Cuadernillo de Tercero Medio Psicología
Cuadernillo de Tercero Medio Psicología
Chillán
CUADERNILLO DE FILOSOFÍA
Y PSICOLOGÍA
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Colegio Sydney College
Subsector: Filosofía y Psicología
Prof. Alejandro Saavedra Sanhueza
Texto alumnos Nº 1
Nuestro sistema nervioso comparado con el de otras especies
Francisco Varela: “En primer lugar, quisiera señalar que en la historia de la vida hay
algo muy interesante que sucede cuando los seres conscientes adquieren la capacidad de
moverse: el sistema nervioso está ligado fundamentalmente a la capacidad de
movimiento. Consideremos por ejemplo, un animal diminuto, la ameba. Algunas de
ellas viven en nuestros intestinos y pueden moverse. Estiran sus protuberancias,
semejantes a unos dedos. En la figura 2 la ameba está a punto de engu- llir una célula
más pequeña. Ahí tenemos movimiento. (...) Déjenme darles otro ejemplo. Los
unicelulares con una cola movediza, o flagelum, son muy diminutos. Se requiere un
microscopio para verlos. Lo interesante del caso es que cuando esta criatura toca otra
superficie, el flagelum se arquea y, al hacer esto, la célula es capaz de cambiar de
dirección y alejarse del obstáculo. (...) En estos dos casos de unicelulares asistimos a
dos fenómenos fundamentales de la vida y que están relacionados con la existencia del
movimiento: cada vez que hay comportamiento y movimiento, hay un compo- nente
motor y un componente sensorial, y esto es, ni más ni menos, la historia del sistema
nervioso.
Dalai Lama: Tomemos por ejemplo una planta con su sistema de raíces. Cuando hay
un fertilizante en el suelo, ¿no es acaso verdad que las raíces de la planta en cuestión se
van a desarrollar en esa dirección? ¿Puede considerarse esto como un movimiento? ¿Es
esto el mismo tipo de movimiento o no?
Varela: Sí, es el mismo tipo de movimiento. La estrategia de vida de las plantas es
permanecer en el mismo lugar. Mueven sus raíces un poco, pero eso es todo. En
consecuencia no tienen sistema nervio- so.(...) Pero cuando nos referimos a animales,
este comportamiento primitivo puede volverse más interesante. Es ahí cuando el sistema
nervioso realmente comienza a aparecer.
(...) De modo que tenemos un componente sensorial y un componente motor. Es
interesante que los biólogos descubrieron que estos animales (la hidra) tienen, por
primera vez en la historia de la evo- lución, algo que crece entre los músculos y las
células sensoriales. Lo que crece entre estos dos elementos son células muy largas
llamadas células nerviosas, o neuronas, término que va a ser muy importante en toda
discusión sobre el cerebro. La hidra contiene la historia básica del sistema nervioso:
células sensoriales, células motoras y una red de células que crecen entre ambas. Esta
red de neuronas permite cosas antes imposibles. Los tentáculos son sensitivos y la base
responde con el movimiento, lo que hace que la hidra sea capaz, por ejemplo, de seguir
una presa. Cuando uno observa este comportamiento se pregunta ¿cómo es posible?. La
explicación que los biólogos dan es que es posible porque las cosas que sienten y las
que mueven están en contacto.
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Dalai lama: ¿Cuál es pues el papel crucial de las neuronas, puesto que aparentemente la
planta y la ameba pueden hacer lo mismo sin neuronas?, ¿cuál es el factor distintivo?.
En ambos casos, hay un elemento sensorial, ¿cuál es pues la diferencia entre un mensaje
sensorial proveniente de una neuro- na y uno que se produce sin ese intermediario?
Varela: La diferencia es que, sin neuronas, no hay manera de que una célula sensorial
en un extremo de la planta pueda saber lo que otra célula de ese tipo detecta en el otro
extremo de la planta. Este es el meollo de la cuestión: las neuronas pueden desempeñar
este papel porque son muy largas. Si uno tiene músculos, o factores, y sensores, y éstos
no saben cómo juntarse o actuar conjuntamente, entonces son muy pocas las cosas que
pueden suceder. Es por eso que las plantas no se mueven, simplemente permanecen ahí.
(...) Nuestra pequeña hidra tiene más células sensoriales y motoras que neuronas. En los
seres huma- nos, sin embargo, por cada neurona sensorial hay aproximadamente cien
mil interneuronas, esto es, neuronas situadas a lo largo del camino entre una extremidad
sensorial y una extremidad motora”.
(Un puente para dos miradas. Conversaciones con el Dalai Lama sobre las Ciencias de
la Mente, editado por Francisco Varela y Jeremy Hayward. Dolmen, Santiago, 1997).
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preguntas, ¿qué es el alma? o ¿dónde está la mente?, sino que quiero también revelar y
explicar lo que nos pasa en nuestro vivir cotidiano como seres humanos al vivir
haciendo las distinciones que hacemos y relacionándonos como nos relacionamos con
otros y con nosotros mismos cuando hablamos de lo mental, lo psíquico o lo espiritual.
Pero si lo que quiero hacer es revelar y explicar la vida psíquica, mental o espiritual, y
ésta tiene lugar en el espacio de relación del organismo, lo que tengo que hacer es
explicar la constitución y la dinámica de la vida de relación de cualquier ser vivo. Por
esto pienso, también, que si quiero explicar cómo afectan a nuestro vivir nuestra vida
mental, psíquica o espiritual, lo que tengo que hacer es ver cómo afecta a nuestra vida
de relación nuestra vida de relación. Hacer todo esto parece difícil, sin embargo, no lo
es si aceptamos las implicaciones y consecuencias del determinismo estruc- tural
constitutivo de nuestro ser biológico. Veamos.
1. Dominios de existencia
Los humanos, en cuanto seres vivos, existimos como animales, esto es, como
Homo sapiens sapiens, en el dominio de nuestra corporalidad molecular, y vivimos
como tales en el fluir de nuestros procesos fisiológicos. Al mismo tiempo, por
pertenecer a la clase de animales que somos, esto es, seres humanos, existimos en el
dominio de nuestras interacciones y relaciones como tales, en lo que un observador ve
como el dominio de nuestra conducta humana. Estos dos dominios de existencia son
disjuntos, no se intersectan, y, por lo tanto, los fenómenos o procesos de uno no
pertenecen al otro. Existe, sin embargo, una relación generativa entre ellos que veremos
más adelante, y según la cual el dominio de la conducta surge como resultado de la
diná- mica fisiológica que da origen al organismo como totalidad, y la dinámica
conductual, como proceso que tiene lugar en las interacciones del organismo, modula a
la fisiología que le da origen. Pienso que si no hacemos esta distinción, no
reconoceremos que todo ser vivo existe en dos dominios biológicos que no deben
confundirse porque ninguno es explicable en términos del otro, y deben ser
comprendidos cada uno en su propio ámbito de legitimidad. También quiero destacar
que, en la medida en que estos dos dominios de existencia son disjuntos, ambos son
operacionalmente ciegos uno con respecto al otro, aun cuando se modu- lan
mutuamente en el fluir del vivir. Y, por último, quiero señalar, que aunque cada
dominio de existencia es concreto en su operar, es abstracto con respecto del otro.
