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Sentencia sobre Tenencia de Menores en Huánuco

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1° JUZGADO DE FAMILIA - SEDE HUALLAYCO

EXPEDIENTE : 01388-2022-0-1201-JR-FC-01
MATERIA : TENENCIA
JUEZ : JIM RAMIREZ FIGUEROA
ESPECIALISTA : TANIA M. TRUJILLO LUCIANO
MENOR : BENITES ROJAS, LUCIA GUADALUPE
: BENITES ROJAS, LUIS STEFANO
MINISTERIO PUBLICO : PRIMERA FISCALIA PROVINCIAL CIVIL Y DE FAMILIA DE HUANUCO
DEMANDADO : BENITES ESPINOZA, VICTOR MANUEL
DEMANDANTE : ROJAS GUTIERREZ, MILAGROS VANESSA

Sentencia N° -2023

RESOLUCIÓN N° 14
Huánuco, veintitrés de enero de dos mil veintitrés.-

Vistos: lo actuado en el proceso y el dictamen del representante del Ministerio Público de fojas
trescientos a trescientos siete, puesto los autos a Despacho, el señor Juez del Primer Juzgado de
Familia de Huánuco, pronuncia la siguiente sentencia. 1
I. ASUNTO

Demanda de reconocimiento de tenencia interpuesta por Milagros Vanessa


Rojas Gutiérrez (en adelante demandante) contra Víctor Manuel Benites Espinoza
(en adelante demandado).

II. ANTECEDENTES

Por medio de la presente demanda, la parte accionante pretende que mediante


sentencia se le otorgue la tenencia de sus menores hijos Lucia Guadalupe Benites
Rojas y Luis Stefano Benites Rojas.

2.1. De la demanda

Del escrito de demanda de fojas sesenta y seis a ochenta y siete, se advierte que
la actora funda su pretensión –principalmente- en los siguientes fundamentos:

La recurrente con el demandado producto de una relación de convivencia procreamos a


nuestros hijos, quienes a la fecha se encuentran bajo mi cuidado y tenencia, cabe indicar que
la recurrente y el demandado se encuentran separados hace 05 años aproximadamente,
debido a los actos de violencia familiar que ejercía el demandado contra la recurrente.

El demandado constantemente me viene amenazando con llevarse a mis hijos, tal es así que
en ocasiones se los lleva sin mi consentimiento por varios días dificultando sus estudios

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
escolares y si bien mi persona en ningún momento le ha impedido que visite a sus hijos; sin
embargo, este abusa del horario y días en que debe tenerlos; la actitud del demandado viene
afectando el desarrollo emocional y psicológico de mis hijos, ya que me indispone ante ellos
hablando mal de mí.

La accionante nunca se ha descuidado de sus menores hijos cuya tenencia solicita, es así que
les brinda alimentación, ropa. Recreación, salud, acompañado de su amor y cariño maternal
que es lo más importante en una familia, es más siempre le he permitido visitar a sus
menores hijos.

2.2. De la contestación de la demanda

Con el escrito de fojas ciento cincuenta y tres a ciento sesenta y cinco, el


demandado Víctor Manuel Benites Espinoza contesta la demanda en los siguientes
términos:

De mutuo acuerdo convenimos en que la tenencia y custodia de mi hija la tuviera la


demandante y la tenencia y custodia de mi hijo la tuviera mi persona, así como también
acordamos que los gastos de manutención lo asumiríamos en el mismo sentido; igualmente
acordamos que el régimen de visitas sería abierto, todo lo cual se viene cumpliendo a la
fecha, aun después de interpuesta la demanda.

Fue la demandante quien producto de una relación extramatrimonial me conllevó a tomar la


decisión separarnos por el bien de nosotros y de nuestros hijos, lo único cierto en cuanto a
actos de violencia es que ella haya realizado varias denuncias quizá en su ánimo de tratar de
tapar o encubrir que haya descubierto los actos cometidos por ella.
2
Es falso que mi persona jamás haya mostrado interés por el bienestar de nuestros hijos;
nosotros en nuestra condición de padres desde el año 2017 acordamos la tenencia y custodia
de nuestros hijos, los gastos de ellos los asumiríamos en función de dicho acuerdo, por lo
cual la demandante matriculó a nuestra hija y mi persona a nuestro hijo.

2.3. Recorrido del proceso

Conforme al desarrollo del presente proceso se advierte que en su recorrido se


han suscitado las incidencias que se resumen a continuación:

Con Resolución N° 01 de fojas ochenta y ocho a noventa, se admite a trámite la demanda en


la vía del proceso de único, y se corre traslado de la misma al demandado, quien mediante
escrito de fojas ciento cincuenta y tres a ciento sesenta y cinco, contesta la demanda en los
términos que allí expone.

