Reforma Agraria
Reforma Agraria
Fecha 21/05/2014
Carrera Derecho
Asignatura Historia del Pensamiento Político y Teorías del Estado
Grupo
Docente Dr. Mayo Rocio Poppe Calderon
Periodo Académico I-2024
Subsede LA PAZ
Copyright © (2024) por (ERICK NINA Q.). Todos los derechos reservados.
.
Título: Reforma Agraria en Bolivia
Autor/es: Erick Nina Quispe
RESUMEN:
Este trabajo tiene relación directa con la reforma agraria concretamente con el proceso de
saneamiento, que no tuvo buenos resultados en la parte occidental de Bolivia. Para aclarar
diremos que; “el saneamiento de tierras es la herramienta que permite esclarecer el derecho
propietario sobre la tierra”.
Con el propósito de beneficiar a la mayoría de los campesinos bolivianos que carecen de un
documento legal que acredite el derecho propietario de su heredad, los diferentes gobiernos
desde el año 53 hasta el presente, promulgaron innumerables disposiciones legales que en lugar
de salvar la necesidad de titulación que persigue el indígena originario, al contrario lo
imposibilito.
Como corolario, del presente trabajo de investigación se propone: una manera sencilla de
titulación simplificando en lo posible los complicados procedimientos agrarios del INRA,
tomando en cuenta fundamentalmente las últimas disposiciones de la NCPE (7 febrero de 2009)
así como leyes, decretos, y reglamentos conexos
Así también presente trabajo, plantea un estudio bibliográfico del Régimen de Poseedores
regulado en la Ley No. 3545 y su Decreto Reglamentario 29215, en circunstancias en que
Bolivia vive grandes transformaciones sociales y políticas el tratamiento de la tierra y los
recursos naturales adquiere una dimensión mayor porque se trata de identificar aspectos
medulares de nuestra legislación agraria, lo cual nos permitirá contar con una legislación
agraria moderna, justa y acorde a nuestra realidad.
El 18 de octubre de 1996 nace la Ley del Servicio Nacional de Reforma Agraria (SNRA),
donde se establece la creación del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) encargado de
dirigir, coordinar y ejecutar las políticas establecidas por el SNRA, una de ellas faculta al INRA
el proceso de Saneamiento su ejecución y conclusión en un lapso de 10 años, ósea concluir con
la declaratoria de Área Saneada de todo el País el 18 de Octubre de 2006, es así el Gobierno de
turno vio la necesidad de crear la Ley Nº 3545 de fecha 19 de octubre de 2006 en su artículo
Único amplia el termino de Saneamiento en 7 años a partir de su publicación.
Es en esa transición de una legislación a otra se investigó tomando en cuenta la legislación
del inmediato pasado, así como la legislación agraria vigente como la Ley No. 1715 del SNRA;
la Ley No. 3545 de Reconducción Comunitaria, y como no podía ser de otra manera, la nueva y
vigente Constitución Política del Estado.
En la aplicación de la vigente legislación agraria, se están realizando los procesos de
saneamiento, procesos que se ejecutan dentro de un régimen de transitoriedad establecido por
la ley, pero que limitan derechos de los poseedores, sujetándolos a un tiempo determinado que
no guarda coherencia y con normas constitucionales.
Palabras clave: reforma agraria, constitución, leyes, decreto, tierra, comunidad, campesinos, estado,
promulgación.
ABSTRACT:
This work is directly related to agrarian reform, specifically with the sanitation process, which did not
have good results in the western part of Bolivia. To clarify we will say that; “Land sanitation is the tool
that allows us to clarify the ownership rights over the land.”
With the purpose of benefiting the majority of Bolivian peasants who lack a legal document that
accredits the ownership right of their inheritance, the different governments from the year 53 to the
present, enacted innumerable legal provisions that, instead of overcoming the need for degree that the
native indigenous pursues, on the contrary I make it impossible.
As a corollary, this research work proposes: a simple way of titling, simplifying as much as possible
the complicated agrarian procedures of the INRA, fundamentally taking into account the latest provisions
of the NCPE (February 7, 2009) as well as laws, decrees, and related regulations.
