Los restos
Durante décadas, varias expediciones buscaron encontrar el Titanic sin éxito, un problema agravado
por el clima impredecible del Atlántico Norte, la enorme profundidad a la que se encuentra el barco
hundido y los relatos conflictivos de sus momentos finales. Finalmente, 73 años después de que se
hundió, el lugar de descanso final del Titanic fue ubicado por Robert Ballard,
explorador de National Geographic, junto con el científico francés Jean-Louis Michel, el
1° de septiembre de 1985. El Titanic se había detenido aproximadamente a 612 kilómetros al
sureste de Terranova en aguas internacionales.
En los años transcurridos desde la expedición de Ballard, los visitantes del sitio han dejado su huella:
la basura moderna ensucia el área y algunos expertos afirman que los sumergibles han dañado el
barco al aterrizar o chocar contra él. Los procesos orgánicos también están destruyendo sin cesar
el Titanic: Los moluscos han tomado la mayor parte de la madera del barco, mientras
que los microbios carcomen el metal expuesto, formando "rustículos" con forma de
carámbano.