Definición y Transferencia en Compraventa
Definición y Transferencia en Compraventa
Definición:
Según Walter Kaune Arteaga: Nació la compraventa con la aparición de la moneda, al servir éste como instrumento de
pago y desde que el dinero fue creado, la compraventa sustituyó al trueque como base esencial del comercio entre los
hombres.
Definición legal: Se encuentra ubicado en el Libro VII “Fuentes de las obligaciones”; Sección segunda “Contratos
nominados”; Título I: Compraventa; Capítulo primero: Disposiciones generales; en el artículo 1529°.
Artículo 1529.- Definición
Por la compraventa el vendedor se obliga a transferir la propiedad de un bien al comprador y éste a pagar su precio en
dinero.
La definición legal precisa cuatro aspectos:
a) Declara el carácter consensual de la compraventa, por cuanto queda perfeccionado el contrato en el instante en que se
forma el acuerdo de las partes sobre el bien vendido y el precio.
b) Puntualiza que la compraventa no es por sí misma, un contrato traslativo, ya que el vendedor no transfiere el bien, sino
simplemente se obliga, por tanto, el derecho de entrega surge como consecuencia de la ejecución del contrato.
c) Sustituye el término de “cosa” por “bien” que es más amplio, ya que comprende tanto a los bienes corporales como a
los incorporales.
d) Precisa que el precio debe ser pagado en dinero, para excluir la posibilidad de que se pague mediante algo distinto.
Artículo 1583.- Compra venta con reserva de propiedad: En la compraventa puede pactarse que el vendedor se reserva la
propiedad del bien hasta que se haya pagado todo el precio o una parte determinada de él, aunque el bien haya sido
entregado al comprador, quien asume el riesgo de su pérdida o deterioro desde el momento de la entrega.
El comprador adquiere automáticamente el derecho a la propiedad del bien con el pago del importe del precio convenido.Aunque,
como lo hemos mencionado, es posible que las partes acuerden que la transferencia de propiedad no se realizará sino hasta que el
comprador cumpla con pagar la totalidad del precio pactado. Esto es lo que se conoce como el “pacto de reserva de propiedad” En
virtud a este pacto, las partes pueden acordar que la transferencia se producirá sólo si el comprador cumple con pagar una
determinada parte del precio o su totalidad, o pueden también sujetar la transferencia al cumplimiento de otras obligaciones o
condiciones previstas en el contrato.
En ese sentido los bienes deben existir al momento de la celebración del contrato o tener la posibilidad de existir en el futuro, por
ejemplo, un departamento, un automóvil, el crío de un animal que todavía no ha parido, el departamento B-215 de un edificio que
se viene construyendo, etc.
2) La determinabilidad del bien.- Esto es, que el bien sea determinado o determinable. Este requisito es indispensable para que un
bien, objeto de una prestación, sea materia de una obligación contractual, consiste en que el bien debe estar debidamente
identificado de manera precisa, matemática y exacta, por ejemplo, el vehículo de placa de rodaje BK-1081, el departamento B-215
del edificio San Felipe de esta ciudad; sin embargo basta con que sea susceptible de determinación en el futuro, es decir,
identificable con posterioridad, todo lo cual significa que el bien esté precisado por lo menos en cuanto a su género, calidad,
cantidad, peso o medida, verbigracia, diez quintales de maíz blanco, cincuenta barriles de vino tinto, etc. 3) La comerciabilidad
del bien.- Es decir, que la enajenación no esté prohibida por ley. Se refiere a la licitud del negocio, esto es, a que el bien materia
de la prestación tenga una situación jurídica compatible con la del acto del cual va formar parte y cuya enajenación no esté
prohibida por la ley. En contraste, son bienes extra comercium aquéllos que a mérito de disposiciones legales no son susceptibles
de venta ni de compra, ya que están fuera del comercio normal debido a una causa legal que la prohíben o impiden su
contratación. Tal el caso de la venta de PBC o la compra de armamentos de guerra, etc. Ahora bien, siguiendo esta orientación el
artículo 1532 (que complementa al artículo 1529) prescribe: Que pueden venderse los bienes existentes o que puedan existir,
siempre que sean determinados o susceptibles de determinación y cuya enajenación no esté prohibida por la ley. Esta regla tiene
por finalidad, por un lado, poner de manifiesto que pueden ser materia de compraventa tanto cosas como derechos y, por otro,
destacar sus requisitos: existencia, determinación y licitud de su comercialización.
4. ¿Qué es el perecimiento del bien? De tres ejemplos
El artículo 1533º del Código Civil dispone que, si al momento de celebrar la venta había perecido una parte del bien, el comprador
tiene derecho a retractarse del contrato o a que se le conceda una rebaja del precio, en proporción a la parte que ha perecido. Como
podemos observar, en estos casos, el Código le otorga la posibilidad al comprador de continuar con el contrato, con la rebaja del
precio correspondiente, o de desistirse de él, sin incurrir en incumplimiento o en responsabilidad alguna.
o Perecimiento viene de perecer, fenecer o expirar y tal como se tiene dicho es el bien que ha dejado de existir en el
momento de la conclusión del contrato. Puede ocurrir que la compraventa haya recaído sobre un bien que ha existido o
que se haya destruido o perdido para el momento en que la compraventa se concluye y que tal desaparición sea ignorada
tanto por el vendedor como por el comprador. Es el caso de una venta de mercaderías concertada en el curso del
transporte en que perecen o que hayan sido sustraídas en el momento en que se celebra el negocio. El perecimiento es de
dos clases: Perecimiento total y Perecimiento parcial.
o Perecimiento total.- Si el bien que se vende sólo tuvo existencia pasada o hubiera desaparecido
íntegramente al momento de concluirse una compraventa se denomina perecimiento total. En este caso el
contrato deviene inexistente o sin valor alguno; pero si el vendedor tenía conocimiento de aquella
circunstancia, está obligado a indemnizar al comprador por concepto de daños y perjuicios irrogados. Este
caso de perecimiento no ha sido previsto expresamente en el Código, pero por interpretación a contrario
sensu del artículo 1532, se deduce que el contrato es inexistente por falta de objeto. Es el supuesto de quien
vende un animal ignorando, en el momento de celebrar el contrato, que ya había muerto o del automóvil
que en el instante de la celebración de la compraventa ha sido sustraído y nunca recuperado
o Perecimiento parcial.- Está contemplado en el artículo 1533 que dice, si cuando se hizo la venta había perecido una parte
del bien, el comprador tiene derecho a retractarse del contrato o a una rebaja por el menoscabo, en proporción al precio
que se fijó por el todo. Entonces, solamente en este supuesto, el comprador tiene optativamente el derecho a: (i)
retractarse del contrato estimándola inexistente desde el principio o (ii) a una rebaja por el menoscabo, que significa
reconocer la vigencia del contrato, reclamando únicamente la parte del bien que no ha desaparecido, pero abonando su
precio en la proporción del total convenido. Es el caso de la persona que vende veinte quintales de maíz y que se han
perdido cuatro al tiempo de concluir el contrato, por lo que se reclama una rebaja por el menoscabo.
o ha quedado sentado que no se puede hablar de una compraventa válida cuando el bien sobre el cual recae el
contrato ha perecido totalmente antes de la celebración del mismo; habida cuenta
que en este caso no hay objeto físicamente posible. El supuesto del ARTÍCULO 1533 está referido a los casos en
que dicho perecimiento es solo parcial, de modo que podría mantenerse la vigencia del contrato ya
celebrado teniendo como objeto la parte subsistente del bien.
en este caso del numeral 1533 la hipótesis se refiere, a nuestro juicio, a la circunstancia de que las partes hayan
tenido tratativas (etapa de negociación) producto de las cuales el bien a venderse existente o por existir quedó
definido, de manera que al tiempo de celebrarse el contrato las partes saben a
qué bien están aludiendo, pero resulta que este ha perecido parcialmente antes del momento de la celebración. Este
supuesto exige, pues, que el perecimíento parcial se haya producido en época anterior a la celebración del
contrato, a efectos de aplicar las soluciones que trae el ARTÍCULO 1533, puesto que si tal evento ocurriera con
posterioridad tendrían que aplicarse las normas sobre la teoría del riesgo en las obligaciones de dar (ARTÍCULO 1138).