Likewise, this work proposes a bibliographic study of the Regime of Holders regulated in Law No.
3545 and its Regulatory Decree 29215, in circumstances in which Bolivia is experiencing great social and
political transformations, the treatment of land and natural resources acquires a greater dimension.
because it is about identifying core aspects of our agrarian legislation, which will allow us to have
modern, fair agrarian legislation in accordance with our reality.
On October 18, 1996, the Law of the National Agrarian Reform Service (SNRA) was born, which
established the creation of the National Institute of Agrarian Reform (INRA) in charge of directing,
coordinating and executing the policies established by the SNRA, one of them INRA empowers the
Sanitation process to execute and conclude it in a period of 10 years, that is, conclude with the declaration
of Sanitized Area of the entire Country on October 18, 2006, thus the Government in power saw the need
to create the Law No. 3545 dated October 19, 2006 in its article Único extends the term of Sanitation in 7
years from its publication.
It is in this transition from one legislation to another that the legislation of the immediate past was
investigated, as well as the current agrarian legislation such as Law No. 1715 of the SNRA; Law No.
3545 of Community Reconduction, and as it could not be otherwise, the new and current Political
Constitution of the State.
In the application of the current agrarian legislation, sanitation processes are being carried out,
processes that are carried out within a transitory regime established by law, but which limit the rights of
the holders, subjecting them to a specific time that is not coherent and with constitutional norms.
Key words: agrarian reform, constitution, laws, decree, land, community, peasants, state,
promulgation.
Contenido
Introducción................................................................................................................................5
Capítulo 1. Planteamiento del Problema.....................................................................................7
1.1. Formulación del Problema.........................................................................................7
1.2. Objetivos....................................................................................................................7
1.3. Justificación...............................................................................................................7
1.4. Planteamiento de hipótesis........................................................................................8
Capítulo 2. Marco Teórico..........................................................................................................9
2.1 Área de estudio/campo de investigación.......................................................................9
2.2 Desarrollo del marco teórico.........................................................................................9
Capítulo 3. Método...................................................................................................................11
3.1 Tipo de Investigación..................................................................................................11
3.2 Operacionalización de variables..................................................................................12
3.3 Técnicas de Investigación...........................................................................................12
Capítulo 4. Resultados y Discusión..........................................................................................13
Capítulo 5. Conclusiones..........................................................................................................23
Introducción
Bolivia vivió una profunda conmoción social por efecto de las generalizadas
ocupaciones de haciendas en regiones de los valles y del altiplano a principios de la
década de 1950. Cuando, en abril de 1952 tomó el poder por las armas, el Movimiento
Nacionalista Revolucionario (MNR) no tenía claro su programa respecto a la cuestión de
la tierra, aunque había formulado varios diseños provisorios que no llegaban a la
propuesta explícita de una reforma agraria. Ésta se realizó como consecuencia de la
rebelión indígena y de las tomas de tierras. Un año después de que entró en funciones el
gobierno revolucionario, se promulgó en Ucureña el decreto que dio legalidad a la
liberalización de la fuerza de trabajo rural-indígena y al reparto de tierras.
El INRA lleva ya siete años aplicando la ley, y con este fin ha hecho inversiones
por alrededor de 42 millones de dólares [Link]. otorgados por organismos de
cooperación internacional. Estos recursos se han destinado principalmente al proceso de
saneamiento y titulación de las tierras comunitarias de origen (TCO) en la región de los
llanos y del oriente, sobre todo mediante un proceso de tercerización de contratos con
empresas privadas que llevaron a cabo evaluaciones técnico-jurídicas de los expedientes
agrarios, pericias de campo, estudios de georreferencia, y registros y catastro de los
predios.
1.2. Objetivos
1.2.1. Objetivo General
Analizar el impacto social, ambiental cultural, y político que dicha reforma ocasiono en su
época.
