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Principios Básicos de Economía

Diez Principios de La Economía
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DIEZ PRINCIPIOS DE LA ECONOMÍA

El profesor Gregory Mankiw, en su libro Principios fundamentales de economía, nos ofrece


de una forma, bastante digerible, conceptos básicos y fundamentales que todo economista
debe tener y saber. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos principios de la
economía son premisas de la escuela de pensamiento neoclásica, la cual se adhiere a la
ortodoxia económica, por lo que no precisamente reflejan el comportamiento y el
actuar absoluto de los agentes económicos.

Primer principio: Los individuos se enfrentan a disyuntivas.

Capítulo en el cual Mankiw nos demuestra cómo todo ser humano social se enfrentará,
durante toda la vida, a la toma de decisiones y, según Mankiw, decidir no es más que elegir
entre que las cosas perderemos para obtener otras. Las decisiones de todas las sociedades
del mundo, de todas las familias, de todos los gobiernos, tienen que ver con cuestiones
económicas, en como administraremos y gastaremos tiempo dinero y esfuerzo para lograr
nuestros objetivos.

Segundo principio: El coste de una cosa es aquello a lo que se renuncia para


conseguirla.

Mankiw nos introduce un nuevo término para denominar a esas decisiones que conllevan
en sí mismas un coste y un beneficio: los costes de oportunidades. Dicho término se refiere
a aquellas cosas que el hombre está dispuesto a sacrificar con el objetivo de obtener otras;
mejor dicho, las cosas que está dispuesto a no obtener. Un ejemplo sería el ahorro de cada
semana que un estudiante tendría que hacer para comprase un nuevo libro; dicho ahorro
estaría evitando que el estudiante salga con amigos, se compre ropa nueva, etc. Más sin en
cambio, gracias a esas cosas que no consiguió ayudaran a que el obtuviera su nuevo libro.

Tercer principio: las personas racionales piensan en términos marginales.

Según Mankiw, toda persona debería pensar en lo que en la economía se denomina


Cambios marginales, estos son, pequeñas modificaciones imprevistas en nuestros trabajos
ya planeados. De este término se derivan otros dos: costes y beneficios marginales, los
cuales, se refieren a los costes que producen dichas modificaciones imprevistas y los
beneficios que podemos llegar a obtener de ellos.

Cuarto principio: Los individuos responden a los incentivos

Esto quiere decir que la influencia de los precios en los compradores y vendedores del
mercado afecta significativamente la economía. Estos incentivos parecen ser
principalmente determinados por el gobierno a manera de impuestos. Estos incentivos
modifican de manera directa o indirectamente las acciones que toman los individuos
económicamente. Un incentivo en el alza de un precio de cualquier producto incentivará a
la gente a inclinarse por otros bienes o servicios.

Quinto principio: el comercio puede generar el bien de todo el mundo. Aquí se demuestra
que el comercio entre países, sociedades o naciones más que ser una competencia es una
solidaridad entre los individuos, debido a que el simple hecho de que ninguna persona
puede ser autosuficiente la conlleva a necesitar de los bienes y servicios de los demás.
Hablando más generalmente, lo mismo ocurre con las naciones: ninguna nación puede
abastecerse de todos los requerimientos que su población necesita. El comercio ayuda a la
humanidad a distribuir efectivamente los recursos de planeta entre la población mundial.

Sexto principio: los mercados normalmente constituyen un buen mecanismo para


organizar la actividad económica

Se explica en este capítulo que hay una fuerza en las relaciones económicas que rige todo
con respecto a ellas: la mano invisible. Este famoso término acuñado por el legendario
economista Adam Smith sugiere que para que haya un buen funcionamiento de los
mercados el gobierno no debe interferir. Un claro ejemplo de que Smith tenía razón es la
desintegración de la URSS, el cual tenía un sistema económico que era regido por el estado
centralizado. Así, el estado al imponer precios a los productos evitaba que estos fueran
tomando forma naturalmente mediante la oferta y la demanda.

Adam Smith también observo que el egoísmo de las personas era solidario: una persona al
trabajar para sí mismo para obtener los bienes y servicios que necesita en realidad también
está trabajando para los demás generando bienes o servicios que otros necesitan.

Séptimo principio: El estado puede mejorar a veces los resultados del mercado.

Hay veces en las que la mano invisible no logra administrar los recursos equitativamente,
es ahí donde el estado puede modificar ciertas leyes o imponer ciertos límites a empresas
monopolistas que equiparan todo el mercado de cierto producto o sancionando a empresas
contaminantes del medio ambiente. También, cuando hay episodios de escases o
sobreproducción en una nación el gobierno puede evitar el aprovechamiento de los
ofertantes o demandantes imponiendo precios mínimos y máximos a los productos.

Octavo principio: El nivel de vida de un país depende de su capacidad para producir


bienes y servicios.

Contrario a lo que la mayoría de los pobladores piensan de algunos países como México, no
es el gobierno quien decide la calidad de vida de sus habitantes completamente. Son las
mismas personas las que deciden el nivel de vida al que puede aspirar no sólo ellos, sino la
nación entera. Entre más bienes y servicios genere la población de un país mayor calidad de
vida tendrán sus habitantes.

Noveno principio: Los precios suben cuando el gobierno imprime demasiado dinero.

Algo muy extraño que me pareció, fue el hecho de saber y enterarme que la principal causa
de la inflación es una mayor producción de dinero impreso; cuando una nación imprime
mayores cantidades de dinero su valor disminuye, lo que produce el alza generalizada de
los precios.
Décimo principio: la sociedad se enfrenta a una disyuntiva acorto plazo entre la
inflación y el desempleo.

Una forma aparente de solucionar el problema de la inflación sería reduciendo la cantidad


de dinero impreso y, de cierta forma es una solución que a la vez provoca otro problema:
desempleo. Según la llamada Curva de Phillips cada vez que hay una reducción en la
inflación también hay un alza en el desempleo debido a que al tener altos precios los
productos o servicios de las empresas y poca dinero para gastar por parte del consumidor,
las empresas ya no tiene con qué pagar salarios a sus trabajadores provocando desempleo
hasta que los precios se ajusten.

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