Así tenemos que si las partes conocen con anticipación el perecimiento parcial del bien y sin decir nada al
respecto celebran el contrato fijando un precio como si el bien estuviera intacto o sea sin consideración alguna
al menoscabo se desprende que el comprador está aceptando tales condiciones y, en consecuencia nada tendría
que reclamar, salvo que hubiera mediado error o dolo, puesto que en puridad las partes estarían celebrando un
contrato a sabiendas que el bien adolece de un perecimiento parcial que en nada ha
alterado la voluntad de adquisición del comprador. De otro lado, si solo el vendedor conoce del perecimiento parcial
del bien y no comunica este hecho al comprador o intencionalmente lo induce a celebrar el contrato, el comprador
podría anular el acto por dolo; empero nada obsta para que el comprador ignore esa circunstancia y se someta a las
soluciones que plantea el ARTÍCULO 1533. Asimismo, puede afirmarse que en la hipótesis de la norma cabe
también la posibilidad de que ambas partes ignoren el previo perecimiento parcial que afecta al bien y celebren el
contrato de compraventa en esas circunstancias, para luego, con posterioridad, recién tomar conocimiento del hecho.
En tal situación, la disposición del ARTÍCULO 1533 permite al comprador optar por la "retractación" del contrato o por
pedir una rebaja del precio en función y proporción del menoscabo sufrido por el bien. Esta última medida es casi
natural, pues puede decirse que responde al sentido común o al sentido de justicia, empero la retractación (resciliación
o desistimiento unilateral) contemplada en el mencionado ARTÍCULO es uno de los raros casos en que un contrato se
deshace por decisión unilateral (otro es la revocación de la donación), sin embargo se admite esa solución bajo el
fundamento de que no podría obligarse al comprador a aceptar un bien que, en razón del perecimiento parcial ocurrido
previamente y sin su conocimiento, no tendría las condiciones para servir al fin a que está destinado o aun sirviendo para
ello de todos modos habría sufrido un menoscabo en su valor económico y de transacción en caso de reventa. El tema
desemboca en plantear cuál debe ser la magnitud del perecimiento parcial para que procedan alternativamente a favor
del comprador las acciones contempladas en el ARTÍCULO 1533, pues esta norma permite la invocación de cualquiera
de ellas por el simple hecho de haber "perecido una parte del bien", sin especificar o establecer algún criterio
cualitativo o cuantitativo que sirva de referencia para admitir o no la procedencia de la acción de retractación
o la de reducción del precio; y este es el punto que ha merecido crítica unánime de parte
de la doctrina nacional, habida cuenta que podría resultar arbitraria no solo la acción del comprador sino la solución
que dé el juez al cual se someta el conocimiento del eventual conflicto.
5. ¿Qué es la compraventa de bien futuro? Dé tres ejemplos.
Compra venta de bien futuro Hemos dicho que es posible celebrar un contrato de compraventa sobre un bien que aún no existe, es
decir, un bien futuro. Cuando esto sucede, el artículo 1534º del Código Civil señala que si ambas partes tienen conocimiento que
el bien es futuro, el contrato queda sujeto a la condición suspensiva de que llegue a tener existencia. Esto significa que el contrato
no surtirá efectos sino hasta el momento en que el bien llegue a existir, de tal manera que hasta ese momento el comprador no
estará obligado a pagar el precio ni el vendedor estará obligado a entregar el bien. Sin embargo, es posible que el comprador
asuma el riesgo sobre la cuantía, la calidad o la existencia del bien futuro. Si el comprador asume el riesgo sobre la cuantía o
calidad, el contrato quedará sujeto a la condición suspensiva de que el bien llegue a existir; pero, si el bien llega a existir, el
contrato producirá desde ese momento todos sus efectos, y el comprador quedará obligado al pago del precio, cualquiera sea la
cuantía o la calidad del bien. Si el comprador asume el riesgo sobre la existencia del bien futuro, lo que se conoce como
“compraventa sobre esperanza incierta”, el vendedor podrá exigir el pago del precio incluso si el bien no llega a existir
a) Nociones.- Los bienes futuros son las cosas y derechos que no tienen existencia en el momento de celebrarse un contrato, pero
que pueden existir en el devenir del tiempo, lo cual significa que esta clase de bienes también pueden ser materia de compraventa.
Entonces no es necesario que el bien vendido tenga existencia actual, es suficiente que puede existir en el futuro. Estas ventas son
muy frecuentes como podrían ser: los objetos o productos de una industria que no ha fabricado todavía, la venta de un
departamento en el edificio que se ha de construir, la explotación de una mina prevista de antemano, etc. El artículo 1534 se
refiere expresamente a la venta de bienes futuros, cuando señala, que en la venta de un bien que ambas partes saben que es futuro,
el contrato está sujeto a la condición suspensiva de que llegue a tener existencia. Conviene aclarar que la incertidumbre es
respecto al momento en que el bien llegue a tener existencia, pero hay certidumbre que el bien existirá, por ejemplo, la venta del
crío de un animal que ha de parir, las zapatillas que están por fabricarse, etc. El precepto bajo examen contiene dos supuestos: a)
Que el bien llegue a tener existencia, en cuyo caso, el contrato producirá todos sus efectos, quedando el vendedor obligado a
transferir la propiedad del bien a favor del comprador y, lógicamente éste quedará obligado a pagar su precio. b) Que el bien no
llegue a existir, en cuya circunstancia, el contrato quedará sin efecto alguno, no estando el comprador obligado a pagar el precio,
ni el vendedor a indemnizar al comprador por falta de existencia del bien, a no ser que tal falta le sea imputable, caso en el cual,
tendrá el deber jurídico de indemnizar. b) Modalidades.- La compraventa de bien futuro puede hacerse de dos maneras: como
contrato conmutativo de bien futuro, llamada también venta de cosa esperada y como contrato aleatorio denominada asimismo
venta de esperanza incierta. 1) Compraventa conmutativa o de bien esperado.- Llamada emptio rei speratae, ‘venta de cosa
esperada’ o ‘compraventa de un bien para el caso de que llegue a existir’. Es aquélla en la cual las partes subordinan la operación
a que la cosa o el derecho lleguen a existir; así la propia y verdadera venta futura está sujeta a una condición suspensiva y es
conmutativa porque las partes son conscientes del riesgo que representa ya que contiene un elemento aleatorio. Sobre su
naturaleza jurídica existen las posiciones siguientes: a) La que considera que se trata de una compraventa sometida a una condictio
iuris. b) La que señala que es una promesa de compraventa. c) La que sostiene que se trata de una compraventa imperfecta. d) La
que predica que es una compraventa meramente obligatoria. e) La que enseña que se trata de una venta condicional, esto es, un
negocio condicionado a la existencia del bien futuro. f) La que estima que es un contrato sujeto a la condición suspensiva de que
el bien llegue a tener existencia esperada por las partes. Esta es la posición asumida por el actual Código. 18 Está regulada en el
artículo 1534, según el cual, en la venta de un bien que ambas partes saben que es futuro, el contrato está sujeto a la condición
suspensiva de que llegue a tener existencia, luego sus elementos son: a) Que se haya celebrado un contrato de compraventa. b)
Que ambas partes saben que el bien materia de prestación del vendedor es un bien futuro y. c) Que dicho pacto está sujeto a la
condición suspensiva de que el bien llegue a tener existencia. De otro lado, la compraventa condicional de bien futuro con la
asunción de algunos riesgos de cuantía y calidad, está reglada en el numeral 1535, según el cual, si el comprador asume el riesgo
de la cuantía y calidad del bien futuro, el contrato queda igualmente sujeto a la condición suspensiva de que llegue a tener
existencia; pero, si el bien llegara a existir, el contrato producirá desde ese momento todos sus efectos, cualquiera sea su cuantía y
calidad, y el comprador debe pagar íntegramente el precio.
