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193

Héctor Faúndez Ledesma

Caracas, 01 de julio de 2016


Ref. Caso San Miguel Sosa y otras vs. Venezuela
Escrito autónomo de Solicitudes, Argumentos y Pruebas

Señor Presidente
Y demás jueces de la
Honorable Corte Interamericana de Derechos Humanos

Quien suscribe, Héctor Faúndez Ledesma, abogado,


, en representación de Rocío
San Miguel, Thais Peña y Magally Chang, víctimas en este caso, en los
términos del artículo 40 del Reglamento de la Corte, dentro del plazo
previsto para ello y en la forma estipulada en el artículo 28.1 del mismo
Reglamento, someto ante Uds. el escrito autónomo de solicitudes,
argumentos y pruebas en el caso de la referencia.

1. Los antecedentes
Aunque no formen parte de los hechos del caso, en la forma en
que el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
los da por establecidos, para entender el contexto en el que ellos se
produjeron y para valorar la prueba de esos hechos, o para establecer
un patrón de conducta que corresponda a los hechos que aquí se
denuncian y que permita presumir que las víctimas en este caso han
sido víctimas de ese patrón de conducta, consideramos relevante tener
en cuenta los antecedentes del caso que hoy la Corte tiene ante sí.

a) La crisis política y los antecedentes de la


discriminación
El 26 de abril de 1.999, el antiguo Congreso de la República de
Venezuela, aprueba la primera Ley habilitante que le permitía al
entonces Presidente de la República, Hugo Chávez, gobernar mediante
decretos-leyes. En los meses siguientes, el Presidente de la República
dictaría 53 Decretos Ley. La segunda Ley Habilitante fue requerida al
Parlamento en el año 2000 y concedida por un lapso de un año. Se
dictaron 49 textos legales algunos de los cuales (como la nueva ley de
pesca y la nueva ley de tierras y desarrollo agrario) fueron muy
polémicos y generaron el rechazo de ciertos sectores sociales,
conduciendo a numerosas manifestaciones y protestas, las que
llevaron a la convocatoria a un paro nacional, de 24 horas, el 10 de
diciembre de 2001, en el que comenzó a pedirse la renuncia del

1
194

Presidente de la República, y luego a un segundo paro, el 9 de abril de


2002.
El 11 de abril de 2002, en una confusa situación en que el entonces
Ministro de la Defensa anunció que el alto mando militar le había
solicitado su renuncia al Presidente de la República a la cual éste había
accedido, se produjo un golpe de Estado en el que el empresario Pedro
Carmona Estanga, presidente de la asociación de empresarios
FEDECAMARAS, que no figuraba en la línea de sucesión constitucional,
se autoproclamó como Presidente de la República. Poco más de 30
horas después, el Presidente Hugo Chávez fue restablecido en el cargo,
pero la inestabilidad política continuó, dando paso a la persecución de
los adversarios del régimen; en este sentido, se destituyó a la plana
mayor y a diecinueve mil (19.000) empleados de Petróleos de
Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA), la empresa petrolera estatal. A
partir de allí, comenzó en Venezuela una práctica generalizada y
sistemática de persecución por motivos políticos, que derivó en
centenares de miles de personas despedidas de sus empleos en la
administración pública o en las empresas del Estado, miles de personas
a las que se les negó un documento de identidad, miles de personas
que ya no pudieron seguir contratando con el Estado, o niños a los que
se retiró un beca de estudio porque sus padres habían firmado la
solicitud de referéndum revocatorio presidencial.

b) La convocatoria al referéndum consultivo


Varios intentos desde la sociedad civil y partidos políticos se dieron
en la dirección de activar el derecho consagrados en el artículo 71 y 72
de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela referidos a
las diversas modalidades de referéndum.

En ejercicio del derecho previsto en el art. 71 de la Constitución,


como una solución a la grave crisis política que afectaba al país,
durante el mes de agosto de 2002, los Partidos políticos de oposición
y organizaciones de la sociedad civil promueven un referéndum
consultivo para solicitar la renuncia del Presidente de la República. Las
firmas fueron recolectadas, y entregadas al Consejo Nacional Electoral,
el 4 de noviembre de 2002.

El 24 de noviembre de 2002, el Presidente de la República señaló


que no renunciaría a su mandato, “aunque saquen el 90% de los votos”
en el referéndum consultivo para solicitar su renuncia. A pesar de lo
anterior, el 3 de diciembre de 2002, el Consejo Nacional Electoral
convoca un referendo consultivo de mandato presidencial para el 2 de
febrero de 2003. Sin embargo, el 22 de enero 2003, la Sala Electoral
accidental del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) suspendió la
realización del referendo consultivo convocado para el 2 de febrero de
2003, e impidió la posibilidad de organizar cualquier ‘proceso electoral,
consulta u otros mecanismos de participación ciudadana en los asuntos

2
195

públicos’, mientras la Asamblea Nacional no designara a las nuevas


autoridades del Consejo Nacional Electoral.

En ejercicio previsto en el art. 72 de la Constitución, el 2 de febrero


de 2003 se inició una nueva jornada de recolección de firmas por parte
de la sociedad civil, denominada ‘El firmazo’, para solicitar la
revocatoria del mandato presidencial, promovida por la asociación civil
SUMATE. La recolección de firmas fue declarada nula por el Consejo
Nacional Electoral y los organizadores de la consulta fueron acosados
y perseguidos, incluso judicialmente.

c) Los obstáculos para el referéndum revocatorio


El 20 de agosto de 2003, la sociedad civil y los partidos políticos
de oposición consignaron más de tres millones de firmas, obtenidas en
las jornadas ‘del firmazo’, para exigir al Consejo Nacional Electoral
(CNE) la realización de un referéndum que se pronunciara sobre la
continuación de Hugo Chávez en el ejercicio del cargo de Presidente de
la república.

Sin embargo, el 12 de septiembre de 2003, el Consejo Nacional


Electoral declaró inadmisible, por extemporánea, la solicitud de
convocatoria a un referéndum revocatorio efectuada por 3.236.320
ciudadanos. Para proceder a dicha convocatoria, el CNE estableció más
de treinta condiciones técnicas para poder llevar a cabo un referéndum
revocatorio presidencial. Esas condiciones reglamentaron
rigurosamente el ejercicio del derecho previsto en el art. 72 de la
Constitución, incluyendo el tipo de papel a utilizar y la redacción de la
pregunta que se formularía a los ciudadanos, e hicieron indispensable
convocar a una nueva recolección de firmas, en los términos fijados
por el CNE, a la que se denominó ‘el reafirmazo’.

El 17 de octubre de 2003, el Presidente de la República, Hugo


Chávez Frías, amenazó, en un acto público televisado, que “El que
firme contra Chávez, ahí quedara su nombre registrado para la
historia; porque va a tener que poner su nombre y su apellido, y su
firma, y su número de cédula y su huella digital.”

El 11 de noviembre de 2003, el Defensor del Pueblo sugirió a los


Defensores Delegados de los Estados, y exigió a los Directores
Generales de la Defensoría del Pueblo, que se abstuviera de participar
en “el reafirmazo”. El 22 de noviembre de 2003, la Coordinadora de los
Círculos Bolivarianos afectos al oficialismo, y presidenta del Fondo
Único Social del Estado Miranda, señora Lina Ron, declaró ante los
medios de comunicación:“Yo no voy a permitir que en ningún punto de
recolección firmen en contra de mi comandante en jefe; contra el
hombre más grande de esta patria; contra el Mesías de esta tierra;
contra el hombre más bueno que nunca tuvo la patria. Y quien lo haga,
o el me mata a mi o yo lo mato a él.”
3
196

Entre el 28 de noviembre y el 1 de diciembre de 2003, se realizó


la jornada de recolección de firmas denominada ‘el reafirmazo’,
organizada por el Consejo Nacional Electoral, para convocar a un
referéndum sobre la revocatoria del mandato del Presidente de la
República. Rocío San Miguel, Magally Chang y Thais Peña, acudieron a
sus centros de votación a ejercer su derecho constitucional de solicitar
la convocatoria a dicho referéndum, como millones de venezolanos lo
hiceron.

El 2 de diciembre de 2003, el Ministro de Infraestructura, Diosdado


Cabello, en una medida tomada durante un gabinete político realizado
en la sede de la Vicepresidencia de la República, informó al país que
las firmas recabadas por la oposición serán expuestas en los centros
de recolección utilizados durante ‘el firmazo’, para que los 24 millones
de venezolanos verificaran las firmas recogidas.

El 19 de diciembre de 2003, la oposición consignó ante el CNE las


firmas recogidas y requeridas para convocar el referéndum revocatorio
presidencial.

El 30 de enero de 2004, antes de que el Consejo Nacional Electoral


validara las firmas consignadas por la oposición para solicitar el
Referendo Revocatorio Presidencial, el Presidente de la República,
Hugo Chávez Frías solicitó al CNE que le entregara al Diputado Luis
Tascón copia de las planillas originales de todos los firmantes.

El 01 de febrero de 2004, el directorio del Consejo Nacional


Electoral autoriza al “Comando Maisanta”, cuyo representante era el
Diputado Luis Tascón, a fotocopiar todas las planillas entregadas por la
oposición a través de las cuales se había solicitado el referéndum del
mandato del Presidente de la República. A partir de la entrega de las
firmas recolectadas en ‘el firmazo’, el discurso oficialista empezó a
señalar que la recolección de firmas había sido fraudulenta, y comenzó
a desarrollarse la idea por parte del Gobierno y el Consejo Nacional
Electoral, de crear “un mecanismo de reparos”, que permitiera a
quienes solicitaron el referendo revocatorio presidencial, ratificar su
firma o retirarla. Por esta vía, se descalificó a cientos de miles de
firmas, correspondientes a ciudadanos que no tuvieron ninguna
oportunidad de reconfirmarlas, y se objetó, con distintas excusas, las
firmas de más de un millón de ciudadanos. A partir de este momento,
se comenzó a presionar a los funcionarios y empleados públicos para
que desconocieran sus firmas, o para que las retiraran.

El 15 de febrero de 2004, el Presidente de la República en su


programa de televisión dominical, ‘Aló Presidente’, recomendó al país
visitar la ‘Lista Tascón’, indicando la dirección de la página web donde
se podía consultar quienes habían firmado en su contra. Una página
Web del Diputado Luís Tascón [http://www.luistascon.com/], creada
4
197

por el oficialismo, con el fin de demostrar las presuntas acciones


fraudulentas de la oposición. Esta página se creó en el mes de febrero
de 2004, y se le incorporó un “Buscador Global de Firmas”, que
permitía investigar los nombres de aquellos ciudadanos venezolanos
que estamparon su firma para exigir la realización del referéndum. Para
ello, solo bastaba ingresar el número de cédula d identidad del usuario
y el buscador desplegaba la información necesaria para saber si el
ciudadano en cuestión había firmado o no la solicitud para la realización
del referendo revocatorio. El buscador, además, contaba con un
formulario para imprimir y realizar las correcciones necesarias e,
incluso, denunciar a través de un teléfono 0800-372833-1 (0800-
372833-1), la indebida inclusión del nombre del usuario entre los
firmantes del referéndum. En la referida página web, se acusaba a los
firmantes de formar parte de un fraude y ser traidores a la patria.

La base de datos conocida como Lista Tascón estaba y está (pues


aún puede conseguirse) a disposición de todas las oficinas públicas y
era consultada al momento de tramitar un documento de identidad,
solicitar un empleo, intentar contratar con el Estado, postular a una
beca de estudio, etc.

El 20 de marzo de 2004, el Ministro de Salud de Venezuela declaró


a los medios de comunicación social que “Firma contra Chávez es un
acto de terrorismo”, y que “Un traidor no puede estar en un cargo de
confianza y que los que sean necesarios, los que hayan firmado, están
botados.”

El 29 de marzo de 2004, el Ministro de Relaciones Exteriores de


Venezuela declara a los medios de comunicación social, lo siguiente;
“Considero lógico que un funcionario con cargo de confianza que haya
firmado contra Hugo Chávez, ponga su cargo a la orden; en caso
contrario, será transferido a otras funciones dentro de la cancillería. No
será despedido, pero ya no podrá ser un cercano colaborador, porque
no cree en la política definida por el Presidente.” Durante todo el mes
de marzo, numerosas denuncias de discriminación por razones políticas
fueron reportadas por los medios de comunicación social.

El 20 de abril de 2004, el Presidente del Consejo Nacional Electoral


anunció que 1.192.914 firmas solicitando el referéndum revocatorio
presidencial debían ir a reparo en la fecha que a tal fin convocara el
ente comicial. Adicionalmente, el CNE señaló que en la “jornada de
reparos”, además de la convalidación de las firmas sujetas a reparo,
podrían retirarse firmas por parte de aquellos solicitantes que hubiesen
cambiado de opinión. El acto de reparos convocados por el Consejo
Nacional Electoral se efectuó el 27 de junio de 2004. Rocío san Miguel
cuya firma había sido objetada, quedando sujeta a reparo, convalidó
su firma ante el Consejo Nacional Electoral.

5
198

d) La falta de independencia del poder judicial


Como se demostrará con la evidencia que se acompaña y con la
prueba testimonial y pericial que en este mismo escrito se ofrece, el
poder judicial venezolano se encuentra sometido a las directrices del
poder ejecutivo; incluso, la propia presidenta del TSJ llegó a manifestar
que la independencia de los poderes públicos resultaba perniciosa para
el funcionamiento del Estado y que lo que se requería era una
cooperación y coordinación de la actividad de los poderes públicos. Eso
fue, precisamente, lo que ocurrió en este caso: hubo una perfecta
coordinación entre todos los poderes públicos, incluyendo al poder
judicial, para ejecutar una decisión contraria a los principios y reglas
previstas en la Constitución de Venezuela, la cual resultaba en una
discriminación de centenares de miles de ciudadanos, por razones
puramente políticas.

e) La coordinación entre los distintos poderes públicos


Como se demostrará con la prueba que se acompaña, en el
presente caso hubo una perfecta coordinación entre lo decidido por el
Presidente de la República y lo ejecutado por el Consejo Nacional
Electoral, entregando al gobierno una copia de las planillas de todos
aquellos que habían firmado solicitando el referéndum revocatorio
presidencial; en segundo lugar, el CNE colaboró con el gobierno, dando
a las personas que habían firmado a favor del referéndum revocatorio
la oportunidad de retirar sus firmas (una opción que no estaba prevista
por la Constitución), reforzando, de esta forma, las presiones
gubernamentales para que se desconocieran o se retiraran esas firmas.

Las medidas adoptadas por el CNE fueron igualmente


acompañadas por la indiferencia de la Fiscalía General de la República
y de la Defensoría del Pueblo que no investigaron estos hechos o que,
de haberlo hecho, hasta el momento no ha dado a conocer los
resultados de esa investigación. Además, ante los distintos recursos
jurisdiccionales que se intentaron, los tribunales se limitaron a avalar
lo que ya había decidido el gobierno nacional.

f) La existencia de un patrón de conducta de


discriminación por razones políticas
En Venezuela, con la llegada de Hugo Chávez a la Presidencia de
la República, la persecución por razones políticas comenzó muy
temprano, manifestándose en la negativa de acceso a un puesto de
trabajo, en la preferencia de los afines al chavismo, como si ésta
condición fuera un requisito indispensable para obtener un empleo
público, y, sobre todo, con el despido, desde el año 2002, de los
trabajadores de la industria petrolera (PDVSA) que se manifestaron
contrarios al proyecto político chavista.

Esa persecución, ideológicamente orientada, continuó con todo


vigor después de que se solicitara la realización del referéndum
6
199

revocatorio presidencial y, particularmente, después de confeccionada


la Lista Tascón, con los nombres y demás datos de identificación de
quienes firmaron la solicitud de dicho referéndum. A partir de ese
momento, contando con esa lista como una inmensa base de datos que
incluía a todos los ciudadanos venezolanos, indicando su inclinación
política, se comenzó a despedir a los opositores al gobierno que
laboraban en las más diversas oficinas públicas o empresas del Estado.
No fue éste un hecho puntual que se redujera, exclusivamente, al
Consejo Nacional de Fronteras, dependiente del Ministerio de
Relaciones Exteriores y en la cual laboraban las víctimas en este caso.
Trabajadores del sector de la salud, de la educación, personal del
Ministerio de Relaciones Exteriores, del Fondo de Garantía de
Depósitos, etc., fueron separados de sus cargos sin ningún tipo de
contemplaciones. Aunque parezca paradójico, esta práctica se extendió
incluso a la Defensoría del Pueblo, que debía velar por el respeto de los
derechos y libertades de todos los venezolanos.

Al día de hoy, en circunstancias similares, cuando también está


en curso un proceso de referéndum revocatorio presidencial, esa
práctica de discriminación y persecución política continúa vigente,
afectando no solamente a los empleados de la administración pública
o a quienes contratan con ella, sino a quienes aspiran a acceder a
determinados beneficios sociales o, incluso, a quienes intentan
comprar un poco de comida en los almacenes del Estado.

2. Los hechos del caso


Los hechos del caso son los establecidos en los párrafos 59 y
siguientes del informe de la CIDH, que damos por reproducidos en su
integridad, y que revelan la responsabilidad internacional del Estado
venezolano en la violación de los derechos humanos consagrados en la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio de las
víctimas en este caso.
De los hechos establecidos en el Informe de la Comisión
queremos poner de relieve los siguientes elementos:

a) La participación de las víctimas en la solicitud de


revocatorio
En ejercicio de sus derechos políticos, Rocío San Miguel, Thais
Peña y Magally Chang participaron, con su firma, en la solicitud para la
convocatoria a un referéndum que revocara el mandato del entonces
presidente de la República de Venezuela Hugo Chávez Frías. Al así
hacerlo, las víctimas en este caso actuaron ajustándose plenamente al
ordenamiento jurídico vigente, en los términos previstos en el artículo
72 de la Constitución de Venezuela, que desarrolla los derechos
políticos de los venezolanos. De acuerdo con la citada disposición
constitucional, el ejercicio de este derecho corresponde a todos los
ciudadanos venezolanos, sean o no funcionarios públicos.