(Maturana Humberto (1995). El Sentido de lo Humano. Editorial Dolmen, páginas 183
a185).
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FILOSOFÍA Y PSICOLOGÍA
Tercero Medio
Desde hace mucho tiempo se ha considerado a la psicología como la ciencia que estudia
los fenómenos que acontecen en el interior del individuo, es decir, en la intimidad de la
conciencia.
Este criterio cierto, sin embargo no basta, y en la actualidad es sustituido por otro. El
individuo está sujeto a la influencia del medio al que tiene que adaptarse. Así, por
ejemplo, el aumento de la temperatura en un clima cálido acelera los fenómenos
fisiológicos tales como la circulación y la respiración. El corazón late mayor número de
veces y los cambios respiratorios se intensifican. El hombre, en vista de ello, ajusta su
modo de ser según las circunstancias y procura suavizar la acción externa: construye sus
habitaciones apropiadas para el caso, dispone sus vestidos y norma su alimentación.
Todo esto origina una conducta que es el punto de partida de una serie de conductas
derivadas. Los seres al obrar no solamente lo hacen con una finalidad externa, sino
también interna, y en esto hay que diferenciar lo fisiológico de lo psicológico; lo
corporal de lo mental.
El acto de percibir
Análisis de la percepción
Si la sensación era un mero proceso receptivo, la percepción es algo más que eso, es el
conocimiento de las respuestas sensoriales a los estímulos que las excitan. Por la
percepción distinguimos y diferenciamos unas cosas de otras, nuestro ser del mundo,
nuestra realidad de las otras cosas. La percepción supone una serie de elementos en los
que hay que distinguir:
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acumuladas en la memoria.
· La selección de ciertos elementos de nuestras sensaciones y eliminación de otros.
En el acto perceptivo, el cerebro no sólo registra datos, sino que además interpreta las
impresiones de los sentidos. La percepción no es, pues, como la respuesta automática de
una máquina, las teclas de la máquina de escribir que al pulsarlas se disparan
automáticamente y siempre en el mismo sentido. En la percepción la cosa ocurre de otro
modo, la respuesta que se da al estímulo viene siempre reestructurada, de tal modo que
un mismo fenómeno observado y percibido por distintas personas, reciben respuestas
distintas, y es interpretado de modo muy distinto, por un poeta, un pianista, un
organista.
Por otra parte como no percibimos sólo por un órgano sino que recibimos muchos
estímulos al mismo tiempo y por distintos órganos ocurre que la más leve desviación en
cualquiera de los órganos puede dar lugar a diferencias profundas en el resultado total
de nuestras percepciones. En cierto modo, la percepción es una interpretación de lo
desconocido, aunque por ser la única que el hombre puede dar, ésta le sirve para su
desenvolvimiento en el mundo. Por el cual por otra parte se encuentra en íntima
comunicación.
FILOSOFÍA Y PSICOLOGÍA
Tercero Medio
Entendemos que la percepción es el primer proceso cognoscitivo, a través del cual los
sujetos captan información del entorno, incluyendo la interpretación de esa
información, dándole significado y organización.
Ahora bien, limitando el estudio de las percepciones sólo al campo visual, diremos que,
es la sensación interior de conocimiento aparente que resulta de un estímulo o impresión
luminosa registrada en nuestros ojos.
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¿Percepción o ilusión?
Piensa y responde:
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Unidad 1: El ser humano como sujeto de procesos psicológicos
LA ATENCIÓN
CARACTERÍSTICAS DE LA ATENCIÓN.
A pesar que no se ha llegado hasta la actualidad, a definir satisfactoriamente la
atención dada la diversidad de criterios, la mayoría de los autores en sus intentos
por lograrlo nos ofrecen una descripción o nos hablan de sus características.
(Kahneman, 1973; Rubenstein, 1982; Rosselló, 1998), presenta además otras
características entre las que destacan:
La Concentración.
Se denomina concentración a la inhibición de la información irrelevante y la
focalización de la información relevante, con mantenimiento de ésta por periodos
prolongados (Ardila, Rosselli, Pineda y Lopera, 1997).
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Las investigaciones sobre este tema indican que en circunstancias normales, no
se puede fijar la atención más de veinte minutos, además, del hecho de que de todo lo
que se percibe y experimenta, sólo se puede recordar conscientemente alrededor de un
veinte por ciento.
En algunas situaciones, mantener la atención requiere un esfuerzo significativo,
por ejemplo, en conferencias que resultan tediosas y monótonas, en clases universitarias
y también del secundario que no logran, por distintos motivos, despertar el interés de los
oyentes y de los alumnos.
Existen algunas técnicas para que tanto los profesores o los oradores, puedan
obtener una mejor atención de los alumnos o del público:
1. Respetar los descansos y no prolongar las exposiciones más del tiempo prudente
recomendado.
2. Matizar las clases con ejemplos relacionados con la actualidad;
3. Incentivar a los alumnos u oyentes a realizar preguntas o hacerles preguntas
relacionadas con lo que están enseñando;
4. Incluir diseños, gráficos o bien imágenes, diapositivas o videos, ya que la percepción
gráfica ayuda a prestar atención y a registrar en la memoria mucho más que un extenso
y aburrido monólogo;
5. Hablar con matices y no en forma monótona, repitiendo y poniendo énfasis en lo que
es esencial.
6. Aprender a ser elocuente, que significa adquirir la capacidad de mantener el interés
del público mediante una forma de hablar que deleite, convenza, impresione y
conmueva y que además logre despertar la curiosidad del que escucha.
También existen técnicas para que el oyente pueda prestar más atención, cuando la
disertación se convierte en algo monótono que hace que la mente divague:
7. Tomar apuntes de los conceptos esenciales, ya que esta tarea exige realizar una
operación más compleja que la atención, como es la abstracción. De esta manera la
persona puede mantenerse alerta, favorecer el registro de los contenidos o evitar ser
invadida por sus propios pensamientos.
