Recuerdos del futuro en las
ASOMBROSAS PROFECÍAS DEL
APOCALIPSIS
Apocalipsis 2 y 3 - Parte 2
INTRODUCCIÓN
La historia de la iglesia cristiana se escribió con
sangre. Los que creían tener razón perseguían a
las minorías disidentes equivocadas. Los cristia-
nos fueron perseguidos primero por los judíos,
luego por el Imperio Romano y finalmente se
persiguieron entre ellos. Pero la iglesia no pudo
ser destruida, los que se mantuvieron fieles si-
guieron llevando en alto el estandarte de la fe y
la verdad.
APOCALIPSIS 2
Iglesia de Tiatira
18 Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira:
El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama
de fuego, y pies semejantes al bronce bruñi-
do, dice esto:
Cristo se presenta como “el que tiene ojos como
llamas de fuego” cuya mirada observa y discierne
todo lo que ocurre dentro de su iglesia. Apocalip-
sis 1:14, 15
El período para la Iglesia de Tiatira comprende
aproximadamente desde la entrada en vigencia
del edicto de Justiniano (538) hasta la reforma ini-
ciada por Martín Lutero (1517).
19 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y ser-
vicio, y tu paciencia, y que tus obras postre-
ras son más que las primeras.
20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti:
que toleras que esa mujer Jezabel, que se
dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos
a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los
ídolos.
“Amor, fe, servicio y paciencia” es una descrip-
ción precisa de uno de los dos grupos que convi-
vían en la iglesia de Tiatira. Describe el perfil del
remanente fiel que en este período cumplió la
misión encomendada por el Señor.
“Pero tengo unas pocas cosas contra ti…” está di-
rigido hacia el otro grupo que decidió apostatar,
volverse a la idolatría y que no hizo un esfuerzo
diligente por detener el avance del mal dentro de
la iglesia. Consintieron y callaron el pecado.
Nota.
En este tiempo las doctrinas cristianas sufren la
mayor transformación de su historia. Sólo a
modo de ejemplo se pueden mencionar:
1 - Se introdujo la salvación por las obras y se
aplicó la penitencia por los pecados cometidos.
2 - La absolución sacerdotal que confirma el
perdón de Dios, usurpó la mediación de Cristo
en el santuario celestial.
3 - A la misa se la consideró como un sacrificio
incruento en donde Cristo nuevamente es inmo-
lado (pero sin derramamiento de sangre).
A su vez, la evangelización fue reemplazada por
un fuerte programa de persecución, domina-
ción y sometimiento sobre aquellos que deci-
dieron mantenerse fieles a la Palabra de Dios y
otros grupos considerados antagónicos. Surge la
Inquisición con la finalidad de eliminar organi-
zaciones, corrientes de pensamiento y posturas
religiosas que atacaran la integridad de la fe ca-
tólica. En este período también se realizaron las
cruzadas (1095-1291) que fueron campañas mi-
litares impulsadas por el papado especialmente
contra musulmanes y sus enemigos políticos.
“Jezabel” fue una reina adúltera y pervertida en
la historia de Israel. Representa el adulterio y la
promiscuidad espiritual dentro de la iglesia en el
período de la Edad Media. La mezcla de paganis-
mo y cristianismo que se inició en los días de
Constantino, se aceleró en esta etapa. En térmi-
nos generales, el cristianismo medieval fue más
pagano que cristiano en su forma y espíritu. 1 Re-
yes 16:31; 2 Reyes 9:22, 30
21 Y le he dado tiempo para que se arre-
pienta, pero no quiere arrepentirse de su
fornicación.
22 He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran
tribulación a los que con ella adulteran, si no
se arrepienten de las obras de ella.
23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las
iglesias sabrán que yo soy el que escudriña
la mente y el corazón; y os daré a cada uno
según vuestras obras.
“No quiere arrepentirse” de sus malas obras, por
lo tanto, si no existe arrepentimiento el Señor no
puede derramar sus bendiciones. Lucas 3:8, 9;
Hebreos 6:4-6
Nota.
El papa Gregorio I, “el grande” (590-604):
1 - Fortaleció el concepto del celibato.
2 - Desarrollo la doctrina del purgatorio (proceso
de purificación previo al cielo).
3 - Afirmó el concepto de la misa por los muer-
tos para ayudarlos a salir del purgatorio.
4 - Aceptó creencias, supersticiones y leyendas
de su época como si fueran la verdad evangélica.
5 - Escribió en abundancia sobre milagros, apari-
ciones de difuntos, ángeles y demonios.
24 Pero a vosotros y a los demás que están
en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina,
y no han conocido lo que ellos llaman las
profundidades de Satanás, yo os digo: No os
impondré otra carga;
25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que
yo venga.