1.3. Justificación
La reforma agraria en Bolivia, fue un hecho histórico que tubo como uno de sus
principales objetivos fueron la abolición total de la servidumbre campesina, la
eliminación de los latifundios y haciendas, la dotación de tierras a los campesinos que no
la poseyeran y la devolución a las comunidades indígenas de las tierras que les fueron
usurpadas, lo que constituye un realce en importancia por la protección del derecho de
tierras a esta segmentación de clase social boliviana.
La reforma agraria en Bolivia cumplió con su objetivo de origen en relación a las personas
originarias campesinas del altiplano y valles del territorio boliviano,
Reforma agraria
Según Gutelman (1978), La Reforma Agraria es el cambio de una estructura agraria a otra o,
más propiamente, su proceso. En Bolivia sus objetivos repartir tierras a los campesinos a fin de
otorgarles la posesión legal de su espacio de trabajo, para garantizar su seguridad alimentaria y
autonomía de organización.
Valles
Un valle (del latín vallis) es una depresión entre dos vertientes o montañas. Es un canal
natural de la superficie terrestre, que se inclina hacia un arroyo, lago o masa de agua. Los
sistemas de valles se extienden a través de llanuras, colinas y sistemas montañosos. En Bolivia
existe diversos pisos ecológicos y regiones pero entre los valles se encuentran en mayor
superficie en los departamentos de Sucre, Tarija y Cochabamba.
Altiplano
Historia
Según Jean Romero (1990), es mucho más que una simple recopilación de fechas y eventos
pasados. Es un vasto campo de conocimiento que nos permite comprender el presente y
proyectar el futuro. La historia de Bolivia es muy amplia, pero se puede decir el país se declaró
independiente el 6 de agosto mediante la Asamblea General de Diputados de las Provincias del
Alto Perú en 1825 con el nombre de República de Bolívar que fue cambiado por República de
Campesinos
Comunidad
Max Weber (1915), menciona que la comunidad es una relación social cuando y en la medida
en que la actitud en la acción social, se inspira en el sentimiento subjetivo (efectivo o tradicional)
de los participantes de construir un todo. En Bolivia Lo comunitario es la expresión de las
matrices de sociabilidad pre-existentes a la nación política moderna, que han sido desarticuladas
y subordinadas al orden colonial que da origen al Estado boliviano, cuyos principios de
articulación societal persisten, aunque de manera fragmentada y despojada de su potencial.
En Bolivia fue promulgada el 2 de agosto de 1953 bajo el gobierno de Victor Paz Estenssoro
presidente Constitucional de la República, con 177 artículos
Capítulo 3. Método
3.1Tipo de Investigación
Una de esas fuentes de investigación en Derecho son sin duda, los documentos
escritos como son las leyes y todo el conjunto de disposiciones legales agrarias, las que
nos informan las formas de tratamiento legal aplicadas a la tenencia y distribución de
tierras. En la investigación del tema, se han recogido como antecedentes de legislación
histórica, todas aquellas disposiciones legales agrarias escritas a partir de la Ley de
Reforma Agraria del 2 de agosto de 1953, que introdujo en nuestra legislación agraria.
Este método se adaptara a las exigencias actuales y las necesidades del momento
es utilizado en la parte del marco histórico genérico para encajarlo con el marco teórico,
este método cuando de la observación de los hechos generales a hechos particulares, una
vez realizado el estudio y análisis de hechos y fenómenos en particular y su aplicación se
objetivará en la parte de conclusiones del presente trabajo investigativo. Por un proceso
investigativo inferiremos de algunos casos particulares observados la ley general que los
rige y que vale para todos los de la misma especie.
Como el método deductivo es aquél que parte los datos generales aceptados como
valederos, para deducir por medio del razonamiento lógico, varias suposiciones, es decir;
parte de verdades previamente establecidas como principios generales, para luego
aplicarlo a casos individuales y comprobar así su validez, es menester este método por la
imperiosidad de enlazar la teoría con el objeto de investigación del presente trabajo. En el
trabajo se trata de un procedimiento que consiste en desarrollar una teoría empezando por
formular sus puntos de partida o hipótesis básicas y deduciendo luego sus consecuencias
con la ayuda de las subyacentes teorías formales. El marco teórico en el cual aparecen una
serie de condicionantes iniciales o premisas, se deducirán las afirmaciones sobre el
fenómeno que se quiere explicar
Variable independiente
Variable dependiente
Las fuentes primarias son aquellas que brindan información de primera mano, es
decir, que consisten en anotaciones o grabaciones del evento en cuestión a estudiar. Se
utilizaran estas fuentes primarias de informes, registros de instituciones públicas, y
hechos registrados históricos.
