0% encontró este documento útil (0 votos)
407 vistas40 páginas

Tema 14

Cargado por

albibg25
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
407 vistas40 páginas

Tema 14

Cargado por

albibg25
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TÉCNICO EN CUIDADOS AUXILIARES

DE ENFERMERÍA SAS
PARTE ESPECÍFICA
TEMA 14

INFECCIONES NOSOCOMIALES: DEFINICIÓN, CADENA EPIDEMIOLÓGICA,


BARRERAS HIGIÉNICAS. TIPOS Y MEDIDAS DE AISLAMIENTO. IMPORTANCIA
DEL LAVADO DE MANOS

1. CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS DE LA INFECCIÓN NOSOCOMIAL / INFECCIÓN


HOSPITALARIA

1.1. Definición de la infección nosocomial según la OMS

1.2. Sintomatología de la enfermedad infecciosa nosocomial: Pruebas complementarias

1.3. Fases y clasificación de la enfermedad infecciosa

1.4 Repercusión de la infección nosocomial

2. LA CADENA EPIDEMIOLÓGICA. MECANISMOS DE TRANSMISIÓN

2.1. Microorganismos infecciosos: Categorías y clasificación

2.1.1. El agente infeccioso

2.1.2. El reservorio y la fuente de infección

3. INTERVENCIONES PREVENTIVAS: ROMPIENDO LA CADENA EPIDEMIOLÓGICA

3.1 Medidas Universales en la prevención de la Infección nosocomial

4. TIPOS Y MEDIDAS DE AISLAMIENTO

5. IMPORTANCIA DEL LAVADO DE MANOS


AVISO LEGAL
Reservados todos los derechos ©. El contenido de esta obra está protegido por la Ley,
que establece penas de prisión y/o multas, además de las correspondientes
indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren,
distribuyeren o comunicaren públicamente esta obra; o su transformación,
interpretación o ejecución fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de
cualquier otro medio, sin la preceptiva autorización.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 2
1. CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS DE LA INFECCIÓN NOSOCOMIAL /
INFECCIÓN HOSPITALARIA

Se estima que un 5 a 10 % de los pacientes que ingresan en un hospital adquieren


una infección que no estaba presente, o incubándose, en el momento de su llegada al centro,
lo cual complica su diagnóstico de base, su terapéutica y por supuesto su evolución. Aunque
la incidencia baja de forma estricta en centros de crónicos o cuidados terciarios, no es menos
cierto que cualquier complicación de una enfermedad base en pacientes con riesgos
intrínsecos, como son los ancianos, personas dependientes, personas terminales u oncológicas
y quirúrgicas, aumenta hasta 3 veces más la mortalidad, por lo que son puntos críticos en los
que hay que seguir manteniendo unas medidas enérgicas y continuas contra la transmisión de
la infección.

Todos los expertos, destacan la formación específica en medidas de prevención de la


infección, como base para abordar un tema tan antiguo, pero tan actual y tan complejo a la vez.

El personal de enfermería como los técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE),


desempeñan gran parte de la actividad directa de riesgo, y por la seguridad clínica del paciente,
la seguridad personal del trabajador y la seguridad biológica del centro; es una de las
prioridades que deben conocer y adiestrarse en nuevas técnicas y medidas que están
demostrando eficacia probada contra la infección; por lo que la formación continuada es la
garantía de mantener la competencia en esta área tan prioritaria de la atención sanitaria en
diferentes ámbitos y tipos de atención en los que los TCAE son parte implícita y directa de la
cadena epidemiológica.

1.1. DEFINICIÓN DE LA INFECCIÓN NOSOCOMIAL SEGÚN LA OMS

La infección se define como la reacción orgánica inmunitaria desencadenante de una reacción


inflamatoria por una cantidad de toxinas patógenas necesarias que se produce tras la invasión
y colonización de microorganismos patógenos. Cuando el número de colonias patógenas, es
superior a la capacidad defensiva fisiológica de una persona, las toxinas infectivas se apoderan
de las células generando toxinas que producen lesión local (exudado) e instaurando la
infección que en mayor o menor medida pueden producir emigración a zonas anexas o a través
de vía hemática; invadiendo y colonizando e infectando otras zonas orgánicas.

Dentro de las enfermedades infecciosas transmisibles, distinguimos entre enfermedades


comunitarias, originadas como consecuencia de la interacción de la persona con el medio
ambiente y otras personas y las nosocomiales, originadas como consecuencia del tratamiento
y asistencia de los pacientes dentro de centros sanitarios o como consecuencia de la actividad
sanitaria.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 3
Gran parte de los procesos infecciosos de la comunidad se producen por transmisión,
generando enfermedades endémicas poblacionales, que normalmente pueden ser tratadas a
nivel de atención primaria, bien porque se cronifican o no son especialmente patógenas.

La incidencia de las infecciones comunitarias que se tratan en centros sanitarios es baja, y


cuando ocurre se produce por repercusión de éstas en pacientes susceptibles por otra
patología crónica o aguda de base, la incidencia de ingreso debido a procesos infecciosos
comunitarios no es alto, sólo aquellos procesos que cursan con afectación respiratoria,
digestiva o neurológica aguda con repercusión sistémica, que provocan incluso un aumento
del nivel de riesgo de infección nosocomial a otros pacientes.

La organización Mundial de la Salud (OMS) en su documento sobre prevención vigilancia y


control de las infecciones nosocomiales define una infección nosocomial como:

• Una infección contraída en el hospital por un paciente internado por una razón distinta
de esa infección.
• Una infección que se presenta en un paciente internado en un hospital o en otro
establecimiento de atención de salud en quien la infección no se había manifestado ni
estaba en período de incubación en el momento del internado.
• Comprende las infecciones contraídas en el hospital, pero manifiestas después del alta
hospitalaria y también las infecciones ocupacionales del personal del establecimiento.
• En cuanto a los neonatos (recién nacidos), se define como infección nosocomial cuando
nace un niño, y aparece infectado 48-72 h más tarde, de una madre no infectada al
ingreso.

Podemos concluir pues, que la infección nosocomial (IN) debe ser considerada como la
adquirida durante o como resultado de la intervención sanitaria y puede producirse tanto en
asistencia hospitalaria, como centros de salud, centros socio – sanitarios o atención de
emergencias; es decir con cualquier tipo de intervención en el que pueda existir un riesgo de
transmisión de agentes patógenos a personas vulnerables. Con relación, se dice también, que
la IN, es la infección que no se hallaba presente o en periodo de incubación en el momento de
la intervención sanitaria y que aparece como consecuencia de ella. Destacamos, por ejemplo,
que la infección relacionada con dispositivos invasivos (catéteres, sondajes, drenajes…) se
sitúa por encima del 12% a pesar de las medidas profilácticas, especialmente en pacientes
ingresados en centros sanitarios de agudos, con estancia superior a 3 días, como es el caso de
las unidades de medicina interna, en las cuáles las características endógenas de las personas
contribuyen a aumentar la tasa epidemiológica.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 4
Imagen. Datos EPINE evolución de las infecciones nosocomiales

Uno de los problemas con los que nos enfrentaremos como profesionales es con la resistencia
al tratamiento farmacológico, (a los antibióticos), que provoca una continua investigación y
utilización de fármacos de nueva generación y cada vez de más amplio espectro. Las bacterias
y otros microorganismos se adaptan e intentan sobrevivir.

Hay un amplio abanico de agentes patógenos; en la década de los años 50 el agente


predominante en las infecciones era el S. aureus, surgieron luego los gram negativos como
patógenos frecuentes causantes de infecciones neonatales. En la última década, se ha
observado un cambio epidemiológico de gramnegativos a grampositivos.

