Taller parental
1. Establecer una comunicación abierta y honesta con los hijos y escuchar sus
preocupaciones y necesidades.
2. Proporcionar un ambiente familiar seguro y estable.
3. Establecer límites claros y consistentes y enseñar habilidades para la resolución de
conflictos.
4. Fomentar la autoestima y la confianza en los hijos.
5. Buscar ayuda y apoyo en programas y recursos disponibles para prevenir esta situación.
Establecer una comunicación abierta y honesta con los hijos es fundamental para fomentar una
relación saludable y de confianza. Aquí hay algunas ideas que pueden ayudar:
1. Hablar con claridad: Utiliza un lenguaje que le resulte comprensible y sea adecuado para
su edad. Habla de manera clara y específica y evita usar palabras peyorativas. El uso de un
lenguaje cordial contribuye a dar un ejemplo positivo a tus hijos1.
2. Escuchar activamente: Presta atención a lo que tus hijos tienen que decir y muestra interés
en sus pensamientos y sentimientos1.
3. Validar sus emociones: Reconoce y valida las emociones de tus hijos, incluso si no estás de
acuerdo con ellas.
4. Evitar el chantaje: Ofrecer premios por comportamientos básicos puede darte una
sensación de control a corto plazo, pero no te permite fijar límites claros y puede generar
desconfianza entre tú y tus hijos1.
5. Ser honesto: Si quieres que tu hijo sea honesto contigo, entonces debes ser honesto con
él. Al ser abierto y honesto con tu hijo, le demuestras que confías en él y que lo respetas2.
Validar las emociones de tus hijos significa reconocer y aceptar sus emociones, incluso si no estás
de acuerdo con ellas. Aquí hay algunas ideas que pueden ayudar:
1. Gestionar tus propias emociones y dar ejemplo: Para validar las emociones de tus hijos,
primero debes aprender a gestionar tus propias emociones1.
2. Hablar desde una posición de igualdad: Trata a tus hijos como iguales y respeta sus
opiniones y sentimientos2.
3. Ayudarles a describir lo que sienten: Ayuda a tus hijos a poner en palabras lo que están
sintiendo2.
4. Evitar cualquier juicio: No juzgues las emociones de tus hijos, simplemente acéptalas y
valida
Para evitar juzgar las emociones de tus hijos, puedes seguir estos pasos:
1. Gestionar tus propias emociones y dar ejemplo: Para validar las emociones de tus hijos,
primero debes aprender a gestionar tus propias emociones1.
2. Hablar desde una posición de igualdad: Trata a tus hijos como iguales y respeta sus
opiniones y sentimientos.
3. Utilizar un tono de voz relajado que transmita calma: Evita los juicios de valor hacia las
emociones de tus hijos y no condiciona sus emociones cuando les acompañas2.
Para hablar desde una posición de igualdad con tus hijos, puedes seguir estos pasos:
Utiliza un lenguaje que le resulte comprensible y sea adecuado para su edad: Habla de manera
clara y específica y evita usar palabras peyorativas. El uso de un lenguaje cordial contribuye a dar
un ejemplo positivo a tus hijos1.
Hablar abiertamente sobre género y familia: Fomenta valores como el respeto y la igualdad en
estas conversaciones2.
Comprende que sufrir discriminación no es culpa de tu hijo: Recuerda hablar positivamente sobre
tu hijo, tanto con él como con los demás