7
200

Por lo tanto, además de ser legítima en una sociedad


democrática, la conducta de las víctimas en este caso no podía ser
calificada como ilegal, subversiva, desleal o antipatriótica.

b) La destitución de las víctimas de sus cargos públicos


Rocío San Miguel, Thais Peña y Magally Chang laboraban en el
Consejo Nacional de Fronteras, dependiente del Ministerio de
Relaciones Exteriores. En espera de que se aprobara una Ley Orgánica
de Fronteras, que creara el órgano encargado de dirigir los asuntos
fronterizos del Estado, las tres víctimas en este caso habían sido
contratadas por períodos anuales, que se renovaban periódicamente.
Dichos contratos se renovaron, por última vez, por el plazo de un año,
desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2004; sin embargo, cuando
ya el gobierno disponía de la “Lista Tascón”, y antes de que hubieran
transcurrido tres meses desde su renovación, esos contratos de trabajo
fueron dejados sin efecto.

Las víctimas en este caso fueron destituidas de sus cargos en la


administración pública como una sanción por haber firmado la solicitud
de referéndum revocatorio presidencial; sin embargo, esa sanción no
fue aplicada por una instancia independiente e imparcial, de acuerdo
con un procedimiento previamente establecido por la ley, y en el que
Rocío San Miguel, Thais Peña o Magally Chang pudieran ser oídas,
examinar las pruebas en su contra, presentar evidencia en su favor o
hacer alegatos en su defensa.

Como se demostrará con la evidencia que se aporta en este mismo


acto, así como con el testimonio de los testigos y las declaraciones de
los peritos que se ofrecen, esta sanción tuvo consecuencias físicas,
psicológicas, económicas y sociales en las vidas de las víctimas en este
caso.

El artículo 21, párrafo 1, de la Constitución de Venezuela prohíbe


expresamente las discriminaciones que “tengan por objeto o por
resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en
condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda persona”.
Rocío San Miguel, Thais peña y Magally Chang no fueron tres personas
que, aisladamente, fueran señaladas como opositoras al régimen que
debían ser castigadas con la pérdida de sus empleos; ellas fueron
víctimas de una práctica sistemática, que obedecía a planes
preconcebidos, y que se aplicó masivamente durante el gobierno de
Hugo Chávez, como ocurre hoy bajo el gobierno de Nicolás Maduro.
Como se sostiene en un Informe de Human Rights Watch sobre
Venezuela en la época en que ocurrieron estos hechos, “El gobierno del
Presidente Chávez ha tolerado, alentado y participado en una amplia
variedad de actos discriminatorios contra opositores políticos y críticos.
El capítulo 2 documenta de qué forma el gobierno ha: despedido a
opositores políticos de algunas instituciones estatales y de la compañía
8
201

petrolera estatal y puesto sus nombres en listas negras; negado a


algunos ciudadanos el acceso a programas sociales como consecuencia
de sus opiniones políticas; y discriminado contra los medios de
comunicación, los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil
en respuesta a sus críticas o a su actividad política.” Es precisamente
ese afán de perseguir y castigar a los opositores al régimen lo que
llevó, en el año 2004, a la confección de una lista negra, la “Lista
Tascón”, en la que se incluía a quienes solicitaron la revocatoria del
mandato del entonces presidente Chávez, con el objeto de negarles la
permanencia o el acceso a cargos públicos, el disfrute de servicios o
beneficios sociales, la obtención de documentos de identidad, la
posibilidad de contratar con el Estado, u otros. Esta lista fue
perfeccionada a través de la llamada “Lista Maisanta”, una versión más
completa de la Lista Tascón, de cara a la realización del revocatorio a
efectuarse el 15 de agosto de 2004, la cual consistía en un software
para computadoras personales, que contiene la base de datos en
detalle de 12.394.109 ciudadanos inscritos para ese momento en el
Registro Electoral Permanente, es decir, todo registro electoral de
Venezuela, hasta el 6 de julio de 2004 como indica el disco o compact
disc (CD). El mismo, expresa la tendencia política de una persona al
ingresar su cedula de identidad. Donde claramente puede leerse si la
persona firmó contra el presidente o no. Pudiendo revelar el sistema,
además, si la persona pertenece a la misión gubernamental “vuelvan
caras” o “misión Ribas”, si es abstencionista, entre otros datos que
permiten determinar su perfil político, como se demostrará con la
evidencia que se aporta en este mismo acto, así como con el testimonio
de los testigos y las declaraciones de los peritos que se ofrecen.

c) La complicidad de los poderes públicos


Con la anulación de hecho de la independencia de los poderes
públicos, en el presente caso, una decisión tomada por el poder
ejecutivo ha contado, desde el comienzo, con la estrecha colaboración
del Consejo Nacional Electoral, que facilitó las copias de las planillas de
los electores que firmaron solicitando el referéndum revocatorio
presidencial, con la íntima complacencia de la Defensoría del Pueblo,
que no hizo nada para impedir un acto de discriminación política que
violaba los derechos de las víctimas en este caso y de centenares de
miles de otros ciudadanos venezolanos, y con la complicidad de la
Fiscalía General de la República, que no investigó los hechos, y de los
tribunales de justicia que ignoraron las reclamaciones de quienes
fueron víctimas de la discriminación política o que refrendaron los actos
del Estado en ese sentido.

En sus informes especiales sobre Venezuela, así como en sus


informes anuales, todos los cuales se solicita respetuosamente a la
Honorable Corte que los incorpore al acervo probatorio en este caso,
la CIDH ha subrayado la falta de independencia de los poderes públicos
en general y, particularmente, del poder judicial, los cuales se
9
202

encuentran sometidos al poder ejecutivo. Esta circunstancia se refleja,


por ejemplo, en el hecho que previamente los magistrados del Tribunal
Supremo de Justicia de Venezuela se han desempeñado como ex
ministros de Estado de los gobiernos de Hugo Chávez o de Nicolás
Maduro, como ex gobernadores designados igualmente por Hugo
Chávez o por Maduro, o como altos dirigentes del Partido Socialista
Unido de Venezuela; igualmente, se refleja en las instrucciones dadas
por el Presidente de la República a los jueces y fiscales para que
procedan a la detención o enjuiciamiento de personas vinculadas a la
oposición, incluso señalando cual es la pena que se les debe aplicar;
no es mera coincidencia que esas instrucciones hayan sido
sistemáticamente acatadas. Asimismo, es oportuno recordar las
declaraciones juradas de los ex magistrados del TSJ, Eladio Aponte
Aponte y Luis Velásquez Alvaray, refiriéndose a las instrucciones
recibidas desde el Palacio de Miraflores (la sede del gobierno de
Venezuela), a las reuniones que periódicamente se convocaba en las
oficinas de la Presidencia de la República para determinar el curso de
los procesos judiciales, o a las instrucciones recibidas, por jueces y
fiscales, para fabricar pruebas o manipular evidencia en los procesos
judiciales. Esa falta de provisionalidad de los jueces se refleja en el alto
porcentaje de jueces y fiscales provisorios, algunos de los cuales han
sido destituidos tan pronto se han atrevido a adoptar una decisión que
se aparte de las instrucciones previamente recibidas.

En casos anteriores, la Corte ha podido constatar o ha recibido


abundante evidencia de la falta de independencia de los poderes
públicos en Venezuela y, en particular, de la falta de independencia del
poder judicial y de la Fiscalía General de la República. Aunque no se
consigna en su sentencia, por haberse limitado a la excepción
preliminar alegada por el Estado, en el caso Brewer Carías vs.
Venezuela la Corte recibió evidencia sobre jueces o fiscales que fueron
destituidos por haber decidido a favor de la víctima. Se pide a la
Honorable Corte tener presente, en este caso, toda la evidencia
sometida en los casos anteriores previamente referidos y valorarla
como prueba rendida en este caso.

d) El agotamiento de los recursos de la jurisdicción interna


En el presente caso se agotaron todos los recursos disponibles que
eran adecuados y efectivos para subsanar la situación jurídica
infringida. Incluso, las víctimas en este caso interpusieron una
denuncia ante la Defensoría del Pueblo, la cual fue desestimada y
archivada pues, según esa dependencia, las recurrentes no habrían
logrado probar que fueron víctimas de un acto discriminatorio o de un
abuso de poder.

Por tratarse de un caso de discriminación laboral, se intentó un


recurso de amparo constitucional ante la jurisdicción laboral; sin

10
203

embargo, el tribunal se declaró incompetente, por estimar que éste era


un asunto de la competencia de la Sala Constitucional del TSJ.

Se recurrió ante la Sala Constitucional del TSJ, pero este tribunal


sentenció que no aceptaba la declinatoria de competencia del juzgado
del trabajo, debido a que se trataba de una relación patrono-empleado.
Un año después el tribunal del trabajo admitió la acción de amparo,
pero el Ministro de Relaciones Exteriores alegó que el recurso idóneo
era la vía ordinaria y que, conforme a una cláusula contractual, no se
necesitaba causa alguna para dar por terminado el contrato de trabajo.
En su sentencia, el tribunal declaró sin lugar el amparo, por considerar
que las pruebas aportadas no permitían establecer fehacientemente el
nexo causal entre la decisión de haber firmado la solicitud de
referéndum revocatorio y la decisión de poner fin a la relación laboral.

La decisión anterior, del Juzgado Cuarto de Primera Instancia de


Juicio del Circuito Judicial del Trabajo, fue apelada ante el Juzgado
Tercero Superior del Trabajo del Circuito Judicial del Trabajo, el cual
declaró sin lugar la referida apelación, por considerar que las
accionantes no demostraron que el ejercicio de la potestad contractual
del empleador habría configurado una práctica discriminatoria.

Adicionalmente, se presentó una denuncia penal ante la Fiscalía


General de la República, solicitando iniciar una investigación penal en
contra de los funcionarios que ejecutaron el despido de las víctimas en
este caso, por haber sido realizado como castigo por haber firmado la
solicitud de referéndum revocatorio presidencial. Después de iniciada
la investigación penal, la Fiscalía Trigésima Séptima solicitó el
sobreseimiento de la causa a un juez de primera instancia,
considerando que los hechos no revestían carácter penal y haciendo
notar que no se pudo establecer la violación de un derecho
constitucional ya que se trataba de relaciones establecidas
contractualmente, y según lo estipulado en la cláusula séptima de los
contratos suscritos por las denunciantes el contratante se reservaba el
derecho de dar por terminados dichos contratos. Por lo tanto, el
juzgado correspondiente decretó el sobreseimiento de la causa
indicando, inter alia, que no se había demostrado que la terminación
del contrato de trabajo se debiera al hecho de haber participado en la
solicitud de referéndum revocatorio pero que, si así fuera, “tampoco
tales hechos denunciados constituyen delitos, pues las normas
invocadas como violatorias de derechos constitucionales no
constituyen hecho punible y en todo caso, las desavenencias surgidas
con motivo de una relación contractual no” eran de la competencia de
ese tribunal. Esta decisión fue apelada, por tratarse de hechos que sí
constituían delito y porque la Fiscalía no realizó una investigación
adecuada, pero finalmente, la Sala Séptima de la Corte de Apelaciones
declaró sin lugar este recurso. Teniendo en cuenta errores de Derecho
y violaciones del debido proceso, contra esta decisión de la Corte de
11
204

Apelaciones se intentó un recurso de casación, ante la Sala de Casación


Penal del Tribunal Supremo de Justicia, la cual lo declaró sin lugar, por
considerar que las víctimas en este caso no demostraron la utilidad del
recurso de casación.

No había otros recursos disponibles que agotar. Y, como queda


demostrado, los recursos existentes no fueron efectivos.

3. Los argumentos de Derecho


Este es un caso que concierne no solamente a la violación de
derechos que pueden ser calificados como fundamentales (como son
los derechos políticos, la libertad de expresión y la ausencia de una
protección judicial efectiva, que permita garantizar los derechos
consagrados en la Convención), sino que también a principios básicos
en torno a los cuales gira todo el andamiaje de los derechos humanos,
como es la prohibición de la discriminación y el principio de igualdad
ante la ley; además, las víctimas en este caso fueron objeto de un
procedimiento sancionatorio sin que se observaran las reglas del
debido proceso, del cual derivaron penas crueles o inhumanas y, en
todo caso, degradantes. Se trata, en consecuencia, de un caso que se
refiere a graves violaciones de derechos humanos.

a) Violación del principio de no discriminación


Como se desprende del informe de la CIDH y de los hechos
probados ante ella, las víctimas en este caso fueron apartadas de sus
empleos en la administración pública luego de ejercer su derecho
constitucional a firmar una solicitud pidiendo que se convocara a un
referéndum para revocar el mandato del entonces Presidente de la
República. En el presente caso, para rescindir esos contratos laborales
en la administración pública, el Estado se ha escudado en una cláusula
contractual que, supuestamente, le permitía prescindir de los servicios
de las víctimas sin expresar causa. Sin embargo, como ha quedado
demostrado de la prueba rendida ante la Comisión y como se
desprende de la que, en este mismo acto, se ofrece a la Honorable
Corte, se trata de un caso de discriminación, por razones políticas, en
violación del artículo 1.1 de la Convención. La razón por la que se
prescindió de sus servicios en la administración pública no fue una
supuesta reorganización del servicio, un comportamiento indebido o el
incumplimiento de las tareas que les correspondía desarrollar a las
víctimas en este caso. Lisa y llanamente, se les despidió de sus
empleos por haber manifestado su opinión sobre el desempeño del
gobierno y por haber firmado una solicitud para realizar un referéndum
con el objeto de revocar el mandato del entonces Presidente de la
República, Hugo Chávez Frías. Quienes, por compartir el mismo ideario
político del Gobierno o por temor, no lo hicieron, o quienes se
retractaron y retiraron sus firmas de la solicitud de referéndum
revocatorio, no fueron objeto de sanciones similares.

12
205

El principio de no discriminación forma parte del núcleo duro de


los derechos humanos, como elemento central del reconocimiento de
la dignidad humana, y como viga maestra que sostiene toda la
estructura sobre la cual se sostienen los derechos humanos. Por eso,
la Convención lo ha previsto como una obligación general (artículo
1.1), que cubre todos los derechos consagrados en ella. Como lógica
consecuencia de este principio, el artículo 24 de la Convención dispone
que todas las personas son iguales ante la ley y que, en consecuencia,
“tienen derecho a igual protección de la” misma. Según la Corte, “En
la actual etapa de la evolución del derecho internacional, el principio
fundamental de igualdad y no discriminación ha ingresado en el
dominio del jus cogens. Sobre él descansa el andamiaje jurídico del
orden público nacional e internacional y permea todo el ordenamiento
jurídico.” La Corte entiende que “cualquiera sea el origen o la forma
que asuma, todo tratamiento que pueda ser considerado
discriminatorio respecto del ejercicio de cualquiera de los derechos
garantizados en la Convención es per se incompatible con la misma.”

Esta Honorable Corte ya ha tenido ocasión de examinar casos en


que se ha alegado la violación del principio de no discriminación en
relación con algunos de los criterios de discriminación prohibida. En
particular, la Corte ya se ha pronunciado sobre la discriminación
basada en el origen nacional, color u origen étnico, o en el sexo, o en
la orientación sexual. Sin embargo, nunca antes se había presentado
un caso tan obvio de discriminación política, amenazando las bases
mismas de una sociedad democrática y excluyendo derechos que, en
los términos del artículo 29, literal c, de la Convención, son inherentes
a la forma democrática representativa de gobierno. En el presente
caso, no se trata de cualquier forma de discriminación, sino de
discriminación por motivos políticos, amenazando las bases de una
sociedad democrática, que es condición indispensable para la vigencia
y el respeto efectivo de los derechos humanos. Nunca antes este
principio de jus cogens había sido desafiado en forma tan abierta y
ostensible, discriminando a los ciudadanos en función de sus ideas
políticas o de su disposición a ejercer sus derechos políticos. Si esto no
había ocurrido previamente es porque, con todas sus diferencias, los
Estados partes en la Convención Americana sobre Derechos Humanos
son Estados esencialmente democráticos, respetuosos del pluralismo
político, del derecho a criticar las políticas de gobierno, y del derecho
de toda persona a tener sus propias ideas sobre el tipo de sociedad en
que desea vivir.

