Resumen 4
Resumen 4
1) El Derecho Penal.
a) Concepto. Caracteres. Contenido.
b) Relaciones con las restantes manifestaciones del Derecho.
c) Funciones: tutela de bienes jurídicos y/o de la validez de la norma.
El derecho penal es una parte del orden jurídico, cuya especificidad está determinada
por su objeto de conocimiento, que comprende las características de las formas de
conducta a las que se refiere, es decir los delitos ; y la naturaleza de las consecuencias
que análisis, de las cuales la más importante es la pena
Caracteres:
∙ Derecho Público: el estado fija normas para la generalidad y procede como poder
soberano que regula las conductas. Para Núñez, las personas privadas sólo actúan en las
esferas del derecho penal, como un sujeto activo o pasivo de delitos.
∙ Exterioridad: Consiste en hacer depender la punibilidad de la constante exigencia de
una actuación externa. Los hechos que el derecho penal castiga, son afirmados en el
mundo exterior, que vulneran los objetivos para la vida social, por eso son bienes
jurídicos.
∙ Judicialidad: el pronunciamiento del delito, la responsabilidad y el castigo del autor,
deberá emanar de un órgano público, el cual es el tribunal judicial. El poder judicial
debe ser independiente de los P.E y P.L. Éste carácter se lo puede observar en el art 18
de la CN: “ ningún habitante de la nación, puede ser penado sin juicio previo fundado
en la ley anterior al hecho del proceso”
∙ Sancionatorio: el derecho penal tiene autonomía para configurar y castigar delitos
independientemente de otras ramas del derecho. Lo que distingue una ilicitud penal es
el carácter peculiar de la sanción penal.
Limites
El principio de legalidad tiene en derecho penal una importancia mayor que en el resto
del orden jurídico, como consecuencia de la norma constitucional que establece la
vinculación del juez al contenido de la ley, al declarar que "ningún habitante de la
Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso
"(art. 18, CN). Ese principio se complementa con el de reserva, en cuya virtud "las
acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden ya la moral
pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la
autoridad de los magistrados “(art. 19, CN).
Algunos principios vinculados a la vigencia del Estado de Derecho, han sido
expresamente previstos en algunos de los tratados a los que la misma Constitución (art.
75, inc. 22, CN) adjudica una jerarquía superior a las leyes. Así, por ejemplo, la norma
que con mayor precisión consagra el principio de legalidad (art. 9º, CADH) argumentar
que "nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de
cometerse no fueron delictivos según el derecho aplicable. Tampoco se puede imponer
pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito. Si con
posterioridad a la comisión del delito la ley dispone de la imposición de una pena más
leve, el delincuente se beneficiará de ello "
I. Ideas condicionantes del Derecho Penal
El Derecho penal, basado en la Constitución nacional, debe respetar la
dignidad del ser humano, lo que está implícito en el art. 18 en cuanto prohíbe
la aplicación de la pena de muerte por causas políticas (veda extendida a la
pena capital, cualquiera fuese la razón que se invocare para imponerla, tal
como consta en el Pacto de San José de Costa Rica, hoy incorporado al
bloque constitucional argentino), toda especie de tormento y los azotes. En
cuanto a las cárceles deben ser un lugar que sirva para la seguridad; no para
el castigo de “los reos detenidos en ellas” (art. 18 C.N. in fine)
Conforme al texto constitucional, la libertad es la regla (Preámbulo y arts. 18
y 19) por lo que su restricción debe ser fijada por ley e incluso cuando se
refiere a la libertad ambulatoria, solamente es posible restringirla por razones
de seguridad; como recién hemos recordado.
Con relación a la racionalidad, la obligación de respetarla deviene del
sistema republicano de gobierno (art. 1 C.N.) que no se concibe sino como el
ejercicio del diálogo, la concertación de intereses y las decisiones adoptadas
conforme a la opinión de la mayoría pero teniendo en cuenta la de la
minoría. Todo ello debe reflejarse en el sistema penal, pues alguna norma
–ya sea general o individualizada- que no constituya el producto de la razón,
es inconstitucional.
La igualdad ante la ley está expresamente garantizada por el art. 16 C.N. lo
que –en cuanto al orden penal respecta- significa que las normas prohibitiva
o imperativas rigen para todos quienes las infrinjan en el ámbito que fija el
art. 1 C.P. ; además la amenaza de aplicar sanciones por esos hechos se
dirige a la generalidad, y se harán efectivas sin distinción de ningún tipo (art.
16 C.N.).
II. Los principios penales
Principio de legalidad: se vincula a la función de garantía individual que
tiene la ley penal, frente al poder del Estado. Se lo puede observar en el
aforismo “ nullum crimen, nulla poena sine lege” que consagra la ley penal
previa como única fuente del derecho penal. Se ve reflejado en el art 18 CN:
…” Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo
fundado en la ley anterior al hecho del proceso…”. De este principio, surgen
4 garantías:
♣ Garantía criminal: que el delito este determinado por la ley
♣ Garantía penal: la ley tiene que señalar la pena
♣ Garantía jurisdiccional o judicial: que haya una sentencia y un
procedimiento.
♣ Garantía de ejecución: el cumplimiento de la pena debe ser regulado por
una ley
Asimismo la norma jurídica, debe ser previa, es decir consagrar el principio
de irretroactividad de la ley penal más severa; debe ser escrita, lo que
significa que se excluye la costumbre y que la ley debe haber sido emanada
del P.E: y debe ser estricta, por lo tanto tener un grado de precisión y
excluirse la analogía.
Principio de culpabilidad: exige reconocer la capacidad de libertad del
hombre, ya que este es libre y por lo tanto es él quien elige delinquir o no.
Principio de responsabilidad subjetiva: Principio jurídico en virtud del cual
solo puede castigarse a quien ha cometido el delito de forma dolosa o
imprudente, excluyendo la mera responsabilidad por el resultado.
Principio de lesividad: impide prohibir y castigar una acción humana, si ésta
no perjudica u ofende los derechos individuales o sociales de un tercero, la
moral y el orden público.
Principio de Proporcionalidad: limita la especie y medida de la pena a
aplicar al caso concreto, teniendo en cuenta cierta correspondencia con el
hecho dañino previsto por el tipo básico, agravado o atenuado, con las
características criminológicas de autor, con su estado anímico al momento de
cometer el delito, con los perjuicios individuales y sociales ocasionados, con
la trascendencia pública de la afectación ilícita.
Principio de subsidiaridad: establece que si la protección de bienes puede
lograrse a través de medios no penales- menos lesivos- aquél dejará de ser
necesario. Se debe aplicar como última instancia el derecho penal.
Principio de fragmentariedad: según este sólo deben considerarse delito a las
modalidades más peligrosas para los bienes jurídicos
Principio de Exterioridad: establece que donde no hay acción, como
exteriorización, no hay delito. No se puede sancionar a alguien por algo
pensado, propuesto, ya que nuestro derecho penal es un derecho penal de
hecho, y no de autor.
Principio de Judicialidad: refiere a la imparcialidad que debe tener el juez, al
requisito del juicio previo fundado en la ley anterior. Afirma que se debe
respetar la acusación, defensa, prueba y sentencia, como la independencia
del P.E y P.L.
Principio de personalidad de la pena: impide castigar a alguien por un hecho
ajeno; se lo observa en el art 119. Llevó a superar el principio de
responsabilidad colectiva, que, en otros tiempos, hacía responsable a todos
los miembros del grupo familiar, por el hecho de uno de ellos.
Principio de resocialización: la exigencia democrática, de que sea posible la
participación de todos los ciudadanos en la vida social, conduce a reclamar
que el derecho penal, evite la marginación de los condenados, por lo tanto,
debe haber cierta comunicación con el exterior. Esta concepción tiene su
punto de partida en la dignidad humana, y establece que hay que ofrecer al
interno una ayuda para comprender las cusas de su delincuencia, sin alterar
coactivamente su escala de valores, evitando en el futuro la comisión de
nuevos delitos. Se trata de ofrecer al interno, una ayuda que le permita
comprender las causas de su delincuencia, sin alterar coactivamente su
escala de valores.
3) La pena.
a) Concepto. Fundamento y fines. Su trascendencia en orden a la concepción
del Derecho penal.
b) Teorías fundamentadoras:
III. Teorías absolutas.
IV. Teorías relativas.
V. Teorías mixtas.
Desde un punto de vista formal, la pena constituye un mal con el que amenaza el
derecho penal para el caso de que se realice una conducta considerada como delito. Sin
embargo, que la pena sea conceptualmente un castigo, no implica que su función última
sea la retribución. La pena cumple funciones que están más allá de la reacción punitiva.
Se conforman con las razones que hacen justo o aceptable moral y/o políticamente que a
la violencia ilegal representada por el delito se añada esa segunda violencia legal puesta
en práctica con la pena. Sin embargo, son fines o funciones suyas los propósitos que “el
acto punitivo pueda y deba tener frente al reo, y la colectividad”
Teorías sobre el fundamento y fin de las penas: evolución.
♣ Teorías absolutas o retributivas: la pena se orienta exclusivamente hacia el pasado. Su
fin se satisface con la respuesta al delito cometido. El punto de partida es la idea del
Estado, como guardián de la justicia y compendio de las nociones morales, de la fe en la
capacidad de la persona para autodeterminarse, y de la necesidad de limitar la función
estatal a la protección de la libertad individual. Sus fundamentos surgen de Kant y
Hegel.
Kant sostiene que la sanción penal, se presenta como un imperativo categórico, como
una exigencia incondicionada de justicia.
Hegel, considera que la voluntad general que expresa el orden jurídico penal conforma
la tesis. Al ser negada por el delito a modo de “antítesis”, surge la necesidad de la pena
para que actúe como negación de dicha negación, como anulación del delito.
La desventaja de esta teoría es que olvida que a veces el delincuente es un ser débil,
precisado de ayuda, y frecuentemente maltratado.
♣ Teorías relativas o preventivas: la pena se orienta hacia el futuro. Busca prevenir
nuevos delitos, mediante la pena, ese objetivo puede perseguirse dirigiéndose a la
comunidad toda, como sostienen las concepciones de prevención general, o sólo al autor
del delito, como sostienen las elaboraciones de la prevención especial.
Prevención GENERAL: su tarea se dirige a la colectividad, y no al autor del delito,
procurando evitar que surjan delincuentes de la sociedad. Las ventajas que tiene esta
teoría radican en la dimensión comunicativa representada por su concepción normativa,
que exige disposiciones precisas para que el ciudadano pueda motivarse debidamente.
Las desventajas radican en que necesidades de prevención pueden llevar a una
instrumentalización del hombre atentando contra su dignidad al exigir sanciones que no
tengan ninguna proporción con la magnitud del injusto y la culpabilidad. Y con relación
a la prevención positiva, en que si bien es bueno la evitación de futuros delitos, es
importante que esto no solo se intente por el miedo a la pena, sino también por una
razonable afirmación del derecho.
NEGATIVA la idea partía de la consideración del “alma del delincuente potencial como
un campo de batalla entre los motivos que le empujan hacia el delito, y los que se
resisten a ello. La sanción penal actúa como coacción psicológica.
POSITIVA entiende que la pena se dirige a la colectividad para que no se delinca, lo
que hace de manera positiva. Busca demostrar la inviolabilidad del ordenamiento
jurídico ante la comunidad jurídica y así reforzar la confianza jurídica del pueblo,
evitando la legitimación del delito. Roxin destaca los siguientes efectos de la prevención
general positiva:
- El de aprendizaje social.
- El ejercicio de la confianza del derecho que se origina en la población por la act de la
justicia penal.
- El de confianza que surge cuando el ciudadano ve que el derecho se aplica.
- El de pacificación, que se produce cuando la conciencia jurídica general se tranquiliza,
en virtud de la sanción, y considera solucionado el conflicto sobre el autor.
Prevención ESPECIAL: el interés de esta prevención se centra en prevenir futuros
delitos por parte de quien ha cometido el sancionado. La intervención estatal, se dirige
al delincuente, no a la generalización de personas. Detrás de esta concepción, un estado
social intervencionista, que admitiendo una suerte de corresponsabilidad de la sociedad
en el delito, se hace cargo del delincuente. Nuestro ordenamiento en la CN establece
que las penas privativas de libertad tendrán esencialmente una función preventiva
especial, ya que tienen como finalidad lograr que el condenado adquiera la capacidad de
comprender y respetar la ley procurando su adecuada reinserción social, promoviendo la
comprensión y el apoyo de la sociedad.
Sus ventajas son que no solo se obliga a la protección de la sociedad, sino también del
autor; no busca expulsarlo, marcarlos, sino integrarlo.
Sin embargo la posición no explica porque debe esperarse a que el sujeto cometa un
delito, para que el estado intervenga, ni cómo proceder cuando el condenado se niega a
colaborar para su resocialización. Además de que la ausencia de límites a la magnitud
de la pena, tiende a elevar las escalas penales indefinidamente.
