Universidad de Oriente
Núcleo Sucre
Escuela de Ciencias
Departamento de Bioánalisis
Sociología para las ciencias de la salud
Mutilación genital femenina un documental con testimonios de
sobrevivientes
Profesor: Integrantes:
Jacinto Lozada Thaina Villarroel
Miguel López
Jesús López
Cumana, junio de 2024
1- ¿Tiene algún fundamento religioso la práctica descrita en el video?
No, la mutilación genital femenina no tiene fundamento religioso. Si bien esta práctica
cultural se lleva a cabo en algunas comunidades en nombre de la religión, como el Islam,
no existe una base religiosa en ninguna de las religiones principales que justifique la
mutilación genital femenina. De hecho, muchas organizaciones religiosas y líderes
religiosos condenan esta práctica y la consideran una violación de los derechos humanos y
la dignidad de las mujeres. La mutilación genital femenina es una violación de los derechos
humanos y está prohibida por la ley en muchos países.
Este terrible procedimiento se realiza con el ignorante fin de controlar la sexualidad de las
mujeres ya que se cree que la mutilación genital femenina reduce el deseo sexual de las
mujeres y ayuda a controlar sus impulsos sexuales, lo que se considera importante para
preservar la virginidad antes del matrimonio y la fidelidad conyugal después de él. En
muchas comunidades, la MGF se considera un rito de paso para las niñas y mujeres
jóvenes, que marca su transición a la edad adulta y su identidad cultural. Se considera
esencial para la integración social y el estatus de las mujeres en la comunidad.
Creencias religiosas: en algunas culturas, la MGF se realiza por motivos religiosos, ya sea
como parte de una interpretación particular de la religión o como una práctica tradicional en
nombre de la religión.
Percepción de la higiene y la estética: en algunas culturas, se cree que la MGF puede
mejorar la higiene y la estética de las mujeres, lo que a su vez se considera importante para
conseguir un matrimonio exitoso.
2- ¿Qué papel juegan las mujeres en la realización de esta práctica?
Las mujeres pueden desempeñar diversos roles en la realización de la mutilación genital
femenina, dependiendo del contexto cultural y social en el que se encuentren. Algunos de
los roles que pueden desempeñar incluyen:
Madres: En muchas comunidades donde se practica la mutilación genital femenina, las
madres suelen ser las principales responsables de tomar la decisión de someter a sus hijas a
esta práctica. Pueden presionar a sus hijas para que se sometan a la mutilación con el fin de
preservar la tradición y asegurar que sus hijas sean aceptadas social y culturalmente.
Parteras y curanderas: En algunas comunidades, las parteras y curanderas son las
encargadas de realizar la mutilación genital femenina en las niñas, ya que se considera que
tienen conocimientos y habilidades para llevar a cabo el procedimiento de manera segura.
Sin embargo, estas prácticas suelen realizarse en condiciones sanitarias precarias y sin
ningún tipo de anestesia, lo que pone en riesgo la salud y el bienestar de las niñas y mujeres
que son sometidas a la mutilación.
Líderes comunitarias: En algunas comunidades, las mujeres que ocupan posiciones de
liderazgo pueden jugar un papel importante en la perpetuación de la mutilación genital
femenina, ya sea defendiendo la práctica como parte de la identidad cultural y tradicional
de la comunidad o presionando a otras mujeres para que la acepten y la perpetúen.
En general, las mujeres que participan en la realización de la mutilación genital femenina lo
hacen dentro de un contexto cultural y social en el que esta práctica se considera una parte
integral de la identidad y la pertenencia a la comunidad. Es importante abordar las causas
profundas de la mutilación genital femenina, como las normas de género, la desigualdad y
la discriminación, para lograr su eliminación y proteger los derechos y la salud de las niñas
y mujeres.
3- ¿Incluye la clase social o la ubicación espacial (urbano-social)en la realización
de esta práctica?
La práctica está más arraigada en zonas rurales donde se siguen tradiciones culturales
fuertes, mientras que en otras se puede dar en contextos urbanos e incluso en comunidades
de clase alta. En general, la mutilación genital femenina se asocia más comúnmente con
comunidades de áreas rurales y en situaciones de pobreza, pero también se da en contextos
urbanos y en mujeres pertenecientes a diferentes clases sociales.
4- ¿Cuál es el papel de la medicina frente a las consecuencias de la práctica
descrita?
La medicina juega un papel fundamental en el abordaje de las consecuencias de la práctica
de mutilación genital femenina, una práctica cultural que ha prevalecido en diversas
comunidades alrededor del mundo y que ha dejado un profundo impacto en la salud física y
psicológica de las mujeres que han sido sometidas a ella.
