Resumen de Economía Internacional: Aranceles
Resumen de Economía Internacional: Aranceles
Políticas comerciales
- Costos y beneficios de los aranceles a la importación en un país grande y un país pequeño:
La mayoría de los instrumentos comerciales que puede utilizar un país poseen un cierto grado de complejidad, en
casi todos los casos el impacto y el nivel de transparencia dependen de la implementación y de la modalidad
administrativa (celeridad, discrecionalidad, etc.) que es distinta en cada instrumento.
Los aranceles son una distorsión explícita de los precios de importación y pueden ser más o menos transparentes de
acuerdo a qué tipo de arancel decida instrumentarse. Al respecto podemos mencionar dos tipos de aranceles,
específicos y ad valorem.
Un arancel específico es un gravamen de importación que asigna un impuesto fijo por unidad física del bien
importado, por ej., U$S 25 por tn del bien importado. Como ventaja, las autoridades tributarias solo necesitan saber
cuál es la cantidad física de importaciones y no su valor monetario. Tiene desventaja como instrumento de
protección para los productos domésticos, su valor protector varía inversamente con el precio de la importación.
Por ejemplo: el precio de importación en los mercados internacionales es de U$S 5 por tn. Se le aplicaría un arancel
especifico de U$S 1 por tn. El precio de importación final para el insumo importado es:
Por otro lado, el arancel ad valorem permite a los productores superar la pérdida del valor protector al cual estuvo
sujeto el arancel específico durante el aumento de la inflación. Se fija como un porcentaje sobre el valor monetario
de la unidad del bien importado. La ventaja de este arancel es que conserva el valor protector de la interferencia del
comercio para los productores domésticos a medida que los precios aumentan. Como desventaja los inspectores de
aduana necesitan estimar el valor monetario del bien importado por lo que el vendedor del producto se ve tentado a
subfacturar para así reducir la carga impositiva y los funcionarios de aduana pueden sobrevaluar para contrarrestar
esa situación y así incrementar la protección.
Por ejemplo: se aplica un arancel ad valorem del 15% (% fijo del valor del bien importado), el precio con arancel se
calcula como: (p es el precio doméstico, p* es el precio internacional y t es el arancel ad valorem) p=(1+t).p*
Efectos de un arancel:
- Los productores nacionales ya no se ven obligados a tomar como referencia el precio mundial, sino el precio
mundial más el arancel. Pueden vender a un precio más elevado, y este mayor precio puede hacer rentable
producir una mayor cantidad. Los beneficios de los productores nacionales aumentan.
- El mayor precio retrae las compras de los consumidores: algunos compran menos y otros dejan de comprar.
- Si las compras de los consumidores disminuyen y las ventas de los oferentes nacionales aumentan, las
importaciones se ven reducidas: el volumen de comercio se contrae.
- El Estado obtiene unos ingresos arancelarios, que como todo impuesto, dependen de la base impositiva (las
importaciones) y el tipo impositivo (el del arancel).
- La reducción en las importaciones puede tener efecto sobre el precio mundial del producto importado, si el país
que lo aplica tiene el peso suficiente en el mercado mundial. Ello podría hacer que para ese país el precio
mundial de importación se redujese (al bajar la demanda mundial como consecuencia del arancel en el país
importante). Esta reducción en el precio de importación supone una mejora en la relación de intercambio (ya
que viene dada por el cociente entre precios de exportación y precios de importación).
punto B. De esta manera, al precio de U$S 2 se transan internamente 50 unidades del bien X (AB), de las cuales 20
(AC) son provistas por los productores domésticos y 30 (CB) son importadas.
Esto ocurre dado que, al incrementarse Px a $2,50, se reduce el consumo interno, es decir que se demanda una
menor cantidad del bien X. Con una curva de oferta con pendiente positiva, una menor cantidad será ofrecida a
un menor precio. De esta manera, cuando el país es grande, el arancel bajará el precio de las importaciones a la
nación como un todo y recibirá el beneficio de los términos de intercambio.
Bajo un análisis de equilibrio parcial un arancel a la importación de un bien en un país grande causará los siguientes
efectos:
Excedente del consumidor: De acuerdo a su concepto, el arancel a la importación en un país grande reduce el
volumen importado por la suba en los precios domésticos, lo que llevará a una reducción en el superávit del
consumidor o menor beneficio para los consumidores domésticos ya que tienen que pagar un precio mayor.
Excedente del productor: Los productores perciben un incremento en el excedente del productor ya que reciben
un precio mayor (mejora su situación).
Ingresos públicos: El Estado recibe una recaudación positiva, o sea, se benefició.
Bienestar nacional global: El costo de protección, o pérdida de eficiencia productiva y bienestar, está formado
por un componente producción de la pérdida del bienestar del arancel que resulta del desplazamiento de la
producción de productores más eficientes del resto del mundo a un costo menor a productores domésticos
menos eficientes a un costo mayor. En el consumo se da una pérdida del bienestar debido al arancel y resulta
una disminución en el consumo en el país doméstico. Cuando el país es grande, el arancel bajará el precio de las
importaciones a la nación, recibiendo el beneficio de los términos de intercambio. El efecto sobre el bienestar
dependerá comparar el efecto en el intercambio con el efecto en la pérdida de eficiencia. Si el beneficio de los
términos de intercambio es mayor que la pérdida de eficiencia el país recibe un beneficio neto del arancel.
el salario nominal (W), sino también el salario real (w=W/P). Con plena ocupación antes y después del arancel, los
ingresos totales de los trabajadores y su participación en el ingreso nacional son ahora mayores.
Como el ingreso nacional es menor luego del arancel (cae el bienestar), y la participación del ingreso total de L es
mayor, disminuye la tasa de interés y los ingresos totales de K en el país doméstico. Con el arancel, el país pequeño
resulta perjudicado, pero el factor escaso (L) se beneficia a expensas de su factor abundante.
El teorema de S-S siempre se verifica para un país pequeño y usualmente para los países grandes.
Efectos de la aplicación de una retención a la exportación de un bien en un país pequeño bajo un equilibrio parcial:
Excedente del consumidor: la retención a la exportación de un bien en un país pequeño reduce el volumen
exportado por la caída en los precios domésticos, lo que llevará a un aumento en el superávit del consumidor o
mayor beneficio para los consumidores domésticos ya que tienen que pagar un precio menor.
Excedente del productor: los productores perciben una disminución en el excedente del productor ya que
reciben un precio menor (empeora su situación).
Ingresos públicos: el Estado recibe una recaudación positiva, o sea, se benefició.
Bienestar nacional global: la pérdida social es la parte del excedente del productor que no es transferido ni al
productor, ni al consumidor, ni al Estado.
Se puede demostrar la simetría entre los impuestos a las exportaciones y a las importaciones al demostrar que sus
efectos sobre los precios relativos domésticos son idénticos.
La simetría de impuestos a la importación y a la exportación se debe a que los dos gravámenes producen el mismo
cambio en los precios relativos domésticos:
Un arancel a la importación (o a la exportación) en un país pequeño, produce efectos sobre el precio relativo
doméstico, la producción, el consumo, el comercio y el bienestar.
El teorema de Lerner indica que para aumentar las exportaciones hay que bajar los aranceles de importación.
Efectos de un subsidio a las exportaciones de un bien en un país pequeño bajo un equilibrio parcial:
Excedente del consumidor: el subsidio a la exportación en un país pequeño aumenta el volumen exportado
por la suba en los precios domésticos, lo que llevará a una reducción en el superávit del consumidor o menor
beneficio para los consumidores domésticos ya que tienen que pagar un precio mayor.
Excedente del productor: los productores perciben un incremento en el excedente del productor ya que
reciben un precio mayor (mejora su situación).
Ingresos públicos: el Estado debe abonar el monto del subsidio, pierde ese monto destinado a los
exportadores.
Bienestar nacional global: El costo del subsidio a la exportación, o pérdida de eficiencia productiva y
bienestar, está formado por un componente producción de la pérdida del bienestar del subsidio a la
exportación que resulta del desplazamiento de la producción de productores más eficientes del resto del
mundo a un costo menor a productores domésticos menos eficientes a un costo mayor. En el consumo se da
una pérdida del bienestar debido al subsidio y resulta de una disminución en el consumo en el país
doméstico.
L 3 – RESTRICCIONES NO TARIFARIAS
Los instrumentos de la política comercial incluyen todas aquellas regulaciones o iniciativas de distinto tipo que
afectan las transacciones en el comercio exterior, haciendo que los flujos de exportaciones e importaciones difieran
respecto a los que se hubiesen obtenido de una situación de libre comercio. Dado que el comercio tiene implicancias,
tanto en la distribución del ingreso entre países como al interior de ellos, las decisiones de política comercial no serán
neutras en cuanto a los actores económicos que sean beneficiados o perjudicados como consecuencia de estas
políticas.
La restricción comercial puede actuar sobre las cantidades. En primer lugar, podemos mencionar las cuotas de
importación o de exportación que constituyen la barrera no arancelaria más importante a nivel mundial, ya que es
una restricción cuantitativa directa sobre la cantidad de una mercadería que se permite importar o exportar. Por lo
general, las cuotas de importación pueden utilizarse para proteger la industria nacional, la agricultura nacional y/o
por razones de balanza de pagos. Además, se estudian los efectos sobre el comercio internacional de las restricciones
voluntarias a la exportación (RVE) que se producen cuando el país exportador acepta de forma voluntaria disminuir la
cantidad de productos exportados que son enviados al país importador.
Por otra parte, las políticas comerciales pueden ser transparentes (explícitas) o difusas (implícitas), encontrándose
en el primer caso los aranceles, las cuotas, las restricciones voluntarias de exportación, y en el segundo otras
medidas paraarancelarias (barreras fitosanitarias o técnicas). Es importante tener en cuenta que estas últimas no
siempre constituyen barreras al comercio, sino que pueden ser controles necesarios o regulaciones básicas que son
necesarias para el funcionamiento de cualquier mercado (ya sea de comercio interno o internacional). Una primera
aproximación para distinguir entre ambas situaciones es analizar si los productos nacionales están sometidos a las
mismas normas y controles que los extranjeros, aunque de todos modos dicha norma podría tener una
discriminación negativa implícita para los países extranjeros (por Ej., cuando se exigen normas que solo rigen en el
ámbito nacional y no son equivalentes a otras normas internacionales). Por último, existen ciertas regulaciones que
son de carácter interno y no fronterizo, pero que de todos modos impactan en el comercio exterior, por ej., los
subsidios a la producción agrícola que dan EE. UU. y la U.E., aunque esta producción no sea exportada; o régimen de
compras gubernamentales.
Restricciones no tarifarias
Cuotas a la importación
Una cuota constituye la barrera no arancelaria más importante de todas. Es una restricción cuantitativa directa
sobre la cantidad de una mercadería que se permite importar o exportar. Las cuotas de importación pueden utilizarse
para proteger la industria nacional, la agricultura nacional y/o por razones de balanza de pagos.
Diferencias importantes entre una cuota y un arancel de importación equivalente. Sintetizamos:
Como conclusión, podemos decir que la cuota a la importación sería equivalente en todos los aspectos a un arancel
de importación “implícito”. Con un desplazamiento hacia arriba de la demanda, la cuota y el arancel ya no son
equivalentes, con una cuota de importación dada, un incremento en la demanda hace que el precio doméstico sea
más alto y que también la producción local sea mayor respecto a un arancel equivalente. En cambio, con un arancel
dado, un aumento de la demanda no modificará el precio doméstico ni la cantidad producida domésticamente,
mientras que aumentará el consumo del bien y las importaciones, respecto a una cuota equivalente. En conclusión,
con una cuota el ajuste a cualquier desplazamiento en la demanda u oferta ocurre en el precio doméstico, mientras
que con el arancel el ajuste se produce vía cantidad de importaciones.
Sinteticemos los efectos de una cuota a la importación de un bien en un país pequeño:
-Excedente del consumidor: la cuota a la importación en un país pequeño reduce el volumen importado por la
imposición de la cuota y la suba en los precios domésticos, lo que llevará a una reducción en el superávit del
consumidor o menor beneficio para los consumidores domésticos ya que tienen que pagar un precio mayor.
-Excedente del productor: los productores perciben un incremento en el excedente del productor ya que reciben
un precio mayor (mejora su situación).
-Ingresos públicos: el Estado obtiene una renta económica, o sea, se benefició.