Las fuentes secundarias en cambio son aquellas que refieren los hechos de manera
indirecta, es decir, a partir de las revisiones, críticas o reconstrucciones hechas por
alguien. Se utilizara la recopilación de autores famosos de la historia de Bolivia.
En 1965, Bolivia creó el Instituto Nacional de Colonización (INC) para fomentar la migración
a las tierras bajas y, de paso, creó una burocracia paralela y superpuesta para la concesión de
títulos de propiedad. Ambas instituciones distribuyeron tierras en la Amazonia boliviana al
creciente flujo de emigrantes indígenas de las tierras altas andinas. Los proyectos de
colonización organizada de la década del 70 crearon áreas de pequeños agricultores en el
Chapare, Cochabamba, Alto Beni, La Paz , y San Julián, Santa Cruz .
En 1992, el INC se fusionó con el INRA, que fue reformado para proteger los derechos de
propiedad como parte del programa en curso para crear una economía de mercado. Codificado
por la Ley INRA de 1996, el sistema de tenencia de tierra incluía disposiciones para la
El altiplano boliviano es una de las pocas regiones del mundo donde se encuentra una
población que vive a alturas de 4 000 m. Su principal actividad es el pastoreo pero además
practica cultivos de subsistencia de variedades nativas altamente resistentes a las heladas y
sequías. En estas regiones el crecimiento de la población está generando nuevos y graves
problemas ambientales, dada la escasez de recursos naturales.
El hecho de que 3,5 millones de habitantes rurales vivan en los ecosistemas de altura de valles
y altiplano a más de 2 500 m es en sí mismo un factor de notables consecuencias sociales,
económicas, culturales, ambientales y políticas. Se suele olvidar que las condiciones climáticas
(temperatura, humedad), calidad y textura de los suelos, y el nivel de erosión determinan grandes
limitaciones para el aumento de la productividad y obligan cada vez más a los habitantes a
combinar actividades agrícolas con otras actividades que generen ingresos. En estas regiones de
altura es sumamente difícil expandir la frontera agrícola de forma sostenible, en consideración de
un contexto de economía de mercado abierto y globalizado en el cual los productos
agropecuarios de otros países -provenientes de zonas de menor riesgo climático y con altos
subsidios directos e indirectos- obtienen precios mucho más bajos. De hecho, la mera
subsistencia en estos ecosistemas es extremadamente difícil, especialmente cuando las políticas
macroeconómicas y las inversiones públicas desalientan sistemáticamente el desarrollo rural.
Uno de los principales sistemas montañosos del mundo es el andino, y de él forman parte los
valles y el altiplano boliviano. En esta región, «el pequeño tamaño de las parcelas cultivables, la
falta de inversión pública en infraestructura, la naturalmente baja productividad típica de las
elevadas alturas de tierras áridas, la extendida erosión del suelo y la pérdida de fertilidad
conducen a una situación de pobreza endémica y creciente expulsión migratoria. La pobreza y la
inseguridad alimentaria son muy graves y generalizadas» (FAO, 2002).
El altiplano norte es una subregión privilegiada del altiplano boliviano a causa del microclima
de la región circunlacustre (Titicaca), pero principalmente por la cercanía y facilidad de
comunicación con los mercados de productos agropecuarios de las ciudades de La Paz y El Alto,
donde vive un millón y medio de consumidores. Lo mismo ocurre con el valle central de
Cochabamba y la influencia ejercida por La Paz. A diferencia del altiplano central y sur, los
productores indígenas del altiplano norte y de los valles centrales están plenamente incorporados
a una dinámica de economía de mercado -con una lógica mercantil dominante- inclusive en
relación con la propiedad (privada) de la tierra y la seguridad jurídica (pedidos de titulación). En
cambio, en las otras regiones del altiplano y los valles, persisten las economías de reciprocidad
parcialmente relacionadas con el mercado, lo que determina una combinación de distintas formas
de propiedad de la tierra.
