PARCIAL 4 PROCESAL PENAL
PREGUNTA 1
1. Retomando los supuestos fácticos expresados en los parciales anteriores, sitúese nuevamente en su
rol de Fiscal de Instrucción. En ese carácter Ud., luego de practicada la investigación penal preparatoria,
ha decidido requerir la elevación de la causa a juicio en contra del imputado Pedro Arco por considerarlo
supuesto autor responsable del delito de Administración Fraudulenta (art. 173 inc. 7º del C.P.). Ante esta
resolución es consultado por un empleado nuevo de su fiscalía quien le pregunta si esta resolución es
impugnable.
Elabore una respuesta completa en donde explique en forma clara y detallada:
a) Los fundamentos de los recursos, conceptos generales de legitimidad objetiva y subjetiva, y los efectos
que tienen los mismos;
b) Luego responda, en el caso concreto, la consulta formulada por su empleado.
Fundamentos de los recursos: Las resoluciones judiciales pueden ser contrarias al derecho, y
por ende, ocasionar un perjuicio indebido a los afectados. Por tal posibilidad, que deriva de la
falibilidad propia de la condición humana de los jueces, los cuales son jueces, pero hombres al fin,
evidencia la necesidad de permitir que se reexaminen, revean y eventualmente corrijan sus
decisiones, para evitar que se consolide una injusticia. Esto es lo que se procura a través de las
impugnaciones mediante la interposición de los llamados recursos, que constituyen una especie del
más amplio género que son las impugnaciones, comprensivo a su vez, de los múltiples remedios
que se dan contra los actos jurídicos y se concretizan, no solamente a través de los recursos, sino
también a través del planeamiento de revocatorias, rescisiones o nulidades, siempre que la
corrección o subsanación del yerro no se encuentre atribuida al órgano judicial por medio de su
actuación de oficio.
Los Códigos también se preocupan por los perjuicios que a la seguridad jurídica puede ocasionar la
jurisprudencia contradictoria, procurando soluciones en post de la uniformidad de la interpretación
judicial a través de algunos recursos. La legalidad y la justicia en la solución del caso concreto, a las
que se agrega la seguridad jurídica, son entonces los objetivos principales del sistema recursivo.
Estas son las ideas básicas que inspiran a los recursos, que son concebidos como vías procesales
que se le otorgan al imputado, al MP, al querellante y a las partes civiles, para intentar la corrección
de decisiones judiciales que, por ser de algún modo contrarias a derecho (derecho constitucional,
sustantivo o procesal), ocasionan algún perjuicio a los intereses que encarnan o que representan. Un
concepto más estricto del instituto de los recursos judiciales penales es el que se acerca al punto de
vista o enfoque más sustancial del mismo, ya que el recurso sería una manifestación de voluntad de
quien ataca una resolución judicial que considera ilegal y agraviante, a los fines de que el tribunal
que la dicto u otro de grado, instancia, rango o jerarquía superior (tribunal de alzada), mediante un
nuevo examen, la revoque o deje sin efecto, modifique o directamente la anule. Este concepto
propuesto, comprende las particulares finalidades de los recursos.
Desde un enfoque inmediato, los recursos persiguen con finalidad la revocación, modificación o
anulación de la decisión impugnada o atacada, es decir, la remoción de la desventaja proveniente de
la decisión del órgano judicial.
Desde el punto de vista de una finalidad adicional (enfoque mediato de la finalidad de los recursos)
que también poseen los recursos, es el de asegurar la seguridad jurídica, es decir, que los mismos
tendrían como una especie de función momofilactica tendiente a la consecución de la interpretación
uniforme de las normas jurídicas, o dicho en otra terminología, de la función política de unificación
y de orientación de jurisprudencia que, en tanto resulta un objetivo remoto de alcanzar, se reconoce
generalizadamente a los recursos judiciales.
Con los recursos, quien los interpone, persigue un resultado: que le tribunal del recurso acepte la
ilegalidad de la resolución recurrida o atacada en crisis, y que la sustituya total o parcialmente
por otra que decida sobre lo mismo, pero en forma opuesta o diferente (revocación o
modificación), o bien que sin sustituirla, solo deje sin efecto la resolución recurrida (anulación), lo
cual, sobre todo tratándose de una sentencia definitiva la que se pretenda atacar con la interposición
de los recursos, determinara el envío o reenvío de la causa a otro tribunal de la misma competencia
y jerarquía, para que dicte una nueva sentencia.