Al violar el principio de no discriminación, por razones políticas, se


está vaciando de contenido todos los derechos humanos consagrados
en la Convención Americana, se está negando que la democracia
supone el respeto de los derechos humanos pero que también es una
condición indispensable para el respeto de los derechos humanos, y se
está sentando las bases para el apartheid del siglo XXI.
13
206

b) Violación de los derechos políticos


Así como, en la jurisprudencia de la Corte, la libertad de expresión
es la “piedra angular de una sociedad democrática”, lo mismo puede
decirse de los derechos políticos, que tienen un carácter instrumental
y que constituyen uno de los elementos primordiales de la democracia,
único sistema político que hace posible y garantiza el ejercicio pleno de
nuestros derechos humanos. Es gracias al ejercicio de nuestros
derechos políticos que podemos decidir el tipo de sociedad que
queremos; el ejercicio de nuestros derechos políticos es, también, lo
que nos permite elegir y diseñar los mecanismos de garantía de los
otros derechos humanos, incluyendo el control de los actos de quienes
detentan la autoridad del Estado. Sin una garantía efectiva de los
derechos políticos, todos los demás derechos humanos se convierten
en letra muerta. Precisamente por esa razón, los redactores de la
Convención, en su artículo 27, decidieron que los derechos políticos no
son susceptibles de suspensión temporal, ni siquiera “en caso de
guerra, peligro público, u otra emergencia que amenace la
independencia o seguridad del Estado”. Además, el artículo 29, literal
c, de la Convención prohíbe interpretar cualquiera de sus disposiciones
en el sentido de excluir derechos y garantías “que derivan de la forma
democrática representativa de gobierno”. No se trata, por tanto, de
una simple categoría más de derechos, sino de unos derechos
fundamentales en la estructura de la Convención, que tienen un
carácter instrumental en cuanto al ejercicio de otros derechos humanos
y que tienen una garantía reforzada en el artículo 27 de la Convención.

El sentido y alcance de los derechos políticos, además de los


elementos explícitamente mencionados por el artículo 23 de la
Convención, también incluye la forma en que, de acuerdo con el
Derecho interno de los Estados, los ciudadanos pueden poner término
al mandato de sus representantes. En el ejercicio de esos derechos
políticos, los ciudadanos deben contar con las garantías indispensables
que les permitan expresar libremente sus opiniones, sin el temor de
verse expuestos a represalias, y sin que por ello puedan ser
estigmatizados o discriminados en el ejercicio de sus otros derechos;
por ello, para que unas elecciones sean verdaderamente libres, se ha
insistido en que el voto debe ser secreto. En el presente caso, la firma
de una solicitud de referéndum revocatorio no es lo mismo que el
sufragio que se emite en unas elecciones; pero esa firma, estampada
en el marco de un proceso diseñado para la toma de decisiones
políticas, ciertamente también requiere de medidas que garanticen
plenamente la libre expresión de la voluntad de los ciudadanos y que
no se les exponga a ningún tipo de coacción. Al entregar copia de esa
lista precisamente al poder ejecutivo (cuyo jefe máximo era el que
estaba siendo cuestionado) y hacerla pública por distintos medios
(incluyendo una página web), con el nombre y demás datos de
identificación de las personas que firmaron esa solicitud de referéndum
revocatorio, estigmatizándolos como autores de un “megafraude”
14
207

(como si firmar solicitando la realización de un referéndum que


revoque el mandato presidencial fuera un “fraude” o un crimen), se
violó el ejercicio de sus derechos políticos.

En el presente caso, según los hechos establecidos en el informe


de la CIDH y como se acreditará ante esta Honorable Corte con la
prueba que se acompaña, Rocío San Miguel, Thais Peña y Magally
Chang fueron despedidas de sus empleos por haber participado, en la
forma prevista por el artículo 72 de la Constitución de Venezuela, en la
solicitud de un referéndum para revocar el mandato del entonces
Presidente de la República. Por lo menos en el caso de Rocío San
Miguel, ésta fue advertida, diecinueve días antes de que se le notificara
formalmente la terminación de su contrato de trabajo, que ello era
consecuencia de haber firmado la solicitud de referéndum revocatorio
presidencial. Es un hecho establecido, no controvertido por el Estado
en el trámite de este caso ante la CIDH, que el señor Jorge Guerra,
otro funcionario del Consejo Nacional de Fronteras que también había
firmado solicitando el referéndum revocatorio presidencial, aunque
también se le notificó la decisión de dar por terminado su contrato de
trabajo, esta decisión no se materializó luego de que el señor Guerra
retirara su firma en el llamado proceso de “reparos” convocado por el
Consejo Nacional Electoral, el cual permitía a los electores objetar o
retirar su firma; a las víctimas en este caso también se les sugirió
retirar sus firmas a condición de conservar sus empleos.

Según consta de la grabación de una conversación telefónica entre


Rocío San Miguel y Feijoo Colomine, la cual se acompaña como anexo,
el entonces Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Fronteras,
este último manifestó que el motivo de la destitución de Rocío San
Miguel era que ésta no podía ejercer sus derechos políticos en este
caso pues, al hacerlo, “estás firmando para la revocación del mandato
del tipo que te está pagando y te está contratando.” Según lo indicado
por el mencionado funcionario, el Gobierno había tomado la decisión
de botar a los empleados que firmaran. En el mismo sentido, la
Consultora Jurídica de la Vicepresidencia de la República, Ilia Azpúrua,
le recordó a Rocío San Miguel que ésta trabajaba en el Palacio Blanco
(una dependencia anexa al Palacio de Miraflores, que sirve de sede del
gobierno nacional, y que se encuentra situada en frente del anterior),
y le pidió que tuviera en cuenta el lugar físico en el que trabajaba.
Según Ilia Azpúrua, Rocío San Miguel era personal de confianza, por lo
que, al firmar pidiendo la revocación del mandato presidencial, habría
perdido esa confianza que se había depositado en ella.

Las víctimas en este caso no gozaron de las garantías


indispensables para el libre ejercicio de sus derechos políticos, en la
forma prevista en el artículo 23 de la Convención, y ese derecho no fue
respetado y garantizado por el Estado, en los términos del artículo 1.1
de la Convención.
15
208

c) Violación del derecho de acceso a los cargos públicos


Entre los derechos políticos, el artículo 23, párrafo 1, literal c, del
Convención incluye el derecho de todos los ciudadanos a tener acceso,
en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país. El
ejercicio de este derecho no está sujeto a la lealtad política o a un
compromiso ideológico o de otro tipo con las autoridades del Estado.
Se trata de un derecho absoluto que tiene todo ciudadano, sin más
limitaciones que las inherentes a la existencia de plazas para
desempeñar una función pública y a la idoneidad del candidato a
ejercer la misma.

Es evidente que este derecho de “acceso” a la función pública


comprende la garantía de permanecer en su puesto mientras no
cambien las circunstancias que justificaron el ingreso de ese ciudadano
a la administración pública.

En ejercicio de este derecho, teniendo en cuenta sus


credenciales, en fechas el 01 de julio de 1996, el 01 de enero de 1995
y el 01 de mayo de 1997, Rocío San Miguel, Thais Peña y Magally
Chang respectivamente, se incorporaron al Consejo Nacional de
Fronteras, órgano de la Administración Pública, adscrito al Ministerio
de Relaciones Exteriores de Venezuela, la primera como Asesor
Jurídico, la segunda como Ejecutiva de Relaciones Públicas y la tercera
como Asistente de Personal. Durante su desempeño en esos cargos,
nunca hubo, por parte de sus jefes directos, una queja en cuanto a su
desempeño profesional; nunca fueron ellas objeto de un expediente
administrativo o de alguna sanción administrativa relacionada con su
comportamiento en el ejercicio de dichos cargos. En realidad, sus
contratos de trabajo habían sido renovados dos meses antes de ser
despedidas sin expresar causa.

En cuanto a la terminación del contrato de trabajo sin tener que


expresar ningún motivo, el Estado ha alegado que así estaba previsto
en el contrato y que era una facultad discrecional suya ponerle término
a la relación laboral cuando lo considerara conveniente. Nosotros
sostenemos que, en los términos del artículo 23, párrafo 1, literal c, de
la Convención, el Estado no tenía ese derecho; asumir lo contrario sería
la negación misma del derecho previsto en la disposición antes citada.
Los derechos humanos en general, y este derecho en particular, no son
renunciables ni son objeto de transacciones entre el individuo y el
Estado. El Estado no puede apoyarse en una cláusula contractual para
anular el ejercicio de un derecho consagrado en la Convención y que,
de acuerdo con la misma, el Estado está en el deber de respetar y
garantizar.
Por lo tanto, el despido de las víctimas en este caso constituyó
una violación del derecho previsto en el artículo 23, párrafo 1, literal c,
de la Convención y así pedimos que se declare.

16
209

Sobre todo, en un contexto de polarización política, en el caso de


contratos de trabajo que acababan de ser renovados, el Estado no
podía hacer uso de una facultad discrecional para dar por terminados
los contratos de las víctimas en este caso, por mera coincidencia,
inmediatamente después de obtenida la Lista Tascón, con los nombres
de quienes habían firmado la solicitud de un referéndum para revocar
el mandato presidencial. En ninguna circunstancia podía el Estado
privar a las víctimas en este caso de sus empleos en la administración
pública sin ninguna motivación. El ejercicio de los derechos humanos
en general, y de éste en particular, no puede estar sujeto a la
discrecionalidad del Estado; tal discrecionalidad sería incompatible con
las obligaciones internacionales que el Estado ha asumido en el marco
de la Convención.

En todo caso ¿Qué motivaba al Presidente del Consejo Nacional


de Fronteras, José Vicente Rangel Vale, a rescindir estos contratos que
apenas dos (02) meses y doce (12) días atrás habían comenzado a
tener vigencia , tal como sucedía todos los años, con estos contratos,
los 01 de enero de cada año?. ¿Qué motivaba al Presidente del Consejo
Nacional de Fronteras, José Vicente Rangel Vale, a rescindir unos
contratos, a los que les quedaban menos de diez (10) meses de
vigencia, pues tal como sucedía todos los años, solo tenían vigor hasta
el 31 de diciembre de cada año? Interrogantes que adquieren mayor
relevancia cuando nos percatamos que las funciones que
desempeñaban Rocío San Miguel, Thais Peña y Magally Chang
respectivamente, eran claves en el desarrollo de la programación anual
presentada como objetivos del Consejo Nacional de Fronteras para el
año 2004, vale decir: La incorporación del personal del Consejo al
Seguro Social (a cargo de Magally Chang Girón); la creación de la
estructura de cargos fijos para el Consejo (a cargo de Magally Chang
Girón y Rocío San Miguel); la culminación del proceso de elaboración y
consulta del Anteproyecto de Ley Orgánica de Fronteras (bajo la
responsabilidad de Rocío San Miguel); y la realización de los trámites
para la mudanza de la sede del Consejo Nacional de Fronteras (a cargo
de Thais Peña) tal como se alegó en el recurso de amparo
constitucional, cuya copia forma parte de los documentos remitidos a
la CIDH y se incorporan como anexo del presente escrito.

Tampoco puede el actual Gobierno del Estado pretender que


tiene derecho a contar con personal de su exclusiva y absoluta
confianza. Nosotros negamos que el Estado tenga un privilegio de esta
naturaleza. El derecho de acceso a la función pública es un derecho de
todo ciudadano, y no está restringido sólo a quienes cuenten con la
confianza de los gobernantes. Si esta condición se puede aceptar en
los más altos cargos de la administración pública (Ministro, Vice
Ministro o director de una oficina pública), encargados de tomar
decisiones políticas en nombre del Jefe de Estado, no tiene ninguna
justificación en el caso de funcionarios públicos de rango inferior, como
17
210

era el caso de las víctimas en este caso, que tienen competencias


regladas o que se limitan a ejecutar las instrucciones que reciben de
sus superiores. Asumir lo contrario equivaldría a aceptar una limitación
inaceptable en el derecho de acceso a la función pública,
desnaturalizando completamente y dejando vacío de contenido lo
dispuesto por la Convención en su artículo 23, párrafo 1, literal c. Las
disposiciones de la Convención tienen que interpretarse de manera que
ellas tengan un efecto útil y que cumplan una función en cuanto
garantía de los derechos allí consagrados; de lo contrario, se estaría
desvirtuando el objeto y fin de la Convención.

d) Violación del derecho al debido proceso


En lo concerniente al derecho a ser oído con las debidas garantías,
el Informe de la Comisión entiende que la terminación del contrato de
trabajo, en el caso de las víctimas, constituyó una represalia o sanción,
en violación del artículo 8 de la Convención. En efecto, el artículo 8.1
de la Convención establece que toda persona tiene derecho a ser oída,
con las debidas garantías, inter alia, en la determinación de sus
derechos de orden civil, laboral, o de cualquier otro tipo.

Ser oída con las debidas garantías supone la intervención de un


tribunal independiente e imparcial, que decida conforme a derecho, en
una decisión suficientemente motivada. En el presente caso no ocurrió
nada de eso, por lo que nos encontramos frente a un ejercicio arbitrario
del poder público que, mediante una desviación de ese poder, a
impuesto a las víctimas en este caso un castigo indebido, no previsto
por la ley e incompatible con el ejercicio legítimo de un derecho.

En el caso que nos ocupa, esa decisión sancionatoria se manifestó


en una carta de despido en la que no se indican las razones del mismo.
Posteriormente, en respuesta a los recursos internos intentados ante
los tribunales nacionales, se invocó la aplicación de la cláusula séptima
del contrato de trabajo, que permitía la separación del cargo
discrecionalmente y sin expresar motivo; paralelamente, en un
programa radial, el Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de
Fronteras mencionó que se trató de una reestructuración del servicio,
pero no explico por qué, de un total de 23 empleados adscritos a dicha
dependencia, esa reestructuración sólo afecto a las tres personas que
habían firmado solicitando la revocación del mandato presidencial;
además, tampoco explicó por qué a Thais Peña se le ofreció conservar
su empleo a cambio de retirar su firma. Pero lo cierto es que, como se
acreditó suficientemente en el procedimiento ante la CIDH y como
queda demostrada con la evidencia que aquí se acompaña y con las
pruebas testimoniales y periciales que se ofrecen a la Honorable Corte,
las víctimas en este caso fueron despedidas de sus empleos como
represalia por haber firmado la solicitud de referéndum revocatorio
presidencial; así lo reconoció en una conversación telefónica que está

18
211

grabada y que se acompaña como anexo, el Secretario Ejecutivo del


Consejo Nacional de Fronteras.

El sentido y propósito de la elaboración de la Lista Tascón quedó


suficientemente claro cuando el entonces Presidente de la República,
Hugo Chávez, pidió, en cadena de radio y televisión, “que salgan los
rostros” de aquellos que firmaron. Porque, una vez que se supiera
quienes eran los que lo adversaban, aunque estuvieran ejerciendo un
derecho legítimo, ya se impondrían las represalias correspondientes.
Además, el propio Hugo Chávez admitió que la Lista Tascón se había
utilizado para adoptar represalias en contra de quienes habían
solicitado la revocación de su mandato y, tratando de ofrecer su lado
más amable, pidió, en una alocución transmitida por cadena de radio
y televisión el 15 de abril de 2005, que se enterrara la Lista Tascón.

Por lo demás, resulta sintomática la circunstancia de que el


despido de las víctimas se produjo tres meses después de haber
suscrito la solicitud de referéndum revocatorio, coincidiendo con la
publicación de la Lista Tascón, y dos meses después de la renovación
de sus contratos de trabajo; estos hechos no son mera coincidencia y
corresponden a un patrón de conducta del gobierno de Venezuela,
diseñado para perseguir y castigar a los opositores políticos, y cuyas
víctimas suman centenares de miles. Esto no está permitido por la
Convención y constituye una violación de las reglas del debido proceso.

e) Violación de la libertad de expresión


El artículo 13.1 de la Convención dispone que “toda persona tiene
derecho a la libertad de pensamiento y de expresión”, derecho que
“comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e
ideas de toda índole”, oralmente, por escrito, en forma impresa o
artística, “o por cualquier otro procedimiento de su elección”. Esto es,
precisamente, lo que hicieron las víctimas en este caso: expresar su
opinión y difundir sus ideas, estampando su firma en un documento
político, en el cual se solicitaba convocar a un referéndum para revocar
el mandato presidencial de Hugo Chávez.

Independientemente del efecto inhibidor que esta medida pudiera


tener en el ejercicio de la libertad de expresión por parte de otras
personas, en el presente caso, Rocío San Miguel, Thais Peña y Magally
Chang fueron censuradas, mediante una sanción administrativa, por
haber manifestado su opinión sobre las políticas implementadas por
Hugo Chávez, entonces Presidente de la República de Venezuela, y
sobre su desempeño en el cargo. Esta opinión se manifestó de manera
concreta en un documento en el que estamparon su firma, solicitando
la realización de un referéndum para revocar el mandato del Presidente
de la República; puede que esa decisión fuera injusta o equivocada,
pero constituía el ejercicio del derecho a expresarse libremente,
consagrado en el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos
19
212

Humanos y reconocido en el artículo 57 de la Constitución de


Venezuela.

Debido a su función como herramienta del proceso político y de la


forma como nos gobernamos, en la estructura de los derechos
humanos, la libertad de expresión es un derecho fundamental; según
la Corte, ella es la “piedra angular de una sociedad democrática”. Se
trata de una libertad que sólo puede estar sujeta a restricciones
previstas por la ley, que sean necesarias en una sociedad democrática,
y utilizadas con alguno de los fines legítimos que el propio artículo 13.2
de la Convención señala taxativamente. Entre esos fines legítimos no
figura el perseguir y castigar a quienes manifiesten una opinión
contraria a quienes están en ejercicio del poder. Muy por el contrario,
es el Estado quien debe garantizar la expresión y difusión de ideas e
informaciones de toda índole, incluso aquellas que puedan ser
chocantes o desagradables para un sector de la sociedad. No obstante
que ésta ha sido la jurisprudencia constante de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos, ella ha sido desafiada por el Estado venezolano.

Si bien la libertad de expresión no es un derecho absoluto y puede


estar sujeta a restricciones necesarias para asegurar alguno de los
fines legítimos específicamente mencionados por el artículo 13.2 de la
Convención, no hay espacio para que ella se restrinja con el propósito
de coartar el debate político. La libertad de expresión es,
esencialmente, un derecho político, y su función primordial es
garantizar la más amplia y libre difusión de ideas e informaciones sobre
asuntos de interés público; ella es una válvula de escape que permite
reducir las tensiones y conflictos que surgen en el seno de toda
sociedad, por lo que tiene que poder ejercerse sin restricciones
indebidas.

