0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas10 páginas

Resumen RCE

El documento analiza la teoría económica de John Maynard Keynes y su critica a la economía clásica. Keynes rechazó la noción de escasez inherente y propuso que el desempleo podía ser resultado de la falta de demanda efectiva en la economía.

Cargado por

Paola Manuela
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas10 páginas

Resumen RCE

El documento analiza la teoría económica de John Maynard Keynes y su critica a la economía clásica. Keynes rechazó la noción de escasez inherente y propuso que el desempleo podía ser resultado de la falta de demanda efectiva en la economía.

Cargado por

Paola Manuela
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

JOHN MAYNARD KEYNES: EN BUSCA DE UNA ECONOMIA SIN ESCASEZ

 Keynes será recordado siempre por su teoría de la demanda efectiva.


 Keynes modificó para siempre la relación entre la humanidad y su entorno material al
derrumbar el mito de la escasez nacional heredado de la economía clásica.
 La critica de Freud a la psicología clásica subyace en la critica Keynesiana sobre el
racionalismo económico, en tanto la concepción del tiempo de Keynes se acerca mucho a
la teoría de la relatividad de Einstein: ambas rechazan la noción clásica de un tiempo
objetivo, independiente del observador y del espacio; el tiempo Keynesiano es subjetivo,
“vivido”, lo que explica por qué el futuro no puede preverse o siquiera suponerse.
 En su obra “The general theory of employment, interest and money”, sostuvo
fundamentalmente que el paro era resultado de la caída de la demanda efectiva, por lo
que para lograr el pleno empleo era preciso reactivar el sistema económico con inversión
pública, pues, ahí la herejía, no había nada automático en el mecanismo de mercado que
mantuviera a la economía en pleno empleo.
 Lo que Keynes consideró “ortodoxia” era la teoría o juego de proposiciones subyacentes
a las interpretaciones preponderantes de los principales fracasos del sistema económico y
de las políticas que pretendían aliviarlos.
 De acuerdo, con Keynes, el orden del siglo XIX ignoró el desempleo masivo y
persistente, al tiempo que permitió crisis cíclicas leves y sostenibles porque los mercados
financieros eran tan dóciles que no podían impedir la acumulación de riqueza real.
 La síntesis Keynesiana se sustenta en dos proposiciones:
1. La ley de Say es una consecuencia lógica de la economía de Smith y de
Ricardo, ya que la demanda no existe como una restricción en el sistema.
Aquellos son más radicales que Say, pues en su sistema la producción y la
demanda tienen una identidad permanente que excluye cualquier noción de
causalidad.
2. La llamada “revolución marginalista” conserva indemne la esencia de la
economía clásica: esta sobrevive bajo el disfraz de la economía neoclásica,
que no es otra cosa sino el velo metodológico de antiguos postulados. Su
integración, por lo tanto, se corrobora y al resultado debería designarle
“economía clásica” o “economía ricardiana” en última instancia.
 La supervivencia del postulado del ahorro real de Smith-Ricardo constituye el parámetro
de la segunda proposición
 De acuerdo con Keynes, los primeros clásicos aseveraron que, en cualquier periodo, la
sociedad esta restringida por la magnitud del ahorro real ex ante, que es igual al
excedente de la producción real o física en relación con el consumo.
 El fondo de ahorro es el excedente real que la sociedad recicla en inversión real y que
permite la reproducción o el crecimiento de la reserva de riqueza real.
 El postulado del ahorro consagra la ley de la escasez real u objetiva: la escasez rige, ya
que la condición sine qua non para tener una reserva de riqueza constante es la restricción
impuesta a la parte de la producción dedicada al consumo.
 El ahorro real ex ante (oferta capital) se ajusta a la inversión real ex ante (demanda de
capital) en el mercado del capital real mediante el mecanismo del tipo de interés, que
equipara la tasa de interés con la productividad marginal del capital real.
 El postulado del ahorro real explica por qué el tipo de interés se encuentra siempre
convergiendo en su nivel natural, reflejando la tasa de equilibrio de la ganancia.
 La teoría de los fondos prestables se basa en el postulado del ahorro real puesto que la
oferta de aquellos es el disfraz monetario del excedente real ex ante. Ante tanto el
mecanismo del tipo de interés canalice los ahorros monetarios ex ante a la inversión
deseada o ex ante, el dinero es neutral, ya que la sociedad invierte en acumulación la
parte de la producción real o física que antes ha ahorrado.
 La ley de Say es una identidad. Dado que la producción física es absorbida por el
consumo o por la acumulación, es independiente de la demanda, la cual no existe como
fuerza independiente.
 Según la escuela neoclásica posterior, el mecanismo del tipo de interés genera una