Señalada la fecha y hora la Audiencia Única, esta se llevó a cabo el veintidós de junio de
dos mil veintidós, cuya acta corre de fojas ciento setenta y cinco a ciento ochenta y nueve.
En esta audiencia se declaró saneado el proceso, se fijaron los puntos controvertidos, se
admitieron y actuaron los medios de prueba ofrecidos por las partes y se dispuso la
actuación de pruebas de oficio. Asimismo, con fecha once de agosto de dos mil veintidós,
según es de verse en el acta de fojas doscientos cuarenta y nueve a doscientos cincuenta y
dos, se recabó la opinión de los menores hijos de la demandante y el demandado.

Remitido los autos para vista fiscal, la Primera Fiscalía de Familia de Huánuco opina que se
declare fundada la demanda a través del dictamen de fojas trescientos a trescientos siete.
Finalmente, con la Resolución N° 13 de fojas trescientos ocho, se ordena poner los autos a
Despacho a fin de emitir la Sentencia correspondiente.

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
III. FUNDAMENTOS

3.1. La constitucionalización de ciertos valores y principios indispensables para la


realización de la dignidad de la persona humana, así como el reconocimiento del
carácter normativo de nuestra constitución, se muestra particularmente intensa
en lo que se refiere al proceso. Así, concebido como la herramienta de naturaleza
pública indispensable para la realización de la justicia y de la pacificación
social1, el proceso “no puede ser comprendido como mera técnica, sino como
instrumento de realización de valores y especialmente de valores
constitucionales.”2

3.2. Por ello, en los procesos civiles en materia de familia, como en el caso de las
pretensiones de alimentos, divorcio, violencia familiar, entre otros, los jueces
poseen facultades tuitivas que le permiten flexibilizar los principios y normas
procesales sobre iniciativa de parte, congruencia, formalidad, eventualidad,
preclusión, acumulación de pretensiones, entre otros, en razón de las
responsabilidades constitucionales sobre protección de la familia y promoción
del matrimonio; la naturaleza de los conflictos que deben solucionar derivados
de las relaciones sociales, familiares e interpersonales. Todo esto a fin de que los
derechos de los miembros de la familia alcancen la tutela que demandan.

3.3. En este sentido, “el juez… debe preocuparse por las necesidades del derecho
material, vale decir, sobre la tutela del derecho que debe ser otorgada por el
proceso, para entonces buscar en la norma la técnica procesal idónea para su 3
efectiva prestación, otorgándole la máxima efectividad3.” Y es que, después de
todo, “el proceso, sus teorías y su técnica, poseen dignidad y valor en función de
la capacidad que tengan de propiciar la participación social, educar para el
ejercicio y respeto a los derechos, garantizar las libertades y servir de canal para
la participación democrática.”4

3.4. Por lo tanto, el proceso en el que se busca la tutela de las situaciones jurídicas
reguladas por el Derecho de Familia, no solo debe ser visto como un medio para
llegar al fin próximo: solución de un conflicto de intereses, sino también al fin
remoto, que es la seguridad constitucional de los derechos y la ejecución de las
leyes. Pues, “el proceso civil del que nos servimos hoy ha de ser espejo y
salvaguarda de los valores individuales y colectivos a los que el ordenamiento
constitucional vigente rinde culto.”5

§1. Delimitación del objeto del proceso

1
ALVARO DE OLIVEIRA, C. (2011): “El proceso civil en la perspectiva de los derechos fundamentales”,
trad. Renzo Cavani, en Revista Jurídica del Perú, Tomo 119, pp. 297-298.
2
Ibíd, p. 298.
3
DINAMARCO, C. (2009): La instrumentalidad del proceso, trad. de Juan José Monroy, 1ª edición, Lima:
Communitas, p. 15.
4
Ibíd., p. 11.
5
Ibíd., p. 43.

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
3.5. Ahora bien, por medio de la presente demanda, la parte accionante pretende que
mediante sentencia se le otorgue la tenencia de sus menores hijos Lucia
Guadalupe Benites Rojas y Luis Stefano Benites Rojas.

3.6. En ese contexto, la accionante sostiene que:

La recurrente con el demandado producto de una relación de convivencia


procreamos a nuestros hijos, quienes a la fecha se encuentran bajo mi cuidado y
tenencia, cabe indicar que la recurrente y el demandado se encuentran separados
hace 05 años aproximadamente, debido a los actos de violencia familiar que
ejercía el demandado contra la recurrente.