Si el bien no llegara a existir, el contrato quedará sin efecto alguno; contrariamente, si llegara a tener existencia, el contrato
producirá sus efectos desde ese instante, esto es, que el vendedor queda obligado a transferir al comprador la propiedad del bien y
el comprador a pagar íntegramente el precio, cualquiera sea la cantidad y calidad del bien
Compraventa aleatoria o de esperanza incierta.- Denominada emptio spei, es la compraventa sobre bienes futuros de los cuales no
se tiene certeza de que existirán. Las partes no subordinan el contrato a que el bien llegue a tener existencia real, por eso lo
vendido en realidad es una simple posibilidad más conocida como ‘venta aleatoria’, que implica la obligación incondicional del
comprador de pagar el precio, aún cuando el bien vendido no llegara a tener existencia, o si llegando a tenerla, es diversa
cuantitativa y cualitativamente de la prevista o supuesta por el comprador. La naturaleza jurídica se explica por el surgimiento de
las posiciones siguientes: a) La que considera que se trata de una compraventa condicional. b) La que pregona que se trata de una
compraventa perfecta. c) La que estima que se trata de un derecho eventual de crédito. d) La que sustenta que se trata de una
compraventa aleatoria. Esta última es a la que se adhiere nuestro Código. Está gobernada en el artículo 1536, según el cual, en los
casos de los artículos 1534 y 1535, si el comprador asume el riesgo de la existencia del bien, el vendedor tiene derecho a la
totalidad del precio, aunque el bien no llegara a existir, se trata pues de la compra de una esperanza, que no es conmutativa sino
aleatoria. El ejemplo es de quien compra una lotería próxima a realizarse, del que compra todos los peces que resulten de una
redada, del que compra animales a persona que posee un campo afectado por una peste, etc.
6.¿A qué se refiere con el compromiso de venta bien ajeno? ¿Qué es una compraventa de bien ajeno? Dé un ejemplo de cada uno.
- Se denomina bien ajeno a aquél que pertenece a otro, lo que obliga en principio a respetarlo. Esta venta es imposible desde que
“no hay venta de lo ajeno, ni compra de lo propio”, por esta razón el Código actual con mucho acierto no la califica como venta de
bien ajeno lo que en sí es una promesa de la obligación o del hecho de un tercero. Es en ese sentido y no en otro que el vendedor
de bien ajeno no está vendiendo el bien, sino únicamente prometiendo que el verdadero dueño lo hará; con lo cual se habrá
alcanzado la finalidad de la compraventa
El Código de 1936 reguló la venta de cosa ajena en un solo artículo, pero el Código vigente le dispensa un tratamiento adecuado,
gobernando dos hipótesis: una, en la que el vendedor y el comprador conocen que el bien es ajeno, y se rige por la institución de la
promesa de la obligación o del hecho de un tercero, previsto en el artículo 1537 y, otra, en la que el comprador no sabe que el bien
es ajeno, posibilitándole la rescisión del contrato, contemplado en el artículo 1539.
.¿A qué se refiere con el compromiso de venta bien ajeno?
“compromiso de venta de bien ajeno”. Mediante este compromiso, una persona se obliga a conseguir que otra adquiera la
propiedad de un bien, es decir, no se genera la obligación de transferir la propiedad, sino la obligación de lograr que la otra parte
adquiera la propiedad del bien. Esto implica que la persona obligada puede adquirir la propiedad del bien del legítimo propietario
y luego transferirla a su contraparte, o puede realizar las gestiones necesarias para que el propietario le transfiera la propiedad
directamente a su contraparte.
b) Promesa de la obligación o del hecho de un tercero.- El artículo 1537 expresa, que el contrato por el cual una de las partes se
compromete a obtener que la otra adquiera la propiedad de un bien que ambas saben que es ajeno, se rige por la promesa de la
obligación o del hecho de un tercero. Sus elementos son: 1) Que ambos contratantes saben que el bien materia de la prestación
(objeto de la obligación de dar) es ajeno. 2) Que ambas partes acuerdan conscientemente que una de ellas se compromete a
obtener que la otra adquiera la propiedad del bien ajeno. 3) Que el compromiso se regirá de acuerdo con los artículos 1470, 1471 y
1472.
El numeral 1470 señala, que se puede prometer la obligación o el hecho de un tercero, con cargo de que el promitente quede
obligado a indemnizar al otro contratante si el tercero no asume la obligación o no cumple el hecho prometido, respectivamente.
Un ejemplo puede explicar mejor la figura contractual expuesta: Alberto se obliga contractualmente con Betty a quien le promete
que César le venderá un inmueble determinado dentro de un plazo que también se especifica. Si César no cumple con vender a
Betty el bien mencionado, es indudable que Alberto le deberá a Betty una indemnización por los daños y perjuicios sufridos. 20
Dicho precepto prevé dos supuestos: por un lado, que el dueño asuma la obligación de transferir el bien a favor del comprador,
caso en el cual, éste no tiene nada que pretender del vendedor a título de indemnización por haberse alcanzado la finalidad del
negocio y, por otro, que el dueño no asuma la obligación de transferir el bien al comprador, circunstancia en la cual, el vendedor
estará obligado a indemnizar.
La indemnización, que en este caso está a cargo del vendedor de bien ajeno, tiene carácter de prestación sustitutoria de la
obligación prometida y no cumplida. Por esta razón, inclusive, pueden las partes pactar anticipadamente el monto de la
indemnización (indemnización convencional).
c) Caso de que el obligado adquiera después el bien.- Puede ocurrir que, luego de celebrado un contrato en virtud del cual una
persona se obligó a obtener que otra adquiera la propiedad de un bien ajeno, adquiera después el obligado directamente el bien. En
este supuesto, si la parte que se ha comprometido adquiere después la propiedad del bien, quedará obligado en virtud del mismo
contrato a transferir dicho bien al acreedor, sin que valga pacto en contrario. Así lo prevé el artículo 1538.
? ¿Qué es una compraventa de bien ajeno?
El segundo caso se refiere al contrato de compraventa de bien ajeno propiamente dicho, en el cual el vendedor se obliga a
transferir la propiedad de un bien del cual no es propietario, a favor del comprador. En estos casos, si el comprador tenía
conocimiento que el bien no era de propiedad del vendedor, el contrato de compraventa es perfectamente válido.