Como derecho político que es, la libertad de expresión es un


derecho del que gozan todos los ciudadanos, incluidos los funcionarios
públicos. Sería inaceptable que, con el pretexto que sea, se pretendiera
impedir que los funcionarios públicos pudieran manifestar sus
opiniones o ideas sobre asuntos del mayor interés público, como es la
elección de las autoridades o la necesidad o conveniencia de poner
término a sus mandatos. Tal restricción no se encuentra contemplada,
ni explícita ni implícitamente, por el artículo 13 de la Convención.

El despedir de su empleo a un funcionario público por el mero


hecho de ejercer su libertad de expresión en asuntos del mayor interés
público no constituye una forma de restricción de la libertad de
expresión por vías o medios indirectos; es, por el contrario, una
manifestación de la censura en la forma más palmaria.

20
213

f) Violación del derecho a la integridad física y moral


El artículo 5.2 de la Convención dispone que nadie puede ser
sometido a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Además,
el artículo 6 de la Convención Interamericana para prevenir y sancionar
la tortura, de la cual Venezuela también es parte, en su párrafo tercero,
impone a los Estados la obligación de tomar “medidas efectivas para
prevenir y sancionar, además, otros tratos o penas crueles, inhumanos
o degradantes en el ámbito de su jurisdicción.” En el artículo 7, párrafo
2, de esta misma Convención, junto con las obligaciones de los Estados
en relación con la prohibición de la tortura, los Estados asumen el
mismo tipo de compromisos en cuanto a la prohibición de tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes.

Sólo para los efectos de la mejor comprensión e interpretación del


artículo 5.2 de la Convención, nos permitimos citar el párrafo 2 del
artículo 1 de la Declaración sobre la protección de todas las personas
contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes indica que “la tortura constituye una forma agravada y
deliberada de trato o pena cruel, inhumano o degradante.” Asimismo,
en cuanto elemento que debe servir de guía en la interpretación del
artículo 5.2 de la Convención, nos permitimos citar, también, los
artículos 1 y 16 de la Convención contra la tortura y otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes, de la cual Venezuela también
es Estado parte. El artículo 1 de la citada Convención proporciona una
definición de tortura que indica que se considerará como tal “todo acto
por el cual se inflijan intencionadamente a una persona dolores o
sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener
de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por
un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de
intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón
basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o
sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona
en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su
consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores
o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones
legítimas, o que sean inherentes o incidentales a estas.”

La sanción impuesta a las víctimas en este caso, como represalia


por haber ejercido sus derechos políticos, fue destituirlos de sus
empleos en la administración pública, sin forma de juicio, sin
posibilidad de conocer las causas de dicha sanción, y sin posibilidad de
defenderse. Al enviar a la calle a las víctimas en este caso, lesionando
su derecho acceder a un cargo público, se les estaba privando de lo
que era su medio de vida, ocasionándoles angustia y sufrimiento en
cuanto a su futuro y el de sus familias; con este acto, las víctimas
fueron estigmatizadas ante la opinión pública, se les cerró las puertas
para acceder a cualquier otro empleo en la administración pública y, al

21
214

mismo tiempo, se hizo muy difícil que pudieran obtener un empleo en


el sector privado.

Puede que el sufrimiento causado a las víctimas no sea de la


entidad requerida para que este acto puede calificarse de tortura;
asimismo, puede que ese sufrimiento no se haya causado de manera
intencional, impidiendo, nuevamente que estos hechos sean calificados
como tortura. Pero no cabe ninguna duda que las víctimas en este caso
fueron objeto de una pena o trato cruel, inhumano o degradante.

Podrá haber diferencias de criterio en cuanto a la calificación de


estos hechos como pena como cruel, inhumana, o degradante; incluso,
estirando mucho el análisis, podrá afirmarse que los hechos
denunciados no configuran una pena sino un trato; pero no cabe duda
que se trata de una medida que, por ser cruel o inhumana, y por ser
degradante, es contraria a la dignidad humana y está proscrita por la
Convención. Esta circunstancia afectó, y sigue afectando, la salud física
y mental de las tres víctimas en este caso, del mismo modo como
afecta a los miles de venezolanos que, por las mismas razones, han
perdido sus empleos y han visto como se rompen sus proyectos de
vida. Aunque el informe de la Comisión no entra a calificar si se habría
cometido una violación del artículo 5 de la Convención, esta
circunstancia no se ve desvirtuada por los hechos que el referido
informe de la Comisión da por establecidos.

La sanción aplicada a las víctimas en este caso, privándolas


arbitrariamente de su medio de vida, atentó gravemente contra su
integridad psíquica y moral.

El abuso del poder, castigando a las víctimas en este caso sin


expresar causa, prescindiendo del respeto que les era debido como
seres humanos, constituye una pena o trato degradante. La
discriminación, per se, es degradante; la sola circunstancia de que una
persona sea excluida del resto de la sociedad, considerando que no es
acreedora a un mismo trato y al pleno ejercicio de sus derechos, en
igualdad de condiciones con el resto de los miembros de una
comunidad, es un acto vejatorio, humillante y degradante.

Cuando, en su momento, alegamos la violación del derecho a la


integridad personal, no lo hicimos como un mero formalismo, sino
como uno de los elementos que caracterizan a los hechos del presente
caso, causando sufrimiento y angustia, junto con el sentimiento de
burla, humillación y desmerecimiento de la dignidad de las víctimas.
Consideramos de justicia que la Corte conozca las consecuencias que
estos hechos han tenido en las vidas de las víctimas en este caso.

22
215

g) Violación del derecho a la igual protección de la ley


De acuerdo con el artículo 24 de la Convención, todas las personas
tienen derecho, sin discriminación, a la igual protección de la ley.

A diferencia de quienes militan en el partido de gobierno o


simpatizan con el chavismo, las víctimas en este caso no gozaron de la
igual protección de la ley. El acceso a los cargos públicos no es, para
estos últimos, un derecho protegido por la ley; ellos pueden manifestar
sus opiniones o ideas a condición de pagar un precio muy alto, e incluso
pueden ejercer algunos de sus derechos políticos, pero a cambio de
que sus nombres sean incorporados en una lista negra que los marcará
para que se les niegue otros derechos que corresponden a los
venezolanos, o incluso para realizar un simple trámite ante la
administración pública requiriendo, por ejemplo, un documento de
identidad.

En principio, cualquier venezolano tiene derecho a la igual


protección de la ley; puede que eso sea cierto en el caso de aquellos
ciudadanos que, legítimamente, simpatizan con el chavismo. Pero,
para las víctimas en este caso, que sueñan con una Venezuela distinta,
el ejercicio de sus derechos no ha estado garantizado y, por el
contrario, ha tenido como consecuencia una represalia nada
insignificante: la pérdida de sus empleos, su medio de vida, lo que les
daba sentido a sus vidas, la estigmatización ante la sociedad, y doce
años de lucha infructuosa, sin que nunca hayan obtenido una
satisfacción del Estado.

h) Violación del derecho a un recurso efectivo


En los términos del artículo 25.1 de la Convención, toda persona
tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso
efectivo ante los jueces o tribunales competentes, que la ampare
contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por
la Constitución, la ley o la presente Convención, aun cuando tal
violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus
funciones oficiales.

En el presente caso, dada la absoluta inoperancia de la


Defensoría del Pueblo y la falta de independencia del poder judicial y
de la Fiscalía General de la República, todos los recursos disponibles,
aunque adecuados, resultaron inútiles. La ausencia de recursos
efectivos, que hubiera podido poner remedio a la situación jurídica
infringida en este caso, constituye otra violación de la Convención.

i) Violación de las obligaciones generales de respeto y


garantía
El artículo 1.1 de la Convención, relativo a la obligación de los
Estados de respetar y garantizar el pleno y libre ejercicio de los
derechos consagrados en la Convención, tiene un carácter general y su
23
216

aplicación se extiende a todas las disposiciones de la misma. Al violar


los derechos referidos en los apartados anteriores, el Estado ha
infringido, igualmente, su deber de respetar y garantizar esos
derechos. Es precisamente esta disposición lo que incorpora el principio
de no discriminación, por motivos, inter alia, de opiniones políticas.

4. Los daños
En el presente caso, la conducta imputable al Estado se ha
traducido en daños patrimoniales y no patrimoniales.

a) Daños patrimoniales
Como consecuencia del despido de sus empleos en la
administración pública, las víctimas en este caso han sufrido una
pérdida de ingresos equivalente al valor de los salarios y demás
beneficios laborales que dejaron de percibir desde el momento en que
se hizo efectivo su despido hasta este momento.

Adicionalmente, las víctimas en este caso han sufrido un daño


patrimonial familiar, como consecuencia del cambio en sus condiciones
de vida y de los gastos en que debieron incurrir para hacer frente a los
procesos judiciales en los tribunales internos y a las acciones
emprendidas, tanto a nivel nacional como internacional, para reclamar
el restablecimiento de sus derechos.

b) Daños no patrimoniales o inmateriales


Al verse expuestas a una situación injusta, que las discriminó y las
estigmatizó ante la sociedad, que las dejó sin empleo y sin un medio
de ganarse la vida, las víctimas en este caso sufrieron la angustia de
tener que salir a buscar un nuevo empleo, tarea que resultó
infructuosa. El sufrimiento causado por la pérdida repentina de sus
ingresos alteró su forma de vida, deterioró las relaciones familiares, y
las aisló de lo que, hasta entonces, había sido su círculo social; sus
colegas y amigos ya no les llamaban ni les invitaban a sus casas. Esa
intensa angustia y ese sufrimiento, causado por el acto discriminatorio
y arbitrario del Estado, les ocasionó daños físicos y psicológicos que la
Corte tendrá que apreciar y valorar.

c) Daño al proyecto de vida


En este caso, el ejercicio arbitrario del poder público también
alteró los planes y proyectos que, realistamente, las víctimas habían
hecho para su futuro. Para ellas, su actividad en el Consejo Nacional
de Fronteras no era solamente una forma de ganarse la vida sino que
una forma de darle sentido a la vida. Sobre la base de su preparación
y de sus credenciales, todas ellas aspiraban a ascender en su empleo,
y esa aspiración no era un sueño irrealizable sino una perspectiva
realista. En el caso de Rocío San Miguel, desde hacía tiempo ella
aspiraba a convertirse en asesora jurídica del Consejo Nacional de
Fronteras, porque tenía credenciales para ello. Todos esos planes y
24
217

proyectos se vieron truncados por la decisión arbitraria e inmotivada


de poner fin a sus contratos de trabajo. Ese daño debe ser reparado.

5. Las pruebas disponibles


En el presente caso, según los hechos establecidos en el informe
de la CIDH, se encuentra suficientemente establecida la violación de
los derechos aquí alegados y los daños que tales violaciones han
ocasionado. Adicionalmente, con el propósito de probar los hechos
alegados y los daños causados, en este mismo acto se aportan pruebas
documentales y se ofrecen declaraciones de las propias víctimas, de
testigos y peritos.

a) Pruebas aportadas ante la CIDH y hechos constatados


por ella
En el presente caso, solicitamos a esa Honorable Corte que tenga
en cuenta todas las pruebas presentadas, en su oportunidad, ante la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos y que ésta ha
presentado ante ese alto Tribunal junto con su escrito de sometimiento
del presente caso. Solicitamos, asimismo, que se tenga en cuenta el
valor probatorio del expediente N° 12.923 / Venezuela, tramitado ante
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Solicitamos a esa Honorable Corte que tenga por ciertos los


hechos establecidos por la CIDH en su informe de fondo y que,
igualmente, considere como hechos establecidos, que forman parte del
contexto de este caso, las constataciones realizadas por la CIDH en el
capítulo IV de sus informes anuales, o en otros informes emanados de
la misma CIDH, respecto de la situación de los derechos humanos en
Venezuela.

b) Pruebas rendidas en otros casos ante la Corte


En otros casos litigados ante ella, la Honorable Corte ha tenido
ocasión de constatar la situación de los derechos humanos en
Venezuela, la falta de independencia del poder judicial, la persecución
a los opositores políticos, y otros elementos que tienen relación directa
con los hechos de este caso. Por tanto, respetuosamente solicitamos a
la Honorable Corte que incorpore al acervo probatorio los hechos
acreditados y la prueba rendida en otros casos en contra de Venezuela.
En particular, solicitamos a esa Honorable Corte que incorpore al
acervo probatorio la prueba rendida y los hechos acreditados en los
siguientes casos: Caso Apitz Barbera y otros (“Corte Primera de lo
Contencioso Administrativo”) Vs. Venezuela, Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de agosto de 2008; Caso
Ríos y otros Vs. Venezuela, Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de enero de 2009; Caso Perozo
y otros Vs. Venezuela, Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 28 de enero de 2009; Caso Reverón Trujillo Vs.
Venezuela, Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
25
218

Sentencia de 30 de junio de 2009; Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela,


Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20
de noviembre de 2009; Caso Chocrón Chocrón Vs. Venezuela,
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1
de julio de 2011; Caso López Mendoza Vs. Venezuela, Fondo
Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de septiembre de 2011; Caso
Granier y otros (Radio Caracas Televisión) Vs. Venezuela, Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de junio
de 2015.

c) Pruebas documentales
Junto con este escrito, en los anexos, ofrecemos a esa Honorable
Corte documentos que, en forma detallada, demuestran: i) el contexto
histórico en el que se produjeron las violaciones de los derechos
humanos denunciados en este caso; ii) el agotamiento de los recursos
de la jurisdicción interna o, en su defecto, la existencia de excepciones
a esta regla; iii) la falta de independencia del poder judicial venezolano
y de las demás instituciones del Estado; iv) la colaboración del poder
judicial venezolano y demás instituciones del Estado con la persecución
política a las víctimas en este caso; v) los hechos que configuran la
violación de los derechos humanos en este caso; vi) hechos que
demuestran que actualmente persiste la misma persecución política
que experimentaron las víctimas en este caso, y vii) los daños sufridos
por las víctimas en este caso, como consecuencia de la violación de sus
derechos humanos.

En particular, los documentos que se acompañan demuestran: la


sujeción política y jerárquica del Poder Judicial y el Ministerio Público
al Poder Ejecutivo en Venezuela, la falta de independencia del Tribunal
Supremo de Justicia; la provisionalidad de los jueces, la provisionalidad
en el Ministerio Público, y la circunstancia de que tanto el poder judicial
como el Ministerio Público y el llamado poder electoral están al servicio
del poder ejecutivo.

d) Vídeos y grabaciones
Grabaciones de conversaciones telefónicas
Se acompaña la grabación de una conversación telefónica de Rocío
San Miguel, una de las víctimas en este caso, con Feijó Colomine,
Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Fronteras, y una
grabación de la conversación telefónica sostenida por Rocío San Miguel
con Ilia Azpurua, Consultora Juridica de la Vicepresidencia de la
República, ambas acompañadas de una transcripción de las mismas.
En ambos casos, se trata de conversaciones de una de las víctimas en
este caso, en relación con los hechos del mismo y con las razones que
motivaron el despido de las víctimas en este caso; si bien las referidas
grabaciones se realizaron sin el conocimiento y sin el consentimiento
de las otras personas involucradas, se trata de una grabación

26
219

perfectamente lícita en el marco del Derecho venezolano pues fue


hecha por una de las personas que interviene en esas conversaciones.

Además, ambas grabaciones se realizaron en momentos en que


existía sobre Rocío San Miguel la amenaza de una agresión al ejercicio
de sus derechos, mediante un acto arbitrario que, en el Derecho
venezolano, está tipificado como un delito. En medio del ejercicio
arbitrario del poder público, esta grabación de una conversación propia
constituía para Rocío San Miguel el único medio disponible para la
defensa de sus derechos; tales grabaciones revelan la comisión in
fraganti de un acto arbitrario realizado en ejercicio de la función
pública, que lesionaba gravemente los derechos de la víctima en este
caso, excluyéndola de la administración pública por razones políticas.
Tales grabaciones se refieren al ejercicio de la función pública y a las
razones del despido de las víctimas en este caso, haciendo evidente
que el mismo constituyó una represalia por el ejercicio de sus derechos
políticos. No hay, en esas grabaciones, la intención de perjudicar a
terceros, ni nada que se refiera a la vida privada de quienes participan
en esas conversaciones telefónicas.

Las referidas grabaciones no constituyen un mero indicio que, por


vía de inferencia, pueda conducir a la conclusión de que el acto del
Estado que se objeta como arbitrario podría estar motivado por
razones de discriminación política; ésta no es una prueba meramente
circunstancial, ajena al hecho principal que, por mera asociación,
conduzca a probar los hechos del caso. Se trata de una prueba directa
de que Rocío San Miguel, Thais Peña y Magally Chang fueron víctimas
de un acto arbitrario del Estado, basado en motivos de discriminación
política; quienes participan en esas conversaciones telefónicas son
agentes del Estado que, aunque no fueran directamente quienes
tomaron la decisión de separar de sus cargos a las víctimas en este
caso, participaron en ella y conocían de las razones que la motivaron.
Por tanto, se ruega a esa Honorable Corte que reciba estas
grabaciones, junto con la transcripción de las mismas, como medio de
prueba de que las víctimas en este caso fueron despedidas por razones
políticas.

e) Ofrecimiento de declaraciones de las víctimas


En casos de violaciones de derechos humanos, desde sus
primeras sentencias, la Honorable Corte ha entendido la importancia
de contar con lo que antes era el testimonio y ahora son las
declaraciones de las víctimas. Sin contar con el testimonio directo de
las víctimas, difícilmente se puede apreciar y valorar, en todas sus
dimensiones, la gravedad de las violaciones de derechos humanos que
se denuncian.

