EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE N°1: La Iglesia, TIEMPO: 01 SEMANA
SEMANA:
Comunidad de Fe 3° “ ”
FECHA: DEL 20/03 AL 24/03
ÁREA: EDUCACIÓN RELIGIOSA Secundaria DEL 2023
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Actividad 02: Calendario Litúrgico: Tiempos y Significado
DRE: I.E.
UGEL DIRECTOR GRADO
CICLO DOCENTE SECCIÓN
1. Qué necesitamos?
Pizarra
Cinta
Mota
Lápices de colores
Plumones de colores
Ficha de trabajo
Biblia
Competencia: Formación de la Conciencia moral
cristiana
Comprensión Doctrinal Cristiana
Propósito:
Identifica los tiempos litúrgicos y su
significado
Reto: Los estudiantes proponen modos de participación en los datos litúrgicos de la Iglesia
Tema transversal: Educación en Valores y formación Ética
3. Momentos de la sesión
INICIO
Se realiza la Oración Inicial invocando a Dios y nuestra madre la virgen María
MOTIVACIÓN
Se inicia la actividad presentando un calendario en la pizarra, luego se le reparte una
cartilla a cada estudiante con el nombre de un mes correspondiente, donde señalaran que
fiesta se celebran en cada mes.
¿En qué ubicamos los meses del año?
¿Cada mes se caracteriza por algo especial en el calendario?
RECUPERACIÓN DE SABERES PREVIOS
La Docente pregunta a sus alumnos:
¿La iglesia tiene celebraciones especiales durante el año crees que utilice un calendario
especial? ¿Qué acciones celebran los cristianos durante el año?
CONFLICTO COGNITIVO
Sabemos que la liturgia es el conjunto de acciones por las que Cristo se hace presente y
esta se organiza a través de un calendario litúrgico donde la organización del año se
realiza celebraciones progresivas del misterio de Cristo con el fin que la comunidad
participe de esta.
¿Qué diferencia hay entre un calendario litúrgico y civil?
DESARROLL
O
CONSTRUCCIÓN DE LOS APRENDIZAJES
Se hace de conocimiento a los alumnos sobre el tema: La Liturgia: Calendario Litúrgico
Iluminación de la Palabra
El docente hace la presentación de las citas bíblicas haciendo referencia a las celebraciones
de la iglesia (Tiempos litúrgicos) Leen y colocan el titulo Correcto en sus cuadernos
Texto Bíblico titulo
Lc. 2,6-7 “Nacimiento de Jesús”
Hch.2, 1-4 “Pentecostés”
Lc. 24,5-6 “Resurrección de Jesús”
Lc.22, 14-15 “la Pascua de Jesús con sus discípulo”
Profundización Del Tema
El Docente procede a la explicación de los aspectos doctrinales más resaltantes del
calendario litúrgico mediante una lámina, explicando cómo surge y cuál es su finalidad y
cómo se organiza a través de los tiempos litúrgicos, y la entrega de una ficha de contenidos
Luego del análisis de la información y de los aportes los alumnos elaboraran un
organizador visual
APLICACIÓN DE LO APRENDIDO
Mediante una práctica los estudiante aplicara lo aprendido
TRANSFERENCIA
Los alumnos reconocen y diferencian los tiempos litúrgico mediante una ficha de coloreo
de la casulla del sacerdote de acuerdo con el tiempo litúrgico
CIERRE
RETROALIMENTACIÓN
Mediante un mapa conceptual el docente aclara dudas e inquietudes sobre el tema
REFLEXIÓN SOBRE LO APRENDIDO
Compromiso
El docente indica a los estudiantes a formular su compromiso de acuerdo con la siguiente
interrogante: ¿Cómo te comprometes a celebrar en tu comunidad estas fiestas religiosas
de acuerdo a los tiempos litúrgicos? (Actuar)
Metacognición:
Se realizara la metacognición: ¿Qué aprendí hoy?, ¿Cómo lo aprendí?, ¿Para qué lo
aprendí?
Celebrar:
Se concluye la Sesión realizando la oración final
5. Evaluación:
LISTA DE COTEJO
Escala de valoración (uso del docente)
Competencia: “Formación de la Conciencia moral cristiana”
Capacidad: Comprensión Doctrinal Cristiana
Desempeños de la
competencia
Identifica los
Nombres y apellidos de los tiempos litúrgicos y
estudiantes su significado
Comentarios
No lo hace
No lo hace
observado
observado
Siempre
Siempre
A veces
A veces
No
No
El año litúrgico, origen y significado
La celebración del Año Litúrgico es la vivencia de la vida de Cristo, todas sus etapas desde su
nacimiento hasta su muerte.