Conceptos generales de legitimidad objetiva: Los recursos solo se autorizan contra resoluciones
judiciales, y quedan excluidos de su ámbito los actos de los órganos judiciales desprovistos o
carentes de carácter decisorio y los actos emanados de las partes. Por resoluciones judiciales se
entiende tanto los actos de los órganos jurisdiccionales con virtualidad decisoria, como las
resoluciones del FI durante la IPP a su cargo.
Las leyes establecen taxativamente cuales de aquellas resoluciones judiciales son recurribles
(impugnabilidad objetiva), como así también por quienes (impugnabilidad subjetiva) y mediante
qué tipos de recursos, al tiempo que exigen la observancia obligatoria de requisitos de tiempo o
termino para interponerlos y forma o fundamentación que debe utilizarse para su interposición, los
cuales suelen variar según el tipo de recurso de que se trate. Con respecto a las resoluciones
jurisdiccionales judiciales, el art. 141 del CPP local de la Provincia de Córdoba, prevé tres clases de
decisiones pasibles de ser atacadas o impugnadas mediante la interposición de los recursos:
sentencias, autos y decretos.
Las primeras son las resoluciones que se dictan para poner término a los procesos judiciales, los
segundos son los que se emiten para resolver un incidente o artículo de los mismos, y finalmente,
los últimos se pronuncian en todos los demás casos.
a) Normas procesales legales aplicables: El art. 443 del CPP local estipula las reglas generales: Las
resoluciones judiciales serán recurribles por los medios y en los casos expresamente establecidos,
en tanto que el art. 449 manifiesta las condiciones de interposición: Los recursos deberán
interponerse, bajo pena de inadmisibilidad, en las condiciones de tiempo y forma que se
determinen, con especifica indicación de los puntos de la decisión que fueren impugnados, por otra
parte el art. 450 estipula la adhesión: El que tenga derecho a recurrir podrá adherir, dentro del
término del emplazamiento, al recurso concedido a otro, siempre que exprese, bajo pena de
inadmisibilidad, los motivos en que se funda, por su lado el art. 451 menciona los recursos durante
el juicio: Durante el juicio solo se podrá deducir reposición, la que será resuelta: en la etapa
preliminar, sin tramite, en el debate, sin suspenderlo. Los demás recursos podrán deducirse
solamente junto con la impugnación de la sentencia, siempre que se hubiere hecho expresa reserva
inmediatamente después del proveído. Cuando la sentencia sea irrecurrible, también lo será la
resolución impugnada, el art. 445 la Inadmisibilidad o rechazo: El recurso no será concedido por el
Tribunal que dictó la resolución impugnada, cuando esta fuere irrecurrible, o aquel no fuere
interpuesto en tiempo, por quien tenga derecho. Si el recurso fuere inadmisible el Tribunal de
Alzada deberá declararlo así sin pronunciarse sobre el fondo. También deberá rechazar el recurso
cuando fuere evidente que es sustancialmente improcedente, y por último, el art. 456: Competencia
del Tribunal de Alzada: El recurso atribuirá al Tribunal de Alzada el conocimiento del proceso solo
en cuanto a los puntos de la resolución a que se refieran los agravios.
PREGUNTA 2
2. La defensa del imputado, en tiempo y forma, ha recurrido la requisitoria de elevación a juicio
formulada por el fiscal, solicitando el sobreseimiento del su cliente. El Juez de Control ha hecho lugar al
recurso presentado por la defensa y en consecuencia ha ordenado el sobreseimiento.
En su rol de abogado patrocinante del Banco Provincia de Córdoba, quien está constituido como
querellante particular, se muestra disconforme con el sobreseimiento y decide recurrir.
Previamente deberá elaborar un informe para el Banco en donde ponga en conocimiento, las
características del recurso que pretende interponer y el trámite que seguirá el mismo.
