Caso “Ausentismo Escolar”
Una joven de segundo año de la escuela nocturna contaba que, en un momento, estuvo por
dejar de asistir a la escuela porque estaba atrasada con unas materias y creía que seguir yendo
era una pérdida de tiempo.
Ella y su familia consideraban que era mejor que no fuera más por ese año a la escuela, y que
volviera a comenzar segundo el año siguiente. La alumna empezó, entonces, a faltar a la
escuela; pero al tercer día de inasistencia la preceptora llamó a su casa para saber qué ocurría,
y la chica (16 años) le contó su decisión de dejar las clases por ese año. Entonces la
preceptora convocó a la alumna y a su madre a una reunión con la rectora de la escuela.
Ambas se presentaron al día siguiente, y la chica contó su decisión y explicó el porqué de la
misma. La rectora le habló a la madre de la obligatoriedad de la escuela secundaria para todos
los chicos, de que no era una decisión personal que un hijo dejara la escuela.
Desde el rol del psicólogo ¿qué se debería hacer en este caso?
Siendo la institución educativa un ámbito complejo en el cual intervenir, donde se hace
presente un escenario en el que el los sujetos interactúan, donde no solo se va a aprender sino
que a su vez se aprende a convivir con un otro. El rol del psicólogo dentro del ámbito
educativo va a ser de contextualizador, como aquel que dinamiza el conflicto, al traer a
escena aquello que forma parte de lo no dicho. El mismo se ubica en la Noosfera, su tarea es
asesorar a quienes toman decisiones.
En este caso, se podría decir que el pedido
está disfrazado, de una forma implícita, por lo cual va a requerir una mayor interpretación.
Frente a la problemática de que la jóven deje de asistir a la escuela depositando así el
malestar institucional en ella, por lo que se presentaría un tipo de demanda inicialmente
confusa, por parte de la institución, y requerirá entonces del trabajo de reelaboración y co-
construcción de la demanda con los agentes implicados. En este trabajo de reelaboración dará
lugar a emergentes, para lo que se podría proponer una reunión con la rectora o el equipo
directivo tal cómo propone Palazzoli, aquellos que demandan no suelen considerarse parte
del conflicto, y el primer paso sería que se reconozcan como implicados, lo cual podría
lograrse con la acción de convocarlos.
Entonces, para delimitar la situación se preguntaría ¿Cuál es el conflicto? ¿Qué implica para
la institución que una alumna falte? ¿Porque aquellos estudiantes se atrasan, desearían
abandonar la escuela o dejar de asistir? ¿Qué posibilidad presenta la institución para los
mismo o que posibilidades presenta como para que se considere una “pérdida de tiempo”?
De esta manera, trabajaría con la economía discursiva como lo propone Silvia Duchalzky, en
donde la política de la escucha es “extralegal”, por eso propone volver a mirar los hechos o
bien, correr el velo sobre esa mirada que se hace habitual. Este ejercicio de pensamiento,
tiene como propósito la apuesta a salir/correrse de la escena escolar y regresar con otra
mirada. Lidia Fernandez plantea poder tener una mirada con ojos extranjeros. Hacer hablar a
la escuela implica experimentar el plano de lo que desconocemos, porque lo conocido no es
experimentable, lo que ignoramos, en cambio, toma la forma de pregunta, de ahí la
importancia de los emergentes. El psicólogo educacional propondrá espacios colectivos de
análisis e intervención que permitan develar las dimensiones fundantes de la práctica
colectiva y producir interrogantes y cuestionarios.El psicólogos no brinda herramientas, sino
que genera espacios para que el otro genere sus propias herramientas.
Entonces, se busca implicar a los actores, por ello, en primer lugar, se convocaría a
los directivos y profesores a una reunión.
Carballeda sostiene que la intervención implica la presencia de una figura de
autoridad. Quien interviene lo hace desde una posición legítima, respaldada por el
reconocimiento de un derecho o por un estatuto que regula su actuación. Por lo tanto, el
primer paso pertinente sería dirigirse a los directivos, quienes son responsables de tomar
decisiones. Es esencial legitimar y validar a estos actores, reconociendo su autoridad y
teniéndolos en cuenta. Además, se debe legitimar la labor de los docentes, apreciando sus
acciones y modos de actuación, para construir reciprocidad y obtener su reconocimiento en
nuestra intervención.