demanda de capital equivalente al ahorro ex ante -que es la ley de Say-, puesto que la
oferta debida al mercado de capitales siempre crea su propia demanda.
 En el sistema ricardiano que Keynes tenia en mente, el fondo del ahorro real es en su
totalidad resultado de la austeridad de la clase capitalista en la medida en que el salario
real apenas alcanza su nivel de subsistencia.
 El salario real agregado es la parte de la producción anterior invertida en el consumo real
de los trabajadores que participan en el proceso productivo. El fondo del salario real
(inversión real) equivale al ahorro real ex ante (la parte ahorrada de lo que primero fue
excedente).
 Surgieron entonces dos mercados entrelazados: El del capital real y El del trabajo, que
ajustan la demanda de mano de obra de las empresas a la oferta de trabajo originada de
los poseedores de los factores de producción, quienes deben cumplir con dos elecciones
aparentemente independientes: la primera, entre consumir los ingresos reales y ahorrar; la
segunda, entre trabajar para obtener un salario y no trabajar para disponer de tiempo libre.
 El postulado de la racionalidad impone la equidad entre los precios de los factores y la
respectiva utilidad marginal del consumo y el ocio. El tipo de interés equivale a la
utilidad marginal del consumo en cualquier punto de la curva de la oferta de ahorro, en
tanto que en cualquier punto de la curva de la oferta de trabajo la escala de salarios es
igual a la utilidad marginal del ocio (o de des utilidad marginal del trabajo, en términos
keynesianos).
 Cualquier aumento en la escala de salarios (o en el tipo de interés) refleja una mayor
utilidad marginal del consumo o del ocio, y, por lo tanto, requiere una mayor oferta de
ahorro o de trabajo.
 La condición esencial de la curva de la oferta de trabajo es la renta derivada de la riqueza
acumulada a partir del ahorro. El verdadero significado de la curva es que los agentes
racionales prefieren vivir de las rentas de su capital cuando la utilidad marginal del
consumo derivado del trabajo decae.
 Une teoría económica se torna ortodoxia cuando interpreta todas las situaciones que
aparentemente la contradicen como resultado de fuerzas exógenas que alejan del
equilibrio a los agentes racionales. A partir de ese momento, la teoría se vuele inmune a
cualquier negación, lo que explica por qué se acusa a los detractores de ignorar las leyes
de la razón pura y se cuestiona su calidad de economistas.
 La condición de equilibrio de último recurso es que la inversión nunca exceda el fondo
del ahorro ex ante, que requiere de la neutralidad perfecta del dinero.
 Interpretación de Keynes del dinero neutral: El dinero es intrínsecamente neutral, debe
ser o, para mayor precisión, debería ser, neutralizado a fin de garantizar el dominio del
postulado del ahorro.
 El Estado es el único que puede inyectar excedentes de dinero a la economía y está
acostumbrado a hacer uso de este poder puesto que es la condición necesaria de su
supremacía.
 La ortodoxia clásica se enfrentó a 3 anomalías principales:
1. El elevado desempleo de la economía británica durante la década de los 20, que
resistió todas las fuerzas estabilizadoras.
2. La desenfrenada especulación financiera de finales de los veinte,
3. Y el proceso espiral de deflación que afectó a la economía mundial en el periodo que
siguió a la crisis financiera.
 Explicación dogmática de los economistas ortodoxos: todas las anomalías reflejan la
drástica falta de ahorro, que a su vez es consecuencia lógica de excesivas inversiones del
Estado financiadas mediante la creación de dinero.
 Ilusión monetaria: pertinaz ilusión de los trabajadores que ansiaban salarios monetarios
más elevados para gozar de un mayor consumo.
 Durante los años de la posguerra la política fiscal se orientó al logro de superávit
mediante el aumento de los impuestos y reducciones drásticas en los gastos.
 El método de Keynes, el realismo lógico: la búsqueda sistemática del o de los principios
abstractos sobre los que se sustenta la realidad, que no pueden ponerse en tela de juicio
sin aceptar como verdadera una imposibilidad lógica, es “realismo lógico”.
 Keynes demostró que el postulado del ahorro es el núcleo lógico de la economía clásica.
 ¿Qué otra cosa es el ahorro si no el excedente del ingreso en relación con el consumo?
Dado que el postulado del ahorro ya no se aplica, los ingresos no se reciben como bienes
de naturaleza física, sino en dinero. El ahorro, por tanto, es la diferencia entre los
ingresos monetarios y la parte de estos ingresos gastada en la adquisición de bienes de
consumo.
 El ingreso es el valor objetivo del incremento neto de la riqueza real derivado de la
producción. El ingreso refleja la diferencia entre el valor de la reserva antes de la
producción, menos o que Keynes considera “el costo de producción del usuario”.
 El costo del usuario: es el valor de la parte de la reserva inicial que se ha ocupado para
