Propiedades y Clasificaciones del Agua
Propiedades y Clasificaciones del Agua
AGUA
El agua (del latín aqua) es una sustancia cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno
y uno de oxígeno (H2O). Es esencial para la supervivencia de todas las formas conocidas de vida. El
término agua generalmente se refiere a la sustancia en su estado líquido, aunque la misma puede
hallarse en su forma sólida llamada hielo, y en su forma gaseosa denominada vapor. El agua cubre
el 71 % de la superficie de la corteza terrestre. Se localiza principalmente en los océanos, donde se
concentra el 96,5 % del agua total. A los glaciares y casquetes polares les corresponde el 1,74 %,
mientras que los depósitos subterráneos (acuíferos), los permafrost y los glaciares continentales
concentran el 1,72 %. El restante 0,04 % se reparte en orden decreciente entre lagos, humedad del
suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos.
El agua es un elemento común constituyente y que pertenece al sistema solar, hecho confirmado
en descubrimientos recientes. Puede encontrarse, principalmente, en forma de hielo; de hecho, es
el material base de los cometas y del vapor que compone sus colas. La escasez de este vital líquido
obliga a reiterar nuevamente una llamada a la moderación de consumo por parte de la población a
nivel mundial, ya que sin su colaboración los esfuerzos técnicos que llevan a cabo algunas
organizaciones resultarían insuficientes.
El agua es esencial para la mayoría de las formas de vida conocidas por el hombre, incluida la
humana. El acceso al agua potable se ha incrementado durante las últimas décadas en la superficie
terrestre. Sin embargo, estudios de la FAO estiman que uno de cada cinco países en vías de
desarrollo tendrá problemas de escasez de agua antes de 2030; en esos países es vital un menor
gasto de agua en la agricultura modernizando los sistemas de riego. El agua puede encontrarse en
sus tres estados de la materia sólido, líquido y gaseoso. Un ejemplo de esto es el ciclo del agua. El
3 % es agua dulce y lo restante es agua salada.
Clasificaciones y denominaciones del agua
El agua se puede presentar en estado sólido, líquido o gaseoso, siendo una de las pocas
sustancias que pueden encontrarse en todos ellos de forma natural.9 El agua adopta formas
muy distintas sobre la tierra: como vapor de agua, conformando parte de la atmósfera;
como agua marina, eventualmente en forma de icebergs en los océanos; en glaciares y ríos
en las montañas, y en los acuíferos subterráneos su forma líquida.
El agua puede disolver muchas sustancias, por lo que es frecuente aludir a ella como
disolvente universal. Como consecuencia de su papel imprescindible para la vida, el ser
humano —entre otros muchos animales— ha desarrollado sentidos capaces de evaluar la
potabilidad del agua, que evitan el consumo de agua salada o putrefacta. Los humanos
también suelen preferir el consumo de agua fría a la que está tibia, puesto que el agua fría
es menos propensa a contener microbios. El sabor perceptible en el agua de deshielo y el
agua mineral se deriva de los minerales disueltos en ella; de hecho el agua pura es insípida.
Para regular el consumo humano, se calcula la pureza del agua en función de la presencia
de toxinas, agentes contaminantes y microorganismos. El agua recibe diversos nombres,
según su forma y características:10
El impacto de una gota sobre la superficie del agua provoca unas ondas características,
llamadas ondas capilares.
Acción capilar del agua y el mercurio.
El agua es una sustancia que químicamente se formula como H2O, es decir, que una
molécula de agua se compone de dos átomos de hidrógeno enlazados covalentemente a un
átomo de oxígeno.
Fue Henry Cavendish quien descubrió en 1781 que el agua es una sustancia compuesta y no
un elemento, como se pensaba desde la Antigüedad. Los resultados de dicho
descubrimiento fueron desarrollados por Antoine Laurent de Lavoisier, dando a conocer
que el agua estaba formada por oxígeno e hidrógeno. En 1804, el químico francés Joseph
Louis Gay-Lussac y el naturalista y geógrafo alemán Alexander von Humboldt
demostraron que el agua estaba formada por dos volúmenes de hidrógeno por cada
volumen de oxígeno (H2O).
Animación de cómo el hielo pasa a estado líquido en un vaso. Los 50 minutos transcurridos
se concentran en 4 segundos.
La densidad del agua líquida es muy estable y varía poco con los cambios de
temperatura y presión. A la presión normal (1 atmósfera), el agua líquida tiene una
mínima densidad (0,958 kg/l) a los 100 °C. Al bajar la temperatura, aumenta la
densidad (por ejemplo, a 90 °C tiene 0,965 kg/l) y ese aumento es constante hasta
llegar a los 3,8 °C donde alcanza una densidad de 1 kg/litro. Esa temperatura
(3,8 °C) representa un punto de inflexión y es cuando alcanza su máxima densidad
(a la presión mencionada). A partir de ese punto, al bajar la temperatura, la densidad
comienza a disminuir, aunque muy lentamente (casi nada en la práctica), hasta que a
los 0 °C disminuye hasta 0,9999 kg/litro. Cuando pasa al estado sólido (a 0 °C),
ocurre una brusca disminución de la densidad pasando de 0,9999 kg/l a 0,917 kg/l.
El agua puede descomponerse en partículas de hidrógeno y oxígeno mediante
electrólisis.
Como un óxido de hidrógeno, el agua se forma cuando el hidrógeno —o un
compuesto conteniendo hidrógeno— se quema o reacciona con oxígeno —o un
compuesto de oxígeno—. El agua no es combustible, puesto que es un producto
residual de la combustión del hidrógeno. La energía requerida para separar el agua
en sus dos componentes mediante electrólisis es superior a la energía desprendida
por la recombinación de hidrógeno y oxígeno. Esto hace que el agua, en contra de lo
que sostienen algunos rumores,16 no sea una fuente de energía eficaz.17
Los elementos que tienen mayor electropositividad que el hidrógeno —como el
litio, el sodio, el calcio, el potasio y el cesio— desplazan el hidrógeno del agua,
formando hidróxidos. Dada su naturaleza de gas inflamable, el hidrógeno liberado
es peligroso y la reacción del agua combinada con los más electropositivos de estos
elementos es una violenta explosión.
La mayor parte del agua que existe en el universo puede haber surgido como derivado de la
formación de estrellas que posteriormente produjeron el vapor de agua al explotar. El
nacimiento de las estrellas suele causar un fuerte flujo de gases y polvo cósmico. Cuando
este material colisiona con el gas de las zonas exteriores, las ondas de choque producidas
comprimen y calientan el gas. Se piensa que el agua es producida en este gas cálido y
denso.21 Se ha detectado agua en nubes interestelares dentro de nuestra galaxia, la Vía
Láctea. Estas nubes interestelares pueden condensarse eventualmente en forma de una
nebulosa solar. Además, se piensa que el agua puede ser abundante en otras galaxias, dado
que sus componentes (hidrógeno y oxígeno) están entre los más comunes del universo.22
En julio de 2011, la revista Astrophysical Journal Letters, publicó el hallazgo, en una nube
de vapor de agua que rodea el cuásar APM 08279+5255 de lo que hasta el momento se
configura como la mayor reserva de agua en el Universo, unas 140 billones de veces más
que en la tierra.23 El descubrimiento se debe a un grupo de astrónomos del Jet Propulsion
Laboratory (JPL) de la NASA y del California Institute of Technology (CALTECH).24 25
Tierra - 72 % de su superficie
Luna - en 2008 se encontraron30 pequeñas cantidades de agua en el interior de perlas
volcánicas traídas a la Tierra por la expedición del Apolo 15, de 1971.
Encélado (luna de Saturno) y en Europa (luna de Júpiter) existen indicios de que el
agua podría existir en estado líquido.