ACCIONES DE INTERVENCIÓN
● Pregunta disparadora: Iniciar la reunión con una pregunta que motive la
reflexión: ¿Qué espacios ofrece la escuela para que los alumnos que están
atrasados puedan ponerse al día?
● Evaluación del sistema de tutoría existente: Si se menciona que existe un
sistema de tutoría pero con baja participación, la siguiente pregunta sería: ¿Por
qué creen que los alumnos no recurren a esta tutoría?
Análisis de la falta de interés de los estudiantes:
● Identificación de razones: Si se argumenta que los estudiantes no asisten
porque no creen que les interese, la discusión se enfocaría en comprender las
razones detrás de esta percepción.
● Generación de estrategias: La reunión se dirigiría hacia la búsqueda de
estrategias para despertar el interés de los estudiantes por los espacios
disponibles.
Planteamiento de soluciones y seguimiento a largo plazo:
● Formulación de la pregunta clave: Al final de la reunión, se plantearía la
pregunta crucial: ¿Cómo podríamos hacer para que los estudiantes se
interesen?
● Desarrollo de propuestas: Los participantes serían alentados a pensar en
soluciones concretas, considerando los recursos disponibles y posibles
adquisiciones.
● Establecimiento de reuniones periódicas: Se propondrán reuniones
semanales o mensuales para revisar y evaluar las propuestas, observando si
han generado los resultados esperados y ajustando las acciones según sea
necesario.
Respecto a los alumnos, se propone configurar un lugar de autoridad pedagógica, en el
cual los docentes y directivos generen espacios de relación, es decir, como comenta la
autora Greco, un lugar de autoridad habilitante de procesos de subjetivación. ¿Qué
quiere decir esto? Poder intervenir con los alumnos en términos de inclusión e
igualdad, alojarlos y darles un espacio, en donde se autoriza la autoridad del relato, en
donde se verifica igualdad mediante el trazado de otros lugares y pensamientos
subjetivos. En este caso, mediante reuniones de prácticas igualitarias, que la autoridad
pedagógica invite a los alumnos a poder problematizar sobre la importancia de la
educación, la expectativas que tiene ellos sobre la misma, para tener en cuenta la
imagen- representación que tienen ellos mismos de su rol como alumnos, cuál es el
lugar que ocupan en la escuela.
Talleres de Reflexión:
● Facilita talleres que fomenten la reflexión sobre el significado de la educación,
la importancia de su participación y cómo perciben su propio rol en el proceso
educativo.
Grupos de Trabajo Temáticos: Puede desarrollarse dentro del aula.
● Forma grupos de trabajo centrados en temas específicos (por ejemplo, la
importancia de la educación, la relación con los docentes, etc.).
● Anima a los alumnos a compartir sus experiencias y proponer soluciones.
Actividades Creativas:
● Promueve la expresión creativa a través de proyectos artísticos, escritura
creativa o representaciones teatrales que aborden temas educativos.
● Estimula la creatividad como medio para expresar sus pensamientos y
sentimientos.
EXPLICACIÓN!!!
Interpretación de la demanda implícita: La decisión de la joven de dejar la escuela es
una manifestación de malestar institucional. El psicólogo debe reconocer que la
demanda está disfrazada e implícita, lo que requiere una interpretación más profunda.
Reelaboración y co-construcción de la demanda: La institución presenta una demanda
inicialmente confusa, y el psicólogo debe trabajar en la reelaboración y co-
construcción de la demanda con los agentes implicados. Esto implica reunirse con la
rectora o el equipo directivo para clarificar y comprender mejor la situación.
Reconocimiento de implicados: Es esencial que aquellos que están involucrados
reconozcan su participación en el conflicto. Se propone una reunión para lograr este
reconocimiento, siguiendo la idea de que quienes demandan a menudo no se
consideran parte del conflicto.
Delimitación del conflicto: Se plantean preguntas clave para delimitar el conflicto, como
identificar qué implica para la institución que una alumna falte y comprender las
razones por las cuales los estudiantes se atrasan o desean abandonar la escuela.
Trabajo con la economía discursiva: Se propone trabajar con la economía discursiva,
sugiriendo una revisión de los hechos o desafiando las percepciones habituales. La
política de escucha se presenta como "extralegal", lo que implica una forma de
escuchar más allá de lo evidente y cuestionar las interpretaciones convencionales.