lograr la producción; es el valor heredado del pasado que se incorpora en los bienes
recién producidos.
 El ingreso se incorpora en los bienes de consumo disponibles y en el incremento neto de
la reserva de capital real o inversión, lo que explica la primera ecuación fundamental:
Y =C + I
Esta ecuación expresa que la sociedad utiliza el ingreso, Y, para el consumo y la
inversión, siendo C el valor incorporado en los bienes de consumo e I el valor
incorporado de la inversión.
 En la medida en que la sociedad devenga un ingreso monetario, que es el valor
incorporado en la producción neta, Keynes obtiene su segunda ecuación:
Y =C ´ + S
Esta ecuación demuestra que el ingreso devengado se divide entre los gastos, C´, y el
ahorro o ingresos no gastados, S, que es la única definición del ahorro que guarda
relación con una economía monetaria no neutra. En esta economía no existe distinción
entre el valor incorporado de la producción neta y su valor realizado o efectivo.
 El valor o ingreso se obtiene a través de las ventas o los gastos. C y C´ son por lo tanto
idénticas dado que son la misma cosa, de donde Keynes obtiene su famosa identidad:
S≡I
Esta es una identidad porque siempre resulta cierta y es lógicamente independiente de
cualquier clase de ajuste. En consecuencia, es la negación de una igualdad que significa
una condición de equilibrio. S no es una fuente de valor; es una perdida de valor que debe
compensarse por una fuente de valor equivalente, que es la inversión. Eso significa que la
identidad dicta que “la inversión es la condición esencial del ahorro”.
 La inversión siempre genera un ahorro equivalente, lo que explica por qué Keynes
considera al ahorro como meramente residual. No existiría ingreso alguno si el ahorro no
fuera igual a la inversión. Por tanto, es absurdo pensar que el ahorro se ajusta a la
inversión mediante cambios en el nivel de ingreso.
 Dado que la inversión es el valor objetivo del excedente, Keynes llega a su primera
proposición fundamental: la sociedad obtiene un excedente a partir de una decisión de
invertir no restringida por la austeridad, dado que el ahorro disponible se crea a partir de
la decisión de inversión. El ahorro en sí es, por tanto, absolutamente independiente de la
austeridad.
 La curva de la oferta de trabajo no existe, lo que invalida el mercado de trabajo.
 Para Keynes existe una relación única entre el ingreso y el trabajo, puesto que cualquier
ingreso corresponde a una cantidad de trabajo única, utilizada para obtener la producción
neta cuyo valor es precisamente ingreso.
 En la Teoría general Keynes consideró que sería acertado interpretar esta relación como
una función, donde N es la cantidad de trabajo, de ingreso, de manera que:
N=F ( Y )
Cumpliendo con la antigua condición de una productividad marginal del trabajo
continuamente decreciente.
F ´ =f ( Y )
f ´ <0
Que es parte de lo que Keynes consideraba el primer postulado de la teoría ortodoxa del
trabajo. Keynes pensó que esta condición era La ley de Say inocua en la medida en que la
curva de la oferta de trabajo no depende de ella.
 El nivel del ingreso esta dado por el famoso, pero a menudo malentendido “principio de
la demanda efectiva”, que plantea que el ingreso está determinado por las empresas o
empresarios en su conjunto.
 Cuando Keynes introduce la figura del empresario piensa en una entidad colectiva que
actúa a partir de su propia voluntad y asume el proceso de producción.
 El empleo es el resultado de un juego en el que participan tres figuras o mentes
colectivas:
1. El empresario
2. El beneficiario del ingreso
3. El capitalista o especulador
 Quien dirige el juego es el empresario y lo hace según la regla que la identidad
fundamental consagra, se debe recordar siempre que el empresario keynesiano no es el
empresario neoclásico representativo; se trata de una genuina mente colectiva en que la
individualidad se pierde.
 El empresario sabe que a toda posible producción corresponde un valor en renta que
refleja la igualdad de los ingresos ganados o distribuidos y la demanda agregada.
 Sustituir la demanda agregada por la demanda global, dado que en la economía de
Keynes no hay verdaderos agregados: la realidad sólo existe como global; no hay datos
fragmentados que pudieran agruparse. Un corolario es que la microeconomía es una
imposibilidad lógica.
 La ley de Say no es valida puesto que el postulado del ahorro ha sido rechazado.
 La demanda agregada tiene dos fuentes. La inversión depende del capitalista, cuya jugada
el empresario conoce ya, en tanto que el consumo esta determinado por el beneficiario
del ingreso cuya jugada esta regida por la función del consumo, también conocida para el
empresario.
 “La escuela del desequilibrio”: El beneficiario del ingreso no está al margen de la
austeridad; gasta sólo parte de su ingreso, siendo la famosa propensión por gastar una
función decreciente del nivel del ingreso, de manera que:
C=a Y