8. Participar haciendo preguntas sobre lo que no se entiende y además sirve para aclarar
las dudas.
9. Involucrarse en los temas que se están tratando y tomar una posición, adoptando una
actitud crítica e intentando ver otros aspectos que no se han tenido en cuenta, o que se
ignoran, para poder sostener determinadas formas de pensar.
10. Comprometiéndose, porque si no hay compromiso, disminuye el interés, la
motivación y es imposible prestar atención.
Fuente: “Tratado de Psiquiatría”, Henry Ey, P. Bernard y Ch. Brisset.
Actividad
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Guía los Procesos Cognitivos: La Memoria
Objetivos.
- Comprender un texto escrito.
- Definir conceptos psicológicos.
- Activar memoria a largo plazo.
- Reflexionar libremente sobre los conceptos de “olvido-recuerdo”.
Instrucciones.
a) Lea con atención el texto.
b) Defina el concepto de memoria.
c) Nombre y explique las cuatro funciones básicas de la memoria.
d) Inspirado en el texto de Proust, evoque un recuerdo de la infancia y nárrelo
detalladamente.
e) Desde una perspectiva personal, ¿Por qué olvidamos?
f) ¿Cuál es el papel de los recuerdos en la vida humana?.
La Memoria
Si no tuviésemos memoria, a pesar de los órganos de los sentidos no seríamos
conscientes de lo que habíamos visto, oído o percibido, porque los estímulos pasan a
través de nosotros sin dejar huellas. Debido a la función de recepción y retención en el
cerebro que llamamos memoria, conocemos ciertos estímulos que percibimos. No todo
lo retenemos; cuando vamos por una calle vemos miles de caras, oímos innumerables
ruidos, percibimos gran número de estímulos. Los más pasan sin dejarnos huella, pero
retenemos la imagen general de la calle, quizá el cuadro más interesante de una
exposición o el contenido de una conversación, esto es, aquello que ha llamado nuestra
atención.
Una de las funciones básicas de la memoria, la de adquisición o retención, está
relacionada con la atención. El material adquirido es retenido; el tesoro de la memoria
preserva para su utilización posterior los conocimientos que va adquiriendo. La
retención del material (retentiva) es la base de la tercera función de la memoria, el
reconocimiento. Solo podemos reconocer un nuevo estímulo si lo hemos ya
experimentado con anterioridad y si entonces fue fijado en nuestra mente (fijación) de
tal modo que al compararlo con el nuevo nos lleve a reconocer su igualdad o semejanza.
Pero la memoria no consiste solamente en un aparato que responde mecánicamente a los
estímulos exteriores. Podemos intencionalmente reproducir el material que hemos
adquirido y retenido, es decir, poseemos la función de evocar el pasado. La evocación
se produce mediante la función de la memoria que llamamos recuerdo o función de
recordar.
Fuente. W. Wolf. Introducción a la Psicología. México, Fondo de cultura económica,
1970, pp.84-85
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En general, cuando se habla de “memoria” se suele entender la memoria “verbal”. Pero
ésta es una visión excesivamente estrecha. Por eso, el filósofo francés H. Bergson
(1941) propuso una distinción que no ha sido recogida por los psicólogos: hay una
memoria-recuerdo, que retiene los estados de conciencia (imágenes de todo tipo,
pensamientos, estados afectivos), y una memoria-hábito, que retiene nuestras
experiencias pasadas pero sin evocar su imagen. La memoria-hábito es, por tanto, más
hábito y automatismo que memoria en sentido estricto: ”Parece haber una memoria
involuntaria de los miembros…-decía Marcel Proust-. Piernas y brazos están llenos de
recuerdos adormecidos”. Sin embargo, en todo lo que sigue nos referiremos únicamente
a lo que la psicología entiende por “memoria”; la memoria-recuerdo.
Precisamente es M. Proust quién nos ha dejado las mejores descripciones acerca de la
memoria en “En busca del tiempo perdido”
“ Así ocurre con nuestro pasado. Es trabajo perdido el querer evocarlo, e inútiles todos
los afanes de nuestra inteligencia. Ocultase fuera de sus dominios y de su alcance, en un
objeto material (en la sensación que ese objeto material nos daría) que no sospechamos.
Y del azar depende que nos encontremos con ese objeto antes que nos llegue la muerte,
o que no lo encontremos nunca”
Y Proust cuenta cómo, en su infancia, tuvo esta experiencia al tomar el té con una
magdalena:
“Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar,
me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un
placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba”
Lo que revive es, pues, únicamente un sentimiento. Proust repite el sorbo de té y la
sensación comienza a aminorarse:
“ Ya se ve claro que la verdad que yo busco no está en él, sino en mi. El brebaje la
despertó, pero no sabe cuál es, y lo único que puede hacer es repetir indefinidamente,
pero cada vez con menor intensidad, ese testimonio que no sé interpretar y que quiero
volver a pedirle dentro de un instante y encontrar intacto a mi disposición para llegar a
una aclaración decisiva. Dejo la taza y me vuelvo hacia mi alma. Ella es la que tiene que
dar con la verdad. Pero ¿cómo? Grave incertidumbre ésta cuando el alma se siente
superada por sí misma, cuando ella, la que busca, es justamente el país oscuro por
donde ha de buscar, sin que le sirva para nada su bagaje. ¿Buscar? No sólo buscar;
crear. Se encuentra ante una cosa que todavía no existe y a la que ella sola puede dar
realidad y entrarla en el campo de la visión”
De pronto, el recuerdo surge, y con él muchos otros: todo un fragmento del pasado se
reconstruye…” (M. Proust, En busca del tiempo perdido .Madrid, Alianza, 1979, vol.I,
pp. 60-64)
Este texto de Proust sugiere la idea de que hay en la memoria recuerdos imborrables,
pero difícilmente recuperables. Las investigaciones que inició W. Penfield, un
neurocirujano de la universidad de Montreal, en 1951, parecen confirmar esta idea: al
excitarse eléctricamente algunas zonas del cerebro, brotan involuntariamente recuerdos
puntuales y detallados que parecían absolutamente olvidados. Los recuerdos deben
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estar, pues, representados en el cerebro de alguna manera; pero la naturaleza de esa
huella o “engrama” no es bien conocida todavía.