El uso de antibióticos seleccionó cepas resistentes apareciendo infecciones ocasionadas por


virus, bacterias multirresistentes y hongos; la Klebsiella pneumoniae, es una de las bacterias
denominadas oportunistas, microorganismos relativamente comunes y que no suelen
producir patología en personas sanas con sistemas inmunitarios eficientes pero en
organismos inmunodeprimidos, suelen causar infecciones generalizadas que, la mayoría de las
veces, suelen ser mortales.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 5
Los gérmenes presentes en este tipo de infecciones dependen del hospital y suelen tener
mayor resistencia a los antibióticos (Estafilococo aureus y Estafilococo coagulasa negativos
con resistencia a la oxacilina, Enterococo spp con resistencia a la vancomicina,
Enterobacterias con resistencia a cefalosporinas, Pseudomona aeruginosa con resistencia a
antibióticos antipseudomónicos, Acinetobacter baumanii y Stenotrophomonas maltophilia)
intrínsecamente multirresistentes.

Vigilancia de la infección nosocomial

En la actualidad, se intenta controlar los gérmenes a través de un sistema de vigilancia


epidemiológica constante, pero sobre todo con un programa de formación al personal
sanitario porque es sin duda el primer vector de infección.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 6
1.2. SINTOMATOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD INFECCIOSA NOSOCOMIAL: PRUEBAS
COMPLEMENTARIAS

La infección nosocomial, puede producirse a nivel local (respiratoria, herida quirúrgica,


gastrointestinal, etc…), o a nivel general o sistémica (Septicemia, shock séptico).

Se considera fundamental, la prevención y/o la detección precoz de signos y síntomas de


infección; si conseguimos parar el avance de una infección local, conseguimos reducir los
riesgos y complicaciones y aumentamos las posibilidades de supervivencia; ese es nuestro
objetivo.

Aunque clínicamente los criterios diagnósticos están relacionados, con factores analíticos
como es el aumento de leucocitos, la presencia de colonias positivas en cultivo, etc.…, se da
como criterio diagnóstico precoz una serie de indicios que nos permite ir tomando medidas
preventivas –terapéuticas con el fin de no retrasar el ataque de la invasión patógena.

Con respecto a la diagnosis enfermera, los diagnósticos de enfermería directamente


relacionados hacen referencia al riesgo de infección, a mejorar el estado inmunitario y la
hipertermia

En el plan de cuidados de enfermería, identificamos una serie signos y síntomas que deben
estar monitorizados (controlados) en todo momento de la asistencia a los pacientes, para
garantizar la actuación inmediata ante signos de infección.

Para los/las TCAE, los signos más importantes serán: Hipertermia, presencia de exudado o
rubor y dolor.

• Hipetermia. De febrícula a fiebre. La subida de la temperatura corporal es una reacción


defensiva hacia los gérmenes invasores. Cualquier indicio de hipertermia, aunque sea
febrícula hay que identificarla como signo de infección hasta descartarlo por
leucometría (valorar aumento de leucocitos), por cultivo y por clínica. Generalmente no
es recomendable el tratamiento de la hipertermia hasta 37, 9º, en el que comenzaremos
con medidas físicas. Hipertermia >38, 5º cutánea (39, 5º central), durante un periodo
superior a 8 horas y que no responde a antitérmicos básicos siempre que no fuera
secundaria a procesos metabólicos, centrales o farmacológicos, indicaría una infección
importante o sistémica.
• Signos locales de infección, independientemente de la hipertermia, es característico
asociar rubor (enrojecimiento) e inflamación (presencia de edema o hinchazón);
también observamos en heridas, drenajes, sondajes ò expectoración, la generación de
exudado purulento ó esputo espeso y amarillento.
• Dolor. Es la sensación de malestar manifiesta (verbalizada) que indica daño tisular, que
puede ser secundario a daño inflamatorio por infección. El dolor localizado que sugiere
probable infección (urinaria – herida quirúrgica – neumonía – abdominal – etc. - …),
representa una de las características definitorias más significativas y debe ser
investigado y discriminado con la clínica sistémica y otros signos representativos como

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 7
presencia de exudado purulento (herida, drenaje…), expectoración (neumonía), falta de
micción (cistitis…).

La infección sistémica o sepsis, no suele cursar con dolor como característica sino con fiebre
alta y deterioro funcional que se verbaliza como una sensación general mala.

Ante la presencia de signos externos de infección, es recomendable el diagnóstico específico,


por lo que estaría indicada la realización de pruebas analíticas que nos permitiría no solo
confirmar la infección y ver la trascendencia fisiológica de la misma, sino filiar el germen que
la está causando, y que podría orientar al tratamiento si precisase.

Pruebas para confirmar la infección nosocomial.

Pruebas complementarias: Microbiología.

• Hemocultivo. Dos determinaciones con un intervalo de 30 minutos, en diferentes


zonas por venopunción directa, no se recomienda la extracción de catéter para evitar
sesgos por contaminación.
• Cultivo ante sospecha específica (orina – secreciones endotraqueales – heridas –
catéteres…)

En unidades intrahospitalarias de riesgo, se recomienda realizar de forma protocolizada,


cultivos seriados: Hemocultivo – Cultivo de secreciones endotraqueales – Urocultivo – Frotis
cutáneo. La sospecha de infección por catéter endovenoso, se realizará cultivando punta de
catéter tras su retirada inmediata, así como el cultivo de otros dispositivos como drenajes,
estomas, etc…

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 8
• Antibiograma. Control de los niveles plasmáticos de antibiótico profilácticos, con
cambio de serie si se considera oportuno por medicina ante sospecha específica.
• Laboratorios de análisis clínicos:

Bioquímica: Iones – Creatinina – Urea – Proteínas.

Hematología completa. Prestando especial atención a los leucocitos.

PH. Generalmente se produce acidosis metabólica en la infección.

Coagulación. Disminución de plaquetas, alteraciones de los productos de degradación


de la fibrina, a menudo más altos de lo normal, una afección que puede estar asociada
con una tendencia al sangrado.

1.3. FASES Y CLASIFICACIÓN DE LA ENFERMEDAD INFECCIOSA

Se conoce como enfermedad infecciosa a la patología generada por la multiplicación de


microorganismos en número suficiente para originar el desencadenante de una reacción
inflamatoria con la cantidad de toxinas suficiente para originar una alteración sistémica.
Frente a una agresión de cualquier tipo, el organismo responde con mecanismos de defensa
fisiológica:

• Reacción específica inmune, contra el agente invasivo.


• Reacción inespecífica de defensa del resto del organismo: o Inflamación local (en zona
de invasión). o Reacción inflamatoria generalizada a nivel sistémico, con respuesta
inmunológica, hipertermia y dolor.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 9
Las dos respuestas están ligadas, ya que la reacción específica inmune pone en marcha la
inflamación amplificando la respuesta inmune. El proceso inflamatorio interviene en el
desarrollo de la reacción febril y del síndrome general de adaptación.

La infección es una condición necesaria, pero no suficiente para el desarrollo de una


enfermedad infecciosa, en cualquiera de los casos se da un perfil muy parecido en cuanto a la
historia natural de la enfermedad, aunque hay mucha variabilidad en cuanto a la duración de
cada fase, de una enfermedad a otra.

1º - Periodo de incubación. Intervalo entre la entrada del microorganismo y la aparición


de los primeros síntomas, va a depender de la cantidad de colonias patógenas que se han
generado en la entrada y su infectividad.

No hay sintomatología alguna, que nos pueda hacer sospechar de infección.

2º - Periodo prodrómico. Aparición de signos inespecíficos. El número de colonias que


se han generado, todavía no produce toxinas suficientes para generar la respuesta
inmunológica inflamatoria sistémica, solo se da a nivel local, de forma leve, por lo que no
se ha vulnerado los órganos diana, pero ha generado una acción activa que comienza a
dar síntomas leves.

Malestar general, febrícula, ligeras molestias locales (por ejemplo, en una herida;
pinchazos, molestias. En la infección urinaria; cierto picor al orinar…)

3º- Periodo clínico, llamado también de estado o fastigium. Aparecen los signos y
síntomas específicos de la enfermedad, con lo cual puede diagnosticarse con la clínica y
las pruebas analíticas.