♣ Teorías mixtas: buscan superar las desventajas de las posiciones “puras” descriptas
precedentemente. Hay dos formas de lograrlo. Una es tomando la retribución como
punto de partida, deja un papel complementario para la prevención, que sólo opera
dentro del marco fijado por la aquella. El otro es a partir del marco fijado por la
prevención, y hacer jugar dentro de ello los criterios de retribución como manera de
impedir que se llegue a penas superiores a las merecidas por el hecho cometido. La
desventaja de esta teoría es que es difícil hallar criterios teóricos que permitan unificar
fundamentos y fines tan disímiles.
4) Las medidas de seguridad. Su integración al Derecho Penal
Son los medios que dispone el derecho penal moderno, distinto de las penas y que
cumplen una función de prevención especial. Es otra forma de reacción penal dirigida a
aquellos sujetos inimputables o en los cuales la pena no ha cumplido el efecto esperado.
Estas medidas presuponen la peligrosidad del sujeto, como posibilidad de causar un
daño a sí mismo o a los demás.
Están sometidas al principio de proporcionalidad del cual se deriva la mínima
intervención posible para el caso en que se pueda elegir entre distintas medidas. Si bien
están desprovistas de todo sentido punitivo, producen una considerable restricción de la
libertad.
Lección II
1) El Derecho penal objetivo.
a) Derecho penal material, procesal penal y penal ejecutivo. Relatividad de la
distinción.
b) Derecho penal y Derecho administrativo sancionatorio.
c) Delitos y contravenciones.
1-a) El derecho penal entendido como el conjunto de normas dotadas de
sanción retributiva es una potestad del Estado que presupone, la de regular las
condiciones del castigo o de la aplicación de una medida de seguridad. Esto es
lo que se denomina derecho penal sustantivo o derecho penal propiamente
dicho.
♦ Derecho Procesal Penal: es el conjunto de procedimientos para declarar que una
persona es responsable de un delito, ósea regular el juicio penal.
♦ Derecho Penal Ejecutivo: determina los modos de aplicación de la pena o las medidas
de seguridad. La sentencia penal de la condena es sólo declarativa, no ejecutiva.
B) Derecho Penal: estudia los delitos como infracciones, que implican una ofensa a los
bienes de los individuos (vida, integridad, libertad) o como miembros de la sociedad
(seguridad política, pública).
La facultad de legislar sobre los delitos corresponde al Congreso de la Nación. Las
provincias no pueden llenar los vacíos dejados por el C.P Nacional y leyes
complementarias.
Nuestro derecho positivo, no admite la división del derecho penal común, en crímenes y
delitos, que obedece a la gravedad de las infracciones.
Derecho Administrativo sancionatorio: garantiza bajo amenaza penal el cumplimiento
de un deber de los particulares frente a la administración. ¿La pregunta que se plantea,
es si existe una diferencia ontológica entre dichas disposiciones y los delitos? Soler,
dice que a pesar de haber diferencias técnicas, niega la autonomía de éstas. Núñez,
sostiene que hay una diferencia sustancial entre delitos y contravenciones, pero no
deben limitarse a las faltas policiales, sino ampliarse a todos los mandatos
administrativos. Y Goldschmidt, piensa que el derecho penal común reprime porque
determinadas acciones lesionan los derechos naturales o sociales de los individuos, en
tanto el derecho penal contravencional reprime porque ciertas acciones transgreden la
actividad administrativa, cuyo objeto es la prosperidad colectiva. Se admite esta
posición de Goldschmidt, el cual define entonces el derecho penal contravencional
como: el conjunto de aquellas disposiciones mediante las cuales la administración
estatal encargada de favorecer el bienestar público o estatal, vincula la
transgresión de una disposición administrativa como supuesto de hecho, una pena
o consecuencia administrativa.
C) Un delito es una acción para la cual la ley prevé expresamente un castigo para el
responsable. La contravención tiene menor gravedad y afecta en general la convivencia
entre vecinos.
El delito político, puede ser visto desde dos puntos de vista:
Objetivo: son tipificados por el C.P “Delitos contra los poderes públicos y el orden
constitucional”
Subjetivo: se lo vinculaba con los fines, móviles o intenciones de sus autores.
2) El Derecho penal argentino:
a) Proceso legislativo. El Código penal de 1921 (ley 11.179). Sus influencias.
b) Reformas y proyectos de reforma del Código penal. Orientaciones
ideológicas.
c) El actual fenómeno de expansión y dispersión legislativo-penal.
A) Como sucedió en la mayoría de los países de América latina, en las primeras
manifestaciones del derecho penal argentino se puede advertir una fuerte influencia
europea. Desde 1810 se adoptaron leyes especiales que tuvieron vigencia conjunta con
las referidas normas españolas. La más importante fue la ley 49 promulgada el 14 de
septiembre de 1863, que definió los crímenes de competencia de los tribunales
nacionales y previó las penas correspondientes. Como el Congreso Nacional todavía no
había dictado el Código Penal, la ley 49 reconoció en forma expresa el derecho de las
provincias de establecer sus propias legislaciones penales
I. El Código de Tejedor: El primer intento de codificación penal general fue el proyecto
redactado por Carlos Tejedor por encargo del Poder Ejecutivo Nacional, cuya primera
parte fue presentada en 1865 y la segunda el año 1868. El Proyecto Tejedor no fue
sancionado como Código por el Congreso Federal, pero fue adoptado como propio por
las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, San Luis, Catamarca, Tucumán
y Santa Fe.
II. El Proyecto de Villegas, Ugarriza y García: Sixto Villegas, Andrés Ugarriza y Juan
A. García fueron encargados de revisar el Proyecto Tejedor por decisión del Poder
Ejecutivo nacional. El resultado del trabajo no fue una nueva versión del Código
Tejedor, sino un proyecto distinto que presentó en 1881, cuyo texto reconoce la
influencia del Código español de 1870.
III. El Código Penal de 1886: El Proyecto de 1881 no fue aceptado por la Legislatura,
que en cambio terminó sancionando el primer Código Penal del país en 1886, partiendo
de las bases que ofrecía el Proyecto de Carlos Tejedor. Igual que el proyecto que le
sirvió de fuente, el nuevo Código siguió la orientación de las legislaciones clásicas.
Concibió a la pena como única reacción frente al delito, Dado que no abarcó
íntegramente a la legislación penal común, fue necesario que mantuviera vigencia la ley
49.
IV. El Proyecto de 1891: Pese a que este proyecto sólo obtuvo sanción de la Cámara de
Diputados, sirvió de base para que se introdujeran enmiendas al Código 1886, que se
concretaron a través de la promulgación de la Ley de Reformas 4189.
V. El Proyecto de 1906: Un nuevo proyecto, fue presentado en 1906 al Poder Ejecutivo
nacional. Fuente inmediata del Código vigente, el Proyecto de 1906 ha sido elogiado
porque se lo considera una sistematización razonable de los problemas fundamentales
del derecho penal. Entre otros méritos, tuvo la virtud de incorporar a su texto, tanto la
condena condicional como la libertad condicional.
VI. El Código Penal de 1921: Incorporando algunas reformas al Proyecto de 1906, y
antecedentes del de 1891, Rodolfo Moreno (h.) Concluyó en 1917 un proyecto, cuyo
contenido fue la base del código que posteriormente fue sancionado en 1921.
El texto de 1921, no pudo evitar la influencia del positivismo italiano. Puede advertirse
esa filiación en un aspecto tan importante como la individualización judicial de la pena.
Tuvo el mérito, de no incorporar los instrumentos más censurables de la orientación
preventivo especial.
En el ámbito del sistema de imputación, contiene una ordenación de los presupuestos de
punibilidad que no impide interpretaciones progresivas. En cuanto al sistema de
reacciones, estableció la libertad condicional, la condena condicional, la medida de
seguridad y previsiones razonables en materia de agravantes y atenuantes.
B) Desde 1922 en adelante se promovieron numerosos proyectos de reforma, la mayoría
de los cuales tuvieron influencia preventivo especial. En los años veinte del siglo
pasado fracasaron sucesivas iniciativas que adoptaban la fórmula del estado peligroso ,
y en las décadas siguientes se promovieron otros ordenamientos de filiación positivista,
de los que deben destacarse el Proyecto Coll-Gómez de 1936, y el Proyecto Peco de
1941 Iniciativas más recientes fueron el Proyecto Soler de 1960, y el elaborado en 1974
por la Comisión creada por la ley 20.509, limitada a la parte general del Código.
En forma paralela a esos proyectos de sustitución del Código Penal vigente, se
promovieron varias reformas parciales, siendo las más importantes las relativas a la
reincidencia ( ley 24.316 ), a la reclusión por tiempo indeterminado (art. 52, CPen.), Y
al régimen de menores infractores que al ser regulado en leyes especiales, quedó al
margen del Código. Este recurso de legislar la materia penal en normas
complementarias no codificadas, fue usado en múltiples casos.
C) La sabia expresión “leyes: pocas y claras”, parece hoy desentendida, la legislación
penal actual tiende a expandirse. Si bien el derecho penal debería ser la última fuente a
la que se recurra, es decir lo correcto es una política criminal basada en una política
social de educación, esto se ve complicado por la gran demanda que hace la sociedad de
mayor seguridad y las fuertes críticas que hacen al sistema penal, por ser “demasiado
tolerante”. Hay una gran manipulación por parte de los medios de comunicación, lo que
también acreciente esta sensación de inseguridad ciudadana y de disfuncionalidad del
sistema penal.
3) El estudio científico del fenómeno penal.
a) La dogmática penal. Objeto, contenido, métodos.
I. Los orígenes del estudio científico del derecho penal: La denominada
"Escuela Clásica" y sus predecesores.
II. El positivismo biologista y sus manifestaciones. Principales expositores.
III. El positivismo jurídico.
IV. El normativismo o neokantismo penal.
V. La escuela finalista.
VI. Las tendencias funcionalistas o preventivistas.
b) La criminología. Objeto, contenido, diversos métodos.
c) La política criminal. Objeto, contenido, método.
d) Estudio de sus relaciones. Su influencia en las construcciones conceptuales
modernas
A) La dogmática penal: su objeto de estudio es el derecho positivo vigente, en su
momento dinámico, como voluntad actuante. Distingue entre lege lata (ley dada) y lege
ferenda (para una futura reforma de la ley)
El método dogmático, consiste en tomar el conjunto de preceptos vigentes y construir
un sistema con ese material. Presupone la existencia de normas de las cuales se parte
para inferir consecuencias. Se necesita una descripción y aislamiento de cada figura
jurídica, la comparación y jerarquización y agrupamiento de ellas para inducir
principios generales. Luego la deducción verificante.
I) Escuela clásica: Sus principales pensadores fueron: Hobbes, Locke, Rousseau,
Bonesana. Surge gracias a que el derecho penal del absolutismo entra en crisis, en el
siglo XVII, con la aparición del movimiento filosófico del iluminismo, que culminó con
la revolución francesa de 1789, con su declaración de los derechos del hombre y del
ciudadano. Ello tuvo importantes repercusiones: el surgimiento del constitucionalismo,
la manifestación del derecho penal liberal, y las bases de la escuela clásica.
De esta forma, Beccaria, postuló los principios sobre el fundamento y el fin de la
represión penal, que luego junto a los elementos que aporta la Escuela Toscana,
conforman una ciencia del derecho penal. Los principios que propone la Escuela
toscana son:
1. Principios de legalidad de los delitos y de las penas: significa que nadie podrá ser
castigado por hechos que no hayan sido previstos con anterioridad por una ley y a nadie
podrá serle impuesta una pena que no esté previamente establecida en la ley.
2. Prohibición de la interpretación judicial: se pretendía evitar arbitrariedades y
garantizar la seguridad jurídica,
3. Clara distinción entre delito y pecado.
4. Proporcionalidad entre delitos y penas.
5. El sentido fundamental de la represión penal es salvaguardar a la sociedad.
6. La pena, es para impedir al reo realizar nuevos daños a sus conciudadanos, no
para atormentar al delincuente.
7. Igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.
8. Rechazo de la pena de muerte.
9. Publicidad y sistema acusatorio de la justicia penal, para erradicar los procesos
secretos y la tortura del sistema inquisitivo medioeval.
La escuela Toscana culmina con Carrara, quien propone una Teoría Pura del delito, con
pretensiones de validez universal, utilizando un método racional deductivo. Este autor,
sostiene que el delito no es un ente de hecho sino un ente jurídico, ya que resulta de una
serie de fuerzas que chocan con la ley:
Fuerza física subjetiva: una acción humana exterior. Fuerza Física objetiva: tal acción
debe ser contraria al derecho (se trata de la actual antijuricidad).
Fuerza Moral subjetiva: la acción debe ser moralmente imputable al sujeto, la
violación del derecho debe provenir de una voluntad libre e inteligente (se trata de la
actual culpabilidad).
Fuerza Moral objetiva: debe haberse dañado un interés protegido. Y se establecen
criterios complementarios:
De cualidad: el hurto es una especie delictiva distinta del homicidio
De calidad: el homicidio es un mal político mayor que el hurto, porque la vida es el
bien más importante del hombre.
De grado: cuando las fuerzas del delito estén completas, su grado será perfecto, es decir
consumado, pero si falta algún elemento de las fuerzas, entonces será imperfecto, por lo
tanto, tentativa.