La situación en los valles es probablemente más compleja y heterogénea. En los valles hay
mayor variedad de suelos, sistemas productivos y formas de acceso a la propiedad de la tierra.
Además, los sistemas de riego comunal y las organizaciones de regantes están más difundidos.
Esto seguramente determina, según las regiones, distintas expectativas y conductas sobre las
formas de titulación en el proceso de saneamiento de la tierra dispuesto por la ley. Este aspecto
no había sido contemplado por la ley de Reforma Agraria de 1953 ni por la Ley INRA de 1996.
La discusión sobre la problemática de la tierra está cada vez más vinculada al debate de los
asuntos relativos al territorio, que comprenden demandas de jurisdicción político-administrativa,
con ciertos márgenes de autonomía, y de acceso a los diversos recursos naturales. Estos
elementos son inseparables del programa de las organizaciones campesinas e indígenas.
Diferentes estudios concuerdan en señalar que la población rural andina tiende a ser cada vez
más vieja (FAO, 2003). Los productores agrícolas no se sienten atraídos por las regiones
deprimidas de montaña en las que las condiciones de vida son adversas, no sólo por la ausencia
de servicios públicos, caminos vecinales, energía eléctrica, agua potable, educación y salud, sino
por las condiciones climáticas extremas, como frecuentes heladas y sequías. Por consiguiente, la
mayoría de los jóvenes emigra a los centros urbanos buscando mejores condiciones de vida, y
abandona en muchos casos las pocas tierras recibidas en herencia de sus padres.
Múltiples datos estadísticos demuestran que la pobreza afecta mayormente a las mujeres
rurales. En el caso de Bolivia, las mujeres indígenas-campesinas se encuentran en el último
eslabón de la pobreza. Por ello, muchas instituciones están promoviendo acciones de
discriminación positiva con el criterio de que la seguridad de la tenencia de la tierra es
fundamental para la supervivencia y el empoderamiento de las mujeres rurales de escasos
recursos (Salazar, 2003)
A pesar de que la reciente normativa agraria boliviana ha optado por la equidad distributiva
respecto al recurso tierra[5], las normas consuetudinarias relacionadas con las prácticas de
herencia afectan negativamente a la mujer porque se tiende a privilegiar en la herencia al jefe de
hogar, que es generalmente el hombre. En las comunidades campesinas e indígenas -regidas por
la tenencia comunal de la tierra- también prevalece la facultad de los hombres para decidir sobre
las formas de distribución y redistribución de la tierra.
En los últimos años se ha intentado profundizar el conocimiento de la región andina con una
visión más integrada que intenta recuperar la complejidad del cambio productivo agrario y sus
repercusiones en el tiempo y en el espacio. El debate se concentra en las «estrategias de
supervivencia» (así llamadas por varios autores latinoamericanos en las décadas de 1970 y
1980), con el objeto de comprender mejor las complejas interacciones entre los medios de
sustento rural, las políticas económicas y las instituciones que influyen sobre estas últimas.
No obstante, los análisis y debates sobre el tema de la tierra y el territorio son parciales y en
muchos casos sesgados por una visión exclusivamente macropolítica del Estado. El asunto es
importante porque la tierra y el territorio[7] constituyen elementos de un conjunto más amplio de
sistemas en un país de población indígena mayoritaria como Bolivia (Pacheco y Valda, 2003).
Hace 20 años, autores como Albó (1985) llamaban la atención sobre el asunto de la tierra en
la región del altiplano por la significativa presencia del ayllu[8] andino que, pese a la
colonización externa e interna, mantenía ciertos rasgos esenciales de la estructura política,
económica y social de la antigua forma de organización. En el ayllu y en la comunidad andina, el
«fraccionalismo» se expresa en la posesión individual y colectiva de las tierras de la comunidad.