Ejemplo, en la Tuberculosis: Expectoración positiva, fiebre, Rx significativa y cultivo de


esputo positivo.

4º - Fase de defervescencia. Esta fase puede considerarse de recuperación, ya que la


capacidad reproductiva y patógena del germen disminuye, porque no puede mantener
una tasa de toxinas suficientes y los síntomas disminuyen o van desapareciendo
progresivamente.

La fiebre vuelve a tornar febrícula, remitiendo bien con antipiréticos, van cediendo
síntomas específicos, y la persona se siente y verbaliza mejoría.

5º - Fase de convalescencia. Existe una disminución considerable de germen patógeno


activo, por lo que no ocasiona daño tisular, aunque se ha producido un nivel de
agotamiento fisiológico debido al hipermetabolismo que ocasionó.

No existen síntomas de enfermedad, pero hay un cansancio y una debilidad generalizada. En


esta fase la persona es muy vulnerable a las enfermedades infecciosas ocasionadas por
gérmenes oportunistas que se aprovecha de la bajada de leuco capaces de hacer frente; el

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 10
periodo de tiempo que dura esta fase depende en gran parte de nivel de patogenicidad que ha
producido a nivel orgánico.

Podemos hablar igualmente de tipos de enfermedad infecciosa:

• Clínica: El agente infeccioso desencadena manifestaciones clínicas evidentes


(enfermedad).
• Subclínica/Inaparente: Infección sin manifestaciones clínicas causada por
microorganismos potencialmente patógenos, en la que se induce una respuesta
orgánica en el hospedador animal como es la producción de anticuerpos detectables
por pruebas serológicas o una hipersensibilidad tardía detectada por una prueba
intracutánea, y se puede detectar o aislar el agente causal por técnicas rutinarias.
• Crónica: infección de larga duración (semanas, meses o años).
• Latente: animal está infectado, pero no existe signos clínicos, ni agentes infecciosos
detectables por técnicas rutinarias.

1.4 REPERCUSIÓN DE LA INFECCIÓN NOSOCOMIAL

La infección es una condición necesaria, pero no suficiente para el desarrollo de una


enfermedad infecciosa. Si la enfermedad pasa de un individuo a otro por contacto directo o
indirecto, se dice que es una enfermedad contagiosa o transmisible. Todas las enfermedades
contagiosas son infecciosas, pero no toda enfermedad infecciosa es contagiosa.

La infección nosocomial siempre es una enfermedad transmisible, ya que su propia definición


alega la transmisibilidad como elemento característico.

Son muchas las consecuencias que se derivan de la infección nosocomial, y la gravedad o


severidad de las mismas, dependen en gran parte de la fase en la que se encuentra la
enfermedad infecciosa en relación con la fase de enfermedad base que tenga el paciente, pero
va mucho más allá de la repercusión clínica.

Impacto humano:

• Daño físico y psicológico del paciente durante su complicación.


• Secuelas irreversibles orgánicas y funcionales.
• Pérdida de órganos vitales.
• Pérdida de la vida.
• Daño psicológico en la familia y amistades.

Impacto social:

• Afectación personal y de la familia del paciente infectado (económica, psicológica y


social).
• Gastos de la sociedad que corresponderían a otra actividad útil.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 11
• Procesos legales de acusaciones y otros litigios. o Pérdida de prestigio del personal de
salud y de las instituciones involucradas.

Impacto económico:

• Aumento del costo hospitalario en moneda nacional y en divisa.


• Pérdida de trabajo, disminución de la producción y de la productividad.
• Pérdida de salario e ingresos familiares del afectado (días no trabajados, peritaje,
jubilación).
• Utilización del recurso material y humano calificado en detrimento de otras actividades
de la salud.
• Costos hospitalarios que corresponderían a otra actividad socialmente útil.

La repercusión que tienen las infecciones nosocomiales, requiere de una respuesta enérgica,
multidisciplinar, multi-insitucional y, sobre todo, consensuada; se impone una estrategia de
acción integral e integrada:

• Desarrollar un programa de prevención y control de la IN integral, con ejecución por


todos los factores de salud y otros organismos involucrados.
• Apoyar con recursos materiales y planificación acertada todo lo referente a equipos de
esterilización, productos antimicrobianos, instrumental, textiles, laboratorios y otros,
necesarios en esta línea de trabajo.
• Revitalizar el laboratorio nacional de referencia.
• Crear los laboratorios provinciales de referencia para diagnósticos micológicos y de
anaerobios.
• Desarrollar una estrategia de uso de antimicrobiano, con la participación activa de
todos los organismos consumidores y productores.
• Desarrollar el laboratorio provincial de referencia en política de antibióticos.
• Desarrollar y actualizar sistemáticamente el proceso docente de pre y posgrado
multidisciplinario para profesionales y técnicos, incluido en sus respectivos programas.
• Desarrollar, como elementos vitales, los aspectos de la desinfección y la esterilización,
y considerar esta actividad como algo fundamental para medir la calidad de la atención
médica hospitalaria.
• Evaluar sistemáticamente los costos ocasionados por esta enfermedad y los estimados
que implican para la economía, la institución y el país, el diagnóstico, el tratamiento
precoz y la prevención de la enfermedad.

Se concluye que la IN, como problema de salud a nivel mundial, tiene un impacto económico,
humano y social, no solamente en el paciente, sino también en su proyección en la comunidad.
El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en
inglés) estima que en Europa la resistencia antimicrobiana causa 25.000 muertes anuales y
supone 1,5 billones de euros en gastos sanitarios y pérdidas de productividad. Al mismo
tiempo, se producen 37.000 fallecimientos por infecciones relacionadas con la asistencia
sanitaria (IRAS), muchas de ellas causadas por microbios resistentes. En España, la cifra de

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 12
fallecidos relacionada con infecciones vinculadas a la asistencia sanitaria se estima en 3.200
al año (algo más de 8 muertes al día).

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 13
2. LA CADENA EPIDEMIOLÓGICA. MECANISMOS DE TRANSMISIÓN

Se conoce como enfermedad infecciosa transmisible, aquella que se origina como


consecuencia de la emigración de patógenos de un organismo a otro proliferando en mayor o
menor medida. La presencia de un agente infeccioso no produce obligatoriamente
enfermedad. El hecho de que una persona enferme después de la entrada de microorganismos
infecciosos en su cuerpo, depende de una amplia serie de factores incluyendo el número de
colonias, duración de la exposición, edad, estado físico, mental, ausencia de inmunoglobulinas,
número de linfocitos T y de su capacidad para funcionar.

Si se consigue romper la cadena del proceso infeccioso, conseguiremos controlar la


transmisión de la infección, y he aquí el objetivo principal de la actividad de enfermería en las
unidades de cuidados intensivos, en las cuales los pacientes cumplen todos los criterios de
susceptibilidad y viabilidad para la transmisión de gérmenes. Se conoce como cadena
epidemiológica a la sucesión de acontecimientos que deben darse como necesarios para la
producción de enfermedad infecciosa transmisible.

Es necesaria una cadena de acontecimientos para la diseminación ininterrumpida de una


enfermedad infecciosa, que se inicia por la presencia de un agente causal o microorganismo
invasor, que puede ser una bacteria, virus, protozoo, etc. El reservorio, esto es, un lugar para
que el microorganismo invasor viva y pueda multiplicarse. Puede ser un ser vivo (hombre,
animal) o una sustancia inorgánica. La mayor parte de las infecciones en los seres humanos
provienen de otras personas infectadas y en los centros sanitarios, se ha demostrado que el
principal vector de transmisión es el propio personal sanitario. La puerta de salida del
microorganismo de su reservorio es el siguiente eslabón de esta cadena e incluye varios
sistemas, como vía intestinal, vías respiratorias, heridas, drenajes, exudado, semen, etc.