El demandado constantemente me viene amenazando con llevarse a mis hijos, tal es


así que en ocasiones se los lleva sin mi consentimiento por varios días dificultando
sus estudios escolares y si bien mi persona en ningún momento le ha impedido que
visite a sus hijos; sin embargo, este abusa del horario y días en que debe tenerlos;
la actitud del demandado viene afectando el desarrollo emocional y psicológico de
mis hijos, ya que me indispone ante ellos hablando mal de mí.

La accionante nunca se ha descuidado de sus menores hijos cuya tenencia solicita,


es así que les brinda alimentación, ropa. Recreación, salud, acompañado de su
amor y cariño maternal que es lo más importante en una familia, es más siempre le
he permitido visitar a sus menores hijos.

3.7. Por su parte, el demandado ha señalado que:

De mutuo acuerdo convenimos en que la tenencia y custodia de mi hija la tuviera la 4


demandante y la tenencia y custodia de mi hijo la tuviera mi persona, así como
también acordamos que los gastos de manutención lo asumiríamos en el mismo
sentido; igualmente acordamos que el régimen de visitas sería abierto, todo lo cual
se viene cumpliendo a la fecha, aun después de interpuesta la demanda.

Fue la demandante quien producto de una relación extramatrimonial me conllevó a


tomar la decisión separarnos por el bien de nosotros y de nuestros hijos, lo único
cierto en cuanto a actos de violencia es que ella haya realizado varias denuncias
quizá en su ánimo de tratar de tapar o encubrir que haya descubierto los actos
cometidos por ella.

Es falso que mi persona jamás haya mostrado interés por el bienestar de nuestros
hijos; nosotros en nuestra condición de padres desde el año 2017 acordamos la
tenencia y custodia de nuestros hijos, los gastos de ellos los asumiríamos en
función de dicho acuerdo, por lo cual la demandante matriculó a nuestra hija y mi
persona a nuestro hijo.

3.8. Antes de delimitar el objeto del presente proceso, es preciso subrayar que el
objeto de un proceso de tenencia no gira en torno a la relación de los padres
entre sí, sino de la relación de estos con los hijos. A partir de ello, no forman
parte de la discusión las razones por las cuales se separaron los padres, vale decir
si el demandado efectivamente realizó actos de violencia en agravio de la
demandante, o si esta última mantuvo una relación extramatrimonial.

3.9. Por eso, la controversia en el presente caso gira en torno a establecer, en primer
lugar, con quién viven a la fecha los menores Lucia Guadalupe Benites Rojas y

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
Luis Stefano Benites Rojas, y, en segundo lugar, determinar si la convivencia de
dichos menores con uno de sus progenitores redunda en beneficio de estos.

§.2. El derecho del niño a tener una familia y a no ser separado de ella

3.10. En la STC N° 01817-2009-PHC/TC – Caso: “J.A.R.R.A. y V.R.R.A y en la STC


N° 02892-2010-PHC/TC –Caso: “L.F.H.”, el Tribunal Constitucional ha destacado
que el derecho del niño a tener una familia se encuentra implícitamente
consagrado en el preámbulo de la Convención sobre los Derechos del Niño, que
reconoce que “el niño para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad,
debe crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y
comprensión”, así como en su artículo 9.1, que establece que “los Estados Partes
velarán por que el niño no sea separado de sus padres contra la voluntad de
estos”

3.11. Contrario a lo que sucede en el plano internacional, en nuestro ordenamiento


jurídico este derecho se encuentra explícitamente reconocido en el artículo 8º del
Código de los Niños y Adolescentes, disposición normativa que textualmente
señala que “el niño y el adolescente tienen derecho a vivir, crecer y
desarrollarse en el seno de su familia.”

3.12. Para el Tribunal Constitucional el derecho del niño a tener una familia y no ser
separado de ella es un derecho fundamental implícito que encuentra sustento en
el principio-derecho de dignidad de la persona humana y en los derechos a la
vida, a la identidad, a la integridad personal, al libre desarrollo de la 5
personalidad y al bienestar reconocidos en los artículos 1º y 2º, inciso 1) de la
Constitución6.

3.13. De allí que, podemos afirmar, que “el niño tiene derecho a tener una familia y a
vivir con ella, a fin de satisfacer sus necesidades materiales, afectivas y
psicológicas, debido a que ésta es el instituto básico, natural y fundamental de la
sociedad, para el desenvolvimiento y bienestar de todos sus miembros,
especialmente los niños7.”