-Bienestar nacional global: el costo de protección, o pérdida de eficiencia productiva y bienestar, está formado por
un componente producción de la pérdida del bienestar de la cuota de importación que resulta del desplazamiento de
la producción de productores más eficientes del resto del mundo a un costo menor a productores domésticos menos
eficientes a un costo mayor. En el consumo se da una pérdida del bienestar debido a la cuota y resulta de una
disminución en el consumo en el país doméstico.
Las restricciones voluntarias a la exportación (RVE) son una de las barreras comerciales no arancelarias más
importantes y se refieren al caso en que un país importador induce a otro país a reducir de manera “voluntaria” sus
exportaciones con la amenaza de aplicarle mayores restricciones comerciales a los productos que exporta a su
mercado si esas ventas internacionales ponen en riesgo la industria nacional que compite en ese mercado.
Cuando estas RVE tienen éxito, sus efectos económicos son muy similares a los generados por las cuotas de
importación, con la excepción de que las RVE son gestionadas por los países exportadores y, por ello, el efecto ingreso
o bien los beneficios monopólicos son obtenidos en este caso por los exportadores extranjeros. En ese sentido, una
RVE es más onerosa para el país importador que la aplicación de un arancel que limite sus importaciones en igual
cantidad, ya que la diferencia entre ambos es que lo que se habría generado de ingresos bajo la aplicación de un
arancel en este caso se convierte en una renta ganada por los exportadores bajo la aplicación de esta RVE con lo que la
aplicación de esta política termina generando una pérdida en el país importador que la aplicó.
Un aspecto importante a mencionar es que es muy probable que las RVE sean menos eficaces que las cuotas de
importación porque en este caso los exportadores no acceden de buena manera a restringir sus ventas externas a
ese mercado. También puede darse el caso que los exportadores completen su cuota de exportación con productos
de mejor calidad y mayor precio a medida que avanza el tiempo. Es así como podemos mencionar que la parte más
importante del costo de aplicación de las RVE es que termina siendo “una transferencia de renta más que una
pérdida de eficiencia”. Esta situación se da porque las RVE son más onerosas que los aranceles por lo que los
gobiernos deben analizar de manera detenida si es conveniente aplicar una RVE u otras medidas.
Todo este análisis se resume en la comparación de la protección nominal -o arancel- y protección efectiva a la que
están sujetos los bienes de las diversas etapas de una misma cadena productiva. Entonces, mientras que la protección
nominal de un bien es el porcentaje que deben pagar las importaciones para ingresar a un territorio -en otras palabras,
en qué medida el precio de un producto fabricado localmente puede exceder al valor internacional del mismo-. La
protección efectiva es el porcentaje en el cual el valor agregado nacional de un determinado producto puede exceder
al correspondiente al nivel internacional. En otros términos, en qué medida está favorecido un sector productivo,
considerando tanto la protección nominal a los bienes que produce como la correspondiente a los insumos que
compra.
Si partimos de que los precios domésticos se determinan de acuerdo al desfasaje que implican los aranceles
respecto al precio internacional, esto permite definir los valores agregados internacional y local. La Protección
Efectiva (PE) podemos calcularla a partir del Precio Nominal (PN) de productos y de insumos según el siguiente
desarrollo:
vj = valor agregado por unidad de j en la actividad j en ausencia de tarifas
v’j = valor agregado por unidad de j en la actividad j en presencia de una estructura t
gj = tasa de protección efectiva para la actividad j
pj = precio de una unidad de j en ausencia de tarifas
a ij = proporción que representa i en el costo de j en ausencia de tarifas
tj = arancel aplicado al bien j
ti = arancel aplicado al bien i
Así cuando el arancel del producto final es igual al del insumo (primera condición), esta
igualdad también se cumple en las respectivas protecciones efectivas. Si un producto final
tiene un arancel superior al del insumo (segunda condición) su protección efectiva es
positiva y mayor que la nominal. Por último, cuando el arancel correspondiente al producto
es menor que el del insumo, su protección efectiva es menor que la nominal (condición 3),
y será positiva o negativa en función de la diferencia de aranceles y de la participación del
insumo en el costo de dicho producto (la condición 4 expresa cuando ésta es negativa).
Como se desprende de la fórmula de protección efectiva presentada, para un producto
final ésta dependerá no solo del nivel arancelario del insumo (cuanto más alto menor protección efectiva del bien
final), sino que también será crucial la participación de dicho insumo en el costo del bien. Es por ello que se
comparan valores agregados.
El análisis de la selectividad por sector y el de niveles diferenciados por grado de elaboración se pueden combinar,
obteniéndose una amplia gama de posibilidades en cuanto al resultado de la estructura arancelaria. El caso más
simple es cuando se aplica un arancel uniforme, tanto para los bienes de distintos sectores como para las diferentes
etapas del proceso productivo, por lo tanto, todos los bienes tendrán la misma protección nominal y efectiva. Cabe
señalar que, aunque es cierto que aranceles iguales para todos los productos unifican la protección nominal y
efectiva, de todas formas, no desaparece el sesgo anti exportador que genera la protección arancelaria. Así, Chile
basa en parte sus ventajas para exportar no solo en tener aranceles uniformes, sino también bajos. El efecto
económico de tener un arancel uniforme del 6% es claramente distinto que uno uniforme del 25%.
Cuando un país protege a su industria, y si no consideramos en principio temas como ser las economías de escala
(dinámicas y estáticas), los procesos de aprendizaje o la posibilidad de atraer IED, los aranceles impactarán en forma
negativa sobre las posibilidades de exportación. De acuerdo a la literatura tradicional o más ortodoxa, esto deviene
de tres fuentes.
En primer lugar, al ser mayores los precios domésticos a los internacionales existe un fuerte incentivo a destinar mi
producción al mercado interno, ya que obtendré más rentabilidad, y luego quizás en vez de invertir mis ganancias en
este sector para ampliar mi producción y exportar, lo que convendrá es expandirse hacia otro sector (sustituyendo
importaciones) y así seguir aprovechando las altas ganancias que brinda el mercado interno.
En segundo lugar, al estar arancelados los insumos, necesariamente los productos finales tendrán problemas de
competitividad para ser colocados en los mercados externos, cuando en estos los bienes finales se producen con
materia prima a precios internacionales.
En tercer lugar, la protección determina un tipo de cambio menor que el que se obtendría en un equilibrio de
balanza comercial (o incluso de pagos) con mayores importaciones, lo cual determina que la protección lleva a un
tipo de cambio menos competitivo y por lo tanto desalienta las exportaciones.
Respecto a este último punto, los países con abundancia de recursos naturales de por sí tenderán a fijar un tipo de
cambio de equilibrio relativamente bajo para el resto de los sectores productores de bienes transables (aún en
ausencia de protección). Este fenómeno es consecuencia de lo que Marcelo Diamand denominó “estructura
productiva desequilibrada”, y que más tarde también fue conocido como enfermedad holandesa, cuando en dicho
país se descubrieron reservas de gas que llevaron a una caída del tipo de cambio que le restó competitividad a su
industria. Por lo tanto, para países abundantes en recursos naturales como Argentina, el sesgo anti-exportador para
las manufacturas evidentemente puede también provenir de la alta productividad relativa del agro.
Por último, las industrias dedicadas a exportar con regularidad cuentan con la posibilidad de importar bajo el
régimen de admisión temporaria, no pagando los aranceles, con el compromiso de reexportar los productos
agregándole valor dentro de un plazo acotado. Alternativamente, se encuentra la posibilidad del draw back, donde se
solicita la devolución del pago de aranceles correspondientes a los insumos incorporados en los productos
exportados (en este caso la empresa absorberá el costo financiero del dinero inmovilizado durante el lapso del
proceso productivo hasta finalizar los trámites pertinentes).
Por lo tanto, de acuerdo a su concepto, la tasa arancelaria efectiva es importante para los productores domésticos
porque indica con exactitud la protección que se le da al procesamiento interno del bien doméstico que compite con
las importaciones.
En Good News, el costo de los componentes importados para la fabricación de computadoras personales es de U$S
2.000 mientras que comprar los mismos componentes en el mercado interno tiene un valor de U$S 3.500, pero en el
país se exige a las empresas de ensamblaje de computadoras personales que utilicen un 50 % de componentes de
origen nacional. De esta manera, vemos que en Good News los componentes con esta exigencia de contenido local
tendrán un costo de U$S 2.750 (0,5 * U$S 2.000 + 0,5 * U$S 3.500), este valor de los componentes va a quedar
reflejado en el precio final de las computadoras personales fabricadas.
Un aspecto importante a mencionar es que este requisito de contenido local no genera ningún tipo de ingreso para
el gobierno ni tampoco rentas de cuotas de importación. En lugar de esa situación, se produce una diferencia entre el
precio de los bienes que son importados y los de fabricación nacional ya que el mayor costo de los componentes del
producto es traslado al bien final y, por ende, pagado por los consumidores.
“Una innovación interesante en las regulaciones del contenido local ha sido permitir a las empresas satisfacer sus
exigencias de contenido local mediante exportaciones de componentes nacionales y no usándolos en el mercado
nacional”.
Sin embargo, los principales compradores de equipos de telecomunicaciones son las compañías telefónicas y, en Europa
esas compañías han sido hasta hace poco, propiedad del Estado. Estas compañías telefónicas de propiedad estatal
compran a los proveedores nacionales incluso cuando esos proveedores establecen precios más elevados que los
proveedores de otros países. La consecuencia es que hay muy poco comercio en equipos de telecomunicaciones en
Europa.
-Barreras administrativas: a veces un gobierno quiere restringir las importaciones sin hacerlo formalmente. Por suerte
o por desgracia, es fácil complicar los procedimientos sanitarios, de seguridad y aduaneros normales para establecer
sustanciales obstáculos al comercio. El ej. clásico es el decreto francés de 1982 por el que todos los reproductores de
vídeo japoneses debían pasar a través del puesto aduanero de Poitiers, limitando las importaciones.
L 4 – MOVILIDAD DE FACTORES
En la actualidad, los servicios son un factor fundamental de la economía de un país. Por lo que resulta importante
conocer sus fortalezas y debilidades, y su dinámica en el mercado internacional porque permitirán a un país
desarrollar estrategias destinadas a incrementar sus exportaciones. En ese sentido, Argentina sostiene un
intercambio comercial de servicios aun no coincidente con la potencialidad de sus recursos de talento, creatividad y
reconocimiento. Para el despegue del sector servicios es necesario crear condiciones más competitivas que permitan
a las industrias de servicios participar en el mercado internacional. Para ello se debe promocionar la producción de
servicios desde una perspectiva diferenciadora que cuenten con aptitud comercial para su colocación internacional y
la implementación de programas de beneficios fiscales orientado a la obtención de mayor competitividad mediante
la reducción de cargas laborales y disminución de aranceles a la importación de productos tecnológicos estratégicos y
de tributos nacionales.
A los efectos del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) se define el comercio de servicios como el
suministro de un servicio:
a) del territorio de un miembro al territorio de cualquier otro miembro,
b) en el territorio de un miembro a un consumidor de servicios de cualquier otro miembro,
c) por un proveedor de servicios de un miembro mediante presencia comercial en el territorio de cualquier otro
miembro, y
d) por un proveedor de servicios de un miembro mediante la presencia de personas físicas de un miembro en el
territorio de cualquier otro miembro.
Es importante tener en cuenta que la exportación de servicios en la actualidad conforma un pilar muy importante
de las políticas económicas que un país puede aplicar debido a que el movimiento de divisas que genera el comercio
internacional de servicios queda registrado en la Balanza de Pagos de ese país, en su Cuenta Corriente. Es así como
las exportaciones e importaciones de bienes se asientan en la Balanza Comercial, mientras que el intercambio
internacional de servicios con el resto del mundo se lo contabiliza dentro de la Balanza de Servicios.
Según el Acuerdo, los servicios pueden agruparse a los fines de negociaciones comerciales de las siguientes
formas:
- Servicios empresariales.
- Servicios de comunicaciones.
- Servicios de construcción y servicios de ingeniería conexos.
- Servicios de distribución.
- Servicios de educación.
- Servicios relacionados con el medio ambiente.
- Servicios financieros.
- Servicios sociales y de salud.
- Servicios de turismo y servicios relacionados con los viajes.
- Servicios de esparcimiento, culturales y deportivos.
- Servicios de transporte.
- Servicios no incluidos en otra parte.
Por otro lado, el FMI organiza los servicios de acuerdo a una primera aproximación esquemática:
- Servicios de manufactura en insumos físicos que son propiedad de otros.