II) Positivismo criminológico: Surge en el siglo XIX, utiliza el método inductivo y
experimental. Tiene postulados opuestos a los sostenidos por la Escuela Clásica, así
afirma que el delito es un ente de hecho, cuyo factor causal es el modo de ser del
delincuente y la influencia del ambiente que lo determinan finalmente a cometerlo.
Lombroso, sostiene una concepción denominada Antropología criminal, fundada en el
estudio orgánico y psicológico de los seres humanos, por el cual se sostiene que existe
una categoría, los delincuentes natos, que nacen tal y que acabaran delinquiendo. Tal
particular especie de género humano, es reconocible, por ciertas desviaciones de la
forma del cráneo, entre otras partes del cuerpo.
Para Ferri, el delito tenía como causas, factores individuales (orgánicos y psíquicos),
físicos (ambiente), y sociales (familia, educación, etc.), que determinaban al delincuente
a cometerlo. Este autor clasificaba, a los delincuentes en: natos, locos, habituales,
ocasionales y pasionales.
Garófalo, por su parte, aportó el concepto de peligrosidad del delincuente, y su
pronóstico como futuro autor de delitos, que exigían que fuera neutralizado con medidas
que importaban la vulneración de sus derechos, aunque no hubiera cometido ningún
hecho tipificado como delito por la ley, dando lugar al estado peligroso sin delito.
Se ha sostenido la falacia de esta tesis, porque no existen métodos para demostrar que
cierto individuo, está predestinado a cometer delitos en razón de sus características
sicosomáticas o de sus condicionamientos económicos, sociales, familiares, o culturales.
Sus ideas organicistas repercutieron en planteamientos totalitarios o racistas. El único
aporte significativo que realizó, fue la admisión de las medidas de seguridad.
III) Escuela dogmática: Su objeto de estudio consiste en sistematizar el derecho penal
conforme surge del ordenamiento jurídico vigente en un país determinado, mediante
definiciones rígidas. El juez debía sujetarse a la ley, con libertad para interpretarla
científicamente. Se debía trabajar con conceptos, y no con casuística
A principio del siglo XX, Binding y Beling, encararon con éxito la tarea dogmática
dando lugar a la denominada jurisprudencia de conceptos, la cual se ocupa del estudio
de un determinado derecho positivo y que tiene por finalidad, reproducir, aplicar,
sistematizar la normatividad jurídica, tratando de descifrarla, construyendo un sistema
unitario y coherente.
Para Roxin, la dogmática jurídica, es la disciplina que se ocupa de la interpretación,
sistematización, elaboración y desarrollo de las disposiciones legales y opiniones de la
doctrina científica en el campo del derecho penal.
Para la dogmática, se entiende por delito, a toda conducta humana (carácter genérico)
típica, antijurídica, y culpable (carácter específico). Este es un concepto analítico y
estratificado, cada uno de los cuales presupone el anterior, es decir representa un orden
secuencial, en el que el peso de la imputación va aumentando a medida que se pasa de
una categoría a la otra.
Dentro de la Escuela Dogmática, tenemos:
Positivismo jurídico
Normativismo penal
Finalismo Funcionalismo, de Roxin y Jakobs.
Lección III
1) Fuentes del derecho penal: de producción y de conocimiento. El principio
de legalidad en materia penal. Ley previa, escrita, estricta y cierta.
a) Consideración de la costumbre, los principios generales del derecho, la
jurisprudencia y la analogía.
b) El derecho penal internacional y su influencia en la producción de Derecho
Penal interno.
c) La delegación legislativa en el Poder Ejecutivo.
a. La ley penal en blanco.
b. Los decretos de necesidad y urgencia.
1) La expresión “fuente” aplicada al derecho en general tiene el significado de origen
de éste, pudiendo distinguirse dos tipos de fuentes, una de ellas es de “producción”, la
cual alude a la voluntad que origina el derecho, o sea, a la autoridad que dicta las
normas jurídicas; y la otra es la” de conocimiento”, que es una manifestación de dicha
voluntad. Con respecto, al derecho penal actual, el estado es su única fuente de
producción ya que tiene el monopolio de la potestad punitiva, y la ley es la única fuente
de conocimiento. No puede considerarse como fuente de conocimiento del derecho
penal, los principios generales del derecho, las leyes análogas, jurisprudencia, ni los
usos y costumbres.
Principio de legalidad: se vincula a la función de garantía individual que tiene la ley
penal, frente al poder del Estado. Se lo puede observar en el aforismo “ nullum crimen,
nulla poena sine lege” que consagra la ley penal previa como única fuente del derecho
penal. Se ve reflejado en el art 18 CN: …” Ningún habitante de la Nación puede ser
penado sin juicio previo fundado en la ley anterior al hecho del proceso…”.
De este principio, surgen 4 garantías:
♣ Garantía criminal: que el delito este determinado por la ley
♣ Garantía penal: la ley tiene que señalar la pena
♣ Garantía jurisdiccional o judicial: que haya una sentencia y un procedimiento.
♣ Garantía de ejecución: el cumplimiento de la pena debe ser regulado por una ley
Asimismo, la norma jurídica, debe ser previa, es decir consagrar el principio de
irretroactividad de la ley penal más severa; debe ser escrita, lo que significa que se
excluye la costumbre y que la ley debe haber sido emanada del P.E; debe ser estricta,
por lo tanto tener un grado de precisión y excluirse la analogía; y debe ser cierta ya que
se busca que estas leyes no sean difusas dando lugar a que no se lograse manifestar que
es lo prohibido y cual seria su consecuencia penal.
A) La costumbre
En general, es el uso constante y general de una regla de conducta por parte de los
miembros de la comunidad, que adquiere el carácter de fuente de conocimiento del
derecho, sin la intervención de un órgano del Estado que realice acto expreso de
creación. Sin embargo, en Argentina, debido a los principios de legalidad y reserva, que
exigen la ley previa, la costumbre no constituye una fuente inmediata de conocimiento.
Pero hay que resaltar que la falta de valor de la costumbre como fuente jurídica penal,
no impide que ella pueda tener influencia en el juicio sobre la licitud o ilicitud de una
conducta. La costumbre sí puede ser fuente del derecho penal indirectamente, cuando
haya leyes penales en blanco, que remiten a disposiciones extrapenales (civil,
comercial), integradas por contenidos que sí están regidos por normas consuetudinarias,
que operan de modo complementario.
Los principios generales
Art 16, “si una cuestión civil, no puede resolverse, ni por las palabras, ni por el espíritu
de la ley, se atenderá a los principios de leyes análogas; y si aún la cuestión fuere
dudosa se resolverá por los principios generales del derecho, teniendo en consideración
las circunstancias del caso”
Estos principios deben ser extraídos por el juez en cada caso particular y sólo deben
tomarse en cuenta cómo un medio de interpretación teleológica, pero nunca como
fuente de conocimiento del derecho penal.
La jurisprudencia
Antiguamente, la expresión “jurisprudencia” era empleada para denominar a la ciencia
del derecho. Hoy, en sentido amplio, refiere a las sentencias de los órganos
jurisdiccionales que aplican el derecho a cada caso concreto y en sentido estricto, a las
resoluciones de los más altos tribunales de justicia. Sin embargo, el significado actual
en relación a su importancia como fuente de conocimiento del derecho, alude a un
conjunto de sentencias numerosas y repetidas, y en sentido concordante sobre cierta
materia.
En el ordenamiento jurídico, en general, las soluciones con una misma orientación
sentadas por los pronunciamientos judiciales en reiterados casos, puede tener
importancia como precedente para la tarea de interpretación de la ley que el juez puede
aplicar a un caso singular sometido a su decisión.
Sin embargo, en nuestro sistema, tal jurisprudencia no puede ser fuente de conocimiento
del derecho penal, ya que conforme los principios de legalidad y reserva, los hechos
delictivos y sus penas, deben ser establecidos por una ley previa emanada del órgano
legislativo correspondiente. Es decir, el juez no puede atribuirse la función legislativa,
que es la exclusiva fuente de producción de la ley penal.
Tan claras premisas, resulta puesto en entredicho cuando frente a fallos contradictorios,
se le otorga fuerza obligatoria al pronunciamiento de un Tribunal Superior o Corte
Suprema, mediante los denominados “acuerdos plenarios”.
Hay muchas discusiones con respecto a éstos, pero se ha llegado a la conclusión de que
son inconstitucionales, dado que implican la creación de una norma general que
establece la interpretación vinculante de un tipo delictivo o de la pena abstracta
conminada para él.
La analogía
Se genera cuando la conducta que el juzgador analiza en un caso concreto no guarda
estricta concordancia con la descripción abstracta contenida en el tipo penal que prima
facie podría serte aplicable. En estos casos, no podrá el tribunal aplicarle la
determinación legal de otro tipo delictivo previsto para regular otra hipótesis fáctica
distinta, por la simple razón de guardar similitud con aquél.
En nuestro sistema, sólo se permite la admisión de la analogía in bonam partem, es decir
la que se hace para excluir o minorar la pena o mejorar la situación del interesado, pero
nunca en perjuicio del imputado para extender la zona de punición definida
taxativamente por la ley penal (malam partem).
B) Tradicionalmente los principios del derecho penal internacional han sido expuestos
como principios de la misma especie. Su estructuración, sin embargo, no deja de ofrecer
dificultades. En principio se ha reconocido desde hace ya mucho tiempo una cierta
especialidad en el principio del derecho penal por representación.
La cuestión se presenta fundamentalmente para quienes parten de la teoría de los
imperativos, pues para ella sólo es legítima la aplicación de una pena al que ha violado
un deber impuesto por una norma. Es decir: la aplicación de la ley penal presupone ya
una determinada relación entre el Estado y el autor. Esta relación se puede encontrar,
lógicamente, como presupuesto del principio territorial, del personal o del de la
nacionalidad, e inclusive del principio real o de defensa. Pero esa relación no se
encuentra ni en el principio pasivo de la nacionalidad o personalidad, ni en el del
derecho mundial o universal, ni en el del derecho penal por representación. Mientras
estos dos últimos suelen fundamentarse en la solidaridad interestatal, el principio pasivo
de la nacionalidad tampoco encuentra fundamento en ésta. Por este motivo se sostiene
que debería considerarse a estos tres principios "como competencias para juzgar. Son
subsidiarios del ejercicio de la autoridad penal del Estado del lugar del hecho o de la
nacionalidad y, por lo tanto, de la extradición". En consecuencia, deberían ser
complementados por una norma que estableciera el derecho aplicable al caso que se
juzga, lo que acercaría el derecho penal internacional al derecho internacional privado.
Por el contrario, hay quienes piensan que los principios del derecho penal internacional
se fundamentan en dos fenómenos jurídicos: la autoprotección del Estado y la
solidaridad entre los Estados
C) La delegación legislativa en el Poder Ejecutivo
La constitución prohíbe expresamente la delegación legislativa a favor del poder
ejecutivo. Los decretos del P.E en materia penal, resultan inconstitucionales.
a. La ley penal en blanco
La ley penal en blanco surge cuando frente a situaciones en las cuales es inevitable, para
el legislador, remitir a otras normas para la configuración de las acciones u omisiones
punibles.
Mezger, se encargó de comprenden en dicha denominación, aquellas situaciones en las
cuales la sanción penal, se vincula a la transgresión de una orden o prohibición sólo
genéricamente designada, cuyo contenido debe ser llenado por distintas normas penales
o no penales.
El autor distingue en dos formas la ley penal en blanco:
∙ En sentido amplio: que el tipo (complemento) este contenido en la misma ley que
conmina la pena, aunque en diferentes partes, o por lo menos que dicho complemento se
encuentre en otra ley emanada de la misma instancia legislativa, el Parlamento.
∙ En sentido estricto: que se encuentre en otra norma jurídica emanada de distinta
instancia legislativa, es decir de una autoridad diferente del Parlamento. Por su parte
Nuñez hace las siguientes distinciones:
∙ En sentido propio: está estructurada sobre 2 actos de legislación, uno de determinación
genérica, y otro de creación específica de la conducta punible por la instancia legal
complementaria, que puede cambiar el número y calidad de hechos tipificables, sin más
límite que la materia señalada por la ley principal. Ej: art 206 C.P sanciona con presión
de 1 a 6 meses al que violare las reglas establecidas por las leyes de policía sanitaria
animal.
∙ En sentido impropio: sólo castiga específicamente determinadas conductas violatorias
de lo que en algunas materias ordena la ley, el reglamento, etc, sin posibilidad creadora
a favor de estas disposiciones. Ej: el art 143 reprime al jefe de prisión u otro
establecimiento penal que colocare al detenido en lugares del establecimiento que no
sean señalados al efecto.
El núcleo esencial de la materia prohibida debe quedar fijado por la ley; el
reglamento…sólo tendría por función señalar condiciones, circunstancias, límites y
otros aspectos claramente complementarios, pero nunca entrar en definir lo prohibido
mismo. Bidart Campos dice que deben mediar dos exigencias:
a) la norma complementaria siempre debe ser anterior al hecho punible.
b) esa norma no requiere necesariamente ser una ley, pero si quien queda habilitado para
dictarlas es el P.E o un organismo administrativo, la ley penal en blanco debe fijarle con
precisión los contornos.
