Características de las niñas y los niños de 0 a 3 años
0 a 2 meses
Los recién nacidos tienen poca movilidad, predominan los movimientos reflejos de manos y
piernas. Al colocarlo boca abajo o mantenerlo sentado sostiene la cabeza. El llanto es su medio de
comunicación. Puede diferenciar los sonidos y responder a la voz humana. Pueden diferenciar
patrones y colores y reconocen expresiones faciales y establecer contacto visual con la madre.
Pueden ver objetos alrededor de 20 cm de distancia y seguir los movimientos de las personas,
objetos o luces por periodos cortos. Tiene sensibilidad por los olores y a los cambios de
temperatura. Hacia los 2 meses, la aparición de sonrisas voluntarias (sociales)
¿Reflejos?
2 a 4 meses
Alrededor de los cuatro meses ceden los reflejos primitivos que limitaban el movimiento voluntario.
Se da un control progresivo del cuerpo, sostiene el cuello y se apoya en sus antebrazos, esto le
permite buscar y seguir sonidos, objetos y personas en movimiento; continúa con el control del
tronco que le permite rodar intencionalmente, estando boca arriba observa los movimientos de sus
pies.
Sigue un objeto en movimiento con los ojos y la cabeza. Trata de alcanzar objetos con las dos
manos. Se mira detenidamente las manos y juega con ellas. Explora con las manos su boca, cara
y cuerpo. Le llama la atención el habla de los adultos. Desarrolla la memoria, recuerda el rostro de
personas conocidas y les sonríe al verlas. Emite sonidos, risas y gritos. Empieza a protestar de
diferentes maneras (gesto, vocalizaciones, llanto, pataleo, gritos). Expresa con gestos faciales las
emociones primarias ira, alegría, interés, miedo, disgusto y sorpresa de acuerdo con las
situaciones.
Desde esta edad se va afianzando su seguridad al ser tratado afectuosamente. Aparecen en
contextos adecuados, como expresiones faciales distintas.
Durante la alimentación, ya no se centra solo en la madre o persona cuidadora, sino que se
distrae con otras cosas, como observar los alrededores.
4 a 6 meses
Observa y analiza los objetos. Utiliza los últimos cuatro dedos de la mano contra la palma para el
agarre. Voltea su cuerpo y gira en todas direcciones deslizándose sobre su abdomen, alternando
brazos y piernas. Comienza a aparecer el reflejo del paracaidista. Puede alcanzar y sostener
objetos. Aproxima los objetos hacia él con movimientos de rastrillo. Puede mantener objetos en
ambas manos.
Tiene buena coordinación visual, semejante a la del adulto. Juega con sus pies. Se sienta con
apoyo y se sostiene sobre sus pies momentáneamente con ayuda. Inicia palmoteos. Mantiene el
equilibrio del tronco al girarlo. Da saltos sin levantar los pies. Apoyado de los brazos boca abajo,
se balancea hacia adelante y hacia atrás, flexionando las rodillas.
Tiene preferencias y gustos determinados. Reacciona ante los ruidos y cambia de actividad.
Detiene la acción cuando se le dice no. Muestra los primeros signos de ansiedad frente a
personas extrañas. Juega mientras está solo o acompañado.
Imita sonidos de consonantes. Puede repetir algunas vocales. Se enoja al quitarle un juguete. Se
voltea al escuchar su nombre. Puede distinguir las palabras cariñosas de los regaños. Sonríe y
palmotea al ver a otros niños/as. Intenta agarrar objetos pequeños aunque sin éxito pues abre
toda la mano para hacerlo. Comienzan a aparecer movimientos adaptativos anticipatorios
(acomoda los movimientos de las manos y del cuerpo a la posición y tamaño de los objetos que
están a su alcance, indicando desarrollo de espacio y forma). Pide ser cargado y alimentado.
Duerme toda la noche. Inicia la dentición transitoria.
6 a 8 meses
Vocaliza el sonido mmm y de algunas vocales. Es capaz de llevar sus pies a la boca, puede
sentarse sin ayuda, Se mantiene en postura de gateo, apoyando las manos y rodillas. Imita gestos
como saludar y despedirse. Comienza a desarrollar la pinza digital, agarrando objetos pequeños
con el dedo índice y el pulgar. Explora objetos con la boca. Señala con el dedo índice el objeto
que desea agarrar. Modifica la entonación en la repetición de sílabas. Tiene mejor desarrollo de la
memoria. Interactúa mejor en los juegos, trata de llamar la atención a veces gritando. Tira los
objetos que no desea. Presta atención al ser llamado por su nombre.