En cuanto a la respuesta a esta consigna, la ley procesal penal al regular los requisitos de la
acusación lo hace de modo minucioso, reclamando, entre otros extremos, que ella contenga una
relación clara, precisa, circunstanciada y específica del hecho que se atribuye al perseguido
penalmente (CPP, art. 355). La requisitoria fiscal de elevación a juicio es la que fija el hecho que
está sometido a juicio y sobre cuya existencia, autoría y culpabilidad debe resolver el Tribunal, sin
otra limitación que el fiscal requiera la absolución.
El procedimiento del hecho diverso tiene razón de ser en el debido resguardo del derecho de
defensa, tomado éste en uno de sus corolarios fundamentales: la posibilidad de contradecir la
atribución de la totalidad de los hechos delictivos y de sus circunstancias con valor penal que, en
su conjunto, constituyen el objeto del juicio. De allí que posibilite una renovación de la acusación
originaria durante el juicio posibilitando que durante el transcurso del debate, el Fiscal formule
nueva acusación y sobre ésta se ejerza plenamente el derecho de defensa del imputado, decidiendo
el fallo conforme a aquélla. El Fiscal de Cámara tiene la posibilidad de modificar el hecho del
requerimiento fiscal de elevación a juicio, cuando de las circunstancias del debate surgiera un
hecho distinto. No aparece necesaria la modificación del hecho acusado, cuando se trata de una
circunstancia agravante o atenuante contenida en la descripción del hecho. El debido proceso
consiste en que las funciones de acusar y juzgar se encuentran diferenciadas, entre el Ministerio
Público y los Jueces. Al Ministerio le corresponde constitucional y legalmente la función de acusar
y de probar la acusación y por eso tiene la "responsabilidad probatoria de descubrir la verdad
sobre los extremos de la imputación delictiva" (CPP, 362).
El Fiscal que no esté a la altura de esa carga, puede incurrir en responsabilidad (disciplinaria o
política, sin perjuicio de otras), pero el Juez por más desacertada que sea su actuación no es un
co-acusador.
Por ello, en el juicio rige con estrictez el principio del contradictorio, que fortalece la
imparcialidad del juez, porque su regla principal estriba en que el triunfo de un interés sobre otro
queda librado a la responsabilidad de quienes representan o encarnan esos intereses, careciendo
el tribunal de cualquier responsabilidad al respecto, pues sólo debe garantizar que éstos tengan,
dentro de las reglas de juego de raíz constitucional iguales posibilidades para lograrlo.
La jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación [consistente en que no se respetan
las formas sustanciales del juicio exigidas por el art. 18 de la Constitución Nacional, en la medida
en que se dicte sentencia condenatoria sin acusación, lo que sucede cuando, dispuesta la elevación
a juicio, el fiscal que actúa en el debate solicita la absolución del imputado se circunscribió a los
casos de sentencias condenatorias dictadas sin mediar en el debate solicitud en el mismo sentido
del Ministerio Público, y siempre que no intervenga un querellante particular que hubiera
solicitado la condena, por lo cual no contravenía esa jurisprudencia la variación de la calificación
legal y aún la imposición de una mayor pena que la pedida por el Fiscal, siempre que éste haya
mantenido la acusación. En tal sentido, se expuso que podría ser una extensión razonable de esa
jurisprudencia que se invalidasen sentencias que imponen penas mayores en base a circunstancias
agravantes, vinculadas con la modalidad de los hechos de la acusación, que hubieran sido
desechadas por el Ministerio Público, sean típicas o no.
La correlación entre acusación y sentencia, integra el principio de la inviolabilidad del derecho de
defensa en juicio. Para hacer efectiva esta garantía fundamental, reconocida constitucionalmente,
se hace necesario que entre la acusación y la sentencia, medie una correlación esencial sobre el
hecho.
La ley procesal penal al regular los requisitos de la acusación y específica del hecho que se atribuye
al perseguido penalmente. El procedimiento del hecho diverso tiene razón de ser en el debido
resguardo del derecho de defensa, tomado éste en uno de sus corolarios fundamentales: la
posibilidad de contradecir la atribución de la totalidad de los hechos delictivos y de sus
circunstancias con valor penal que, en su conjunto, constituyen el objeto del juicio.
De allí que posibilite una renovación de la acusación originaria durante el juicio posibilitando que,
durante el transcurso del debate, el Fiscal formule nueva acusación y sobre ésta se ejerza
plenamente el derecho de defensa del imputado, decidiendo el fallo conforme a aquélla.