Una vez que el microorganismo sale del reservorio, sólo produce infección si encuentra la
forma de llegar al huésped, es decir si encuentra un mecanismo de transmisión adecuado. El
quinto eslabón de la cadena se produce si tras encontrar una puerta de entrada al organismo,
tenemos un huésped susceptible.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 14
Agente causal en la enfermedad transmisible: Patógeno con capacidad de multiplicarse y
mantenerse vivo en unas condiciones necesarias que favorecen su traslado desde reservorios
a fuentes de infección y pasar a un huésped susceptible.

Fuente de infección o reservorio: Tiene sentido dinámico y es el hábitat natural de los


microorganismos, en donde son capaces de multiplicarse, pero no tienen capacidad patógena.

• Reservorio humano: Fuente de infección homóloga. Persona que está infectada con
patógenos con capacidad de contagiosidad., puede ser sintomático o enfermo o
portador sano.
• Reservorio animal: Fuente de infección heteróloga. Animal infectado con patógenos
con capacidad de contagiosidad al ser humano - produce zoonosis. También se puede
dar sintomático o portador sano.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 15
Los portadores sanos en cualquier caso pueden ser:

• Temporal. Durante un periodo de tiempo corto, que tiene la enfermedad con capacidad
de contagio, pero no ha producido sintomatología.
• Crónico. Periodo largo o durante toda la vida. Está infectado, pero no enfermo, sin
embargo, el patógeno tiene capacidad de transmisión.

Mecanismo de transmisión: Vector o conjunto de medios o circunstancias que hacen posible


el contacto de un huésped susceptible con el patógeno, el grado de capacidad de transmisión
se produce en base a una serie de factores:

• Vía de eliminación del germen


• Resistencia del germen al medio externo
• Condiciones de habitabilidad y crecimiento
• Patogenicidad: quantum de infección.

Los mecanismos de transmisión principales se clasifican de la siguiente manera:

• Transmisión por contacto: es la principal manera de transmisión de las infecciones


nosocomiales y la más frecuente. Se divide en contacto:

o Directos: Paso de reservorio a huésped susceptible por un contacto


físico directo.

o Indirectos: Cuando el germen ha salido fuera de la fuente de


infección y pasa al huésped susceptible gracias a la resistencia al
medio externo.

• Transmisión por gotas: se produce cuando las gotas tienen un diámetro superior a 5μm
y se producen cuando la persona tose, estornuda o habla de manera general o en
algunos procedimientos o técnicas como la aspiración. La transmisión se produce
cuando dichas gotas, son producidas por una persona infectada y se depositan en la
mucosa nasal, boca o conjuntivas del huésped susceptible que se encuentra cercano.
Un metro es la distancia que dichas gotas recorren, por lo que esa distancia será la
aconsejable a mantener.
• Transmisión por la vía aérea: se produce cuando las gotas tienen un diámetro mejor de
5μm. Se producen de la misma manera que el caso anterior, pero dichas gotas
permanecen suspendidas en el aire por períodos mayores de tiempo y por tanto, ser
inhalados por el huésped susceptible. De ahí la importancia de ventilar los espacios
cerrados.
• Transmisión por vehículos comunes: los microorganismos se trasmiten por la comida,
por el agua, por equipos sanitarios…. Es importante la correcta higiene de los alimentos
hospitalarios y el mantenimiento correcto de cualquier material hospitalario.
• Transmisión por vectores: este modo de transmisión destaca en enfermedades
concretas, como son las tropicales, ya que precisa un vector específico para su
transmisión, como puede ser el vector de la malaria o la fiebre amarilla.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 16
Huésped susceptible: Depende del grado de sensibilidad y vulnerabilidad de una persona a los
microorganismos patógenos en relación a su resistencia o inmunidad.

2.1. MICROORGANISMOS INFECCIOSOS: CATEGORÍAS Y CLASIFICACIÓN

Los agentes infecciosos es todo ser vivo o derivados de los mismos, que pueden tener un
origen animal o vegetal, y que pueden ser susceptibles de provocar efectos negativos en la
salud de las personas. Estos efectos negativos se pueden concretar en procesos infecciosos,
tóxicos o alérgicos.

2.1.1. EL AGENTE INFECCIOSO

A los seres vivos de tamaño microscópico los llamamos microorganismos. Los gérmenes
patógenos son microorganismos capaces de causar infecciones, alergias o intoxicaciones a las
personas. Los grandes grupos de microorganismos son los siguientes:

Virus. Son invisibles al microscopio óptico. Muchos de ellos están formados sólo por un ácido
nucleico envuelto en proteínas. Para reproducirse necesitan invadir células de otro ser vivo y
obligarlas a hacer copias de sí mismas. Sobreviven más o menos tiempos libres en el medio.

• Virus de la hepatitis B - Hepatitis B


• Virus de la hepatitis C - Hepatitis C
• Virus de la inmunodeficiencia Humana - SIDA
• Virus de la rabia - Rabia

Bacterias. Son organismos unicelulares procariotas, visibles al microscopio óptico, capaces de


vivir en medios muy diferentes e incluso de formar esporas, muy resistentes a las condiciones
adversas. Según su forma se pueden clasificar:

• Cocos: Son redondos y pueden aparecer aislados, en parejas (diplococos), formando


cadenas (estreptococos) o formando racimos (estafilococos).
• Bacilos: Algunos de ellos tienen un gran parecido con los cocos por lo que se les
denomina cocobacilos (son ovalados). Tienen forma de bastón y puedes aparecer
aislados, en parejas (diplobacilos) o formando cadenas (estreptobacilos).
• Vibrios: Su apariencia es en forma de coma.
• Espirilos: Tienen forma helicoidal.
• Espiroquetas: Con forma de espiral.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 17
Clasificación bacterias según su forma

Hongos. Son seres pluricelulares heterótrofos, es decir que se alimentan de materia orgánica.
Su hábitat natural es el suelo. Varios centenares de especies son parásitas de animales o de
vegetales. (Cándida albicans, Aspergillus).

Parásitos. Son seres que habitan sobre o dentro de otro organismo vivo, del cual obtienen
nutrientes. Se pueden clasificar en:

• Protozoos. Son organismos eucariotas, generalmente unicelulares, capaces de vivir en


ambientes variados, principalmente húmedos. Algunos pueden producir formas

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 18
resistentes a las condiciones adversas. Tienen ciclos reproductivos complejos y algunos
de ellos utilizan a la persona como hospedador intermedio, produciéndole diferentes
enfermedades. (Entamoeba histolytica - Disentería amebiana).
• Metazoos. Son organismos eucariotas, heterótrofos, pluricelulares y tisulares
(helmintos o artrópodos).

Debemos tener en cuenta las características más relevantes de los agentes infecciosos desde
el punto de vista epidemiológico. Son las siguientes:

Infectividad. Es la capacidad que tiene un organismo de alojarse en un huésped susceptible,


crecer y reproducirse en él, pudiendo o no causar daño o enfermedad. El virus del sarampión
o de la viruela tienen elevada infectividad, Virus de la rubéola y de la parotiditis infectividad
intermedia y bacilo de la tuberculosis y lepra baja infectividad.

Patogenesidad. Es la capacidad que tiene un agente de producir enfermedad en el huésped


susceptible. Así por ejemplo el virus del sarampión es altamente patógeno, mientras que en
los polio virus dicho nivel es bajo, puesto que apenas una pequeña proporción de los
infectados desarrollan la enfermedad.

Virulencia. Es la capacidad que tiene un agente infeccioso de producir daño severo o


enfermedad grave. Por ejemplo, el virus de la rabia es altamente virulento, mientras que el del
catarro común o de la rubéola producen enfermedades sumamente benignas.

Letalidad. Es la capacidad del agente infeccioso de producir muerte. El virus de la rabia es


altamente letal.

Poder antigénico o inmunogenicidad. Es la capacidad que presenta un agente infeccioso de


provocar cierto grado de resistencia específica en el huésped que ha invadido. Ejemplo: virus
de la influenza produce poca o nada de inmunidad, mientras que el virus del sarampión o de la
fiebre amarilla produce inmunidad duradera.