Jiménez de Asúa dice que se habla de leyes penales en blanco al revés cuando
únicamente el supuesto de hecho está determinado, mientras que sólo existe un reenvío
a otra ley en lo relativo a la pena.
b. Los decretos de necesidad y urgencia Art 99C.N: “El presidente de la Nación tiene
las siguientes atribuciones:
inc 3: Solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposibles seguir los
trámites ordinarias previstas por esta constitución para la sanción de las leyes, y no se
trate de normas que regulen la materia penal, tributaria, electoral, o el régimen de los
partidos políticos, podrá dictar decretos por razones de necesidad y urgencia, los que
serán decididos en acuerdo general de ministros que deberán refrendarlos,
conjuntamente con el jefe de gabinete de ministros…”
Esto obedece al principio de legalidad, el cual también se lo ve en el art 39 C.N que
prohíbe que sean presentados proyectos de ley, sobre materia penal, mediante el
procedimiento de iniciativa popular.
2) La ley penal.
a) Concepto, elementos y caracteres.
b) Ley y norma penal.
c) Estructura, contenidos y destinatarios. Primaria y Secundaria. De
valoración y determinación.
A) Concepto: es aquella disposición escrita y general, emanada del órgano del Estado,
que está investido de la potestad legislativa, y que tiene por objeto definir como delitos,
determinados hechos ilícitos y conminar las respectivas penas o las medidas de
seguridad para los partícipes de estos.
En sentido estricto, constituye la única fuente formal de cognición del derecho penal.
Carecen de tal cualidad aquellas normas jurídicas que, si bien configuran la ley en
sentido amplio, no han sido sancionadas por el poder legislativo, mediante los
procedimientos y requisitos establecidos en la carta magna, ni han sido promulgadas por
el poder ejecutivo, ni publicadas debidamente.
Caracteres:
♥ Escrita: para proporcionar seguridad jurídica.
♥ Estricta: tener precisión tanto en el supuesto de hecho como en la pena.
♥ Exclusiva: sólo ella tiene la creación de los delitos y sus consecuencias jurídicas.
♥ Irrefragable: no se admite su pérdida de vigencia, por su desuso. Es ineludible su
aplicación a todos los casos concretos.
♥ Igualitaria: no se puede individualizar a sus destinatarios, (todos los que están en las
mismas circunstancias)
♥ Constitucional: debe ajustarse a expresas directivas de la constitución.
♥ Obligatoriedad: todos deben acatarlas, tanto particulares como jueces.
♥ Descriptiva de tipos no comunicables entre sí: no existen lagunas del derecho que
puedan ser integradas mediante la analogía con otros preceptos de la ley penal.
5) La excepción:
a) La ley más benigna, su determinación. Concepto de la expresión ley en los
artículos 2 del Código Penal y 9 del Pacto de San José de Costa Rica,
consecuencias.
b) Ámbito de aplicación del principio de extractividad de la ley penal más
benigna; la cosa juzgada.
c) Las leyes temporales y excepcionales.
d) Las medidas de seguridad y el principio de le ley penal más benigna.
a) La ley penal más benigna
No es tan simple determinar cuál es la ley más benigna, pues puede suceder que una ley
sea parcialmente más grave que la otra, y más benigna en otro aspecto. Ej: Castigase un
hecho con cárcel de un mes a cuatro años, y otra lo castigase con cárcel de uno a tres
años. Es decir si se miran los mínimos, resulta más benigna la antigua, pero si se miran
los máximos resulta más benigna la nueva
No existen criterios generales para determinar la mayor benignidad de una ley sobre
otra, sino que el juez deberá ser, en cada caso particular quien determine qué ley aplicar.
Pero el juez no puede efectuar una combinación entre los aspectos favorables de ambas
leyes, tiene que ser la ley A o la ley B, porque de otro modo estaría efectuando una
nueva ley, lo cual esta prohíbo por tratarse de una función legislativa.
El concepto de benignidad que goza de rango constitucional, solamente comprende el
tipo penal y la pena, pero no a las causas de justificación.
Concepto de la expresión “ley” en el C.P argentino, en el Pacto Interamericano de
Derechos del Hombre y del ciudadano, y en el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos.
Surgen interrogantes sobre si la expresión “ley” utilizada en las normas bajo análisis se
refiere a una ley penal que sucede a otra en el tiempo o, también se deberá tener en
cuenta aquellas modificaciones que inciden sobre una ley penal, pero devienen de otras
áreas del derecho, como por ej del derecho civil, administrativo, comercial, etc.
Es decir, si una ley posterior civil, administrativa, modifica una estructura típica de una
ley penal anterior ¿Se debe tener o no por incorporada esta ley dentro de la ley penal
más benigna?
Se ha llegado a la conclusión de que en principio la variación de una norma de carácter
extrapenal que incide sobre la estructura de un tipo penal de manera tal que altera la
figura abstracta del tipo penal, debe comprenderse dentro del concepto de la ley penal
más benigna; en caso contrario si se trata de una mera circunstancia que deja subsistente
el motivo de la incriminación, no debe aplicarse. Ej: si una ley exige- como elemento
integrante de la figura delictiva contra la honestidad- la mayoría de edad de la víctima y
se produce una modificación en el [Link], de manera que la mayoría de edad pasa de
ser 21 a ser 18, aquella reforma debe ser tenida en cuenta a los efectos de evaluar la
mayor o menor benignidad de la ley penal.
b) Ámbito de aplicación del principio de extraactividad de la ley penal más
benigna, la cosa juzgada
La sentencia firme es aquella resolución, que en principio no puede ser objeto de
impugnación pasando a ser lo que se denomina cosa juzgada.
Algunos se oponen a la posible modificación de una sentencia firme, mientras que otros
sostienen que la retroactividad de la ley penal más benigna debe primar siempre sobre la
cosa juzgada. Este último ha sido el criterio sostenido por nuestro ordenamiento
jurídico, como se lo puede observar en el art 2 C.P al establecer: “… si durante la
condena se dictare una ley más benigna, la pena se limitará a la establecida por esa
ley…”
Ahora bien cabe interrogarse, si ¿ante la cosa juzgada, resulta necesaria o no la petición
del condenado para la aplicación de la ley penal más benigna? La rta, la da el art 2 C.P:
“…en todos los casos del presente artículo, los efectos de la nueva ley se operarán de
pleno derecho…” es decir que la ley penal más benigna tiene virtualidad por sí misma,
sin necesidad de condicionamiento, no es necesario que lo pida el imputado y ningún
otro tipo de requisitos, y como consecuencia de ellos surge el carácter de oficioso.
Parte de la doctrina considera que la retroactividad beneficiosa debe aplicarse incluso
tras el cumplimiento total de la condena, modificando o anulando los antecedentes
penales.
c) Las leyes temporales y excepcionales.
Las leyes transitorias: leyes temporales y leyes excepcionales
Las leyes temporales, son aquellas que establecen ellas mismas sus propios períodos de
vigencia.
Las leyes excepcionales, son las que su vigencia queda supeditada a la persistencia de
la situación especial por la cual fueron dictadas.
La circunstancia de que estas leyes sean sancionadas para situaciones excepcionales y
que al ser transitorias tengan un período de vigencia (determinado o no) plantea la
cuestión de si ellas son o no aplicables- luego de su derogación- a los hechos cometidos
durante su vigencia.
Antes de la reforma de la constitución de 1994, se sostenía que en estas leyes no regía el
principio de retroactividad de la ley penal más benigna, dado que se pensaba que en la
medida que estas leyes perderán vigencia en un determinado lapso de tiempo, ante las
leyes permanentes, por lo general más favorables, su capacidad intimidatoria, se vería
anulada o seriamente afectada.
Sin embargo, con posterioridad a la reforma de 1994, se establece en el art 75, inc 22 de
la constitución, que rige con carácter de garantía constitucional, el principio de la
retroactividad de la ley penal más benigna, sea esta permanente o transitoria.
d) Las medidas de seguridad y la ley penal más benigna
Para las medidas curativas y educativas, no rige el principio tempus regis actus, es decir
si con posterioridad a la comisión de un hecho el legislador establece una nueva medida
de esta clase, para un hecho que antes no la tenía prevista, esta medida, se aplica
retroactivamente, aun cuando sea más perjudicial para el reo, ya que se supone que la
nueva ley recepta los últimos y más adecuados medios para el tratamiento del imputado,
logrando su recuperación o educación.
Si la medida de seguridad tiene un fin eliminatorio del delincuente, es decir es una
medida puesta en defensa de la sociedad frente al sujeto peligroso, en tal caso se rige el
principio de la retroactividad de la ley penal más benigna.
Lección IV
1) Validez personal de la ley penal:
a) El principio de igualdad ante la ley.
b) Inmunidades relativas o de índole procesal: Restricciones funcionales
provenientes del derecho interno y del derecho internacional. Extensión.
Naturaleza jurídica.
c) Indemnidades. Extensión. Naturaleza jurídica.
a) La adopción de la forma republicana de gobierno, justifica el principio de que todos
los habitantes del país son iguales ante la ley, lo que implica que en nuestro orden
jurídico no se pueden establecer excepciones o privilegios en cuya virtud se pueda
excluir a unos de los que se concede a otros
En la antigüedad el orden jurídico preveía limitaciones que constituían privilegios
absolutos que impedían aplicar el derecho penal material, y en algunos lugares del
pontífice. Esas limitaciones no existen en el derecho penal contemporáneo, pues ello
implicaría que el sujeto favorecido no sería alcanzado jamás por la ley penal, lo que
entra en contradicción con elementales principios de justicia.
En consecuencia, la Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de
nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes
son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad.
La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas
Ese texto constitucional fundamenta la regla en cuya virtud "las leyes son obligatorias
para todos los que habitan el territorio de la República, sean ciudadanos o extranjeros,
domiciliados o transeúntes"
Sin menoscabo de esa garantía, en cuya virtud la ley penal se aplica a todos por igual, lo
que determina claramente su alcance general e implica que no existan distinciones ni
excepciones de ninguna índole, el derecho argentino regula algunas limitaciones. Como
todos los sistemas jurídicos, el nuestro prevé límites al principio de igualdad, que en
materia penal están constituidas por la indemnidad y la inmunidad.
Se trata de verdaderas prerrogativas de derecho material y procesal que por razón de la
función que desempeñan benefician a ciertas personas, pudiendo tratarse de reglas de
derecho interno constitucional o de derecho internacional público. En consecuencia,
estos límites funcionales pueden tener fundamento en reglas de derecho interno o
internacional, cuyo contenido puede ser de derecho penal material o procesal.
b) Inmunidades de índole procesal
Son obstáculos constitucionales que han sido impuestos al inicio y desarrollo del
proceso penal contra un legislador, miembro del P.E o del P.J. Su objetivo es la
protección del funcionamiento. Consisten en:
1. Inmunidad de arresto: ningún senador o diputado, desde el día de su elección hasta el
de su cese, puede ser arrestado, excepto en caso de ser sorprendido in fraganti en la
ejecución de algún crimen. (constitución de Cba)
2. Desafuero: procedimiento para suspender en sus funciones a un legislador, a fin de
posibilitar que se inicie un proceso penal en su contra.
3. Juicio político: procedimiento político, para destituir a los miembros del P.E, sus
ministros, y los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, a fin de someterlos a
proceso penal.
4. Jurado de enjuiciamiento de miembros del P.J: procedimiento necesario para remover
y posibilitar el sometimiento a un proceso penal de los jueces de los tribunales
inferiores de la Nación y de los demás funcionarios designados con acuerdo del senado.
C) Indemnidad
Nuestro texto constitucional no contiene ningún supuesto que consagre la impunidad de
actos cometidos en el ejercicio de funciones publicas, con la única excepción de la regla
en cuya virtud” ninguno de los miembros del Congreso puede ser acusado, interrogado
judicialmente ni molestado por las opiniones o discursos que emita desempeñando su
mandato de legislador” (Art. 68, CN)
Esa norma constituye entonces el único supuesto en cuya virtud los referidos
funcionarios, diputados y senadores nacionales, no pueden ser perseguidos como
consecuencia de los eventuales delitos que puedan cometer al tiempo de emitir sus
opiniones o discursos.
La referida regla constitucional determina que esos comportamientos no son típicos,
como consecuencia de sus opiniones o discursos, se pretenda adjudicar autoría o
participación respecto de cualquier delito. Sin embargo, la norma no rige respecto de
supuestos en los que la tipificación está contenida en otra regla constitucional, como es
el caso de la concesión al Poder Ejecutivo de la suma del poder público (ART. 29,CN)
2) Validez espacial de la ley penal: Concepto.
a) Los principios reguladores en el Derecho Argentino y en pactos
internacionales.
I. Principio territorial
i. Lugar de comisión del delito. Teorías.
ii. La cuestión en los delitos a distancia y de tránsito.