26 Al que venciere y guardare mis obras
hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las
naciones,
27 y las regirá con vara de hierro, y serán
quebradas como vaso de alfarero; como yo
también la he recibido de mi Padre;
28 y le daré la estrella de la mañana.
“A cuantos no tienen esa doctrina…” identifica al
grupo de creyentes que se mantenían leales a la
luz en la Palabra de Dios. Filipenses 2:12-16
Nota.
Históricamente los creyentes leales en este pe-
ríodo se refieren a pequeños grupos que a través
de la Edad Media procuraron permanecer fieles
al cristianismo apostólico. También se levantaron
voces de protesta: Pedro Valdo (1140-1217) Fran-
cia. John Wicleff (1320-1384 ) Inglaterra. Jan Hus
(1370-1415) Bohemia del sur. Martín Lutero
(1483-1546) Alemania. William Tyndale (1495-
1536) Inglaterra. Juan Calvino (1509-1564) Fran-
cia. John Knox (1514-1572) Escocia.
Ruinas de la antigua ciudad de Tiatira
APOCALIPSIS 3
Iglesia de Sardis
1 Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El
que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete
estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que
tienes nombre de que vives, y estás muerto.
La Iglesia de Sardis corresponde al período de la
reforma protestante después de 1517. La iglesia
cristiana busca regresar a sus fuentes: La Biblia.
Se redescubre mensaje original de salvación.
Nota.
Se conoce como Reforma protestante al movi-
miento religioso cristiano, iniciado en Alemania
en el siglo XVI por Martín Lutero, que llevó a un
cisma a la Iglesia católica para dar origen a nu-
merosas iglesias y organizaciones agrupadas
bajo la denominación de protestantismo.
“Tienes nombre de que vives, y estás muerto”
refleja la condición de Sardis. Poseían la verdade-
ra doctrina de la salvación pero se ocupaban de
destruirse entre ellos. Mateo 23:27-28; Lucas
11:52
Nota.
El protestantismo paulatinamente entró en de-
cadencia. El ardor que tuvo durante sus prime-
ros años prometía un avance hacia la perfección
en la comprensión de la verdad revelada y en
su aplicación a la vida, pero, se cansó del es-
fuerzo por alcanzar la meta que se había pro-
puesto.
2 Sé vigilante, y afirma las otras cosas que
están para morir; porque no he hallado tus
obras perfectas delante de Dios.
“No he hallado tus obras perfectas” le dijo el Se-
ñor. La iglesia está en guerra. Fue un período de
violentos conflictos. Los protestantes volvieron a
tener sus propias inquisiciones. Lutero se encar-
nizó contra católicos y judíos. Calvino hizo que al-
gunos “herejes” fueran ejecutados.
Nota.
Este fue un período de violentos conflictos a
causa de la fe. ¡Qué extraña paradoja! Predica-
ban la doctrina de la salvación que asegura la vi-
da eterna, pero se ocupaban intransigentemente
en destruirse. Para asegurar el derecho a lo que
hay que creer Católicos, Protestantes y Anglica-
nos por igual se vuelven sectarios, crueles y per-
seguidores contra aquellos que no piensan o
creen igual que ellos. Representa la esterilidad
de la ortodoxia protestante aunque busca regre-
sar a las fuentes bíblicas originales. El catolicis-
mo y protestantismo se establecen como dos
instituciones poderosas. El dogma protestante
paraliza la iglesia.
3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y
oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no
velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sa-
brás a qué hora vendré sobre ti.
4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis
que no han manchado sus vestiduras; y an-
darán conmigo en vestiduras blancas, por-
que son dignas.
“Pues si no velas…” significa que si la iglesia de
Sardis dejaba de vigilar perdería la razón de su
existencia. A continuación le dice: “tienes unas
pocas personas” fieles que continúan cumpliendo
y viviendo la misión de Dios con fe y devoción.
Apocalipsis 12:6, 11, 13-16; Mateo 5:11, 44;
5 El que venciere será vestido de vestiduras
blancas; y no borraré su nombre del libro de
la vida, y confesaré su nombre delante de
mi Padre, y delante de sus ángeles.