Mutación. Es la característica que tienen algunos agentes causales vivos de cambiar o alterar
algunas de sus propiedades y transmitirlas a sucesivas generaciones, conservando la
especificidad.

Teniendo claro las características más relevantes de los agentes infecciosos que hemos
mencionado en los párrafos anteriores, tenemos que saber que:

• Agente biológico de GRUPO 1. Es aquel que resulta poco probable que cause una
enfermedad en el hombre. Baja infectividad, baja contagiosidad y baja patogenicidad.
(Heliobacter).
• Agente biológico del GRUPO 2. Es aquel que tiene un cierto grado de infectividad y
patogenicidad, pero poca capacidad de contagio (baja contagiosidad). En cualquiera de
los casos, SI EXISTEN medidas profilácticas eficaces y/o tratamiento eficaz en caso de
enfermedad infecciosa. (Herpes zoster)

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 19
• Agente biológico del GRUPO 3. Germen con gran capacidad infectiva y patógena grave
(virulento). Tiene alto grado de contagiosidad; sin embargo, se dispone generalmente
de una profilaxis y/o tratamiento eficaz en caso de enfermedad infecciosa.
(Tuberculosis)
• Agente biológico del GRUPO 4. Es aquel que, con alto grado de infectividad y
patogenicidad, y significativa virulencia, causa una enfermedad grave en el hombre.
Tiene alto grado de contagiosidad y generalmente, NO EXISTE una profilaxis o un
tratamiento eficaz. (HIV)

2.1.2. EL RESERVORIO Y LA FUENTE DE INFECCIÓN

El agente infeccioso es inseparable de su reservorio, el reservorio humano, el cual se


convierte en fuente de infección, cuando se produce la salida del agente del mismo. Existen
portadores sanos o asintomáticos de numerosos agentes infecciosos como el propio paciente
que va a sufrir la infección (fuente endógena), otro paciente o el personal asistencial (fuente
exógena; infección cruzada).

La piel, tubo digestivo, boca y vías respiratorias son los reservorios más representativos de
la flora saprofita causante de las infecciones nosocomiales, y son reservorios
hospitalarios cuando hablamos de personas ingresadas con capacidad infectiva a través de
mecanismos de infección facilitados por la intervención sanitaria. El medio ambiente como
reservorio y fuente de infección ocupa un lugar menos frecuente que la fuente/reservorio
humano y queda reducido a los animales causantes de enfermedades, con frecuencia en el
medio rural o profesional afectando a ganaderos, pastores, veterinarios… También en
reservorio pueden ser materiales inanimados como el suelo, el agua o lo fómites que pueden
transmitir gérmenes patógenos.

El reservorio inanimado como fuente de infección es particularmente importante en el caso


de infecciones por Gram-negativos y especialmente Pseudomona sp y Serratia sp, pues son
microorganismos capaces de sobrevivir y multiplicarse en fómites o dispositivos incluso en
condiciones adversas. Estos brotes se autolimitan en cuanto se observa el protocolo de
asepsia para el control y prevención de las infecciones nosocomiales en el manejo del paciente
y de los fómites, que van a entrar en contacto con el paciente. Recordamos también el papel
de los alimentos como reservorio/fuente de infección.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 20
3. INTERVENCIONES PREVENTIVAS: ROMPIENDO LA CADENA
EPIDEMIOLÓGICA

La prevención de las infecciones nosocomiales constituye una responsabilidad de todas las


personas y todos los servicios proveedores de atención de salud. Todos deben trabajar en
cooperación para reducir el riesgo de infección de los pacientes y del personal. Este último
comprende el personal proveedor de atención directa a los pacientes, servicios de
administración, mantenimiento de la planta física, provisión de materiales y productos y
capacitación de trabajadores de salud.

Los programas de control de infecciones son eficaces siempre y cuando sean integrales y
comprendan actividades de vigilancia y prevención, así como capacitación del personal.
También debe haber apoyo eficaz en el ámbito nacional y regional. Las intervenciones de
protección de la salud comprenden todas las actividades técnicas y acciones que aplicadas
sobre el individuo y la colectividad permiten colocar barreras para no enfermar. Son aquellas
actividades que se realizan sobre el individuo directamente, para evitar el riesgo o protegerle
directamente de una amenaza, como las profilaxis, la dieta, el consejo genético, etc.

Los profesionales de la salud, deben integrar en su misión profesional, la función de


prevención de la infección nosocomial, y constituye un conjunto de acciones sobre la persona
asistida y el medio ambiente para evitar la invasión orgánica, actuando sobre los diferentes
eslabones de la cadena epidemiológica.

La prevención de la infección debe realizarse en los tres niveles de prevención conocidos:

• Prevención Primaria. No existe infección. Evitamos que aparezca. Actuamos en la


cadena epidemiológica a todos los niveles de la misma.

Sobre el agente y el reservorio. Por ejemplo, con el saneamiento hospitalario,


esterilización….

Sobre los mecanismos de transmisión como las medidas de asepsia, reducción de las
intervenciones innecesarias, aislamientos del infectado/vulnerable. Será muy
importante la profilaxis de exposición, es decir, la eliminación de los factores de riesgo
del ambiente o el entorno de la persona susceptible.

Sobre el huésped con medidas que reduzcan la vulnerabilidad endógena como la


profilaxis de disposición. Mejoramiento del estado del organismo y aumento de las
defensas del huésped frente a la aparición de la enfermedad. (Vacunaciones, mejora del
estado inmunitario, nutrición adecuada…).

• Prevención Secundaria. Fase preclínica de la infección. Hay colonización, pero no


existe una tasa suficiente de toxinas para generar la enfermedad infecciosa. Las
medidas van encaminadas al control y la vigilancia para detectar precozmente los

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 21
signos primarios de infección, con cribajes, como cultivos seriados, análisis
protocolizados y antibioterapia preventiva.

Se trata de actuar sobre el germen neutralizándole y aumentar las defensas del


huésped. Se realiza una profilaxis de disposición principalmente.

• Prevención Terciaria. Fase clínica, de recuperación y/o rehabilitación. Se ha producido


la enfermedad infecciosa, pero estamos previniendo la sepsis, el shock séptico y el
síndrome multiorgánico de origen séptico; es decir evitamos las complicaciones
sistémicas de una infección, las secuelas de la misma y la muerte por sepsis.

Las medidas preventivas van encaminadas al control y la vigilancia de signos sistémicos,


tratamiento efectivo de la infección, dando soporte a funciones orgánicas como la
cardiorespiratoria, hepática y renal, y disminuir el metabolismo celular con el fin de eliminar
el germen y proteger a órganos sensibles. Actuaciones como antibioterapia agresiva, nutrición
parenteral, hemofiltración, etc…

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 22
Las evidencias científicas sobre la utilidad de estas medidas se remontan al siglo XIX, tras las
observaciones de Semmelweis. Éstas, constituyen el conjunto de actividades de máxima
evidencia contra las infecciones nosocomiales señaladas por Eickhoff que fueron valoradas
mediante un diseño experimental en el estudio SENIC1, y se sustentan en múltiples trabajos
científicos relevantes.

Estas medidas requieren un mantenimiento y supervisión diarios, y una coordinación


permanente entre las unidades y servicios de los centros sanitarios, por lo que exigen una
dedicación especializada que debe recaer en una unidad concreta. Generalmente y a nivel
institucional en los hospitales españoles realizan los Servicios de Medicina Preventiva, y en su
defecto, otros servicios o profesionales de diversas unidades.