II. Principio real o de la defensa.
III. Principio universal o cosmopolita.
b) Principio de la nacionalidad. Sus variantes.
c) El derecho penal por representación.
d) La extradición: concepto. Condiciones respecto al delito, el delincuente y la
pena. La ley 24.767.
2) Validez espacial de la ley penal
Concepto: se trata de normas secundarias, o integradoras del derecho penal, porque no
se refieren a la potestad misma de castigar, sino al ámbito de validez de las normas que
sí lo hacen. Se discute su carácter nacional o internacional. Resulta útil distinguir entre
las siguientes expresiones:
♣ Derecho penal internacional: sólo considera convenios celebrado entre dos o más
estados, sin que lleguen a constituir la comunidad de naciones, con el objeto de unir
esfuerzos y generar cooperación y asistencia entre las naciones. Ej: tratados de
extradición.
♣ Derecho internacional penal: se emplea para denominar a los delitos supranacionales,
que, por afectar a la comunidad de naciones en su conjunto, han sido objeto de
elaboración internacional a través de convenciones.
♣ Derecho internacional público: infracciones cometidas por el estado y que son
sancionadas por las diferentes organizaciones internacionales. Ej: crímenes contra la
paz.
a) Principios reguladores y sus alcances en el derecho penal argentino
Se cuenta con diferentes criterios para establecer el alcance espacial del derecho penal:
I. Principio territorial: según este criterio es válida la ley penal del lugar donde se
comete el delito. Su fundamento se basa en que siendo la potestad estatal de castigar
una indiscutible manifestación de la soberanía de un estado, también lo es su imperio
dentro del territorio que conforma esa unidad política. Este principio se encuentra
receptado en el art 1. C.P que prescribe la validez de la ley penal argentina, para los
delitos cometidos en el territorio de la Nación Argentina, o en los lugares sometidos a su
jurisdicción.
● El territorio argentino propiamente dicho comprende:
● La superficie de tierra establecida con los países colindantes.
● Las aguas interiores de la República.
● El mar territorial, conformado por las citadas líneas de base, y las 12 millas
marinas.
● La zona contigua arg: que consiste en el espacio marítimo situado desde las 12
millas, hasta las 24 millas marinas de distancia a partir de las líneas base.
● La zona económica exclusiva: de las 24 millas marinas y las 200 millas marinas
de distancia.
● El subsuelo del territorio
● La plataforma continental, abarca tanto el lecho como el subsuelo de las áreas
submarinas.
● El espacio aéreo, que comienza entre los 100 y 110 km de altura. Cuando los
hechos sucedan en una aeronave privada extranjera, el código aeronáutico arg,
restringe la aplicación de la ley penal nacional, a cuando:
-El 1er aterrizaje posterior al delito, se hubiera realizado en nuestro país y no
haya un pedido de extradición.
–Se infrinjan leyes de seguridad pública, militares o fiscales.
-Se infrinjan leyes o reglamentos de circulación aérea.
-Se comprometan la seguridad o el orden público.
-Se afecte el interés del Estado o de personas domiciliadas en él.
Lección V
1) La Teoría del delito en cuanto modelo de comprensión.
a) Noción liminar. Otras formas de conceptuar el delito: las teorías
totalizadoras.
b) La construcción lógica mediante subdivisión de categorías. Necesidad y
ventajas.
c) Estado actual de la cuestión y sus opciones: sistema abierto, teleológico o
funcional versus sistema clasificatorio.
1.A) La palabra teoría tiene como una de sus acepciones la de conocimiento
especulativo considerado con independencia de toda aplicación.
Para lo que interesa en orden a caracterizar la Teoría del delito es válido hablar de
conocimiento especulativo porque quienes se dedican a construirla argumentan, debaten
entre sí y procuran perfeccionar las conclusiones: el edificio científico que levantan.
En cuanto a que ese conocimiento sea considerado con independencia de toda
aplicación, eso no ocurre con la Teoría del delito, que la tiene, y muy importante, como
la es –entre otras- hacer predecibles las decisiones judiciales. Coincidiría, entonces, con
otro de los significados de la palabra teoría en cuanto a que las consecuencias de las
hipótesis se aplican a una parte muy importante del Derecho Penal.
Por último, la voz teoría identifica una serie de leyes que sirven para relacionar
determinado orden de fenómenos. En nuestro caso, esas reglas establecen un vínculo
entre la conducta, su apreciación por el legislador, la valoración que de ella se hace y la
descalificación –si corresponde- del sujeto que la ha adoptado como fundamento del
castigo que se le inflingirá.
Cabe destacar que estos estudios son generales; esto dicho pues se aplican a descubrir
que es el delito en un sentido genérico; es decir, partiendo de la dogmática (que es la
reconstrucción científica del Derecho positivo vigente) para que las conclusiones sean
aplicables a todos los delitos; no a uno o a algunos en particular. Esto explica que el
nacimiento de la Teoría del delito sea relativamente reciente (las cuatro categorías –o
elementos- que hoy siguen utilizándose tienen su origen en el último cuarto del siglo
XIX), pues así como los primeros códigos penales no tenían Parte General, tampoco la
doctrina de esa época había hecho abstracciones, sino que se ceñía a la explicación de
cada delito o de algunos grupos de delitos.
Para elaborar la Teoría del delito se emplea el método de investigación analítico:
descompone la representación totalizadora (el delito) en sus partes o elementos
constitutivos. Se apoya en la idea de que para conocer un fenómeno es necesario separar
los principios; sin perder de vista las relaciones que guardan entre sí y con el todo. Con
el hallazgo de categorías y sus enlaces le da forma a un sistema, el que debe guardar
absoluta coherencia pues, si no la tuviese, caería la estructura como le ocurre a un
castillo de naipes. La necesaria solidez de todas las piezas no siempre se consigue y esta
es la razón (la debilidad de algunos razonamientos, aparte de las diferentes
concepciones filosóficas de sus expositores) por la cual no existe una única Teoría del
delito, sino varias; corrientes que se disputan la preeminencia mediante novedosos
argumentos que perfeccionan continuamente el Derecho penal, para lograr mayor
seguridad jurídica y conseguir una aplicación racional de la ley penal.
Se trata de parámetros al que debe ajustarse el juez, para que dado un hecho éste sea
tratado siempre de igual manera. Estas herramientas las ofrece la Teoría del delito, la
cual examina los aspectos objetivos y subjetivos generales elaborando la idea elementos
(por lo general expone cuatro: Acción, Tipicidad, Antijuridicidad y Culpabilidad), cada
uno de ellos con un determinado contenido. Luego el intérprete estudiará si concurren o
no en el supuesto de hecho que será el objeto de su decisión.
En síntesis: La Teoría del delito es un sistema, que mediante la determinación de
categorías, establece cuáles son los presupuestos jurídico-penales, de carácter general,
que deben concurrir para establecer la existencia de un delito; es decir, permite resolver
cuándo un hecho es calificable como delito. Esta teoría, creación de la doctrina (pero
basada en ciertos presupuestos legales) no se ocupa de los elementos o requisitos
específicos de un delito en particular (homicidio, robo, violación, etc.) sino de las
condiciones básicas y comunes a todas las infracciones de esa índole.
Otras formas de conceptuar el delito: las teorías totalizadoras.
Sin embargo, el método analítico de la Teoría del delito no fue la única forma de
abordaje. En un período histórico y en un ámbito determinado, ese modelo fue
cuestionado colocando en su lugar conceptos totalizadores, entendiendo por delito todo
aquello que reúne una sola condición o característica. Por ejemplo: delito es cualquier
acontecimiento ofensivo para los intereses comunitarios, la lesión del sentimiento
popular, etc. Durante la vigencia del régimen nacionalsocialista en Alemania, la
doctrina de ese signo se opuso a sostener la tipicidad y a la distinción de los caracteres
del delito. Quienes propugnaban ese enfoque contrario argumentaban que la
atomización del fenómeno real del delito, exagerada en demasía, originaba
construcciones totalmente contrarias a la realidad; sobre todo a las necesidades que, con
total arbitrariedad, proclamaban los juristas nazis.
Por el contrario, para nosotros es innegable, que la exacta división de los elementos
componentes del delito reafirma la índole liberal de nuestro derecho penal, en el sentido
de limitar el poder punitivo del Estado a lo que legalmente corresponde conforme a los
principios constitucionales. El juez deberá preguntarse si hay acción, tipicidad,
antijuridicidad, culpabilidad. Si la respuesta es negativa no existirá delito. Para el caso
contrario, estas conductas se considerarán asimilables a los hechos definidos por el
legislador. Si se da la conjunción de los elementos, el magistrado debe resolver que el
delito ha existido y proceder a aplicar el castigo que le corresponde al autor.
Lección VI
1) La acción.
a) Caracterización de su contenido.
b) Función del concepto de acción.
c) La voluntad para un esquema causal o personal de lo injusto. Las
estructuras lógico-objetivas.
d) Acción como causación de un resultado individualmente evitable.
e) Responsabilidad penal de las personas jurídicas.
1) Caracterización de su contenido
Rasgos distintivos del concepto de acción:
Exterioridad: sólo pueden ser alcanzadas por el derecho penal, aquellas conductas que
trasciendan la esfera interna de la persona. Surge del art 19.
Sujetos de acción: sólo las personas físicas pueden ser sujetos activos del derecho penal.
Formas de conducta: se puede dar de dos formas, bajo la forma de acción en sentido
estricto, o bien como una omisión.
b) a. Concepción causal: (visión mecanicista)
Positivismo jurídico o sist. clásico: la acción se concibe como toda conducta humana
voluntaria que causa un cambio en el mundo exterior. Es decir tiene dos elementos:
∙ Manifestación de la voluntad: toda conducta del hombre comisiva u omisiva.
∙ Resultado: cambio en el mundo exterior causado por la manifestación de la voluntad,
o la no mutación de ese mundo externo, por la acción esperada y que no se ejecuta.
Normativismo neokantiano o sist. neoclásico: la acción pasa a ser un concepto referido
a un valor. Mezger la define como: la conducta humana valorizada de determinada
manera. A pesar de su referencia valorativa, el concepto de acción sigue siendo causal.
Concepción finalista: Welzel sostiene que la acción humana es el ejercicio de act final,
el hombre puede prever las consecuencias posibles de su act. Es decir, la acción es:
actividad final, es un obrar orientado conscientemente desde el fin. Ésta abarca dos
etapas:
∙ La esfera del pensamiento: selección mental de los medios para obtenerlo y la
consideración de los efectos concomitantes.
∙ Realización externa: se pone en movimiento, los medios de acción, en dirección a la
producción del resultado.
El finalismo translada el dolo y la culpa, desde la culpabilidad a la acción y los agrega
al elemento del tipo, al que se considera un tipo de acción, un tipo final.
Concepción funcionalista: buscaba abrir el derecho penal a los criterios de valoración
que proporciona la política criminal.
Funcionalismo moderado (Roxin): para este autor, solo pueden ser consideradas
acciones las conductas exteriores del sujeto excluyéndose los procesos que, como los
pensamientos, transcurre en la faz interna de la persona. El concepto de acción deja de
ser neutral, frente a los demás elementos del delito. No hay acción antes del tipo, sino
que el tipo es el presupuesto de aquella.
Funcionalismo sistemático o radical (Jakobs): para este autor el concepto de acción
debe concebirse como “expresión de sentido”. Acción consistente en la causación
individualmente evitable del resultado y del correlativo concepto de omisión como no
evitación evitable de un resultado.
c) Se llama injusto penal, o ilícito penal, a la acción típica y antijurídica, pero no es
todavía un delito porque no se concretó la culpabilidad.
En el desarrollo de la dogmática, hay dos posiciones en relación a la forma de entender
el injusto:
∙ Concepción causal: partía de la división subjetivos-objetivos en la consideración de los
elementos del delito. Los caracteres objetivos externos, eran la acción, tipicidad y
antijuricidad, los cuales conformaban el llamado injusto penal. Mientras que el carácter
subjetivo interno, estaba conformado por la culpabilidad. El fundamento de esta
concepción, era suministrado por la teoría de la acción causal, que concebía a la acción;
como un impulso de voluntad, sin tener en cuenta su contenido, a la tipicidad como la
descripción formal de la conducta humana punible; y la antijuricidad como la oposición
formal de la acción al derecho no amparada por causas de justificación.
Es decir, conforme esta concepción, lo ilícito se refería al proceso causal externo, sin
importar en este momento los factores internos del autor. Se veía lo injusto como lesión
o peligro de un bien jurídico (disvalor del resultado)
∙ Concepción personal del injusto: surge a partir de la teoría finalista de la acción,.
Sostiene que lo injusto no se agota en causación del resultado(lesión del bien jurídico),
desligada de la antijuricidad; la cual es siempre una desaprobación de un hecho referido
a un autor determinado. Lo injusto es injusto de la acción referida al autor, es injusto
personal.
Entonces el injusto penal, se conforma de una naturaleza mixta tanto objetiva como
subjetiva, puesto que el dolo y la culpa se han trasladado a la acción e integran el tipo
subjetivo el que, junto al tipo objetivo, conforman el tipo complejo.