- Servicios de mantenimiento y reparación.
- Transportes.
- Viajes.
- Servicios de construcción.
- Servicios de seguros y pensiones.
- Servicios financieros.
- Cargos por el uso de la propiedad intelectual.
- Servicios de telecomunicaciones, informática e información.
- Otros servicios empresariales.
- Servicios personales, culturales y de esparcimiento.
- Bienes y servicios del gobierno.
Estas clasificaciones ponen de manifiesto la diversidad de sectores en los cuales los servicios se hacen presentes y
permiten inferir la importancia que revisten en el desarrollo de las economías nacionales.
En cuanto a la comercialización internacional, los servicios pueden adoptar diversas modalidades de suministro. La
definición tradicional del comercio internacional de los servicios sostiene que este es el realizado entre los residentes
y no residentes de una economía.
Se considera residente de un país a toda persona física o jurídica cuyo centro de interés económico o actividad
principal se encuentra dentro de la frontera de ese país. Internacionalmente se acepta que una persona física se
presume residente de un país, si permanece o tiene intención de permanecer en el país por 1 año o más. En el caso
de las personas jurídicas, la residencia se considera dada cuando éstas producen una cantidad significativa de bienes
o prestan una cantidad significativa de servicios en el país, para lo cual deberán mantener un establecimiento
productivo durante 1 año o más.
El Acuerdo General sobre Comercio de Servicios de 1995 extienden la definición precedente a aquellas
transacciones de servicios en las que el productor del servicio se traslada al país del consumidor.
Para que se lleve a cabo la comercialización internacional de bienes es condición sine qua non el traslado de una
mercancía de un país a otro, a contrario sensu, para el desarrollo del comercio exterior de los servicios es
trascendental tener presentes el tiempo y espacio en el que estos serán consumidos, así como el contacto entre
oferentes y demandantes de ellos. Es por ello que los servicios se comercializan en el mundo a través de alguna de
las siguientes modalidades:
Suministro transfronterizo: transacción análoga al comercio de mercancías. Del territorio de un miembro al
territorio de cualquier otro miembro. El servicio se presta sin que haya desplazamiento del proveedor ni del
receptor. Son transacciones realizadas a través de redes, por ejemplo, las transferencias bancarias.
Consumo en el extranjero: el consumidor se desplaza al territorio de otro país y adquiere allí los servicios. El
servicio se presta mediante el desplazamiento del receptor al país en que está situado el proveedor del servicio.
Los residentes de un país reciben servicios en otro país, como es el caso del turismo.
Presencia comercial: el servicio se presta mediante el establecimiento de una sucursal por el proveedor de una
presencia comercial en el país que recibe el servicio. La prestación de servicios en un país por parte de una
sucursal de una empresa originaria de otro país, como es el caso de un banco extranjero que capte depósitos en
el país.
Presencia de personas físicas: por un proveedor de servicios de un miembro mediante la presencia de personas
físicas de un miembro en el territorio de cualquier otro miembro. El servicio se presta mediante el
desplazamiento del proveedor de servicios al país en que está situado el receptor del servicio. Es el caso de
consultores individuales que se trasladen fuera de sus países para prestar servicios especializados.
Compromisos específicos
Un aspecto importante a tener en cuenta es que cada miembro del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios
(AGCS) debe asumir una serie de compromisos específicos relativos a los conceptos de Acceso al Mercado y Trato
Nacional para aquellos sectores que el país miembro decida seleccionar. El Acceso al Mercado determina que “cada
miembro otorgará a los servicios y a los proveedores de servicios de los demás miembros un trato no menos
favorable que el previsto de conformidad con los términos, limitaciones y condiciones convenidos y especificados en
su Lista”. Por otro lado, el Trato Nacional establece que: cada miembro otorgará a los servicios y a los proveedores de
servicios de cualquier otro miembro, con respecto a todas las medidas que afecten al suministro de servicios, un
trato no menos favorable que el que dispense a sus propios servicios similares o proveedores de servicios similares.
Esa situación puede lograrse “otorgando a los servicios y proveedores de servicios de los demás miembros un trato
formalmente idéntico o formalmente diferente al que dispense a sus propios servicios similares y proveedores de
servicios similares”. De esta manera, a través del Trato Nacional, se logra eliminar el trato discriminatorio que pueden
llegar a tener los proveedores de servicios en otros países.
En lo que respecta a los compromisos específicos, estos quedan establecidos en listas que son presentadas por cada
país para especificar:
a) los términos, limitaciones y condiciones en materia de acceso a los mercados;
b) las condiciones y salvedades en materia de trato nacional;
c) las obligaciones relativas a los compromisos adicionales;
d) cuando proceda, el marco temporal para la aplicación de tales compromisos; y
e) la fecha de entrada en vigor de tales compromisos.
Las listas de compromisos específicos van a determinar los sectores, subsectores y las diferentes actividades, así
como también bajo qué condiciones un país miembro va a estar dispuesto a conceder Acceso al Mercado y Trato
Nacional. Para evitar todo tipo de repetición, la lista de compromisos específicos que cada país presente va a estar
dividida en dos partes: en la primera parte se especifican los compromisos horizontales, aquellas consignaciones que
van a ser aplicadas a todos los sectores que se encuentran inscriptos en la lista; y en la segunda parte se van a
encontrar los compromisos específicos para cada sector en particular. En relación a las listas, cualquiera de las
consignaciones relacionadas con el Acceso al Mercado o al Trato Nacional puede tener una cierta variación dentro de
los extremos marcados por los compromisos totales sin ninguna limitación.
Negociación de los servicios en los Acuerdos Preferenciales. Enfoque de lista positiva, negativa e híbrida
El artículo V del AGCS determina que los países miembros están en condiciones de realizar cierto tipo de
negociaciones en función de los procesos de integración económica sin tener la obligación de extender el acuerdo al
resto de los países miembros de la OMC a través de la cláusula de Nación más favorecida (NMF). Para que esta
situación pueda darse, estos acuerdos preferenciales deben tener una cobertura sustancial y no debe existir
discriminación entre las partes. A pesar de que todos los acuerdos tienen ciertas diferencias entre sí, la gran mayoría
siguen básicamente dos enfoques, el del GATS o AGCS (Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios) y el del T-
MEC (Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá). Al respecto, estos dos enfoques presentan diferencias:
1) El alcance de la aplicación del capítulo de servicios; es decir, qué se entiende por comercio de servicios y los
modos de suministro que incluye; y
2) La formulación de la regla de Trato Nacional y Acceso al Mercado, es decir, la lista de compromisos.
La primera de las diferencias se refiere a los distintos modos de suministro que están incluidos en el capítulo de
servicios: mientras que aquellos acuerdos que siguen el enfoque del GATS se basan en los 4 tipos de exportación de
servicios, los basados en el T-MEC incluyen solamente los modos 1, 2 y 4, ya que el modo 3 (que hace referencia a la
presencia comercial en el extranjero) se negocia de forma separada, por lo general, incorporándolo a un capítulo que
verse sobre el tema inversiones. La segunda de las diferencias se refiere a las listas de compromisos; es decir, de qué
manera los países aplicarán las reglas de trato nacional y acceso al mercado en aquellos sectores cuyo comercio se
quiere liberalizar. Por este motivo, en función del ámbito en que se desarrollen las negociaciones, la conformación de
las diferentes listas de compromiso se van a elaborar teniendo en cuenta un enfoque por lista positiva (modelo
GATS), negativa o híbrida (modelo T-MEC):
Enfoque de lista positiva: consiste en elaborar el listado de los servicios que se pretenden liberalizar, quedando
el resto del universo protegido. Esta modalidad, negociada en la Ronda Uruguay, se conoce como un "enfoque
de lista positiva" porque los países, una vez que han negociado y determinado la naturaleza y el contenido de su
lista, pueden indicar los sectores, subsectores o actividades para los cuales se comprometen "positivamente" a
liberalizar, y dejar de lado aquellos en los que no hay intención alguna de comprometerse en términos de
Acceso a Mercados y Trato Nacional.
Enfoque de lista negativa: consiste en la elaboración de listas de servicios que no son objeto de liberalización, es
decir que en función a este enfoque, todos los servicios están liberalizados, a menos que figuren en las listas. La
lógica detrás es que toda medida incompatible no inscripta en las reservas debe ser eliminada.
Enfoque de lista híbrida: se trata de un intento por conjugar elementos de las listas positivas y negativas. En una
primera lista se consignan los compromisos de liberalización en listas positivas o negativas y en una segunda lista
se realiza un ejercicio de transparencia obligatoria mediante la aprobación de un inventario de todas las
restricciones existentes en los sectores de servicios no incluidos en la primera lista.
mientras que puede perjudicar a otros. Algunas tareas altamente calificadas pueden llegar a ser relocalizadas,
mientras que otras tareas altamente cualificadas, no. El aumento de la relocalización de tareas puede no ayudar o
dañar sistemáticamente a los trabajadores calificados en cada país. Esta situación tiene importantes implicaciones
para la estrategia de competitividad de los países en materia de educación, Estado de bienestar y política industrial.
El aumento de la imprevisibilidad debería hacer que los líderes gubernamentales de cada país sean más prudentes
cuando mueven a los trabajadores o sus habilidades en una dirección particular. La flexibilidad es, la clave que
permite a cada economía aprovechar las oportunidades de la globalización y reducir al mínimo los costos de ajuste.
Un aspecto importante a tener en cuenta es que como la disminución de los costos del transporte de bienes,
personas e ideas sigue tendiendo a la baja, el rango de servicios producidos domésticamente que se enfrentan a la
competencia de otros proveedores de servicios se amplía. De esta manera surge la siguiente pregunta: ¿Cuáles
puestos de trabajo es probable que deban someterse a esta nueva competencia? Krugman enfatizó que la distinción
fundamental radica en la comercialización de servicios y no en el nivel de educación.
En las últimas décadas, la educación de alto nivel y los trabajadores altamente calificados florecieron con la
globalización, mientras que los trabajadores menos educados, la sufrieron. La fuerza básica fue la separación de la
producción y el consumo a fin de que los precios relativos de los bienes en todas las naciones tiendan a converger.
Esto fue bueno para los trabajadores de las naciones ricas cuyas habilidades o conocimientos eran abundantes, pero
fue malo para aquellos cuya calificación o habilidad fuera escasa cuando la producción y el consumo se agruparon.
Dado que la educación fue abundante en las naciones ricas, mientras que la mano de obra no calificada era escasa, la
globalización parece ser una bendición para los ciudadanos altamente educados.
Considera los siguientes ejemplos inspirados por Blinder: un conductor de taxi en Suecia es remunerado en exceso
por los estándares mundiales. Dadas las fuerzas del mercado, esta situación solo es posible porque la conducción de
un taxi es no transable, lo que significa que los taxistas de Good News no están compitiendo con los taxistas de
Estocolmo. Los precios de las tareas no transables no se establecen en el mercado mundial, sino que se definen a
nivel local; y uno no conduciría un taxi en Estocolmo a menos que el salario sea suficientemente elevado.
Estos ejemplos ilustran que la nueva división de la mano de obra depende de si el servicio puede ser fácilmente
entregado por un cable de fibra óptica o no (es decir, si es digno de ser brindado de manera remota). Esta división se
corresponde muy poco con las tradicionales distinciones entre los puestos de trabajo de acuerdo al nivel de
educación de los candidatos y aquellos puestos de trabajo que no lo requieren.
Así vemos que la alianza de intereses pasa a ser un tanto más compleja, y si a esto sumamos en el corto y mediano
plazo la existencia de factores específicos, como ser el conflicto por la acumulación de empresas transnacionales (ET)
de diversas ramas productivas, o el conflicto cuasi competitivo cuando no hay cartelización entre ET de distintos
países centrales, arribamos a un escenario complicado, en el cual se advierte una compleja trama de relaciones de
mercado y de regulaciones nacionales o internacionales (OMC, OIT, etc.), y las ONG. Estas últimas han pasado a tener
un importante rol en las protestas de la sociedad civil frente a los actores hegemónicos de la globalización (ET, ciertos
organismos internacionales y gobiernos de los PD).
El mayor peso que han adquirido en la actividad económica las empresas transnacionales (ET) y su tendencia a
organizarse en redes globales de producción y comercio.
Un cambio en el patrón exportador en donde adquieren el liderazgo los sectores intensivos en conocimiento y
tecnología.