La eficacia de una medida profiláctica tiene que ver, con la capacidad para reducir de forma
evidenciada y significativa, la infección intrahospitalaria, es decir que, gracias a esa medida de
forma única, se ha demostrado una reducción efectiva de los casos o incidencias de infecciones
nosocomiales. Según el estudio de Eickhoff, son:

La eficacia probada está caracterizada por:

• Esterilización
• Lavado de manos
• Vigilancia y cuidado de los catéteres urinarios
• Vigilancia y cuidado de los catéteres vasculares
• Normas para curas de heridas
• Profilaxis antibiótica perioperatoria en cirugía limpia-contaminada y contaminada
• Preparación de colon en cirugía colorrectal
• Vigilancia y cuidado de los equipos de terapia respiratoria en enfermos sometidos a
ventilación mecánica y oxigenoterapia

La eficacia razonable formada por:

• Procedimientos de aislamiento
• Información, educación y motivación del personal

La eficacia dudosa o desconocida está determinada por:

• Desinfección de suelos, paredes y mobiliario


• Utilización de luz ultravioleta
• Fumigación o nebulización ambiental
• Utilización de flujo laminar
• Muestreo rutinario ambiental
• Profilaxis antibiótica perioperatoria en cirugía limpia

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 23
Las medidas que no han sido de eficacia probada, son medidas, no obstante, necesarias, ya que
se entiende que existe un sesgo, toda vez que no podemos prescindir de estas medidas para
demostrar la presencia o no de infección, por lo que por sí solas no garantizan la prevención
de la infección, pero sin ellas, probablemente aumente el riesgo de que se produzca.

3.1 MEDIDAS UNIVERSALES EN LA PREVENCIÓN DE LA INFECCIÓN NOSOCOMIAL

Las recomendaciones universales, que han sido generadas por la CDC y aceptadas en la
comunidad científica mundial, sintetizan las características principales de las Precauciones
Universales y el Aislamiento de Sustancias Corporales en un único conjunto de precauciones
que deben usarse para el cuidado de todos los pacientes que requieren una asistencia
sanitaria, independientemente de su presunto estado de infección.

Reconocen un conjunto de procesos susceptible de infectar a través de tres vías (gotas, aérea
y contacto) y establece en base a ello las Precauciones Basadas en la transmisión.

Las medidas basadas en la transmisión se mantendrán hasta que se descarte el proceso


sospechoso, o se dé el alta al paciente. (Lista específica – tratamientos específicos).

En el momento actual, las recomendaciones contienen dos tipos de precauciones las


"Precauciones Estándar" que son aquellas precauciones diseñadas para el cuidado de todos
los pacientes hospitalarios, independientemente de su diagnóstico o presunto estado de
infección. Suponen la estrategia básica para controlar satisfactoriamente las infecciones
nosocomiales. Se aplican a todos los fluidos corporales, secreciones y excreciones, excepto el
sudor, independientemente de si contienen o no sangre visible, piel no intacta y membranas
mucosas. Por otro lado, tenemos las "Precauciones Basadas en la Transmisión", formadas por
las precauciones diseñadas sólo para el cuidado de pacientes específicos. Estas se usan para
pacientes en los que se conoce o se sospecha la existencia de colonización o infección con
patógenos epidemiológicamente importantes y que pueden ser transmitidos por cualquier
vía. Siempre deben añadirse a las Precauciones Estándar.

Dentro de las precauciones estándar encontramos medidas que deben ser realizadas por
todas las personas que tengan alguna intervención sobre los pacientes. Estas medidas son:

• Lavado de manos. Es la medida de higiene más eficaz para limitar la transmisión de


enfermedades en el hospital. El personal sanitario debe lavarse las manos siempre,
antes y después de entrar en contacto con cada paciente, y la misma norma debe
recomendarse a los familiares antes de entrar y al salir de las habitaciones o de forma
inmediata si se han manchado con sangre o líquidos orgánicos. También se deben lavar
las manos siempre después de quitarse los guantes.

Los 5 Momentos para el LAVADO DE MANOS según la OMS:

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 24
• Gestión de objetos punzantes y cortantes. Es necesario tomar precauciones para
evitar lesiones cuando se utilizan agujas, bisturíes, y escalpelos u otro objeto cortante,
o cuando se manipule este material para limpiarlo o desecharlo. No se han de tocar las
agujas con las manos ni re-encapucharlas, sino eliminarlas en contenedores rígidos,
colocados en lugares de fácil acceso.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 25
• Barreras higiénicas. Están formadas por la utilización de guantes y protectores de la
ropa de trabajo. El personal sanitario deberá utilizar, de manera rutinaria, estas
precauciones de barrera destinadas a prevenir la exposición a la sangre y a los líquidos
orgánicos indicados.

Debe evitarse el contacto directo con los líquidos orgánicos de toda persona atendida
en el centro sanitario (sangre, secreciones vaginales, líquido amniótico, leche materna,
semen, líquido cefalorraquídeo, líquido sinovial, líquido peritoneal, líquido pleural,
líquido pericárdico, exudados, y otros líquidos contaminados visiblemente con sangre).

• La ropa de trabajo. El personal puede usar normalmente un uniforme particular o ropa


de calle cubierta con una bata blanca. En lugares especiales, como la unidad de atención
de quemaduras o de cuidados intensivos, tanto los hombres como las mujeres usan un
uniforme con pantalones y una bata de manga corta. En otras unidades, las mujeres
pueden usar un vestido de manga corta.

El uniforme de trabajo debe fabricarse de material fácil de lavar y descontaminar. En lo


posible, se debe usar un uniforme limpio todos los días. Hay que cambiarse de uniforme
después de la exposición a la sangre o cuando se moje por sudor excesivo o por
exposición a otros líquidos.

• La BATA se utiliza para impedir la contaminación del uniforme de trabajo y/o para
evitar la transmisión de gérmenes desde la ropa de trabajo al paciente. Debe ser amplia
y cubrir hasta debajo de las rodillas. Los puños son elásticos, por delante es lisa y por
detrás se sujeta mediante unas cintas. Ahora son casi todas las que se utilizan de papel

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 26
(desechables), aunque antes se utilizaban también de tela reutilizables después de su
esterilización.

Si se emplea la bata para el aislamiento de un paciente se debe usar una en cada entrada
a la habitación y desecharla al salir de ella.

Procedimiento de colocación de la bata: Lavar las manos antes de abrir el paquete de la


bata. Tomar por la parte interior del cuello o cintas. Al desdoblarla se debe evitar que
toque el suelo o cualquier objeto. Introducir los brazos en las mangas y dejarla resbalar
hacia los hombros; se puede ayudar con las manos, pero sin que estas toquen el exterior
de la bata. Se atan las cintas empezando por las del cuello.

Para quitarse la bata, antes habrá que quitarse los guantes. Si no se llevan puestos,
habrá que lavarse las manos. Se desatan las cintas y se deja resbalar la bata. Si se va a
desechar, se recoge con el exterior hacia dentro y se introduce en la bolsa de sucio.

• Los GORROS son dispositivos de protección o barrera que se utilizan principalmente


en quirófanos, servicio de esterilización, aislamientos estrictos y unidades de pacientes
críticos, aunque hay que apuntar que hoy en día muchas unidades de críticos están
dejando de usarlos por todo el personal ajeno al servicio (familiares en las visitas), ya
que parece ser que no aporta ningún beneficio su empleo.

Sin embargo, los profesionales siguen utilizándolos de manera obligatoria en cualquier


técnica que se tenga que hacer de manera estéril porque el pelo puede ser un
contaminante potencial. El gorro está fabricado en tela (reutilizable) o papel
(desechable). Estos últimos llevan un elástico que se ajusta al contorno de la cabeza.

Es muy importante que cubra todo el pelo, que es la finalidad que persiguen. En caso de
que se lleve el pelo largo, se deberá recoger antes de colocar el gorro. Los gorros han
de ajustarse correctamente de modo que no se caigan durante el procedimiento ni se
descoloquen. Para ponerse el gorro,
introducir las manos por la parte
interior de este y cubrir con él la cabeza.
Hay que procurar no tocar la parte
externa al deslizarlo por la cabeza.

• Las CALZAS son desechables y se usan


para cubrir el calzado; se ponen
cogiendo su parte interior y deslizando
el elástico que tienen por el calzado que
se está usando.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 27
• MASCARILLA Y LENTES PROTECTORAS. Se han de utilizar cuando previsiblemente
se hagan maniobras que pueden originar la formación de gotitas de sangre o de los
líquidos orgánicos mencionados. Existen diferentes tipos de mascarilla, gafas y
máscaras para cada situación.