DEMANDA:
La demanda podría ser “La ausencia de estrategias que aborden las percepciones de los
actores sobre la educación”, precisamente sobre la percepción de la utilidad de la
educación. Es por ello que en este caso, el psicólogo como contextualizador se centraría en
diseñar estrategias que respeten y comprendan los diferentes contextos y percepciones y
subjetividades para lograr así un impacto significativo en el compromiso de la educación.
La idea es dar lugar a los emergentes porque habilita espacios de problematización, en donde
se resignifica y se tiene otra mirada de la demanda inicial.
Quizás en una situación así hay otros 100 caso de alumnos de esa institución que están
teniendo un bajo rendimiento, pero el hecho de que un alumna decida abandonar la escuela
por sus malas calificaciones es como lo que le hace ruido a la institución, partiendo de eso se
puede llegar a algo más complejo, que implique la participación de todos los actores
institucionales.
Cuando planteamos la demanda se debe pensar en la falta, que está pasando con la
motivación de los alumnos, de aquí la importancia de escuchar a los alumnos. En ese
transcurso de investigar, transitamos el camino de la contextualización.
Cuestiones a tener en consideración.
- Igual considero, no se si esta bien, que de igual modo llamar a la familia para saber
que esta pasando es un camino importante en primera instancia, no para señalar a la
estudiante como problema que sabemos que no se hace, sino para "descartar" que este
sucediendo otra cosa o que el malestar sea familiar. Como es solo una la que tiene
ausentismo y no la mayoria de la poblacion, se podria pensar en la actuacion desde un
lugar preventivo (esto lei en algun lado pero no me acuerdo) y desde este camino de la
prevencion tambien podemos descubrir otros malestares mas particulares. Creo que de
eso tambien se trata el rol contextualizador, porque al ir indagando a todos los actores
y demas, vas descubriendo otras cosas que aquejan
Para delimitar la situación se preguntaría ¿Cuál es el conflicto? con aquel hecho sucedido, si
se responde que no se puede permitir que un alumno falte a la escuela por estar atrasado, se
puede preguntar ¿Qué implica para la institución que una alumna falte? A lo que podrían
responder los directivos que esto podría permitir o dejar de pensar que tal hecho es permitido,
por lo que aquellos que estén atrasado, van a querer abandonar también, razón por la cual se
interrogaría ¿Por qué aquellos estudiantes se atrasan, desearían abandonar la escuela o
dejar de asistir? ¿Qué posibilidades presenta la institución para los mismos o que
posibilidades no presenta como para que se considere una “pérdida de tiempo"?.
Justificación de por qué un taller:
En el contexto actual, el bienestar socioemocional de los adolescentes es esencial para su
desarrollo integral. La adolescencia implica enfrentar desafíos emocionales, sociales y
académicos, y fortalecer las habilidades socioemocionales se vuelve crucial para afrontar
estos retos de manera saludable. Este taller se propone abordar la necesidad de brindar a los
adolescentes herramientas prácticas y estrategias para fortalecer su inteligencia emocional y
habilidades sociales.
Razones para el Taller:
Es una actividad práctica y participativa diseñada para brindar a los participantes
experiencias directas, aplicar conocimientos teóricos, desarrollar habilidades específicas y
fomentar la interacción entre los asistentes.
La adolescencia implica la navegación de cambios significativos, y las habilidades
socioemocionales, como la resiliencia, pueden equipar a los adolescentes con la capacidad de
enfrentar y superar los desafíos de manera constructiva.
- Mejora de Relaciones Interpersonales: Desarrollar habilidades sociales sólidas es
fundamental para establecer relaciones saludables y constructivas. El taller se
enfocará en la empatía, la comunicación efectiva y la resolución de conflictos,
promoviendo relaciones positivas con pares, familiares y figuras de autoridad.
Apoyo al Rendimiento Académico: Las habilidades socioemocionales están vinculadas al
éxito académico. Al cultivar la autoestima, la motivación intrínseca y la gestión del
tiempo, el taller contribuirá indirectamente al rendimiento académico positivo.
La creación de un espacio de apoyo y aprendizaje positivo contribuirá a la formación de
jóvenes más resilientes, seguros y preparados para afrontar los desafíos de la
adolescencia y el futuro.