En forma similar a la explicación de las nuevas teorías del comercio internacional de por qué los flujos de comercio
crecían con mayor intensidad entre los países desarrollados –con similar dotación factorial-. La evidencia empírica
indicaba que los países desarrollados en forma individual eran al mismo tiempo emisores y receptores de inversión
extranjera directa (IED). Por consiguiente, Hymer argumenta es que la decisión de internacionalización de una
empresa forma parte de los objetivos corporativos de mejorar y explotar una posición estratégica en el mercado,
considerando las condiciones oligopólicas en las que operan la mayor parte de las ET. Para que una firma decida
internacionalizarse debe poseer activos específicos que la diferencien de los competidores locales (por ej., tecnología
o marca).
En primer lugar, las maneras de internacionalización de las empresas pueden adoptar las siguientes formas:
A través de exportaciones, vía comercio internacional: sucederá cuando la firma exportadora cuente con ventajas
de propiedad, entendidas como aquellos atributos de la firma, sean estos de raíz financiera, tecnológica o de su
mismo carácter internacional, que le dan una ventaja competitiva por sobre sus competidores.
Otorgando licencias para la producción a terceras firmas en el exterior: tendrá lugar cuando además de que la
firma licenciante cuente con ventajas de propiedad, el país a donde se dirija esa licencia cuente con ventajas de
localización, entendidas como aquellos atributos de los que goza una determinada localización geográfica
(disponibilidad de recursos naturales o mano de obra no calificada, un determinado tamaño en su mercado
interno, ventajas asociadas a políticas y/o regulaciones específicas, ventajas adquiridas en el tiempo –
infraestructura, mano de obra calificada, capacidades tecnológicas, etc.).
Mediante la localización de una filial o subsidiaria en el país de destino controlando el mercado a través de
producción propia: la localización se llevará a cabo cuando además de que la firma cuente con ventajas de
propiedad y el país al que se dirige, con ventajas de localización, la firma pueda gozar de las ventajas de
internalización; entendidas como aquellas ventajas asociadas a las fallas existentes en los mercados y que
permiten que la firma que se instala en ellos pueda aprovecharlas (por ejemplo, altos costos de transacción).
Específicamente al tratar este último caso, en donde la firma decide localizarse en un mercado externo para
abastecerlo mediante producción propia, pueden darse cuatro motivos distintos o estrategias por las cuales se
moviliza la IED. Estas son:
a) Resource seeking: se trata de una IED inicial para el mercado de destino y está destinada a explotar ventajas
estáticas (recursos naturales, mano de obra barata y abundante). Esta estrategia da lugar a exportaciones hacia el
mercado mundial (materias primas, productos ensamblados a menores costos a partir de mano de obra barata).
b) Market seeking: también se trata de una inversión inicial, pero aquí la IED tiene como objeto la explotación o
aprovechamiento del mercado interno, esto es, abastecer el mercado interno con producción propia, por lo que
no se producen nuevas exportaciones desde el mercado de destino de la IED.
c) Efficiency seeking: al contrario de las anteriores, este flujo de IED requiere que exista una capacidad productiva
instalada, ya que su propósito es la racionalización o “eficientización” de las viejas unidades productivas. Un
ejemplo de esto pueden ser las nuevas inversiones que se dieron en Argentina luego del proceso de apertura y
desregulación de la economía a principios de los años 90, en donde muchas firmas ya establecidas en el país
realizaron nuevas inversiones para mejorar su competitividad ante el nuevo escenario global de competencia. Este
tipo de IED puede dar lugar a un nuevo flujo de exportaciones a partir de la mayor productividad y, por ende,
competitividad de la industria en cuestión.
d) Strategic asset seeking: este tipo de IED que, requiere para su desarrollo alguna IED o capacidad productiva
previa, tiene por objeto la adquisición de algunos activos estratégicos existentes (marcas, conocimiento del
mercado, cadena de distribución de productos, etc.) determinantes para el plan de internacionalización de la ET y,
en general, se ha llevado a cabo a través de procesos de fusiones y adquisiciones con o de terceras firmas
nacionales. Aquí en ningún momento estamos hablando de instalar una nueva capacidad productiva, sino de la
mera adquisición de activos ya existentes.
Otra de las características de la expansión global de las ET que va más allá de los motivos o su estrategia, tiene que
ver con la forma y en los rubros de la industria en que realiza su internacionalización. En esta dirección, existen tres
formas en que las ET internacionalizan sus actividades:
- De forma horizontal: su expansión es realizada a través de la adquisición de nuevas capacidades en su misma rama
de industria para la producción del mismo conjunto de bienes o servicios producidos en su mercado de origen.
- De forma vertical: la ET se expande internacionalmente y opera en rubros conexos a los bienes o servicios
producidos en su mercado de origen, sea esto aguas arriba (o sea, pasando a producir insumos o productos
ubicados en un escalón anterior a los de su producción en el mercado de origen) o aguas abajo (produciendo
nuevos bienes o servicios que toman como insumo o se encuentran en un escalón posterior a su producción en
el mercado de origen).
- De forma conglomeral: la ET se expande hacia sectores que en principio no tienen nada que ver con la actividad
que desarrolla en el mercado de origen, de modo de poder diversificar los riesgos de la producción.
Una última tipificación que analizaremos tiene que ver con la forma en que, a través de la IED, la casa matriz de la
firma y sus filiales o subsidiarias en mercados externos se relacionan. Aquí vamos a decir que la configuración de la
red internacional de la firma puede adquirir tres formas distintas, a saber:
a) Multipaís (stand alone): la filial de la firma es una réplica a pequeña escala de la casa matriz, pero solo una réplica
parcial y relacionada a las actividades de producción. Se produce lo mismo que en la casa matriz, pero dirigido al
mercado interno. El vínculo con la matriz se da a partir de que esta última transfiere tecnología a la filial, mientras
que la filial remite beneficios a la matriz, de modo que la matriz evalúa la actuación de la filial teniendo en cuenta
solo el flujo de beneficios que esta remite.
b) Integración simple: la filial desarrolla alguna de las actividades, productos o procesos que forman parte de la
cadena de valor de la matriz a escala global, o sea, la filial trabaja como proveedor de la casa matriz respondiendo a
los estándares (productivos, de calidad o costos) que esta le fija. El vínculo en la red está dado por el hecho de que la
casa matriz envía hacia la filial tecnología, insumos y componentes, al tiempo que la filial explota el mercado interno
y envía hacia la casa matriz productos y nuevos componentes, además de beneficios. En cuanto al esfuerzo
tecnológico de la filial, diremos que es nulo, desde el momento en que la tecnología viene desde la matriz y no
necesita de ninguna adaptación, ya que no se produce para el mercado local únicamente, sino a escala mundial.
c) Integración compleja: la filial pasa a ser una unidad completa de negocios semejante a la matriz, funcionando casi
autónomamente. Se trata de una réplica total de la matriz desde el momento en que ejerce todas las funciones y
actividades de esta. Sin embargo, debe quedar en claro que no es independiente de ella, sino que funciona de
manera autónoma. La filial no solo abastece al mercado interno, sino también al mercado mundial sin necesidad de
que los productos y las decisiones pasen por la casa matriz. En cuanto a la relación tecnológica, puede decirse que los
flujos son bidireccionales, en el sentido de que tanto la matriz como las filiales son capaces de producir
conocimientos y nuevas tecnologías. Se trata de una red de intercambios complejos que no responde a jerarquías a
nivel intrafirma.
MODULO 4
L 1 – UNIONES ADUANERAS Y ZONAS DE LIBRE COMERCIO
El objetivo de los acuerdos regionales con otros países que son socios comerciales, es incrementar el comercio
internacional entre todos los países que formarán parte del acuerdo para potenciar su crecimiento y desarrollo
económico conjunto.
Algunas motivaciones de los acuerdos regionales están relacionadas con los tiempos y las dificultades que adquieren
las negociaciones en el Sistema Multilateral de Comercio (SMC), tanto para avanzar en la liberalización comercial
como en otras disciplinas.
Haciendo revisionismo histórico, durante los tiempos en que la Ronda Uruguay se encontraba estancada y no era
claro el futuro del Sistema Multilateral de Comercio (SMC), muchos países a fin de garantizar el acceso a ciertos
mercados, comenzaron a realizar acuerdos regionales, y debido al gran número de miembros que desde mediados de
los años ’80 componen el SMC ha llevado a que acordar una agenda para iniciar negociaciones sea complejo, y una
vez que estas se inician, demandan varios años en concluirse. Así, muchos países consideran que con los acuerdos
regionales se alcanzan objetivos, que si bien pueden ser más modestos, se logran en plazos menores, y sus agendas
negociadoras suelen estar más en línea con las necesidades y objetivos de los países socios.
Por otra parte, existe cierta tensión entre los principios de Nación Más Favorecida (NMF) y reciprocidad, que se
centra en el problema de los comportamientos free-rider, debido a que países que no realizan concesiones pueden
verse beneficiados por la multilateralización de las preferencias. Este problema ha sido contenido en la medida que
cada país, al iniciar la negociación bilateralmente, ofrece las concesiones al principal abastecedor, quien al ser el
principal beneficiario de la reducción arancelaria estará dispuesto a ofrecer una concesión equivalente al miembro
que le concedió la disminución en la tarifa. De este modo, los países que realizaron la negociación bilateral son los
que incrementarán en mayor cuantía sus exportaciones.
Este mecanismo, padece del mismo problema que el trueque: la “doble coincidencia”, esto es que cada uno de los
países que negocian bilateralmente esté dispuesto a ofrecer acceso a mercados en productos en los que el otro país
tiene interés. Por este motivo, una vez agotados estos emprendimientos de negociación principalmente bilateral, se
ha recurrido a rebajas en conjuntos más amplios de productos, impulsadas por los principales miembros, situación
en la cual pueden volver a aparecer comportamientos de free-rider.
Los AR suelen constituir una solución a este problema por dos motivos: primero, el país que no realiza concesiones
no ingresa en el Acuerdo y, segundo, porque al establecer el libre comercio para el conjunto de los socios, todos ellos
están obligados a abandonar la protección, motivo por el cual existiría una reciprocidad plena en dichas
negociaciones. Así, países que tienen iniciativas de mayor ambición en cuanto a la liberalización y solo encuentran
reciprocidad plena en pocos socios comerciales tendrán mayor incentivo a realizar AR que a otorgar concesiones en
el SMC.
Zona de libre comercio (ZLC): Tiene como objetivo lograr la circulación de los bienes producidos entre los países
miembros del acuerdo. Es necesaria la eliminación de aranceles y de cualquier otra barrera al comercio entre los
socios. En una ZLC los países socios comercian sin aranceles los bienes que ellos producen, pero aplican sus
aranceles nacionales a los no socios, que también se denominan terceros. Cabe aclarar que para aplicar el
arancel hacia los terceros cada uno de los socios tiene autonomía, debiendo respetar solo los niveles
consolidados ante el GATT/OMC. Para garantizar que no aplique el arancel a los países socios, se deben aplicar
las reglas de origen, las que permiten conocer en qué país realmente son producidos los bienes.
De lo contrario, existiría triangulación y los bienes de los no socios ingresarían siempre por el país con menores
aranceles y luego pasarían al otro país gracias al libre comercio. La negociación de los tiempos y modalidades de
alcanzar el libre comercio y la definición de las reglas de origen para cada tipo de bienes constituye la materia
central de las negociaciones de este tipo de acuerdo.
Unión aduanera (UA): El objetivo es establecer el libre comercio entre los socios y adoptar una política comercial
externa única y común. Los mecanismos pertinentes son la eliminación de los aranceles para el comercio
intrazona y, a diferencia de una ZLC, establecer un Arancel Externo Común (AEC).
La UA, es una ZLC más una política comercial común. En este sentido, los aranceles u otras políticas que
enfrentarán las exportaciones de los terceros serán idénticas sea cual fuere el país del que se trate. En este tipo
de acuerdo existe una importante cesión de soberanía debido a que los países debieron negociar un arancel
externo común y el resto de los instrumentos de política comercial externa, y una vez unificados no pueden
cambiarlos unilateralmente. Un punto central de las UA es que cualquier intento de negociación de un nuevo
acuerdo regional requerirá que este sea encarado por todos los socios. Por lo tanto, la única forma de tener
nuevos socios comerciales con arancel cero es que se logre ampliar la UA, y este nuevo socio debe adoptar el
AEC vigente o forzar a una nueva negociación para su modificación.