3.14. A partir de ello, el disfrute mutuo de la convivencia entre padres e hijos


constituye un elemento fundamental en la vida de familia y una manifestación
del derecho del niño a tener una familia y no ser separado de ella, que aun
cuando los padres estén separados de sus hijos impone que la convivencia
familiar deba estar garantizada, salvo que no exista un ambiente familiar de
estabilidad y bienestar.8

3.15. Así, la familia debe ser la primera en proporcionar la mejor protección a los
niños contra el abuso, el descuido y la explotación, así como en adoptar y
ejecutar directamente medidas dirigidas a favorecer, de la manera más amplia, el
desarrollo y bienestar del niño. Por ello, cualquier decisión familiar que

6
STC N° 01817-2009-PHC/TC – Caso: “J.A.R.R.A. y V.R.R.A.” F. J. 14.
7
Ibíd, F. J. 15.
8
Ibíd ídem.

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
involucre alguna limitación al ejercicio de cualquier derecho, debe tomar en
cuenta el interés superior del niño. Y es que la autoridad que se le reconoce a la
familia no implica que ésta pueda ejercer un control arbitrario sobre el niño, que
pudiera generar un daño para su bienestar, desarrollo, estabilidad, integridad y
salud.

3.16. No obstante, debemos tener en cuenta que si bien este derecho garantiza que los
niños deban permanecer bajo la custodia de sus padres, por ser lo que más se
ajusta a su interés superior, existen situaciones en las cuales la separación de los
niños de sus padres o de uno de ellos se convierte en una necesaria excepción a
la regla general9.

3.17. Por tanto, este derecho se vulnera –como apunta el Tribunal Constitucional-
cuando por razones ajenas a la voluntad y al interés superior del niño, éste es
separado de su familia, o se le impide el contacto con alguno de sus miembros.
Ello porque, como es obvio, el niño necesita para su crecimiento y bienestar del
afecto de sus familiares, especialmente de sus padres, por lo que impedírselo o
negárselo sin que existan razones determinantes en función del interés superior
de aquél, entorpece su crecimiento y puede suprimirle los lazos afectivos
necesarios para su tranquilidad y desarrollo integral, así como generar la
violación de su derecho a tener una familia10

§3. La tenencia de los hijos

3.18. La tenencia es una institución del derecho de familia, que permite a los padres 6
vivir conjuntamente con sus hijos menores de edad.11En ese sentido, vendría a
ser un atributo de la responsabilidad parental (patria potestad), cuando los padres
viven juntos y ejercen sus derechos y deberes en armonía, mientras que tendría
una connotación totalmente distinta, esto es, la de ser una institución jurídica
propiamente dicha, cuando los padres no residen en el mismo domicilio y solo
uno de ellos puede vivir con sus hijos12.

3.19. Ahora bien, en el sistema jurídico peruano, hemos regulado dos clases de
tenencia: la tenencia exclusiva o monoparental y la tenencia compartida o
biparental. La tenencia exclusiva, esto es, a cargo de uno de los padres, se
sostiene en la teoría de los cuidados previos o preliminares del hijo, por lo que se
dice que el niño, niña o adolescente residirá con el progenitor que ejerció su
crianza más tiempo13. En tanto que por la tenencia compartida,14 “producida la
separación de hecho, invalidez o disolución del matrimonio, el hijo vivirá
indistintamente con cada uno de sus padres velando ambos por su educación y
desarrollo.” Es decir, “los dos padres, pese a vivir separados, llevan a cabo los

9
Ibíd., F. J. 16.
10
Ibíd., F. J. 17.
11
BELTRÁN, P. (2009): “El mejor padre sin ambos padres: ¿es viable la tenencia compartida en el Perú?”, en
Boletín del Instituto de Familia N° 11, Unifé-Facultad de Derecho, p. 59.
12
Ibídem.
13
Ibíd., p.60.
14
VARSI, E. (2008): “Tenencia compartida”, disponible en: [Link]
[Link] (consulta: 06-08-2012).

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
mismos atributos y facultades sobre los hijos, de modo tal que la patria potestad
se robustece dado que ambos padres la ejercen directamente.” Desde un punto de
vista más restringido, la tenencia compartida “es aquella en la que los hijos
viven de manera alternativa y temporal con uno y otro progenitor”, “las
relaciones personales se alternan con la convivencia ordinaria en una
distribución temporal variable.”