Los primeros estudios experimentales importantes se deben a H. Ebbinghaus (1885),
quien estudió el modo como se retienen series de sílabas sin sentido. Influido por el
asociacionismo, concluyó que el mecanismo de la memoria requiere una única
actividad: repetición suficiente para que los datos a recordar se asocien entre sí,
formando cadenas.
La psicología cognitiva actual considera que la repetición no lo explica todo. En
realidad, el ser humano interpreta los datos en función de sus conocimientos previos, y
así construye sus recuerdos. Nuestra memoria no es como una cámara fotográfica, sino
como un pintor que crea un cuadro según su propia personalidad. Así, los recuerdos
contienen más que los hechos vividos (hay todo un trabajo de estructuración e
interpretación), y también menos (hay una selección de hechos relevantes y una
eliminación del resto).
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ACTIVIDAD2
1) Elabore un claro, preciso y riguroso ejemplo en que comprenda las cuatro fases
básicas de la Memoria. Debe complementar su tarea con dibujos y/o recortes.
1
Fuente. Libro de PSICOLOGÍA, PAPALIA, Diane. Todas las actividades se desarrollan en su cuaderno.
2
Puede ser una experiencia propia o indirecta del contexto cultural en que vive
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MODELO DE ALMACENAMIENTO Y TRANSFERENCIA ATKINSON Y
SHIFFRIN
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La memoria a largo plazo:
Conocida también como el almacén de conocimientos. Poseemos diversas
estrategias para desarrollar esta memoria:
La habilidad de agrupar la información
El repaso o repetición mecánica de la información
La elaboración, como asociar hechos a recuerdos fijados previamente, atender a
la repetición de elementos, entre otras.
La asociación, como formar familias de recuerdos y secuencias por ejemplo.
Este tipo de memoria tiene una capacidad ilimitada de guardar información. Es
mucho más fácil recordar aquellas cosas que tienen un significado para nosotros.
repaso
Información Memoria Memoria a Memoria a
corto largo plazo
sensorial
plazo
Existen tres sistemas de memoria. La información es recogida por los sentidos e ingresa
a la memoria sensorial.
En menos de un segundo es olvidada o transferida a la memoria a corto plazo.
La información permanece en la memoria a corto plazo durante 20 segundos, a
menos que se mantenga en ella mediante el repaso.
La información que no es olvidada entra en la memoria a largo plazo, donde es
organizada y almacenada. La información es recuperada de la memoria a largo
plazo y transferida de nuevo a la memoria a corto plazo, donde es recordada.
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ACTIVIDAD
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FEENÓMENO “LO TENGO EN LA PUNTA DE LA LENGUA”. Le ha sucedido que
no puede recordar un nombre, un número telefónico, una imagen, que sin embargo,
sabe. En ocasiones resolvemos la situación de manera inmediata, en otras instancias lo
hacemos después de varias horas y en otras circunstancias, sencillamente, es imposible
recordar la información que conocemos.
Este fenómeno se soluciona porque podemos interactuar en contextos emocionales,
sentimentales e informativos que posibilitan recuperar lo que ya conocíamos pero que
en cierto momento habíamos olvidado.
ACTIVIDAD
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QUÉ ES LO QUE RECORDAMOS
Podemos aseverar que recordamos mejor aquello que es significativo y bien
organizado. Usted, por ejemplo, aprehende o capta la información que tiene sentido y
que tiene en relación con sus vivencias directas e indirectas, disposiciones, intereses o
notas afines a sus quehaceres. Pero el material que se recuerda posee diversas
cualidades. Si en alguna oportunidad es el anfitrión de una ceremonia y por lo mismo
es el encargado de recibir a los comensales, de seguro no podrá recordar todos los
nombres de los invitados. Sin embargo, en estas circunstancias se presenta el fenómeno
denominado PRIMACÍA y RECENCIA, que consisten en recordar o recuperar los
nombres de los primeros y últimos visitantes respectivamente. Así el efecto Primacía se
define como la tendencia a recordar los elementos que se aprenden en primer lugar y el
efecto Recencia se entenderá como la tendencia a recordar los elementos que se
aprenden en último lugar. Este tipo de fenómenos que se estudiarán también puede
proyectarse a experiencias existenciales globales.
También tenemos la posibilidad de recordar mejor lo raro, lo que se denomina el
EFECTO DE VON RESTORFF, que consiste en almacenar aquellas situaciones que
por sus características inauditas o insólitas o sencillamente extrañas o paradójicas
permiten sin mayor esfuerzo guardarlas en la Memoria Largo Plazo (MLP).
Es posible otra forma de rememorar acontecimientos que hemos aprendido en un
estado de ánimo similar que en psicología se denomina: MEMORIA DEPENDIENTE
DEL ESTADO. Este fenómeno se explica cuando vivenciamos una experiencia que
posibilita recordar una instancia similar o idéntica que hemos padecido con anterioridad
inmediata o lejana. Por ejemplo, si nos encontramos en un estado de euforia en una
disciplina deportiva que permite la consecución de un logro relevante, es posible que
evoquemos una experiencia similar o idéntica que usted haya protagonizado en su
pasado.
RECUERDOS VÍVIDOS: Son aquellas experiencias intensas que tienen influencia
decisiva y determinante en la vida particular o social de los individuos. Las imágenes,
experiencias directas e/o indirectas son tan excepcionales que al padecerlas es probable
que luego de extenso tiempo de haber pasado el acontecimiento lo traigamos a la
memoria sin dificultad alguna. Haga una prueba directa e indirecta, pregunte a sus
padres o amigos, profesores de mayor edad, ¿dónde se encontraban o qué hacían cuando
ocurrió el atentado a las Torres Gemelas? ¿O cómo se enteraron de la muerte de
Augusto Pinochet? O ¿han avistado algún fenómeno OVNI que haya sido
extraordinario?
LLENAMOS LOS HUECOS. Este fenómeno se presenta cuando, por iniciativa propia
o por requerimientos de terceros, nos solicitan o exigen recordar situaciones lejanas en
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las que tenemos que ordenar, contextualizar, buscando los elementos que le den
consistencia a nuestra evocación. Sin embargo, es posible, que motivados por esta
solicitud aparezcan recuerdos inexistentes, que han sido creados, por ejemplo, por
algunas historietas leídas o recuerdos infantiles. Esto explica que para narrar algunas
historias personales llenemos los espacios que en realidad no recordamos, pero que
hacemos para dar consistencia a nuestras rememoranzas.
ACTIVIDAD
1) Elabore de manera clara, precisa y rigurosa un ejemplo para cada uno de los
contenidos del ítem ¿Por qué recordamos? Debe complementar su tarea con dibujos y/o
recortes
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POR QUÉ OLVIDAMOS
conciencia, reprimiéndola.
