Efecto de sustratos en vitroplantas de mora
Efecto de sustratos en vitroplantas de mora
FACULTAD DE AGRONOMIA
Departamento de Producción Vegetal
TESIS DE GRADO
A Dios que es principio y fin, a Dios que es alfa y omega, a Dios maravilloso en quien
hemos confiado, a Dios creador de todas las cosas, dedico con absoluta seguridad y
convicción el presente trabajo. A nuestro Dios Altísimo que ha dado las fuerzas y el
entendimiento a los padres de mis padres, para que yo tuviese todo el respaldo físico, moral,
económico y espiritual y poder concluir con satisfacción mis estudios universitarios.
i
AGRADECIMIENTO
Agradezco de todo corazón a Dios Omnipotente y a todas las personas que dieron su
aportación para la culminación de este trabajo de tesis.
A mis padres Alberto José Pérez y Bemilda Rodríguez Lagos, por darme la vida y guiarme por
el buen camino.
Al Ing. MSc. José Dolores Cisne Contreras por su gran apoyo y aporte científico para la
culminación de mi trabajo de tesis.
ii
INDICE
Contenido Pág.
DEDICATORIA i
AGRADECIMIENTO ii
INDICE iii
IINDICE DE CUADROS v
INDICE DE FIGURAS vi
RESUMEN vii
I. INTRODUCCION 1
II. OBJETIVOS 3
2.1. Objetivo General 3
2.2. Objetivos Específicos 3
iii
4.6. Sustratos de Siembra 12
4.7. Diseño experimental y procesamiento de datos 13
V. RESULTADOS Y DISCUSION 15
5.1. Variables evaluadas en el ensayo 1 14
5.1.1. Porcentaje de sobrevivencia 14
5.1.2. Altura de planta y número de hojas 15
5.1.3. Interacción sustrato fecha de toma de datos 16
VI. CONCLUSIONES 22
VII. RECOMENDACIONES 23
VIII. BIBLIOGRAFIA 24
iv
INDICE DE CUADROS
CUADROS Pág.
v
INDICE DE FIGURAS
FIGURAS Pág.
vi
RESUMEN
vii
1
I. INTRODUCCIÓN
La mora (Rubus glaucus Benth) fue descubierta en 1851 por Hartw y descrita por Benth. Es
originaria de las zonas altas tropicales de América principalmente en Colombia, Ecuador,
Panamá, Guatemala, Honduras, México y El Salvador (Facultad de Agronomía-México, 2002).
El género Rubus comprende alrededor de 500 especies distribuidas prácticamente por todo el
mundo. El alto grado de cruzamiento ha dado origen a variedades con características distintas,
por lo cual se han constituido grupos con sus respectivos nombres que hace difícil su
identificación.
Las moras silvestres fueron utilizadas como alimento por los indígenas americanos. Por
ejemplo en la Patagonia se escuchaban viejas historias de campo, donde el paisano comía lo
que encontraba y preparaba brebajes en pozos para poder soportar la tierra de vientos violentos
y repentinos cambios en el tiempo. Entre estos brebajes sobresale el licor de mora, bebida
fuerte y embriagante (Lanzadera, 2002). En Costa Rica, en las pinturas de la antigua capilla de
Orosí, los indígenas en vez de racimos de uvas, pintaron racimos de moras. En América del
Norte se sabe que los indios y colonizadores cultivaban y apreciaban la mora, pero no fue sino
hasta el siglo XIX que comenzaron a cultivarla (Bokenfohr, 1992).
Rubus glaucus constituye una de las nueve especies comestibles de este género, nativa de los
andes colombianos es la única especie que se cultiva comercialmente; tiene mucha demanda en
el mercado regional e internacional y existe mucho interés en su cultivo para satisfacer la
demanda agroindustrial e incrementar la oferta comercial (Ramírez del Castillo, 1989).
En zonas situadas por encima de los 1400 metros sobre el nivel de mar, se encuentran
establecida el cultivo de mora. Las mayores áreas de este cultivo están ubicadas en el
municipio de Las Sabanas departamento de Madriz.
La fase de endurecimiento y adaptación ex vitro resulta ser la más problemática del proceso de
producción de vitroplantas de mora. Los factores más determinantes para la supervivencia de
las plantas son la humedad, frecuencia de riego y calidad del sustrato (Marulanda, 2000).
3
II. OBJETIVOS
3.1. Generalidades
El cultivar Braso es la única especie del género Rubus que es producida en Nicaragua desde
hace aproximadamente dos años y ha presentado buenas características que han cobrado un
interés en cuanto al consumo interno.
