BIOLOGÍA MOLECULAR
Profesora: Bioq.: Iris Paniagua
FOTOSÍNTESIS
Cuarto curso
Turno tarde
Integrantes
Cynthia Cantero
Gladys Ortiz
María Lugo
Karen Salomón
Ada Liz Torres
San Lorenzo - Paraguay.
Año 2024
INTRODUCCIÓN
La fotosíntesis es un proceso vital para la mayoría de los seres vivos en la Tierra, ya
que es la principal manera en que las plantas, algas y algunas bacterias producen su propio
alimento y liberan oxígeno al ambiente. Esta compleja reacción química se lleva a cabo en los
cloroplastos de las células vegetales, donde la energía lumínica del sol se convierte en energía
química que puede ser utilizada por los organismos.
El proceso de fotosíntesis consta de varias etapas interdependientes, cada una crucial
para la síntesis de compuestos orgánicos y la liberación de oxígeno. La primera fase,
conocida como la fase luminosa o fotoquímica, ocurre en los tilacoides de los cloroplastos y
utiliza la energía lumínica capturada por los pigmentos fotosintéticos, como la clorofila, para
dividir el agua en oxígeno, protones y electrones. Estos electrones energizados se transportan
a través de una cadena de transporte de electrones, generando ATP y NADPH, moléculas que
almacenan energía química.
La segunda fase, llamada fase oscura o ciclo de Calvin, se desarrolla en el estroma de
los cloroplastos y utiliza el ATP y el NADPH producidos en la fase luminosa para fijar el
dióxido de carbono atmosférico en compuestos orgánicos, como glucosa. Este ciclo, a pesar
de no requerir luz directa, depende de los productos energéticos generados previamente en la
fase luminosa.
En resumen, la fotosíntesis es un proceso esencial que sustenta la vida en nuestro
planeta al convertir la energía solar en energía química utilizable, liberando oxígeno como
subproducto. Su comprensión no solo es fundamental para la biología vegetal, sino también
para abordar desafíos ambientales y alimentarios en un mundo cada vez más dependiente de
los recursos naturales.
OBJETIVO GENERAL
● El objetivo de esta investigación es comprender las generalidades y funciones de la
fotosíntesis, así como su importancia para los seres vivos
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
● Analizar la reacción de la fotosíntesis.
● Comprender como y donde se lleva a cabo esta reacción.
● Determinar que partes de las plantas se hallan involucradas en el proceso de la
fotosíntesis.
LA FOTOSÍNTESIS
La fotosíntesis es el proceso en el cual la energía de la luz se convierte en energía
química en forma de azúcares. En un proceso impulsado por la energía de la luz, se crean
moléculas de glucosa (y otros azúcares) a partir de agua y dióxido de carbono, mientras que
se libera oxígeno como subproducto. Las moléculas de glucosa proporcionan a los
organismos dos recursos cruciales: energía y carbono fijo (orgánico).
Generalidades de la morfología de los cloroplastos.
Los cloroplastos están limitados por dos membranas, que no contienen clorofila y no
participan directamente en la fotosíntesis. Al igual que en las mitocondrias, la membrana
externa de los cloroplastos contiene porinas y, por ende, es permeable a los metabolitos de
bajo peso molecular. La membrana interna forma una barrera permeable que contiene
proteínas transportadoras para regular el movimiento de los metabolitos hacia adentro y hacia
afuera del orgánulo.
A diferencia de las mitocondrias, los cloroplastos contienen una tercera membrana la
membrana tilacoide sobre la cual tiene lugar la fotosíntesis. Se cree que la membrana
tilacoide constituye una única lámina que forma numerosas vesículas pequeñas aplanadas
interconectadas, las tilacoides, dispuestas en pilas denominadas granas. Los espacios dentro
de todas las tilacoides constituyen un único compartimiento continuo, el lumen del tilacoide
La membrana tilacoide contiene numerosas proteínas integrales de membrana a la cual están
unidos varios grupos prostéticos importantes y pigmentos que absorben la luz, de los cuales
el más notable es la clorofila. la síntesis de carbohidratos se produce en la estroma, la fase
soluble entre la membrana tilacoide y la membrana interna. En las bacterias fotosintéticas,
extensas invaginaciones de la membrana plasmática forman un conjunto de membranas
internas, también denominadas membranas tilacoidales, donde tiene lugar la fotosintesis.