Únicamente si el comprador desconocía que el bien no era de propiedad del vendedor y si este no obtiene la propiedad antes de ser
notificado con la demanda de rescisión, el comprador puede rescindir el contrato, quedando liberado de su obligación de pagar el
precio pactado.
d) Rescisión de la venta de bien ajeno.- La rescisión deja sin efecto un contrato por causal existente al momento de celebrarlo.
El artículo 1539 del Código Civil de 1984 expresa, que la venta de bien ajeno es rescindible a solicitud del comprador, salvo que
hubiese sabido que no pertenecía al vendedor o cuando éste adquiera el bien, antes de la citación con la demanda. La rescisión,
como se sabe, deja sin efecto un contrato por causal existente al momento de su celebración y sus efectos se retrotraen a la fecha
de la relación jurídica sustancial. Cuando la venta del bien es totalmente ajeno se producen las hipótesis siguientes: 1) Si el
comprador ignoraba el carácter ajeno del bien en el momento de la celebración del contrato, tiene derecho a solicitar la rescisión
del negocio en cuanto no consigue la propiedad del bien que es la finalidad principal de la compra, por lo que se justifica se le
conceda el derecho de solicitar la rescisión para obtener la devolución del precio si se tiene pagado o para liberarse de tal
obligación sino lo ha hecho. Igualmente tiene derecho a una indemnización por daños y perjuicios. 21 2) Si el comprador tenía
conocimiento del carácter ajeno del bien, en el momento de la celebración del contrato, no tiene derecho para solicitar la rescisión,
porque se presume que ha convenido con el riesgo y peligro que trae consigo este contrato. 3) Si el comprador al conocer que el
bien no le pertenece al vendedor, no plantea la rescisión por considerar una posibilidad futura obtener del mismo la propiedad del
bien, el contrato tendrá los efectos indicados en el artículo 1537. 4) Si el vendedor adquiere el bien, antes de la citación con la
demanda de rescisión planteada por el comprador, éste perderá el derecho de solicitar la rescisión, desde que el vendedor de cosa
ajena se convierte en el dueño del bien pudiendo exigir que cumpla con lo prometido. En cambio, puede darse el caso de que el
bien es parcialmente ajeno, sea porque un mismo bien pertenece parte al vendedor y el resto es ajeno o, porque se vende un
conjunto de bienes y algunos de ellos no pertenecen al vendedor. En este caso, de acuerdo con el artículo 1540, el comprador
puede optar libremente entre solicitar la rescisión del contrato o la reducción del precio. En la primera situación, el comprador sin
necesidad de justificar su decisión puede pedir la rescisión del contrato como si se tratase de una venta totalmente ajena, lo que
implica el desconocimiento de sus efectos jurídicos y; en la segunda, pedir la reducción del precio que debe ser proporcional al
precio pagado por la totalidad del bien.
f) Adquisición de bienes en locales abiertos al público.- El artículo 1542 establece, que los bienes muebles adquiridos en tiendas o
locales abiertos al público no son reivindicables si son amparados con facturas o pólizas del vendedor, pero queda a salvo el
derecho del perjudicado para ejercitar las acciones civiles o penales que corresponden contra quien los vendió indebidamente. Se
justifica esta excepción por la necesidad de asegurar la vida del comercio y otorgar al comprador la seguridad requerida bajo los
requisitos siguientes: a) Que la venta se realice en tiendas o locales abiertos al público, y; b) que la operación esté respaldada por
facturas o pólizas del vendedor
7. ¿Qué es la formalidad de contrato de compraventa? ¿Qué otros contratos ad solemnitatem conoce?
El contrato de compraventa no requiere de formalidad alguna para su celebración, por lo que puede venderse un bien incluso en
forma verbal. Ciertamente, en el caso de bienes que se encuentran inscritos en un Registro Público, como es el caso de los
inmuebles o los vehículos, es recomendable que el contrato se celebre con las formalidades necesarias para la inscripción de la
transferencia en el Registro Público. En el caso de bienes inmuebles, dicha formalidad será la escritura pública; en tanto que en el
caso de los vehículos, la formalidad es el acta de transferencia otorgada ante notario público.
Aunque no sea obligatorio que el contrato de compraventa se celebre bajo una formalidad determinada, sí constituye obligación
del vendedor entregar los títulos y documentos relativos a la propiedad del bien, así como a realizar los actos necesarios para
perfeccionar la transferencia de propiedad.4 Esto implica que si se celebra en forma verbal un contrato de compraventa sobre un
inmueble inscrito en Registros Públicos, el comprador puede exigirle al vendedor formalizar el contrato en escritura pública, con
la finalidad de inscribir la transferencia en la partida registral correspondiente.
La formalidad AD SOLEMNITATEM, es aquella formalidad que con total independencia de su origen, condiciona la validez del
contrato a que se realice esta formalidad, cumpliendo de esta manera la función de la certidumbre de la forma. 1352(FORMA
SOLEMNE)
Acto formal solemne es aquel cuya validez depende de la observancia de la forma prescrita por la ley, bajo sanción de nulidad
(art. 140.4.), por ejemplo, la donación de inmuebles debe celebrarse por escritura pública, bajo sanción de nulidad (art. 1625
En realidad, solo para el caso de las formas ad solemnitatem el legislador impone su realización a los particulares bajo sanción de
nulidad, en cambio para las formas ad probationem el legislador les sugiere o propone la adopción de una forma para determinada
clase de actos recayendo enteramente en las partes contratantes aceptarla o declinarla. En suma, en los actos formales el legislador
establece dos tipos de formas para determinados actos jurídicos, pero en un caso son obligatorias y para el otro optativas.
La inobservancia de la forma solemne (ad solemnitatem o ad substantiam) determina la nulidad del acto (art. 219.6). La forma
solemne también puede ser convenida por las partes (v. gr., el art. 1411), es decir, las partes a un contrato no formal lo pueden
convertir en forma solemne, por ejemplo, al celebrar un contrato de compraventa (contrato consensual) estipulan: “Este contrato
quedará perfeccionado cuando sea elevado a escritura pública”. En los actos solemnes la invalidez del continente (la forma que
contiene el acto) conlleva también la invalidez del contenido (el acto mismo)
LISTA DE CONTRATOS:
ANTICRESIS: ART 1093, 1092
SUMINISTRO: ART1604 (1605
DONACION: 1621(1625)
MUTUO (1650), 1648
SECUESTRO (1858) 1857
FIANZA(1871) 1868
RENTA VITALICIA (1925) 1923
8. ¿Cuáles son las principales obligaciones del vendedor? ¿Cuál es la más importante, según su opinión? Explique.
Principales obligaciones del vendedor Indiscutiblemente, la principal obligación que asume el vendedor, en virtud al contrato de
compraventa, es la de transferir la propiedad del bien. Sin embargo, existen otras obligaciones que se derivan del contrato y que
son también de suma importancia para que el comprador pueda adquirir la propiedad y disfrutar de todos sus atributos.