La existencia de agua en estado líquido —en menor medida en sus formas de hielo o
vapor— sobre la Tierra es vital para la existencia de la vida tal como la conocemos. La
Tierra está situada en un área del sistema solar que reúne condiciones muy específicas, pero
si estuviésemos un poco más cerca del Sol —un 5 %, o sea 8 millones de kilómetros— ya
bastaría para dificultar enormemente la existencia de los tres estados de agua conocidos.33
La masa de la Tierra genera una fuerza de gravedad que impide que los gases de la
atmósfera se dispersen. El vapor de agua y el dióxido de carbono se combinan, causando lo
que ha dado en llamarse el efecto invernadero. Aunque se suele atribuir a este término
connotaciones negativas, el efecto invernadero es el que mantiene la estabilidad de las
temperaturas, actuando como una capa protectora de la vida en el planeta. Si la Tierra fuese
más pequeña, la menor gravedad ejercida sobre la atmósfera haría que ésta fuese más
delgada, lo que redundaría en temperaturas extremas, evitando la acumulación de agua
excepto en los casquetes polares (tal como ocurre en Marte).
Algunos teóricos han sugerido que la misma vida, actuando como un macroorganismo,
mantiene las condiciones que permiten su existencia. La temperatura superficial de la tierra
ha estado en relativamente constante variación a través de las eras geológicas, a pesar de los
cambiantes niveles de radiación solar. Este hecho ha motivado que algunos investigadores
crean que el planeta está termorregulado mediante la combinación de gases del efecto
invernadero y el albedo atmosférico y superficial. Esta hipótesis, conocida como la teoría
de Gaia, no es sin embargo la posición más adoptada entre la comunidad científica.
El agua es fundamental para todas las formas de vida conocidas. La composición del
cuerpo humano incluye de un 65 % a un 75 % de agua en peso, y el porcentaje es menor a
medida que la persona crece,35 y en algunos animales supera el 99 %. Los recursos
naturales se han vuelto escasos con la creciente población mundial y su disposición en
varias regiones habitadas es la preocupación de muchas organizaciones gubernamentales.
Según la ONU, actualmente 80 países del mundo sufren debido a la falta de agua. En la
China, donde se concentra 1/5 de la población mundial y menos de 1/10 del agua del
planeta Tierra, se han secado el 35 % de los pozos.36
Hay teorías que sugieren que el agua por ser sustancia universal esta en la Tierra desde que
el planeta se estaba formando, durante el disco protoplanetario pudieron existir grandes
cantidades de agua en ese espacio que fue arrastrada por los cometas que originaron la
Tierra. Esa teoría tomó fuerza después de que científicos estadounidenses hallaran un
gigantesco océano incrustado en rocas a 600 kilómetros de profundidad,38 hasta tres veces
el volumen de los mares superficiales,39 pero debido a la presión y la temperatura no es
precisamente un acuífero tal como conocemos si no un mineral.40 El océano del período
arcaico tiene 2,7 mil millones de años.41 y su volumen es mayor que el de todos los océanos
combinados.42
Según un estudio publicado en la revista Nature Geoscience,43 estima que el agua
subterránea puede abarcar hasta un volumen total de 23 millones de kilómetros cúbicos44 y
se ubica a 2 km bajo la superficie,45 esa cantidad, es suficiente para aumentar el nivel del
mar en 50 metros.46
Los océanos cubren el 71 % de la superficie terrestre: su agua salada supone el 96,5 % del
agua del planeta.
El 70 % del agua dulce de la Tierra se encuentra en forma sólida (Glaciar Grey, Chile).
El manto terrestre contiene una cantidad indeterminada de agua, que según las fuentes está
entre el 35 % y el 85 % del total47 . El agua que se encuentra en diversos estados en la
superficie del planeta, incluida la subterránea, forma la hidrosfera, que está sometida a una
dinámica compleja de transporte y cambio de estado que define un ciclo del agua. El
océano cubre 3/4 partes (71 %) de la superficie de la Tierra. Se puede encontrar esta
sustancia en prácticamente cualquier lugar de la biosfera y en los tres estados de agregación
de la materia: sólido, líquido y gaseoso.
El 97 por ciento es agua salada, la cual se encuentra principalmente en los océanos y mares;
solo el 3 por ciento de su volumen es dulce. De esta última, un 1 por ciento está en estado
líquido. El 2 % restante se encuentra en estado sólido en capas, campos y plataformas de
hielo o banquisas en las latitudes próximas a los polos. Fuera de las regiones polares el
agua dulce se encuentra principalmente en humedales y, subterráneamente, en acuíferos.
En la superficie de la Tierra hay unos 1 386 000 000 km3 de agua (si la tierra fuese plana —
sin topografía— estaría completamente cubierta por una capa de unos 2750 m), que se
distribuyen de la siguiente forma:3
La mayor parte del agua terrestre, por tanto, está contenida en los mares, y presenta un
elevado contenido en sales. Las aguas subterráneas se encuentran en yacimientos
subterráneos llamados acuíferos y son potencialmente útiles al hombre como recursos. En
estado líquido compone masas de agua como océanos, mares, lagos, ríos, arroyos, canales,
manantiales y estanques.
El agua desempeña un papel muy importante en los procesos geológicos. Las corrientes
subterráneas de agua afectan directamente a las capas geológicas, influyendo en la
formación de fallas. El agua localizada en el manto terrestre también afecta a la formación
de volcanes. En la superficie, el agua actúa como un agente muy activo sobre procesos
químicos y físicos de erosión. El agua en su estado líquido y, en menor medida, en forma
de hielo, también es un factor esencial en el transporte de sedimentos. El depósito de esos
restos es una herramienta utilizada por la geología para estudiar los fenómenos formativos
sucedidos en la Tierra.
Con ciclo del agua —conocido científicamente como el ciclo hidrológico— se denomina al
continuo intercambio de agua dentro de la hidrosfera, entre la atmósfera, el agua superficial
y subterránea y los organismos vivos. El agua cambia constantemente su posición de una a
otra parte del ciclo de agua, implicando básicamente los siguientes procesos físicos:
evaporación de los océanos y otras masas de agua y transpiración de los seres vivos
(animales y plantas) hacia la atmósfera,
precipitación, originada por la condensación de vapor de agua, y que puede adaptar
múltiples formas,
escorrentía, o movimiento de las aguas superficiales hacia los océanos.
La energía del sol calienta la tierra, generando corrientes de aire que hacen que el agua se
evapore, ascienda por el aire y se condense en altas altitudes, para luego caer en forma de
lluvia. La mayor parte del vapor de agua que se desprende de los océanos vuelve a los
mismos, pero el viento desplaza masas de vapor hacia la tierra firme, en la misma
proporción en que el agua se precipita de nuevo desde la tierra hacia los mares (unos
45 000 km³ anuales). Ya en tierra firme, la evaporación de cuerpos acuáticos y la
transpiración de seres vivos contribuye a incrementar el total de vapor de agua en otros
74 000 km³ anuales. Las precipitaciones sobre tierra firme —con un valor medio de
119 000 km³ anuales— pueden volver a la superficie en forma de líquido —como lluvia—,
sólido —nieve o granizo—, o de gas, formando nieblas o brumas. El agua condensada
presente en el aire es también la causa de la formación del arco iris: La refracción de la luz
solar en las minúsculas partículas de vapor, que actúan como múltiples y pequeños prismas.