Fase luminosa de la fotosíntesis.
Las reacciones dependientes de la luz usan la energía lumínica para formar dos
moléculas necesarias para la siguiente etapa de la fotosíntesis: la molécula de
almacenamiento de energía ATP y el portador de electrones reducido NADPH. En las plantas,
las reacciones de la luz ocurren en la membrana de los tilacoides de organelos llamados
cloroplastos.
Los fotosistemas, grandes complejos de proteínas y pigmentos (moléculas que
absorben la luz) que son óptimos para recolectar luz, son clave en las reacciones luminosas.
Hay dos tipos de fotosistemas: fotosistema I (PSI) y fotosistema II (PSII).
Ambos fotosistemas contienen muchos pigmentos que ayudan a recolectar la energía
de la luz, así como un par especial de moléculas de clorofila en el corazón (centro de
reacción) del fotosistema. El par especial del fotosistema I se llama P700, mientras que el del
fotosistema II se llama P680.
Obtención de NADPH Y ATP
En un proceso llamado fotofosforilación no cíclica (la forma "estándar" de las
reacciones dependientes de la luz), se toman electrones del agua y pasan a través del PSII y
PSI antes de terminar en NADPH. Este proceso requiere que se absorba luz dos veces, una
vez en cada fotosistema, y crea ATP. De hecho, se llama fotofosforilación porque implica el
uso de energía de la luz (foto) para crear ATP a partir de ADP (fosforilación). A
continuación, los pasos básicos:
Absorción de la luz en PSII: Cuando uno de los muchos pigmentos del fotosistema II
absorbe luz, la energía pasa de un pigmento a otro hacia el interior hasta alcanzar el centro de
reacción. Allí, la energía se transfiere a P680, lo cual impulsa un electrón a un alto nivel de
energía. El electrón de alta energía pasa a una molécula aceptora y es reemplazado por un
electrón del agua. Esta división del agua libera el que respiramos.
Síntesis de ATP: El electrón de alta energía recorre una cadena de transporte de
electrones y pierde energía a medida que avanza. Parte de la energía liberada impulsa el
bombeo de iones del estroma hacia el interior de los tilacoides y forma un gradiente (los iones
de la división del agua también se incorporan al gradiente). A medida que los iones fluyen a
favor de su gradiente hacia el estroma, pasan a través de la ATP sintasa, que estimula la
producción de ATP en un proceso conocido como quimiosmosis.
Absorción de la luz en PSI: El electrón llega al fotosistema I y se une al par especial
de clorofilas P700 en el centro de reacción. Cuando los pigmentos absorben la energía
lumínica y esta pasa hacia el centro de reacción, el electrón en P700 es impulsado hacia un
nivel muy alto de energía y se transfiere a una molécula aceptora. El electrón que falta del par
especial es reemplazado por un nuevo electrón de PSII (que llega a través de la cadena de
transporte de electrones).
Formación de NADPH: El electrón de alta energía recorre un segundo tramo breve de
la cadena de transporte de electrones. Al final de la cadena, el electrón pasa al NADP (junto
con un segundo electrón de la misma vía) para formar NADPH.
El efecto neto de estos pasos es convertir la energía luminosa en energía química en
forma de ATP y NADPH. El ATP y NADPH de las reacciones dependientes de la luz se
utilizan para formar azúcares en la próxima etapa de la fotosíntesis, el ciclo de Calvin. En
otra forma de las reacciones dependientes de la luz, denominada fotofosforilación cíclica, los
electrones siguen un camino circular diferente y solo se produce ATP (no NADPH).