En las últimas dos décadas, la política macroeconómica liberal dominante en el ámbito nacional
e internacional podría estar debilitando estas formas de organización y de gestión de los recursos
y convirtiéndolas en sistemas de tenencia individuales.
Otro aspecto importante pero poco estudiado -sobre todo en el altiplano cercano a las
ciudades de El Alto y La Paz- es el papel determinante que juegan los residentes en la
configuración de nuevas estructuras de propiedad de la tierra y de poder de las comunidades. Los
residentes tienen mayor acceso a los partidos políticos, a la información, a las instituciones
públicas, y principalmente a la educación. Este acceso privilegiado a los activos, tanto urbanos
como rurales, les permite jugar un papel de liderazgo en la estructura organizacional de las
comunidades. Viven en las ciudades pero mantienen tierras y propiedades, y son menos pobres
que el resto de la población. No les interesa el saneamiento de la propiedad de la tierra dispuesto
por la Ley INRA (1996) porque les obligaría a declarar en registros de catastro y Derechos
Reales todos sus bienes y activos urbanos y rurales. Por eso son los principales opositores a la
aplicación de la Ley INRA. Sin embargo, debido a su acceso al conocimiento, a la información y
a su mayor nivel de educación, son también un motor del desarrollo económico y agropecuario
rural y agentes de cambio.
No está claro qué tipo de control ejercen los residentes sobre los recursos naturales y
específicamente sobre el acceso y propiedad de la tierra en sus comunidades de origen. No se
sabe con certeza si los ex campesinos, que antes vivían en el altiplano o los valles, y ahora viven
en las ciudades, impiden la reconstitución de parcelas de tamaños ambiental y económicamente
sostenibles en las comunidades. Al mantener la propiedad de las tierras que recibieron de la
Reforma Agraria de 1953, los residentes han «perjudicado» a los que se quedan en el campo. Es
necesario averiguar si los «usos y costumbres» son, en este caso, un pretexto para acumular
tierras en manos de quien no la trabaja directamente, o si más bien son elementos de cohesión
social y cultural que entran en contradicción con aspectos de sostenibilidad ambiental y de
equidad. No se sabe si los residentes son los que están creando y controlando desde las ciudades
un mercado de tierras en el altiplano y los valles, no por el mecanismo «definitivo» de la
compra-venta, sino mediante formas temporales y encubiertas de arriendo («al partir», aparcería,
alquiler).
En el altiplano y los valles la propiedad de la tierra está muy fragmentada. Pocos reconocen
que esta fragmentación data de antes de la Reforma Agraria de 1953 y que estuvo determinada
por factores medioambientales, especialmente en el altiplano. La tendencia sostenida hacia la
propiedad privada y la actividad económica familiar, que han acompañado la Reforma Agraria
desde 1953, es cada vez mayor en el marco de las relaciones sociales comunales. Sin embargo
desde los años 1990, la tercera generación -los «nietos» de la Reforma Agraria- ya no consigue
acceder a tierras en superficies sostenibles. Por eso emigra más frecuentemente a las ciudades,
diversifica al extremo sus estrategias de supervivencia o busca tierras en otras partes del país.
Durante el paso a la tercera generación se aprobó la nueva Ley de Tierras (INRA, 1996) y se
estableció que todo nuevo asentamiento a título gratuito (dotación) en tierras fiscales en los
llanos debería ser exclusivamente en beneficio de comunidades que solicitaran la tierra en
«propiedad comunitaria» (propiedad que no se puede subdividir ni enajenar). Este punto de la
Ley INRA de 1996 ha sido abiertamente rechazado por casi todos los dirigentes del altiplano y
de los valles: se exige acceder gratuitamente a nuevas tierras fiscales en los llanos amazónicos
del oriente al amparo del concepto de propiedad privada. El Movimiento sin Tierra (MST)
estaría orientado hacia esta dirección.