Los frutos, producto agronómico de interés económico, son de forma alargada y cónica, con un
color morado brillante. A este cultivo se le conoce también como mora andina, mora de castilla
o zarzamora. La fruta esta compuesta de aproximadamente 93.3 % de agua (Cuadro 1) y es una
fruta extremadamente perecedera (Corzo, 1995).
Las precipitaciones entre 1500 a 2500 milímetros son las ideales para el cultivo. Los períodos
de menor lluvia deben coincidir con las épocas de producción (Franco y Giraldo, 2000).
5
La mora se desarrolla en suelos franco arcillosos que permiten una adecuada reserva de agua y
buen drenaje. En los casos de insuficiencia de agua, los frutos que se producen son de mala
calidad, no crecen y contiene poca dulzura. El pH óptimo para el cultivo se encuentra entre 5.2
– 6.7. El cultivo de mora demanda suelos con alto contenido de materia orgánica, ricos en
fósforo y potasio.
Cuadro 2. Plan de fertilización para el cultivo de la mora, en las zonas productoras de los
departamentos del eje cafetalero (Recomendación para 2000 plantas por hectárea)
Época de Gallinaza Nitrógeno Fósforo Potasio
Aplicación Cal o compost g/planta g/planta g/planta
Antes/ Siembra 150 g 1kg/sitio
2 mds 11 50 8.5
5 mds 22 17
8 mds 33 50 17
11 mds 33 34
Cada 3 mds 33 25.5
Cada 6 meses 50
Cada año 1 Kilogramo
Fuente: (Franco y Giraldo, 2000).
*mds= meses después de la siembra.
3.4. Sustratos
Se define como sustrato un medio físico natural o sintético, donde de desarrollan plantas con
raíces que crecen en un recipiente determinado con un volumen limitado (Ballester, 1993).
6
La utilización de sustratos en prácticas de propagación se ha venido incrementando de manera
gradual, pues proporcionan resultados superiores a los obtenidos utilizando únicamente suelo,
además de permitir el aprovechamiento de materiales muy diversos siempre que se conozca y
comprendan sus características y necesidades (Ansorena, 1995).
El mejor medio de cultivo depende de numerosos factores como son el tipo de material vegetal
con el que trabaja (semillas, plantas o estacas) programas de riego y fertilización, aspectos
económicos y condiciones climáticas
3.5.1. Arena
La arena es un material de naturaleza silícea y de composición variable, que depende de los
componentes de la roca silicatada original. Puede proceder de las canteras de ríos o cauces. Es
necesario que las arenas estén exentas de limos, arcillas y carbonatos de calcio (CO3Ca), de
acuerdo con estudio realizados por Hadid et. al., (1987), se observa que cultivos desarrollados
sobre arena o grava de roca presentan resultados similares. Existen experiencias, realizadas en
China, donde se ha utilizado la arena como soporte obteniéndose excelentes resultados
(Manzini y Mugnoz, 1993; Fujiyama y Nagal, 1987).
En el sudoeste de España la arena constituye el sustrato más utilizado, aunque su uso esta
decreciendo debido a las restricciones legales en materia medioambiental. Se considera como
arena todo material inorgánico natural con partículas redondas o angulares de diámetros
comprendidos entre 0.2 y 2.5 mm.
7
Según Daubenmire (1981) una manera rápida de comprobar si tiene sustancias tóxicas consiste
en hacer germinar unas cuantas semillas en un pequeña muestra de arena humedecida con
agua, si las plántulas se ven saludables, la arena es adecuada.
3.5.2. Humus
La síntesis microbiana, como segunda forma de transformación de la materia orgánica,
consiste en la toma de está por los microorganismos para formar parte de la constitución de sus
cuerpos, que al morir toda la materia orgánica de que estaban constituidos sufren una
transformación. Así, es posible que al morir, los tejidos microbianos pueden incrementar, en
parte apreciable, la materia orgánica resistente (humus) presente en los suelos (Buckman y
Brady, 1985).
La lombriz es conocida desde tiempos remotos como el animal ecológico por excelencia. El
humus de lombriz, el cual es el producto final de su digestión y constituye un excelente
regenerador orgánico del suelo. Es un mejorador de las características físico-químicas y
biológica del suelo.
8
Propiedades químicas: Incrementa la disponibilidad de nitrógeno, fósforo y azufre,
fundamentalmente del nitrógeno a través del lento proceso de mineralización; incrementa la
eficiencia de la fertilización, particularmente nitrogenada. Otro aspecto importante del humus
es que inactiva los residuos de plaguicidas, debido a su capacidad de absorción.
