medidas para satisfacer al
Estado reclamante por los daños causados.

CRIMEN INTERNACIONAL:
En el derecho internacional público, un crimen internacional es una conducta que
está prohibida por el derecho internacional y que es considerada como grave o de
especial gravedad. Los crímenes internacionales pueden ser cometidos por
personas naturales o por personas jurídicas, como empresas u organizaciones.
CLASIFICACIÓN
Los crímenes internacionales pueden clasificarse de diferentes maneras, según el
criterio que se utilice.
Por el sujeto activo: Los crímenes internacionales pueden ser cometidos por
personas naturales o por personas jurídicas, como empresas u organizaciones.
Los crímenes internacionales más comunes son cometidos por personas
naturales, pero también es posible que sean cometidos por personas jurídicas.
Por el ámbito territorial: Los crímenes internacionales pueden ser cometidos en
el territorio de un Estado o en el territorio de otro Estado. Los crímenes
internacionales más comunes son cometidos en el territorio de un Estado, pero
también es posible que sean cometidos en el territorio de otro Estado.
Por el tiempo: Los crímenes internacionales pueden ser cometidos en tiempo de
paz o en tiempo de guerra. Los crímenes internacionales más comunes son
cometidos en tiempo de paz, pero también es posible que sean cometidos en
tiempo de guerra.
Por el tipo de conducta: Los crímenes internacionales pueden ser clasificados
según el tipo de conducta que se comete. Los crímenes internacionales más
comunes son el genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de
guerra y el crimen de agresión.
Por la jurisdicción: Los crímenes internacionales pueden ser perseguidos por la
jurisdicción nacional o por la jurisdicción internacional. Los crímenes
internacionales más comunes son perseguidos por la jurisdicción nacional, pero
también es posible que sean perseguidos por la jurisdicción internacional.
Por la responsabilidad: Los crímenes internacionales pueden dar lugar a la
responsabilidad internacional del Estado o a la responsabilidad penal de las
personas responsables. Los crímenes internacionales más comunes dan lugar a la
responsabilidad penal de las personas responsables, pero también es posible que
den lugar a la responsabilidad internacional del Estado.
La clasificación más utilizada de los crímenes internacionales es la que se basa en
el tipo de conducta que se comete. Según esta clasificación, los crímenes
internacionales se dividen en los siguientes tipos:
Genocidio: El acto de destruir, en todo o en parte, un grupo nacional, étnico, racial
o religioso, como tal.
Crímenes de lesa humanidad: Los actos inhumanos de gran amplitud, cometidos
como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil,
con conocimiento de dicho ataque.
Crímenes de guerra: Las violaciones graves de las leyes y costumbres aplicables
en los conflictos armados internacionales, o las violaciones graves del Protocolo
adicional a los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949 relativos a la
protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional
(Protocolo II), siempre que se cometan en el contexto de un conflicto armado no
internacional.
Crimen de agresión: El uso de la fuerza armada por un Estado contra la
soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado, o de
cualquier otra manera incompatible con la Carta de las Naciones Unidas.
Estos crímenes internacionales son graves violaciones del derecho internacional y
pueden tener consecuencias jurídicas importantes, como la responsabilidad
internacional del Estado o la persecución penal de las personas responsables.