Resumen con respecto a lo ilícito:
Concepción causal: lesión de un bien jurídico + la lesión está autorizada o no
. (tipicidad) (antijuricidad)
Concepción personal: lesión del bien jurídico + intención del autor.
. (tipicidad)
Las estructuras lógico- objetivas
Esta teoría, antipositivista, surge luego de la posguerra, y tendía a buscar limitaciones a
la act. del legislador, basándose en la naturaleza de las cosas.
Para Welzel, el mundo empírico está ordenado previamente al conocimiento humano, en
estructuras lógico (porque su inobservancia trae aparejada contradicción interna y falta
de unidad en el ord jurídico) y objetivas (ya que una vez conocidas existen
independientemente de toda aceptación o rechazo posterior). Esta teoría puede
sintetizarse asi:
- Partiendo de que ni el conocimiento ni el método crean el objeto, tampoco lo crea el
juicio de valor, y ni siquiera lo modifica.
- La valoración debe respetar la estructura del ser del objeto que valora, pues el
desconocimiento de esta estructura hará que la valoración recaiga sobre un objeto
distinto o en el vacío.
- Entonces, se llaman estructuras lógico- objetivas a las que vinculan al legislador con el
objeto que desvalora: la relación no puede alterar el ser del objeto con el que se
relaciona, porque de lo contrario se relacionará con otro objeto.
- Una de las estructuras lógica- objetiva es la acción, la cual tiene por esencia la
finalidad del autor.
- El desconocimiento por el legislador de la estructura lógico-objetiva, hará imperfecta
la legislación, pero no por ello dejará de ser válida.
- Hay supuestos en que dicho desconocimiento invalidará la norma: esto sucede cuando
el legislador desconoce la estructura que lo vincula a la persona humana.
d) Jakobs concibe a la acción como “expresión de sentido”. La acción consiste en la
causación individualmente evitable, que no se producirían si concurriese una
motivación dominante dirigida a evitarlas.
A partir del concepto de acción como causación evitable del resultado y del correlativo
concepto de omisión como no evitación evitable de un resultado, se puede formar un
supra concepto de comportamiento que en la respectiva diferencia de resultado,
evitable, abarque la comunidad entre actuar y omitir
La expresión de sentido jurídico-penalmente relevante de una acción injusta, esta en la
toma de postura frente a la vigencia de la norma, que no es reconocida por el autor; esta
falta de reconocimiento de la vigencia de la norma, es lo que constituye el resultado
específicamente jurídico- penal: lo grave no es el suceso externo, sino la actitud del
autor ante la norma, puesta de manifiesto en el hecho de la ejecución de la acción. El no
reconocimiento de la vigencia de la norma puede ser completo, sin que se produzcan un
resultad externo del delito
Finalmente Jakobs, sostiene que “no existe impedimento lógico alguno en llamar acción
solo al hecho enteramente imputable, es decir, culpable. Un comportamiento
antijuridico, pero no culpable, no es una acción completo, sino imperfecta”
e) Art.304 C.P.: (Art. Incorporado por el art. 5 de la Ley 26683 B.O.21/06/2011)
“Cuando los hechos delictivos previstos en el artículo precedente (lavado de dinero)
hubieran sido realizados en nombre, con la intervención o en beneficio de una persona
de existencia ideal se impondrá a la entidad las siguientes sanciones conjuntas o
alternativas: Multa de 2 a 10 veces el valor de los bienes objeto del delito, suspensión
total o parcial de la actividad que en ningún caso podrá exceder a los 10 años,
suspensión para participar en concurso en las licitaciones estatales de obras o servicios
públicos o de cualquier actividad vinculada con el Estado que en ningún caso podrá
exceder a los 10 años, cancelación de la personería, pérdida o suspensión de los
beneficios estatales que tuviere, publicación de un estracto de los efectos de la sentencia
condenatoria
2) Faz negativa de la acción. La inevitabilidad:
a) Factores externos: fuerza física irresistible, movimientos reflejos o
involuntarios. Los comportamientos automatizados.
b) Factores internos: estado de inconsciencia. Supuestos.
2) No hay acción cuando no hay una manifestación de la personalidad atribuida a una
persona como centro anímico espiritual. Entonces si viene un tornado que mata a 100
personas ¿hay acción?, no porque excluye los hechos de la naturaleza y de los animales.
Pero tema de la faz negativa de la acción es cuando tenemos una persona en la acción.
Entonces cuando tenemos a una persona que está actuando.
A) factores externos:
● Fuerza física irresistible: Puede ser - Fuerza física o vis absoluta (para
diferenciarla de la vis relativa) NO HAY ACCIÖN. - fuerza psíquica o coacción
o vis relativa. Ejemplo: Si yo le pongo una pistola en la cabeza a X y le obligo a
robar. SÍ HAY ACCIÓN. Que si lo hace va a haber una manifestación de la
personalidad, va a haber acción, tipo, antijuricidad, pero no va a haber
culpabilidad porque una de las cuestiones por la cual se excluye la culpabilidad
era la coacción o miedo insuperable, que es la vis relativa.
● Movimientos reflejos o involuntarios. (epilepsia)
● Comportamientos automatizados. (reflejo)
B) factores internos: Estado de inconsciencia absoluta. (sonambulismo, fiebre altísima,
coma, coma alcohólico) Para que no haya acción es necesario que esté privado
absolutamente de la consciencia. Si hay consciencia, porque pudo dirimir sus acciones
de alguna manera, en principio hay acción, tipo, antijuricidad y después se va a sacar si
imputabilidad por culpabilidad disminuida y tiene que ver si este estado de
inconsciencia no esté provocado.
3) El tipo. Concepto. Breve reseña.
a) Diversas formas típicas:
a. Delitos de resultado.
b. Delitos de peligro abstracto. Su problemática.
c. Delitos de mera actividad.
d. Delitos de creación de estado y delitos permanentes.
e. Delitos especiales y delitos de propia mano.
LECCIÓN 7
a) La construcción compleja del tipo penal.
I. Tipo objetivo.
a. Elementos descriptivos y normativos.
b. Evolución teórica de la causalidad y teoría de la imputación objetiva.
Criterios.
c. El principio de insignificancia.
Como desprendimiento doctrinario de la adecuación social, surge el principio
enunciado, el cual considera atípicas aquellas conductas que importan una afectación
insignificante del bien jurídico.
El principio parte de un concepto de bien jurídico, que para transformarse en bien
jurídico penal, es menester que tenga suficiente importancia social y necesidad de
protección por el derecho penal.
La diferencia entre la adecuación social y la dicho principio, es que en la adecuación
social, se hace referencia a conductas que no elevan el riesgo tolerado respecto de los
bienes jurídicos protegidos por la figura, en cambio la insignificancia se manifiesta en la
elevación del riesgo de manera ínfima para dicho bien, de tal modo que la conducta
aparece como ilícita (antijuricidad general) pero no al punto de merecer pena
(antijuricidad específica).
Tanto la teoría de la adecuación social como el principio de insignificancia, son hoy
criterios interpretativos destinados a desentrañar el contenido sustancial del tipo.
Resulta imprescindible poner en contacto este principio con el entuerto penal, ya que el
principio de insignificancia no es más que un estrato analítico de la antijuricidad
específica. El principio de insignificancia excluye la antijuricidad específica.
LECCIÓN 8
III. Tipo subjetivo.
a. El dolo: elementos, discusión teórica. Clases. Objeto de referencia.
b. Elementos subjetivos del injusto distintos del dolo.
a. Elementos internos trascendentes.
b. Especiales elementos del ánimo.
c. Motivaciones. Discusión sobre su ubicación sistemática
Elementos objetivos:
a⎫ Una situación típica generadora del deber de obrar: por ejemplo art 108 CP;
se reprime con multa al que encontrando perdido o desamparado a un menor de
diez años o a una persona herida o inválida o amenazada de un peligro
cualquiera, omitiere prestarle auxilio necesario, cuando pudiere hacerlo sin
riesgo personal o no diere aviso inmediatamente a la autoridad.
b⎫ No realización de la acción ordenada: la omisión no se identifica ni requiere
la pasividad, lo único relevante es que el autor no desarrolló la conducta debida.
c⎫ Capacidad de obrar: es necesario que el autor haya tenido capacidad para
realizar la conducta, con la salvedad referida al riesgo personal.
4) Debe reunir las mismas condiciones del género al que pertenece (situación típica
generadora del deber de obrar, no realización de la acción ordenada, y capacidad
de hecho). Con respecto al primer elemento, hay una particularidad ya que la ley
no se refiere explícitamente a la situación típica generadora del deber de obrar
porque se limita a describir la acusación del resultado, y así sólo indica el bien
jurídico protegido, el peligro respecto del cual se lo protege, de modo que lo que
falte debe completarse “conforme sentido y de acuerdo a las circunstancias”. Se
requiere que se trate de un delito de comisión y de resultado.
Las denominadas fuentes del deber de actuar: hay 3 fuentes de las que surge la
posición de garante, es decir aquella que determina la obligación de resguardo.
Ellas son:
¬ La ley: se restringe a los casos en que atendiendo a una particular relación o
situación que vincula a una persona con el bien jurídico que demanda resguardo,
se lo impone individualizadamente. Ej: relaciones de flia entre ascendientes,
tutela, curatela, y para quienes ocupan cargos públicos (las disposiciones legales
generadoras del deber de resguardo no se encuentran en las normas penales, sino
en otras ramas del derecho).
¬ El contrato: debe tratarse de una relación contractual por la que el agente
asuma particularizadamente ciertas obligaciones de las que depende la
preservación del bien jurídico. Ej: la enfermera que omite suministrar la
medicación que requiere vitalmente el enfermo grave.
¬ La conducta precedente: supone que por un acto inocente o culposo el agente
ha creado la situación de riesgo para el bien jurídico. Ej: quien embiste a un
peatón con su auto.
La posición de garante requiere que el agente haya contribuido eficazmente,
aunque de un modo mediato y particular, a la verificación del hecho. Hay un
denominador común: el agente ha incidido en el curso de los sucesos, sea porque
haya generado automáticamente una situación de riesgo, sea porque aumentara
su intensidad, sea porque de modo más o menos formal, se comprometiera a
conjurarlo. Desde luego que esta noción, es una condición necesaria pero no
suficiente para atribuir posición de garante respecto de la preservación de un
bien jurídico; de modo que ella debe completarse con los conceptos aportados
por la doctrina en cuanto a la importancia de que la obligación de resguardo se
refiera directa y específicamente a la evitación del daño de que se trate, que la
situación de absoluta dependencia personal que caracteriza la posición de
garante se produzca en el caso concreto.
Las fuentes materiales dicen que va a ser garante aquella persona que tenga al
cuidado bienes jurídicos y como tal deben protegerlos, no importa si es un deber
jurídico por contrato o por conducta precedente, sino que si el sujeto ha asumido
voluntariamente la protección de un bien jurídico sea por cualquier cosa, debe
responder por todo lo que le pase a ese bien jurídico, o si tiene a su cuidado y
protección una fuente de peligro, entonces ahí debe controlar todos los bienes
jurídicos que se pueden ver afectados por esa fuente de peligro.
Causalidad en la omisión
En este caso, la capacidad de obrar, adquiere una singular relevancia, ya que el
sujeto debe haber actuado en el sentido de salvaguarda, y además evitar el
resultado lesivo con la conducta debida. Es decir por un lado, el poder de
evitación no existe “si la protección realizable por el garante no hubiera evitado
el resultado”. Por otra parte, se sostiene la imposibilidad de pretender en la
omisión una certeza absoluta respecto de su causalidad. Mir Puig expresa, que lo
decisivo en la comisión por omisión no es la existencia efectiva de una relación
causal entre la omisión y el resultado, sino sólo la virtualidad causal de la acción
que hubiera debido realizarse para evitarlo.
Actualmente la doctrina dominante europea se vale de la imputación objetiva, la
cual consiste en un juicio hipotético expuesto a un inevitable margen de error.
Así se emplea un mecanismo inverso al que se aplica en los delitos de comisión.
Mientras en estos, y frente a la prohibición de hacer algo, se mide la creación o
aumento significativo de un riesgo no permitido, tratándose de la comisión por
omisión, que impone evitar el resultado, se repara en el impacto derivado del
incumplimiento del deber de actuar para disminuir el riesgo de daño.
En la imputación objetiva hay que tener en cuenta la llamada “causalidad
adecuada”, que permite excluir la atribución del resultado, aun cuando fuera
materialmente previsible y evitable, en los casos en que las medidas de cautela
conducentes para conjurar todo peligro importaran dañar efectivamente las
condiciones necesarias para la preservación de otros aspectos igualmente
importantes del objeto de la tutela.
Equivalencia
todas las condiciones que determinan el resultado tienen idéntica y equivalente
calidad de causa. Esta es la tesis más vinculada con las ciencias de la naturaleza.
Se hace uso de la doctrina de la conditio siene qua non, para verificar si la
condición que se ha enumerado como causa efectivamente ha contribuido a la
producción del resultado. La conditio solo puede ser utilizada cuando se conoce
de antemano la causalidad, por haberse comprobado que la condición ha sido
realmente la causa. La teoría no resuelve los problemas derivados de los cursos
causales hipotéticos o de doble causalidad, toda vez que la supresión mental de
una condición no hace desparecer el resultado, ya que existe otra condición que
ha cooperado simultáneamente.