Las mascarillas se usan en varias situaciones, por ejemplo, para favorecer la protección
de los pacientes. El personal usa mascarillas para trabajar en el quirófano, cuidar a los
pacientes con inmunodeficiencia y perforar diversas cavidades del cuerpo. Basta con
una mascarilla quirúrgica.

Para la protección del personal el cual debe usar mascarillas al cuidar a los pacientes
con infecciones transmitidas por el aire o realizar una broncoscopia o un examen
similar. Se recomienda una mascarilla de alto rendimiento. Por último, los pacientes con
infecciones transmitidas por el aire deben usar mascarillas quirúrgicas cuando estén
fuera de su habitación de aislamiento.

Las mascarillas son desechables y en determinadas áreas restringidas de la zona de


quirófanos u otras en las que la asepsia sea importante deben proporcionar alta
filtración (como mínimo, el 95%).

Recordar que tienen que cubrir completamente la nariz y la boca y sujetarse de forma
adecuada para que no queden huecos laterales. De este modo se impide la salida de
gotas de la orofaringe al ambiente quirúrgico o la zona que se quiere proteger de ello.
En todo momento la colocación ha de ser la correcta. Para ello, las cintas tienen que
anudarse de forma segura, las de arriba en la parte superior de la cabeza y las de abajo
en la parte posterior del cuello. Dichas cintas nunca deben cruzarse, pues
distorsionarían la forma natural de la mascarilla, con lo que esta no ofrecería la debida
cobertura o ajuste.

Aunque existen diferentes modelos en el mercado, algunas van provistas de una


lengüeta metálica en la parte superior que puede moldearse. Ello permite su mejor
adaptación al puente nasal. Si se usan gafas, el borde superior de la mascarilla debe
quedar por debajo de ellas para evitar que los cristales se empañen.

Como se ha dicho, las mascarillas han de anudarse de forma segura y deben manejarse
adecuadamente durante y después de su uso. Es incorrecto llevarlas colgando del
cuello tras su utilización. Esto facilita que las bacterias depositadas en ellas, al oscilar y
secarse la mascarilla, pasen al aire. Para retirarla debe tocarse solo de las cintas de
sujeción para evitar la contaminación de las manos con la flora orofaríngea depositada
en ella.

En quirófano se tiene que cambiar con frecuencia entre cada intervención, cada vez
que se humedezca o a lo largo de una intervención si es larga. Un tiempo recomendable
puede ser cada dos horas. Hay que hablar lo menos posible con la mascarilla puesta. Se
aconseja colocar una segunda mascarilla cubriendo la primera en caso de humedad,

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 28
estornudos o tos frecuente. La mascarilla se desecha manipulando solo las cintas de
sujeción y se deposita en los contenedores habilitados para ello.

• GUANTES. El hecho de utilizar guantes no reemplaza la necesidad del lavado de manos,


porque los guantes pueden tener defectos pequeños o inaparentes o incluso pueden
producirse durante el uso; de esta forma, las manos quedarían contaminadas al
quitárselos.

El error de no cambiarse los guantes entre contactos


con pacientes es un riesgo para el control de la
infección. Los guantes se ponen cuando se va a entrar
en contacto con los fluidos orgánicos. Los guantes
serán estériles si se manipulan espacios estériles: Se
deben colocar los últimos y nunca el uso de guantes
estériles sustituye o suple el lavado de manos
pertinentes.

El material de estos guantes suele ser el látex y hay


distintos tamaños para que se acople bien a las manos, tienen doble empaquetado;
también existen guantes de exploración (piel no intacta y mucosas) y de tipo doméstico
para efectuar la limpieza. Se procederá al cambio de guantes tras cambio de paciente o
de actividad.

• PRÁCTICAS INOCUAS DE INYECCIÓN. Para evitar la transmisión de infecciones de


un paciente a otro por medio de inyecciones es muy importante eliminar las inyecciones
innecesarias, usas agujas y jeringas estériles, usar agujas y jeringas desechables, si es
posible, evitas la contaminación de los medicamentos, seguir las prácticas seguras de
desecho de objetos cortantes y punzantes.

• Desinfección del equipo empleado para el paciente. La desinfección retira los


microorganismos sin completa esterilización para prevenir su transmisión de un
paciente a otro. Los procedimientos de desinfección deben cumplir con los criterios
establecidos para la eliminación de microorganismos, tener un efecto detergente,
obrar independientemente del número de bacterias existentes, el grado de dureza del
agua o la presencia de jabón y proteínas (que inhiben la acción de algunos
desinfectantes).

Existen dos tipos de desinfección:

• Desinfección de alto nivel (crítico). En este nivel se destruirán todos los


microorganismos, con excepción de contaminación excesiva por esporas
bacterianas.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 29
• Desinfección de nivel intermedio (semicrítico). En este nivel se inactivan
Mycobacterium tuberculosis, las bacterias vegetativas y casi todos los virus y
hongos, pero no se eliminan necesariamente las esporas bacterianas.

• Desinfección de bajo nivel (no crítico). Este nivel permite eliminar casi todas las
bacterias y algunos virus y hongos, pero no es seguro para eliminar las bacterias
más resistentes como M. tuberculosis ni las esporas bacterianas.

Estos niveles de desinfección se logran empleando debidamente el producto químico


apropiado para alcanzar el nivel de desinfección deseado.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 30
4. TIPOS Y MEDIDAS DE AISLAMIENTO

PRECAUCIONES RESPIRATORIAS

Se trata de evitar el contagio de enfermedades infecciosas transmitidas por vía aérea (PTA) o
por aerosoles o por gotas (PTG) y se toman, además de las medidas estándar, en pacientes en
los que se sospecha o prueba infección o colonización, por gérmenes epidemiológicamente
importantes o altamente transmisibles por esta vía.

Para ambos tipos de transmisión, la medida precautoria más extendida es interponer una
barrera física entre fuente y huésped mediante el uso de mascarillas quirúrgicas. Sin embargo,
no debemos olvidar que las mascarillas convencionales fueron diseñadas para proteger al
enfermo de las partículas provenientes del cirujano; es decir, son eficaces para impedir la
exhalación de partículas, pero no tanto para prevenir la inhalación de las mismas.

Recordemos que la protección respiratoria comienza con la educación del paciente, para que
tosa o expectore sobre un pañuelo desechable colocado lo más cerca posible de su boca, y lo
deposite luego en una bolsa roja doble situada a su alcance. A continuación, explicaremos los
tipos de precauciones:

Precauciones comunes para PTA

• En habitación individual y, cuando no se disponga de ésta, podrá compartir habitación


con otro paciente que tenga la misma infección activa por el mismo microorganismo.
• Para el transporte del paciente (limitar al máximo), debe informarse al servicio receptor.
Se realizará siempre colocándole mascarilla antes de abandonar la habitación. El
trabajador que le traslada no necesita llevar mascarilla.
• Lavado de manos: Medidas estándar.
• Guantes: No son necesarios; seguir las medidas estándar.
• Batas: No son necesarios; seguir las medidas estándar.
• Ropa: No requiere tratamiento especial después de su uso por el paciente.
• Visitas: Restringidas, colocando aviso en la puerta y en el control de enfermería, donde
se explicarán las normas de acceso.
• Limpieza: Se procurará que la limpieza de la habitación de aislamiento sea la última,
siguiendo las normas generales.
• Instrumental: El material no desechable, debe ser desinfectado y esterilizado.
• Muestras: El esputo debe ser enviado en envase doble. El resto de muestras, seguir las
precauciones estándar.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 31
• Apósitos y pañuelos: De un solo uso y desechados en bolsa roja.