Desde hace una década, la población de la zona rural del altiplano y los valles se está
manteniendo relativamente constante en cerca de 3 millones de habitantes, y ello demostraría que
gracias a las actuales tecnologías, productividades y rendimientos, esa región de altura habría
llegado al límite máximo de expansión de la frontera agrícola y de la producción agropecuaria.
Esto indicaría que la incorporación de actividades económicas no agrícolas en esa zona rural se
realiza principalmente para compensar pérdidas de ingresos en el sector agropecuario o
disminuciones en la productividad de la tierra, y no siempre significaría un aumento del ingreso
familiar total. El altiplano y los valles son exportadores de recursos humanos calificados,
especialmente jóvenes, tanto hombres como mujeres, pero no se sabe bien cómo la dinámica
económica generada por el mercado de las ciudades, las nuevas costumbres difundidas por los
medios de comunicación, especialmente la televisión, y el atractivo de la vida en las ciudades,
afectan a las formas de acceso y propiedad de la tierra.
Muchos estudiosos critican que, una vez distribuida la tierra -especialmente a las familias-, la
Reforma Agraria de 1953 dejase a los campesinos abandonados a su suerte, sin ningún apoyo ni
políticas públicas explícitas de desarrollo rural; pero otros afirman que la Reforma fue respetuosa
de la autodeterminación de los indígenas-campesinos al no imponerles formas de organización,
representación o propiedad de la tierra, ya que dejó que cada familia y comunidad optara por las
más conformes a sus necesidades.
La aplicación de las leyes de Participación Popular (1994) y de tierras del INRA (1996) ha
despertado expectativas y puesto en conflicto la tradicional forma de relación de la sociedad civil
rural con el Estado. Desde 1994, la influencia del Estado se extiende a las comunidades
indígenas-campesinas a través de los municipios, que en su gran mayoría están ahora gobernados
por indígenas campesinos (Albó, 2001). En una región andina de fuertes organizaciones
indígenas muy celosas de su independencia del Estado nacional, las demandas de titulación de
tierras comunitarias de origen (TCO), a las que se añade una exigencia de autonomía política -
para la reconstitución de los ayllus precolombinos- junto con el fortalecimiento de identidades
étnicas (art. 171 de la Constitución Política del Estado, Bolivia multicultural y pluriétnica),
marcan el inicio de una nueva etapa en la historia republicana que pone en cuestión la actual
división político-administrativa municipal en vigencia desde 1994. Pero no sólo está en cuestión
la circunscripción municipal y su relación con las comunidades indígenas, sino la propia
concepción del Estado nacional. Las actuales normas jurídicas (Ley de Participación Popular y
En la región andina del altiplano y valles ya no hay más tierra que distribuir. Toda o casi toda
la tierra ya fue distribuida con la Reforma Agraria de 1953. Y toda o casi toda la tierra
distribuida mediante reparto y devolución a las comunidades indígenas está siendo sometida a
fuerte presión debido al uso excesivo ejercido por las unidades familiares productoras
campesinas indígenas.
En 2005, Bolivia eligió a Evo Morales con una victoria aplastante que dio a su partido
político, el Movimiento al Socialismo (MAS), el control total del Congreso desde la restauración
de la democracia en 1986. La clave de su éxito electoral fue una plataforma basada en los
derechos indígenas y su reivindicación de tierra y territorio, que atrajo el apoyo abrumador de las
naciones indígenas de las tierras bajas, además de los pueblos quechua y aymara del altiplano
andino. Evo Morales y sus aliados indígenas reescribieron la Constitución, cambiaron el nombre
del país y empezaron a desmantelar el marco institucional impuesto a Bolivia por el Consenso de
Washington. Uno de los primeros puntos de la agenda legislativa fue reformar la Ley INRA con
un énfasis en los derechos de las comunidades indígenas y los pequeños agricultores.
El gobierno de Evo Morales hizo de las poblaciones agrarias una prioridad y procedió a
demarcar los límites de miles de propiedades rurales en el altiplano andino. En la Chiquitania,
más específicamente en el departamento de Santa Cruz, esto consistió en formalizar las
concesiones de tierras otorgadas por grandes terratenientes a sus arrendatarios indígenas en las
décadas de los años 60 y 70. En el norte de Bolivia, el INRA utilizó el sistema comunitario para
distribuir tierras a grupos de familias que habitaban los bosques y se asentaron en la región
durante los auges de la explotación del caucho de las décadas de 1890 y 1940.