a=1−s

a=a ( Y )

a ´= A (Y )

A ´<0
 La función revela el profundo pesimismo de Keynes en relación con la naturaleza
humana y su insana sed de acumulación de riqueza, derivada de la mezquindad y sello de
su irracionalidad. El ingreso efectivo cumple la condición de valorización:
Y = (1−a ) Y + I
1
Y=
sI
Ello explica en detalle el “principio de la demanda efectiva”: I y la función del consumo
permiten al empresario saber qué nivel de demanda agregada existirá y, por consiguiente,
será efectiva, dado que ésta constituye el valor de la producción en curso: el nivel
efectivo del ingreso.
 La función del empleo es el punto culminante de la revolución keynesiana pues revela la
absoluta subordinación de los desempleados (la fuerza laboral que busca empleo). El
empresario fija el empleo en el nivel que le permite extraer la ganancia máxima del
ingreso creado por la demanda efectiva y, en su calidad de capitalista – “el que es
propietario de la riqueza real”-, distribuye las utilidades.
 La Ganancia máxima se logra cuando la tasa de ganancias es igual al valor dado del tipo
de interés: igualdad que el capitalista maneja al determinar la inversión.
 La función destaca el efecto negativo primordial de la austeridad: cuanto mayor sea s,
menor será el ingreso y, consecuentemente, el empleo para una tasa de ganancias dada.
 Keynes sostenía que, entre quienes reciben el ingreso (el capitalista y el trabajador), el
capitalista es quien sufre la enfermedad psíquica de la “austeridad”.
 La raíz del desempleo es el nivel de la inversión, que siempre resulta demasiado bajo para
generar una demanda efectiva suficiente para contratar a todos los desempleados y que,
por lo tanto, no puede compensar la existente propensión a la austeridad.
 La falta de inversión es el resultado de la no neutralidad del dinero. En ello radica el
núcleo de la famosa “teoría de la preferencia por la liquidez”.
 La identidad ha demostrado que la inversión genera ahorro, que la teoría de la preferencia
por la liquidez determina el nivel de inversión y que la función del empleo es la teoría del
desempleo.
 Keynes considera inversión, el aumento deseado de la reserva de activos reales, resultante
de un efecto de sustitución que traspasa fondos de dinero y títulos de crédito a capital
real.
 Cada forma de riqueza tiene su rendimiento específico:
1. La tasa de ganancias del capital real
2. El tipo de interés de los títulos de crédito
3. El rendimiento no financiero del dinero, propio de la preferencia de la liquidez.
 El dinero es la unidad de cuenta en la que se expresa el valor de todos los activos. El
capitalista tiene la certeza de que el valor monetario de los activos reales y los activos
financieros cae cuando se registra una subida del tipo de interés o una tasa de ganancias
mas baja que la esperada en el caso de los activos de capital. Está seguro de que el valor
monetario de la riqueza en forma de dinero es constante; el dinero le significa la garantía
perfecta contra las pérdidas de la riqueza.
 El valor específico del dinero radica en: la escasez del dinero brinda a su poseedor un
rendimiento especifico – la preferencia por la liquidez – que es la traducción en unidades
monetarias del ansia del capitalista por tener protección o liquidez.
 El arbitraje entre el dinero y los activos financieros da lugar a la igualdad entre el tipo de
interés y la preferencia por la liquidez.
 Cuando alguna fuerza exógena – el Estado- disminuye una reserva de dinero mas
elevada, el dinero se vuelve menos escaso en relación con el deseo del capitalista; brinda
un menor rendimiento, lo que permite la caída en el tipo de interés.