LECCIÓN 10
1) El injusto culposo.
a) Sistemas legislativos.
b) La estructura del tipo culposo. Distinción entre faz objetiva y subjetiva:
I. Imputación objetiva del resultado.
a. Su particular influencia en los delitos imprudentes. Infracción a los deberes
de cuidado.
b. Las facultades personales o excepcionales del autor.
c. El resultado en el injusto imprudente.
II. Modalidades subjetivas: culpa consciente e inconsciente.
1) Hay que tener en cuenta que realizar un tipo penal significa que el autor lleva a
cabo en el mundo una conducta que coincide, objetiva y subjetivamente, con la
descripta en alguno de los tipos del código Penal. La realización típica puede ser
dolosa o culposa.
El primer elemento negativo de la culpa, es la “intención”. Es negativa porque
quiere decir: quien actúa culposamente NO tiene intención de realizar el tipo.
Históricamente han sido defendidos dos conceptos de culpa:
Concepto Psicológico: la culpabilidad consiste en una relación entre la mente del
sujeto y el hecho. El dolo y la culpa son las dos formas de culpabilidad. El
problema de esta concepción fue que no pudo explicar la “culpa inconsciente”,
en la que no existe ninguna conexión psíquica entre el autor y el resultado. Ej:
quien deja la plancha encendida sobre una prenda, ocasionando asi un incendio
que lesiona a las personas que estaban en la casa.
Mientras que un ej de “culpa consciente” se da cuando un experto tirador apunta
su revólver contra la manzana que una persona sostiene en su cabeza, y pese a
haberse representado la posibilidad de que el disparo no acierte, dispara igual
confiado en su puntería.
Concepto normativo: es un puro reproche contra el autor por haber obrado
contrario al derecho, pudiendo haberse comportado conforme él. Sostiene que lo
que determina que una conducta sea considerada culposa no es un nexo psíquico
entre el autor y el hecho, sino la posibilidad de que la conducta del autor sea
objetivamente reprochable, en función de consideraciones jurídico-normativas,
que no atienden a las particularidades del sujeto sino a las características de la
conducta que hacen en general, y que para cualquiera pueda ser reprochable.
Este reproche objetivo consiste en la violación por parte del autor de un
determinado deber objetivo de cuidado. Pero modernamente se sostiene que el
concepto de deber objetivo de cuidado es demasiado vago, por lo tanto el
carácter culposo debe determinarse a partir de los principios de la imputación
objetiva.
La diferencia fundamental entre los conceptos psicológicos y el normativo, es
entonces, que para el primero, lo determinante para afirmar la existencia de
culpa, es un hecho, perteneciente al mundo del ser, como lo es la existencia de
un nexo psíquico de determinadas características entre el sujeto y la conducta.
En cambio, para el normativo, lo importante es la formulación de un reproche
objetivo, perteneciente al mundo del deber-ser, que mira a la conducta y no al
autor, y que se funda en consideraciones jurídico-normativas.
II. Por su representación por parte del autor: (importante para determinar si hay
dolo o culpa).
∙ Culpa consciente: actuar representándose la lesión, pero confiando en que
ella no sucederá.
∙ Culpa inconsciente: actuar sin representarse de ninguna manera la posible
lesión del bien jurídico.
2) Los tipos complejos.
a) La preterintencionalidad y los delitos cualificados por el resultado.
b) Consideraciones sobre la responsabilidad objetiva.
LECCIÓN 11
1) Antijuridicidad.
a) La antinormatividad.
b) Relaciones propuestas entre el tipo y la antijuridicidad:
I. La tesis de los elementos negativos del tipo.
II. El llamado carácter indiciario de la tipicidad.
III. Breve consideración de las normas jurídico-penales. Relación entre norma
prohibitiva y proposición permisiva.
1) Con la denominación antijurídica se designa la característica del supuesto de
hecho concreto que lo torna contradictorio con el ordenamiento jurídico en
general, y específicamente con la última ratio del sistema: las normas
jurídico-penales.
Como característica del supuesto de hecho abstracto, la antijuricidad general
(contradicción con el ordenamiento) viene ya afirmada por la comprobación de
la tipicidad, mientras que la antijuricidad específica (penal) implica verificar si
el supuesto es merecedor de pena. La tipicidad es la ratio essendi (razón de ser)
de la antijuricidad general, y ratio cognosciendi (sólo un indicio) de la
antijuricidad específica.
En nuestra elaboración, hay dos teorías, la teoría bipartita, que sostiene que se
conjuntan en un solo estrato el tipo y la antijuricidad, y la teoría tripartita, que
separan en dos estratos perfectamente diferenciados el tipo de la antijuricidad
del delito. La bipartita es válida para el ámbito de la antijuricidad general, y la
tripartita para el ámbito de la específica.
En lo referente a la antijuricidad general, sólo cuando existen dudas en la
elaboración del supuesto de hecho concreto, se comparan los supuestos de hecho
abstractos de los tipos antijurídicos y de las justificaciones para verificar en cuál
se debe subsumir el primero, ellos en un estrato superior se llama entuerto.
El entuerto, ilícito o injusto es la unidad en donde se resuelve la subsunción del
supuesto de hecho concreto en el supuesto de hecho abstracto de un tipo
antijurídico o de una causa de justificación. Sin embargo también se utiliza esta
denominación para referirse a la acción típicamente (o típica y) antijurídica,
según se trate de definiciones bipartitas (acción típicamente antijurídica y
culpable) o tripartitas (acción típica antijurídica y culpable).
A) Hans Welzel estableció esta teoría, que si bien en la actualidad fue
abandonada es de gran importancia.
Sostiene que toda realización del tipo de una norma prohibitiva es
ciertamente antinormativa, pero no siempre es antijurídica. El ordenamiento
jurídico no se compone sólo de normas (prohibido matar). Existen también
preceptos permisivos que permiten, en ciertos casos, la conducta típica, por
ejemplo “dar muerte a un hombre en legítima defensa”.
Antijuricidad es la contradicción de una realización típica con el
ordenamiento jurídico en su conjunto (no sólo con una norma aislada).
La conducta típica contradice la norma de determinación individual. De la
mano de los preceptos permisivos se decide si va en contra también de todo
el ordenamiento jurídico, con lo cual no sólo es antinormativa sino también
antijurídica.
B) I. esta teoría sostiene que consta de dos partes. La positiva que equivale al
tipo en sentido tradicional, esto es, el conjunto de elementos que
fundamentan positivamente el entuerto. La parte negativa añade la exigencia
de que no concurran causas de justificación.
II. el tipo es un indicio de antijuricidad, pero puede haber conductas típicas
pero no antijurídicas por haber una causa de justificación. Pero a esta
concepción, se oponen quienes defienden la “Teoría de los elementos
negativos del tipo”, que entiende que la tipicidad es la base de la
antijuricidad. Sin embargo, la tipicidad es necesaria pero no suficiente, para
que se de la antijuricidad, hace falta además ausencia de causas de
justificación.
III. Existen dos normas:
* Norma primaria o de conducta: vinculada a los ciudadanos en general que
establece cómo deben comportarse.
* Norma secundaria o de sanción: establece cómo decidir los diferentes
casos, y en su caso, cómo castigar, dirigida a los órganos de decisión
(tribunales). Esta sólo puede ser imperativa.
La cuestión radica en determinar si la norma primaria es una norma de
determinación o de valoración. Una norma es de valoración cuando se limita
a expresar un juicio de valor, sin imponer ningún imperativo. Una norma es
de determinación si es la expresión de un mandato o prohibición que trata a
modo de imperativo o directivo, de determinar la conducta de su
destinatario.
Hay diferentes posiciones respecto esto.
Según el neoclasicismo, las normas jurídicas- penales contienen un mero
juicio de valor, sin pretender determinada conducta de los destinatarios.
Para los imperativistas, las normas jurídicas- penales, expresan mandatos y
prohibiciones, con las que pretenden determinar el comportamiento de los
destinatarios.
Para nosotros, siguiendo a Jeschek, las proposiciones jurídicas tienen un
doble carácter: como imperativo son normas de determinación, y como
medida de la desaprobación jurídica del comportamiento, son normas de
valoración.
Partimos de este análisis: hay una norma primeria y una norma secundaria. A
su vez la norma primera, la desarticulamos en norma de determinación y de
valoración. La norma secundaria comprende a la norma primaria.
LECCIÓN 12
1) Legítima defensa.
a) Fundamentos.
b) Requisitos.
c) Límites.
1) Es la defensa que resulta necesaria para apartar de uno mismo o de otro, una
agresión actual y antijurídica. Es la reacción necesaria contra una agresión
injusta, actual y no provocada. Es la más antigua causa de justificación
a) reside en la injustica del titular del bien sacrificado. Tiene doble fundamento;
* individual: consiste en la necesidad de proteger bienes jurídicos individuales.
Es el que otorga legitimación al particular para desempeñar en nombre del
Estado, esa función afirmadora.
* Colectivo: basado en que se debe posibilitar, en ciertos casos y dentro de
ciertos límites, la primacía del derecho frente al injusto.
Para Zaffaroni, la legítima defensa, solo es legítima, cuando no es posible apelar
al auxilio de los órganos o medios establecidos jurídicamente.
b) Agresión ilegítima: es un ataque o acontecimiento contra personas o cosas. La
amenaza procede de un ser humano, caso contrario sería un caso de necesidad.
La conducta del agresor debe crear un peligro de daño del bien, no es necesario
que llegue a la consumación de una lesión. puede ser una comisión o una
omisión. Está excluida le legítima defensa cuando la agresión se mantiene
dentro del riesgo permitido.
Medio defensivo: refiere no sólo al medio utilizado, sino a la conducta
[Link] debe tener en cuenta: la edad, sexo, contextura física, y demás
características de las que se puede inferir la racionalidad de la conducta
defensiva dependiendo de los recursos que el agredido tenía a la mano en ese
momento. Debe guardar proporción con la agresión.
Puede hablarse de la necesidad abstracta que consiste en la necesidad de
defenderse de alguna forma, y también puede darse la necesidad concreta, que
refiere a la necesidad del medio defensivo concretamente empleado. Faltará esta
última cuando el sujeto pueda utilizar otro medio menos lesivo. El medio
defensivo además debe ser oportuno, es decir ni ser anticipado, porque esto es
agresión, ni tampoco debe ser tardío, porque constituye venganza.
Falta de provocación suficiente: consiste en que el agredido no cause
conscientemente la agresión. No basta haber provocado de cualquier modo al
agresor para perder el derecho de defensa, sino que esta provocación debe ser
suficiente. Para considerar cuando lo es algunos autores la han considerado
equivalente a la provocación adecuada, otros consideran sólo la provocación
intencional. Según la opinión dominante, el requisito de falta de provocación,
sin embargo, no tiene carácter fundamental.
c) Al desarrollar una conducta justificada puede ser que el autor intensificando su
acción traspase los limites permitidos por la ley y la necesidad, o sea que hay un
exceso en la legítima defensa y no hay racionalidad del medio empleado. Esta
situación es regulada por el Artículo 35 del C.P., cuando se habla del exceso: “el
que hubiere excedido en la legítima defensa impuestos por la ley, por la
autoridad o por la necesidad responde por el tipo culposo”.
Todos acentúan el carácter culposo, aunque otros autores consideran que posee
un contenido doloso. El fundamento de punir el exceso radica en condicionar la
reacción impidiendo la injusticia de una acción desmedida por parte del
afectado.
2) El estado de necesidad.
a) Fundamentos, clases, requisitos, límites.
b) El conflicto de bienes iguales. Estado de necesidad justificante y
disculpante.
c) La colisión de deberes. Particularidades.
A) es un estado de peligro actual para intereses legítimos que sólo puede ser
conjurado mediante la lesión de los intereses legítimos de otro. Se da cuando el
sujeto lesiona bienes jurídicos ajenos, para salvar un bien jurídico propio o
ajeno, que se encuentra amenazado, y es de mayor valor.
Fundamento:
o Teoría de la equidad: estimó la acción impunibilis, porque el autor en caso de
coacción irresistible no puede ser determinado legalmente a actuar conforme a
derecho. Así el hecho realizado, en estado de necesidad, no debía ser castigado
por razones de equidad.
o Teoría de la colisión: parte de la diferencia valorativa de los bienes jurídicos. o
Teorías unitarias: pretenden contemplar la totalidad de los casos de estado de
necesidad, sea como causa de exculpación (pensamiento de la equidad) o como
causa de justificación (ideas de colisión).
