JULIO CORTÁZAR
Eva Castillo
Julio Cortázar nació accidentalmente en Bruselas en
1914, su padre era funcionario de la embajada de
Argentina en Bélgica, se desempeñaba en esa
representación diplomática como agregado
comercial.
Hacia fines de la Primera Guerra Mundial, los
Cortázar lograron pasar a Suiza gracias a la
condición alemana de la abuela materna de Julio, y
de allí, poco tiempo más tarde a Barcelona, donde
vivieron un año y medio. A los cuatro años volvieron
a Argentina y pasó el resto de su infancia en
Banfield, en el sur del Gran Buenos Aires, junto a su
madre, una tía y Ofelia, su única hermana.
Realizó estudios de Letras y de Magisterio y trabajó como docente en varias
ciudades del interior de la Argentina. En 1951 fijó su residencia definitiva en París,
desde donde desarrolló una obra literaria única dentro de la lengua castellana.
Algunos de sus cuentos se encuentran entre los más perfectos del género. Su
novela Rayuela conmocionó el panorama cultural de su tiempo y marcó un hito
insoslayable dentro de la narrativa contemporánea. Además, es considerado uno
de los representantes centrales del boom latinoamericano junto a otros escritores
de renombre, entre los que se destacan: el premio Nobel de literatura, Gabriel
García Márquez; Carlos Fuentes, ganador del Premio Cervantes; y Juan Rulfo,
ganador del Premio Príncipe de Asturias Príncipe de Asturias de las Letras en 1983.
En 1983, cuando retorna la democracia en Argentina, Cortázar hizo un último viaje
a su patria, donde fue recibido cálidamente por sus admiradores, que lo paraban en
la calle y le pedían autógrafos, en contraste con la indiferencia de las autoridades
nacionales. Después de visitar a varios amigos, regresa a París. Poco después
François Mitterrand le otorga la nacionalidad francesa.
El 12 de febrero de 1984 murió en París a causa de una leucemia.
Julio Cortázar es uno de los escritores argentinos más importantes de todos los
tiempos.
CARTA A UNA SEÑORITA EN PARÍS
Una señorita en París es un relato de Julio Cortázar, que, en efecto, es una carta
que escribe un hombre a una señorita en Paris, ya que se está alojando en su
departamento; un hombre, que, sin embargo, tiene un pequeño secreto, y es cada
mes vomita un conejito, aunque como él mismo le dice a su querida Andrée, es algo
que pude controlar al principio, no era molesto o desconocido para él. El problema
es que, ya subiendo en el ascensor para instalarse en la casa, vomita uno. Y al cabo
de dos días, otro... y así hasta diez.
El fenómeno de este relato es algo que incluso en el mismo se toma con tan
naturalidad, Cortázar juega en este escrito (y como en muchos otros) lo que es el
surrealismo, tomado el hecho de que un hombre escupa conejitos de su boca como
lo se pude ver cada día; es un relato que empieza humorísticamente y termina
trágicamente (al fin y al cabo, se trata de la carta de un suicida), sin embargo como
el relato es fantasioso e incluso un ejemplo de un realismo mágico es algo difícil
tener un solo significado a lo que este cuento significa e incluso puede que no haya
ninguna, y que Cortázar quisiera expresar sólo lo expresado en el texto, un relato
entre cómico y trágico en el que se produce una situación irreal o surreal.
Aunque ciertamente podemos encontrar un significado propio al cuento; los
conejitos, que hay que mantener en secreto y que ejercen una presión psicológica
tremenda sobre el protagonista podrían ser vistos como una alegoría a los
pensamientos intrusivos que pueda tener el hombre, unos que viene de vez en
cuando, pero como él dice puede controlar, hasta que se hacen más frecuentes,
eso explicaría el por qué a los conejitos al ser reproducirse cada vez más, el entorno
se vuelve cada vez más tenso, el protagonista bien que admite a esos diez conejitos
y sus destrozos en la casa, mientras puede controlarlos, hasta que en algún punto
ya no puede, incluso es algo que él mismo sabe que va a pasar y nos lo dice en el
texto, que si surge un onceavo conejo ya no podrá resistir más porque sabe que no
va a parar hasta que el mismo le ponga fin, que es cuando toma la decisión de
suicidarse.
Claro está que estas son solo especulaciones e interpretaciones que uno da al texto,
como escribí anteriormente puede que ni siquiera haya un significado a esto; pero
sin duda es un relato perfectamente escrito y que se merece la pena ser leído.
AXOLOTL
El cuento Axolotl, escrito por Julio Cortázar, nos cuenta la historia de un hombre
que un buen día se fascina por los axolotls y es tal su obsesión que todos los días
va a verlos a un acuario que se encuentra por el Jardín des Plantes; la fascinación
llega a tal que se vuelve obsesión, siente que los “ajolotes” (su nombre en español)
son todo lo que lo representan, que a través de sus ojos amarillentos pueden ver lo
que hay dentro de sí mismo.
Se queda largo rato observándolos, tanto, que el vigilante le dice que mira a los
axolotls como si se los comiera con los ojos, sin embargo, él siente que es
totalmente al revés, ellos se lo comen a él, que ellos podían ver a través de él, lo
que realmente era y lo que esperaba ser, un punto que se toma con gran importancia
en la historia, el ver a través de otro, el texto nos hace reflexionar que si a veces las
personas nos comportamos como un axolotl cuando nos ponemos una máscara y
ocultamos a los demás lo que realmente somos, si nos aislamos y sólo a través de
los ojos, ventanas de nuestro interior, nos atrevemos a expresar lo que sentimos.
Es un texto hermoso, el cómo nos relata de cierta forma un tipo de existencialismo,
y esto se basa en un punto en que el protagonista se siente uno de ellos -axolotl-
llega a sentirse encerrado en esa pecera de cristal, es como si de tanto verlos y
detallar en los ojos del animal en frente de él, cambiaran de cuerpo y su conciencia
y él mismo se encerrara en este animal estático y enigmático, o quizás él siempre
se ha sentido de tal manera, que es el factor por el cual le fascinan tanto estos
animales, se siente identificado por su modo de vida, por lo que parecer representar
y sentir; es un magnifico cuento, el cual como la mayoría de las obras de Cortázar
podemos sacarle varios significados.