Mercado común (MC): El objetivo central es establecer el libre comercio y la libertad de movimiento,
contratación y establecimiento de personas y capitales entre los países socios. Así, un MC es una UA más la
liberalización del movimiento de los factores, garantizando la igualdad plena de tratamiento a todas las personas
y actividades originarias de los países miembros.
Unión monetaria (UM) o unión monetaria y económica (UME): Se busca lograr la libertad de comercio y de
circulación de factores, alcanzar una política comercial externa común y eliminar toda posibilidad de alteración
de las paridades monetarias entre los países socios. El mecanismo específico es el establecimiento de una
moneda única y común para todos los participantes, o bien la adopción de un esquema de paridades (tipos de
cambio) irrevocablemente fijas entre las monedas participantes. En este caso, la delegación de soberanía es
superior, ya que los países además de perder el control de su política comercial también dejan de tener política
monetaria autónoma, quedando sus paridades fijas entre sí, y modificándose respecto a terceros de acuerdo
con la política monetaria supranacional que lleve el bloque. Esto implica una negociación muy compleja para
decidir cómo se fijará la tasa de cambio y cómo se ajustará ante cambios en las condiciones de los mercados
nacionales e internacionales.
Un punto que es central e incide en las otras dimensiones del análisis es el del objetivo de cada acuerdo regional en
particular. Si bien cabe aclarar que estos no se definen de una vez y para siempre, conocer cómo se articulan los
diversos intereses nacionales hacia una convergencia que sustenta el proceso de integración permitirá ponderar los
problemas a resolver y demarcar el abanico de posibles soluciones.
Otra dimensión se refiere a los tipos de membresía en acuerdos regionales (múltiple o única) y a la arquitectura
que se configura entre sus relaciones: bloques - bloques y países - bloques. Así podríamos considerar dos situaciones
polares: un bloque que a partir de un conjunto de países constituye un “espacio económico” y luego en conjunto
incorpora nuevos países o negocia acuerdos bilaterales (sería el caso claro de la UE y los intentos del MERCOSUR), o
en el otro extremo la estrategia de Chile, que ha negociado una multiplicidad de acuerdos bilaterales, pero que no
constituye con ninguno un “espacio económico”, aunque sí elimina aranceles y otras barreras a las inversiones y al
comercio con las principales economías del mundo.
La primera estrategia está asociada a un conjunto de países limítrofes que delimitan un área geográfica, teniendo
en cuenta que si existe una mayor cercanía geográfica entre los miembros de la unión aduanera esto podrá conducir
a un aumento de bienestar, mientras que la segunda suele abarcar países cercanos y también otros ubicados en
diversos continentes; y esta dimensión espacial se torna relevante cuando se consideran certeros los enfoques de
“geografía y comercio”, tal como lo demuestra el creciente uso de modelos de gravedad.
¿Qué clase de acuerdos regionales aumentan las posibilidades para incidir en la globalización?
Es relevante realizar la distinción entre aquellos AR orientados a constituir simplemente Tratados de Libre Comercio
(TLC), de aquellos que, planteándose constituir como piso una Unión Aduanera (UA), intentan componer un “espacio
económico integrado”, para luego en conjunto incorporar nuevos países o negociar acuerdos bilaterales. La principal
diferencia, entre un TLC y una UA es que mientras en el primero cada miembro mantiene autonomía en su política
comercial y negociación hacia terceros, en la segunda, esta ha sido unificada. Muchas veces se señala que la
negociación de un arancel externo común (AEC) es el principal obstáculo para pasar de un formato a otro de AR, aun
reconociendo que establecer un AEC es técnica y políticamente complejo, debido a que implica un consenso respecto
al perfil productivo y a la inserción comercial internacional. De todas formas, en el contexto actual de proliferación de
acuerdos regionales, la libertad para cada socio de negociar individualmente parece ser el punto más relevante.
En este sentido, se podría señalar que los TLC tienden a propagar las tendencias de la globalización y no conllevan
para los países socios un intento de redimensionar la soberanía a escala supranacional como forma de mejorar su
capacidad negociadora con otros actores internacionales. En contraposición, los intentos de asociación que
conforman espacios integrados negocian como un bloque único y tendrían ciertas posibilidades de no adoptar el
proceso de globalización, logrando mantener grados de libertad en el rumbo de ciertas políticas.
La envergadura y el grado de desarrollo de los actores resultan relevantes. De este modo, en los TLC que negocia
Estados Unidos, este país aparece como la fuerza globalizante que es receptada por quienes aceptan sus condiciones
como un modo de acceder a su mercado. En este sentido, un país pequeño como Chile ha estado negociando TLC con
gran parte de los países, aceptando paralelamente las condiciones de la UE y los Estados Unidos. De esta manera,
reproduce básicamente la lógica de la globalización: apertura de mercado, disciplinas OMC-plus en propiedad
intelectual y servicios, y amplios tratados de protección para las inversiones.
Una dimensión sumamente importante, y que a veces desde los enfoques económicos no se le presta la necesaria
atención, es la supranacionalidad o la intergubernamentalidad de los acuerdos, cuando se lo considera, la mayoría de
las veces se lo toma en forma muy simplificada y dicotómica, a pesar de que este es un tema complejo y con matices,
y el carácter institucional de estos acuerdos debe ser analizado al menos desde cinco aristas:
Conformación de las instituciones e intereses representados.
Reglas de toma de decisiones en las instituciones.
Internalización del derecho emanado de instituciones regionales o comunitarias.
Competencias delegadas.
Mecanismo de solución de diferencias.
este; en términos más abstractos, en qué medida el hecho de que un grupo de países suprima las barreras al
comercio lleva a una asignación más eficiente de los recursos a nivel regional y/o mundial.
Si dos países se integran (en cualquiera de sus formas) se producirá un incremento del comercio entre ellos, a
primera vista uno supondría que eso implica una mayor especialización de cada país y por lo tanto un acercamiento
al libre comercio. Pero seguramente, ese país realizaba sus importaciones del país más eficiente a nivel mundial y
ahora dichas importaciones provienen del socio (que no es el más eficiente), ya que al no pagar arancel ingresa más
barato que el oferente de menor precio internacional. De este modo se produjo un abaratamiento “artificial” del
producto del país socio para los consumidores del país local a raíz de estar exento del arancel, desplazando así el
abastecimiento que realizaba el país más eficiente; por lo tanto, se produjo un desvío de comercio desde el país más
eficiente hacia uno menos eficiente. Así, es clara la connotación negativa de este efecto, ya que nos aleja del óptimo
de libre comercio.
Por otra parte, si las importaciones del socio desplazaron por precio a las provenientes del antiguo proveedor, eso
conlleva a que baje el precio doméstico, y dado que la oferta nacional tiene pendiente positiva, se generará una
retracción parcial de la producción nacional, la cual será sustituida por las importaciones desde el país socio. Así se
generó un intercambio inexistente previamente, y es denominado creación de comercio, y dado que en este caso la
producción ineficiente local fue sustituida por la producción más eficiente del socio (ya que compiten sin arancel), es
clara la connotación positiva de este efecto en la medida que nos aproxima a una situación de libre comercio y mejor
asignación de los recursos.
La conclusión de Viner será que la discriminación comercial será beneficiosa en tanto la creación de comercio supere
al desvío, y viceversa. Cabe destacar que se está analizando la optimización de los recursos a nivel mundial, y esto es
concordante con el punto de vista del país importador que otorgó las concesiones.
Vemos que la creación de comercio se da cuando la producción doméstica en un país miembro de una unión aduanera
es sustituida por importaciones más baratas de otra nación miembro. Con pleno empleo, esto aumenta el bienestar de
los países integrantes porque lleva a una mayor especialización en la producción basada en las ventajas comparativas.
Creación: como consecuencia de la eliminación de las tarifas dentro de la unión, un producto, que antes de la unión era
producido domésticamente por cada país miembro y no se comercializaba debido a la tarifa, es ahora comercializado y
producido por el país miembro más eficiente en su producción. Esto lleva a mejorar la asignación de recursos.
Desvío: cuando la eliminación de las tarifas dentro de la unión induce a los países miembros a importar un producto
desde otro país miembro en lugar de hacerlo desde un país fuera de la unión como lo hacía antes de que se produzca
la integración. Esto se debe a que, aunque el país que está fuera de la unión sea más eficiente en la producción del
bien, ya no es competitivo al tener tarifas y los otros no. Esto conduce a una mala asignación de recursos, o bien a
empeorar la asignación de los recursos.
Las condiciones que pueden conducir al aumento de bienestar en el sentido que sea más probable que una unión
aduanera conduzca a mayor creación de comercio son las siguientes:
Cuando más altas hayan sido las barreras comerciales previas a la formación de la unión aduanera.
Cuando más bajas sean las barreras de la unión con el resto del mundo.
Cuando mayor sea el número de países que forman la unión.
Cuando más competitivas sean las economías y no complementarias.
Cuando mayor cercanía geográfica exista entre los miembros.
Cuando mayor sea el comercio previo a la unión.
Entonces S1 será la curva de oferta del resto del mundo y S1+T será la curva de oferta del resto del mundo con
arancel.
S3 es la oferta del país socio sin arancel.
De esta manera el precio interno sube a U$S 2,00 la unidad para las
importaciones provenientes del resto del mundo. Luego, el país
doméstico, consumirá 50 unidades del bien X de los cuales 20 unidades
producirá internamente e importará 30 unidades del resto del mundo. El
país doméstico también recaudará U$S 30,00 (MJHN). No importa nada
del país socio.
Una explicación sería que en los modelos de crecimiento económico predominan los rendimientos constantes a
escala (el producto se incrementa en la misma proporción que todos los insumos) y a su vez el progreso tecnológico
aparece como una variable exógena a los modelos. Y podemos agregar que estos modelos carecen de variables
“cualitativas” como entorno institucional, grados cualitativos en el capital humano, entre otros. Lo antedicho implica
que se atribuye al cambio tecnológico la parte del crecimiento que no se puede explicar por el incremento en la
cantidad de factores (básicamente capital y trabajo), pero no se establece ninguna relación de causalidad entre el
crecimiento y el progreso tecnológico, ni alguna explicación alternativa a la intensidad del desarrollo de este último.
Al analizar las economías de escala dentro de los efectos estáticos supusimos que sus beneficios eran de una sola
vez, pero en realidad dentro de este mismo análisis estático aparecen derivaciones de carácter dinámico. Al
aprovechar economías de escala habrá mayores ganancias de eficiencia (que dependiendo del nivel de competencia
de los mercados) se transformarán en mayores ganancias o menores precios —que permite aumentar el ahorro—,
redundando en ambos sentidos la posibilidad de un incremento en la inversión, lo que implica un aumento del
recurso de capital lo que lleva a aumentar el nivel de producto, con lo cual tenemos un mayor ahorro que en el
período anterior (suponiendo constante la tasa de ahorro) que se vuelca a la inversión y recomienza el círculo
virtuoso. Solo se describe este caso a fin de entender cómo en ciertas condiciones un efecto estático se transforma
en dinámico y no siempre hay una clara línea demarcatoria entre estos efectos.
Resumiendo, podemos decir que los beneficios dinámicos son:
1. El mayor beneficio dinámico de la formación de una unión aduanera es que probablemente resulte una mayor
competencia. Esto es, en ausencia de la unión aduanera es probable que los productores se vuelvan lentos y
complacientes detrás de las barreras comerciales, más cuando se forma la unión aduanera y se eliminan las
barreras comerciales entre las naciones integrantes, los productores en cada nación se ven en la necesidad de
hacerse más eficientes para enfrentar la competencia de otros productores dentro de la unión, fusionarse o
desaparecer de los negocios.
2. Otro beneficio es el ahorro administrativo de la eliminación de funcionarios aduanales, policía fronteriza, etc.,
para el comercio entre las naciones integrantes. Este beneficio ocurre independientemente del hecho de que la
unión aduanera sea creadora o desviadora de comercio.
3. Otro beneficio es la generación de economías de escala como resultado de un mercado de mayor tamaño.
4. También como beneficio dinámico podemos mencionar el estímulo de las inversiones para hacer frente a un
mercado ampliado.