Propiedades físicas: Mejora la estructura, dando soltura a los suelos pesados y compactos,
ligazón a los suelos sueltos y arenosos. Por consiguiente mejora la porosidad, permeabilidad y
aireación; incrementa la capacidad retentiva; confiere un color oscuro al suelo, ayudando a
retener la energía calorífica.
Tiene una buena inercia química, pero puede tener problemas de residuos de cosecha
(principalmente herbicidas) que ocasionan problemas de toxicidad. En este sentido es bueno
hacer ensayos con cada viaje de cascarilla a utilizar (Rodríguez, 1986).
9
IV. MATERIALES Y MÉTODOS
4.1. Descripción del área
El experimento se estableció, en la comunidad El Castillito, municipio de Las Sabanas,
Departamento de Madriz a 260 kilómetros de Managua en el periodo de noviembre del 2004 a
abril del 2005. La comunidad El Castillito se encuentra a una altura de 1400 msnm entre las
coordenadas: 13º 26’ latitud norte y una longitud oeste de 86º 37’.
Las Sabanas se caracteriza por poseer una temperatura promedio anual de 24 grados
centígrados y una precipitación anual promedio de 1500 mm (INETER, 2002).Los promedios
de precipitación, temperatura y humedad relativa prevalecientes durante el periodo del ensayo
se presenta en la Figura 1.
pp HR T°
400 30
350
25
300
pp (mm) HR(%)
20
Temp. (ºC)
250
200 15
150
10
100
5
50
0 0
Nov Dic Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Meses
Una vez preparados los sustratos estos se distribuyeron en bandejas de polietileno de 60 hoyos
con dimensiones de 4,5 cm de ancho por 5 cm de largo y 6 cm de profundidad. Colocados los
sustratos en las respectivas bandejas se procedió a sembrar las vitroplantas de mora con ayuda
de una espátula de madera que permitió hacer una hendidura transversal donde se colocaban
las raíces, teniendo cuidado de sembrar la vitroplanta a la altura del cuello del tallo.
11
Para el establecimiento de las bandejas con las vitroplantas se construyó un sombreadero con
tela saran de 40 % de luminosidad y bancos que tenía una dimensión de 1 m de ancho por 3 m
de largo y 80 cm de alto. Así mismo se construyeron cámaras húmedas para recubrir las
bandejas. Las cámaras húmedas fueron hechas de madera de pino y plástico transparente
calibre 1000, con dimensiones de 70 cm de largo y 45 cm de ancho y 40 cm de altura.
Las vitroplantas sembradas en las bandejas fueron colocadas en cámaras húmedas de plástico
transparente y bajo el sombreadero donde permanecieron por 15 días. Una vez transcurrido
los 15 días se procedió a retirar las vitroplantas de las cámaras húmedas de forma paulatina. Al
momento de retirar las vitroplantas de la cámara húmeda se les asperjo con una solución de
trichoderma de 5 g/l. De igual forma, 5 días posteriores a la extracción de las vitroplantas de
las cámaras húmedas se les asperjó con una solución de caldo sulfocálcico de 5 ml/l, este
fungicida se aplicó en lo sucesivo una vez por semana. En cuanto a la nutrición de las
vitroplantas, se aplicó una solución de micro y macros elementos minerales a razón de 5 ml/l.
Después de la realización de este ensayo el mejor resultado estuvo dado por el sustrato de
arena, y se decidió hacer un segundo ensayo (Cuadro 4).
Aplicados los tratamientos y recopilados los datos, se realizó análisis de varianza (ANDEVA)
y posteriormente se hizo una separación de medias de Tukey con un nivel de significancia del
5%, para determinar entre que tratamientos existe significancia estadística.
i =1....3 tratamientos
j =1....3 repeticiones
14
V. RESULTADOS Y DISCUSION
5.1. Ensayo 1
5.1.1. Porcentaje de sobrevivencia
Para la variable porcentaje de sobrevivencia los sustratos resultaron estadísticamente diferentes
tal y como se puede apreciar en la figura 1. Los tratamientos arena y arena más cascarilla de
arroz más suelo, tuvieron una sobrevivencia de 70.5 % y 74.5 % contrario a los tratamientos II
y III con 41.25 % y 28.7 % respectivamente. Marulanda (2000), reporta porcentajes de
sobrevivencia de 50 %, 40 % y 35 % utilizando Jiffy pellets, mezcla de arena con tierra en
bandejas de polipropileno y en bolsas plásticas respectivamente. Así mismo califica la fase de
endurecimiento de vitroplantas de mora como unas de las más críticas, debido a que las
plántulas al ser retiradas de los tubos ensayos son muy susceptibles a la humedad relativa, al
contenido de agua en el sustrato y a la presencia de hongos en los mismos. Williamson et. al.,
(1998), determinaron que los principales hongos que afectan la propagación comercial de
Rubus idaeu son Phytium sp, Fusarium sp y Botrytis sp.