El agua de escorrentía suele formar cuencas, y los cursos de agua más pequeños suelen
unirse formando ríos. El desplazamiento constante de masas de agua sobre diferentes
terrenos geológicos es un factor muy importante en la conformación del relieve. Además, al
arrastrar minerales durante su desplazamiento, los ríos cumplen un papel muy importante
en el enriquecimiento del suelo. Parte de las aguas de esos ríos se desvían para su
aprovechamiento agrícola. Los ríos desembocan en el mar, depositando los sedimentos
arrastrados durante su curso, formando deltas. El terreno de estos deltas es muy fértil,
gracias a la riqueza de los minerales concentrados por la acción del curso de agua. El agua
puede ocupar la tierra firme con consecuencias desastrosas: Las inundaciones se producen
cuando una masa de agua rebasa sus márgenes habituales o cuando comunican con una
masa mayor —como el mar— de forma irregular. Por otra parte, y aunque la falta de
precipitaciones es un obstáculo importante para la vida, es natural que periódicamente
algunas regiones sufran sequías. Cuando la sequedad no es transitoria, la vegetación
desaparece, al tiempo que se acelera la erosión del terreno. Este proceso se denomina
desertización48 y muchos países adoptan políticas49 para frenar su avance. En 2007, la ONU
declaró el 17 de junio como el Día mundial de lucha contra la desertización y la sequía".50
El océano
El océano engloba la parte de la superficie terrestre ocupada por el agua marina. Se formó
hace unos 4000 millones de años cuando la temperatura de la superficie del planeta se
enfrió hasta permitir que el agua pasase a estado líquido. Cubre el 71 % de la superficie de
la Tierra. La profundidad media es de unos 4 km. La parte más profunda se encuentra en la
fosa de las Marianas alcanzando los 11 033 m. En los océanos hay una capa superficial de
agua templada (12º a 30 °C), que ocupa entre varias decenas de metros hasta los 400 o 500
metros. Por debajo de esta capa el agua está fría con temperaturas de entre 5º y –1 °C. El
agua está más cálida en las zonas templadas, ecuatoriales y tropicales, y más fría cerca de
los polos.
Contiene sustancias sólidas en disolución, siendo las más abundantes el sodio y el cloro
que, en su forma sólida, se combina para formar el cloruro de sodio o sal común y, junto
con el magnesio, el calcio y el potasio, constituyen cerca del 90 % de los elementos
disueltos en el agua de mar.
El océano está dividido por grandes extensiones de tierra que son los continentes y grandes
archipiélagos en cinco partes que, a su vez, también se llaman océanos: océano Antártico,
océano Ártico, océano Atlántico, océano Índico y océano Pacífico.
Se llama mar a una masa de agua salada de tamaño inferior al océano. Se utiliza también el
término para designar algunos grandes lagos.
Mareas
Las mareas son movimientos cíclicos de las grandes masas de agua causadas por la fuerza
gravitatoria lunar y el sol, en conjunción con los océanos. Las mareas se deben a
movimientos de corrientes de grandes masas de agua, como mares, que oscilan en un
margen constante de horas. La marea se refleja perceptiblemente en una notable variación
de la altura del nivel del mar —entre otras cosas— originado por las posiciones relativas
del Sol y la Luna en combinación con el efecto de la rotación terrestre y la batimetría local.
La franja de mar sometida a estos cambios —expuesta en bajamar y cubierta en pleamar—
se denomina zona entre mareas y representa un nicho ecológico de gran valor.
El agua dulce en la naturaleza se renueva gracias a la atmósfera que dispone de 12 900 km³
de vapor de agua. Sin embargo, se trata de un volumen dinámico que constantemente se
está incrementando en forma de evaporación y disminuyendo en forma de precipitaciones,
estimándose el volumen anual en forma de precipitación o agua de lluvia entre 113 500 y
120 000 km³ en el mundo. Estos volúmenes suponen la parte clave de la renovación de los
recursos naturales de agua dulce. En los países de clima templado y frío la precipitación en
forma de nieve supone una parte importante del total.51
El 68,7 % del agua dulce existente en el mundo está en los glaciares y mantos de hielo. Sin
embargo, en general, no se consideran recursos hídricos por ser inaccesibles (Antártida,
Ártico y Groenlandia). En cambio los glaciares continentales son básicos en los recursos
hídricos de muchos países.51
Las aguas superficiales engloban los lagos, embalses, ríos y humedales suponiendo
solamente el 0,3 % del agua dulce del planeta, sin embargo representan el 80 % de las
aguas dulces renovables anualmente de allí su importancia.51
También el agua subterránea dulce almacenada, que representa el 96 % del agua dulce no
congelada de la Tierra, supone un importante recurso. Según Morris los sistemas de aguas
subterráneas empleados en abastecimiento de poblaciones suponen entre un 25 y un 40 %
del agua potable total abastecida. Así la mitad de las grandes megalópolis del mundo
dependen de ellas para su consumo. En las zonas donde no se dispone de otra fuente de
abastecimiento representa una forma de abastecimiento de calidad a bajo coste.51
La mayor fuente de agua dulce del mundo adecuada para su consumo es el Lago Baikal, de
Siberia, que tiene un índice muy reducido en sal y calcio y aún no está contaminado.52
Las diversas funciones que un organismo puede realizar —según su complejidad celular—
determinan que la cantidad de agua varíe de un organismo a otro. Un organismo unicelular
como Escherichia coli contiene alrededor de un 70 % de agua, un cuerpo humano entre un
60 y 70 %, una planta puede reunir hasta un 90 % de agua, y el porcentaje de agua de una
medusa adulta oscila entre un 94 y un 98 %.
Formas de vida acuática. Circulación vegetal
Las aguas están llenas de vida. Al parecer, las primeras formas de vida aparecieron en el
agua,54 que en la actualidad no solo es el hábitat de todas las especies de peces y también a
algunos mamíferos y anfibios. El agua es también esencial para el kelp, el plancton y las
algas, que son la base de la cadena trófica submarina, y provee por tanto no solo el medio
sino el sustento de toda la fauna marina.
Los animales acuáticos deben obtener oxígeno para respirar, extrayéndolo del agua de
diversas maneras. Los grandes mamíferos como las ballenas conservan la respiración
pulmonar, tomando el aire fuera del agua y conteniendo la respiración al sumergirse. Los
peces, sin embargo, utilizan las agallas para extraer el oxígeno del agua en vez de
pulmones. Algunas especies como los dipnoos conservan ambos sistemas respiratorios.
Otras especies marinas pueden absorber el oxígeno mediante respiración cutánea. El
arrecife de coral se ha calificado en ocasiones como "el animal vivo más grande del
mundo", y con sus más de 2600 km de extensión es posible verlo desde el espacio.
Agua cayendo.
La resolución fue adoptada a iniciativa de Bolivia, tras 15 años de debates, con el voto
favorable de 122 países y 44 abstenciones. La Asamblea de Naciones Unidas se mostró
“profundamente preocupada porque aproximadamente 884 millones de personas carecen de
acceso al agua potable y más de 2600 millones de personas no tienen acceso al saneamiento
básico, y alarmada porque cada año fallecen aproximadamente 1,5 millones de niños
menores de 5 años y se pierden 443 millones de días lectivos a consecuencia de
enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento”. La adopción de esta resolución
estuvo precedida de una activa campaña liderada por el presidente del Estado Plurinacional
de Bolivia, Evo Morales Ayma56
Agua para beber: necesidad del cuerpo humano
Una cantidad ordinaria para distintas personas es de un 1 mililitro de agua por cada
caloría de comida. La mayor parte de esta cantidad ya está contenida en los alimentos
preparados"
La última referencia ofrecida por este mismo organismo habla de 2,7 litros de agua diarios
para una mujer y 3,7 litros para un hombre, incluyendo el consumo de agua a través de los
alimentos.65 Naturalmente, durante el embarazo y la lactancia la mujer debe consumir más
agua para mantenerse hidratada. Según el Instituto de Medicina —que recomienda una
media de 2,2 litros/día para una mujer, y 3,0 litros/día para un varón— una mujer
embarazada debe consumir 2,4 litros, y hasta 3 litros durante la lactancia, considerada la
gran cantidad de líquido que se pierde durante la cría.66 También se señala que
normalmente, alrededor de un 20 % del agua se absorbe con la comida, mientras el resto se
adquiere mediante el consumo de agua y otras bebidas.
El agua se expulsa del cuerpo de muy diversas formas: a través de la orina, las heces, en
forma de sudor, o en forma de vapor de agua, por exhalación del aliento. Una persona
enferma, o expuesta directamente a fuentes de calor, perderá mucho más líquido, por lo que
sus necesidades de consumo también aumentarán.
Una niña con una botella de agua en África donde la diarrea es frecuente en los niños. La
escasez de agua y la deficiente infraestructura causan más de 5 millones de muertes al año
por consumo de agua contaminada.
