Resumen
El propósito de este trabajo de investigación es observar, identificar evaluar Las
violaciones a los derechos humanos cometidas por la policía en Colombia, Los ataques
policiales pueden hacer que las personas reconsideren sus suposiciones sobre si pueden
confiar en su gobierno o en la salud de su democracia, esos procesos de investigación
sobre los abusos cometidos durante protestas, la rendición de cuentas y creación de
comités de verificación y monitoreo también se recomendaron a los otros entes del
Estado.
las fuerzas públicas en su denominación amplia, tuvieron la necesidad y obligación de
implementar los Derechos Humanos, reconocidos y/o ratificados por Colombia en
declaraciones internacionales, como consecuencia de las violaciones atroces que
cometían estas fuerzas públicas. Por lo anterior, nos referimos al siguiente
cuestionamiento ¿Cuáles normas brindan la protección efectiva de los Derechos
Humanos y Derechos Fundamentales consagrados en la Constitución Política de
Colombia por parte de las Fuerzas Públicas del país?
Es decir, Colombia optó por implementar una normatividad que consagra el
funcionamiento e integración de las fuerzas públicas con el fin de proteger los derechos
de los nacionales colombianos. Estas autoridades, son garantes de derechos
fundamentales, frente a los civiles y deben cumplir los objetivos de cuidado, protección y
control que imponen las normas nacionales. Sin embargo, la regulación normativa actual
aun siendo muy garantista, es violentada por actuaciones que realizan los agentes que
hacen parte de las diferentes instituciones de las fuerzas públicas.
Introducción
La Policía Nacional de Colombia actualmente cuenta como una entidad con un bajo nivel
de legitimidad, con un amplio reconocimiento social como institución vulneradora de los
derechos humanos en escenarios de manifestantes pacíficas y que gozan de una
impunidad garantizada por el fuero penal militar y por la ausencia del trabajo que deben
realizar la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y la fiscalía
general de la Nación. A propósito de las nuevas jornadas de movilización social del 9 y 10
de septiembre del 2021 y las discusiones que se proyectan en el senado de la república,
desde la Campaña Defender la Libertad: Asunto de Todas queremos retomar algunos
elementos centrales de la discusión vigente sobre la reforma policial, que en sus aspectos
estructurales y de fondo no encuentran ningún avance en lo planteado por el gobierno
nacional.
Agentes de la Policía Nacional de Colombia cometieron a fines de 2019 multiples abusos
en contra de manifestantes mayormente pacíficos que participaron en protestas a nivel
nacional, señaló hoy Human Rights Watch. Los avances en las investigaciones contra
estos funcionarios han sido muy limitados.
Desde el 21 de noviembre de 2019, miles de colombianos han salido a las calles como
parte de un paro nacional para protestar por cuestiones que van desde propuestas de
reforma tributaria hasta el asesinato de defensores de derechos humanos. Si bien en
general las protestas se desarrollaron de manera pacífica, algunos manifestantes
cometieron actos de violencia, incluyendo agresiones con piedras a policías, saqueos y
quema de bienes públicos y privados, sobre todo en Bogotá y Cali. En varios casos, la
policía empleó la fuerza de manera excesiva contra los manifestantes, incluidos casos de
golpizas y uso indebido de armas “menos letales” durante operaciones antidisturbios.
Se hicieron denuncias y pruebas creíbles de graves abusos por parte de policías
colombianos, incluyendo detenciones arbitrarias y golpizas brutales contra manifestantes
pacíficos, personas detenidas y transeúntes”, señaló José Miguel Vivanco, director para
las Américas de Human Rights Watch. “Es clave que el presidente Duque envíe un
mensaje claro de que el resguardo del orden público no autoriza a la fuerza pública a
violar los derechos humanos y de que los abusos no serán tolerados.
Entre noviembre de 2019 y febrero de 2021, Human Rights Watch entrevistó a 26 víctimas
de abusos, familiares de víctimas, abogados de derechos humanos y funcionarios
gubernamentales; corroboró videos difundidos en redes sociales; revisó informes médicos
y denuncias penales; y solicitó información a la fiscalía general de la Nación, el Ministerio
de Defensa y la Procuraduría General de la Nación. Human Rights Watch también se
reunió en Bogotá con funcionarios gubernamentales, incluidos el ministro de Defensa
Carlos Holmes Trujillo, el director de la Policía Nacional Oscar Atehortúa Duque y el
entonces fiscal general, Fabio Espitia.
La Constitución Política y la normatividad colombiana e internacional garantizan los
derechos inherentes al ser humano y es deber del Estado la protección de los mismos, sin
embargo, en ocasiones las fuerzas públicas pertenecientes al Estado son las que
vulneran en un alto porcentaje los derechos de las personas. Estás desconocen derechos
y obligaciones que tienen a cargo, tal como se consagra en nuestra jurisprudencia y
nuestra carta política. Además, se desarrollará desde una perspectiva social el uso de la
fuerza en casos específicos donde las autoridades públicas han aplicado la fuerza de
manera abrupta y desmotivada, y en muchas ocasiones el uso desmedido de la misma ha
vulnerado los derechos humanos, de tal manera, que en algunos casos puede conllevar a
que las fuerzas públicas cometan delitos contra las personas que deberían proteger.