5. Finalmente, también se produce una mejor utilización de los recursos económicos de la comunidad completa.
Economías relativamente cerradas como la de Argentina aplican políticas de protección y promoción a la industria
con el objetivo de sustituir importaciones mediante producción nacional para generar un excedente comercial que
permita una acumulación de reservas internacionales. Con estas reservas se busca afrontar compromisos externos,
sostener el valor de la moneda nacional y generar empleo. Este proteccionismo tiene sus consecuencias para este
tipo de economías. La restricción de las importaciones, por lo general, reduce las exportaciones de aquel país que
impone aranceles o medidas paraarancelarias. Esto tiene lugar tan pronto como los recursos domésticos son
desplazados de la producción de materias primas (los bienes exportables) a la producción de sustitución de
importaciones a un precio relativo interno más alto para estos últimos. La protección, por ende no solo reduce el
ingreso real en el país que la impone, sino que también lo redistribuye de las industrias exportadoras a las que
compiten con importaciones, por lo que las restricciones comerciales tienen un impacto sobre la distribución del
ingreso entre los factores de producción.
Óptimo de Pareto: aquel punto de equilibrio en el que ninguno de los agentes afectados puede mejorar su
situación sin reducir el bienestar de cualquier otro agente. En el caso de países, no se puede mejorar la situación
de un país sin perjudicar la de otro.
Mejora de sentido en Pareto: si un individuo que forma parte del sistema de distribución, producción y consumo
puede mejorar su situación sin perjudicar a otro. Es una situación no óptima en el sentido Paretiano, pero se
produce una mejora.
En el caso de una unión aduanera, si se mejora la situación de al menos un país sin empeorar a ningún país, hay
una mejora de Pareto y la situación inicial no sera óptima. Si no se dan todas las condiciones cuando hay
acuerdos comerciales, es probable que no se produzca una mejora desde el punto de vista del segundo óptimo.
Condiciones que pueden generar un incremento en el bienestar, en el sentido de que el establecimiento de una
unión aduanera con otro mercado provoque creación de comercio y por ende, un incremento en el nivel de bienestar
general del país:
Condición 1: Entre más altas hayan sido las barreras comerciales previas a la unión de los países integrantes,
existe mayor probabilidad de que la formación de la unión aduanera genere el comercio entre los integrantes de
la unión en lugar de desviar el intercambio de no integrantes a integrantes.
Condición 2: Entre más bajas sean las barreras comerciales de la unión aduanera con el resto del mundo, es
menos viable que la formación de la unión aduanera conduzca a una costosa desviación comercial.
Condición 3: Entre mayor sea el número de países que forman la unión aduanera y más grande su tamaño, hay
mayor probabilidad de que los productores de bajo costo queden comprendidos dentro de la unión.
Condición 4: Entre más competitivas, en lugar de complementarias, resulten las economías de los países
integrantes, hay mayores oportunidades de especialización en producción y creación de comercio con la
conformación de la unión aduanera. De este modo, es más probable que una unión aduanera incremente el
bienestar si está formada por dos naciones competidoras industriales que por una nación industrial y otra
agrícola (complementaria).
Condición 5: Entre mayor cercanía geográfica exista entre los miembros de la unión aduanera, los costos de
transporte representarán un menor obstáculo para la creación de comercio entre los miembros.
Condición 6: Entre mayor sea el comercio previo a la unión y la relación económica entre los miembros
potenciales de la unión aduanera, habrá mayores oportunidades de significativas ganancias de bienestar como
resultado de la formación de dicha unión aduanera.
Argumentos a favor y en contra del libre comercio
Desde el punto de vista estático, la asignación de los recursos, aranceles, cuotas, y la política comercial, en general,
generan distorsiones en la producción doméstica y en el consumo (que es menor al que se derivaría de los precios
internacionales), provocando una mala asignación de recursos. Así, la apertura comercial, al permitir que los actores
económicos enfrenten los precios relativos internacionales, elimina las ineficiencias en la asignación de recursos y la
especialización por ventajas comparativas genera el máximo de producción mundial. Un primer argumento a favor
del libre comercio es que genera un incremento en la eficiencia. “La eficiencia como justificación del libre comercio
es, simplemente, la otra cara de la moneda del análisis coste-beneficio de un arancel”.
Cuando la escala óptima es mayor que el mercado local y la industria no es suficientemente competitiva para
exportar, la protección generará ineficiencia en la medida que se producirá con mayores costos. Incluso, si la
protección es excesiva (genera ganancias extraordinarias a pesar de operar en una escala baja) puede llevar a que
muchas empresas quieran operar en ese sector, agudizando el problema de las bajas escalas. Paradójicamente,
podría suceder que la industria solicite más protección.
Las economías de escala pueden ser dinámicas y se relacionan con el aprendizaje y el cambio tecnológico, puesto
que mientras en las economías cerradas es más probable que se debilite la competencia (pocas empresas), en un
contexto de apertura se exacerba la rivalidad entre firmas de diversos países, lo cual incentiva la competencia.
Incluso, se da la paradoja de que la protección permite obtener buenas ganancias, pero las empresas no ven la
necesidad de reinvertirlas. Este suceso acuñó una frase en períodos de economías cerradas: “empresarios ricos y
empresas pobres”, haciendo alusión al retraso tecnológico y a la falta de innovación. Esta lógica, también fue
adoptada por empresas transnacionales, un caso típico en Argentina se continuó fabricando el Ford Falcon cuando en
muchos países ya se había discontinuado su producción.
Otro argumento a favor del libre comercio hace referencia a la búsqueda de rentas por parte de los países.
Cuando se limitan las importaciones con una cuota en vez de un arancel, el coste se ve amplificado en ocasiones por
un proceso conocido como búsqueda de rentas. Para aplicar una cuota a las importaciones, el gobierno tiene que
emitir licencias de importación, y quien las reciba obtendrá unas rentas económicas por tenerlas. A veces, los
individuos y las empresas incurren en costes por conseguir licencias de importación.
A su vez, la protección genera un sesgo antiexportador, por pagar los insumos por encima del precio internacional o
porque se obtiene un mejor precio enviando los productos al mercado interno protegido (mayor ganancia).
El tercer y último argumento se refiere justamente al argumento político a favor del libre comercio.
Un argumento político a favor del libre comercio refleja el hecho de que un compromiso político con el libre
comercio puede ser una buena idea en la práctica. Los economistas consideran que las políticas comerciales en la
práctica, están dominadas por intereses políticos más que por una comparación de costes y beneficios nacionales. A
veces, los economistas pueden demostrar que una determinada selección de aranceles y subsidios de exportación
puede aumentar el bienestar nacional, pero en realidad, cualquier organismo estatal puede caer presa de grupos de
interés y verse convertido en un aparato para redistribuir la renta a favor de sectores con influencia política. Si este
argumento es correcto, puede ser mejor defender el libre comercio sin excepciones, incluso a pesar de que en el
terreno económico el libre comercio puede no ser siempre la mejor política concebible.
Es claro que muchos de estos argumentos a favor del libre comercio no solo se basan en la teoría, sino que se han ido
elaborando como una crítica a la sustitución de importaciones, la que tuvo lugar con mayor intensidad y
perdurabilidad en América Latina. Otras críticas que surgieron a este proceso se basan en elementos de Economía
Política.
Esos tres argumentos a favor del libre comercio mencionados representan el punto de vista de gran parte de los
economistas que se especializan en la economía internacional y nos hacen llegar a las siguientes conclusiones:
Los costes convencionales de desviarse del libre comercio son elevados.
Hay otros beneficios del libre comercio, además del coste de las políticas proteccionistas.
Cualquier intento de conseguir sofisticadas desviaciones del libre comercio será subvertido por el proceso político.
En la dimensión de los países como importadores, su presencia en el mercado internacional suele relacionarse con su
tamaño absoluto, pero los términos de intercambio se pueden alterar también por el lado de las exportaciones.
En este sentido, un país que es un importante proveedor mundial de un bien (poder de mercado cercano al
monopolio) podrá restringir cantidades (con cuotas o impuestos a la exportación) y, de ese modo, hará subir el precio
de sus exportaciones. Por ejemplo, Chile podría usar esta política en el cobre; si Argentina y Brasil aplicasen una
política conjunta de “retención óptima” podrían mejorar el precio de la soja, aunque en menor medida, puesto que
otro gran productor mundial es Estados Unidos. Dado que el principal comprador es China, es probable que una
política de este tipo tuviera represalias del gigante asiático. Otro caso histórico de gran impacto fue el cartel de la
OPEP de 1973, que redujo el bombeo de petróleo reduciendo la oferta hasta lograr un fuerte aumento de los precios
que, además de generar un alto ingreso a estos países, tuvo fuertes consecuencias en el resto del mundo. En efecto,
se verificó una prolongada recesión en las economías capitalistas centrales y problemas de balance de pagos en los
países en desarrollo importadores de petróleo (como el caso de Brasil).
Otro argumento que encontramos a favor del proteccionismo se refiere a la protección como second best de las
distorsiones domésticas. Se pueden justificar ciertas intervenciones públicas, e incluso la protección comercial. Ante
la existencia de fallas de mercado en el plano doméstico (ya sea en el mercado de capitales, en el de trabajo, etc.) la
primera opción (the first best) es corregirlas en su fuente y evitar la aplicación de restricciones al comercio. Cuando
no es posible, o su costo es superior a los beneficios a obtener, la alternativa puede ser la política comercial para
neutralizar las desventajas resultantes de la distorsión (the second best).
Una de las clásicas fallas de mercado son las externalidades, en dichos casos, los costos y beneficios privados no
reflejan los costos y beneficios sociales, por lo que el sistema de precios no asigna en forma óptima. Bajo este
enfoque, la protección puede entenderse como una corrección de los precios relativos que no brindan un resultado
óptimo.
Una alternativa intermedia, entre corregir el problema en la fuente y aplicar la política comercial, es la aplicación de
subsidios a la producción, de modo que en dicho sector se alcance el nivel de actividad que se obtendría en ausencia
de la falla de mercado, pero con una distorsión menor a la que produce la política comercial, ya que no distorsionan
los precios que enfrentan los consumidores. Este razonamiento es aplicable cuando se considera necesario mantener
determinado nivel de producción nacional en ciertos bienes. Por lo tanto, a fin de amortiguar el impacto sobre
sectores sensibles o para lograr apoyo para las políticas de apertura, sería recomendable utilizar ayuda interna en vez
de la política comercial, arancelaria u otras restricciones. En el marco de equilibrio parcial y ventajas comparativas, se
supone que los subsidios a los productores no transforman a un país de importador a exportador, sino que solo
reduce sus importaciones, pero en menor medida que un arancel y, no distorsionan los precios relativos locales.
Esta línea de razonamiento tiene varios supuestos cruciales acerca de la instrumentación de un subsidio, para el
gobierno es indistinto recaudar que desembolsar dinero; la recaudación adicional o la rebaja del gasto para poder
otorgar el subsidio no tiene efectos; su financiamiento no tiene efectos distributivos; y, el costo de asignar y
monitorear el subsidio es poco significativo. En consecuencia, de no cumplirse estos supuestos, los beneficios de
otorgar subsidios respecto a aplicar medidas de protección comercial son escasos, o incluso negativos.
Ante esta situación, la opción de la política comercial solo será válida en la medida que exista la imposibilidad
(económica o política) de corregir las distorsiones en su fuente o la inconveniencia de otorgar subvenciones a la
producción y, adicionalmente, se cuente con un Estado con la capacidad técnica y la información necesaria para que
la intensidad de su intervención (el nivel de protección) no exceda lo requerido para neutralizar la distorsión. Cuando
esto no ocurre (por captura del Estado o por problemas de información), se corre el riesgo de introducir una nueva
distorsión y los efectos adversos pueden ser mayores a los que se pretendía corregir. En un marco de equilibrio
general, la provisión en exceso de bienes públicos o el subsidio excesivo de actividades generadoras de
externalidades pueden provocar costos sociales importantes. Por lo tanto, existe el riesgo que las fallas del gobierno
o del Estado sean mayores que las fallas del mercado y por lo tanto, la mejor opción es no intervenir.
Más allá de la calidad de la intervención del Estado, para cualquier gobierno la implementación de la política
comercial tiene menos costos que aplicar un subsidio, dado que recauda ingresos en vez de erogarlos. Un subsidio
debe financiarse con mayores impuestos o con reducción del gasto en otros rubros. De todas formas, el incremento
de precios que ocasiona la política comercial implica un costo para la sociedad, que se distribuye entre el conjunto de
los consumidores (afectando la competitividad y la protección efectiva cuando se trata de insumos industriales).
Uno de los argumentos utilizados en favor del proteccionismo es el de la industria naciente o infante.