El agua de boca es uno de los principales transmisores de microorganismos causantes de
enfermedades, principalmente bacterias, virus y protozoos intestinales. Las grandes
epidemias de la humanidad han prosperado por la contaminación del agua de boca. Por
referencias se conoce que se recomendaba hervir el agua desde quinientos años antes de
nuestra era.67
Actualmente en los países desarrollados están prácticamente controlados los problemas que
planteaban las aguas contaminadas. Los procesos de filtración y desinfección mediante
cloro a los que se somete al agua antes del consumo humano se han impuesto en el siglo
XX y se estima que son los causantes del 50 % de aumento de la expectativa de vida de los
países desarrollados en el siglo pasado. La cloración y filtración del agua fue considerada
por la revista Life probablemente el más importante progreso de salud pública del milenio.
El cloro es el material más usado como desinfectante del agua. La hipótesis más aceptada
de cómo actúa y destruye el cloro estos microorganismos patógenos es que produce
alteraciones físicas, químicas y bioquímicas en la membrana o pared protectora de las
células ocasionando el fin de sus funciones vitales.67
El cloro puede resultar irritante para las mucosas y la piel por ello su utilización está
estrictamente vigilada. La proporción usada varía entre 1ppm cuando se trata de purificar el
agua para su consumo, y entre 1-2 ppm para la preparación de agua de baño. La aplicación
inadecuada de componentes químicos en el agua puede resultar peligroso. La aplicación de
cloro como desinfectante comenzó en 1912 en los Estados Unidos. Al año siguiente
Wallace y Tiernan diseñaron unos equipos que podían medir el cloro gas y formar una
solución concentrada que se añadía al agua a tratar. Desde entonces la técnica de cloración
ha seguido progresando. Además de su capacidad destructora de gérmenes, su capacidad
oxidante es muy grande y su acción también es muy beneficiosa en la eliminación del
hierro, manganeso, sulfhídricos, sulfuros y otras sustancias reductoras del agua. Muchos
países en sus normativas establecen desinfecciones mediante cloro y exigen el
mantenimiento de una determinada concentración residual de desinfectante en sus redes de
tuberías de distribución de agua. A veces se emplea cloraminas como desinfectante
secundario para mantener durante más tiempo una determinada concentración de cloro en el
sistema de abastecimiento de agua potable.68
En la superficie de la Tierra hay 1 386 000 000 km³ de agua,69 de toda esa cantidad, el 3 %
es dulce,y de ese 3 % cerca del 70 % se encuentra en los casquetes polares y 30 % es
subterránea,70 quedando el 0,3 % para el consumo humano, de ese 0,3 el 98 % se encuentra
en lagos y pantanos, donde no toda la gente tiene acceso a ellos71 (30 % en los Grandes
Lagos de África, 21 % en los Grandes Lagos y 20 % en el Baikal), el 2 % es transportada
por los ríos72 donde el 70 %73 de sus suministros es aprovechado por el riego,74 dejando
aproximadamente75 el 0,00060 % solo para el consumo humano.76
El agua adecuada para el consumo humano se llama agua potable, el agua que no reúne las
condiciones adecuadas para su consumo puede ser potabilizada mediante filtración o
mediante otros procesos fisicoquímicos.
La población mundial ha pasado de 2630 millones en 1950 a 6671 millones en 2008. En
este periodo (de 1950 a 2010) la población urbana ha pasado de 733 millones a 3505
millones. Es en los asentamientos humanos donde se concentra el uso del agua no agrícola
y donde se contraen la mayoría de las enfermedades relacionadas con el agua.77
Ante la dificultad de disponer de agua potable para consumo humano en muchos lugares
del planeta, se ha consolidado un concepto intermedio, el agua segura como el agua que no
contiene bacterias peligrosas, metales tóxicos disueltos, o productos químicos dañinos a la
salud, y es por lo tanto considerada segura para beber, por tanto se emplea cuando el
suministro de agua potable está comprometido. Es un agua que no resulta perjudicial para
el ser humano, aunque no reúna las condiciones ideales para su consumo.
Por diversos motivos, la disponibilidad del agua resulta problemática en buena parte del
mundo, y por ello se ha convertido en una de las principales preocupaciones de gobiernos
en todo el mundo. Actualmente, se estima que alrededor de mil millones78 de personas
tienen un deficiente acceso al agua potable. Esta situación se agrava por el consumo de
aguas en malas condiciones, que favorece la proliferación de enfermedades y brotes
epidémicos. Muchos de los países reunidos en Evian en la XXIXª conferencia del G-8 se
marcaron 2015 como fecha límite para conseguir el acceso universal a agua en mejores
condiciones en todo el mundo.79 Incluso si se lograse este difícil objetivo, se calcula que
aún quedaría alrededor de 500 millones sin acceso al agua potable, y más de mil millones
carecerían de un adecuado sistema de saneamiento. La mala calidad el agua y el
saneamiento irregular afectan gravemente el estado sanitario de la población: solo el
consumo de agua contaminada causa 5 000 000 de muertes al año, según informes80 de las
Naciones Unidas, que declararon 2005-2015 la "Década de la acción". La OMS estima que
la adopción de políticas de agua segura podría evitar la muerte de 1 400 000 niños al año,
víctimas de diarrea.81 82 50 países, que reúnen a casi un tercio de la población mundial,
carecen de un adecuado suministro de agua,83 y 17 de ellos extraen anualmente más agua de
sus acuíferos de la que puede renovarse naturalmente.84 La contaminación, por otra parte,
no solo contamina el agua de ríos y mares, sino los recursos hídricos subterráneos que
sirven de abastecimiento del consumo humano.85
Además de precisar los seres humanos el agua para su existencia precisan del agua para su
propio aseo y la limpieza. Se ha estimado que los humanos consumen «directamente o
indirectamente» alrededor de un 54 % del agua dulce superficial disponible en el mundo.
Este porcentaje se desglosa en:
"La época del agua fácil ya terminó... Desde hace 50 años las políticas del agua en todo el
mundo consistieron en aportar siempre más agua. Tenemos que entrar en políticas de
regulación de la demanda"95
Debido a que la cantidad de agua dulce es equivalente al 2,5-2,75 % del agua total en la
superficie terrestre, es necesario hacer un uso responsable del agua que se obtiene de los
lagos, manantiales y mares. Es por eso que se ha vuelto más necesaria la implementación
de hábitos que ayuden a aprovechar mejor este valioso recurso, entre los cuales se pueden
mencionar:
El agua en la agricultura
La mayor parte del agua se destina a la agricultura, y es utilizada para irrigar los cultivos.
La agricultura es la actividad que más agua demanda, datos de la UNESCO dicen que
menos del 20 % de este total llega a la planta; el resto es un inmenso desperdicio que,
además, transporta residuos con sustancias tóxicas que inevitablemente van a parar a los
ríos.36 La relación directa entre recursos hídricos y producción de alimentos es crítica por
tanto para una población humana en constante crecimiento.96 La irrigación absorbe hasta el
90 % de los recursos hídricos de algunos países en desarrollo.97 La agricultura es un sistema
de producción tan antiguo que se ha sabido adaptar a los diferentes regímenes hídricos de
cada país: Así, en zonas donde se den abundantes precipitaciones suelen realizarse cultivos
de secano, mientras que en zonas más secas son comunes los cultivos de regadío. Más
recientemente, y en entornos más adversos, como el desierto se ha experimentado con
nuevas formas de cultivo, centradas en minimizar el consumo de agua. En la actualidad una
de las vertientes más activas de la investigación genética intenta optimizar las especies que
el hombre usa como alimento. También se ha empezado a hablar de agricultura espacial98
para referirse a los experimentos destinados a difundir la agricultura por otros planetas.
