¿Qué es una familia?
Una familia es un grupo de personas unidas por el parentesco. Esta unión se puede conformar por vínculos
consanguíneos o por un vínculo constituido y reconocido legal y socialmente, como es el matrimonio
La familia es la organización social más importante para el hombre: el pertenecer a una agrupación de este tipo
es vital en el desarrollo psicológico y social del individuo.
la familia es la célula principal de la sociedad, es donde se aprenden los valores y la práctica de éstos constituye
la base para el desarrollo y progreso de la sociedad. Es, quizá, el único espacio donde nos sentimos confiados,
plenos; es el refugio donde nos aceptan y festejan por los que somos, sin importar la condición económica,
cultural, intelectual, religión a profesar o preferencia sexual. La familia nos cobija, apoya, nos ama y respeta.
La familia es el lugar donde aprendemos y empezamos a amar y a ser amados.
Es la única pedagoga del amor verdadero, ya que solo con los modelos de mamá y papá es que podemos
conocer el amor de un hombre, entender el amor de una mujer, aprender sobre el amor de pareja, y el amor entre
los Padres y los hijos, y entre los hermanos; allí se entienden y se viven valores tan fundamentales como la
solidaridad y el reconocimiento del otro.
Con papá, mamá y hermanos se vivencia en la cotidianidad de las circunstancias, lo bueno, lo malo, lo triste y lo
feliz de la existencia.
En la familia se hace realidad la capacidad de darse como persona irremplazable y de ser recibido como tal. En
la familia se vale no por lo que se tiene o se ha hecho, sino simplemente por lo que se es.
Las familias, en cualquiera de sus estructuras actuales, son espacios primordiales, ya que constituyen la base en
la construcción de la identidad, la autoestima y los esquemas de convivencia social; es donde las personas
comienzan a descubrir el mundo, a relacionarse, a interactuar con el entorno y a desarrollarse como personas
sociales.
El mejor lugar en que pueden vivir niñas, niños y adolescentes es en una familia, en la que experimenten una
constante sensación de seguridad, protección, cuidados y la confianza para encontrar apoyo al interior y fuera de
esta.
Es por ello que las familias deben promover el desarrollo y la educación de sus integrantes bajo un marco de
valores que les permita respetar las diferencias en su proceso de crecimiento hasta convertirse en personas
adultas con los recursos, habilidades y valores necesarios para que puedan enfrentar con éxito los retos de la
vida.
Características de la familia
Constituye la base de toda sociedad.
Es una estructura social universal que se encuentra en todos los tipos de culturas y sociedades; en cada
una de ellas varía su forma o estructura, pero se mantienen las características importantes.
Generalmente surge por lazos sanguíneos, legales o emocionales.
Puede surgir a partir del matrimonio o la unión conyugal (en algunas sociedades es legal la poligamia).
Posee bases de organización económica.
Constituye la base de trasmisión de educación y valores: los miembros comparten costumbres y
tradiciones que suelen ser transmitidas de generación en generación. Sus miembros poseen el desafío de
superar en conjunto retos y dificultades.
Valores familiares
Los valores son cualidades, principios o virtudes que un individuo desarrolla y que son importantes para su
crecimiento personal y social. Existe una serie de valores fundamentales que es importante que todas las
familias transmitan a hijos e hijas para el desarrollo armónico de la familia y de la sociedad.
Afecto. Es la base de la armonía familiar. El amor y el afecto justifican y posibilitan el desarrollo de
todos los demás valores. Consolidar un ambiente familiar de afecto depende de la capacidad de sus
miembros para dar y recibir el amor del prójimo.
Comprensión. Implica ponerse en el lugar del otro para comprender su accionar y sus emociones. Es un
valor importante para transmitir, ya que los niños aprenden las diferencias entre los demás y las aceptan.
Respeto por la individualidad. Implica respetar las decisiones y formas de actuar de los demás sin
juzgarlas y teniendo en cuenta la libertad. Es un valor clave para toda relación humana. El respeto por
las diferencias dentro de la familia crea un ambiente sano y desafiante.
Compromiso. Implica contar con el accionar de todos sus miembros ya que la convivencia armónica
dentro de la estructura familiar depende de ese compromiso. Es importante que se tome conciencia sobre
la importancia de colaborar con el bienestar familiar.
Responsabilidad. Implica que las acciones personales pueden repercutir de manera negativa en el
bienestar familiar. Ser responsable es actuar teniendo en consideración al otro.
Comunicación. Es la base de toda relación social, por lo tanto, es un valor clave dentro de la familia.
Escuchar las opiniones ajenas, transmitir inquietudes y compartir experiencias resulta importante para
mantener un equilibrio dentro de la familia y lograr que todos los miembros se sientan parte.
Justicia. Implica dar lo que corresponde a cada uno y es importante para que todos los integrantes de
una familia se sientan parte de ella.
Tolerancia. Implica respetar las opiniones, ideas o acciones de los demás miembros de la familia,
aunque no coincidan con las propias.
Honestidad. Implica utilizar la verdad en todo momento para desarrollar ambientes de comunicación,
respeto y justicia. La honestidad es uno de los valores más importantes para crear lazos que se basen en
la fidelidad y en la confianza.
Sin embargo, no todos tenemos la dicha de crecer dentro de una familia amorosa, estable y unida; muchos
individuos prefieren separarse de sus familias porque en ella no encuentran amor, respeto o apoyo y es ahí
cuando deciden salir a buscar refugio en otras distracciones donde ponen en riesgo su integridad física, mental y
emocional.
Si el núcleo de la célula está dañado, la sociedad adolece de estas fracturas y las refleja en sus relaciones y
entornos; surgen acciones de violencia, desapegos, inconformidades. Por ello la tarea como sociedad es luchar
por proteger a la familia, y promover un ambiente de respeto, valores, educación y amor a nuestros hijos; una
familia que esté unida en todas las situaciones de la vida.
Las familias son el espacio en donde niñas, niños y adolescentes, durante su proceso de crecimiento, desarrollan
la capacidad de mirarse, la confianza en sí mismos y en el entorno; ponderan sus logros, entienden el
sentimiento de competencia, las estrategias para afrontar y resolver los problemas, aprenden a regular sus
impulsos y emociones, y a confiar en las decisiones que tomen en la vida con sus riesgos y consecuencias, pero
sobre todo, a sobreponerse y recuperarse de una crisis o situación adversa.
El valor de las familias también implica que madres, padres y personas adultas protectoras asuman la
importante tarea de preparar a sus hijas e hijos para cada día para ser mejores, reconocer sus habilidades,
actitudes, buenos tratos; esforzarse por fortalecer aquellas capacidades, hábitos, destrezas y formas de conocer e
interpretar el mundo de cada integrante, donde la violencia no tiene cabida.
“Las familias que valoran a sus integrantes se interesan por ser escuchados y escuchar a los demás, tienen la
libertad de comunicar lo que sienten, toman en cuenta las ideas y necesidades de todos, se demuestran
abiertamente el afecto, así como el dolor y las diferencias de pensamiento, se comprometen a dar atención y
reconocimiento a los demás, pero sobre todo, las familias que aman, el mensaje que transmiten es que la vida de
las personas, el respeto a sus derechos y sentimientos humanos, son lo más valioso.” (leer)
¿Cómo es mi hijo? ¿Cómo es mi hija?
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