INTERFERENCIA. Otra teoría explica que olvidamos ciertos asuntos, porque otras
informaciones, aprendidas antes o después, interfiere nuestros recuerdos, tanto en la
MCP como en la MLP.
La Interferencia Proactiva (IP) describe una situación en la que la información que se
aprendió con anterioridad interfiere con la habilidad para recordar la información nueva.
En la Interferencia Retroactiva (IR) la información que aprendemos después produce
una barrera de memoria que interfiere el recuerdo del material aprendido previamente.
La información nueva es admitida, borrando la antigua, a pesar de que esta hubiese sido
bien aprendida.
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ACTIVIDAD
1) Elabore de manera clara, precisa y rigurosa un ejemplo para cada uno de los
contenidos del ítem ¿Por qué olvidamos? Debe complementar con dibujos y/o recortes.
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ALTERACIONES DE LA MEMORIA
Tipos de amnesia:
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sexual, otros han teorizado que es debido al desarrollo del lenguaje o a partes
inmaduras del cerebro.
Amnesia post-hipnótica acontece cuando eventos durante la hipnosis son olvidados,
o donde eventos anteriores no pueden ser recordados.
Amnesia de fuente. Es un desorden de la memoria en el cual alguien puede recordar
cierta información pero no sabe dónde o cómo la obtuvieron.
Síndrome de desconfianza en la memoria. Es un término inventado por el psicólogo
Gisli Gudjonsson para describir una situación donde la persona es incapaz de
confiar en su propia memoria.
La ingesta excesiva de alcohol en un plazo muy corto puede causar un fenómeno de
bloqueo de la memoria similar a los síntomas de la amnesia.
ACTIVIDAD
1) Elabore de manera clara, precisa y rigurosa un ejemplo para los contenidos del ítem
Alteraciones de la Memoria. Debe complementar su tarea con dibujos y /o recortes.
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EL CEREBRO Y LA MEMORIA
INVESTIGUE
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Unidad 1: El ser humano como sujeto de procesos psicológicos.
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Instrucciones
Problema
“El grupo está en un barco que naufraga. Ustedes quedan como únicos sobrevivientes.
Tienen un bote salvavidas, y alcanzan a ver una isla cercana donde pueden ir. Deben
elegir diez objetos que llevarán en el bote, pensando que en la isla puede que les toque
vivir mucho tiempo. La isla se ve llena de vegetación”
Percepción del problema: darse cuenta que uno tiene un problema y que es necesario
buscarle una solución. Sin este paso, el resto no tiene sentido.
Definición del problema: describir en palabras lo que se percibió como problema en la
etapa anterior, considerando todos los elementos que lo conforman y dejando afuera los
elementos que no constituyen el problema. Uno le pone nombre al problema y lo
caracteriza. Por ejemplo, “este es un problema de pareja y consiste en...” o “este es un
problema de hábitos de estudios y consiste en...”
Explicaciones acerca del problema: establecer relaciones entre el problema y sus
posibles causas. Se genera hipótesis acerca de por qué ocurre el problema. Esta etapa es
fundamental para orientar la búsqueda de alternativas de solución.
Generación de alternativas de solución: generar la mayor cantidad de alternativas de
solución frente al problema. Mientras más sean las alternativas planteadas, mayor será
la probabilidad de encontrar la respuesta correcta. A esto también se le llama
pensamiento divergente, cuyo supuesto dice que cada problema tiene múltiples
posibilidades de solución.
Elección de la solución más adecuada: evaluar las alternativas planteadas desde el
punto de vista de la factibilidad, de la ética y de la adecuación al problema planteado,
para escoger una y llevarla a la práctica. A esto también se le llama pensamiento
convergente.
Evaluación de la alternativa elegida: verificar si la alternativa elegida fue útil o no
para resolver la situación. Equivale a un monitoreo del proceso de resolución del
problema. Cuando, a pesar de la puesta en marcha de la alternativa elegida, el problema
sigue vigente, se comienza nuevamente con las etapas del proceso.
A menudo los problemas se perpetúan porque se descuida este último paso del proceso.
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UNIDAD 1
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En tanto el psicólogo suizo Jean Piaget, cuyas teorías cognitivas son
ampliamente conocidas, sostiene que el pensamiento se produce de la acción, y
que el lenguaje es una más de las formas de liberar el pensamiento de la acción.
“Piaget indica que el grado de asimilación del lenguaje por parte del niño, y
también el grado de significación y utilidad que reporte el lenguaje a su
actividad mental depende hasta cierto punto de las acciones mentales que
desempeñe; es decir, que depende de que el niño piense con preconceptos,
operaciones concretas u operaciones formales. (Richmond, P. G., "Introducción
a Piaget”, 1981, pág. 139). En síntesis sostiene que el lenguaje es en gran
medida, el producto del desarrollo de la acción y el pensamiento, ya que tanto
las palabras como las ideas, son imágenes observadas y no a la inversa. Es decir,
en contraposición a lo anterior, esta teoría señala que: “el pensamiento está antes
que el lenguaje", por ende, la capacidad de pensar influye en el idioma. No en
vano René Descartes acuñó la frase: "primero pienso, luego existo”.
Actividad:
1. Lee las tres teorías y respalda con tus argumentos a una de ellas.
2. Investigue y realice una breve biografía de los tres pensadores antes
mencionados.
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Aprendizaje por procesamiento de información: Es una teoría que surge hacia los
años 60. Procede como una explicación psicológica de aprendizaje. Es de corte
científico-cognitiva, y tiene influencia de la informática y las teorías de las
comunicaciones. No es solo una teoría, es una síntesis que asume este nombre genérico.
Es importante afirmar, que esta teoría tiene como concepto antropológico que “el
hombre es un procesador de información, cuya actividad fundamental es recibir
información, elaborarla y actuar de acuerdo a ella. Es decir, todo ser humano es activo
procesador de la experiencia mediante el complejo sistema en el que la información es
recibida, transformada, acumulada, recuperada y utilizada”. Frente a esto se puede
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inferir que el sujeto no necesariamente interactúa con el medio real, sino que su
interacción es con la representación subjetiva hecha de él, por tanto se asegura el
aprendizaje por procesos internos (cognitivos). Es decir, como los asuma y los procese.