En el presente caso, se trata de 3 víctimas que experimentaron,


cada una a su manera, su participación en los hechos del caso, la
27
220

notificación de sus respectivos despidos como funcionarias de la


administración pública, el cambio en sus condiciones de vida a partir
de ese momento, y el sufrimiento y angustia que ese acto arbitrario
del poder público les ocasionó. Ninguna de ellas fue oída directamente
por los tribunales nacionales.

Cada una de las víctimas en este caso es un ser humano que ha


vivido intensamente esta tragedia, y que la ha sentido de manera
diferente. Hasta el momento, ninguna de ellas ha sido oída por un
tribunal independiente e imparcial; por ello, las 3 víctimas en este caso,
Rocío San Miguel, Thais Peña y Magally Chang, aspiran a que la
Honorable Corte las escuche directamente, en el entendido que ese
sencillo acto constituirá, per se, una forma de reparación y de
reconocimiento del sufrimiento que, durante estos últimos doce años,
han tenido que soportar.

El objeto de la declaración de las víctimas en este caso versará


sobre:
i) su participación, en el año 2013, en la solicitud del referéndum
revocatorio del entonces Presidente de la República de
Venezuela, señor Hugo Chávez Frías;
ii) las circunstancias en que, después de elaborada la “lista
Tascón” con los nombres de quienes habían participado en la
solicitud de referéndum revocatorio presidencial, se les notificó
de la terminación de sus contratos de trabajo en la Dirección
de Fronteras, dependiente del Ministerio de Relaciones
Exteriores de Venezuela;
iii) las gestiones realizadas por ellas, en las instancias nacionales
pertinentes, para obtener el restablecimiento de sus derechos
conculcados;
iv) el efecto que tuvo en sus vidas el término de la relación
laboral; y
v) el sufrimiento que les causó esa decisión de las autoridades
venezolanas.

f) Ofrecimiento de prueba testimonial


Con el objeto de acreditar los hechos en que se fundan nuestras
alegaciones en el presente caso, solicitamos a esa Honorable Corte
recibir y valorar el testimonio de los siguientes testigos:

i) Alejandro Plaz Catillo. Cedula de Identidad V- 4.349.216.


Activista por los derechos políticos. Ex Director de Sumate.
Teléfono 0424-264-1117. Correo electrónico:
[email protected]. En su condición de ex directivo
de la asociación civil SUMATE, que convocó primero a un
referéndum consultivo y luego a un referéndum para revocar
el mandato presidencial, el objeto de su testimonio será que
declaré porqué y en qué condiciones se convocó a un
28
221

referéndum consultivo para revocar el mandato del


Presidente de la República, qué obstáculos encontraron para
su realización, cuál fue el resultado, porqué y cómo se
convocó a un nuevo referéndum para revocar el mandato
del Presidente de la República, qué obstáculos encontraron
para su realización, cuánto tiempo transcurrió desde la
solicitud para que se realizara dicho referéndum hasta el
momento en que éste tuvo lugar, y qué presiones,
amenazas o represalias debieron enfrentar los
organizadores de esta consulta;

ii) Ricardo Ludwing Estévez Mazza. Cédula de Identidad V-


6.557.725 Coordinador Ejecutivo Asociación Civil Sumate.
Gerente de Proyecto, Procesamiento de Firmas del
Reafirmazo. Teléfono: 0414-019-0822. Correo electrónico:
[email protected]. En su condición de ex directivo de la
asociación civil SUMATE, que convocó primero a un
referéndum consultivo y luego a un referéndum para revocar
el mandato presidencial, el objeto de su testimonio será que
declaré porqué y en qué condiciones se convocó a un
referéndum consultivo para revocar el mandato del
Presidente de la República, qué obstáculos encontraron para
su realización, cuál fue el resultado, porqué y cómo se
convocó a un nuevo referéndum para revocar el mandato
del Presidente de la República, qué obstáculos encontraron
para su realización, cuánto tiempo transcurrió desde la
solicitud para que se realizara dicho referéndum hasta el
momento en que éste tuvo lugar, y qué presiones,
amenazas o represalias debieron enfrentar los
organizadores de esta consulta;

iii) Roberto Abdul-Hadi Casanova. Cédula de Identidad V-


7.138.574. Presidente del Comité Directivo de la
Organización por los derechos políticos SUMATE. Teléfono
0414 241- 0055. Correo electrónico:
[email protected]. En su condición de ex directivo
de la asociación civil SUMATE, que convocó primero a un
referéndum consultivo y luego a un referéndum para revocar
el mandato presidencial, el objeto de su testimonio será que
declaré porqué y en qué condiciones se convocó a un
referéndum consultivo para revocar el mandato del
Presidente de la República, qué obstáculos encontraron para
su realización, cuál fue el resultado, porqué y cómo se
convocó a un nuevo referéndum para revocar el mandato
del Presidente de la República, qué obstáculos encontraron
para su realización, cuánto tiempo transcurrió desde la
solicitud para que se realizara dicho referéndum hasta el
momento en que éste tuvo lugar, y qué presiones,
29
222

amenazas o represalias debieron enfrentar los


organizadores de esta consulta;

iv) Ibéyise María Pacheco Martini. Cédula de Identidad V-


5.564.462. Periodista. Para la época de los despidos de las
3 empeladas del Consejo Nacional de Fronteras, pudo
entrevistar en la radio a Feijoo Colomine sobre las causas
del despido. Teléfono 001 (786) 493-4836. Correo
Electrónico: [email protected]. En su condición de
periodista, que cubría la fuente política y que escribió
numerosos reportajes sobre el referéndum revocatorio, la
Lista Tascón y las represalias que le siguieron, el objeto de
su testimonio será que declare sobre las condiciones
políticas y sociales en que primero se convocó a un
referéndum consultivo y luego a un referéndum revocatorio
del mandato presidencial, para que declare cómo se intimidó
a los ciudadanos que habían firmado la solicitud de
referéndum revocatorio para que retiraran sus firmas o
declararan que ellas habían sido falsificadas, para que
declare cómo se amenazó a la población con la Lista Tascón,
y para que declare sobre los efectos que tuvo en el país la
aplicación de la Lista Tascón; para que declare en torno a
los resultados de la entrevista radial que realizara a Feijoo
Colomine, Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de
Fronteras y las referencias a las causa del despido;

v) María Gabriela Cuevas García. Cédula de Identidad V-


9.882.501. Defensora de Derechos Humanos. Asistió a las
víctimas en el agotamiento de los recursos judiciales
internos. Teléfono: Correo electrónico:
[email protected]. En su condición de investigadora
del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica
Andrés Bello, el objeto de su testimonio será declarar sobre
las razones por las cuales, en el año 2004, el Centro de
Derechos Humanos de la UCAB asumió la defensa y
representación de las víctimas de la aplicación de la Lista
Tascón, el número de personas que recurrieron al referido
Centro de Derechos Humanos, las gestiones realizadas por
el Centro de Derechos Humanos ante las instancias
nacionales, las razones por las que actuaron como
peticionarios ante la CIDH denunciando la violación de los
derechos humanos de las víctimas en este caso, las razones
por las cuales no presentaron el caso de otras víctimas de
discriminación política ante la CIDH, y para que declare si la
Lista Tascón continúa aplicándose en la actualidad;

vi) Marino Alvarado Betancourt. Cédula de Identidad


23.690.917. Defensor de Derechos Humanos. Ex
30
223

coordinador general de PROVEA. Asistió a las víctimas en el


agotamiento de los recursos judiciales internos. Teléfono
0424–272-0987. Correo electrónico:
[email protected]. En su condición de coordinador
de PROVEA, asociación civil dedicada a la defensa de los
derechos humanos, y en su condición de abogado que actuó,
ante los tribunales laborales venezolanos, en representación
de las víctimas en este caso, el objeto de su testimonio será
que declare sobre la forma como se enteró de la Lista
Tascón, el impacto que tuvo la aplicación de la Lista Tascón
en la sociedad venezolana, el número estimado de víctimas
de la discriminación política que llegó a manejar PROVEA,
las condiciones en que asumió la representación legal de las
víctimas en este caso, las razones por las que, como
abogado, consideró que el recurso ante los tribunales del
trabajo era el recurso idóneo para subsanar la violación de
los derechos de las víctimas en este caso, otros recursos que
pudo haber intentado y las razones por las cuales los
desestimó, la actividad de la Defensoría del Pueblo y de la
Fiscalía General de la República en relación con los hechos
de este caso, la coincidencia de criterios de los distintos
órganos del poder público venezolano en relación con la
Lista Tascón, el resultado de los recursos jurisdiccionales
intentados en este caso;

vii) José Ángel Guerra. Cédula de Identidad V-4.947.607.


Gerente de Investigaciones Económicas del Banco Central
de Venezuel (BCV) para el año 2003/2004. Teléfono 0424-
162-8969. Correo Electrónico: [email protected]. En su
condición de ex -gerente del BCV, el objeto de su testimonio
será que declare sobre la aplicación de la Lista Tascón en el
Banco Central de Venezuela, sobre el número de
funcionarios del Banco Central que fueron despedidos de sus
empleos, sobre la persona que ordenó tales despidos, y
sobre las razones de los mismos. Así mismo sobre la
persecución que se ordenó, y quienes dieron la orden, para
detectar y despedir a los empleados que firmaron solicitando
el referéndum revocatorio de mandato. Como se
establecieron procesos dentro de la institución para despedir
a quienes habían firmado y para impedir el ingreso laboral
de quienes habían firmado;

viii) Froilán Alejandro Barrios Nieves. Cédula De Identidad V-


4.195.012. Secretario Ejecutivo de la Confederación de
Trabajadores de Venezuela (CTV). Secretario de Reclamos
del Sindicato de Profesores de la Universidad Católica
Andrés Bello (UCAB), Secretario Sindical del Movimiento
Laborista, Diputado Constituyente. Teléfono: 0414-613-
31
224

5284 Correo electrónico: [email protected].


El objeto de su testimonio será declarar sobre el propósito
con el que se elaboró la Lista Tascón, quién ordenó
elaborarla, la forma cómo ésta fue aplicada a nivel nacional,
el número de funcionarios de la administración pública que
fueron afectadas, otras personas que, no obstante no formar
parte de la administración pública, también fueron víctimas
de su aplicación, y si la referida lista continúa aplicándose;

ix) Horacio Medina. Cédula de Identidad V- 3.976.775. 23 años


en la industria petrolera, Gerente de Convenios Operativos
de Exploración y Producción para el año 2002, cuando fue
despedido junto a nos 23.000 trabajadores de Petróleos de
Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA). Actualmente asilado
político. Teléfono 001-786-333-6931. Correo Electrónico:
[email protected]. En su condición de Ex Gerente de
PDVSA. Actualmente Presidente del Sindicato “Unión
Nacional de Trabajadores Petroleros y Petroquímicos, de los
Hidrocarburos y sus derivados (UNAPETROL) el cual agrupa
15.605 ex-trabajadores de PDVSA, de las diferentes
nominas: profesionales, técnicos, apoyo administrativo y
nómina diaria (mano de obra especializada), fundado el día
10 de junio de 2002, e inscrito en la Confederación de
trabajadores de Venezuela (CTV) y reconocido en la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) donde
mantienen un cuso numerado como el ·2249 desde el año
2003, el propósito de su testimonio será que declare sobre
la discriminación política en PDVSA y la persecución de sus
trabajadores, por razones políticas, desde antes de que se
elaborara la Lista Tascón, indicando el número aproximado
de personas que fueron afectadas; el modo en que fueron
perseguidas e incluso criminalizadas por razones políticas;

x) Eddie Alberto Ramírez Serfaty. Cedula de Identidad V-


2.111.366 Presidente y Director Gerente de Palmaven para
el 2002 cuando fue despedido junto a unos 23.000
trabajadores de Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima
(PDVSA. Coordinador Nacional de Gente de Petróleo a partir
del 2004. Teléfono: 001-647-745-6033. Correo electrónico:
[email protected]. En su condición de Ex Gerente
de la industria Petrolera y luego coordinador de la Asociación
Civil que adelanto acciones contra el Estado, las cuales
continúan, para la reivindicación de sus derechos laborales,
el propósito de su testimonio será que declare sobre la
discriminación política en la industria petrolera y la
persecución de sus trabajadores, por razones políticas,
desde antes de que se elaborara la Lista Tascón, indicando
el número de personas que fueron afectadas;
32
225

xi) María Vicenta Verdeal Durán. Cédula de Identidad: V-


10.807.976. (Despedida de la Defensoría del Pueblo en la
misma época que las victimas, por aplicación de la Lista
Tascon) Teléfono 0414-325-6996. Correo Electrónico:
[email protected]. En su condición de ex funcionaria
de la Defensoría del Pueblo, el objeto de su testimonio será
que declare cómo tomó el Defensor del Pueblo la elaboración
de la Lista Tascón, cómo fue despedida de dicha
dependencia en aplicación de la Lista Tascón, y sobre la
forma cómo esa lista se aplicó a otros funcionarios de la
misma dependencia;

xii) Luis Eduardo Delgado Amengual. Cédula de Identidad V-


3.712.020. despedido de Copovargas (Autoridad Unica de
Área del Estado Vargas) en la misma época que las victimas,
por aplicación de la Lista Tascon) Teléfono 0414-132-1094.
Correo Electrónico: [email protected]. En su
condición de ex funcionario de (CorpoVargas), el objeto de
su testimonio será que declare cómo y por qué fue
despedido de CorpoVargas; como se le aplicó la Lista
Tascon; y sobre la forma cómo esa lista se aplicó a otros
funcionarios de la misma dependencia;

xiii) Ezequiel Enrique Zamora Presilla. Cédula de Identidad V-


3.123.618. Rector y Vicepresidente del Consejo Nacional
Electoral. Periodo 2003-2004. Teléfono: 0414-324-5593.
Correo Electrónico: [email protected]. En su
condición de ex Rector del Consejo Nacional Electoral al
momento de convocarse a los ciudadanos, primero a la
realización de un referéndum consultivo y luego a la
realización de un referéndum revocatorio del mandato
presidencial, el objeto de su testimonio será declarar sobre
la forma como, desde el CNE, se obstaculizó la realización
de ambas consultas, la forma como se dio trámite en el CNE
a ambas solicitudes, el tiempo que se tardó el CNE en
proceder a ambas consultas, sobre la elaboración de reglas
que no existían con anterioridad a la convocatoria del
referéndum para revocar el mandato presidencial y que
agregaron trámites adicionales a los previstos en el artículo
72 de la Constitución, sobre su posición sobre la entrega de
las copias digitalizadas (planillas) de los firmantes de la
solicitud de referéndum revocatorio al Presidente de la
República (a través del Diputado Luis Tascón), sobre la
legalidad de dicho acto y su posición respecto a lo que
consideraba una violación de las normas del directorio,
respecto al modo como fue acordada la entrega de planillas
al Diputado Tascon; sobre la Lista Tascón y la legalidad de
33
226

la misma, sobre la ausencia de independencia de otros


rectores del Consejo Nacional, y sobre la aplicación de la
Lista Tascón;

xiv) Sobella Rosario Mejias Lizzett. Cédula de Identidad V-


6.465.265. Rectora del Consejo Nacional Electoral Periodo
2003-2006. Teléfono 0414 -160-57-27. Correo Electrónico:
[email protected]. En su condición de
miembro del Consejo Nacional Electoral, durante el período
2003-2006, el objeto de su testimonio será declarar sobre
la forma como el CNE coordinó con el gobierno nacional para
obstaculizar y dilatar la realización del referéndum para
revocar el mandato del Presidente Chávez, sobre la
elaboración de reglas que no existían con anterioridad a la
convocatoria del referéndum para revocar el mandato
presidencial y que agregaron trámites adicionales a los
previstos en el artículo 72 de la Constitución, sobre su
posición sobre la entrega de las copias digitalizadas de los
firmantes de la solicitud de referéndum revocatorio al
gobierno nacional, sobre la legalidad de dicho acto, sobre la
Lista Tascón y la legalidad de la misma, sobre la ausencia
de independencia de otros rectores del Consejo Nacional, y
sobre la aplicación de la Lista Tascón;

xv) Roberto Antonio Picón Herrera. Cédula de Identidad:


6.560.218. Ingeniero de Sistemas. Teléfono 0414 3171217.
Correo Electrónico: [email protected]. En su condición de
ingeniero de sistemas, el objeto de su testimonio será
declarar sobre la forma en que la Lista Tascón,
perfeccionada a través de la llamada Lista Maisanta, se
convirtió en una inmensa base de datos, que incluye a todos
los ciudadanos venezolanos inscritos en el registro electoral,
proporcionando información que tiene que ver con la vida
privada de las personas, que tiene el propósito de clasificar
a los ciudadanos en chavistas y antichavistas, que fue
distribuida en todas las dependencias públicas tanto en el
territorio del Estado como fuera de él, y que se utilizó (y se
sigue utilizando) para determinar quién tiene derecho a
obtener o renovar un documento de identidad, quien tiene
derecho a una beca o a cualquier forma de asistencia social
del Estado, quién puede ser contratado como funcionario
público, quién puede contratar con el Estado y, en general,
para perseguir y castigar a todos a quienes no se han
plegado al proyecto político chavista;

xvi) Vicente Carmelo Bello Ríos. Cédula de Identidad V-


2.505.617. Experto en asuntos electorales. Trabajó por más
de 20 años en el Consejo Nacional Electoral. Teléfono 0414
34
227