Actualmente la agricultura supone una importante presión sobre las masas naturales de
agua, tanto en cantidad como en calidad. Así, el agua que precisan los regadíos supone una
disminución de los caudales naturales de los ríos y un descenso de los niveles de las aguas
subterráneas que ocasionan un efecto negativo en los ecosistemas acuáticos. Por ejemplo,
en España se riegan 3,4 millones de hectáreas que supone el 7 % de la superficie nacional y
emplea el 80 % de los recursos hídricos disponibles.99
La industria precisa el agua para múltiples aplicaciones, para calentar y para enfriar, para
producir vapor de agua o como disolvente, como materia prima o para limpiar. La mayor
parte, después de su uso, se elimina devolviéndola nuevamente a la naturaleza. Estos
vertidos, a veces se tratan, pero otras el agua residual industrial vuelve al ciclo del agua sin
tratarla adecuadamente. La calidad del agua de muchos ríos del mundo se está deteriorando
y está afectando negativamente al medio ambiente acuático por los vertidos industriales de
metales pesados, sustancias químicas o materia orgánica.100 También se puede producir una
contaminación indirecta: residuos sólidos pueden llevar agua contaminada u otros líquidos,
el lixiviado, que se acaban filtrando al terreno y contaminando acuíferos si los residuos no
se aíslan adecuadamente.101
Los mayores consumidores de agua para la industria en el año 2000 fueron: Estados Unidos
220,7 km³; China 162 km³; Federación Rusa 48,7 km³; India 35,2 km³; Alemania 32 km³;
Canadá 31,6 km³ y Francia 29,8 km³. En los países de habla hispana, España 6,6 km³;
México 4,3 km³; Chile 3,2 km³ y Argentina 2,8 km³.102
En la industria nuclear, el agua puede ser usada como moderador nuclear. En un reactor de
agua a presión, el agua actúa como refrigerante y moderador. Esto aumenta la eficacia del
sistema de seguridad pasivo de la central nuclear, ya que el agua ralentiza la reacción
nuclear, manteniendo la reacción en cadena.
Procesamiento de alimentos
Los solutos que se encuentran en el agua, tales como las sales y los azúcares, afectan las
propiedades físicas del agua y también alteran el punto de ebullición y de congelación del
agua. Un mol de sacarosa (azúcar) aumenta el punto de ebullición del agua a 0,52 °C, y un
mol de cloruro de sodio aumenta el punto de ebullición a 1,04 °C a la vez que disminuye
del mismo modo el punto de congelamiento del agua.104 Los solutos del agua también
afectan la actividad de esta, y a su vez afectan muchas reacciones químicas y el crecimiento
de microorganismos en los alimentos.105 Se denomina actividad del agua a la relación que
existe entre la presión de vapor de la solución y la presión de vapor de agua pura.104 Los
solutos en el agua disminuyen la actividad acuosa, y es importante conocer esta
información debido a que la mayoría del crecimiento bacteriano cesa cuando existen
niveles bajos de actividad acuosa.105 El crecimiento de microbios no es el único factor que
afecta la seguridad de los alimentos, también existen otros factores como son la
preservación y el tiempo de expiración de los alimentos.
Otro factor crítico en el procesamiento de alimentos es la dureza del agua, ya que esta
puede afectar drásticamente la calidad de un producto a la vez que ejerce un papel en las
condiciones de salubridad. La dureza del agua mide la concentración de compuestos
minerales que hay en una determinada cantidad de agua, especialmente carbonato de calcio
y magnesio.104 La dureza del agua se clasifica en:
La dureza del agua puede ser alterada o tratada mediante el uso de un sistema químico de
intercambio iónico. El nivel de pH del agua se ve alterado por su dureza, jugando un papel
crítico en el procesamiento de alimentos. Por ejemplo, el agua dura impide la producción
eficaz de bebidas cristalinas. La dureza del agua también afecta la salubridad; de hecho,
cuando la dureza aumenta, el agua pierde su efectividad desinfectante.104
Aplicaciones químicas
Las reacciones orgánicas generalmente se tiemplan con agua o con una solución acuosa que
puede estar compuesta por ácido, por una base o por un tampón químico. El agua es
generalmente eficaz para eliminar sales inorgánicas. En las reacciones inorgánicas el agua
es un solvente común, debido a que no disuelve los reactivos en su totalidad, también es
anfótera (puede reaccionar en su estado ácido y base) y nucleófila. Sin embargo, estas
propiedades a veces son deseadas. También se ha observado que el agua causa una
aceleración en la reacción de Diels-Alder. Los fluidos supercríticos están siendo
investigados en la actualidad, ya que el agua supercrítica (saturada en oxígeno) hace
combustión en los contaminantes de manera eficiente.
El agua es descrita muchas veces como el solvente universal, porque disuelve muchos de
los compuestos conocidos. Sin embargo no llega a disolver todos los compuestos.
Las propiedades del agua son esenciales para todos los seres vivientes, su capacidad como
solvente le convierte en un componente necesario de los fluidos vitales como el citoplasma
de la sangre, la savia de las plantas, entre otros.107 De hecho, el citoplasma está compuesto
en un 90 % de agua, las células vivas tienen un 60 a 90 % de agua, y las células inactivas de
un 10 % a un 20 %.108
Otros usos
Cuando se utiliza el agua para apagar incendios se debe considerar el riesgo de una
explosión de vapor, ya que puede ocurrir cuando se la utiliza en espacios reducidos y en
fuegos sobrecalentados. También se debe tomar en cuenta el peligro de una explosión de
hidrógeno, que ocurre cuando ciertas sustancias, como metales o el grafito caliente,
descomponen en el agua produciendo hidrógeno.
Deportes y diversión
Los humanos utilizan el agua para varios propósitos recreativos, entre los cuales se
encuentran la ejercitación y la práctica de deportes. Algunos de estos deportes incluyen la
natación, el esquí acuático, la navegación, el surf y el salto. Existen además otros deportes
que se practican sobre una superficie de hielo como el hockey sobre hielo, y el patinaje
sobre hielo.
Las riberas de los lagos, las playas, y los parques acuáticos son lugares populares de
relajación y diversión. Algunas personas consideran que el sonido del flujo del agua tiene
un efecto tranquilizante. Otras personas tienen acuarios o estanques con peces y vida
marina por diversión, compañía, o para exhibirlos. Los humanos también practican deportes
de nieve como el esquí o el snowboarding. También se utiliza para juegos de pelea
mediante el lanzamiento de bolas de nieve, globos de agua, e inclusive con el uso de
pistolas de agua. Otra de las aplicaciones del agua es para decorar lugares públicos o
privados con la construcción de fuentes o surtidores de agua.
El 7 de abril de 1795, el gramo fue definido en Francia como "el peso absoluto de un
volumen de agua pura igual a un cubo de la centésima parte de un metro, a la temperatura
de fusión del hielo".109 Por motivos prácticos, se popularizó una medida mil veces mayor de
referencia para los metales y otros sólidos. El trabajo encargado era por tanto calcular con
precisión la masa de un litro de agua. A pesar del hecho de que la propia definición de
gramo especificaba los 0 °C —un punto de temperatura muy estable— los científicos
prefirieron redefinir el estándar y realizar sus mediciones en función de la densidad más
estable, es decir, alrededor de los 4 °C.110
La escala de temperaturas Kelvin del SI se basa en el punto triple del agua, definido
exactamente como 273,16 K (0,01 °C). La escala Kelvin es una evolución más desarrollada
de la Celsius, que está definida tan solo por el punto de ebullición (=100 °C) y el punto de
fusión (=0 °C) del agua. El agua natural se compone principalmente de isótopos hidrógeno-
1 y oxígeno-16, pero hay también una pequeña cantidad de isótopos más pesados como
hidrógeno-2 (deuterio). La cantidad de óxidos de deuterio del agua pesada es también muy
reducida, pero afecta enormemente a las propiedades del agua. El agua de ríos y lagos suele
tener menos deuterio que el agua del mar. Por ello, se definió un estándar de agua según su
contenido en deuterio: El VSMOV, o Estándar de Viena Agua del Océano Promedio.