De aquí, que el énfasis se dé en las instancias internas, sin olvidar la mediación con lo
externo en un modelo conductista. Las instancias internas son estructurales porque se
refieren al proceso de incorporación de la información desde las condiciones
ambientales. Así se tiene que los elementos estructurales son tres: Registro sensitivo:
que recibe información interna y externa; Memoria a corto plazo: breves
almacenamientos de la información seleccionada; y Memoria a largo plazo: organiza y
mantiene disponible la información por más tiempo.
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Tercero Medio
Unidad 1: El ser humano como sujeto de procesos psicológicos
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La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de integrar las emociones al
razonamiento lógico, y a la resolución de problemas, lo que es central en las relaciones
interpersonales y en la adecuación a las situaciones sociales. Un aspecto central de la
inteligencia emocional es la capacidad de sintonizar con las propias emociones y con las
de los otros. Se relaciona con el bienestar subjetivo y la adecuación social, que son
puntos centrales al analizar el nivel de salud mental y la calidad de vida de un individuo.
La inteligencia emocional se ha relacionado con las experiencias de apego y la
formación de vínculos tempranos, así como la oportunidad de aprendizaje que la
persona ha tenido en la conexión emocional consigo mismo y con otros.
Actividad
Considerando la teoría de las inteligencias múltiples y la teoría de la inteligencia
emocional de Goleman, que podríamos decir sobre los actuales sistemas de medición de
la inteligencia (ya sea del coeficiente intelectual u otros) y el actual sistema de
educación que prima en nuestro país. Expláyese.
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Inteligencia emocional
Aún no se sabe exactamente por qué David Prologuto, profesor y la profesora de
Física de una escuela secundaria, fue atacado con un cuchillo de cocina por uno de sus
mejores estudiantes. Pero los hechos, tal como se informaron, son los siguientes: Jason
H., brillante alumno de una escuela secundaria de Coral Springs, Florida, estaba
obsesionado con la idea de ingresar en la facultad de medicina. Pero Prologuto, su
profesor de Física, le había dado una puntuación de ochenta en un examen. Convencido
de que la nota -apenas por debajo de la mejor- ponía en peligro su sueño, Jason fue a la
escuela con un cuchillo de cocina y, después de enfrentarse con Prologuto en el
laboratorio de física, se lo clavó en el cuello, antes de ser detenido por otras personas.
Un juez declaró a Jason inocente y transitoriamente enajenado durante el
incidente; un panel de cuatro psicólogos y psiquiatras afirmó que durante la pelea el
joven había sufrido una psicosis. Jason afirmó que había pensado suicidarse debido a la
nota del examen, y que había ido a ver a Prologuto para contárselo. Prologuto dio una
versión muy distinta: “Creo que él intentaba matarme a mí con el cuchillo” porque
estaba furioso con la mala nota.
Jason pasó a una escuela privada y se graduó dos años más tarde con las mejores
notas de su clase.
La pregunta es la siguiente: ¿Cómo una persona tan evidentemente inteligente pudo
hacer algo tan irracional, tan absolutamente estúpido? La respuesta es: la inteligencia
académica tiene poco que ver con la vida emocional. Las personas más brillantes
pueden hundirse en los peligros de las pasiones desenfrenadas y de los impulsos
36
incontrolables; personas con un CI elevado pueden ser pilotos increíblemente malos de
su vida privada.
Uno de los secretos a voces de la psicología es la relativa incapacidad de las
notas, el CI o las pruebas de aptitud académica para predecir de manera infalible quién
tendrá éxito en la vida. Hernstein y Murray, que atribuyen importancia fundamental al
CI, afirman sin embargo: “La relación entre los puntajes de las pruebas y los logros
exitosos en la vida se ve disminuida por las otras características que el individuo trae
consigo”.
Lo que quiero destacar es un conjunto clave de esas “otras características”; la
inteligencia emocional: habilidades tales como ser capaz de motivarse y persistir pese a
las decepciones; controlar el impulso y demorar la gratificación; regular el estado de
ánimo y evitar que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar; mostrar empatía y
abrigar esperanzas.
(D. Goleman, La Inteligencia Emocional, pág.53).
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Unidad 1: El ser humano como sujeto de procesos psicológicos
(procesos afectivos)
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ACTIVIDAD DUAL: (nota)
1.- Profundiza en el análisis de algunas emociones: miedo, rabia, vergüenza y culpa.
2.- Según tu experiencia, ¿qué gatilla o dispara la emoción?, ¿qué fenómenos
corporales internos la acompañan?, ¿qué expresiones corporales externas la
acompañan?, ¿a qué tipo de acción o comportamiento da lugar?
3.- investiga la diferencia entre los conceptos “apego” y “amor”. Relata ejemplos.
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A raíz de la pandemia del virus AH1N1 (y mucho antes también) se ha comprobado que
la vida emocional, de los seres humanos, repercute en el sistema inmunológico. Por lo
que estar sanos depende, en gran parte de tener INTELIGENCIA EMOCIONAL.
Las acciones humanas están determinadas por nuestras emociones. Durante mucho
tiempo, a nuestro ‘mundo emocional’ se le consideró ‘irracional’. Es más, durante más
de 25 siglos se trabajó con el ser humano, prioritariamente, en lo ‘racional’.
Interpersonales
4.Empatía
5.Habilidades sociales armónicas
Nuestro cerebro, mientras está vivo, siempre percibe y además somos seres
interpretativos de a cuerdo a lo que aprendimos.
Todo lo que percibimos e interpretamos, ‘gatilla’ ó ‘dispara’ una emoción.
Las emociones constituyen una de las facetas del ser humano más desconcertantes.
Conocer qué son y como funcionan es el primer paso para alcanzar el autocontrol.
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Hay centenares de emociones, siendo las principales, las innatas ya que naciste con
ellas, y está comprobado que no son APRENDIDAS (Susana Bloch) son:
Alegría,
Tristeza,
Cólera,
Miedo,
Amor (Pareja y Paternal, Filial, Amical)
El miedo: hace que se retire la sangre del rostro y de otras zonas del cuerpo para
llevarla hasta la musculatura de las piernas. De esta forma contamos con el aporte de
oxígeno necesario para emprender una posible huida. Al mismo tiempo, el cuerpo se
paraliza durante fracciones de segundo que el cuerpo pensante emplea para calibrar la
respuesta más adecuada, por ejemplo, esconderse. Las conexiones nerviosas de los
centros emocionales del cerebro desencadenan una respuesta hormonal que pone al
organismo en estado de alerta general. Todo esto hace que aumente también el ritmo
cardíaco y la presión arterial.