136-7695. Correo Electrónico: [email protected] En


su condición de funcionario electoral por muchos años, el
propósito de su declaración está orientado a señalar los
obstáculos que observó en el proceso adelantado por el CNE
para realizar el referéndum revocatorio de mandato del
Presidente Chávez. El conocimiento que tiene de la
aplicación de la Lista Tascón y la Lista Maisanta y la
utilización que se dio de esta lista, para discriminar
políticamente y aplicar sanciones en el goce de derechos
civiles, económicos y sociales en Venezuela. La ausencia de
independencia del poder electoral en Venezuela. La ausencia
de normas y sanciones, que impidan la discriminación
política en Venezuela para aquellos solicitantes de
revocatorio de mandato presidencial;

xvii) Vicente José Gregorio Díaz Silva. Cédula de Identidad: V-


6.023.515. Ex Rector del Consejo Nacional Electoral.
Teléfono 0412-269-2979. Correo Electrónico:
[email protected]. En su condición de funcionario
electoral posterior a los hechos que generaron la Lista
Tascon y la Lista Maisanta, el objeto de su declaración está
orientado a señalar los correctivos o ausencia de estos, que
se realizaron desde el directorio del CNE para generar
normas que impidan la discriminación política en Venezuela
para aquellos solicitantes de revocatorio de mandato
presidencial. Y sobre los problemas de la independencia del
poder electoral en Venezuela, refiriendo a casos concretos
denunciados por usted al respecto;

xviii) María Alejandra de Ugas (viuda de un empleado que para el


momento del despido de las víctimas, hasta el 5 de abril de
2010 fecha de su muerte, laboro en el CNF). Cédula de
Identidad V-6.978.952. Teléfono 0414-237-9091. En su
condición de cónyuge de Gabriel Ugas, funcionario del
Consejo Nacional de Fronteras hasta el 5 de abril de 2010
fecha de su presunto suicidio, el objeto de su declaración
está orientado a señalar: Las actividades que su cónyuge
realizaba en el Consejo Nacional de Fronteras, el grado de
amistad que tenía su cónyuge con Feijoo Colomine
Secretario del Consejo Nacional de Fronteras hasta su
muerte. Si su cónyuge, le refirió el conocimiento que tenia
de la aplicación de la Lista Tascon en las dependencias del
Consejo Nacional de Fronteras, igualmente sobre el
conocimiento que tenia de la aplicación de la Lista Tascon
en contra de cuatro empleados del Consejo Nacional de
Fronteras, concretamente en contra de Rocío San Miguel,
Magally Chang, Thais Peña y Jorge Guerra. Igualmente
sobre el conocimiento que tenía sobre las presiones
35
228

ejercidas en contra de Jorge Guerra para que reparara su


firma y de esa manera quedar excluido de lista de
solicitantes del revocatorio de mandato del Presidente Hugo
Chávez, aprovechándose de su condición de adulto mayor.
Igualmente si su cónyuge le refirió para la época de finales
de 2003 y durante el año 2004, sobre el clima laboral que
generó en el Consejo Nacional de Fronteras y en las
instalaciones del Palacio Blanco de Miraflores, la aplicación
de la Lista Tascón para discriminar políticamente y despedir
a funcionarios de la Administración Pública, el conocimiento
que le refirió tenía, sobre maniobras realizadas en el Consejo
Nacional de Fronteras, para ocultar los rastros de la
discriminación política efectuada contra Rocío San Miguel,
Magally Chang y Thais Peña, el conocimiento que le refirió
tenía sobre coordinaciones realizadas con José Vicente
Rangel y su consultora Juridica Ilia Azpúrua para ocultar los
rastros de la Discriminación Política ejercida contra Rocío
San Miguel, Magally Chang y Thais Peña al despedírselas por
aplicación de la Lista Tascón;

xix) Morelba Karina Molina Noguera (ex empleada CNF hasta


diciembre de 2008). Cédula de Identidad: V-6.314.374.
Teléfono 0414-2316156. En su condición de funcionario del
Consejo Nacional de Fronteras hasta diciembre de 2008,
fecha en la que culminó su relación laboral con el CNF, el
objeto de su declaración está orientado a señalar: que
actividades realizaba usted durante el tiempo que
permaneció en el CNF. Igualmente si tenía conocimiento de
la aplicación de la Lista Tascon para despedir a los
empleados de la administración pública, solicitantes del
revocatorio de mandato del Presidente Hugo Chávez. Si le
consta que a Rocío San Miguel, Magally Chang y Thais Peña
las despidieron del Consejo Nacional de Fronteras por
solicitar el revocatorio de mandato del presidente Hugo
Chávez. Si le consta que los empleados del Consejo Nacional
de Fronteras y muchos empleados del Palacio de Miraflores,
una vez que salió publicada la página web del Diputado Luis
Tascón donde podía consultarse si una persona había
firmado o no, utilizaban la página para ingresar los datos de
compañeros de trabajo y así verificar si habían firmado. Si
pudo constatar el miedo que existía entre los empleados del
Consejo Nacional de Fronteras por aparecer en la lista
Tascón, o ser identificados como opositores, si después del
despido de Rocío San Miguel, Magally Chang y Thais Peña
se radicalizó la conducta de los superiores respecto a la
discriminación política, si tiene conocimiento que el
ciudadano Jorge Guerra, ex funcionario del CNF de Fronteras
aparecía en la Lista Tacon por ser solicitante del referéndum
36
229

revocatorio de mandato. Si tiene conocimiento que al


ciudadano Jorge Guerra, le pidieron reparara, para sacar su
firma de los solicitantes de referéndum revocatorio de
mandato contra el Presidente Chávez y poder quedarse,
bajo esa condición laborando en el CNF. Si usted sintió
miedo en algún momento de ser identificada como
opositora, al gobierno del Presidente Hugo Chávez Frías y
perder por esa causa su empleo;

xx) Antonio José Rivero González. Cédula de Identidad V-


6.355.302 Director de Protección y Defensa Civil del
Ministerio de Interior y Justicia para el año 2003/2004.
Teléfono 001 (954) 635-8891.Correo Electrónico:
[email protected]. En su condición de
Director de Protección y Defensa Civil del Ministerio de
Interior y Justicia para el año 2003/2004. El objeto de su
testimonio será que declare sobre la aplicación de la Lista
Tascón por parte del Ministerio de Relaciones Interiores, del
cual su despacho dependía para ese momento. Sobre el
número de funcionarios que fueron despedidos de sus
empleos, sobre la persona que ordenó tales despidos, y
sobre las razones de los mismos. Así mismo sobre la
persecución que se ordenó, y quienes dieron la orden, para
detectar y despedir a los empleados que firmaron solicitando
el referéndum revocatorio de mandato. Como se
establecieron procesos dentro de la institución para despedir
a quienes habían firmado y para impedir el ingreso laboral
de quienes habían firmado;

g) Ofrecimiento de prueba pericial


Con el objeto de acreditar los hechos en que se fundan nuestras
alegaciones en el presente caso, solicitamos a esa Honorable Corte
recibir y valorar el peritaje de los siguientes profesionales, quienes
poseen la experiencia necesaria o los conocimientos técnicos o
científicos para informar a la Corte sobre las materias que
específicamente se les requiere, y que, en los términos del Reglamento
de la Corte, son ofrecidos en calidad de peritos:

i) Luis Salamanca. Doctor en Ciencias Políticas. Se anexa


breve hoja de vida. En su condición de miembro del Consejo
Nacional Electoral, durante el período 2006-2009, y ex vice-
presidente de dicho órgano, el objeto de su experticia será
declarar sobre la forma como el CNE coordinó con el
gobierno nacional para obstaculizar y dilatar la realización
del referéndum para revocar el mandato del Presidente
Chávez, sobre la elaboración de reglas que no existían con
anterioridad a la convocatoria del referéndum para revocar
el mandato presidencial y que agregaron trámites
37
230

adicionales a los previstos en el artículo 72 de la


Constitución, sobre los elementos normativos que fueron
violentados con la entrega de las copias digitalizadas de los
firmantes de la solicitud de referéndum revocatorio al
gobierno nacional, sobre la legalidad de dicho acto, sobre la
Lista Tascón y la legalidad de la misma, y los elementos de
convicción que pueden determinarse atribuibles al ejecutivo
nacional en su confección y sobre la ausencia de
independencia de otros rectores del Consejo Nacional;

ii) Ligia Bolívar. Sociólogo Directora del Centro de DDHH de la


UCAB. Se anexa breve hoja de vida. El objeto de su peritaje
será declarar sobre: La historia de la Lista Tascón y sus
consecuencias políticas y sociales. La experiencia del CDH
UCAB con las víctimas de la discriminación política. El efecto
que tuvo para las víctimas. El miedo a denunciar y el temor
a ser objeto de sanciones adicionales. La concertación que
se produjo entre los distintos poderes públicos para la
aplicación de la Lista Tascón. La ineficacia de los recursos
jurisdiccionales disponibles. Los informes del CDH de la
UCAB;

iii) Alberto Arteaga. Jurista. Se anexa breve hoja de vida. Como


jurista de reconocido prestigio, el objeto de su peritaje será
declarar sobre: El valor probatorio de la grabación de
conversaciones telefónicas realizadas por una de las partes
en dichas conversaciones pero sin el conocimiento o
consentimiento de la otra parte, cuando dichas
conversaciones versan sobre asuntos de interés público, son
evidencia de la comisión de un delito o de un acto arbitrario
que viola los derechos humanos de quien realiza esa
grabación, y su divulgación no interfiere con la vida privada
o con los derechos de la otra parte en esa grabación;

iv) Román Duque Corredor. Jurista. Se anexa breve hoja de


vida. Como jurista de reconocido prestigio, el objeto de su
peritaje será declarar sobre: La garantía de acceso a los
cargos de la administración pública en el Derecho
venezolano, la prohibición de la discriminación política en el
acceso a los cargos de la administración pública
(jurisprudencia de los tribunales nacionales, si la hay); la
discrecionalidad del Estado a la hora de despedir a un
funcionario público; la facultad del Estado de despedir a un
funcionario público discrecionalmente. En la selección de los
funcionarios públicos, la facultad del Estado de excluir a toda
una categoría de ciudadanos calificados en función de sus
ideas políticas; la determinación de los límites dentro de los
cuales el Estado tiene derecho a demandar que los
38
231

funcionarios públicos sean de su absoluta confianza. Las


razones por las cuales una medida que tiene carácter
sancionatorio, como el despido de un funcionario público,
debe ajustarse a las reglas del debido proceso. La garantía
de los derechos políticos, el secreto en el ejercicio del
derecho al sufragio y la garantía de los derechos políticos. El
derecho a revocar el mandato del presidente de la
República, las vías para garantizar la pulcritud en el proceso
de recolección de firmas para un referéndum revocatorio sin
sacrificar el secreto en el ejercicio de ese derecho político.
La concertación entre los poderes públicos que ha existido
en Venezuela desde la llegada al poder de Hugo Chávez,
anulando el principio de separación de poderes y sometiendo
a todas las autoridades del Estado a la voluntad del
Presidente de la República; la forma como esta
subordinación de todos los órganos del Estado a la voluntad
del Presidente de la República se manifestó en la aplicación
de la Lista Tascón, con la consiguiente ineficacia de cualquier
recurso disponible;

v) Oscar Lucién. Sociólogo. Doctor en Ciencias de la


Comunicación. Se anexa breve hoja de vida. El objeto de su
peritaje será declarar sobre: El ejercicio del derecho a
solicitar la revocatoria del mandato del presidente de la
República. La historia de la recolección de firmas para el
revocatorio; las dificultades y los obstáculos que se debió
enfrentar en esa empresa. La persecución política a los
organizadores del proceso de recolección de firmas. La
persecución a quienes firmaron; el discurso político, las
amenazas y las presiones para retirar las firmas. El impacto
social y político que tuvo la aplicación de la Lista Tascón en
Venezuela. Las historias detrás de la historia del vídeo La
Lista. A qué se refería el presidente Chávez cuando ordenó
que no se utilizara más la Lista Tascón;

vi) Ana Julia Jatar. Escritora. Se anexa breve hoja de vida. El


objeto de su peritaje será declarar sobre: La historia de la
lista Tascón y las consecuencias políticas y sociales de su
aplicación; las represalias ejercidas sobre los organizadores
del proceso de recolección de firmas; las presiones y
represalias ejercidas sobre aquellos que firmaron; las
presiones ejercidas para que retiraran sus firmas; lo que
pudieron apreciar las misiones de observación internacional
en relación con las jornadas de recolección de firmas y la
labor del CNE; la dimensión de la aplicación de la Lista
Tascón y la cantidad de víctimas; la segregación social en
función de la ideología; el temor que la Lista generó en la
población y el efecto que tuvo para las víctimas; por qué, en
39
232

un momento determinado, el presidente Chávez ordenó que


no se utilizara más la Lista Tascón;

vii) Colette Capriles. Psicólogo Social. Se anexa breve hoja de


vida. En el contexto de la situación social y política vivida en
Venezuela en el año 2004, se pide a la perito que declare
sobre los efectos, psicológicos y sociales que tuvo la lista
Tascón en la sociedad venezolana y en las víctimas de la
discriminación política. El discurso de odio de los agentes del
Estado respecto de los firmantes. La estigmatización, el
sentimiento de humillación, la frustración ante la ausencia
de una instancia a la que recurrir con la certeza de que
serían escuchadas y que sus derechos serían restablecidos,
y el drama del desempleo. Cómo pudo la Lista Tascón
afectar la dignidad de las personas;

viii) Pedro Enrique Rodríguez. Psicólogo UCAB. Se anexa breve


hoja de vida. En el año 2004 prestó asistencia profesional a
Thais Peña y Magally Chang a petición del Centro de
Derechos Humanos de la UCAB, por su especialidad en
stress post traumático y por qué conocía de su experiencia
en Canadá, tratando a refugiados afganos y de otros países.
Se le pidió que atendiera a personas víctimas de la Lista
Tascón en sesiones de terapia de grupo e individual. El
objeto de experticia es referir al tamaño de esos grupos y si
entre esas personas, se encontraban las señoras Peña y
Chang y, en caso afirmativo, cuál fue su evaluación
profesional de las mismas;

ix) Manuel Gerardo Réquiz Cordero. Psicólogo. Se anexa breve


hoja de vida. En el año 2004 prestó asistencia profesional a
Rocío San Miguel quien acudió a consulta por recomendación
de médico internista. El objeto de experticia es referir cuál
fue su evaluación profesional de la señora Rocío San Miguel.

x) Sergio Garroni Calatrava. Médico Psiquiatra. Se anexa breve


hoja de vida. En el contexto de la situación social y política
vivida en Venezuela en el año 2004, se pide al perito que
declare sobre los sentimientos que generó en la población la
aplicación de la Lista Tascón y la discriminación entre los
ciudadanos venezolanos por razones políticas; sobre la
forma cómo dicha discriminación afectó la autoestima de las
personas; sobre la forma cómo dicha discriminación
repercutió en las relaciones de familia y en las relaciones
sociales de las personas así discriminadas; sobre la forma
cómo el despido de una persona de mediana edad puede
afectar sus planes futuros, sus expectativas y su proyecto
de vida; sobre la forma como la pérdida del empleo, por
40
233

razones políticas, afecta también al entorno familiar de la


víctima de esa discriminación; y sobre la forma cómo la
aplicación de la Lista Tascón generó un sentimiento de
humillación y de temor entre los venezolanos.

xi) Elsa Cristina González Pérez. Psicólogo Clínico. Se anexa CV.


En el contexto de la situación social y política vivida en
Venezuela en el año 2004 y los efectos que como perito
usted ha podido evaluar en pacientes con efectos de estrés
agudo, estrés post traumático y trastornos adaptativos
producto de situaciones de estrés psicosocial, se pide a la
perito que indique las características o sintomatología que
han manifestado sus pacientes. Se le pide que indique si los
efectos de la discriminación política, el discurso de odio, la
polarización, la intimidación, la exclusión social ejercidos
contra opositores, disidentes o críticos en Venezuela, es una
manifestación que ha sido evaluada en sus pacientes, y que
características presentan. Se le pide a la perito que indique
qué consecuencias puede llegar a tener para las víctimas de
la discriminación política en su integridad física y moral. Se
le pide al perito que especifique las consecuencias
psicopatológicas, así como los efectos en el
desenvolvimiento en las áreas social, familiar y laboral de
los afectados y si existe relación con los acontecimientos
expuestos. Se le pide a la perito que indique la presencia de
malestar clínicamente significativo y deterioro.
6. Lo que se solicita de la Corte

a) Declarar la responsabilidad internacional del Estado como


consecuencia de los hechos ocurridos en el presente caso;

b) Declarar la violación de los derechos a la integridad física y


moral (artículo 5 de la Convención), derechos políticos (art.
23, párrafo 1, literales a y c, de la Convención), libertad de
expresión (art. 13 de la Convención), debido proceso (art. 8
de la Convención), igualdad ante la ley (artículo 24 de la
Convención), protección judicial (artículo 25 de la
Convención), y la obligación general de respetar y garantizar
los derechos consagrados en la Convención sin
discriminación de ninguna especie y particularmente sin
discriminación por razones políticas (art. 1.1 de la
Convención).