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6.1. Perfeccionamiento de la transferencia Como ya hemos señalado, constituye obligación del vendedor realizar los actos que
permitan perfeccionar la transferencia de propiedad.
a) Perfeccionar la transferencia de la propiedad.- Una cosa es la transferencia del derecho de propiedad y otra es la entrega del
bien que no se debe confundir y que excepcionalmente tal entrega puede constituir a la vez la transferencia de ese derecho. Si por
el contrato de compraventa no se transfiere al comprador la propiedad del bien vendido (sólo se obliga), corresponde al vendedor
hacer todo lo necesario para que este efecto se produzca, pues sólo así se habrá cumplido la obligación que en ese sentido ha
asumido el vendedor al celebrar el contrato. Por eso, el artículo 1549 establece, que es obligación esencial del vendedor
perfeccionar la transferencia de la propiedad del bien. La forma cómo se perfecciona esta transferencia, depende de la naturaleza
del bien materia de compraventa: si se trata de bienes muebles, la transferencia del derecho de propiedad se perfecciona con la
entrega o tradición del bien materia de compra, así lo determina el artículo 947; en cambio, si se trata de bienes inmuebles la
traslación del dominio se produce con el sólo consentimiento o acuerdo de las partes contratantes sobre el bien objeto de venta y el
precio, conforme lo establece el artículo 949. Empero, si la venta versa sobre un derecho o bienes incorporales, su entrega no es
material, dada la naturaleza del objeto sobre el que recae el contrato. Sin embargo, la obligación visceral del vendedor consistirá
en entregar al comprador los títulos de pertenencia, el uso de las fórmulas si se trata de un procedimiento y si el derecho faculta la
posesión de una cosa, a la entrega de ésta. En suma, se transmite la propiedad poniendo a disposición del comprador el bien
materia de compraventa, debiendo tener en cuenta lo expuesto sobre el tema de la transferencia de la propiedad
6.2. Estado del bien al momento de la entrega Es obligación del vendedor entregar el bien en el estado en que se encontraba en el
momento de celebrarse el contrato, incluyendo sus accesorios.
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b) Estado del bien en el momento de su entrega.- La entrega debe hacerse en el estado en que se encontraba el bien en el momento
de producirse el consentimiento. La función de la entrega -refiere Messineo- atañe no a la formación de la venta sino a la
ejecución de ella. El artículo 1550 dispone, que el bien debe ser entregado en el estado en que se encuentre en el momento de
celebrarse el contrato, incluyendo sus accesorios, ya que éstos siguen el destino del principal. Pero, cuando la entrega del bien y
sus accesorios no sea simultánea al contrato sino con posteridad, el vendedor tiene además la obligación, por un lado, de no
cambiar el estado del bien objeto de venta, menos de modificarlo ni mejorarlo y, por otro, la de conservar el bien tal como se
encontraba al momento de la celebración del contrato. No está permitido que una vez concertado el precio de un vehículo, al
momento de su entrega, se hayan retirado los espejos retrovisores o cualquier otro accesorio.
6.3. Oportunidad de la entrega En cuanto a la entrega del bien, debemos señalar que, como regla general, el vendedor está
obligado a entregarlo inmediatamente después de celebrado el contrato, salvo la demora resultante de su naturaleza o si se hubiera
establecido una oportunidad distinta en el contrato.
c) Entrega de documentos y títulos del bien vendido.- De otro lado, la entrega del bien vendido, trae consigo la obligación de
entregar al comprador los antecedentes y títulos que acrediten el derecho de propiedad del vendedor sobre el bien vendido.
Precisamente, el artículo 1551 dispone, que el vendedor tiene la obligación de entregar al comprador los documentos y títulos
relativos a la propiedad o al uso del bien vendido, salvo pacto distinto. Por ejemplo, si el vendedor transfiere un inmueble
determinado, tiene también la obligación de entregar el título de propiedad con el que transfiere, el certificado de gravámenes, los
documentos de autoavalúo y los planos respectivos. También los recibos de agua, luz, teléfono, arbitrios municipales y todo
documento que demuestre que quien vende tienen sobre el bien inmueble el derecho de propiedad.
6.4. Lugar de entrega del bien Salvo que las partes acuerden un lugar distinto, el bien debe ser entregado en el lugar en que se
encuentre en el momento de celebrarse el contrato. Cuando se trata de bienes inciertos, es decir, que aún no han sido
determinados, la entrega se hará en el domicilio del vendedor, una vez que se realice su determinación.
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d) Oportunidad y lugar de entrega del bien.- En cuanto al tiempo de entrega existen dos tendencias legislativas. Una de ellas,
estima que el bien debe ser entregado en el momento que lo pida el comprador y, otra, que tal entrega se haga en el momento de la
celebración del contrato. El artículo 1552 establece, que el bien debe ser entregado inmediatamente después de celebrado el
contrato, salvo la demora resultante de su naturaleza o de pacto distinto. Con respecto al lugar de entrega, el artículo 1553
preceptúa que, a falta de estipulación, el bien debe ser entregado en el lugar en que se encuentre en el momento de celebrarse el
contrato. Si el bien fuera incierto, la entrega se hará en el domicilio del vendedor, una vez que se realice su determinación. Este
precepto contempla dos casos: a) Tratándose de un bien cierto, esto es, individualizado, si no existiera estipulación alguna, el bien
debe ser entregado en el lugar en que se encuentre al momento en que se concluyó el negocio y. b) Refiriéndose a un bien incierto,
es decir, que no estén debidamente identificados, sólo podrá precisarse por su especie y cantidad (cereales, semovientes) la
entrega se hará en el domicilio del vendedo
6.5. Entrega de frutos del bien El vendedor está obligado a entregar al comprador los frutos que genere el bien
e) Responsabilidad por demora en la entrega del bien.- El artículo 1554 contempla dos situaciones: a) Caso de la demora por culpa
del vendedor, situación en 32 la que éste debe responder ante el comprador por los frutos del bien, ya que se trata de una sanción
por la dilatación injustificada de entregar el bien, así como por los daños y perjuicios que ocasiona tal demora. b) Caso de la
demora sin culpa del vendedor, esto es, por un hecho ajeno a su voluntad, situación en la cual se justifica que el vendedor sólo
responda por los frutos que efectivamente haya percibido. Se advierte, que cuando se hace referencia a los frutos, se sobrentiende
que están incluidos también los productos por simple aplicación del artículo 896. Se considera el caso del comprador que conoce
al tiempo de celebrarse el contrato el obstáculo que impedirá la entrega oportuna del bien vendido, en cuya eventualidad, no será
posible aplicar el artículo 1554, ni tampoco que el vendedor responda por los daños y perjuicios que ocasione al comprador, ya
que éste a lo sumo tendrá derecho a exigir la entrega, una vez removido el obstáculo que impide cumplir al vendedor.
6.6. Reembolso de gastos en caso de resolución El vendedor también está obligado a reembolsar al comprador los tributos y gastos
del contrato que este hubiera pagado e indemnizarlo por los daños y perjuicios, cuando el contrato se resuelve por la falta de
entrega del bien.
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f) Incumplimiento de entrega del bien vendido.- El incumplimiento, por parte del vendedor, de entregar oportunamente el bien
materia de venta, confiere a su comprador: a) El ejercicio de la acción de cumplimiento o de aplicar, alternativamente, b) La
resolución del contrato por incumplimiento, lo que conlleva para el vendedor la obligación de restituir el precio, rembolsar al
comprador los tributos y gastos del contrato que hubiera pagado e indemnizar los daños y perjuicios que hubiera ocasionado con
la falta de entrega (Resolución del contrato por incumplimiento y resolución por falta de entrega 1428 y 1556). De un lado, es
conveniente aclarar, que la parte que no ha cumplido con la obligación que le corresponde, no tiene derecho al reembolso de los
gastos ni al pago del impuesto que hubiera realizado. De otro lado, en los contratos cuyo precio se paga a plazos, puede estimarse
como otra sanción, la concesión de una prórroga. El artículo 1557 establece, demorada la entrega del bien por el vendedor en un
contrato cuyo precio debe pagarse a plazos, éstos se prorrogan por el tiempo de la demora. Aquí no interesa que la demora de la
entrega se deba o no a la culpa del vendedor, donde la concesión de la prórroga puede estimarse como otra sanción, pero desde
luego, no sería de aplicación esta norma si la demora fuese imputable al comprador.