Origen del Año Litúrgico
Las fiestas cristianas han surgido paulatinamente a través de los siglos. Estas nacen de un
deseo de la Iglesia Católica de profundizar en los diversos momentos de la vida de Cristo. Se
comenzó con la fiesta del Domingo y la Pascua, luego se unió Pentecostés y, con el tiempo,
otras más. Los misioneros, al evangelizar, fueron introduciendo las fiestas cristianas tratando
de dar un sentido diferente a las fiestas paganas del pueblo en el que se encontraban.
Podemos compararlo con una persona que recibe un regalo con una envoltura bonita, la cual
guarda y utiliza posteriormente para envolver y dar otro regalo. La Iglesia tomó de algunas
fiestas paganas las formas externas y les dio un contenido nuevo, el verdadero sentido
cristiano.
La primera fiesta que se celebró fue la del Domingo. Después, con la Pascua como única
fiesta anual, se decidió festejar el nacimiento de Cristo en el solsticio de invierno, día en que
numerosos pueblos paganos celebraban el renacimiento del sol. En lugar de festejar al “Sol
de Justicia”, se festeja al Dios Creador. Así, poco a poco, se fue conformando el Año litúrgico
con una serie de fiestas solemnes, alegres, de reflexión o de penitencia.
La liturgia es la manera de celebrar nuestra fe. No solo tenemos fe y vivimos de acuerdo con
ella, sino que la celebramos con acciones de culto en las que manifestamos, comunitaria y
públicamente, nuestra adoración a Jesucristo, presente con nosotros en la Iglesia. Al vivir la
liturgia, nos enriquecemos de los dones que proceden de la acción redentora de Dios.
La liturgia es el conjunto de signos sensibles, eficaces, de la santificación y del culto a la
Iglesia. Es el conjunto de la oración pública de la Iglesia y de la celebración sacramental.
Liturgia viene del griego leitourgia, que quiere decir servicio público, generalmente ofrecido
por un individuo a la comunidad.
El Concilio Vaticano II en la “Constitución sobre la Liturgia” nos dice:
“La liturgia es el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella, los signos sensibles significan y
cada uno a su manera, realizan la santificación del hombre y así el Cuerpo místico de
Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro".
La liturgia es la acción sagrada por excelencia, ninguna oración o acción humana la puede
igualar por ser obra de Cristo y de toda su Iglesia y no de una persona o un grupo. Es la
fuente de donde mana toda la fuerza de la Iglesia. Es la fuente primaria y necesaria de donde
deben beber todos los fieles el espíritu cristiano. La liturgia invita a hacer un compromiso
transformador de la vida, realizar el Reino de Dios. La Iglesia se santifica a través de ella y
debe existir en la liturgia por parte de los fieles, una participación plena, consciente y activa.
Cada celebración litúrgica tiene un triple significado:
1. Recuerdo: Todo acontecimiento importante debe ser recordado. Por ejemplo, el
aniversario del nacimiento de Cristo, su pasión y muerte, etc.
2. Presencia: Es Cristo quien se hace presente en las celebraciones litúrgicas concediendo
gracias espirituales a todos aquellos que participan en ellas, de acuerdo a la finalidad última
de la Iglesia que es salvar a todos los hombres de todos los tiempos.
3. Espera: Toda celebración litúrgica es un anuncio profético de la esperanza del
establecimiento del Reino de Cristo en la tierra y de llegar un día a la patria celestial.
El Año litúrgico es el desarrollo de los misterios de la vida, muerte y resurrección de Cristo y
las celebraciones de los santos que nos propone la Iglesia a lo largo del año. Es vivir y no sólo
recordar la historia de la salvación. Esto se hace a través de fiestas y celebraciones. Se
celebran y actualizan las etapas más importantes del plan de salvación. Es un camino de fe
que nos adentra y nos invita a profundizar en el misterio de la salvación. Un camino de fe
para recorrer y vivir el amor divino que nos lleva a la salvación.
Los Tiempos litúrgicos
El Año litúrgico está formado por distintos tiempos litúrgicos. Estos son tiempos en los que la
Iglesia nos invita a reflexionar y a vivir de acuerdo con alguno de los misterios de la vida de
Cristo. Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad, Epifanía, Primer tiempo ordinario,
Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual, Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y
termina con la fiesta de Cristo Rey.
En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con casulla de diferentes colores:
Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua
Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario
Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma y Semana Santa
Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los santos
mártires y en Pentecostés.