Por ello, ésta es una oportunidad para que la Honorable Corte


reafirme el principio de no discriminación y las consecuencias que

41
234

derivan del mismo, expresadas en el derecho de todos los seres


humanos a ser tratados como iguales y a gozar de la igual protección
de la ley; en esta oportunidad, la Honorable Corte podrá destacar la
importancia fundamental de la prohibición de la discriminación por
motivos políticos, subrayando la relación que existe entre la
democracia y el respeto de los derechos humanos.
c) Disponer las reparaciones pecuniarias y no pecuniarias a que
haya lugar y que hayan sido suficientemente acreditadas.
En particular, se pide, a título de reparaciones:

i .- Restablecimiento del derecho conculcado


De acuerdo con el artículo 63.1 de la Convención, las víctimas
tienen derecho a que se les restablezca en el ejercicio de los derechos
conculcados. En el presente caso, uno de los derechos conculcados, y
cuyo ejercicio puede y debe ser restablecido, es el de acceso, en
condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país.

Con la prueba rendida ante la CIDH, los medios probatorios


aportados en este acto, y las declaraciones de las víctimas, los testigos
y peritos que ofrecemos en este mismo acto, se encuentra
suficientemente acreditado que, no obstante tener un contrato de
trabajo vigente, sin que hubiera ningún motivo de queja en cuanto a
su desempeño y sin una causa que lo justificara, las victimas en este
caso fueron despojadas de sus empleos en la administración pública.
Por lo tanto, una vez recibida y valorada la evidencia que aquí
ofrecemos, solicitamos de la Honorable Corte que disponga la
reincorporación inmediata de Rocío San Miguel, Thais Peña y Magally
Chang a los puestos que ocupaban previamente en el Consejo Nacional
de Fronteras, o a otro cargo equivalente, teniendo en cuenta su
antigüedad y sus credenciales profesionales.

ii .- Medidas de indemnización
Asimismo, por estar relacionado con el pleno restablecimiento de
este derecho y por ser de justicia, pedimos respetuosamente a la H.
Corte que disponga se les pague a las víctimas en este caso
íntegramente los salarios, bonos y demás beneficios económicos
dejados de percibir desde el momento en que fueron despedidas hasta
la fecha de la sentencia de esta Honorable Corte, teniendo en cuenta,
para esta liquidación, el salario devengado actualmente por un
funcionario de la administración pública venezolana que tenga el
mismo rango y nivel que, según su antigüedad y credenciales
profesionales, hoy tendrían las víctimas en este caso. En subsidio, se
solicita a la Honorable Corte que condene al Estado a pagar a las
víctimas en este caso los salarios, bonos y demás beneficios
económicos dejados de percibir, que hayan sido devengados por

42
235

funcionarios del Consejo Nacional de Fronteras, cuyos cargos sean


homologables con los que desempeñaban y hoy tendrían las víctimas.

iii .- Medidas de satisfacción


Como medidas de satisfacción, además de la sentencia de la
Honorable Corte, solicitamos respetuosamente que se disponga la
realización, en el plazo de seis meses siguientes a la notificación de la
sentencia de la H. Corte, de un acto público de desagravio a las
víctimas, en el que se condene la discriminación política, presidido por
un Ministro de Estado y con la participación de magistrados del Tribunal
Supremo de Justicia, la Fiscal General de la República, los rectores del
Consejo Nacional Electoral y el Defensor del Pueblo.

iv .- Garantías de no repetición
Como garantía de no repetición, se solicita a la H. Corte ordenar
la realización, dentro de un plazo razonable, de los procedimientos
administrativos y penales que corresponda, a fin de identificar a los
responsables de estos hechos y aplicar las sanciones administrativas,
penales o de otro tipo que corresponda, y que sean proporcionales a la
extrema gravedad de los hechos cometidos y a los daños causados a
la sociedad en general y a las víctimas en este caso en particular.

En segundo lugar, se solicita a la H. Corte disponer la adopción,


en un plazo no mayor de un año contado a partir del momento de la
notificación de su sentencia, de la modificación del Código Penal de
Venezuela para incorporar el delito de discriminación política, con
penas severas para quienes lo practiquen.

En tercer lugar, se solicita a la H. Corte disponer la adopción, en


un plazo no mayor de un año contado a partir del momento de la
notificación de su sentencia, de leyes que garanticen, en forma
efectiva, el pleno ejercicio de la libertad de expresión y de los derechos
políticos sin temor a represalias, incluyendo sanciones penales y
administrativas para quienes no observen esta obligación.

En cuarto lugar, se solicita a la H. Corte disponer la adopción, en


un plazo no mayor de un año contado a partir del momento de la
notificación de su sentencia, de la reforma de los Reglamentos del
Consejo Nacional Electoral a fin de garantizar el ejercicio de los
derechos políticos sin temor a represalias.

En quinto lugar, se pide a la Honorable Corte se sirva ordenar al


Estado la realización de cursos y programas de capacitación de los
funcionarios del Consejo Nacional Electoral, de la Fiscalía General de la
República, del poder judicial y de la Defensoría del Pueblo, en todos
sus niveles, sobre la prohibición de la discriminación por motivos
políticos.

43
236

v.- Costas, gastos y honorarios.


Como medida de reparación, que garantice que las víctimas en
este caso no serán ni más ricas ni más pobres de lo que lo eran antes
de ocurridos los hechos del caso, se pide a la Honorable Corte que
disponga el reintegro de las costas y gastos debidamente acreditados
en que hayan incurrido tanto ante las instancias nacionales como
internacionales.
Para los abogados que han intervenido en este caso, en
representación de las víctimas, se pide a la Corte que ordene al Estado
pagar los honorarios que ella considere apropiados, teniendo en cuenta
el tiempo que ha tomado y la complejidad del mismo, así como la
gravedad de las violaciones de derechos humanos cometidas. Dichos
honorarios serán donados al Fondo de Asistencia a las Víctimas.

Con el mérito de lo expuesto, ruego a la Honorable Corte


Interamericana de Derechos Humanos se sirva tener por interpuesto,
y dentro del plazo reglamentario, nuestro escrito de solicitudes
argumentos y pruebas.

1. Anexos

a) Prueba documental

a.1 Recurso de Amparo Constitucional ante Juez de sustanciación,


mediación y ejecución del circuito judicial del trabajo de la
circunscripción judicial del área Metropolitana de Caracas. Fecha 22 de
julio de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la
Comisión Interamericana de DDHH (CIDH).

a.2 Decreto de creación del Consejo Nacional de Fronteras publicado


en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela Número 35.417, de
fecha 09 de marzo de 1994. Decreto 64 del 02 de marzo de 1994,
mediante el cual se dispone que el CNF será un organismo de carácter
permanente integrado por un representante principal y su respectivo
suplente de cada uno de los ministerios, de la secretaría permanente
del consejo nacional de seguridad y defensa, del instituto de comercio
exterior, de la oficina central de información y seis miembros
designados por el Presidente de la Republica. Consta en el expediente
judicial consignado ante la CIDH.

44
237

a.3 Decreto que adscribe el CNF a la Cancillería. Gaceta Oficial de la


República Bolivariana de Venezuela Número 37.562, de fecha 04 de
noviembre de 2.002. Decreto 2.083 de fecha 02 de noviembre de 2002.
Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.
.
a.4 Decreto designación José Vicente Rangel Presidente CNF. Gaceta
Oficial de la República de Venezuela Número 36.722, de fecha 14 de
junio de 1.999. Decreto 174 de fecha 11 de junio de 1999. Consta en
el expediente judicial consignado ante la CIDH.
.
a.5 Escrito de Roció dirigido a JVR. Escrito de fecha 29 de marzo de
2004 de Rocío San Miguel advirtiendo al Presidente del Consejo
Nacional de Fronteras que el despido por discriminación política viola
derechos humanos y acarreara graves consecuencias legales
individuales y al Estado. Consta en el expediente judicial consignado
ante la CIDH.
.
a.6 Denuncia ante la Defensoría del Pueblo, de Rocío San Miguel,
Magally Chang y Thais Peña, dirigida a German Mundarain Defensor
del Pueblo el 27 de Mayo de 2004. Consta en el expediente judicial
consignado ante la CIDH.
.
a.7 Acta declaración de victimas ante Defensoría del Pueblo. Contiene
la declaración de Rocío San Miguel ante la Defensoría del Pueblo en
fecha 08 de junio de 2004, declaración de Magally Chang ante la
Defensoría del Pueblo en fecha 06 de julio de 2004 y declaración de
Thais Peña ante la Defensoría del Pueblo en fecha 06 de julio de 2004.
. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.8 Denuncia de las victimas ante Ministerio Publico, de Rocío San


Miguel, Magally Chang y Thais Peña, dirigida a Isaías Rodríguez, Fiscal
General de la República el 27 de Mayo de 2004. Consta en el
expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.9 Carta de Despido de Rocío San Miguel, suscrita por José Vicente
Rangel, Presidente del Consejo Nacional de Fronteras, en fecha 12 de
marzo de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la
CIDH.

a.10 Carta de Despido de Magally Chang, suscrita por José Vicente


Rangel, Presidente del Consejo Nacional de Fronteras, en fecha 12 de
marzo de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la
CIDH.

a.11 Carta de Despido de Thais Peñal, suscrita por José Vicente Rangel,
Presidente del Consejo Nacional de Fronteras, en fecha 12 de marzo
de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.
45
238

a.12 Diligencia en la que consta violación derecho a la justicia.


Diligencia de la parte agraviada en la que deja constancia que el
expediente no pudo ser localizado, y dejando constancia de la
inexistencia de ningún juez de guardia, violentándose el derecho de
acceso a la justicia. Fecha 27 de julio de 2004. Consta en el expediente
judicial consignado ante la CIDH.

a.13 Sentencia que declina competencia y remite caso a Tribunal


Supremo de Justicia (TSJ). Sentencia Juzgado 4° de primera instancia
de juicio del Trabajo de la circunscripción judicial del Área
Metropolitana de Caracas. Sede constitucional por acción de amparo,
mediante la cual declina la competencia en favor de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremos de Justicia. Fecha 04 de agosto
de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.14 Remisión del Expediente de Amparo al TSJ. Oficio mediante el cual


el Juzgado 4° de primera instancia de juicio del Trabajo de la
circunscripción judicial del Área Metropolitana de Caracas remite
expediente a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.
Fecha 04 de agosto de 2004. Consta en el expediente judicial
consignado ante la CIDH.

a.15 Diligencias ante el TSJ al Constitucional. Diligencias efectuadas


por las victimas ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia exigiendo pronunciamiento sobre la declinatoria de
competencia a los efectos que pueda celebrarse la audiecia
constitucional. Fechas de las Diligencias 23 de septiembre de 2004, 11
de noviembre de 2004, 23 de noviembre de 2004, 03 de febrero de
2005, 03 de mayo de 2005, 11 de mayo de 2005. Consta en el
expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.16. Sentencia TSJ relación amparo constitucional. Sentencia de la


Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, dictada el 26 de
mayo de 2005 (Diez meses después de interpuesto el Recurso de
Amparo Constitucional). Con esta sentencia la Sala Constitucional
remite el caso nuevamente al Juzgado Cuarto de Primera Instancia de
Juicio del Circuito Judicial del Trabajo del área metropolitana de
Caracas. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.17 Acta de Audiencia Constitucional. Acta de Audiencia


Constitucional, efectuada el 20 de julio de 2005. Un año después de
solicitado el amparo constitucional. Nótese, que no asistió José Vicente
Rangel a la audiencia constitucional, funcionario que despide a las tres
trabajadoras del Consejo Nacional de Fronteras por discriminación
política. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

46
239

a.18 Fiscalía pide se declare inadmisible amparo constitucional. Escrito


de fecha 20 de julio de 2005 mediante el cual se expone opinión fiscal
suscrito por la fiscalía octogésimo cuarta con competencia en derechos
y garantías constitucionales del área metropolitana de caracas, dirigida
a juzgado cuarto de primera instancia de juicio en lo laboral del área
metropolitana de caracas. Consta en el expediente judicial consignado
ante la CIDH.

a.19 Nota de Prensa del Ministerio Público sobre discriminación política.


Investiga particulares o funcionarios incurrieron en delitos. Nota de
prensa del 27 de abril de 2005, mediante la cual el Ministerio Público
indica inició averiguación sobre uso de listados para solicitud de
referendos en 2004, designando al Fiscal 49 del Área Metropolitana de
Caracas. Señala la nota de prensa que la Discriminación Política no
constituye delito, tipificado como figura autónoma en el Código Penal.
Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.20 Escrito apoderado judicial de José Vicente Rangel pide


inadmisibilidad. Escrito del apoderado judicial de la parte agraviante
(José Vicente Rangel) dirigido al juez cuarto de primera instancia de
juicio del circuito judicial del trabajo del área metropolitana de caracas,
mediante el cual solicita declare improcedente, el recurso de amparo
constitucional ejercido por las víctimas. Escrito de fecha 20 de julio de
2005. Consta en el expediente judicial ante la jurisdicción laboral,
consignado ante la CIDH.

a.21 Sentencia que declara improcedente el Amparo Constitucional.


Sentencia del juzgado cuarto de primera instancia de juicio del circuito
judicial del trabajo de la circunscripción judicial del área metropolitana
de Caracas sede constitucional, mediante la cual se declara
improcedente el Recurso de Amparo Constitucional. Fecha 27 de julio
de 2005. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.22 Recurso de Apelación ante Juez Superior del Trabajo. Recurso de


apelación de fecha 16 de septiembre de 2005, contra la sentencia del
Juez en Primera instancia. En este recurso se evidencia todas las
violaciones al debido proceso y a la falta debida de protección judicial.
Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.23 Sentencia definitivamente firme en la vía Laboral. Sentencia de


fecha 09 de septiembre de 2005, del Juzgado Superior del Trabajo del
Circuito Judicial del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas, mediante la cual se declara improcedente el
recurso de apelación interpuesto por las víctimas y confirma la
Sentencia dictada por el Juzgado Cuarto de Primera Instancia de Juicio
del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de
Caracas, que declaró improcedente la acción de amparo incoada por
las víctimas. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.
47
240

a.24 Contratos entre Rocío San Miguel y CNF. Contratos de Rocío San
Miguel con el Consejo Nacional de Fronteras desde 1996 hasta el 2003.
Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.25 Contratos entre Magally Chang y CNF. Contratos de Magally


Chang con el Consejo Nacional de Fronteras desde 1997 hasta el 2003.
Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.26 Contratos entre Thais Peña y CNF. Contratos de Thais Peña con el
Consejo Nacional de Fronteras desde 2001 hasta el 2003. Consta en el
expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.27 Planilla con firma de victimas solicitando el referéndum


Revocatorio de Mandato. Consta en el expediente judicial consignado
ante la CIDH.

a.28 Antecedentes de Servicio de Rocío San Miguel desde 1992 a 2003,


al servicio de la administración pública de Venezuela. Consta en el
expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.29 Antecedentes de Servicio de Magally Chang desde 1997 a 2003,


al servicio de la administración pública de Venezuela. Consta en el
expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.30 Antecedentes de Servicio de Thais Peña desde 1994 a 2003, al


servicio de la administración pública de Venezuela. Consta en el
expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.31 Cedulas de Identidad de empleados del CNF solicitantes del RR.


Relación de las cedulas de identidad pertenecientes a los 23 empleados
que tenía el Consejo Nacional de Fronteras para marzo de 2003,
confrontadas con los listados de firmantes solicitando el referéndum
revocatorio de mandato aparecida en el Semanario Temas, empleares
del 20 al 26 de febrero de 2004, 27 de febrero al 01 de marzo de 2004
y 05 al 11 de marzo de 2004. Consta en el expediente judicial
consignado ante la CIDH.

a.32. Entrevista radial efectuada por la Periodista Ibeyise Pacheco a


Feijoo Colomine el día 03 de agosto de 2004, por el dial 99.1 FM
Frecuencia Mágica. En la entrevista Feijoo Colomine refiere que los
despidos de Rocio San Miguel, Magally Chang, Thais Peña obedecen a
una restructuración del Consejo Nacional de Fronteras. Consta en el
expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.33 Dictamen Jurídico de Vicepresidencia renovando contratos para el


años 2004 de todo el personal del Consejo Nacional de Fronteras. En
este dictamen se dan las justificaciones para mantener los contratos y
48
241

trabajar en la estructura fija de cargos para dar estabilidad laboral al


personal. Fecha 08 de diciembre de 2003. Consta en el expediente
judicial consignado ante la CIDH.

a.34 Acta de entrevista a Feijoo Colomine por parte del Ministerio


Publico.
Fecha 14 de julio de 2004. Consta en el expediente judicial consignado
ante la CIDH.

a.35 Comunicación de Feijoo Colomine a Fiscalía con razones de


despido. Comunicación del Secretario del Consejo Nacional de
Fronteras, Feijoo Colomine, dirigida a la Fiscal 37 del Ministerio Público,
de fecha 13 de julio de 2004, donde consta como razón del despido
de las tres empleadas del CNF: “la razón de sar por terminado el
contrato de trabajo, obedeció l respetable criterio de quien preside el
organismo”. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.36 Liquidación laboral a RSM,MC,TP. Cheques de pago de


remuneraciones por el último mes de trabajo (abril de 2004) a Rocio
San Miguel, Magally Chang y Thais Peña. Aparecen los cheques
correspondientes al pago de vacaciones y prestaciones sociales no
recibidos por las víctimas. Consta en el expediente judicial consignado
ante la CIDH.

a.37 Escrito suscrito por JVR destacando cualidades profesionales de


RSM. Fecha 25 de mayo de 2000. Oficio del Presidente del Consejo
Nacional de Fronteras, dirigido al Procurador General de la Republica,
para solicitar reincorporación de Rocío San Miguel como Asesora
Jurídica del Consejo. Rocío San Migue se separó por unos meses del
cargo para asumir como Directora General del Despacho del Ministerio
de Infraestructura, regresando al Consejo Nacional de Fronteras por
requerimiento del propio José Vicente Rangel. Consta en el expediente
judicial consignado ante la CIDH.

a.38 Personal del CNF al 2004 y Sueldo Personal CNF al2005. Consta
en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.39 Escrito de Fiscalía 37 solicitando sobreseimiento de la causa.


