Brian Almonte (1-21-7590)
Introducción
La psicofarmacología, una disciplina relativamente joven, inició en 1952 con el
descubrimiento de la clorpromazina, el primer antipsicótico. Esta área de estudio se
centra en las bases biológicas del comportamiento humano a través del análisis de los
efectos de los fármacos en los sistemas nervioso y endocrino. Los psicofármacos son
sustancias químicas que pueden influir en los procesos mentales, alterando la
conciencia, conducta y percepción. Estos se clasifican según las enfermedades que
tratan, como antidepresivos, ansiolíticos, antipsicóticos, reguladores del humor,
sedantes e hipnóticos. Antes de la era de los psicofármacos, el tratamiento de
enfermedades mentales incluía métodos como el aislamiento, hidroterapia, lobotomía
y terapia electro-convulsiva. Un concepto crucial en esta disciplina es el de los
receptores neuronales, que son macromoléculas proteicas que interactúan con
sustancias endógenas o exógenas para modular funciones celulares, destacando por su
afinidad y especificidad.
CONCEPTOS E HISTORIA
La psicofarmacología es una disciplina joven, iniciada en 1952 con el descubrimiento de
la clorpromazina, el primer antipsicótico. Estudia las bases biológicas del
comportamiento mediante el análisis de los efectos de los fármacos sobre el sistema
nervioso y endocrino. Un psicofármaco es una sustancia química que influye en los
procesos mentales y puede modificar la conciencia, la conducta y la percepción.
Los psicofármacos se clasifican según las enfermedades que tratan, incluyendo
antidepresivos, ansiolíticos, antipsicóticos, reguladores del humor, sedantes e
hipnóticos. Antes de los psicofármacos, el tratamiento de enfermedades mentales
incluía métodos como el aislamiento, la hidroterapia, la lobotomía y la terapia electro-
convulsiva.
Los receptores neuronales son macromoléculas proteicas que interactúan con
sustancias endógenas o exógenas para modular funciones celulares. Dos características
clave de los receptores son la afinidad, la capacidad de interactuar adecuadamente con
un fármaco, y la especificidad, la capacidad de interactuar con una sustancia específica.
Este video presenta una introducción a la psicofarmacología, sus conceptos básicos y la
importancia de los receptores neuronales, que se tratarán en mayor detalle en el
transcurso de la asignatura.
NEUROTRANSMISORES
El tema de los neurotransmisores es complejo y requiere comprensión y memoria.
Según Paul Ehrlich, la función de un neurotransmisor o fármaco depende de la actividad
de su receptor, es decir, sin receptores no hay función. Existen diferentes tipos de
neurotransmisores: monoaminas (como acetilcolina, serotonina, histamina),
aminoácidos (glutamato, glicina, GABA), catecolaminas (dopamina, noradrenalina,
adrenalina), péptidos (sustancia P, neuropéptido Y), y gases (óxido nítrico).
Hay dos tipos principales de receptores:
1. Ionotrópicos: son canales que permiten el paso de iones al unirse al ligando.
2. Metabotrópicos: se acoplan a proteínas G y producen respuestas metabólicas a
través de segundos mensajeros.
Acetilcolina:
Receptores nicotínicos (ionotrópicos): N1 (NM) en uniones neuromusculares y
N2 (NN) en ganglios autónomos.
Receptores muscarínicos (metabotrópicos): M1 en el sistema nervioso central,
M2 en el corazón, M3 en el músculo liso, M4 y M5 acoplados a diferentes
proteínas G.
Glutamato: neurotransmisor excitador principal. Sus receptores NMDA están
implicados en aprendizaje y memoria, y en exceso pueden causar daño neuronal
(excitotoxicidad).
GABA: principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central. Tiene
receptores GABA-A (ionotrópicos) y GABA-B (metabotrópicos).
Catecolaminas:
Noradrenalina y adrenalina: Receptores alfa (afines a noradrenalina) y beta
(afines a adrenalina).
Dopamina: Receptores D1 y D2, implicados en enfermedades como la
esquizofrenia.
Síntesis y degradación de catecolaminas: La tirosina se convierte en L-DOPA, luego en
dopamina, noradrenalina y finalmente en adrenalina en la médula suprarrenal. La
degradación se realiza por las enzimas monoaminooxidasa y catecol-O-metiltransferasa.
Óxido nítrico: Gas producido en el endotelio que relaja los vasos sanguíneos al aumentar
los niveles de GMP cíclico.
Sustancia P: Péptido que medía el dolor lento al aumentar los niveles de calcio
intracelular.
La función de los neurotransmisores depende crucialmente de sus receptores y sus
tipos, con diversos mecanismos y efectos según el tipo de receptor y la molécula
involucrada.
Conclusión
En resumen, la psicofarmacología ha revolucionado el tratamiento de las enfermedades
mentales desde su inicio con la clorpromazina en 1952, proporcionando una
comprensión más profunda de cómo los fármacos interactúan con el sistema nervioso y
endocrino. La interacción de los neurotransmisores con sus respectivos receptores es
esencial para entender sus efectos en el comportamiento y la percepción. Desde la
función de los receptores ionotrópicos y metabotrópicos hasta la síntesis y degradación
de catecolaminas, cada aspecto de la neurofarmacología resalta la complejidad y
precisión del sistema nervioso. La continua investigación en esta área promete seguir
mejorando las intervenciones terapéuticas y ampliando nuestro conocimiento sobre la
biología del comportamiento humano.