3.20. Finalmente, debemos tener en cuenta que, la “guarda”, “cuidado”, “custodia” o


“tuición” de los hijos “comprende el cuidado personal del hijo, su protección,
vigilancia y dirección; dotarle de los elementos necesarios para su pleno
bienestar físico; proporcionarle los medios recreativos propios de su edad; velar
por su salud e integridad física; otorgarle alimentación y vivienda adecuada;
atender a su educación; velar por su superación técnica, científica y cultural;
colaborar con los maestros en las actividades docentes; prepararle para su
formación en la vida social; inculcarle el respeto a los demás y el amor a los
valores nacionales y a los símbolos patrios.”15

§4. El principio de protección especial del niño y el interés superior del niño en
los procesos de tenencia

3.21. El principio de protección especial del niño se erige en el Derecho Internacional


de los Derechos Humanos como un principio fundamental. Al respecto, el
Tribunal Constitucional ha señalado que conforme al sentido normativo de los
instrumentos internacionales sobre derechos humanos16, para el Derecho
Internacional de los Derechos Humanos el niño, entendido como todo ser 7
humano menor de dieciocho años de edad, es un sujeto de derecho de protección
especial que requiere de asistencia y cuidados adecuados, necesarios y
especiales para su desarrollo y bienestar, tanto antes como después del
nacimiento.17

3.22. Explicando, el énfasis tuitivo de la normatividad internacional sobre los


derechos del niño, el custodio de la constitucionalidad, ha dicho, que ello “se
debe a su condición de debilidad manifiesta para llevar una vida totalmente
independiente, de modo, que por la situación de fragilidad, inmadurez o
inexperiencia en que están los menores frente a los adultos, se le impone a la
familia, a la comunidad, a la sociedad y al Estado, la obligación de asistir y
proteger al niño para garantizar tanto su desarrollo normal y sano en los aspectos
biológico, físico, psíquico, intelectual, familiar y social, como la promoción y
preservación de sus derechos y el ejercicio pleno y efectivo de ellos.” 18En
términos similares, la Corte Interamericana de Derechos Humanos 19 partiendo de
15
CRUZ, L. (1990): “Patria potestad y guarda alternada y conjunta o compartida”, en Derechos de la Niñez, 1ª
edición. México: Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de México, pp.63-64.
16
Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño, Declaración de los Derechos del Niño, Declaración
Universal de Derechos Humanos, Convención sobre los Derechos del Niño, Convención Americana sobre
Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales.
17
Fundamento núm. “5” de la STC N° 01817-2009-PHC/TC – Caso: “J.A.R.R.A. y V.R.R.A.”
18
Ibíd. ídem.
19
Corte IDH. Condición jurídica y derechos humanos del niño. Opinión Consultiva OC-17/02, del 28 de agosto
de 2002. Serie A N° 17, párr. 59.

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
la premisa de que el niño es un sujeto de derecho de protección especial para el
Derecho Internacional de los Derechos Humanos, ha destacado que la
“protección de los niños en los instrumentos internacionales tiene como objetivo
último el desarrollo armonioso de la personalidad de aquéllos y el disfrute de los
derechos que les han sido reconocidos.”

3.23. Por eso, la debilidad, la inmadurez física y/o mental, la inexperiencia en que se
encuentran los niños impone al Estado así como a la familia, a la comunidad y a
la sociedad, la obligación de brindarles atenciones y cuidados especiales y el
deber de adoptar las medidas adecuadas de protección para garantizar su
desarrollo libre, armónico e integral, esta finalidad protectora de la comunidad y
el Estado para con los niños, se desprende del artículo 4º de la Constitución,
disposición normativa que reconoce: la comunidad y el Estado protegen
especialmente al niño.20

3.24. En buena cuenta, como dice el Tribunal Constitucional, en virtud de este


principio “el niño tiene derecho a disfrutar de una atención y protección
especial y a gozar de las oportunidades para desarrollarse de una manera
saludable, integral y normal, en condiciones de libertad y de dignidad.” Por
ello, ningún acto del poder estatal puede desconocer los derechos de los niños ni
prever medidas inadecuadas para garantizar su desarrollo integral y armónico,
pues en virtud del artículo 4º de la Constitución, el bienestar (físico, psíquico,
moral, intelectual, espiritual y social) del niño se erige como un objetivo
constitucional que tiene que ser realizado por la sociedad, la comunidad, la
familia y el Estado21. 8

3.25. Conforme se desprende de la Constitución, en todo proceso judicial en el que se


deba verificar la afectación de los derechos fundamentales de niños o menores
de edad, los órganos jurisdiccionales deben procurar una atención especial y
prioritaria en su tramitación.22 Tal atención a prestarse por los órganos
jurisdiccionales, como se desprende de la propia Norma Fundamental (artículo
4º), debe ser especial en la medida en que un niño o un adolescente no se
constituye en una parte más en el proceso sino una que posee características
singulares y particulares respecto de otras, por lo que más allá del resultado del
caso, debe procurarse un escrupuloso tratamiento y respeto de sus derechos
durante el proceso. Asimismo, tal atención deber ser prioritaria, pues el interés
superior del niño y del adolescente tiene precedencia en la actuación estatal
respecto de aquellas decisiones judiciales en las que no se encuentran
comprometidos sus derechos fundamentales23.