La Asamblea General de la ONU estableció en el año 2000 ocho objetivos para el futuro
(Objetivos de Desarrollo del Milenio). Entre ellos estaba el que los países se esforzasen en
invertir la tendencia de pérdida de recursos medioambientales, pues se reconocía la
necesidad de preservar los ecosistemas, esenciales para mantener la biodiversidad y el
bienestar humano, pues de ellos depende la obtención de agua potable y alimentos.113
Equipos de filtrado en una Planta de tratamiento de aguas potable. Se trata de equipos que
permiten tratar un elevado caudal y que se autolimpian automáticamente. Los filtros suelen
estar compuestos por distintas capas de arena.
El agua destinada al consumo humano es la que sirve para beber, cocinar, preparar
alimentos u otros usos domésticos. Cada país regula por ley la calidad del agua destinada al
consumo humano. La ley europea protege «la salud de las personas de los efectos adversos
derivados de cualquier tipo de contaminación de las aguas destinadas al consumo humano
garantizando su salubridad y limpieza» y por ello no puede contener ningún tipo de
microorganismo, parásito o sustancia, en una cantidad o concentración que pueda suponer
un peligro para la salud humana. Así debe estar totalmente exenta de las bacterias
Escherichia coli y Enterococcus, y la presencia de determinadas sustacias químicas no
puede superar ciertos límites, como tener menos de 50 miligramos de nitratos por litro de
agua o menos de 2 miligramos de cobre y otras sustancias químicas.114
El agua residual, también llamada negra o fecal, es la que usada por el hombre ha quedado
contaminada. Lleva en suspensión una combinación de heces fecales y orina, de las aguas
procedentes del lavado con detergentes del cuerpo humano, de su vestimenta y de la
limpieza, de desperdicios de cocina y domésticos, etc. También recibe ese nombre los
residuos generados en la industria. En la depuración se realizan una serie de tratamientos en
cadena. El primero denominado pretratamiento separa los sólidos gruesos mediante rejas,
desarenadores o separadores de grasas. Después un tratamiento denominado primario
separa mediante una sedimentación física los sólidos orgánicos e inorgánicos
sedimentables.
La política del agua es la política diseñada para asignar, distribuir y administrar los
recursos hídricos y el agua.117 La disponibilidad de agua potable per cápita ha ido
disminuyendo debido a varios factores como la contaminación, la sobrepoblación, el riego
excesivo, el mal uso118 y el creciente ritmo de consumo.119 Por esta razón, el agua es un
recurso estratégico para el mundo y un importante factor en muchos conflictos
contemporáneos.120 Indudablemente, la escasez de agua tiene un impacto en la salud121 y la
biodiversidad.122
Desde 1990, 1,6 miles de millones de personas tienen acceso a una fuente de agua
potable.[21] Se ha calculado que la proporción de gente en los países desarrollados con
acceso a agua segura ha mejorado del 30 % en 19707 al 71 % en 1990, y del 79 % en el
2000 al 84 % en el 2004. Se pronostica que esta tendencia seguirá en la misma dirección los
próximos años.8 Uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de los países
miembros de las Naciones Unidas es reducir al 50 % la proporción de personas sin acceso
sostenible a fuentes de agua potable y se estima que la meta será alcanzada en el 2015.123
La ONU pronostica que el gasto necesario para cumplir dicho objetivo será de
aproximadamente 50 a 102 miles de millones de dólares.124
Según un reporte de las Naciones Unidas del año 2006, «a nivel mundial existe suficiente
agua para todos», pero el acceso ha sido obstaculizado por la corrupción y la mala
administración.125
Estas son algunas de las organizaciones que respaldan la protección del agua: International
Water Association (IWA), WaterAid, Water 1st, y American Water Resources Association.
También existen varios convenios internacionales relacionados con el agua como: la
Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), el
Convenio Internacional para prevenir la contaminación por los Buques, la Convención de
las Naciones Unidas sobre el Derecho del mar, el Convenio de Ramsar, y el Convenio del
Agua. El Día Mundial del Agua se celebra el 22 de marzo127 y el Día Mundial del Océano
se celebra el 8 de junio.
Algunos cultos emplean agua especialmente preparada para propósitos religiosos, como el
agua bendita de algunas denominaciones cristianas o el amrita en el sijismo y el hinduismo.
Muchas religiones también consideran que algunas fuentes o cuerpos de agua son sagrados
o por lo menos favorecedores; y algunos ejemplos incluyen: la ciudad de Lourdes de
acuerdo con el catolicismo, el río Jordán (al menos simbólicamente) en algunas iglesias
cristianas, el pozo de Zamzam en el islam, y el río Ganges en el hinduismo y otros cultos de
la región. Muchos etnólogos, como Frazer, han subrayado el papel purificador del agua.129
Usualmente se cree que el agua tiene poderes espirituales. En la mitología celta, Sulis es la
diosa de las aguas termales; en el hinduismo, el Ganges es personificado por una diosa, y
según los textos Vedas la diosa hindú Sárasuati representa al río del mismo nombre. El
agua es también en el vishnuísmo uno de los cinco elementos básicos o mahābhūta, entre
los que constan: el fuego, la tierra, el espacio y el aire. Alternativamente, los dioses pueden
ser considerados patrones de fuentes, ríos o lagos. De hecho, en la mitología griega y
romana, Peneo era el dios río, uno de los tres mil ríos o a veces incluido entre las tres mil
Oceánidas. En el islam el agua no es solo la fuente de vida, pero cada vida está compuesta
de agua: «¿Y que sacamos del agua a todo ser viviente?».130 131
En cuanto a la filosofía, podemos encontrar a Tales de Mileto, uno de los siete sabios
griegos, que afirmó que el agua era la sustancia última, el Arjé, del cosmos, de donde todo
está conformado por el agua. Empédocles, un filósofo de la antigua Grecia, sostenía la
hipótesis de que el agua es uno de los cuatro elementos clásicos junto al fuego, la tierra y el
aire, y era considerada la sustancia básica del universo o ylem. Según la teoría de los cuatro
humores, el agua está relacionada con la flema. En la filosofía tradicional china el agua es
uno de los cinco elementos junto a la tierra, el fuego, la madera, y el metal.
El agua es inodora, incolora, e insípida, es decir, no tiene un olor propio, no tiene color ni sabor. Su
importancia reside en que casi la totalidad de los procesos químicos que suceden en la naturaleza,
no solo en organismos vivos sino también en la superficie no organizada de la tierra, así como los
que se llevan a cabo en laboratorios y en la industria, tienen lugar entre sustancias disueltas en
agua.
Entre las moléculas de agua se establecen enlaces por puentes de hidrógeno debido a la
formación de dipolos electrostáticos que se originan al situarse un átomo de hidrógeno entre dos
átomos más electronegativos, en este caso de oxígeno. El oxígeno, al ser más electronegativo que
el hidrógeno, atrae más, hacia éste, los electrones compartidos en los enlaces covalentes con el
hidrógeno, cargándose negativamente, mientras los átomos de hidrógeno se cargan
positivamente, estableciéndose así dipolos eléctricos. Los enlaces por puentes de hidrógeno son
enlaces por fuerzas de van der Waals de gran magnitud, aunque son unas 20 veces más débiles
que los enlaces covalentes.
Los enlaces por puentes de hidrógeno entre las moléculas del agua pura son responsables de la
dilatación del agua al solidificarse, es decir, su disminución de densidad cuando se congela. En
estado sólido, las moléculas de agua se ordenan formando tetraedros, situándose en el centro de
cada tetraedro un átomo de oxígeno y en los vértices dos átomos de hidrógeno de la misma
molécula y otros dos átomos de hidrógeno de otras moléculas que se enlazan electrostáticamente
por puentes de hidrógeno con el átomo de oxígeno. La estructura cristalina resultante es muy
abierta y poco compacta, menos densa que en estado líquido. El agua tiene una densidad máxima
de 1 g/cm³ cuando está a una temperatura de 4 °C, característica especialmente importante en la
naturaleza que hace posible el mantenimiento de la vida en medios acuáticos sometidos a
condiciones exteriores de bajas temperaturas.