80
70
Sobrevivencia( %)
60
50
40
30
20
10
0
TI T II T III T IV
Tratamientos
Estos resultados dan evidencia que las mezclas de sustratos con lombrihumus de cachaza y
arena más cascarilla de arroz más suelo producen plantas con mayor número de hojas, debido a
su capacidad de retención de humedad y nutrientes. Igual tendencia se observa en la variable
altura de planta. Lo que implica a su vez mejor condición de la planta para enfrentar las
adversidades, una vez transplantadas al campo definitivo.
16
Altura No de Hojas
5
4.5
Nº hojas y altura (cm)
4
3.5
3
2.5
2
1.5
1
0.5
0
TI T II T III T IV
Tratamientos
Figura 4. Efecto de los sustratos sobre la altura y número de hojas de las vitroplantas de
mora (Rubus glaucus Benth) en el primer ensayo.
Tanto las fases de laboratorio como la fase de endurecimiento son de mucha importancia para
la adaptación de las vitroplantas en condiciones de campo tal y como se demuestra en trabajos
realizados por Ramírez y Angarita (1990); Castro y Gaviria (1995) y Ramírez y Col (1998).
17
Un factor que puede afectar la sobrevivencia de las vitroplantas en la fase de endurecimiento, y
que tiene su origen en las fases de laboratorio, es la vitrificación. Este desorden fisiológico es
interpretado como un gran contenido de agua en los espacios apoplásticos de los tejidos
vegetales (Orellana, 1998). Esta manifestación influye negativamente en el proceso de
endurecimiento y adaptación de las plántulas a las condiciones ex vitro, por lo que es necesario
minimizar su presencia (Roca y Mroginski, 1993). Algunos autores han descrito este fenómeno
durante el endurecimiento de ciertas especies de mora. Ueno y Col (1998), reportan pérdidas
significativas debido a este fenómeno.
Altura No de Hojas
56
55,8 4.5
Nº de hojas y altura (cm)
4
Sobrevivencia (%)
55,6
3.5
55,4 3
2.5
55,2
2
55 1.5
1
54,8
0.5
54,6 0
20dds 35dds 20dds 35dds
Aun cuando no existió diferencia significativa entre el uso de arena estéril y no estéril, este
sustrato resultó ser efectivo para el endurecimiento de vitroplantas de mora, tal y como lo
reporta Marulanda (2004), pues en este segundo ensayo al igual que en el primero los
porcentaje de sobrevivencia fueron los más altos.
Se puede asumir que la respuesta en cuanto a la sobrevivencia en todos los tratamientos fue
satisfactoria, pues lograron un margen aceptable de prendimiento de plantas sanas y robustas.
Aunque los mayores porcentajes de sobrevivencia se encontraron en los tratamientos de arena
esterilizada + trichoderma + micorriza y arena esterilizada + trichoderma, esto se debio
posiblemente a factores vinculados con el estado fisiológico de las plantas o manejo de las
unidades experimentales en el vivero. No es necesario esterilizar arena, pero si es necesario
utilizar trichoderma y micorrizas debido que estas protegen a las vitroplantas de enfermedades
y ayudan a absorber los nutrientes.
19
70
60
Sobrevivencia (%)
50
40
30
20
10
0
TV T VI T VII T VIII
Tratamientos
A
ltu
raN
od
eH
o
ja
s
Figura 8. Efecto de los sustratos sobre la altura y número de hojas de las vitroplantas de
mora (Rubus glaucus Benth) en el segundo ensayo.
62 Altura No de Hojas
Sobrevivencia %
60
Nº de hojas y altura
2
58
56 1.5
(cm)
54 1
52 0.5
50 0
20dds 35dds 20dds 35dds
Días a evaluación Días a evaluación
• Sustratros en los que existió combinaciones con arena, presentaron un mayor desarrollo
vegetativo por parte de las vitroplantas.
Para futuras investigaciones se deben realizar estudios sobre sustratos formados por suelo
combinado con los distintos tipos de materia orgánica, en diferentes proporciones, así como
independientes.
24
VIII. BIBLIOGRAFIA
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