3.26. De este modo, el principio constitucional de protección del interés superior del
menor cumplirá en la solución de un caso concreto dos funciones, a saber: como
criterio de control: es decir, el interés superior del niño sirve para velar por el
correcto ejercicio de derechos y obligaciones respecto de los niños; y, como
criterio de solución: aquí la noción del interés del niño debe intervenir para
20
Fundamento núm. “6” de la STC N° 01817-2009-PHC/TC – Caso: “J.A.R.R.A. y V.R.R.A.”
21
Ibíd., F. J. 7.
22
STC Nº 03744-2007-PHC/TC
23
Ibíd., ídem.

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
ayudar a las personas que deben tomar decisiones hacia los niños a elegir la
mejor solución. De modo tal, que la solución será elegida en función de que es
en el interés del niño.

3.27. De allí que, el interés superior del niño es el mejor medio de asegurar, que, en
cada caso particular, se le otorgarán los cuidados necesarios para la satisfacción
de sus necesidades psíquicas y materiales, de acuerdo a su edad. Siendo así,
debemos entender que las disposiciones normativas que regulan la guarda y/o
tenencia de los hijos no se hacen para el bienestar de los padres sino de los
hijos.

§5. Análisis del caso concreto

3.28. En el caso concreto, está probado con el Acta de Nacimiento de fojas cuatro, que
la demandante es madre de la niña Lucia Guadalupe Benites Rojas, así como
también que el padre de dicha menor es el demandado, quienes declararon su
nacimiento ante el Registro de Estado Civil de la Municipalidad Distrital de
Amarilis. Con la citada Acta de Nacimiento se corrobora además que Lucia
Guadalupe Benites Rojas, nació el diecisiete de agosto de dos mil quince,
teniendo a la fecha siete años; de manera que la hija de las partes es menor de
edad, por lo que está sujeto a la patria potestad de sus padres.

3.29. Igualmente, está probado con el Acta de Nacimiento de fojas cinco, que la
demandante es madre del niño Luis Stefano Benites Rojas, así como también que
el padre de dicho menor es el demandado, quienes declararon su nacimiento ante 9
el Registro de Estado Civil de la Municipalidad Distrital de Amarilis; con este
documento se prueba también que Luis Stefano Benites Rojas, nació el
veintisiete de agosto de dos mil doce, teniendo a la fecha diez años; de manera
que el hijo de las partes es menor de edad, por lo que está sujeto a la patria
potestad de sus padres.

3.30. Ahora, como sabemos “la filiación importa el establecimiento de un complejo de


relaciones entre padres e hijos que, en el ámbito de la familia, satisfacen
requerimientos de asistencia, protección y representación jurídica de estos,
mientras sean menores de edad y no se hayan emancipado”. 24 En ese sentido, “la
asistencia, protección y representación de jurídica de los hijos menores por sus
padres determina la adscripción de aquellos al núcleo familiar e implican
reconocer relaciones fundada en la autoridad paterna y materna.”25

3.31. De ahí que, según el artículo 418º del Código Civil, la patria potestad impone a
los padres el deber y les otorga el derecho a cuidar de la persona y bienes de sus
hijos menores, la misma que se ejerce de manera conjunta por el padre y la
madre durante el matrimonio –por ende también durante la unión de hecho-
correspondiendo a ambos la representación legal de los hijos (véase el artículo
419° del Código Civil).

24
ZANNONI, E. (2002): Derecho de Familia (tomo 2). Buenos Aires: Editorial Astrea, p. 689.
25
Ibíd.

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
3.32. De igual manera, debemos tener en cuenta que entre los derechos y deberes que
comprende la patria potestad, de acuerdo con el artículo 423° del Código Civil,
se encuentra el derecho de tener a los hijos en su compañía y recogerlos del
lugar donde estuviesen sin su permiso, recurriendo a la autoridad si es necesario.

3.33. En el marco de las disposiciones normativas antes citadas se advierte que


legalmente corresponde al padre y a la madre tener bajo su cuidado a sus
menores hijas e hijos.

3.34. Ahora bien, la demandante pide que se le otorgue la tenencia de los menores
Lucia Guadalupe Benites Rojas y Luis Stefano Benites Rojas, a quienes
manifiesta tener bajo su cuidado; sin embargo, el demandado ha señalado que
ambas partes arribaron a un acuerdo en mérito al cual la demandante estaría a
cargo del cuidado de Lucia Guadalupe Benites Rojas y el demandado de Luis
Stefano Benites Rojas, afirmando además que su hijo se encuentra bajo su
cuidado.