La dilatación del agua al solidificarse también tiene efectos de importancia en los procesos
geológicos de erosión. Al introducirse agua en grietas del suelo y congelarse posteriormente, se
originan tensiones que rompen las rocas.
Disolvente
El agua es descrita muchas veces como el solvente universal, porque disuelve muchos de los
compuestos sólidos, acuosos y gaseosos conocidos. Sin embargo, no lo es (aunque es tal vez lo
más cercano), porque no disuelve a todos los compuestos y, de hacerlo, no sería posible construir
ningún recipiente para contenerla.
El agua es un disolvente polar, más polar, por ejemplo, que el etanol. Como tal, disuelve bien
sustancias iónicas y polares, como la sal de mesa (cloruro de sodio). No disuelve, de manera
apreciable, sustancias fuertemente apolares o “NO POLARES”, como el azufre en la mayoría de sus
formas alotrópicas, además, es inmiscible con disolventes apolares, como el hexano. Esta cualidad
es de gran importancia para la vida.
En las disoluciones iónicas, los iones de las sales orientan, debido al campo eléctrico que crean a
su alrededor, a los dipolos del agua, quedando "atrapados" y recubiertos de moléculas de agua en
forma de iones hidratados o solvatados.
Algunas sustancias, sin embargo, no se mezclan bien con el agua, incluyendo aceites y otras
sustancias hidrofóbicas. Membranas celulares, compuestas de lípidos y proteínas, aprovechan esta
propiedad para controlar las interacciones entre sus contenidos químicos y los externos, lo que se
facilita, en parte, por la tensión superficial del agua.
Arrojo de basura al agua (bolsas, botellas, maderas, restos de comida, sustancias líquidas ácidas,
etc), que con el tiempo se desintegra.
Derrames petroleros: grandes accidentes sobre una plataforma petrolera que derraman
petróleo y toxinas en el mar/océano.
Degradación de los naufragios: El rescate de pecios es importante, ya que con el tiempo, los
aviones y barcos sumergidos en el agua se degradan y contaminan el agua. Una idea muy buena
para rescatar pecios sería destruyéndolos y llevarlos a la superficie de a pedazos (para que no sean
tan pesados), pero es inaceptable dejarlos en el fondo.
Polaridad
Las moléculas de agua son muy polares, puesto que hay una gran diferencia de electronegatividad
entre el hidrógeno y el oxígeno. Los átomos de oxígeno son mucho más electronegativos (atraen
más a los electrones) que los de hidrógeno, lo que dota a los dos enlaces de una fuerte polaridad
eléctrica, con un exceso de carga negativa del lado del oxígeno, y de carga positiva del lado del
hidrógeno. Los dos enlaces no están opuestos, sino que forman un ángulo de 104,45° debido a la
hibridación del átomo de oxígeno así que, en conjunto, los tres átomos forman una molécula
angular, cargado negativamente en el vértice del ángulo, donde se ubica el oxígeno y,
positivamente, en los extremos de la molécula, donde se encuentran los hidrógenos. Este hecho
tiene una importante consecuencia, y es que las moléculas de agua se atraen fuertemente,
adhiriéndose por donde son opuestas las cargas. En la práctica, un átomo de hidrógeno sirve como
puente entre el átomo de oxígeno al que está unido covalentemente y el oxígeno de otra
molécula. La estructura anterior se denomina enlace de hidrógeno o puente de hidrógeno.
El hecho de que las moléculas de agua se adhieran electrostáticamente, a su vez modifica muchas
propiedades importantes de la sustancia que llamamos agua, como la viscosidad dinámica, que es
muy grande, o los puntos (temperaturas) de fusión y ebullición o los calores de fusión y
vaporización, que se asemejan a los de sustancias de mayor masa molecular.
Cohesión
La cohesión es la propiedad por la que las moléculas de agua se atraen entre sí. Debido a esta
interacción se forman cuerpos de agua por adhesión de moléculas de agua, las gotas.
Los puentes de hidrógeno mantienen las moléculas de agua fuertemente unidas, formando una
estructura compacta que la convierte en un líquido casi incompresible. Al no poder comprimirse
puede funcionar en algunos animales como un esqueleto hidrostático, como ocurre en algunos
gusanos perforadores capaces de agujerear la roca mediante la presión generada por sus líquidos
internos. Estos puentes se pueden romper fácilmente con la llegada de otra molécula con un polo
negativo o positivo dependiendo de la molécula, o, con el calor.
Adhesión
El agua, por su gran potencial de polaridad, cuenta con la propiedad de la adhesión, es decir, el
agua generalmente es atraída y se mantiene adherida a otras superficies.
Tensión superficial
Imagen del efecto que produce al caer una gota de agua en la superficie del líquido.
Por su misma propiedad de cohesión, el agua tiene una gran atracción entre las moléculas de su
superficie, creando tensión superficial. La superficie del líquido se comporta como una película
capaz de alargarse y al mismo tiempo ofrecer cierta resistencia al intentar romperla; esta
propiedad contribuye a que algunos objetos muy ligeros floten en la superficie del agua aun
siendo más densos que esta.
Debido a su elevada tensión superficial, algunos insectos pueden estar sobre ella sin sumergirse e,
incluso, hay animales que corren sobre ella, como el basilisco. También es la causa de que se vea
muy afectada por fenómenos de capilaridad.
Las gotas de agua son estables también debido a su alta tensión superficial. Esto se puede ver
cuando pequeñas cantidades de agua se ponen en superficies no solubles, como el vidrio, donde el
agua se agrupa en forma de gotas.
Acción capilar
Cuando se introduce un capilar en un recipiente con agua, ésta asciende espontáneamente por el
capilar como si trepase "agarrándose" por las paredes, hasta alcanzar un nivel superior al del
recipiente, donde la presión que ejerce la columna de agua se equilibra con la presión capilar. A
este fenómeno se debe, en parte, la ascensión de la savia bruta, desde las raíces hasta las hojas, a
través de los vasos leñosos.
Calor específico
Esta propiedad también se encuentra en relación directa con la capacidad del agua para formar
puentes de hidrógeno intermoleculares. El agua puede absorber grandes cantidades de calor que
es utilizado para romper los puentes de hidrógeno, por lo que la temperatura se eleva muy
lentamente. El calor específico del agua se define como la cantidad de energía necesaria para
elevar la temperatura, en un grado Celsius, a un gramo de agua en condiciones estándar y es de 1
cal/°C•g, que es igual a 4,1840 J/K•g.
Esta propiedad es fundamental para los seres vivos (y la Biosfera en general) ya que gracias a esto,
el agua reduce los cambios bruscos de temperatura, siendo un regulador térmico muy bueno. Un
ejemplo de esto son las temperaturas tan suaves que hay en las zonas costeras, que son
consecuencias de estas propiedad. También ayuda a regular la temperatura de los animales y las
células permitiendo que el citoplasma acuoso sirva de protección ante los cambios de
temperatura. Así se mantiene la temperatura constante.
Para evaporar el agua se necesita mucha energía. Primero hay que romper los puentes y
posteriormente dotar a las moléculas de agua de la suficiente energía cinética para pasar de la
fase líquida a la gaseosa. Para evaporar un gramo de agua se precisan 540 calorías, a una
temperatura de 20 °C.
Presenta un punto de ebullición de 100 °C (373,15 K) a presión de 1 atmósfera (se considera como
estándar para la presión de una atmósfera la presión promedio existente al nivel del mar). El calor
latente de evaporación del agua a 100 °C es 540 cal/g (ó 2260 J/g).
Tiene un punto de fusión de 0 °C (273,15 K) a presión de 1 atm, sin embargo, nuevos estudios por
parte de un equipo de químicos de la Universidad de Utah (EE UU), han demostrado que el agua
no se fusiona completamente a 0 °C sino que es a -13 °C que el hielo se solidifica por completo.4 El
calor latente de fusión del hielo a 0 °C es 80 cal/g (ó 335 J/g). Tiene un estado de sobreenfriado
líquido a −25 °C.
