Upelkuchën
Cuento del
Conejito de Pascuas
Upelkuchën
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Érase una vez una familia de conejos; el padre, la madre y los tres
hijos, que vivían en una pequeña madriguera en el medio del
bosque.
Se acercaba la Pascua y nadie sabía
quién sería el conejo que llevaría los
huevos de chocolates a los niños.
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Así es que mamá y papá conejos se pusieron manos a la obra.
La mamá tomó una cesta y en ella colocó 3 huevos; uno muy
grande, uno mediano y uno pequeño.
Llamó a sus 3 hijos y les dijo:
- En la cesta tenemos tres huevos de
Pascuas. Coged cada uno un huevo y
llevadlo al jardín de la casa donde vivan
niños. -
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Los conejos se quedaron muy contentos. Se pusieron en fila,
del mayor al más pequeño y empezaron a seguir las
instrucciones de mamá conejo.
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El mayor de los hijos cogió el
huevo más grande y salió
corriendo a través del
bosque.
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Cruzó el río, la pradera, pero iba con tanta
rapidez que acabó tropezando con una piedra y
cayó al suelo.
El huevo que tenía en sus manos se rompió y le
fue imposible llevarlo a los niños.
Así es que,
ESE NO ERA EL CONEJO DE PASCUAS
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El segundo conejo eligió el
huevo mediano, el más
llamativo de color rojo.
Salió corriendo a través del
bosque, cruzó el río, luego la
pradera.
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Y al llegar con prisa a la casa de los niños,
intentó saltar por encima de una reja, dio
un salto demasiado grande que se cayó y
el huevo se rompió.
Así es que,
ESE NO ERA EL CONEJO DE PASCUAS
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El tercer conejo, el más
joven de la familia, no tuvo
elección. Cogió el único
huevo que quedaba en la
cesta, el más pequeño.
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Disfrutando del camino y sin prisa, el pequeño conejo cruzó el río,
luego la pradera y finalmente llego al jardín de la casa de unos niños.
La puerta estaba cerrada.
Por lo cual, puso el huevo en la cesta que los
niños habían dejado en la entrada de la casa.
Así es que,
¡ESTE SÍ ERA EL CONEJO DE PASCUAS!
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Y colorín colorado, éste cuento se ha acabado.
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