9. ¿Cuáles son las obligaciones del comprador? ¿Cuál es la más importante, según su opinión? Explique.
b) Incumplimiento de la obligación de pagar el precio.- Si el comprador no pagara el precio en el momento y lugar convenidos, la
ley faculta al vendedor, para tomar decisiones según las circunstancias:
1) Caso de resolución por incumplimiento total de pago del precio.- Por mandato del artículo 1428 el vendedor puede solicitar
alternativamente: a) El cumplimiento o ejecución forzosa del contrato, esto es, que el comprador pague el precio prometido, o. b)
La resolución del contrato a fin de que quede sin efecto alguno. En uno u otro caso, el vendedor puede solicitar la indemnización
de daños y perjuicios. Es más, a partir de la citación con la demanda de resolución el comprador queda impedido de cumplir con
la obligación de pagar el precio.
7.3. Resolución por falta de garantía por el saldo El vendedor también podrá resolver el contrato cuando el comprador no hubiera
otorgado, en el plazo pactado, la garantía por el saldo del precio.
7.4. Incumplimiento de pago de cuotas Cuando el precio se ha pactado en cuotas, si el comprador deja de pagar tres de ellas, sean
sucesivas o no, el vendedor puede solicitar la resolución del contrato o exigir al comprador el pago inmediato del saldo, dándose
por vencidas las cuotas que estuvieran pendientes. También es posible que las partes acuerden que, si el comprador hubiera
pagado una determinada parte del precio, el vendedor ya no podrá solicitar la resolución del contrato por la falta de pago,
pudiendo sólo exigir el pago del saldo.
7.5. Efectos de la resolución por falta de pago Si el contrato se resuelve por falta de pago del precio, el vendedor deberá devolver
la parte del precio que hubiera recibido, pero tiene derecho a solicitar una compensación por el uso del bien y a la indemnización
por los daños y perjuicios. También puede pactarse que el vendedor conserve parte del precio que ha recibido, como
indemnización.
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Efectos de la resolución por falta de pago del precio.- El artículo 1563 previene, que la resolución del contrato por incumplimiento
del comprador da lugar a que el vendedor devuelva lo recibido, teniendo derecho a una compensación equitativa por el uso del
bien y a la indemnización de los daños y perjuicios, salvo pacto en contrario. Alternativamente, puede convenirse que el vendedor
haga suyas, a título de indemnización algunas de las armadas que haya recibido, aplicándose en este caso las disposiciones
pertinentes sobre las obligaciones con cláusula penal. Es bueno recordar que por razón de resolución las partes se deben restituir
las prestaciones en el estado en que se encontraran al momento en que se hubiera producido la causal que motivó la resolución y si
ello no fuera posible deberán reembolsarse en dinero el valor que tenían en el tiempo de la celebración del negocio.
7.6. Resolución de la compraventa de bienes muebles no entregados Cuando se trata de una compraventa de bienes muebles que
no han sido entregados al comprador, si este no paga el precio, en todo o en parte, ni otorga la garantía a que se hubiere obligado,
el vendedor puede disponer del bien, quedando el contrato resuelto de pleno derecho.
Resolución de la compraventa de bienes muebles no entregados al comprador.- Igualmente, el artículo 1564 dispone, que en la
compraventa de bienes muebles no entregados al comprador, sí éste no paga el precio, en todo o en parte, ni otorga la garantía a
que se hubiere obligado, el vendedor está facultado para disponer del bien. En tal caso, el contrato queda resuelto de pleno
derecho, vale decir, que no requiere que sea declarado por el juez. Sus requisitos son: a) Que el vendedor no haya hecho la
tradición del bien mueble al comprador. b) Que el comprador no haya pagado el precio en todo o en parte.
7.7. Oportunidad de la obligación de recibir el bien Así como es obligación del vendedor entregar el bien al momento de celebrar
el contrato o en el momento pactado, el comprador también está obligado a recibir el bien en dicho momento. Si se negara a
recibir el bien en forma injustificada, incurriría en un supuesto de mora del acreedor, es decir, de incumplimiento por parte de
quien debe recibir la prestación, pues es obligación suya realizar los actos necesarios y no impedir que la otra parte cumpla con el
contrato.
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9.2 Obligación del comprador de recibir el bien.- Es obvio, que correlativa a la obligación del vendedor de entregar el bien
vendido, es obligación del comprador recibirlo en el estado y las condiciones pactadas con el objeto de que se cumpla con una de
las finalidades primordiales de la compraventa como es la transmisión de la propiedad y para que el vendedor quede liberado de la
custodia del bien. El comprador no puede negarse a recibir el bien materia de compraventa puesto que constituye una de sus
obligaciones principales. Si el comprador no recibe el bien objeto de compra, puede incurrir en mora y quedar obligado a
indemnizar los daños y perjuicios derivados de su retraso, así como también asumir los riesgos conforme lo prevén los artículos
1338, 1339 y 1340. Oportunidad de la obligación de recibir el bien.- Preceptúa el artículo 1565, que el comprador está obligado a
recibir el bien en el plazo fijado en el contrato, o en el que señalen los usos. Pero, a falta de plazo convenido o de usos diversos, el
comprador debe recibir el bien en el momento de la celebración del contrato. No obstante, lo establecido se piensa que la
recepción del bien materia de compraventa no es una obligación en sentido estricto la que asume el comprador, sino una exigencia
para que el vendedor cumpla con su obligación de entrega del mismo. En tal sentido, la norma establece varias hipótesis en lo que
concierne al momento o la oportunidad en que el comprador debe recibir el bien, tales son: 1) Acuerdo expreso.- Cuando en el
contrato se ha fijado un plazo para la entrega del bien, el comprador está obligado a recepcionar el bien en el plazo convenido por
las partes. 2) Falta de acuerdo.- Si en el contrato no se ha fijado el plazo, el bien se recibirá en el plazo que señalen los usos y
costumbres del lugar de la celebración del contrato. 3) Ausencia de acuerdo y de usos.- Si en el contrato no se ha convenido el
plazo de entrega ni de recepción, así como tampoco lo señalan los usos o costumbres, el comprador recibirá el bien en el momento
de la celebración del negocio.
10. ¿Cuáles son los pactos que pueden incluirse en el contrato de compraventa? Explique. Ponga un ejemplo de cada uno.
Pactos que pueden incluirse en la compraventa
Ciertamente, en virtud al derecho de libertad contractual, las partes tienen plena libertad para tomar los acuerdos que consideren
pertinentes con respecto a su operación de compraventa, salvo aquellos pactos que vayan en contra de normas legales de orden
público.
De esta manera, el Código Civil regula en forma expresa algunos pactos o acuerdos que pueden ser incluidos en el contrato de
compraventa, según veremos a continuación:
8.1. Compraventa con reserva de propiedad
Como hemos explicado al definir al contrato de compraventa, el contrato genera la obligación de cargo del vendedor de transferir
la propiedad de un determinado bien.