CLAUSULA DE CARLOS CALVO


La Cláusula Calvo, denominada así por su autor, Carlos Calvo (1824-1906), es
una doctrina panamericana de Derecho internacional que establece que, los
extranjeros deben realizar sus demandas, reclamaciones y quejas sometiéndose a
la jurisdicción de los tribunales locales, evitando recurrir a las presiones
diplomáticas o intervenciones armadas de su propio Estado o gobierno.
La Cláusula Calvo se basa en el principio de la igualdad de los extranjeros ante la
ley, y en la necesidad de proteger la soberanía de los Estados. La cláusula
establece que los extranjeros no pueden reclamar a su Estado de origen la
protección de sus derechos, sino que deben recurrir a los tribunales locales del
Estado en el que se encuentran.
La Cláusula Calvo fue propuesta por primera vez por Carlos Calvo en su obra
"Droit international public de l'Amérique" (1868). Calvo sostenía que la cláusula era
necesaria para proteger a los Estados latinoamericanos de las intervenciones
extranjeras. En ese momento, los Estados europeos estaban utilizando la
protección diplomática para intervenir militarmente en los Estados
latinoamericanos, alegando que sus nacionales habían sido maltratados.
La Cláusula Calvo fue incorporada a la legislación de muchos Estados
latinoamericanos, y también se incluyó en algunos tratados internacionales. La
cláusula ha sido utilizada para evitar conflictos entre Estados, y para proteger la
soberanía de los Estados latinoamericanos.
Sin embargo, la Cláusula Calvo también ha sido criticada por algunos juristas, que
sostienen que la cláusula puede violar los derechos de los extranjeros. Estos
juristas sostienen que la cláusula impide a los extranjeros reclamar a su Estado de
origen la protección de sus derechos, incluso cuando estos derechos han sido
violados por el Estado en el que se encuentran.
En la actualidad, la Cláusula Calvo sigue siendo utilizada en algunos Estados
latinoamericanos, pero su uso ha disminuido en los últimos años.
DERECHO DE ASILO:
El derecho de asilo es un derecho humano fundamental que se encuentra
reconocido en el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos. Este derecho establece que toda persona tiene el derecho de buscar y
recibir asilo en otros países en caso de persecución.
El derecho de asilo tiene su origen en el derecho consuetudinario internacional, y
ha sido desarrollado en una serie de tratados internacionales, como la Convención
de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados.
El derecho de asilo se basa en el principio de la protección de los derechos
humanos. El asilo permite a las personas que son perseguidas por motivos
políticos, religiosos o de otra índole escapar de la persecución y buscar seguridad
en otro país.
El derecho de asilo es un derecho subjetivo, es decir, que puede ser invocado por
cualquier persona que se encuentre en situación de persecución. El derecho de
asilo no es un derecho absoluto, y los Estados pueden restringirlo en
determinadas circunstancias, por ejemplo, cuando la persona que solicita el asilo
representa una amenaza para la seguridad nacional.
Los Estados que conceden asilo a una persona tienen la obligación de protegerla
de la persecución. Esta obligación incluye la obligación de proporcionar a la
persona asilo la protección necesaria, como un lugar seguro para vivir, alimentos,
ropa y atención médica.
El derecho de asilo es un derecho importante que protege a las personas de la
persecución. El asilo es una herramienta esencial para la protección de los
derechos humanos y la promoción de la paz y la seguridad internacionales.
Los principales elementos del derecho de asilo son los siguientes:
Es un derecho humano fundamental: El derecho de asilo está reconocido en el
derecho internacional consuetudinario y en una serie de tratados internacionales.
Se basa en el principio de la protección de los derechos humanos: El asilo permite
a las personas que son perseguidas por motivos políticos, religiosos o de otra
índole escapar de la persecución y buscar seguridad en otro país.
Es un derecho subjetivo: Puede ser invocado por cualquier persona que se
encuentre en situación de persecución.
No es un derecho absoluto: Los Estados pueden restringirlo en determinadas
circunstancias, por ejemplo, cuando la persona que solicita el asilo representa una
amenaza para la seguridad nacional.
Los Estados que conceden asilo tienen la obligación de proteger a la persona:
Esta obligación incluye la obligación de proporcionar a la persona asilo la
protección necesaria, como un lugar seguro para vivir, alimentos, ropa y atención
médica.

ASILO DIPLOMATICO
El asilo diplomático es una institución del derecho internacional público que
consiste en la protección que un Estado otorga a una persona que se encuentra
en el territorio de otro Estado, en caso de que la persona sea perseguida por
motivos políticos o ideológicos.
El asilo diplomático se basa en el principio de la inviolabilidad de las misiones
diplomáticas. Las misiones diplomáticas son consideradas territorios del Estado
que las envía, y por lo tanto, están protegidas de la intervención del Estado
receptor.
El asilo diplomático se concede normalmente en casos de urgencia, cuando la
persona perseguida corre peligro de ser detenida o extraditada a su país de
origen. El asilo diplomático puede concederse en legaciones, consulados, buques
de guerra y aeronaves militares.
El asilo diplomático no es un derecho absoluto, y el Estado receptor puede negarlo
en determinados casos. Por ejemplo, el Estado receptor puede negar el asilo
diplomático si la persona perseguida representa una amenaza para su seguridad
nacional o si ha cometido delitos graves.
El asilo diplomático es una institución importante para la protección de los
derechos humanos. El asilo diplomático permite a las personas que son
perseguidas por motivos políticos o ideológicos escapar de la persecución y
buscar seguridad en otro país.
Los principales elementos del asilo diplomático son los siguientes:
Se basa en el principio de la inviolabilidad de las misiones diplomáticas: Las
misiones diplomáticas son consideradas territorios del Estado que las envía, y por
lo tanto, están protegidas de la intervención del Estado receptor.
Se concede normalmente en casos de urgencia, cuando la persona perseguida
corre peligro de ser detenida o extraditada a su país de origen.
No es un derecho absoluto, y el Estado receptor puede negarlo en determinados
casos.
El asilo diplomático está regulado por una serie de tratados internacionales, como
la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.