La temperatura crítica del agua, es decir, aquella a partir de la cual no puede estar en estado
líquido independientemente de la presión a la que esté sometida, es de 374 °C y se corresponde
con una presión de 217,5 atmósferas.
Densidad
La densidad del agua líquida es muy estable y varía poco con los cambios de temperatura y
presión.
A la presión normal (1 atmósfera), el agua líquida tiene una mínima densidad a los 100 °C, donde
tiene 0,958 kg/L. Mientras baja la temperatura, aumenta la densidad (por ejemplo, a 90 °C tiene
0,965 kg/L) y ese aumento es constante hasta llegar a los 4,0 °C donde alcanza una densidad de 1
kg/L. A esa temperatura (4,0 °C) alcanza su máxima densidad (a la presión mencionada). A partir
de ese punto, al bajar la temperatura, la densidad comienza a disminuir, aunque muy lentamente,
hasta que a los 0 °C disminuye hasta 0,9999 kg/L. Cuando pasa al estado sólido (a 0 °C), ocurre una
brusca disminución de la densidad pasando de 0,9999 kg/L a 0,917 kg/L.
Cristalización
La cristalización es el proceso por el que el agua pasa de su estado líquido al sólido cuando la
temperatura disminuye de forma continua.
Otras propiedades
pH neutro.
Estudio Hidrobiológico
Documentar la variabilidad a corto y largo plazo de la calidad del agua por fenómenos naturales
o actividades humanas.
Evaluar las características hidráulicas del cauce del río y la evolución del caudal mediante
medidas de flujo. De esta manera, se puede establecer las variaciones de caudal que sufre el río a
lo largo de ciclo estacional y anual.
Destilación
Se llama agua destilada al agua que ha sido evaporada y posteriormente condensada. Al realizar
este proceso se eliminan casi la totalidad de sustancias disueltas y microorganismos que suele
contener el agua y el resultado es prácticamente la sustancia química pura H2O.
La coexistencia de las fases sólidas, líquidas y gaseosas pero, sobre todo, la presencia permanente
de agua líquida, es vital para comprender el origen y la evolución de la vida en la Tierra tal como
es. Sin embargo, si la posición de la Tierra en el Sistema Solar fuera más cercana o más alejada del
Sol, la existencia de las condiciones que permiten a las formas del agua estar presentes
simultáneamente serían menos probables.
Las teorías Gaia proponen que la vida se mantiene adecuada a las condiciones por sí misma al
afectar el ambiente de la Tierra.
Estado sólido
El agua glacial sometida a extremas temperaturas y presiones criogénicas adquiere una alta
capacidad de sublimación, al pasar de sólida a vapor por la acción energética de los elementos que
la integran —oxígeno e hidrógeno— y del calor atrapado durante su proceso de congelación-
expansión. Es decir, por su situación de confinamiento a grandes profundidades se deshiela
parcialmente, lo cual genera vapor a una temperatura ligeramente superior del helado entorno,
suficiente para socavar y formar cavernas en el interior de los densos glaciales. Estas grutas, que
además contienen agua proveniente de sistemas subglaciales, involucran a las tres fases actuales
del agua, donde al interactuar en un congelado ambiente subterráneo y sin la acción del viento se
transforman en el cuarto estado del agua: plasma semilíquido o gelatinoso.
Estado líquido
Cuando el agua está en estado líquido, al estar a mayor temperatura, aumenta la energía cinética
de las moléculas, por lo tanto el movimiento de las moléculas es mayor produciendo rotura en los
enlaces de hidrógeno quedando algunas moléculas sueltas y la mayoría unidas.
Estado gaseoso
Cuando el agua es gaseosa, la energía cinética es tal que se rompen todos los enlaces de
hidrógeno quedando todas las moléculas libres. El vapor de agua es tan invisible como el aire; el
vapor que se observa sobre el agua en ebullición o en el aliento emitido en aire muy frío, está
formado por gotas microscópicas de agua líquida en suspensión; lo mismo que las nubes.
El agua desionizada o desmineralizada es aquella a la cual se le han quitado los cationes, como los
de sodio, calcio, hierro, cobre y otros, y aniones como el carbonato, fluoruro, cloruro, etc.
mediante un proceso de intercambio iónico. Esto significa que al agua se le han quitado todos los
iones excepto el H+, o más rigurosamente H3O+ y el OH-, pero puede contener pequeñas
cantidades de impurezas no iónicas como compuestos orgánicos.
El agua desionizada es bastante agresiva con los metales, incluso con el acero inoxidable, por lo
tanto debe utilizarse plástico o vidrio para su almacenaje y manejo.
El agua destilada es aquella sustancia cuya composición se basa en la unidad de moléculas de H2O
y ha sido purificada o limpiada mediante destilación.
La potabilización del agua corriente así como el mercado del agua embotellada, hace que el uso de
agua destilada como bebida no sea más frecuente. No obstante, muchos fabricantes de bebidas la
usan como base de sus productos para asegurarse su pureza y buen sabor.
En muchos hogares es común el uso de filtros, como las resinas de intercambio iónico que le
quitan parte de los iones calcio y magnesio que "endurecen" el agua para potabilizarla o quitarle el
olor, pero la aparición de dispositivos domésticos de ósmosis inversa (como los usados en las
plantas desalinizadoras) ha permitido el consumo de agua mucho más pura y casi destilada. El
dispositivo doméstico que asegura un agua totalmente destilada al 100 % es la destiladora,1 si
bien no parece ser muy común en el mercado.
El agua potable que se suministra en las redes urbanas proviene de ríos y fuentes que también son
vías de desecho para la industria y la agricultura, por lo que contienen metales y microorganismos
nocivos. Para asegurar unos niveles de seguridad, es sometida a repetidos procesos mediante
ósmosis, ozono, ultravioletas y cloración. Es muy frecuente que existan grandes aportes de cloro
para asegurar su potabilidad. No obstante estos procesos, durante todo el recorrido por la red
hasta los domicilios el agua acumula todo tipo de residuos desde que fuera tratada en las plantas
potabilizadoras. A menudo se encuentran compuestos COV (compuestos orgánicos volátiles),
fluoruros y otras 75 000 especies diferentes de compuestos que no se eliminan mediante las
técnicas tradicionales de purificación, pero que prácticamente desaparecen al destilar el agua. La
presencia de compuestos como el boro2 ha sido denunciada en varias grandes ciudades, en
especial de los trihalometanos.3 4 5 La presencia de trihalometanos es polémica, porque aunque
se defienden unos niveles seguros en la ingesta de agua, se ha demostrado científicamente que
son muy peligrosos y cancerígenos al inhalarse en duchas, baños y otras actividades comunes.
La destilación también es una técnica aplicada para potabilizar el agua del mar. Es una técnica
costosa energéticamente. Común en misiones militares como en las recientes guerras del Golfo o
de Irak para abastecer a las tropas, se aplica también a barcos de propulsión nuclear al tener
acceso a una fuente de calor intensa y asequible usándola también como refrigerante del reactor
nuclear. En las plantas de desalinización para el consumo de la población civil es poco frecuente la
destilación ya que hacen falta cantidades importantes de energía. En vez de la destilación se usan
técnicas como la ósmosis inversa. Cabe mencionar que el escritor Alberto Vázquez-Figueroa se
apoyó en un equipo de ingenieros para desarrollar un sistema de ósmosis natural sin apenas gasto
energético, cuyas patentes han sido desarrolladas y ha sido probado con éxito.6 Actualmente ya
existen algunas desalinizadoras instaladas con este sistema, pero a pesar de la generosa
aproximación de sus creadores en la entrega de patentes, la presencia de sistemas que faciliten el
acceso al agua no se ha extendido por motivos políticos.7 De hecho las reservas subterráneas de
los países africanos con sequía son de las más grandes del mundo,8 pero no existen proyectos
para satisfacer las demandas de la población y evitar los cientos de miles de muertos cada año por
la sequía.