Esto implica que la compraventa no transfiere de pleno derecho la propiedad del bien, sino que genera la obligación de
transferirla, debiendo el vendedor realizar los mecanismos necesarios para que se produzca la enajenación. De esta manera, es
posible que se celebre el contrato de compraventa sin que se transfiera la propiedad del bien en forma inmediata. En este orden de
ideas, el pacto de reserva de propiedad permite que las partes acuerden que la transferencia de propiedad no se realizará sino hasta
el momento en que se cumpla con determinada condición. Es común que la transferencia de propiedad se supedite al pago de la
totalidad o una parte del precio pactado, de forma tal que el bien continuará siendo de propiedad del vendedor hasta que el
comprador cumpla con la condición pactada. El pacto de reserva de propiedad surte efectos incluso si el bien es entregado al
comprador, en cuyo caso este asume el riesgo de la pérdida o deterioro del bien desde el momento de la entrega. Una vez
cumplida la condición, el comprador adquiere automáticamente el derecho a la propiedad del bien. El pacto de reserva de
propiedad puede ser opuesto a los acreedores del comprador sólo si consta por escrito que tenga fecha cierta anterior al embargo.
Esto implica que el bien no pueda ser afectado por medidas de cobranza dirigidas contra el comprador, a pesar que el bien se
encuentre en su posesión. En el caso de bienes inscritos en los Registros Públicos, la reserva de la propiedad sólo es oponible
frente a terceros si ha sido previamente registrada. Estas mismas reglas son de aplicación a los contratos de arrendamiento-venta,
en los que se acuerda que el arrendatario adquirirá la propiedad del bien por el pago de la renta.
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a) Compraventa con reserva de propiedad.- Es el Pactum reservati domini donec pretium salvatur, es decir, el pacto de dominio
reservado hasta que el precio sea pagado. Dicho de otro modo, es la compraventa en virtud del cual se difiere la transferencia de la
propiedad hasta el momento en que el comprador pague la totalidad del importe del precio. En cuanto a su naturaleza jurídica ha
sido muy discutida en la doctrina, estas posiciones son: a) La que considera que se trata de una compraventa bajo condición
suspensiva, en el sentido de que mientras no se cumpla con el pago se deja en suspenso el derecho de propiedad. b) La que estima,
se trata de un contrato de arrendamiento con promesa de venta, lo cual tampoco es exacto porque no podrían coexistir dos
contratos de distinta naturaleza. c) La que afirma que se trata de una compraventa con reserva del derecho a la propiedad, es decir,
que al contrato se le añade un pacto, según el cual, la transferencia del derecho de propiedad se producirá cuando el comprador
haya pagado la totalidad del precio o parte determinada de lo convenido, aunque el bien hubiese sido entregado al comprador. El
Código, ha adoptado esta última posición, pero no deberá confundirse con el arrendamiento financiero o leasing. En la actualidad,
este pacto opera en la compraventa al crédito, llamada también venta a plazos o por cuotas. Está prevista en el artículo 1583 el
cuál menciona el derecho del vendedor de conservar la propiedad del bien materia de venta hasta que se haya pagado todo el
precio o parte determinada de él, aunque el bien haya sido entregado al comprador quién asume el riesgo de su pérdida o deterioro
desde el momento de la entrega. Es más, el comprador adquiere automáticamente el derecho a la propiedad del bien con el pago
del importe del precio convenido. De la redacción del numeral 1583, no queda la menor duda de que los efectos de la transferencia
de propiedad del bien se darán a partir del momento en el cual el vendedor pague la totalidad del precio o el porcentaje convenido.
Con relación a tales efectos, el artículo 1584 prevé básicamente dos aspectos: a) La oponibilidad a los acreedores del comprador,
sólo si la reserva del derecho de propiedad consta por escrito de fecha cierta anterior al embargo. b) La oponibilidad a terceros
respecto de bienes inscritos, siempre que la reserva del derecho de propiedad haya sido previamente registrada. Por otro lado, el
numeral 1585, por analogía establece la aplicación del régimen de la compraventa con reserva de la propiedad a los casos de
alquiler-venta o arrendamiento-venta donde el arrendatario tiene que pagar el precio en armadas periódicas hasta cubrir la
totalidad del mismo para considerarse propietario. El uso de este pacto se ha divulgado muchísimo en las prácticas comerciales
contemporáneas en la forma de venta a plazos y según Rezzónico presenta dos 49 ventajas indudables para el vendedor ya que: a)
Constituye un instrumento de seguridad o garantía contra el riesgo de insolvencia del comprador a quién se le entrega el bien
vendido sin haber recibido el precio. b) Constituye para el comprador un instrumento de crédito que le permite adquirir los bienes
que necesita cuando no dispone de fondos necesarios para pagar desde luego el precio. Contrastando las ventajas señaladas,
también existen algunos inconvenientes o desventajas. Por un lado, sirve al vendedor de instrumento de usura en caso de retraso o
falta de pago, que le permite exigir la restitución del bien vendido y; por otro, sirve al comprador para inducir a su acreedor a
errores al conceder créditos en la creencia de que el bien vendido es parte de su patrimonio sin que realmente lo sea. En suma, este
pacto20 resulta hasta incompatible con el concepto legal del contrato que se estudia, pues no es nada congruente decir que el
vendedor se reserva la propiedad del bien vendido cuando precisamente la finalidad de este negocio es a la postre la transmisión
de la propiedad del bien vendido al comprador.
8.2. Pacto de retroventa
El pacto de retroventa le otorga el derecho al vendedor para resolver unilateralmente el contrato, sin necesidad de decisión judicial
y sin que se haya producido incumplimiento alguno por parte del comprador. De acuerdo al artículo 1587º del Código Civil, es
nulo el acuerdo por el cual se obliga al vendedor, como contrapartida de la resolución del contrato, la obligación de pagar al
comprador una cantidad de dinero u otro derecho. Es nulo también el acuerdo por el que se obliga al vendedor a devolver, en caso
de resolución del contrato, una suma adicional que no sea la destinada a conservar el valor adquisitivo del precio. En este último
caso, la nulidad sólo afecta al exceso sobre el precio. El artículo 1588º del Código Civil establece un plazo de dos años en el caso
de bienes inmuebles y de un año en el caso de los muebles para que el vendedor pueda ejercitar el derecho de resolución en virtud
al pacto de retroventa. Los plazos antes señalados se computan a partir de la celebración de la compraventa. En el caso en que las
partes acuerden plazos mayores o los prorroguen para que sean mayores de dos años o de un año, según el caso, el plazo o la
prórroga se consideran reducidos al plazo legal. Si el vendedor ejerce la retroventa y resuelve el contrato, el comprador puede
retener el bien hasta que el vendedor le reembolse las mejoras necesarias y útiles. Cuando la compraventa con pacto de retroventa
se ha efectuado en forma conjunta por los copropietarios de un bien indiviso, no pueden usar su derecho separadamente, sino
conjuntamente. La misma regla se aplica para los herederos de quien ha vendido un bien sujeto a la retroventa. En cambio, cuando
los copropietarios de un bien indiviso han vendido separadamente sus cuotas en la copropiedad con pacto de retroventa, cada uno
de ellos puede ejercitar, con la misma separación, el derecho de resolver el contrato por su respectiva participación. El pacto de
retroventa es oponible a terceros cuando aparece inscrito en los Registros Públicos.