ASILO TERRITORIAL
El asilo territorial es una institución del derecho internacional público que consiste
en la protección que un Estado otorga a una persona que se encuentra en su
territorio, en caso de que la persona sea perseguida por motivos políticos o
ideológicos.
El asilo territorial se basa en el principio de la soberanía territorial. Los Estados
tienen el derecho de admitir a quien consideren oportuno en su territorio, y de
negar la entrada a quienes consideren que representan una amenaza para su
seguridad.
El asilo territorial se concede normalmente en casos de urgencia, cuando la
persona perseguida corre peligro de ser detenida o extraditada a su país de
origen. El asilo territorial puede concederse a cualquier persona,
independientemente de su nacionalidad o de su situación legal en el Estado que
concede el asilo.
El asilo territorial no es un derecho absoluto, y el Estado que lo concede puede
revocarlo en determinados casos. Por ejemplo, el Estado que concede el asilo
territorial puede revocarlo si la persona perseguida representa una amenaza para
su seguridad nacional o si ha cometido delitos graves.
El asilo territorial es una institución importante para la protección de los derechos
humanos. El asilo territorial permite a las personas que son perseguidas por
motivos políticos o ideológicos escapar de la persecución y buscar seguridad en
otro país.
Los principales elementos del asilo territorial son los siguientes:
Se basa en el principio de la soberanía territorial: Los Estados tienen el derecho
de admitir a quien consideren oportuno en su territorio, y de negar la entrada a
quienes consideren que representan una amenaza para su seguridad.
Se concede normalmente en casos de urgencia, cuando la persona perseguida
corre peligro de ser detenida o extraditada a su país de origen.
No es un derecho absoluto, y el Estado que lo concede puede revocarlo en
determinados casos.
El asilo territorial está regulado por una serie de tratados internacionales, como la
Convención sobre Asilo Territorial de 1954.
A diferencia del asilo diplomático, el asilo territorial no requiere que la persona
perseguida se refugie en una misión diplomática o en un buque de guerra. La
persona perseguida puede solicitar el asilo territorial en cualquier lugar del
territorio del Estado que lo concede.
El asilo territorial es una forma de protección importante para las personas que
son perseguidas por motivos políticos o ideológicos. Sin embargo, el asilo
territorial no es una solución permanente. Las personas que reciben asilo territorial
deben encontrar una forma de regularizar su situación en el Estado que les ha
concedido el asilo.
REFUGIO:
El refugio en el derecho internacional público es la protección que un Estado
otorga a una persona que solicita protección por motivos políticos o ideológicos.
El refugio tiene su origen en el derecho consuetudinario internacional, y ha sido
desarrollado en una serie de tratados internacionales, como la Convención de
Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados.
El refugio se basa en el principio de la protección de los derechos humanos. El
refugio permite a las personas que son perseguidas por motivos políticos o
ideológicos escapar de la persecución y buscar seguridad en otro país.
El refugio es un derecho subjetivo, es decir, que puede ser invocado por cualquier
persona que se encuentre en situación de persecución. El refugio no es un
derecho absoluto, y los Estados pueden restringirlo en determinadas
circunstancias, por ejemplo, cuando la persona que solicita el refugio representa
una amenaza para la seguridad nacional.
Los Estados que conceden refugio a una persona tienen la obligación de
protegerla de la persecución. Esta obligación incluye la obligación de proporcionar
a la persona refugiada la protección necesaria, como un lugar seguro para vivir,
alimentos, ropa y atención médica.
El refugio es un derecho importante que protege a las personas de la persecución.
El refugio es una herramienta esencial para la protección de los derechos
humanos y la promoción de la paz y la seguridad internacionales.
Los principales elementos del refugio son los siguientes:
Es un derecho humano fundamental: El refugio está reconocido en el derecho
internacional consuetudinario y en una serie de tratados internacionales.
Se basa en el principio de la protección de los derechos humanos: El refugio
permite a las personas que son perseguidas por motivos políticos o ideológicos
escapar de la persecución y buscar seguridad en otro país.
Es un derecho subjetivo: Puede ser invocado por cualquier persona que se
encuentre en situación de persecución.
No es un derecho absoluto: Los Estados pueden restringirlo en determinadas
circunstancias, por ejemplo, cuando la persona que solicita el refugio representa
una amenaza para la seguridad nacional.
Los Estados que conceden refugio tienen la obligación de proteger a la persona:
Esta obligación incluye la obligación de proporcionar a la persona refugiada la
protección necesaria, como un lugar seguro para vivir, alimentos, ropa y atención
médica.
El refugio está regulado por una serie de tratados internacionales, como la
Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, el Protocolo
de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados y la Declaración de Cartagena de
1984.