8 a 10 meses
Intenta o logra pararse con apoyo. Diferencia el uso de las manos; con una sostiene algo y con la
otra manipula el objeto. Asocia ruidos o sonidos con acciones. Tiene mayor comprensión del
lenguaje. Entiende y ejecuta órdenes sencillas. Le gusta jugar a las escondidas. Le interesa sacar
e introducir objetos en un recipiente. Introduce el dedo en agujeros o aberturas.
Un hito fundamental es la percepción hacia los 9 meses de la permanencia del objeto, la
comprensión de que los objetos siguen existiendo aunque no se vean. Empieza a anticiparse a
situaciones. Señala partes de su cuerpo. Observa todo lo que se mueve. Conoce a los miembros
de la familia. Busca la manera de llamar la atención y repite las cosas que le hacen gracia a otros.
Requiere momentos de juego en solitario.
10 a 12 meses
Utiliza cualquier medio para desplazarse (gatear o caminar). Camina con un juguete en la mano,
dándole más seguridad como si tuviera un apoyo real. Cuando domina la marcha se para y se
sienta solo. Se intenta subir en cualquier lugar. Tiene grandes progresos en los movimientos finos
de las manos. Usa la función de la pinza digital en forma precisa. Toma objetos con precisión con
la mano preferida. Encaja objetos y construye torres si se le enseña. Agarra, avienta y muerde
objetos.
Demuestra un marcado interés mediante el sentido del tacto y de la vista, quiere verlo todo en
detalle y tocarlo. Le agrada tener personas a su alrededor. Se agacha para recoger algo. Sube y
baja las escaleras gateando o sostenido por el adulto. Aprende el significado y mejora la
comprensión de las palabras. Puede decir de una a tres palabras o sonidos con significado y usar
la palabra mamá o papá adecuadamente. Imita vocalizaciones. Busca un objeto escondido o que
se ha caído. Perfecciona los actos intencionales con un fin determinado. Lanza objetos con
intención. Disfruta el juego con agua. Utiliza ciertos elementos con su función simbólica: teléfonos,
carros.
Identifica animales y objetos conocidos si se le pide. Ayuda a vestirse y a alimentarse. Insiste en
alimentarse solo. Puede tomar agua de una taza. Escoge lo que le gusta comer y la cantidad
deseada. Realiza juegos con los movimientos de su cuerpo como por ejemplo, sacar la lengua,
gatear, andar de puntillas, subir escalones, agarrar, dar golpes, llevar y traer objetos, jugar con
agua o arena, arrastrar un juguete.
Niega con la cabeza. Balbucea activamente a manera de conversación. Conoce y usa palabras
como papá, mamá, tete, agua. Habrá aprendido a verter, rellenar, insertar. Expresa muchas
emociones y las reconoce en los otros. Cuida sus juguetes y tiene marcadas preferencias por
algunos. Le gusta jugar con otros niños/as y atender a los adultos. Persiste la ansiedad ante los
extraños. Recuerda eventos por más tiempo.
El proceso de pensamiento se adelanta con respecto a la acción, ya sabe y espera lo que viene
después de una acción que realiza. Comienza a desarrollar una conciencia rudimentaria de lo que
es bueno y malo. Duerme una siesta y ocasionalmente se despierta una vez en la noche. Puede
aprender a nadar.
1 año
Camina de forma coordinada, camina hacia atrás y de lado. Se agacha para recoger un objeto.
Sube y baja escaleras y muebles. Se sostiene en un pie momentáneamente. Salta en un mismo
sitio con los dos pies juntos. Patea, lanza y recibe una pelota. Construye torres de 6 o 10 cubos,
alinea objetos o juguetes uno tras de otro. Introduce un objeto pequeño en recipientes de boca
estrecha. Arma y desarma un rompecabezas de pocas piezas
Utiliza bien la cuchara y la taza. Intenta ponerse los zapatos, abotonar y desabotonar prendas de
vestir. Rasga papel y hace trazos horizontales o circulares con un lápiz. Reconoce y señala partes
de su cuerpo cuando se le pide.
Es capaz de decir la última parte de las canciones y poemas. Dice su nombre. Posee un
vocabulario de 50 o más palabras y puede construir frases con pronombres como “yo, tú y mi”.