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b) Pacto de retroventa.- En el Derecho romano conocido con el nombre de pactum de retrovendendo que significa lo que se ha de
volver a vender. En la actualidad toma el nombre de “retracto convencional“, que no es más que la facultad concedida al vendedor
para recuperar el bien vendido y entregado al comprador, restituyendo a este el precio recibido. Messineo21 refiere que el pacto de
reventa implica que el antes comprador está obligado a emitir declaración de voluntad, para que con el concurso de la declaración
de voluntad del vendedor, se forme un nuevo contrato, por efecto del cual, el vendedor readquiera (ex nunc) la propiedad de la
cosa. Según el artículo 1586 del Código Civil, por la retroventa, el vendedor adquiere el derecho de resolver unilateralmente el
contrato, sin necesidad de decisión judicial. Por tanto, es un pacto accesorio al contrato de compraventa que debe constar de
manera expresa. En lo que concierne a su naturaleza jurídica, destacan dos teorías. Una, que la considera como una nueva venta,
devolviendo el precio al comprador y; otra, que la estima como una condición resolutoria potestativa, por la que la facultad de
recobrar el bien no proviene de la retroventa propiamente dicha sino del hecho de dejar sin efecto el contrato de compraventa por
voluntad unilateral, ya que su ejercicio corresponde al vendedor. Ésta es la doctrina que asume el Código actual. Con la finalidad
de evitar que la retroventa sea utilizada como medio encubierto para concertar un préstamo usurario, el Código sanciona con la
nulidad: a) La estipulación que impone al vendedor, como contrapartida de la resolución del contrato, la obligación de pagar al
comprador una cantidad de dinero u otra ventaja para éste. b) La estipulación que obliga al vendedor devolver, en caso de
resolución del contrato, una suma mayor al que recibió al celebrarse la compraventa. Igualmente, con la finalidad de evitar que el
comprador se encuentre en la incertidumbre por mucho tiempo del derecho que ha adquirido en virtud de la compraventa se ha
establecido: a) El plazo de caducidad en dos años tratándose de inmuebles y de un año en caso de muebles, salvo que las partes
estipulen un plazo menor, consiguientemente, cualquier prórroga se reduce al plazo legal y se computa éste a partir de la
celebración del contrato. b) El derecho de retención del bien vendido hasta que el vendedor le reembolse las mejoras necesarias y
útiles. Es más, con el propósito de evitar conflictos relacionados con la divisibilidad o indivisibilidad de la compraventa con pacto
de retroventa se ha previsto dos situaciones: a) El caso de la venta conjunta de un bien indiviso donde los que han vendido
conjuntamente y sus herederos no pueden usar su derecho separadamente sino en forma conjunta, porque ello resultaría contrario
a la indivisibilidad que tipifica la copropiedad. b) El caso de venta separada de bien indiviso, en la que los copropietarios que
hayan vendido sus cuotas separadamente pueden ejercitar su derecho de resolver el contrato por su respectiva participación en
forma independiente. (1589 y 1590) Por último, el pacto de retroventa es oponible a terceros cuando aparece inscrito en el
correspondiente registro. Así lo preceptúa el artículo 1591, en ese sentido este pacto sólo puede ser detectado en la medida de que
esté inscrito en los Registros y es, por consiguiente, ineficaz respecto de terceros cuando recae sobre bienes que no son
inscribibles.
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Ahora bien, nuestro ordenamiento jurídico en su artículo 1582 establece, que puede integrar la compraventa cualquier pacto lícito,
con excepción del pacto de mejor comprador y el pacto de preferencia que son nulos. De este precepto se desprende que los pactos
pueden ser: lícitos o permitidos por unos ordenamientos jurídicos determinados e, ilícitos, prohibidos o nulos, cuando están
expresamente vedados por la ley.
11. ¿Cuáles son los pactos que no pueden incluirse en el contratos de compraventa? Explique.
Pactos que no pueden incluirse en la compraventa Como todos los derechos, la libertad contractual no es irrestricta, por lo que
existen algunos pactos que no pueden ser incluidos en el contrato de compraventa. Así, el Código Civil determina en forma
expresa que algunos pactos o acuerdos no pueden ser incluidos en el contrato de compraventa, según veremos a continuación:
9.1. El pacto de mejor comprador La prohibición del pacto de mejor comprador está referida al acuerdo en virtud del cual el
contrato puede ser rescindido por el vendedor cuando encuentre a alguien que pague un mayor precio por el bien, quedando
obligado el comprador a devolver el bien.
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a) Pacto de mejor comprador.- Conocido en el derecho romano con el addictionis indiem o pactum indiem adictio que consistía en
la estipulación de quedar deshecha una venta si se presentaba un comprador que ofreciera un precio más ventajoso. El pacto de
mejor comprador o de mejor oferta, prescribe el artículo 1582 inciso 1) es aquél en virtud del cual puede rescindirse la
compraventa por convenirse que, si hubiera quién dé más por el bien, lo devolverá el comprador. Aclarándose oportunamente que
este pacto es nulo por mandato de la ley, por consiguiente, no podrá ser materia de regulación contractual. En la Exposición de
Motivos y Comentarios, se dice que el pacto de mejor comprador tiene desventajas: Primero, porque el pacto resulta perjudicial en
la contratación de inmuebles, pues, coloca al comprador en una situación precaria con relación a la propiedad del bien, de la cual
puede ser privado por un acto como es el ofrecimiento de mejores condiciones por parte de un tercero. Luego, en razón de esta
misma precariedad desalienta al comprador para tomar decisiones sobre el bien de su propiedad como, por ejemplo: darlo en
arrendamiento, introducir mejoras, etc. Por último, (esto es lo más grave) porque se presta al fraude, los abusos y los malos
manejos del vendedor, quien para elevar el precio puede presentar interesados ficticios que aparezcan haciendo ofertas superiores.
Estas razones han determinado propiamente que el pacto en referencia haya caído en desuso y que nuestra legislación la sancione
con nulidad absoluta para el caso en que se la pactara
9.2. El pacto de preferencia A través del pacto de preferencia se le obliga al comprador a ofrecer el bien al vendedor cuando
pretenda venderlo, en cuyo caso el vendedor pagará el precio que ofrezcan los terceros.
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b) Pacto de preferencia.- Llamada pactum protimeseos o pactum praelationis, es aquél en virtud del cual se impone al comprador
la obligación de ofrecer el bien al vendedor por el tanto que otro proponga, cuando pretenda enajenarlo. Es otro pacto
expresamente sancionado con nulidad para el caso en el que se le estipule. Este pacto, conforme se afirma en la Exposición de
Motivos y Comentarios, tiene inconvenientes bastantes menores que el pacto de mejor comprador, pues sólo puede imputársele
que: (i) Dificulta el tráfico patrimonial y (ii) desalienta al adquirente en su adquisición, dado que no puede aceptarse directamente
una oferta de compra si no es necesaria mantenerla vigente e informar sobre su existencia al vendedor para que manifieste si hace
uso o no de su derecho de preferencia. Aun limitando el ejercicio del derecho de preferencia a un plazo corto de treinta días como
señalaba el Código Civil de 1936, la fluidez de la contratación, sufre con esa traba que desalienta a los posibles adquirentes del
bien de formular ofertas que, en el fondo, están supeditadas a la voluntad del vendedor.
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c) Otros pactos prohibidos.- No obstante, no estar incluido dentro de la enumeración del artículo 1582, existen otros pactos
prohibidos por el Código Civil, éstos son:
1) Pacto de no enajenación.- Establecido en el artículo 882 del Código Civil, norma que señala que no se puede establecer
contractualmente la prohibición de enajenar, salvo que la ley lo permita.
2) Pacto de no gravar.- Es aquél mediante el cual se prohíbe al comprador gravar el bien que ha adquirido. También está previsto
en el numeral precedentemente indicado.