Es importante tener en cuenta que la transferencia de electrones de las reacciones
dependientes de la luz se produce por la absorción de la energía luminosa, y en realidad es
posible debido a ella. Es decir, la transferencia de electrones del PSII a PSI y del PSI a
NADPH solo se produce "cuesta abajo" desde el punto de vista energético (libera energía y,
por lo tanto, es espontánea), porque la absorción de energía luminosa lleva a los electrones de
P680 y P700 a niveles de energía muy altos.
Fase oscura de la fotosíntesis. Ciclo de Calvin. Fijación de Carbono.
El ciclo de Calvin, también llamado reacciones independientes de la luz, se lleva a
cabo en el estroma y no necesita luz directamente. El ciclo de Calvin utiliza el y de las
reacciones dependientes de la luz para fijar el dióxido de carbono y producir azúcares de tres
carbonos, moléculas de gliceraldehído-3-fosfato, o G3P que se unen para formar la glucosa.
Fijación del carbono: en el ciclo de Calvin, los átomos de carbono del se fijan (se
incorporan a moléculas orgánicas) y se utilizan para formar azúcares de tres carbonos. Este
proceso es estimulado por el ATP y NADPH que provienen de las reacciones luminosas, y
depende de ellos. A diferencia de las reacciones dependientes de la luz, que ocurren en la
membrana tilacoidal, las reacciones del ciclo de Calvin ocurren en el estroma (espacio
interior de los cloroplastos).
Reacciones del ciclo de Calvin
Las reacciones del ciclo de Calvin se pueden dividir en tres etapas principales:
fijación de carbono, reducción y regeneración de la molécula de partida.
1. Fijación del carbono: Una molécula de dióxido de carbono se combina con una
molécula aceptora de cinco carbonos, ribulosa-1,5-bifosfato (RuBP). Este paso
produce un compuesto de seis carbonos que se divide para formar dos moléculas de
un compuesto de tres carbonos, ácido 3-fosfoglicérico (3-PGA). Esta reacción es
catalizada por la enzima RuBP carboxilasa/oxigenasa o RUBisCO.
2. Reducción: En la segunda etapa, el ATP y NADPH se utilizan para convertir las
moléculas de 3-PGA en moléculas de azúcar de tres carbonos,
gliceraldehído-3-fosfato (G3P). Esta etapa se llama así, porque NADPH debe donar
sus electrones o reducir a un intermediario de tres carbonos para formar el G3P.
3. Regeneración: Algunas moléculas de G3P se van para formar glucosa, mientras que
otras deben reciclarse para regenerar el aceptor RuBP. La regeneración necesita ATP e
implica una compleja serie de reacciones, que a mi profesor de biología de la
preparatoria le gustaba llamar “secuencia desordenada de carbohidratos”.
Para que un G3P salga del ciclo (y se dirija a la síntesis de glucosa), tres moléculas de
deben entrar en el ciclo, lo que resulta en tres nuevos átomos de carbono fijo. Cuando tres
moléculas de dióxido de carbono entran en el ciclo, se producen seis moléculas de G3P. Una
sale del ciclo y se utiliza para formar glucosa, mientras que las otras cinco deben reciclarse
para regenerar tres moléculas del aceptor RuBP.
Resumen de los reactivos y productos del ciclo de Calvin
Se necesitan tres vueltas del ciclo de Calvin para crear una molécula de G3P que
pueda salir del ciclo para formar glucosa. Resumamos las cantidades de moléculas clave que
entran y salen del ciclo de Calvin a medida que se crea una molécula de G3P neta. En tres
vueltas del ciclo de Calvin:
Carbono: 3 moléculas de CO2 se combinan con 3 aceptores RuBP, lo cual forma 6
moléculas de gliceraldehído-3-fosfato (G3P).
1 molécula de G3P sale del ciclo para formar glucosa.
5 moléculas de G3P se reciclan, lo cual regenera 3moléculas aceptoras de RuBP.
ATP: 9 moléculas de ATP se convierten en 9 ADP (6 durante la etapa de fijación y 3
durante la etapa de regeneración).
NADPH: 6 moléculas de NADPH se convierten en 6 moléculas de NADP (durante la
etapa de reducción).