CUESTIÓN DE QUÍMICA
Las respuestas físicas mencionadas se producen cuando, a través de los sentidos, llegan
al cerebro determinados estímulos. En ese momento empiezan a producirse toda clase
41
de reacciones químicas que a través de los neurotransmisores – algo así como nuestros
cables eléctricos internos- estimulan otros centros que, a su vez, segregan sustancias con
funciones concretas. Así, la oscuridad, estimula la secreción de melatonina, que induce
al sueño.
La mente racional invierte más tiempo que la emocional en responder a un estímulo. Por
ello el primer impulso ante cualquier situación procede del corazón. Existe también un
segundo tipo de reacción emocional, más lenta, que se origina en los pensamientos. Esta
forma de activar las emociones es deliberada: si alguien te insulta llenándote la cara de
ira, cada vez que lo recuerdas, reproducirás la misma reacción emocional.
EL “APEGO”
Se trata de una relación afectiva intensa y recíproca que existe entre dos personas,
usualmente entre un niño y un adulto (especialmente madre-hijo). El apego se estructura
a lo largo del tiempo y es resultado de un encuentro sensorial a través del cual se va
reconociendo a progenitores o cuidadores.
Se ha demostrado que el tipo de apego que se desarrolla puede persistir por lo menos
durante tres generaciones: nosotros tratamos a nuestros hijos como fuimos tratados
nosotros cuando éramos niños.
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animales entre la madre y su cría. Este vínculo no necesariamente se establece entre la
madre biológica y el niño, sino con cualquiera sea el adulto que cumple el rol de madre
(puede ser una cuidadora, el padre, la abuela, una hermana). A este vínculo se le ha
llamado “apego” y es la base del establecimiento de vinculaciones afectivas
posteriores, como las relaciones de amistad, de pareja y con los propios hijos. Una
persona que ha tenido un buen apego con su figura materna puede establecer
posteriormente relaciones afectivas estables, y también puede independizarse, porque
confía en que el otro sigue estando disponible para la relación. Las personas que
tuvieron malas figuras de apego pueden tener experiencias correctoras, estableciendo
relaciones estables con otras figuras significativas. El problema es que les cuesta
establecer esas relaciones reparatorias, porque tienden a desconfiar de las personas, a
alejarse, o a ser muy demandantes. Con sus hijos a veces son excesivamente
sobreprotectores, no los dejan respirar, o bien muy lejanos y fríos, tendiendo a
reproducir el problema”.
Actividad
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Unidad 1: El ser humano como sujeto de procesos psicológicos
(procesos afectivos)
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Con esto consigue no sólo prestigio y admiración de sus pares, sino que aumenta su
propia estima; descubre sus posibilidades de relación, es decir, lo que él significa para
los demás y lo que él es capaz de dar en cuanto a cariño, comprensión, lealtad y
compromiso; reconoce al mismo tiempo sus propios límites y aprende a conocerse más
objetivamente. Pasa del egocentrismo a una percepción más realista de sí mismo, al
tiempo que descubre en estas relaciones lo que el otro significa para él y lo que él es
capaz de apreciar en el otro, que se ha transformado en un “tú” a quien se anhela y se
desea conquistar.
Todas estas experiencias ayudan al joven a tomar decisiones que se convierten en
definiciones más nítidas de sí mismo. El conocimiento de sí mismo a través del otro le
permite asumir un rol como individuo sexual adulto que se concreta en la posibilidad
de una elección de pareja definitiva.
Del mismo modo anterior, experimentando el joven descubre otras dimensiones de su
identidad y es así que al probar diversos roles de la vida adulta puede conciliar su
concepto de sí mismo con el reconocimiento social, tornar decisiones vocacionales y
hacer elecciones adecuada a sus verdaderas posibilidades.
Por otro lado, cuestionando lo establecido y decantando su experiencia, el joven se
forma una idea propia acerca de diversos aspectos de la vida; una postura que es
independiente y autónoma de la de sus amigos, familia y sociedad. Afirmado en su
nueva identidad logra separarse psicológicamente de su familia, lo que no significa
dejar de mantener un compromiso afectivo con ella.
Este proceso permite al joven definir la identidad y la integración de una persona en las
áreas afectiva, racional y social y le posibilita saber qué compañero elegir; elección que
excluye otras posibles parejas, estableciendo así una relación de intimidad en la que
puede mostrarse sin temor, ya que con la pareja probablemente comparte valores,
intereses y formas de enfrenta la vida además de los sentimientos de amor y ternura.
Sin embargo, la elección de pareja no siempre se produce, cuando el individuo ha
logrado una autoconfiguración que se concreta en una identidad integrada. La unión
puede ocurrir en etapas anteriores, lo que señalará y determinará diferentes
posibilidades de crecimiento y satisfacción de la pareja y la familia. Es cierto que existe
la posibilidad de cambio y que una relación que comienza débil puede crecer y
desarrollarse, sin embargo, el comienzo puede llegar a marcar fuertemente la relación.
El grado de desarrollo personal también es importante porque de él se deduce la
capacidad de amar del individuo y el tipo de amor que es capaz de experimentar.
• “El enamorado siente una atracción irresistible por el otro. Algo externo, un “no sé
qué” algo en la manera de hablar, de reír del ser amado provoca intensas emociones,
siente que no puede vivir sin él; se le desea y se le teme.
45
• Este tipo de amor es autorreferente. El enamorado no ve al otro, sino que se ve a sí
mismo en el otro.
• Este tipo de amor es propio de los adolescentes que están tan centrados en sí mismos y
en la búsqueda de su propia individualidad, que no pueden ver al otro sino a través de
sus propias necesidades. Un sentimiento que se ve reforzado por la idealización y el
asumir posiciones extremas de “todo o nada” que son facetas tan propias de esta etapa
del desarrollo.
Pero también experimentan el amor “romántico” adultos inmaduros cuyo desarrollo no
ha superado la etapa del egocentrismo, aun cuando pueden haber logrado definir su
identidad en algún área, como por ejemplo en el plano laboral. La propia identidad
carece de la solidez necesaria.
Efectivamente, en nuestra cultura existe el mito del amor romántico. De alguna manera
se nos enseña que ese es “el” amor. Se piensa que no hay amor cuando se acaba la
pasión, la excitación, el deseo de poseer al otro, ya que éstos constituyen para muchos
los signos distintivos de su presencia. Si ellos se aplacan, la relación deja de tener
sentido. Por otra parte, la educación en los roles sexuales está orientada a desarrollar la
limitación y la dependencia.