Al mismo tiempo, el gobierno de Morales atendió los reclamos de cientos de miles de familias
indígenas que habían migrado a las tierras bajas durante los 40 años anteriores.
Aunque habían votado por un gobierno socialista, estas familias querían títulos de propiedad
de sus pequeñas granjas, y en ese sentido, el INRA comenzó a revisar y aprobar títulos de
propiedad a un ritmo sin precedentes. Entre los años 2006 y 2015 se procesaron y validaron
cientos de miles de pequeños predios agrícolas, cifra que superó ampliamente el pésimo historial
de las empresas consultoras que habían sido contratadas durante la primera fase del proceso de
regularización de la tenencia de tierra.
La Ley INRA de 2009 incluye un límite de 5.000 hectáreas a las propiedades y disposiciones
que permiten al Estado recuperar propiedades que no cumplan con los criterios de tener una
Función Económico-Social” (FES). En otras palabras, los propietarios deben usar la tierra o
perderla. Los grandes propietarios cumplen estos requisitos subdividiendo sus propiedades y
contratando agrónomos, silvicultores y abogados para mantener los documentos necesarios y así
demostrar la FES. En el caso de los medianos productores, sin embargo, pueden ser presa de
funcionarios extorsionadores que buscan algún soborno, o de acaparadores de tierras sin
escrúpulos que invaden propiedades con importantes activos forestales o documentos irregulares.
Capítulo 5. Conclusiones
La reforma agraria es una medida esencialmente política, la cual tiene como base una
determinada estructura económica. Bien sea porque las condiciones de producción en el campo
sean de marcado carácter feudal, o semipedal, y en consecuencia se requiere liberar la mano de
obra, mercantilizar el suelo, y permitir de una u otra manera que el capital penetre en el campo
articulándose a la industria, lo cual requiere liberar al campesinado de la sujeción de los
terratenientes feudales y de la extracción de rentas.
Un vehículo expedito para llevar a cabo esto es la revolución agraria que derroca a los
terratenientes, y entrega la tierra a los campesinos. Tal revolución se le plantea, históricamente
hablando, a dos clases: a la burguesía y al proletariado. Pero solo el segundo es capaz de llevarla
a cabo de manera ininterrumpida (lo cual es diferente de revolución permanente), hasta ligarla
por una cadena de hechos indisolubles a la revolución socialista. La burguesía industrial también
se plantea el problema, por las razones acá tantas veces señaladas, del obstáculo de la renta del
suelo; pero aunque la burguesía industrial puede impulsar una revolución agraria que libere al
campesinado, en la etapa histórica del imperialismo, tal posibilidad es muy remota, por ser el
imperialismo, en la esfera de lo político, esencialmente anti-democrático y reaccionario. Si se
tiene en cuenta que la revolución agraria y la distribución de tierras comportan una amplia
movilización del campesinado, lo natural entonces es que la burguesía tema las posibilidades de
movilización de las masas y el papel a cumplirse por la clase obrera en ese contexto.
vinculante entre el proceso de saneamiento, titulación, registro y catastro (que ejecuta el INRA) y
el municipio.
Referencias
Albó, X. 1995. Bodas de plata o réquiem para la reforma agraria. CIPCA, La Paz.
Deininger, K. 2003. Land policies for growth and poverty reduction. A World Bank Policy
Research Report. Banco Mundial, Washington, DC.
Murra, J.V. 1975. Formaciones económicas y políticas del mundo andino. Instituto de
Estudios Peruanos, Lima.
Pacheco, D. y Valda, W. 2003. La tierra en los valles de Bolivia. Apuntes para la toma de
decisiones. Fundación Tierra, La Paz.
Urioste, M. 2000. Bolivia: reform and resistance in the countryside (1982-2000). ILAS,
Fundación Tierra, La Paz.