Una molécula de G3P contiene tres átomos de carbono fijo, por lo que toma dos G3P
para formar una molécula de glucosa de seis carbonos. Se necesitarían seis vueltas del ciclo,
o 6 moleculas de CO2, 18 de ATP y 12 de NADPH, para producir una molécula de glucosa.
Biosíntesis de glucosa y sacarosa.
La reacción que realmente fija el CO, en los carbohidratos es catalizada por la
ribulosa 1,5-bifosfato carboxilasa (a menudo llamada rubisco), localizada en el espacio
estromal del cloroplasto. Esta enzima añade CO, al azúcar de cinco carbonos ribulosa 1,5
bifosfato para formar dos moléculas de 3-fosfoglicerato. La rubisco es una enzima grande
compuesta de ocho subunidades grandes idénticas y ocho subunidades pequeñas idénticas.
Una subunidad está codificada en el DNA del cloroplasto; las otras, en el DNA nuclear. Dado
que la velocidad catalítica de la rubisco es bastante lenta, se necesitan muchas copias de la
enzima para fijar suficiente CO₂. En efecto, esta enzima constituye casi el 50% de la proteína
del cloroplasto y se cree que es la proteína más abundante de la tierra.
El destino del 3-fosfoglicerato formado por la rubisco es complejo: una parte se
convierte en almidón o sacarosa, pero parte se utiliza para regenerar la ribulosa 1,5 bifosfato.
Se necesitan al menos nueve enzimas para regenerar la ri- bulosa 1,5 bifosfato a partir del
3-fosfoglicerato. Cuantitativamente por cada 12 moléculas de 3- fosfoglicerato generado por
la rubisco (un total de 36 átomos de C), 2 moléculas (6 átomos de C) son convertidas a 2
moléculas de gliceraldehído 3-fosfato (y luego a 1 hexosa), mientras que 10 moléculas (30
atomos de C) son convertidas en 6 moléculas de ribulosa 1,5 bifosfato. La fijación de seis
moléculas de CO, y la formación nera de dos moléculas de gliceraldehido 3-fosfato requieren
el consumo de 18 ATP y 12 NADPH, generados por los procesos de la fotosintesis que
necesitan luz.
La síntesis de sacarosa por incorporación del CO₂ fijado se completa en el citosol.
Después de su formación en la estroma del cloroplasto, el gliceraldehído 3-fosfato es
transportado al citosol en intercambio con el fosfato. Los pasos finales de la síntesis de
sacarosa se producen en el citosol de las células de las hojas. En estas reacciones, una
molécula de gliceraldehído 3-fosfato se isome- riza a dihidroxiacetona fosfato. Este
compuesto se condensa con una segunda molécula de gliceraldehído 3-fosfato para formar
fructosa 1,6-bifosfato, que es la inversa de la reacción de aldolasa en la glucólisis. La fructosa
1,6-bi- fosfato es convertida principalmente en sacarosa.
La proteína transportadora en la Inembrana del cloroplas- to que lleva el CO₂ fijado
(como gliceraldehído 3-fosfato) al citosol cuando la célula exporta sacarosa vigorosamente,
es un antiportador estricto: el CO₂ no fijado abandona el cloroplas- to a menos que se le
incorpore un fosfato. El fosfato es generado en el citosol, sobre todo durante la formación de
saca- rosa, a partir de intermediarios fosforilados de tres carbonos. Por ende, la síntesis de
sacarosa y su salida desde las células de las hojas hacia otras células fomentan el transporte
de gliceraldehido 3-fosfato adicional desde el cloroplasto al citosol.
Fotorrespiración.
La fotorrespiración, que compite con la fotosíntesis, está reducida en las plantas que
fijan el CO₂ por la vía C. La fotosíntesis siempre está acompañada por la fotorrespiración, un
proceso que ocurre en presencia de luz, consu- me O₂ y convierte la ribulosa 1,5-bifosfato en
parte a CO,. 2 Como muestra la figura 8-34, la rubisco cataliza dos reaccio- nes que
compiten: la adición de CO₂ a ribulosa 1,5 bifosfa- to para formar dos moléculas de
3-fosfoglicerato y la adición de O₂ para formar una molécula de 3-fosfoglicerato y una
molécula de dos carbonos, el fosfoglucolato.