Al respecto, muchos de los actualmente países desarrollados utilizaron el argumento de industria infante a fin de
imponer medidas de protección temporaria con el objetivo de permitir el nacimiento de una industria. Las industrias,
en general, no dependen de determinados recursos, sino que es la acumulación de capital físico y humano, y se
requiere de varios períodos para que logren los resultados esperados. Lo central de la idea es que se requiere de un
tiempo para que una industria alcance el estándar de productividad.
Para justificar la protección en función de la industria naciente se deberían cumplir ciertas condiciones:
Que la industria al cabo de un tiempo determinado pueda subsistir sin ayuda.
Que los beneficios futuros sean mayores a los costos actuales.
Que la tasa de descuento que iguale los beneficios futuros y los costos actuales sea igual o superior a la del
mercado.
Desde este mismo enfoque, si la industria fuera viable en un futuro cercano debería ser el mismo sector privado
quien realice una inversión. En general, un proyecto de inversión en los primeros tiempos funciona a pérdida y luego,
comienza a tener ganancias, que deberán ser de gran magnitud para compensar costos iniciales. Por lo tanto, no se
justificaría la protección.
Sin embargo, puede ser que existan ciertas fallas de mercado, como ser: asimetría de información, altos niveles de
incertidumbre (o miopía del sector privado), imperfección del mercado de capitales (racionamiento, controles de la
tasa de interés, subdesarrollo financiero, etc.), y por esos motivos no se realice la inversión. Desde el first best de los
neoclásicos, la solución es corregir las fallas de mercado y solo si no es posible brindar protección comercial como un
second best.
Otro argumento hace referencia a la política comercial estratégica que es la derivación de política de las nuevas
teorías del comercio internacional que, va levantando supuestos del modelo de competencia perfecta, con lo cual
aparecen modelos de competencia monopólica y oligopólica en los cuales los precios de mercado incluirán rentas
extraordinarias para las empresas.
En este marco, cualquier país querrá que sus empresas sean las vendedoras en estos mercados y no las compradoras,
dado que el país exportador estará apropiándose de rentas a costa de los usuarios del país importador. Para
consolidar estos sectores pueden combinarse diversos instrumentos de política comercial, como ser, aranceles a la
importación y subvenciones a las exportaciones, para lograr las mayores escalas, amortizar gastos de investigación y
desarrollo (I&D) y, así, desplazar a la competencia o directamente inhibir su aparición.
Los sectores manufactureros en donde se han aplicado políticas comerciales estratégicas son aeronaves,
automóviles, electrodomésticos de alto valor, semiconductores, etc., casi todos ellos productos con alto contenido
tecnológico, que en su fase inicial del ciclo pueden captar rentas de innovación.
Incluso, la aplicación de un arancel por parte de un país grande puede justificarse, aunque no tenga producción de
los bienes en cuestión, sino que simplemente se utiliza para extraer parte de la renta de los exportadores.
La política comercial estratégica busca apropiarse de cierta renta que se forma en estos sectores, esa disputa implica
que las ganancias que se obtienen a expensas de los demás países, por lo tanto, se está expuesto a represalias
comerciales, que puede llevar a una peor situación a las partes enfrentadas.
Con una posición más alejada de la ortodoxia encontramos dos corrientes contemporáneas, el neoestructuralismo y el
evolucionismo. Ambos apuntan a la idea de que no es la especialización en pocos bienes primarios o semielaborados,
sino una estructura diversificada en manufacturas, lo que constituye una base para brindar buenas condiciones de vida
a los países y tender a la convergencia hacia los países desarrollados. También ambos coinciden en que tienen que
existir políticas públicas para adquirir competitividad internacional en sectores dinámicos, aunque coexisten diversas
interpretaciones respecto al modo de realización. Una que apunta a la horizontalidad para todos los sectores
(educación en general, préstamos para innovación a tasa preferencias, subsidios a gastos de I&D, etc.) y otra específica
a sectores. Así, se trata de un enfoque complementario entre la política industrial, tecnológica y comercial, que deberá
ser coherente en el sentido de cuáles son los resultados que se esperan de cada una y su articulación temática y
temporal.
Respecto a las diferencias entre estos enfoques, mientras el neoestructuralismo mantiene el concepto de ventajas
comparativas, aunque dinámicas, varios de los autores evolucionistas sostienen que el comercio internacional tiene
como fuente las ventajas absolutas, las cuales provienen de la innovación en las manufacturas.
Por otra parte, los evolucionistas descansan más en la idea de una fuerte rivalidad como base de los procesos de
innovación y, por lo tanto, tienden a reconocer con mayor énfasis que los neoestructuralistas el rol limitado del
Estado, puesto que para ellos la innovación tiene como rasgo central a la incertidumbre, por lo cual, solo la
competencia entre diversas iniciativas es la clave del éxito.
Por último, existen otras dimensiones más allá de lo estrictamente económico en lo que se refiere a la formulación
de ciertos argumentos en contra del libre comercio.
La política comercial puede ser una respuesta a otros problemas que van más allá de lo que, en un sentido estrecho,
denominamos económico, y puede reflejar preocupaciones políticas, sociales, estratégicas, etc. En muchos casos
pueden ser por consideraciones de empleo o distribución del ingreso. En muchos países se sostiene que de dejar la
economía libre a la apertura comercial solo ciertas actividades primarias serían competitivas y estas no pueden dar
empleo a toda la población, por lo tanto, la protección comercial permite que existan sectores manufactureros que
absorben empleos, sin necesidad de que ellos pueden obtener ventajas comparativas dinámicas. En sentido
contrario, desde una mirada neoclásica extrema se pensaría que si se liberaliza la economía, y en principio hay
desempleo, esto reducirá los salarios y entonces habrá sectores manufactureros con ventajas comparativas y
posibilidades de exportar, y, por lo tanto, no se necesitaría de la protección comercial.
De algún modo, el efecto de los aranceles para proteger manufacturas sin duda tiene una implicancia en la
distribución del ingreso, tanto la de atenuar el desempleo como al generar salarios superiores a los de subsistencia
en la manufactura. También, las retenciones a las exportaciones en productos alimenticios es un modo de abaratar el
costo de la subsistencia y, por lo tanto, estos instrumentos suelen tener un impacto positivo en la distribución del
ingreso.
Por último, si tenemos en cuenta el modelo de Heckscher Ohlin, al pasar de una economía cerrada a una abierta se
benefician los propietarios de los factores abundantes y se perjudicaban los dueños del factor escaso. Por lo tanto, al
ir en el sentido inverso, provocar un desfasaje de los precios domésticos respecto a los internacionales (vía aranceles
o retenciones), lo que hará es beneficiar a los factores escasos y perjudicar a los abundantes, lo cual, modificará la
distribución del ingreso, en forma progresiva o regresiva, según el caso del que se trate.
La política comercial también puede invocar a la seguridad nacional, tanto para proteger industrias como para
restringir exportaciones. Existen un conjunto de ramas productivas ligadas a la industria armamentista que un país
puede considerar necesarias como una forma de garantizar su sistema de defensa. Así, durante la mayor parte del
siglo pasado, la industria siderúrgica, la petroquímica y los explosivos, entre otras, se consideraba que debían ser
protegidas, de modo de garantizar su producción nacional y no depender de abastecimiento externo. En muchos
países, el Estado era el que se hacía cargo de estas industrias y en Argentina, hacia 1950 -60, se desarrolló SOMISA en
aceros y fabricaciones militares en varias ramas ligadas en forma directa e indirecta a la defensa.
Por temas de seguridad también pueden restringirse exportaciones de material considerado estratégico, por ej., EE.
UU. controla y regula la venta de materiales que pueden ser utilizados en la energía nuclear o ha sancionado a
empresas americanas que vendieron sin autorización tecnología a China que puede ser utilizada en misiles.
También, ligado a razones de Estado, muchos países han adoptado el objetivo de la seguridad alimentaria, que
consiste en minimizar la dependencia de alimentos extranjeros, de modo de no poder ser extorsionados en
situaciones de tensiones internacionales o no tener una debilidad insalvable en algún contexto bélico. Actualmente,
este principio puede explicarse por no querer depender del abastecimiento a partir de los excedentes de otros
países, que en caso de catástrofes naturales (sequías o inundaciones) priorizarán proveer a su propia población,
dejando de exportar hacia sus socios. Otro tema importante es que, sobre su propio territorio, un país puede
garantizar las condiciones de producción y respecto a otros países a lo sumo puede colocar barreras sanitarias.
En el extremo, y más allá de sectores y productos específicos, un país puede utilizar la política comercial en forma de
represalia directa en el contexto de relaciones internacionales hostiles. Un caso que lleva más de 50 años es el
bloqueo de EE. UU. a Cuba o las sanciones comerciales que impone la ONU (a partir de votaciones del consejo de
seguridad) a Irán o Corea del Norte.
A partir de ahí, se desarrollaron los argumentos que motivaron el fomento de la ISI a través de la intervención del
Estado:
Restricción externa al crecimiento derivada de las malas perspectivas para las exportaciones de materias primas,
que constituían la mayor parte de los envíos externos de América Latina:
Tendencia al deterioro estructural de los términos del intercambio: los precios de los productos básicos
tendían a crecer más lentamente que los de las manufacturas, reduciendo el poder adquisitivo de las
exportaciones latinoamericanas en el largo plazo.
Mayor proteccionismo en el mundo en actividades donde América Latina tenía ventajas comparativas
(agricultura, textiles y vestimenta quedaron excluidos del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y
Comercio - GATT -, posterior implementación de la Política Agrícola Común -PAC- europea).
Sustitución de productos naturales por sintéticos desarrollados en países ricos (por ej. fibras textiles, salitre,
etc.).
Barreras de acceso al mercado internacional de manufacturas: necesidad de fuente interna de crecimiento.
Necesidad social de generar puestos de trabajo para absorber mano de obra desempleada y subempleada
(agricultura), en general, la industria es más intensiva en trabajo que las actividades primarias.
Promoción de la transferencia de tecnología: se consideraba que los aumentos de productividad en la
producción primaria solo serían aprovechados por los importadores y no por los exportadores, ya que en el caso
de las materias primas suelen traducirse en menores precios internacionales, mientras que en la industria
suelen existir externalidades positivas donde se lleva a cabo la inversión.
El argumento se basaba en que los países en desarrollo tendrían ventajas comparativas potenciales en la elaboración
de manufacturas, pero no pueden competir en la fase inicial de producción –en la cual los costos medios son altos-
con la competencia de las industrias ya establecidas en los países desarrollados. Por este motivo, las restricciones a
las importaciones de manufacturas permitirían el desarrollo de actividades que en otras circunstancias no tendrían
lugar por la imposibilidad de competir con la producción importada.
Dado que el mercado interno de gran parte de los países latinoamericanos es pequeño, la integración regional jugaría
un rol clave para que las industrias pudieran alcanzar la escala necesaria para que la producción fuera eficiente. En el
marco de lo que hoy se denomina “regionalismo cerrado” (acuerdos de integración en los cuales los países miembros
eliminan las barreras al comercio, pero mantienen protección respecto del resto del mundo), se reducirían los costos
de la ISI a través de la ampliación del mercado que permitiría alcanzar economías de escala e incrementar la
competitividad, incluso en vistas de convertir a la región en una plataforma para las exportaciones a otros destinos.
Para la CEPAL, el éxito de la ISI requería la intervención estatal en la producción, la inversión pública a gran escala y la
planificación estratégica de la economía para atacar los siguientes problemas:
Falta de incentivos de inversión en el sector manufacturero por parte de los sectores exportadores tradicionales.
Escasez de capacidad financiera y de gestión del empresariado local para desarrollar la producción
manufacturera a gran escala.
Falta de infraestructura adecuada.
Escasez de mano de obra calificada.
Falta de conocimiento tecnológico.
Entre fines de los años 40 y comienzos de los 70 se implementaron políticas orientadas a promover el desarrollo
industrial a través de un rol estatal más activo.
Intervención en el mercado de bienes. Por ej., compra de granos a los productores a precios bajos y exportación
por parte del Estado a precios más altos, con el objetivo de obtener divisas para llevar a cabo otras políticas.
Intervención en el mercado de divisas. Controles de cambios y tipos de cambio múltiples para favorecer a
determinadas actividades.
Mayor participación estatal (en muchos casos monopólica) en el desarrollo de infraestructura.
Rol activo de bancos públicos, comerciales y de desarrollo.
Regulación financiera para promover asignación dirigida del crédito.