El Adviento es tiempo de espera para el nacimiento de Dios en el mundo. Es recordar a
Cristo que nació en Belén y que vendrá nuevamente como Rey al final de los tiempos. Es un
tiempo de cambio y de oración para comprometernos con Cristo y esperarlo con alegría. Es
preparar el camino hacia la Navidad. Este tiempo litúrgico consta de las cuatro semanas que
preceden al 25 de diciembre, abarcando los cuatro domingos de Adviento.
Al terminar el Adviento, comienza el Tiempo de Navidad, que va desde la Navidad o
Nacimiento, que se celebra el 25 de diciembre y nos recuerda que Dios vino a este mundo
para salvarnos.
La Epifanía se celebra cada 6 de enero y nos recuerda la manifestación pública de Dios a
todos los hombres. Aquí concluye el Tiempo de Navidad.
El Primer tiempo ordinario es el que va de la fiesta de la Epifanía hasta inicio de Cuaresma.
En el Primer y Segundo tiempo ordinario del Año litúrgico, no se celebra ningún aspecto
concreto del misterio de Cristo. En ambos tiempos se profundizan los distintos momentos
históricos de la vida de Cristo para adentrarnos en la historia de la Salvación.
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y se prolonga durante los cuarenta días
anteriores al Triduo Pascual. Es tiempo de preparación para la Pascua o Paso del Señor. Es un
tiempo de oración, penitencia y ayuno. Es tiempo para la conversión del corazón.
La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de
Resurrección. En el Triduo Pascual se recuerda y se vive junto con Cristo su Pasión, Muerte y
Resurrección.
El Domingo de Pascua es la mayor fiesta de la Iglesia, en la que se celebra la Resurrección de
Jesús. Es el triunfo definitivo del Señor sobre la muerte y primicia de nuestra resurrección.
El Tiempo de Pascua es tiempo de paz, alegría y esperanza. Dura cincuenta días, desde el
Domingo de Resurrección hasta Pentecostés, que es la celebración de la venida del Espíritu
Santo sobre los apóstoles. En esta fiesta se trata de abrir el corazón a los dones del Espíritu
Santo.
Después de Pentecostés sigue el Segundo tiempo ordinario del año litúrgico que termina con
la fiesta de Cristo Rey.
El eje del Año litúrgico es la Pascua. Los tiempos fuertes son el Adviento y la Cuaresma.
Durante el Adviento, Navidad y Epifanía se revive la espera gozosa del Mesías en la
Encarnación. Hay una preparación para la venida del Señor al final de los tiempos: “Vino,
viene y volverá”.
En la Cuaresma, se revive la marcha de Israel por el desierto y la subida de Jesús a Jerusalén.
Se vive el misterio de la Muerte y Resurrección de Cristo: “Conversión y meditación de la
palabra de Dios”.
En el Tiempo Pascual se vive la Pascua, Ascensión y Pentecostés en 50 días. Se celebra el
gran domingo: “Ha muerto, vive, ¡Ven Señor Jesús!
En los tiempos ordinarios, la Iglesia sigue construyendo el Reino de Cristo movida por el
Espíritu y alimentada por la Palabra: “El Espíritu hace de la Iglesia el cuerpo de Cristo, hoy ”.
Los cambios de fechas en algunas fiestas del Año litúrgico.
El Año litúrgico se fija a partir del ciclo lunar, es decir, no se ciñe estrictamente al año
calendario. La fiesta más importante de los católicos, la Semana Santa, coincide con la fiesta
de la "pascua judía" o Pesaj, misma que se realiza cuando hay luna llena. Se cree que la
noche que el pueblo judío huyó de Egipto, había luna llena lo que les permitió prescindir de
las lámparas para que no les descubrieran los soldados del faraón.
La Iglesia fija su Año litúrgico a partir de la luna llena que se presenta entre el mes de marzo
o de abril. Por lo tanto, cuando Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos, respetando
la tradición judía de celebrar la pascua - el paso del pueblo escogido a través del Mar Rojo
hacia la tierra prometida - debía de haber sido una noche de luna llena. Hecho que se repite
cada Jueves Santo.
La Iglesia marca esa fecha como el centro del Año litúrgico y las demás fiestas que se
relacionan con esta fecha cambian de día de celebración una o dos semanas.
Las fiestas que cambian año con año, son las siguientes:
· Miércoles de Ceniza
· Semana Santa
· La Ascensión del Señor
· Pentecostés
· Fiesta de Cristo Rey
Ahora, hay fiestas litúrgicas que nunca cambian de fecha, como por ejemplo:
· Navidad
· Epifanía
· Candelaria
· Fiesta de San Pedro y San Pablo
· La Asunción de la Virgen
· Fiesta de todos los santos