La fosfo respiración es derrochadora para la economía energética de la planta:
consume ATP y O₂, y genera CO₂. Es sorprendente, por lo tanto, que toda la rubisco conocida
catalice la fotorrespiración. Es probable que la estructura necesaria del sitio activo de la
rubisco haya imposibilitado la evolución de una chzima que no catalizara la fotorrespiración.
En un medio ambiente cálido y seco, las plantas deben mantener cerrados los poros
(estomas) de intercambio de gases en sus hojas gran parte del tiempo para evitar la pérdida
excesiva de humedad. Esto provoca la caída de los niveles de CO₂ dentro de la hoja. En estas
condiciones, la velocidad de la fotosíntesis disminuye y la fotorrespiración se favorece
ampliamente. El maíz, la caña de azúcar, la grama y otras plantas que pueden crecer en
ambientes cálidos y secos han desarrollado una forma de evitar este problema utilizando una
vía de dos pasos para la fijación del CO2 en la cual un paso de acumulación de CO2 precede
al ciclo de Calvin. Esta vía ha sido denominada la vía C4 porque el CO₂ marcado con
carbono 14 demostró que las primeras moléculas radiactivas formadas durante la fotosíntesis
en esta vía son componentes de cuatro carbonos, como el oxalacetato y el malato, en lugar de
las moléculas de tres carbonos que inician el ciclo de Calvin (vía C3).
La vía C4 involucra dos tipos de células: las células mesófilas, adyacentes a los
espacios aéreos en el interior de la hoja y las células de la vama fascicular, que rodean el
tejido vascular. En las células mesófilas de las plantas C4 el fosfoenolpiruvato, una molécula
de tres carbonos derivada del piruvato, reacciona con el CO2 para generar oxalacetato, un
componente de cuatro carbonos. La enzima que cataliza esta reacción, la fosfoenolpiruvato
carboxilasa, se encuentra casi exclusivamente en las plantas c4 y a diferencia de la rubisco es
sensible al O2. La reacción general de piruvato a oxalacetato involucra la hidrólisis de un
enlace fosfoanhidrido en el ATP. Por lo que, la fijación del CO2 se producirá aun cuando la
concentración de CO2 sea baja.
CONCLUSIÓN
La fotosíntesis es el segundo proceso principal para la síntesis de ATP. En las plantas
la forosíntesis tiene lugar en los cloroplastos, grandes orgánulos ubicados casi siempre en las
células de las hojas. Los principales productos finales son dos carbohidratos que son
polímeros de los azucares hexosa, la sacarosa, un disacárido de glucosa-fructosa y el almidón
de las hojas, un gran polímero de glucosa insoluble que es el principal carbohidrato de
alrnacenarntento en las plantas superiores. El almidón se sintetiza y almacenaen los
cloroplastos. La sacarosa se sintetiza en el cirosol a partir de precursores de tres carbonos
generados en el cloroplasto; es transportada a los tejidos vegetales no fotosintéticos (no
verdes, p. ej., raíces y semillas), los cuales, para obtener energía, metabolizan la sacarma por
medio de las vías descritas en las secciones anreriores. La fotosíntesis en las plantas, al igual
que en las algas eucariontes unicelulares y en varias bacterias forosintéticas (p. ej., la
cianobacteria y los proclorofitos), también genera oxígeno.
En conclusión, la fotosíntesis representa uno de los procesos más fundamentales en la
biología de los organismos fotosintéticos, proporcionando la base para la producción de
alimento y la liberación de oxígeno en la atmósfera. A través de sus fases, la fotosíntesis
convierte la energía lumínica del sol en energía química utilizable, impulsando la síntesis de
compuestos orgánicos esenciales para la vida.
ANEXO
BIBLIOGRAFÍA
● Lodish, Harvey. Biología celular y molécular, capítulos 7 y 8.
● [Link]
ro-to-photosynthesis
● [Link]
lvin-cycle