En primer lugar, la medicina tiene la responsabilidad de proporcionar atención médica
especializada a las víctimas de la mutilación genital femenina, abordando las
complicaciones físicas derivadas de este procedimiento, como hemorragias, infecciones,
problemas urinarios, complicaciones durante el parto, entre otras. Los profesionales de la
salud deben brindar tratamientos adecuados para prevenir y tratar estas complicaciones,
además de ofrecer apoyo psicológico a las mujeres que han sido víctimas de este acto de
violencia.
Asimismo, la medicina desempeña un papel crucial en la sensibilización y educación sobre
las implicaciones de la mutilación genital femenina, tanto a nivel comunitario como a nivel
global. Los profesionales de la salud tienen la responsabilidad de informar a la población
sobre los riesgos y consecuencias de esta práctica, así como de abogar por su erradicación a
través de intervenciones basadas en la evidencia científica y el respeto a los derechos
humanos.
Además, la medicina tiene un papel importante en la promoción de la igualdad de género y
el empoderamiento de las mujeres, contribuyendo a la prevención de la mutilación genital
femenina a través de la educación, el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y el
fortalecimiento de los sistemas de protección y atención a las mujeres y niñas en riesgo.
Desde una perspectiva más general, la medicina desempeña un papel esencial en el
abordaje de las consecuencias de la mutilación genital femenina, no solo a nivel clínico,
sino también en la sensibilización, educación y prevención de esta práctica nociva. Es
fundamental que los profesionales de la salud trabajen de manera colaborativa con otros
actores de la sociedad para poner fin a esta violación de los derechos humanos y garantizar
la salud y el bienestar de todas las mujeres y niñas
5- ¿Cómo influyen los factores culturales en las condiciones de salud de las
mujeres expuestas a esta práctica?
Los factores culturales juegan un papel crucial en la perpetuación de la mutilación genital
femenina. En muchas comunidades donde se practica, la mutilación genital femenina se
considera un rito de paso necesario para que las mujeres sean aceptadas en la sociedad y
tengan oportunidades matrimoniales. Las mujeres que no han sido mutiladas suelen ser
marginadas y estigmatizadas. Además, en algunas culturas se cree que la mutilación genital
femenina es necesaria para controlar la sexualidad de las mujeres y garantizar la fidelidad
de sus parejas.
Las consecuencias de la mutilación genital femenina en la salud de las mujeres son
devastadoras. La mutilación genital femenina puede provocar infecciones, hemorragias,
problemas urinarios, dolor crónico, complicaciones en el parto e incluso la muerte.
Además, las mujeres que han sido mutiladas pueden experimentar problemas emocionales y
psicológicos, como trastorno de estrés postraumático, depresión y ansiedad.
Los factores culturales también influyen en las condiciones de salud de las mujeres
expuestas a la mutilación genital femenina al dificultar el acceso a atención médica y
apoyo psicológico. En muchas comunidades donde se practica la mutilación genital
femenina, la salud de las mujeres no es una prioridad y los servicios de salud son
limitados o inaccesibles. Además, debido al estigma y la discriminación asociados con
la mutilación genital femenina, las mujeres que han sido mutiladas a menudo tienen
miedo de buscar ayuda médica.
De este modo, los factores culturales desempeñan un papel fundamental en las
condiciones de salud de las mujeres expuestas a la mutilación genital femenina. Para
abordar este grave problema de salud pública, es fundamental sensibilizar a las
comunidades sobre los riesgos y consecuencias de la mutilación genital femenina,
promover la educación y empoderamiento de las mujeres y garantizar el acceso a
servicios de salud y apoyo psicológico. Solo a través de un enfoque integral y
colaborativo podemos erradicar esta práctica dañina y proteger la salud y los derechos
de las mujeres.
Conclusion
La mutilación genital femenina es una práctica cruel y desgarradora que se ha llevado a
cabo durante siglos en muchas culturas alrededor del mundo. Se trata de un acto que
busca controlar el cuerpo de las mujeres y perpetuar un sistema de opresión basado en
ideas machistas.
Enraizada en el patriarcado y en la idea de que las mujeres deben ser controladas y
limitadas en sus derechos y libertades, la mutilación genital femenina es un claro
ejemplo de cómo se trata a la mujer como un objeto, como un ser inferior que debe ser
sometido a la voluntad de los hombres.
Erradicar esta cruel práctica en sociedades tan estrictas, en dónde creen ciegamente en
la religión ya que temen a algo que no existe (sectas) y luchar por la igualdad de género,
donde las mujeres sean vistas como seres humanos dignos de respeto (como personas) y
no como simples objetos de la voluntad de otros,
La mutilación genital femenina no tiene cabida en una sociedad justa y equitativa, y
debemos trabajar juntos para poner fin a esta violación de los derechos humanos de las
mujeres en todo el mundo.