 En el mundo de Keynes el tipo de interés refleja la permanente igualdad entre la reserva
de dinero exógena y su cantidad deseada como un elemento de riqueza.
 El arbitraje entre activos financieros y activos reales impone la igualdad de la tasa de
ganancias y el tipo de interés.
 La preferencia por la liquidez del capitalista es lo que en ultima instancia determina la
tasa de ganancias; éstas reflejan la relativa escasez de capital, y el capital es escaso puesto
que el dinero mismo se hace escaso.
 La teoría del capital del Keynes se basa en una relación inversa entre la reserva de activos
reales y la tasa de ganancias que podría confundirse con una curva clásica. Significa que
un incremento en la reserva de activos reales automáticamente da lugar a una caída de la
tasa de ganancias esperada, dado que al capitalista le asusta la futura falta de demanda
agregada.
 La curva de capital de Keynes no depende de la productividad marginal decreciente del
capital. La tasa de ganancia no equivale a la productividad marginal neoclásica del
capital.
 La curva de capital keynesiana equivale a la propuesta de que la inversión se determina
por el tipo de interés, que a su vez es reflejo de la sed de dinero capitalista.
 Keynes ha demostrado que de ninguna manera ni ahora ni nunca la deflación es la terapia
de choque del desempleo, puesto que no puede activar el maligno espíritu arrendador que
impulsa la inversión.
 El dinero no puede ser escaso, pues existe para brindar a las empresas, el Estado y los
beneficiarios del ingreso, el financiamiento que requieren para cubrir sus gastos
deseados. Por tanto, la naturaleza del dinero radica en los títulos crediticios que los
bancos y el banco central del Estado emiten para sí mismos, como contrapartida de los
créditos otorgados a empresas, beneficiarios del ingreso y el Estado.
 El verdadero dinero no tiene valor intrínseco alguno: su valor es extrínseco y se origina
en la capacidad de los prestatarios de generar riqueza real a partir de sus gastos.
 El dinero se crea para ser destruido en la fase de reflujo de circuito monetario, cuando se
recuperan los préstamos y se cobran los impuestos.
 Antes de probar cualquier política económica se precisa aflojar o eliminar el yugo de la
ley de la escasez del dinero; de hecho, se requeriría cierta “socialización de la inversión”,
otro hombre para la romántica “eutanasia del arrendador”.
 Como humanista, Keynes nos legó la visión del verdadero papel y la misión de la
economía: la ciencia de la libertad que permite a la humanidad romper con las
restricciones artificiales impuestas por la o las clases gobernantes a partir de su temor a
perder el control exclusivo.
 Keynes nos enseña que la escasez o el miedo a la escasez resulta conveniente al poder
arbitrario. Ello explica por qué la deflación es la tentación perenne de la política, sin
importar si la promueven los estados nacionales u organizaciones supra naturales.
 El punto de partida de la teoría del circuito monetario es que, salvo en situaciones
excepcionales, la escasez no existe como una restricción objetiva.
 La esencialidad del dinero significa que éste es la condición necesaria de la economía de
producción monetaria que es la economía capitalista, y contradice el postulado de la
escasez de dinero.
 La demanda global es siempre una restricción autónoma a la que las empresas han de
apostar; por ende, nadie debería dudar de la existencia de un desempleo involuntario
resistente, que no puede eliminarse mediante ajustes automáticos cuando las empresas
imponen el empleo en los desempleados.

También podría gustarte