A los de Sardis el Señor les promete la vida eter-
na porque todo pecador arrepentido tiene sus
pecados perdonados. Mateo 22:2-12; 1 Juan 1-9
A sus discípulos leales y consagrados les promete
que serán salvos. Mateo 10:24-33
Ruinas del gimnasio de la antigua Sardis
Iglesia de Filadelfia
7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia:
Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene
la llave de David, el que abre y ninguno cie-
rra, y cierra y ninguno abre:
El período de la Iglesia de Filadelfia puede ini-
ciarse en 1755 (año del gran terremoto de Lis-
boa) o 1798 (fin de los 1260 días proféticos) hasta
1844 (fin de los 2300 días proféticos). Filadelfia
representa el fervor misionero y el progreso
evangelizador de la cristiandad. Se establecen las
misiones en África y América. Es el tiempo del
descubrimiento de las grandes profecías bíblicas
y de un gran reavivamiento espiritual porque
¡Cristo Viene! Daniel 7:25; 12:7; Apocalipsis
12:6, 14; 13:3-5
8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto
delante de ti una puerta abierta, la cual
nadie puede cerrar; porque aunque tienes
poca fuerza, has guardado mi palabra, y no
has negado mi nombre.
La “puerta abierta” según Apocalipsis 4:1 es la
del santuario en el cielo, donde está el trono de
Dios. Daniel 7:10; 8:14; Hebreos 4:4-15; 8:1-2;
9:1; Apocalipsis 14:6-7. El anuncio de la puerta
abierta implica la misión de evangelizar informan-
do acerca del comienzo del juicio investigador
descrito en Daniel 7:21-27. En los períodos ante-
riores , este mensaje no era indispensable, pero al
aproximarse el tiempo cuando Cristo comenzaría
este ministerio, su anuncio se tornaba esencial.
Nota.
Hacia fines del siglo XVIII y comienzos del siglo
XIX se produjo un gran despertar adventista, es
decir, creyentes que esperaban la segunda veni-
da de Cristo. Una de sus primeras voces fue el li-
bro del jesuita chileno Manuel Lacunza, “La ve-
nida del Mesías en gloria y majestad”, publicado
en forma manuscrita en 1791, y llegó a su culmi-
nación con el Movimiento Millerista de Estados
Unidos, desde 1831 a 1844.
9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Sa-
tanás a los que se dicen ser judíos y no lo
son, sino que mienten; he aquí, yo haré que
vengan y se postren a tus pies, y reconozcan
que yo te he amado.
Aunque la Iglesia de Filadelfia no recibe ningún
reproche, tuvo conflictos y diferencias doctrina-
rias de parte de aquellos que no aceptaron la re-
velación profética, “los que se dicen ser judíos y
no lo son”. A este grupo el Señor los entrega y
los hace postrar a los pies de la iglesia. Muchos,
en el gran movimiento adventista previo a 1844,
reconocieron públicamente sus errores doctrina-
les y aceptaron las profecías de la segunda veni-
da de Cristo. Isaías 29:13; 1 Corintios 14:21; He-
breos 12:12-17
10 Por cuanto has guardado la palabra de
mi paciencia, yo también te guardaré de la
hora de la prueba que ha de venir sobre el
mundo entero, para probar a los que mo-
ran sobre la tierra.
“La hora de la prueba” afecta a dos grupos den-
tro de la iglesia. Uno es el que guarda la palabra
de la paciencia de Cristo y el otro cuyos integran-
tes no la guardan. Estos dos grupos se encuen-
tran en la iglesia de Filadelfia pero sólo Cristo, si
se le permite, puede guardar a sus hijos en la ho-
ra de la prueba. Sólo la relación íntima con Cristo
podrá dar seguridad en el gran conflicto entre el
bien y el mal. Lucas 21:25, 26; 1 Pedro 3:14; 4:12,
-14
11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que
tienes, para que ninguno tome tu corona.
12 Al que venciere, yo lo haré columna en el
templo de mi Dios, y nunca más saldrá de
allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios,
y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nue-
va Jerusalén, la cual desciende del cielo, de
mi Dios, y mi nombre nuevo.
13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu
dice a las iglesias.
Como su venida está cerca, el Señor no desea que
sus hijos escojan mal. A los que eligen correcta-
mente, a los vencedores, Cristo los tendrá con él
por la eternidad. 1 Corintios 10:12; Juan 14:1-3
Ruinas de la Basílica de San Juan en la antigua Filadelfia
CONCLUSIÓN
En los primeros siglos y hasta el tiempo de la Re-
forma Protestante la ignorancia en la Palabra de
Dios trajo como consecuencia la paganización de
la doctrina pura enseñada por Jesús. Mientras
tanto el remanente fiel, en medio del fuego de
los conflictos, continuó cumpliendo su misión a
través del tiempo (Apocalipsis 2:24; 3:4, 10).
REFLEXIÓN PERSONAL
Necesito que el Espíritu Santo me guié en cono-
cer la Biblia para no ser arrastrado por falsas
doctrinas que adormezcan mi conciencia en el
cumplimiento de la voluntad de Dios.
Roberto Pinto
Biblia: Reina Valera 60
PRÓXIMA LECCIÓN
“APOCALIPSIS 3”
Parte 3