Sostiene que los estados de necesidad justificante, son causas de justificación
con todos sus efectos, y que son aquellas en las cuales se afecta un interés
objetivamente menor al que se salva. En cambio, hablamos de causa de
exculpación, para referirnos a aquellos casos en que el valor de los bienes es
igual o el bien que se afecta es de mayor valor, por lo tanto la conducta no se
considera justificada, pero sí disculpada.
o Zaffaroni, a partir del CP, fija su posición:
a. La fuerza física irresistible, del art 34, inc 2, sólo puede ser vis absoluta, no
puede ser vis compulsiva.
b. Cuando en el art 34, inc 2 se habla de la “amenazas de sufrir un mal grave e
inminente”, no se limita a la amenaza humana, de modo que puede haber allí vis
compulsiva, coacción, como estado de necesidad exculpante.
c. No observa ningún obstáculo para que la coacción constituya un supuesto de
necesidad justificante cuando el mal amenazado sea inferior al causado.
d. Rechaza la inculpabilidad supralegal, ya que esa supralegalidad no se da sino
que se la encuentra en el art 34, inc 2.
Requisitos: El CP, en el art 34, inc 3 dice: “… no son punibles: el que causare un
mal para evitar otro mayor inminente a que ha sido extraño…”
o Inminencia del mal para el que obra o para un tercero: que sea inminente
significa que sea actual, que este próximo a suceder, que aparezca como de
realización inmediata y que si se espera, la ayuda llegará demasiado tarde.
o Imposibilidad de evitar el mal por otros medios: el medio utilizado es la única
forma para evitar el peligro, si bien este requisito no está explícito en la ley,
surge de su interpretación
o Que el mal que se causa sea menor que el que se trata de evitar: el mal que se
cause debe ser para alejar el peligro, sea para el sujeto que lo produce o para un
3ro, pero siempre le bien lesionado debe ser ajeno. El mal evitado, debe ser
mayor que el provocado, para determinar el valor relativo de los bienes la
valoración debe venir del derecho, y no de criterios individuales.
o Que el autor sea extraño al mal mayor inminente: el sujeto que obra no debe
haber provocado el daño.
o Que el autor no esté obligado a soportarlo: es decir no debe estar legalmente
obligado a soportarlo.
b) El conflicto de bienes iguales: se da cuando de la ponderación de los intereses en
conflicto, se observa la igualdad del valor relativo de los bienes. Roxin opina que
cuando está en juego el bien jurídico de la vida humana, son inadmisibles las
cuantificaciones. Ante el derecho, toda vida humana tiene el mismo rango, y no existe
una diferente “valor vida”
c) Concepto: es un caso particular del estado de necesidad. Se da cuando alguien sólo
puede cumplir un deber jurídico de su incumbencia a costa de otro que le corresponde
igualmente, siendo así que la vulneración del deber que infringe constituye una acción y
omisión conminada con pena.
Clases:
1. Cuando un deber de acción puede entrar en colisión con un deber de omisión (acción-
omisión)
2. Cuando existen dos deberes de acción de modo que sólo, se puede cumplir uno
(acción-acción)
3. Cuando varios deberes de omisión colisionan, no permitiendo al sujeto ninguna
posibilidad de actuar (omisión-omisión).
Siempre se realiza un rango de los deberes en pugna, es decir se da preferencia al deber
que supere al otro.
El problema surge cuando los deberes en colisión, son de igual entidad de acuerdo al
valor de los bienes en juego y a las circunstancias.
En el 1er caso (acción-omisión), el autor considera que goza de preferencia el de
omisión.
En el 2do caso (acción-acción), existen diferentes opiniones:
- El actor actúa antijurídicamente respecto al deber incumplido.
- En esas situaciones el ordenamiento jurídico deja libre la decisión al autor y justifica
su conducta.
- El hecho se colocaría en un espacio extrajurídico.
Respecto del 3er caso, (omisión-omisión), se aplica lo mismo que en el punto anterior.
Nuestro art 34, inc 3 CP, no contiene específicamente la referencia a los deberes de
actuar, de omitir, o a la colisión de unos y otros, pero ellos puede deducirse de la
interpretación entre el mal que se causa y el mal que se evita, y si el sujeto estaba o no
obligado a actuar en el caso concreto para proteger ese bien.
Sin embargo, deberíamos encuadrar esto en el art 34, inc 4, ya que dice: “el que obrare
en cumplimiento de un deber…”
Quien concreta un tipo delictivo al cumplir con un deber legal está cubierto por la
justificante, y hay que tener en cuenta que el cumplimiento de una obligación legal no
puede constituir como ilícito ningún acto.
Se considera legal, sin las facultades son otorgadas por el derecho, comprensivo de
decretos, ordenanzas, reglamentos, siempre que sea una “norma sancionada por un
órgano competente, si ha sido dictada legalmente y media una ejecución correcta del
deber, sin excesos en el caso concreto”.
4) El consentimiento justificante.
El consentimiento del ofendido se lo ve como una causa de justificación o como una
causa de atipicidad, porque al dar su autorización y admitir los efectos, no hay conflicto
de intereses.
La doctrina alemana distingue dos grupos:
- Acuerdo: desaparece la lesividad de la conducta, y se excluye la tipicidad. Ej: no hay
allanamiento de morada, si el morador acepta al extraño en la casa.
- Consentimiento: la lesividad persiste., se discute si se excluye el tipo o si se trata de
una causa de justificación. Ej: en las lesiones producidas en cirugías estéticas, el
consentimiento no hace desaparecer la lesión de la integridad física
Ambos se desenvuelven en delitos contra los particulares, no en delitos contra la
comunidad, ya que no puede imaginarse un consentimiento colectivo respecto de una
acción que viole la ley. Además el bien jurídico lesionado debe ser disponible. Ej. La
vida es un bien jurídico irrenunciable, por lo tanto no puede subsanarse por el
consentimiento dado.
Requisitos: para que el consentimiento sea eficaz debe ser: otorgado libremente (sin
vicios en la voluntad, error, violencia, engaño, amenaza), pudiendo ser expreso o
presunto y basta la simple capacidad de discernimiento que le permita conocer el
significado del acto. En ciertos casos se menciona un límite de edad.
Según la doctrina el consentimiento válido, exime de responsabilidad tanto en los
delitos dolosos como en los culposos.
El consentimiento debe ser anterior o coincidir e el tiempo con la acción, y que quien
consiente debe ser el único titular de ese bien.
Existen situaciones de consentimiento presunto. Ej: un médico debe practicar una
operación a una paciente que se encuentra inconsciente, no pudiendo esta prestar su
aceptación. Por lo tanto se supone que el titular del derecho, de no estar inconsciente,
hubiese prestado su consentimiento.
El consentimiento médico quirúrgico
Las acts de los agentes del arte de curar, en el tratamiento médico quirúrgico, se han
ubicado dentro de las causas de justificación. En los casos de intervenciones
correctamente efectuadas pero con resultado negativo, la finalidad del médico excluirá
el dolo directo. En nuestro país se regular el otorgamiento de diplomas profesionales
que permite le ejercicio de su act a quienes lo han obtenido, por lo tanto sólo estarán
autorizados los médicos con la matrícula correspondiente. La actividad del médico que
actúa con matrícula debe complementarse con el consentimiento, sin embargo hay casos
de urgencia en los que obra el estado de necesidad.
Lesiones en las prácticas deportivas
La muerte y las lesiones en las prácticas deportivas, de un deporte autorizado, dentro de
los reglamentos respectivos, con el consentimiento del interesado, y en oportunidad de
la justa deportiva, pueden ser impunes.
Quedan fuera de la justificante, los actos dolosos y culposos, en los cuales no se
observaron los reglamentos respectivos. La responsabilidad la van a tener en estos
casos, el autor del hecho, los organizadores del evento, y los funcionarios que vigilaban.
Se llama “delito deportivo”: a las infracciones específicas que tutelan el deporte mismo,
tales como, el soborno suministro de estupefacientes o estimulantes a el deportista,
como también a los animales que intervengan en él.
III. La actio libera un causa: esta doctrina sostiene que el autor, al realizar la conducta o
al producirse el resultado delictivo, estaba en estado inimputabilidad, por lo tanto
responde penalmente si en el momento previo a su comportamiento gozaba de
capacidad de culpabilidad. Se excluirá la causa de inimputabilidad cuando el propio
sujeto activo se haya provocado intencional o imprudencialmente una perturbación
mental transitoria para cometer el hecho concretamente realizado, o cuando hubiera
previsto o debido prever su comisión.
B) Para que alguien sea considerado culpable, hace falta que conozca la
situación típica, y además debe conocer la antijuricidad del hecho. Cuando
no se tiene conocimiento sobre dicha antijuricidad, se está ante un error de
prohibición, que será:
¬ Vencible: deja paso a una imprudencia, por falta de cuidado del sujeto por
no haberse advertido la antijuricidad, determinándose una atenuación de la
responsabilidad criminal.
¬ Invencible: impide la infracción de la norma primaria penal, y con ello se
excluye la responsabilidad criminal.
¬ Indirecto: cuando recae sobre la existencia o los límites de una causa de
justificación.
¬ Directo: cuando recae sobre la propia existencia de la prohibición.
I. A. Teoría del dolo: concibe al dolo como dolus malus en la culpabilidad.
Trata unificadamente el conocimiento del hecho y el conocimiento de la
antijuricidad. Da la misma solución sea que se trate del error de tipo, o de
prohibición. Para esta teoría el error puede ser vencible (cuando subsiste la
responsabilidad por imprudencia) o invencible (cuando está totalmente
excluida la responsabilidad criminal). En ambos se excluye el dolo.
B. Teoría de la culpabilidad: diferencia el dolo del conocimiento de la
antijuricidad. Sostiene que el error puede ser de tipo, cuando afecta el dolo
ubicado en el tipo subjetivo, o puede ser de prohibición, asentado en la
culpabilidad. El error de prohibición puede llevar a eximir de
responsabilidad penal en el error invencible o a un delito doloso atenuado, en
el error vencible, pero nunca a un delito imprudente. Dentro de esta teoría, se
ha provocado una división, con respecto al error indirecto:
1) Teoría estricta de la culpabilidad: sostiene que si se trata de un error de
prohibición vencible, se sanciona por delito doloso atenuado. En cambio si
es un error invencible, no hay culpabilidad.
2) Teoría restringida de la culpabilidad: considera que el error sobre la
existencia y los límites de las causas de justificación, es un error de
prohibición. Mientras que el error sobre los presupuestos fácticos de las
causas de justificación, lo considera un error de tipo
c) La inexigibilidad puede ser consecuencia de que el autor obró bajo los
efectos de una fuerte presión psíquica, en la que no es posible esperar un
comportamiento adecuado a derecho, supuesto que requiere evidencias tanto
del poder coactivo del estímulo exterior, como de su relación con el grado de
resistencia al mismo por el autor(180). Pero sería incorrecto asociar toda
inculpabilidad a un punto de vista psicologizante vinculado a la presión
psíquica generada por la situación, pues aunque el miedo como estado
psíquico anómalo puede excluir la capacidad de observar la norma, no es la
única hipótesis que entra en consideración.
I. en el estado de necesidad disculpante se necesita de una doble disminución del injusto
y de la culpabilidad por el hecho, ya que 1) la legitimidad del fin perseguido incide
sobre el disvalor de acción, pues el autor ha obrado para conjurar un peligro; 2) desde
que ha preservado un bien jurídico, ello influye sobre el disvalor del resultado; 3) el
contenido de culpabilidad por el hecho es menor, pues aunque la situación
extraordinaria no excluye la autodeterminación conforme a la norma, la dificulta
esencialmente; y 4) tampoco la acción refleja una censurable actitud del autor ante el
orden jurídico, pues no es asimilable a la concurrencia de circunstancias normales.
Consecuentemente, pese a que el injusto y la culpabilidad no resultan excluidos sino
disminuidos, debe renunciarse al reproche de culpabilidad.
Requisitos:
1) Situación de peligro: La amenaza de sufrir un mal grave e inminente (art. 34,
inc. 2º, 2ª hipótesis, CPen.), supone una situación de peligro que al igual que en
el estado de necesidad justificante, se determina objetivamente ex ante,
pudiendo ser de origen natural o controlable por una persona.
2) Actualidad: También la actualidad del peligro se rige por las mismas reglas del
estado de necesidad justificante, por lo que la inculpabilidad alcanza a quien
obró ante una amenaza inminente (art. 34, inc. 2º, 2ª hipótesis, CPen.) generada
por un peligro actual, exigencia que alude a la ausencia de otras alternativas de
evitación.
II. Dentro de la segunda condición que requiere la culpabilidad, tiene que haber
un acceso a la norma penal en condiciones de normalidad motivacional, que
puede excluirse por causas de inimputabilidad, pero también por causas de
inexigibilidad de otra conducta. El art 34, inc 2 CP dice que no son punibles,
el que obrare violentado por amenazas de sufrir in mal grave e [Link]
amenazas pueden ser tanto verbal, física, y de otro origen, no siendo estado
de necesidad. El sujeto coacto debe ser ajeno al mal evitado, el cual deber ser
grave e inminente, y no tratarse de un peligro que aquél tenga la obligación
legal de soportar.
El código español dice que están exentos de responsabilidad criminal el que
obre impulsado por miedo insuperable, es decir cuando no se tiene otra
posibilidad de actuar. El criterio para decidir si un supuesto de miedo
insuperable, se basa en lo que pueda resistir un hombre medio en esas
circunstancias.