El Fiscal de Cámara tiene la posibilidad de modificar el hecho del requerimiento fiscal de elevación
a juicio, cuando de las circunstancias del debate surgiera un hecho distinto.
El debido proceso consiste en que las funciones de acusar y juzgar se encuentran diferenciadas,
entre el Ministerio Público y los Jueces. Al Ministerio le corresponde constitucional y legalmente la
función de acusar y de probar la acusación y por eso tiene la "responsabilidad probatoria" de
descubrir "la verdad sobre los extremos de la imputación delictiva”. La jurisprudencia de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación se circunscribió a los casos de sentencias condenatorias dictadas
sin mediar en el debate solicitud en el mismo sentido del Ministerio Público, y siempre que no
intervenga un querellante particular que hubiera solicitado la condena, por lo cual no contravenía
esa jurisprudencia la variación de la calificación legal y aún la imposición de una mayor pena que la
pedida por el Fiscal, siempre que éste haya mantenido la acusación.
BARREAL, 21 DE NOVIEMBRE DE 2023
AL SEÑOR GERENTE DEL BANCO SOCIAL DE LA PROVINCIA DE CORDOBA
S______________________________/____________________________________D
Me dirijo a usted para poner en su conocimiento que en la causa “PEDRO ARCO Y OTRO
P.SS.AA. ADMINISTRACIÓN FRAUDULENTA”, Expte. Nº 34567, la defensa del imputado ha
recurrido en tiempo y forma la requisitoria de elevación a juicio formulada por el fiscal. --------------
En este sentido, han solicitado el sobreseimiento de su cliente, a lo que el Juez de Control ha
hecho lugar al recurso presentado, ordenando que se dicte su sobreseimiento. Teniendo en cuenta
ello, he determinado la necesidad de recurrir dicha resolución, conforme lo establecido por el
artículo 359 del Código Procesal Penal de Córdoba.
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Asimismo, habiendo recibido la notificación de la resolución de sobreseimiento el día
01/11/10 de la resolución, el plazo para presentar la apelación vence el día 04/11/10 dentro de las
dos primeras horas hábiles del Juzgado y debe ser presentada ante el mismo organismo que dictó la
resolución, sin fundamentar. El Juzgado deberá expedirse en un plazo máximo de tres días sobre su
concesión (conf. art. 357).
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Cuando sea concedido y los autos enviados a la Cámara Criminal en lo Económico, se
emplazará a las partes para que comparezcan en el plazo de 5 días desde que este Tribunal recibe el
expediente (conf. arts. 457 y 458). Mientras dura este plazo, las partes pueden examinar las
actuaciones y deben presentar por escrito un informe sobre sus pretensiones, que será agregado a los
autos al vencimiento del plazo. Si este informe no se presenta, el recurso será rechazado porque se
nos tendrá por desistidos. Sin otro particular y a la espera de haber podido evacuar sus inquietudes
respecto al trámite en el que estoy trabajando, lo saluda amablemente.
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PREGUNTA 3
3. Ahora nos encontramos frente a la siguiente hipótesis: Luego de la condena del imputado Pedro Arco,
su defensor ha interpuesto un recurso de casación en contra de la sentencia definitiva, sosteniendo que
la sentencia viola el principio de razón suficiente (Art. 468 inc. 2º del C.P.P.C.)
Como miembro de la Cámara del Crimen que dictó la resolución impugnada es consultado por un
periodista sobre los efectos que producirían en el proceso si el Tribunal Superior de Justicia hiciera lugar
al planteo de la defensa del condenado. Por ello Ud. debe responder la consulta efectuada.
Las disposiciones normativas prevista por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en
su artículo 14, inciso 5º, menciona que: "Toda persona declarada culpable de un delito tendrá
derecho a que el fallo condenatorio y la pena que se le haya impuesto sean sometidos a un tribunal
superior, conforme a lo prescripto por la ley".
Por su parte, la Convención Americana sobre Derechos Humanos dispone en su artículo 8º, inciso
2º, letra h, que toda persona inculpada de un delito tiene "derecho de recurrir del fallo ante juez o
tribunal superior". Estas disposiciones son normas supremas no sólo como instrumentos
internacionales ratificados por el Estado sino además por haber sido luego expresamente
incorporados, mediante la reforma de 1994, a la Constitución Nacional.