3.35. Al respecto, se advierte que durante la audiencia especial convocada para


escuchar la opinión de los menores hijos de la demandante y el demandado, cuya
acta corre de fojas doscientos cuarenta y nueve a doscientos cincuenta y dos, la
niña Lucia Guadalupe Benites Rojas ha señalado que vive con su mamá, su
hermano, su abuelito Lucho y su abuelita Rosi; del mismo modo ha dicho que es
su mamá la que la lleva y recoge del colegio; finalmente, manifestó que le gusta
que su papá la visite y que también quiere ir con él.
10
3.36. Resulta así que la menor Lucia Guadalupe Benites Rojas refiere que vive con la
demandada. Esta afirmación de la mencionada niña ha sido corroborada por el
propio demandado al contestar la demanda, así como con el Informe Social N°
019-2022-HCMC-TSEMD/PJ de fojas ciento noventa a ciento noventa y dos, en
el que se ha precisado que la menor vive en la casa de la demandante,
específicamente de los padres de esta, ocupando el segundo nivel que consiste en
un mini departamento de material noble que consta de dos habitaciones, un
deposito, una cocina-comedor. Esta información ha sido refrendada con lo
observado durante la Inspección Judicial efectuada el quince de setiembre de dos
mil veintidós, cuya acta corre de fojas a doscientos setenta y tres.

3.37. La convivencia de Lucia Guadalupe Benites Rojas con su madre redunda en


beneficio de esta, pues como se concluye en el Informe Social N° 019-2022-
HCMC-TSEMD/PJ de fojas ciento noventa a ciento noventa y dos, durante su
evaluación la niña se presentó correctamente aseada, se mostró activa y
desenvuelta. De ahí que, según el Informe Psicológico N° 052-2022-BMHF-PS-
EM-CSJH/PJ de fojas doscientos diecisiete a doscientos veinte, la niña se
encuentra en pleno desarrollo de su personalidad, expresando con facilidad sus
pensamientos y sentimientos, identificándose con su rol y género, viviendo en
una familia extensa con comunicación funcional, favorable vinculación afectiva
con sus progenitores.

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
3.38. Por otro lado, se tiene que en la audiencia especial convocada para escuchar la
opinión de los menores hijos de la demandante y el demandado, cuya acta corre
de fojas doscientos cuarenta y nueve a doscientos cincuenta y dos, el niño Luis
Stefano Benites Rojas ha señalado que se encuentra estudiando en el mismo
colegio que su hermana, el Colegio Santa Elizabeth; dijo asimismo en cuanto a
su asistencia a su institución educativa que “cuando está con su papá le lleva su
papá y cuando está con su mamá le lleva su mamá.” Sobre esta última cuestión
precisó que “bueno cuántos días no sabría decirlo, pero se queda por semanas,
en su mamá se queda dos tres semana y cuando extraña a su papá se va en su
papá, y cuando está con su papá igual se queda dos tres semanas y cuando
extraña a su mamá se va en su mamá.”

3.39. De ello se desprende que el menor Luis Stefano Benites Rojas refiere que vive
indistintamente con la demandada y el demandado. Esta afirmación del
mencionado niño se condice con lo observado durante la Inspección Judicial
efectuada el quince de setiembre de dos mil veintidós, cuya acta corre de fojas a
doscientos setenta y tres, tanto en la vivienda del demandado como de la
demandada, advirtiéndose que en ambos inmuebles existe una habitación
implementada para dicho menor. Además, se aprecia que en el Informe Social
N° 033-2022-HCMC-TSEMD/PJ de fojas doscientos a doscientos dos, se
concluye que el demandado ha indicado que la tenencia de su menor hijo es
compartida, así cuando el menor lo solicita lo recoge o lleva a la casa de su
mamá.

3.40. Esta forma en que las partes han venido ejerciendo la tenencia de su menor hijos 11
ha propiciado que el niño Luis Stefano Benites Rojas muestre favorable
vinculación afectiva con sus progenitores, tal cual se concluye en el Informe
Psicológico N° 051-2022-BMHF-PS-EM-CSJH/PJ de fojas doscientos trece a
doscientos veinte a doscientos dieciséis.