Preferencias o exclusividad para proveedores nacionales en procesos de contratación pública.
La ISI latinoamericana recibió numerosas críticas, en particular a partir de los años 70, en un contexto en que la
intervención estatal en la economía comenzaba a cuestionarse en todo el mundo y en el cual estas políticas no
habían alcanzado los resultados esperados en América Latina.
Las principales críticas a la ISI se vinculan con la negación de la teoría de las ventajas comparativas, de acuerdo con la
cual ningún país puede producir todos los bienes de manera eficiente. Asimismo, la protección sobre insumos y
bienes de capital, orientada a desarrollar a la producción manufacturera local, incrementa los costos de producción
de los sectores exportadores tradicionales y reduce su competitividad.
En cuanto a sus resultados, en muchos países latinoamericanos las políticas de ISI contribuyeron a desarrollar la
producción manufacturera, pero no lograron el nivel de sustitución de importaciones esperado ni el nivel de
eficiencia necesario para competir internacionalmente. Entre las principales limitaciones de dichas políticas cabe
destacar:
Incapacidad de sustituir importaciones de bienes de capital e insumos estratégicos, por lo cual el crecimiento
industrial se traducía en un déficit comercial y agravaba los problemas de balanza de pagos.
Dependencia de los esquemas de protección por parte de las actividades manufactureras, que impedía su
desmantelamiento y no generaba incentivos a incrementar la competitividad. Así, muchos sectores con costos
de producción muy superiores a quienes tenían las mejores prácticas internacionales no estaban en condiciones
de competir en mercados externos ni con importaciones en caso de reducción de la protección.
Escala insuficiente por limitaciones del tamaño del mercado interno y fracaso de iniciativas de integración. Si
bien hubo numerosas iniciativas de integración, estos procesos enfrentaron numerosos obstáculos (con
excepción del Mercado Común Centroamericano, MCCA) como consecuencia de problemas políticos y
económicos en los países involucrados y los avances fueron muy limitados. Tal es el caso de la Asociación
Latinoamericana de Integración (ALALC) y el Grupo Andino.
Desde un estudio exhaustivo pudieron determinar que en diferentes áreas se trabaja con indicadores que, pueden
cuantificar los daños que distintas actividades económicas producen sobre el medioambiente. Esos resultados
permiten vincular directamente el comercio internacional con el transporte de cargas y la contaminación
medioambiental, el factor común es la utilización de combustibles fósiles como la principal fuente de energía para el
desplazamiento de los distintos medios de transporte.
Medir las emisiones de gases contaminantes es una tendencia creciente y ya instalada, pero es una de tantas
acciones que se promueven a modo de concientización para tomar mejores decisiones o con una mayor conciencia
medioambiental para el país.
-efecto de composición: modifica la estructura de producción de un país y, en este caso, el efecto en las emisiones de
GEI de un país dependerá de que ese país tenga una ventaja comparativa en sectores de gran intensidad de
emisiones y de que esos sectores se amplíen o se contraigan.
-efecto de tecnología: mejora los métodos de producción de bienes y servicios, lo que permite reducir la intensidad
de emisiones durante la producción, pudiendo contribuir a mitigar el cambio climático.
Algunos estudios indican que los resultados de emisión de GEI producidos por la apertura del comercio pueden
diferir entre países desarrollados y en desarrollo.
Con relación a la contribución del sector transporte a las emisiones de CO₂ podemos observar:
El transporte marítimo internacional solo representa el 1,8 %.
La aviación representa el 1,2 %.
El transporte ferroviario un 2 %.
El transporte por carretera representa la mayor proporción con un 72,6 %.
Dentro del transporte, el tráfico marítimo es el más eficiente en términos de emisiones de carbono, lo que debería
tenerse en cuenta al evaluar la contribución del comercio a las emisiones relacionadas con el transporte.
El 90 % de los bienes que son objeto de comercio internacional se transportan por vía marítima. Y el transporte
marítimo es el medio de transporte más eficiente en términos de carbono. Ese podría ser el aspecto favorable a
destacar. Catalogar por eficiencia según estudios realizados por expertos implica distinguir que hay medios más
perjudiciales o dañinos que otros, en el comercio internacional, el buque sería el menos contaminante.
Según un ranking confeccionado por la UE sobre emisiones de carbono, Latinoamérica es el bloque que menos GEI
emite. Trasladado a nivel país, el análisis varía. Brasil (486 229 kilotones de CO₂) y México (472 017 kilotones) están
ubicados en el ranking de los 20 países que más contaminan a nivel mundial y con estos valores claramente también
se encuentran entre los más nocivos a nivel regional.
Un dato relevante es el hecho de que Argentina es el país que los secunda en esta nómina de los países más emisivos
de América Latina. En 2014, según datos del Banco Mundial, 4,74 eran las toneladas CO2eq producidas por
argentinos, actualmente, nuestro país es responsable por el 0,7 % de las emisiones GEI globales y con 10 toneladas
de CO2eq por habitante alcanza el puesto N. ° 28 en un ranking de 220 países.
A partir de 2014, los países en desarrollo tienen la obligación de presentar cada 2 años los INFORMES BIENALES DE
ACTUALIZACIÓN (BUR, por sus siglas en inglés). Estos contienen información actualizada sobre las circunstancias
nacionales del país y arreglos institucionales para la preparación de los BUR, los inventarios nacionales de GEI, las
necesidades y apoyo recibido en materia de financiación, tecnología y fomento de la capacidad, y la información
sobre las medidas de mitigación y su respectiva metodología de monitoreo, reporte y verificación.
La actividad más nociva en términos medioambientales que se practica a nivel nacional es la ganadería, con un
registro de 76,41 millones de toneladas CO2eq emitidas en el período 2012-2014; en nivel de importancia le siguen
las emisiones producidas por los medios de transporte o fuentes móviles con 56,93 millones de toneladas. Pero, al
considerar para el análisis que la demanda de transporte es una demanda derivada, es un punto importante
mencionar que su importancia obedece de manera directa a las necesidades económicas, socioculturales y políticas
que determinan la demanda de bienes y servicios de un país.
Solo el nivel de emisiones de CO₂ derivado de la quema de combustible del transporte que circula dentro de los
límites del país prácticamente se equipara con la cantidad de sustancias contaminantes emanadas por el sector de la
industria de energía (empresas que producen electricidad, combustibles sólidos o refinan petróleo). Dentro del
sector de transporte puede verse una clara distinción entre los niveles de contaminación provocados por los distintos
tipos de medios, el transporte terrestre por carretera es por mayoría el menos eficiente.
Distribución de las emisiones mundiales de GEI por actividad económica:
Agricultura 13 %.
Procesos industriales 5 %.
Emisiones fugitivas 6 %.
Quema de otros combustibles 9 %.
Transporte 13 %.
Manufactura y construcción 13 %.
Electricidad 30 %.
Combustible búnker 2 %.
Uso y cambio de uso tierra 6 %.
Desechos 3 %.
Los vínculos entre comercio internacional y medioambiente son múltiples, complejos e importantes y el efecto de la
liberalización del comercio en el ambiente depende del grado en que se logre hacer que los objetivos en materia de
medioambiente y de comercio internacional sean complementarios y se apoyen mutuamente.
Las políticas destinadas a impedir la fuga de carbono pueden tener consecuencias para algunos sectores industriales.
El cambio climático repercute en la infraestructura comercial, las rutas de transporte comerciales y modifica la
ventaja comparativa de los países en los sectores pertenecientes a la agricultura, silvicultura y pesca, que son de
importancia fundamental para los países en desarrollo y altera, en consecuencia, la estructura del comercio
internacional.
Se considera que la apertura del comercio puede influir y facilitar la intensidad de las emisiones de los gases
resultantes de los procesos de producción si se propicia un cambio en la combinación de los factores de producción.
Para luchar contra el cambio climático, el principal instrumento es la existencia de un sólido acuerdo multilateral
sobre el tema con compromisos vinculantes y medidas de apoyo. Este acuerdo es la mejor forma de avanzar hacia el
establecimiento del marco para reducir las emisiones de GEI y avanzar hacia el establecimiento del marco para
reducir las emisiones.
Es posible reducir considerablemente las emisiones de GEI mediante políticas socioeconómicas de carácter general.
La eficacia de la mitigación se puede mejorar cuando las políticas sobre el clima se integran con los objetivos de las
políticas nacionales y sectoriales no relacionadas con el clima y son posibles de convertirse en estrategias de
transición para lograr los cambios sociales y tecnológicos a largo plazo demandados para el desarrollo sostenible.
Existen diferentes instrumentos. Unos, basados en el mercado, pueden ser rentables en muchos casos,
especialmente cuando se desarrolla capacidad para administrarlos. Otros, basados en políticas y medidas
gubernamentales, para reducir la emisión de GEI. Las normas dictadas por los gobiernos sobre eficiencia energética y
la reglamentación sobre rendimiento se utilizan mucho y pueden ser eficaces en numerosos países y preceder a
veces a los instrumentos basados en el mercado.
Según un estudio publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),
publicado en 2013 en Roma, las emisiones de GEI del sector ganadero podrían reducirse hasta en un 30 % gracias a
un uso más extendido de mejores prácticas y las tecnologías existentes.
Cualquier iniciativa para el sector ganadero requiere del esfuerzo mutuo de todas las partes interesadas (sector
privado/público, investigación de la sociedad civil y el mundo académico y las organizaciones internacionales)
capaces de implementar soluciones que aborden la diversidad y complejidad del sector ganadero.
Es así que los diferentes países hacen frente a la situación tomando distintas medidas o acciones, las cuales pueden ir
desde adhesiones a protocolos, hasta unión a agencias, entidades u organizaciones internacionales con participación
activa en el desarrollo de estrategias para reducir el impacto que las producciones y desarrollos de sus países
miembros presentan sobre el medioambiente. Estas medidas incluyen desde la firma de acuerdos internacionales
hasta el incentivo económico, premios y reducción de impuestos a firmas o empresas emisoras de GEI que se
preocupan de forma activa por lograr y demostrar una disminución en la emisión de tales gases. A su vez, existen
países que exigen la aplicación de normas o huellas en la producción de sus bienes previo a autorizar su
comercialización.
Estamos viviendo internacionalmente una transición de un modelo industrial de alto consumo de carbono a un modelo
de carbono neutro. Una de las herramientas enfocadas en este compromiso es la huella de carbono. La huella de
carbono es una de las huellas que representa una medida para la contribución de las organizaciones a ser entidades
socialmente responsables y un elemento más de concientización para la asunción entre los ciudadanos de prácticas
más sostenibles.
El concepto huella de carbono, que en la actualidad se ha instalado con forma de indicador, propone analizar una
secuencia de producción-comercialización-distribución, categorizando los elementos generadores de emisiones para
medir el impacto que provoca cada una y, a su vez, cuantificar la contaminación total generada por el proceso (el
resultado debe expresarse en la unidad de medida tCO2eq, la cual indica el volumen de emisión de gases GEI
equivalente a una tonelada de dióxido de carbono). La ventaja de lograr el resultado final es trabajar a partir de allí
para reducir esa cantidad, con lo cual su aplicación devendría en un paliativo a la contaminación ambiental que
provoca esa actividad.
En 2016, el OLS presentó un informe en el cual menciona que en el ámbito de la Argentina, las normas relacionadas
con el seguimiento de la huella de carbono, medición de emisiones de GEI y otros contaminantes, en relación con las
actividades logísticas, que deben considerarse con especial atención, son al menos las siguientes:
GHG Protocol: Es una guía de contenido técnico, expone una metodología de estudio o cálculo. Desarrollo de
herramienta de cálculo propio. Enfoque organizacional.
Abarca toda la cadena logística y es impulsada por empresas que operan a nivel global. Permite darles un valor
monetario a los efectos negativos producidos sobre el medioambiente para reflejar en los estados contables de las
compañías.
Ecotransit World: Expone una herramienta de cálculo. Presenta una hoja de cálculo propia. Enfoque
organizacional.
Herramienta que permite analizar la cadena de transporte para generar soluciones amigables con el
medioambiente.
EN 16258:2012 / COFRET: Guía orientada exclusivamente para el transporte. Enfoque organizacional.
También referida al transporte, está alineada con la normativa vehicular que plantea la Unión Europea.
Normas ISO 14067: Especial para transporte y almacenamiento de mercancías. Enfoque de producto.
Estandariza la manera de evaluar las mediciones metódicas realizadas y la forma de comunicar los resultados
obtenidos.