Common questions

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La responsabilidad internacional del Estado por hechos ilícitos se basa en varios elementos: subjetivo, objetivo y causal. El elemento subjetivo implica que el hecho ilícito debe ser atribuible al Estado, realizado por un órgano del Estado o por una persona que actúa en nombre del Estado . El elemento objetivo requiere que el acto viole una obligación internacional del Estado . El elemento causal establece que el hecho debe haber causado un daño a otro Estado u organismo . Las consecuencias jurídicas incluyen la reparación del daño, la posible imposición de sanciones por la comunidad internacional y, en algunos casos, el reconocimiento de culpabilidad del Estado .

Las medidas de reparación que un Estado debe adoptar tras un hecho ilícito internacional incluyen la restauración, que busca restablecer la situación previa al hecho ilícito; la indemnización, que compensa material o moralmente el daño causado; y la satisfacción, que puede incluir disculpas oficiales o cambios en la legislación. El objetivo es reparar plenamente el daño y restablecer el statu quo ante .

Las sanciones internacionales actúan como un mecanismo para disuadir y castigar a los Estados que han incurrido en hechos ilícitos. Pueden incluir la suspensión de derechos, como el derecho a voto en una organización internacional, o la expulsión de un organismo internacional . Estas sanciones afectan la reputación internacional y pueden aislar al Estado en cuestión, limitando su capacidad de establecer relaciones internacionales efectivas y obstaculizando su participación en el comercio global y otras formas de cooperación internacional . La amenaza de sanciones también puede inducir al cumplimiento de obligaciones internacionales y prevenir la recurrencia de comportamiento ilícito .

El asilo territorial se basa en el principio de soberanía territorial y se concede a personas que están dentro del territorio de un Estado para protegerlas de persecuciones políticas o ideológicas. No es necesario refugiarse en una misión diplomática. Por otro lado, el asilo diplomático se concede en misiones diplomáticas, basado en la inviolabilidad de estas misiones, y protege a personas perseguidas en el territorio de otro Estado. Ambos pueden ser restringidos si la persona representa una amenaza para la seguridad nacional .

Los órganos estatales, que incluyen los órganos centrales, periféricos y especiales, juegan un papel crucial en la responsabilidad internacional del Estado. Estos órganos, al actuar en nombre del Estado, comprometen la responsabilidad del Estado por sus actos u omisiones. Incluso si los funcionarios actúan de forma negligente o ilegal, sus acciones pueden ser imputables al Estado si se realizan en el ejercicio de funciones públicas .

El derecho de asilo se sustenta en el principio de protección de los derechos humanos, permitiendo a las personas perseguidas políticamente, religiosas u otras causas buscar seguridad en otro país. Este derecho es reconocido en el derecho consuetudinario internacional y en tratados como la Convención de Ginebra de 1951. Aunque no es absoluto, es fundamental para proteger a las personas de persecuciones, siempre que no representen una amenaza para la seguridad nacional .

Las modalidades de reparación que un Estado responsable de un hecho ilícito internacional debe adoptar incluyen la restauración, la indemnización y la satisfacción. Restauración implica restablecer la situación existente antes del acto ilícito, lo cual puede incluir la devolución de bienes, reconstrucción de infraestructuras, o devolver personas a sus lugares de origen . La indemnización consiste en compensar económicamente por daños materiales o pérdidas sufridas . La satisfacción puede tomar la forma de un reconocimiento del acto ilícito o una disculpa .

La responsabilidad internacional por actos ilícitos ocurre cuando un Estado viola una obligación internacional, lo cual puede traer consecuencias como la reparación del daño y sanciones . En contraste, la responsabilidad por actos no prohibidos se refiere a situaciones donde un Estado causa daño a otro Estado con acciones que no están prohibidas por el derecho internacional. Las consecuencias jurídicas en este caso son más limitadas y pueden consistir en la obligación de indemnizar a la víctima .

El asilo territorial se basa en el principio de la soberanía territorial, permitiendo a los Estados admitir a individuos y proporcionar protección en su territorio . En contraste, el asilo diplomático se fundamenta en la inviolabilidad de las misiones diplomáticas, ofreciendo protección dentro de instalaciones diplomáticas de otro Estado . El asilo territorial se concede a individuos en el territorio del Estado, mientras que el asilo diplomático se aplica a individuos en instalaciones diplomáticas . Ambos tipos de asilo no son derechos absolutos y pueden ser restringidos por razones de seguridad nacional .

Al conceder refugio, los Estados están obligados a proporcionar al refugiado protección necesaria, como un lugar seguro para vivir, así como alimentos, ropa y atención médica. Están también obligados a proteger al refugiado de la persecución. Sin embargo, el refugio no es un derecho absoluto y puede ser restringido si la persona representa una amenaza para la seguridad nacional .

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