3.41. Siendo así, no se ha probado en autos que la demandante no pueda prodigar a su


menor hija Lucia Guadalupe Benites Rojas de los cuidados necesarios y
adecuados para su normal desarrollo, sumado a ello el demandado no ha
discutido la posibilidad de que su menor hija se encuentre bajo el cuidado de la
demandante, pues ha centrado sus argumentos en la tenencia de su menor hijo y
respecto a su hija ha dicho que esta por su edad se encuentra frecuentemente
bajo el cuidado de la accionante (véase el Informe Social N° 033-2022-HCMC-
TSEMD/PJ de fojas doscientos a doscientos dos). Por lo que, debe otorgarse la
tenencia de dicha menor a la demandante. No obstante, en virtud a lo dispuesto
en el artículo 84° inciso c del Código de los Niños y Adolescentes debe fijarse
un régimen de visitas a favor del demandado que responda a las particularidades
del caso y sobre todo atienda a las necesidades de la menor.

3.42. En lo concerniente a la tenencia Luis Stefano Benites Rojas no se ha probado en


autos que la forma en que vienen las partes ejerciendo la tenencia de este sea
perjudicial para su hijo, al contrario el pequeño Luis Stefano Benites Rojas ha
exteriorizado su voluntad de que se continúe con ello, vale decir que la tenencia
debe ejercerse en función a las necesidades de contacto del menor con ellos. De

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
manera que no existen razones para no formalizar la situación del aludido
menor. Esto a efectos de fortalecer el contacto que deben tener los menores con
sus progenitores.

Por estos fundamentos, el señor Juez del Primer Juzgado de Familia,


administrando justicia en nombre de la Nación y por autoridad de la Constitución
y la Ley: HA RESUELTO

IV. DECISIÓN

4.1. DECLARAR: FUNDADA en parte la demanda de tenencia interpuesta por


Milagros Vanessa Rojas Gutiérrez contra Víctor Manuel Benites Espinoza,
a través del escrito de fojas sesenta y seis a ochenta y siete, por consiguiente
OTÓRGUESE y RECONÓZCASE a la demandante Milagros Vanessa
Rojas Gutiérrez la tenencia de su menor hija Lucia Guadalupe Benites
Rojas; e INFUNDADA la demanda en cuanto a la tenencia exclusiva del
menor Luis Stefano Benites Rojas; consecuentemente RECONÓZCASE y
OTÓRGUESE a la demandante Milagros Vanessa Rojas Gutiérrez y al
demandado Víctor Manuel Benites Espinoza la TENENCIA
COMPARTIDA del menor Luis Stefano Benites Rojas; en ese sentido el
menor Luis Stefano Benites Rojas estará bajo el cuidado de la madre y el
padre, quienes lo tendrán bajo su cuidado en función a las necesidades de
contacto del menor Luis Stefano Benites Rojas; así:

a) El menor Luis Stefano Benites Rojas estará bajo el cuidado de 12


la demandante durante dos o tres semanas, dependiendo de cuando el
menor desee ir con su papá; asimismo

b) El menor Luis Stefano Benites Rojas estará bajo el cuidado del


demandado dos o tres semanas, dependiendo de cuando el menor
desee ir con su mamá.

4.2. FÍJESE a favor de Víctor Manuel Benites Espinoza el siguiente régimen de


visitas: El demandado Víctor Manuel Benites Espinoza VISITARÁ a su
menor hija Lucia Guadalupe Benites Rojas los días viernes y sábado, en ese
sentido el demandado recogerá a su menor hija el día viernes a las cinco de
la tarde y permanecerá con ella hasta las seis de la tarde del día sábado,
estas visitas se efectuaran con externamiento; es decir, al iniciar las visitas el
padre recogerá a la niña de su domicilio y las retornará al mismo lugar al
concluir las mismas;

4.3. PROHIBO al demandado Víctor Manuel Benites Espinoza involucrar a su


menor hijo en los asuntos pendiente que tenga con la demandante, en ese
sentido el demandado NO PUEDE EXPRESARSE DE MANERA
NEGATIVA RESPECTO A LA MADRE DE SUS MENORES HIJOS
DELANTE DE ESTOS, conducta que también deberán observar sus
familiares con los que mantengan contacto sus hijos; asimismo

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.
4.4. PROHIBO a la demandante Milagros Vanessa Rojas Gutiérrez involucrar a
sus menores hijos en los asuntos pendiente que tenga con el demandado, ese
ese sentido la demandante NO PUEDE EXPRESARSE DE MANERA
NEGATIVA RESPECTO AL PADRE DE SUS MENORES HIJOS
DELANTE DE ESTOS, conducta que también deberán observar sus
familiares con los que mantengan contacto sus hijos

4.5. SIN COSTAS NI COSTOS.

4.6. NOTIFÍQUESE CON ARREGLO A LEY.

Así lo mando, pronunció y firmó en el Primer Juzgado de Familia de la Corte


Superior de Justicia de Huánuco.-

13

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.”


Sófocles.

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