Así, el derecho de recurrir la sentencia definitiva constituye para el imputado una garantía
constitucional expresa y autónoma. El Recurso acusatorio La garantía de recurrir ante un tribunal
superior que otorgan tanto la CADH como el PIDCP está establecida sólo a favor del imputado
condenado, quedando vedado todo recurso acusatorio para los órganos estatales como también para
los particulares que en su carácter de querellantes hayan tenido intervención en el proceso.
En cuanto al actor civil, si bien la mayoría de las legislaciones procesales admiten su intervención
en el proceso y en consecuencia tendría aunque limitada una facultad recursiva, actualmente la
misma queda totalmente excluida ya que cualquiera fuese el contenido de postulación importaría
siempre una impugnación, al menos parcial, de la sentencia absolutoria, por lo que, en razón de la
directa operatividad de las normas superiores de las referidas convenciones, las disposiciones de los
digestos procesales que le posibilitan al actor civil cualquier facultad revisora ante un tribunal
superior sobre las resoluciones desincriminatorias devienen inconstitucionales.
El derecho del imputado a recurrir la sentencia que lo perjudica obedece al principio del doble
conforme, según el cual, para que el Estado pueda ejecutar legítimamente una pena contra una
persona, si ésta la impugna es menester la doble conformidad judicial como significativa de que
mediante la instancia de revisión, un tribunal superior, coincidiendo o discrepando con la condena
impuesta, le otorgue mayor legitimidad a la misma como acto jurisdiccional del Estado y al mismo
tiempo una mayor seguridad y tutela mediante la doble verificación para la persona enjuiciada.
PREGUNTA 4
4. Como Presidente del Tribunal Federal Oral Número 2 de la Provincia de Córdoba, usted, recibe la
consulta de Esteban Quiroga, joven estudiante de Abogacía que recientemente ha ingresado al tribunal
para la realización de una pasantía, quien le expone las dudas que lo invaden sobre las diferencias
procesales y penales que presentan los delitos tributarios (la ley penal tributario - ley 24.769) con los
delitos comunes. Medite acerca de las siguientes afirmaciones que hace Quiroga y señale sin son
verdaderas o falsas, dando fundamentos de sus respuestas:
a. Los delitos tributarios son de jurisdicción federal.
Con respecto a la afirmación planteada, la misma es falsa, ya que los delitos contra el fisco
nacional, en cuanto comprometan la integridad de la hacienda pública del gobierno, y afecte su
capacidad de funcionamiento, atentando a la nación y no a determinada jurisdicción, representan
delitos federales.
En caso que la conducta haya afectado haciendas locales (tributos provinciales o municipales),
corresponderá intervenir a la justicia local por tratarse de un delito de competencia ordinaria.
b. La acción penal en los delitos tributarios se extingue por los mismos motivos que la acción en los
delitos comunes.
En cuanto a esta afirmación se podría decir que es parcialmente falsa, ya que si bien la acción penal
tributaria se extingue por alguno de los casos contemplados en el art. 59 del Código Penal, en
materia tributaria existen ciertas particularidades que lo diferencian de los delitos comunes.
Por un lado, el Código Penal exceptúa de la suspensión del juicio a prueba los ilícitos
reprimidos por las Leyes Nº 22415 (Código Aduanero) y Nº 24769 (Régimen Penal
Tributario) y ésta última Ley prevé en su art. 16 que “El sujeto obligado que regularice
espontáneamente su situación, dando cumplimiento a las obligaciones evadidas, quedará exento de
responsabilidad penal siempre que su presentación no se produzca a raíz de una inspección
iniciada, observación de parte de la repartición fiscalizadora o denuncia presentada, que se
vincule directa o indirectamente con él.”.
c. La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) tiene legitimidad para constituirse como parte
querellante en la investigación penal de los delitos tributarios.
Esta afirmación es verdadera, ya que la Ley penal tributaria Nº 24.769 en su artículo 23 establece
que el organismo recaudador podrá asumir (AFIP), en el proceso penal, la función de
querellante particular a través de funcionarios designados para que asuman su representación.