Puede referirse a sí mismo por su nombre. Avanza en la comprensión del lenguaje. Hace
frecuentemente preguntas. Es la edad del ¿por qué? Puede imitar acciones y gestos. Disfruta con
la imitación de eventos vividos, actividades domésticas o trabajos del adulto, se consolida el juego
simbólico.
Participa en su aseo diario y coopera en vestirse, lavarse y secarse las manos. La memoria está
más desarrollada, los períodos de atención son más largos. Muestra interés por los fenómenos
naturales. Asocia el significado de los objetos y su uso. Sigue instrucciones sencillas. Se reconoce
en un espejo. Las rabietas pueden ser más frecuentes. Contesta cuando le llaman por su nombre.
Pasa las hojas de un libro, mira las figuras y las identifica y se entretiene cuando se le narra una
historia. Inicia la comprensión de conceptos como grande y pequeño. Comienza la diferenciación
entre “mío, yo y quiero”. Todavía no comparte juegos con otros niños. Se muestra más
colaborador en las tareas de la casa. Autorregula la conducta con ciertas expresiones (antes de
tomar un objeto prohibido hace ¨No¨ con la cabeza). Empieza a utilizar el Sí.
Da abrazos y caricias a personas cercanas. Inicia el control de esfínteres. Le interesa estar con
niños de su edad, aunque aún no juega en grupos. Tiene amplia identificación con su madre.
Acepta más fácilmente la separación de la madre por un tiempo, aunque pregunte por ella a cada
rato.
2 años
Al iniciar su segundo año de vida ha mejorado su equilibrio y postura al caminar, aunque aún se
cae con frecuencia, es capaz de detenerse y cambiar la dirección cuando camina, dice varias
palabras(persona - acción). Sube y baja solo escaleras, corre tambaleándose, se para y se sienta
fácilmente.
A partir de la conquista motora, inicia una segunda etapa de explosión intelectual que es la del
lenguaje, Sigue las canciones e imita movimientos ante el espejo, señala y dice algunas partes de
su cuerpo. Dice varias palabras y señala diferentes elementos en los dibujos.
Empieza a diferenciar las nociones básicas del espacio (arriba/abajo)Reconoce diferencias y
semejanzas, juega con carros y muñecas simbólicamente, cumple dos órdenes seguidas, conoce
la relación causa-efecto. Puede jugar activamente con otras niñas y niños, pero tienen dificultad
para compartir, afianza su control sobre el espacio y el tiempo, intenta tocar todo, Explora los
objetos y experimenta con ellos por ejemplo: “como se cae o suena”.
3 años
Las niñas y los niños han mejorado sus capacidades motrices, camina con mayor seguridad,
suben escaleras, patean una pelota. Mantiene el equilibrio y tiene mayor fuerza muscular y
coordinación. Rara vez se cae, se sube en un balancín, salta pequeñas distancia, se mantiene
firmemente en un pie, abre y cierra puertas, en general tiene movimientos finos más desarrollados
Su vocabulario aumenta considerablemente es capaz de formar frases con tres palabras y las
utiliza para expresar algo, su lenguaje es más entendible, usa pronombres y preposiciones(tú, yo,
mi, mío), dic e su nombre. Realiza cada vez con mayor autonomía hábitos higiénicos como lavarse
las manos y la cara, mejora su capacidad para dibujar, reconoce partes de su cuerpo. Garabatea
libremente y le gusta pintar con los dedos. Copia círculo, imita una cruz y reconoce los colores.
Tiene más conciencia de sí mismo, se muestra tímido con desconocidos, comienza a esperar su
turno en los juegos e imita acciones de familiares, arma rompecabezas de 2 a 8 partes. Encaja
piezas de juegos de armar sin dificultad, alinea cubos en forma de tren. Responde a órdenes
complejas, conoce el uso de los objetos y ha logrado el control de esfínteres, aparece el “yo solo”.
Presta atención a la música o los cuentos. Se despierta cierta curiosidad sexual.
Horas de sueño para promover una salud óptima.
● Bebés de 4 a 12 meses deben dormir de 12 a 16 horas cada 24 horas (incluyendo siestas)
de manera habitual
● Los niños de 1 a 2 años de edad deben dormir de 11 a 14 horas cada 24 horas (incluyendo
siestas) de manera habitual
● Los niños de 3 a 5 años de edad deben dormir de 10 a 13 horas cada 24 horas (incluyendo
siestas) de manera habitual
● Los niños de 6 a 12 años de edad deben dormir entre 9 y 12 horas cada 24 horas
(incluyendo siestas) de manera habitual
Actividades rectoras