Precauciones específicas para la transmisión aérea (aerosoles)

• Mantener siempre la puerta cerrada. Lámpara ultravioleta en aislamientos de


tuberculosis pulmonar o laríngea. Aireación máxima con puerta cerrada. Restricción de
entradas en la habitación (personal sanitario y visitantes).
• Mascarilla antes de entrar en la habitación si se sospecha tuberculosis. En caso de
varicela o sarampión, las personas inmunes no precisan protección.
• Infecciones susceptibles: tuberculosis pulmonar y laríngea, sarampión, meningitis
meningocócica, rubéola, varicela y tosferina.

Precauciones específicas para la transmisión por gotas.

• No se necesitan sistemas especiales de ventilación. La puerta puede permanecer


abierta.
• La mascarilla debe usarse cuando se esté trabajando a menos de un metro del paciente.
• Infecciones susceptibles: infección invasiva por H. Influenzae tipo B o Neisseria
meningitidis, infecciones respiratorias víricas (adenovirus, rubéola, influenza,
parotiditis, parvovirus B-19) o bacterianas (C. diphteriae, B. pertusis, M. pneumoniae,
Y. pestis, estreptococo productor de faringoamigdalitis, neumonía y escarlatina en
niños).

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 32
PRECAUCIONES POR CONTACTO

Queremos evitar transmisión de infecciones por contacto directo o indirecto, con secreciones
o exudados.

La primera medida de eficacia probada, técnica: “NO TOCAR”. No requieren habitación


individual, excepto las infectadas por S. aureus meticilin-resistente y Streptococcus del grupo
A. Debe elegirse el compañero de habitación (no portarán sondas urinarias, ni herida
quirúrgica ni tubo endotraqueal).

Precauciones comunes en las PC

• Lavado de manos: Obligatoria al salir de la habitación


• Guantes: Siempre que se entre en contacto con el paciente
• Batas: Cuando se esté en contacto directo con el paciente
• Ropa: Seguir la normativa específica de lavandería
• Visitas: Restringidas, colocando aviso en la puerta y en el control de enfermería, donde
se explicarán las normas de acceso
• Limpieza: Seguir las normas habituales
• Instrumental: El material no desechable debe ser desinfectado y esterilizado
• Muestras: Los exudados se colocarán en envase doble

¿Cuáles son los pacientes que deben ser protegidos en las PC?

• Heridas y quemaduras con drenaje o secreción profusa o infección


• Gangrena gaseosa
• Herpes zoster localizado
• Melioidosis y peste bubónica
• Sepsis puerperal

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 33
PRECAUCIONES ENTÉRICAS

Se busca prevenir las infecciones producidas por un contacto, directo o indirecto, con las heces
producidas por el aparato digestivo.

Destaca la gastroenteritis bacteriana o vírica y la hepatitis A.

Precauciones comunes en la PE:

• Habitación individual, salvo que el paciente con el que se comporta la habitación,


presente el mismo germen
• Guantes: Siempre que se entre en contacto con el paciente
• Batas: Cuando se esté en contacto directo con el paciente, aunque no es preciso que
sean estériles
• Lavado de manos: Obligatorio al salir de la habitación y realizarlo con jabón antiséptico.
Realizarlo antes y después de entrar en contacto con el paciente y/o con material
contaminado
• No se precisa el uso de mascarilla
• Usar productos desinfectantes de heces para el inodoro y la cuña del paciente
• Depositar los objetos contaminados en bolsas especiales de color rojo para su posterior
descontaminación. Se debe recoger y tratar la ropa de cama como contaminada
• Los utensilios para la comida serán de un solo uso

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 34
PRECAUCIONES PARENTERALES

Están centradas en prevenir la diseminación de enfermedades transmisibles por la sangre o


líquidos orgánicos u objetos contaminados con los mismos. Destaca, la Hepatitis vírica B y C,
el Sida y la sífilis.

Precauciones comunes en la PP

• Lavado de manos: al entrar y salir de la habitación.


• Precauciones especiales con agujas y otros materiales punzantes que pueden
contaminar al personal sanitario.
• La habitación individual no es necesaria.
• Es recomendable tomar precauciones especiales con el material que está en contacto
con el paciente, por la posibilidad de contener restos biológicos.
• Utilización obligatoria de guantes y contenedores especiales para agujas.
• Uso de bata, mascarilla o gafas si posibilidad de exposición a la sangre.

PRECAUCIÓN ESTRICTA

Es el aislamiento más severo, con medidas y precauciones importantes, cuyo objetivo es


prevenir la transmisión de enfermedades altamente contagiosas, ya sea por vía directa o
cutánea, como por vía aérea. Se utiliza en enfermedades como la rabia, difteria, varicela o
peste neumónica.

Precauciones comunes en la PE:

• Habitación individual con presión negativa. La puerta siempre estará cerrada.


• Lavado de manos estricto antes y tras el contacto con el paciente.
• Equipo de protección completo (bata, mascarilla, guantes y calzas).
• Utensilios sanitarios de uso exclusivo para el paciente. Todo el material que esté en el
interior de la habitación se tratará como material contaminado.
• Material fungible siempre que sea posible.
• Antes de salir de la habitación, las prendas contaminadas se depositan en el contenedor
del interior de la habitación.
• Si fuera posible, los profesionales sanitarios que atiendan a estos pacientes estarán
vacunados o inmunizados siempre que sea posible.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 35
PRECAUCIONES INVERSAS- AISLAMIENTO PROTECTOR

Esta categoría especial trata de proteger a los pacientes gravemente inmunodeprimidos y no


infectados, de un posible contacto con microorganismos patógenos.

Precauciones comunes en las PI

• Habitación individual con la puerta cerrada. Las habitaciones en que se ubican este tipo
de pacientes deben estar dotadas de sistema de ventilación a presión positiva respecto
al entorno, con sistema de filtración del aire mediante filtros HEPA (filtros absolutos).
• Lavado de manos: Obligatorio al entrar y salir de la habitación.
• Guantes: Obligatorio para toda persona que tenga contacto directo con el paciente.
• Mascarilla: Para todas las personas que entran en la habitación. Se desecharán después
de cada uso.
• Batas: Sí, aunque no es preciso que sean estériles.
• Ropa: No requiere tratamiento especial después de su uso por el paciente.
• Limpieza: El personal de limpieza se protegerá de forma similar al personal sanitario
(mascarilla, bata y guantes). Se procurará que la limpieza de la habitación de
aislamiento protector sea la primera.

¿Cuáles son los pacientes que deben ser protegidos en la PI?

• Pacientes con rotura extensa de la piel, como grandes quemados


• Pacientes con terapia inmunosupresora
• Pacientes con neutropenia severa (menos de 1.000 neutrófilos/cc)

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 36
5. IMPORTANCIA DEL LAVADO DE MANOS

Desarrollar una técnica adecuada para el lavado de manos es imprescindible para asegurarse
de que las manos están completamente limpias. Se debe prestar especial atención al dorso de
las manos y a las yemas de los dedos, ya que se olvidan con frecuencia.

Es habitual mojarse las manos antes de aplicar una dosis de jabón en la cuenca de la mano; sin
embargo, si se tienen las manos muy sucias es recomendable aplicar el limpiador de manos
específico apropiado directamente sobre la piel antes de mojarlas.

La técnica del lavado de manos es la siguiente:

1. Frótese las manos palma con palma

2. Frote el dorso de la mano con la


palma, entrelazando los dedos

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 37
3. Palma con palma, con los dedos
entrelazados

4. Entrelace los dedos dentro de las


palmas

5. Frote la palma con el pulgar en


sentido circular sujetando
firmemente la mano

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 38
6. Frote la palma con los dedos en sentido
circular sujetando firmemente la mano

En el siguiente cuadro podrás ver como el lavado de manos varía según el procedimiento que
se va a llevar a cabo. Se puede observar indicaciones para adaptar el lavado de las manos según
la disponibilidad de recursos. En todo caso, se debe instituir el procedimiento de máxima
limpieza posible.

© copyright. Reservados todos los derechos.


El contenido de esta obra está protegido por la Ley 39
© copyright. Reservados todos los derechos.
El contenido de esta obra está protegido por la Ley 40

También podría gustarte