Fecha 21 de enero de 2005. Consta en el expediente judicial
consignado ante la CIDH.

a.40 Resolución de Sobreseimiento de la investigación penal, dictada


por el Juzgado Vigésimo Primero de Primera Instancia en Funciones de
Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas,
en fecha 04 de abril de 2005. Esta decisión fue tomada sin ser
escuchadas las víctimas. Consta en el expediente judicial consignado
ante la CIDH.

49
242

a.41 Acta de entrevista a Rocío San Miguel por Ministerio Publico. Fecha
15 de julio de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante
la CIDH.

a.42 Acta de entrevista a Thais Peña, por Ministerio Público. Fecha 15


de julio de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la
CIDH.

a.43 Acta de entrevista a Magally Chang, por Ministerio Público. Fecha


16 de julio de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante
la CIDH.

a.44 Recurso de Apelación contra el Sobreseimiento penal. Fecha 15


de abril de 2005. Consta en el expediente judicial consignado ante la
CIDH.

a.45 Escrito de contestación de la Fiscalía al recurso de apelación. La


fiscalía en fecha 27 de abril de 2005 presenta escrito de contestación
al recurso de apelación interpuesto por las victimas solicitando se
declare sin lugar el recurso de apelación. Consta en el expediente
judicial consignado ante la CIDH.

a.46 Sentencia de la Corte de Apelaciones. La Sala Séptima de la Corte


de Apelaciones del Circuito Judicial Penal de Caracas, en fecha 12 de
mayo de 2005, declara sin lugar el recurso de apelación. Consta en el
expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.47 Recuso de Casación ante el Tribunal Supremo de Justicia. Ejercido


por las victimas el 6 de julio de 2005. Consta en el expediente judicial
consignado ante la CIDH.

a.48 Sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, Sala Penal. Con


ponencia del Magistrado Eladio Aponte Aponte la Sala de Casación
Penal del TSJ dicto sentencia el 27 de septiembre de 2005,
desestimando el recurso de casación por manifiestamente infundado.
Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

a.49 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capitulo I. Antecedentes.
Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p. 17 -28.
En este capítulo se describen los antecedentes de la discriminación
política en Venezuela a partir del ejercicio de la sociedad civil de
organizarse para solicitar referéndum consultivo (pospuestos
indefinidamente por el Tribunal Supremo de Justicia); el Firmazo
(invalidado por el Consejo Nacional Electoral); el Reafirmazo (de
acuerdo con el CNE no reunió suficientes firmas válidas) , y los Reparos
(el CNE finalmente convoca al referéndum revocatorio presidencial).

50
243

a.50 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capitulo II. Listas Miedo y
Discriminación. Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p. 29 -54.
En este capítulo se describen como 3.448.747 firmas se convirtieron
en una base de datos para la discriminación política en Venezuela.
Igualmente la actuación parcializada del Tribunal Supremo de Justicia
para impedir el referéndum consultivo del 2 de febrero de 2003, y la
actuación parcializada de la mayoría del directorio del CNE para impedir
y obstaculizar el referéndum revocatorio de mandato. Se describe la
Lista Tascon y el programa de datos que incluye la Lista Maisanta.

a.51 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capitulo III. Las primeras
víctimas, Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p. 55 -74.
Documenta el despido de más de 5.000 trabajadores de PDVSA, esta
vez por haber firmado. Y al menos 32 suicidios según datos
suministrados por la asociación civil gente de petróleo. La pérdida del
derecho a la vivienda y a la educación para las familias de los
discriminados.

a.52 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capitulo IV. La
discriminación también viaja en Metro, Editado por Sumate, Caracas,
2006. P-p. 75 -88. Documenta la discriminación política ejercida contra
211 trabajadores del metro de Caracas despedidos por firmar.

a.52 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capitulo V. Y en salud… solo
“camaradas”, Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p. 89- 102.
Documenta la situación de discriminación política ejercida contra
empelados del Ministerio de Salud. Dirigida por el Ministro de Salud
Roger Capella contra el personal del Ministerio y de los hospitales, por
firmar, al comparar e acto de firmar contra el Presidente como un acto
de terrorismo.

a.53 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capítulo VI. Educadores de
confianza no pueden firmar, Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p.
103- 114.
Documenta la situación de discriminación política ejercida a partir del
mes de marzo de 2004 contra empleados públicos y las presiones
ejercidas a partir del proceso de “reparos”, ideado por el Consejo
Nacional Electoral, sin estar previsto en ningún reglamento, mediante
el cual casi 900.000 personas debían acudir a reparar su firma para
que esta fuese valida como solicitantes del referéndum revocatorio de
mandato. Unos 40.000 docentes, se convirtieron en blanco de
amenazas si no se arrepentían de haber firmado.

51
244

a.54 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capítulo VII. Y más listas:
de “chavismo duro” a “oposición liht”, Editado por Sumate, Caracas,
2006. P-p. 115- 126.
Documenta los despidos en el Fondo de Garantía de los Depósitos
Bancarios (Fogade) y como el Presidente de Fogade, Jesús Caldera
Infante, reconoce para el 15 de junio de 2004 haber despedido a 80 %
de los empleados por firmar. También documenta este capítulo, la
configuración de una lista con los datos de 566 empleados y 46 obreros
del organismo, clasificados del 1 al 6 con la siguiente gradación:
“chavista duro” “chavista light”, “nini” (ni oposición ni chavista), “
“oposición radical política” y, “oposición Light”.

a.55 atar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capítulo VIII. Las
remociones en el CNE, Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p. 127-
140.
En este capítulo se documentan y describen los mecanismos de
discriminación política que aplicó el propio directorio del CNE,
controlado por el oficialismo a los empleados de dicho organismo, antes
de la celebración del del referéndum el 15 de agosto de 2014.

a.56 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capítulo IX. Pintan de rojo
la Casa Amarilla , Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p. 141-158.
En este capítulo se documentan y describen como el gobierno anunció
el 30 de marzo de 2004 que suspendería de sus cargos a los
embajadores y diplomáticos de alto rango que firmaron la petición para
un referéndum revocatorio de mandato del Presidente.

a.57 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capítulo X. Discriminación
en el Palacio de Miraflores: Consejo Nacional de Fronteras, Editado por
Sumate, Caracas, 2006. P-p. 159-174.
En este capítulo, escrito por Rocío San Miguel, refiere a los despido por
discriminación política del Consejo Nacional de Fronteras. Puede ser
tomado como testimonial.

a.58 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capítulo XI. Las firmas
“cazamilitares”, Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p. 175-194.
En este capítulo se documentan la discriminación política ejercida
contra efectivos militares que participaron en el firmazo, 02 de febrero
de 2003 y a los que participaron en la convocatoria para la realización
de un referéndum revocatorio de mandato en 2004.

a.59 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Capítulo XII. La Comisión
52
245

Interamericana de Derechos Humanos se pronuncia s firmas


“cazamilitares”, Editado por Sumate, Caracas, 2006. P-p. 195- 214.
Documento los aspectos más resaltantes vinculados a la discriminación
política en Venezuela, referidos en el Informe Anual (2005) de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

a.60 Jatar, Ana Julia. Apartheid del siglo XXI. La informática al servicio
de la Discriminación Política en Venezuela. Conclusiones, Editado por
Sumate, Caracas, 2006. P-p. 195- 214.

a.61 Copia del Oficio dirigido al Presidente del Consejo Nacional


Electoral, suscrito por el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías,
solicitando la entrega al Diputado Luis Tascón, de las copias certificadas
de las planillas donde aparecen los solicitantes del referéndum
revocatorio en los eventos de recolección de firmas del 28 de
noviembre de 2003 al 01 de diciembre de 2003.

a.62. Rocío San Miguel en Base de Datos Maisanta. Captura de


pantalla: Resultado de introducir la cedula de identidad en la Base de
Datos Maisanta.

a.63 Magally Chang en Base de Datos Maisanta. Captura de pantalla:


Resultado de introducir la cedula de identidad en la Base de Datos
Maisanta.

a.64 Thais Peña en Base de Datos Maisanta. Captura de pantalla:


Resultado de introducir la cedula de identidad en la Base de Datos
Maisanta.

a.65 Informe Psicológico de Magally Chang y Thais Peña. Elaborado por


Psicólogo, Pedro Rodríguez Ph. D.

a.66 Informe Psicológico de Rocío San Miguel. Elaborado por Psicólogo.


Elaborado por Psicoanalista Manuel Gerardo Réquiz.

a.67 Discurso de Discriminación Política por funcionarios públicos


periodo 2003-2016.

a.68. Recolección de denuncias de discriminación política en Venezuela


2003-2005. Fuente: Informes de Human Rights Watch, Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, Centro de Derechos Humanos
de la UCAB, Provea, “Informe sobre la discriminación política en
Venezuela (2003-2007) Estudio de Casos disponible en
http://www.controlciudadano.org/publicaciones/informe/
a.69 Software Maisanta (Lista Tascon) en Mercado Libre. Captura de
pantalla con indicación del URL.

53
246

a.70 Venezuela Una Década de Chávez. Intolerancia Política y


oportunidades perdidas para el progreso de los derechos humanos en
Venezuela . Informe de Human Right Watch. 2008. Disponible en
https://www.hrw.org/es/report/2008/11/25/una-decada-de-
chavez/intolerancia-politica-y-oportunidades-perdidas-para-el El
contenido íntegro de este informe debe entenderse como anexo de este
escrito accediendo al mismo a través del URL.

a.71 Casos de Discriminación Laboral por razones políticas. Informe del


Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello.
Caracas. s/f Disponible:
http://w2.ucab.edu.ve/tl_files/CDH/Lineastematicas/Casos%20de%2
0discriminacion%20laboral%20con%20motivaciones%20politicas.pdf

b) Vídeos

b.1 Video 1. Advertencia Presidente Hugo Chávez. Presidente Hugo


Chávez advierte a ciudadanos que quedara registro de datos de
quienes firmen para solicitar revocatorio. “El que firme contra Chávez,
ahí quedará su nombre registrado para la historia, porque va a tener
que poner su nombre y su apellido, y su firma, y su número de cédula
y su huella digital”. Trasmisión televisiva desde el Teatro Teresa
Carreño en el acto de graduación del Plan Nacional de Alfabetización
Misión Robinson I, Caracas 19 de octubre de 2003.

b.2 Video 2. Presidente Hugo Chávez informa (en Aló Presidente 180
del 01 de febrero de 2004) que solicitó al CNE, por oficio, copia de la
lista de firmantes. Diputado Luis Tascon explica que al recibir la
información elaborará base de datos de firmantes.

b.3 Video 3. Presidente Hugo Chávez informa (e Aló Presidente 182 del
15 de febrero de 2004) que en la página web www.listatascon.com esta
disponible la base de datos con los nombres y números de cedulas de
quienes firmaron para solicitar e referéndum revocatorio.

b.4 Video 4. Ministro de Salud Roger Capela, anuncia que los


funcionarios públicos que firmaron serán despedidos de sus trabajos.
20 de marzo de 2004.

b.5 Video 5 Presidente Hugo Chávez ordena se “entierre” la Lista


Tascón. En V Gabinete Móvil Regional celebrado en Puerto Ordaz,
Estado Bolívar el 15 de abril de 2005.

b.6 Video 6. Diputado Diosdado Cabello (Partido Socialista Unido de


Venezuela) amenaza a funcionarios que firmaron solicitud de
Referéndum Revocatorio, en su programa "Con el Mazo Dando",
transmitido a través de televisora estatal Venezolana de Televisión. 04
de mayo de 2016.
54
247

b.7 Video 7 Diputado Diosdado Cabello (PSUV): No puede haber en


cargos de confianza funcionarios que firmaron contra Maduro
(Concentración por la Paz, 17 de Junio de 2016, Cumaná estado Sucre)

b.8 Video 8. Presidente Nicolás Maduro anuncia que designó una


comisión para que revisará una por una, las firmas para la activación
del referéndum evocatorio. 28 de abril de 2016.

a) Grabaciones

c.1 Conversación telefónica entre Feijoo y Rocío San Miguel.


Transcripción de la conversación telefónica sostenida entre Feijoo
Colomine, Secretario del Consejo Nacional de Fronteras y Rocío San
Miguel, en fecha 24 de marzo de 2004, grabada por Rocío San Miguel.
En esta conversación queda en evidencia la discriminación política
ejecutada en contra de las víctimas.

c.2 Conversación telefónica entre Ilia Azpurua y Rocío San Miguel.


Transcripción de la conversación telefónica sostenida entre Ilia Azpurua
Consultora Jurídica de la Vicepresidencia de la República y Rocío San
Miguel, en fecha 31 de marzo de 2004, grabada por Rocío San Miguel.
En esta conversación queda en evidencia la discriminación política
ejecutada en contra de las víctimas.

c.3 Audio Conversación telefónica entre Feijoo y Rocío San Miguel.


Fecha 24 de marzo de 2004. Consta en un CD del expediente judicial
consignado ante la CIDH.

c.4 Audio Conversación telefónica entre Ilia Azpurua y Rocío San


Miguel. Consta en un CD del expediente judicial consignado ante la
CIDH.

d) Recortes de prensa

d.1 Colomine: Fue una simple reducción de personal. El Nacional.


Página A-C. 03 de agosto de 2004. Declaraciones dadas por Feijoo
Colomine Secretario del Consejo Nacional de Fronteras al Diario el
Nacional. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

d.2 Semanario Temas Portada. 1er Listado de Firmantes. Portada del


semanario donde apareció publicado un primer listado de solicitantes
del referéndum revocatorio de mandato. Fecha 20 al 26 de febrero de
2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

d.3 Semanario Temas 1er Listado de Firmantes. Fecha 20 al 26 de


febrero de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la
CIDH.
55
248

d.4 Semanario Temas Portada 2do Listado de Firmantes. Portada del


semanario donde apareció publicado el segundo primer listado de
solicitantes del referéndum revocatorio de mandato. Fecha 27 de
febrero al 04 de marzo de 2004. Consta en el expediente judicial
consignado ante la CIDH.

d.5 Semanario Temas 2do Listado de Firmantes. Fecha 27 de febrero


al 04 de marzo de 2004. Consta en el expediente judicial consignado
ante la CIDH.

d.6 Semanario Temas Portada 3er Listado de Firmantes. Portada del


semanario donde apareció publicado el segundo primer listado de
solicitantes del referéndum revocatorio de mandato. Fecha 05 al 11 de
marzo de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la
CIDH.

d.7 Semanario Temas 3er Listado de Firmantes. Fecha Fecha 05 al 11


de marzo de 2004. Consta en el expediente judicial consignado ante la
CIDH.

d.8 Recortes de prensa (156). Ciento cincuenta seis páginas de


recolección hemerográfica que recoge denuncias y documenta la
discriminación política en Venezuela entre el 2004 y el 2005. Consta
en el expediente judicial consignado ante la CIDH.

d.9 Maduro: Designaré equipo especial para revisar todas las firmas,
una por una. Diario Panorama. Fecha 29 de abril de 2016. Disponible
en http://runrun.es/nacional/259780/maduro-designare-equipo-
especial-para-revisar-todas-las-firmas-una-por-una.html Se repite la
historia de discriminación, doce años despues. Se parece demasiado a
la declaración de Chavez en 2004: Tascón, fíjate, yo recuerdo haber
firmado hace varios días un oficio enviado al Consejo Nacional
Electoral, bueno, solicitando las copias de todas las planillas que
entregó la oposición, tenemos derecho a ello” Aló Presidente N° 180,
1 de febrero de 2004. Puede descargarse en:
www.alopresidente.gob.ve/materia_alo/25/1560/?desc=alo...180

d.10 El que firmó que se atenga a las consecuencias. Diario El Nacional.


Fecha 13 de mayo de 2016. Disponible en http://www.el-
nacional.com/politica/Mata-Figueroa-firmo-atenga-
consecuencias_0_847115393.html

d.11 PDVSA 100 despidos más y amenaza de otros 150. Con los 100
despidos existen alrededor de 850 personas botadas. Diario El
Universal. Caracas 15 de enero de 2003. Disponible en:
http://www.eluniversal.com/2003/01/15/pol_art_1511 2DD.shtml

56
249

d.12 PSUV pedirá destitución de jefes que no despidan a quienes


firmaron por el revocatorio. 29 de junio de 2016. Disponible:
http://www.el-nacional.com/politica/PSUV-destitucion-despidan-
firmaron-revocatorio_0_875312804.html

e) Hoja de vida y datos de contacto de los peritos


propuestos.

e.1 Luis Salamanca. Doctor en Ciencias Políticas.

e.2 Ligia Bolívar. Sociólogo Directora del Centro de DDHH de la UCAB.

e.3 Alberto Arteaga. Jurista.

e.4 Román Duque Corredor. Jurista.

e.5 Oscar Lucién. Sociólogo. Doctor en Ciencias de la Comunicación.

e.6 Ana Julia Jatar. Escritora. Economista.

e.7 Colette Capriles. Psicólogo Social

e.8 Pedro Enrique Rodríguez. Psicólogo

e.9 Manuel Gerardo Réquiz Cordero. Psicólogo.

e.10 Sergio Garroni Calatrava. Médico Psiquiatra.

e.11 Elsa Cristina González Pérez. Psicólogo Clínico.

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