Hombre y mujer van negando aspectos de sí mismos, de tal forma que para ser “uno”
tienen que complementarse con el otro. Es cierto que durante los últimos años la
situación ha tendido a hacerse menos rígida en este sentido, sin embargo, aún subsiste
muy arraigada la valoración de los papeles diferenciados. Más aun, el machismo muy
exacerbado en ciertos sectores sociales consagra la posesión del hombre sobre la mujer
y la dependencia de ella.
Por último, muchos procesos amorosos se ven detenidos al nivel del amor romántico,
porque las personas hacen suyas una serie de costumbres y valores sociales,
particularmente de la sociedad urbana. Es así como el individualismo, la desconfianza,
la competencia, el énfasis en el tener, la importancia asignada a lo externo, al poder y la
dominación, la rapidez con que se vive, no dan lugar para compartir, para sacarse las
máscaras, para “ser”, para compenetrarse consigo mismo y con el otro y darse tiempo
para trabajar la relación, requisitos fundamentales para el desarrollo de un amor
maduro.
46
El enamorado ve en un comienzo sólo algunos aspectos del ser amado, pero poco a
poco va conociendo de él otras facetas, no siempre positivas.
El amor maduro es un sentimiento estable, reflexivo y profundo. Es un amor activo que
proviene de la interioridad del individuo, que siente en sí la capacidad de transformar el
mundo; impulsa, permite crecer, motiva a seguir viviendo y da sentido a la vida. Es
trascendente, altruista, abierto a los intereses y deseos del otro, a quien acoge, respeta y
aprecia en su individualidad única. Es responsable y tierno y le interesa que todo lo del
otro se desarrolle.
En él, el contacto físico se ve caracterizado por el afecto, la calidez y la cercanía; no hay
opresión, sino consenso.
En la relación existe una mutua estimulación y apoyo que se cultiva a través de la
comunicación abierta y recíproca. Hay una identificación total sin pérdida de la propia
individualidad; existe un “tú”, un “yo” y un “nosotros” que se nutren mutuamente. La
relación no se encierra en sí misma sino que es abierta a otros.
Este tipo de amor es el amor de las personas autónomas, con una identidad integrada, en
que uno no depende del otro para su autodefinición. En él, la unión es el fruto del ser de
dos personas diferentes y completas, separadas, pero en contacto.
Estas personas habitualmente han logrado una confianza básica en las etapas tempranas
de su vida que les ha permitido superar las etapas siguientes. Han sido reconocidas y
amadas, viviendo en un ambiente en que se valora la solidaridad y el compartir en un
medio de respeto entre unos y otros.
El amor es un camino en que el desarrollo personal y de la intimidad de la pareja se
nutren mutuamente para aproximarse cada vez más al amor maduro, que va calando
poco a poco, de manera crecientemente más profunda, permitiendo una relación de
pareja más completa.
La atracción amorosa, por otro lado, también está regulada por procesos menos
profundos, producto de la historia de socialización de las personas. Este sentirse
emocionado puede estar basado en cualidades más superficiales, que corresponden a
47
algo que la sociedad ha enseñado a valorar y que son cualidades más externas,
aparentes, evidentes (32).
Estos factores provenientes del proceso de socialización también pueden tener un
componente inconsciente en mayor o menor grado, ya que muchos de ellos pueden
corresponder a valores que se han incorporado en la persona aun cuando ella puede no
haberlos procesado por sí misma.
Aun cuando los procesos inconscientes pueden designar a quien se ama, se requiere de
la actividad racional para poder juzgar acertadamente con quién se podrá vivir en
armonía. En este sentido, a pesar de que el proceso de elección se basa principalmente
en procesos inconscientes, el juicio consciente interviene después, apreciando de
manera lógica las posibilidades de éxito o fracaso de la elección. Lo que evalúa este
proceso “racional consciente” puede ser el grado de acuerdo en costumbres, valores,
metas e ideales, en la forma de enfrentar los problemas, la concordancia en la
apreciación del mundo, la religión, la familia..., de modo que existan bases para una
convivencia en armonía (53). Es especialmente en esta etapa cuando cobra importancia
la presión de las familias de origen, las que con sus actitudes pueden empañar la
atracción inicial.
Se puede concluir entonces que la elección de pareja puede considerar la dimensión
puramente emocional o afectiva, la emocional complementada con la racional y aquella
puramente racional.
48
aceptados, ayuda a reconocer aspectos desconocidos de sí mismo. El experimentar estas
facetas como parte de la persona querida permite disminuir la ansiedad que antes se
producía, pudiendo aparecer como aspectos aceptables que incluso pueden llegar a ser
incorporados como propios. Existe una actitud de apertura, de querer comprender, y
el hecho de tener el mismo problema hace que ambos se puedan entender mejor.
La relación que se basa en una complementariedad negativa atrapa a la pareja en un
círculo vicioso; cada uno enfatiza las imperfecciones del otro, tratando que el otro se le
asemeje.
La persona que proyecta en el otro aspectos atemorizantes de sí misma por ejemplo,
agresión, depresión pueden llegar a separarse más y más de ellos, forzando así al
compañero a expresarlos cada vez de manera más intensa. No logra reconocer estos
aspectos como parte de sí, sino que ellos le son cada vez más inaceptables, le producen
más y más temor, lo que lleva a la necesidad de atribuirlos con mayor intensidad al
otro. Esto hace que las personas queden atrapadas en su modo de ser y no se permitan
el cambio; buscando que el otro cambie, se empujan así mutuamente hacia los
extremos, creando imágenes polarizadas de cada uno. Se torturan mutuamente,
tratando cada uno que el otro solucione el problema que ellos mismos tienen.
En una relación de pareja nunca se dan los extremos de complementariedad positiva o
negativa. En toda relación se presentan elementos de ambas. Mientras más desarrollada
esté la persona con respecto al conocimiento de sí misma y mientras mayor sea su
grado de madurez emocional, más posibilidad habrá de que el encuentro con otro se
transforme en una relación de “canje”, que se complemente positivamente, aun cuando
puedan existir aspectos en los que el ajuste no se produzca. Esta relación se establece
fundamentalmente sobre la base de dar y no de tomar del otro. La persona que se
encuentra plena, que se siente satisfecha consigo misma, siente la necesidad de
compartir esto con otro, pero el compartir y dar no se orienta primariamente a recibir.
El dar es gratificante, lleva al otro a que también sea un dador y ambos puedan gozar de
una experiencia común y enriquecedora.
Por otro lado, la relación tenderá a complementarse en forma negativa en personas
menos desarrolladas, con un débil concepto de sí mismas, con un mayor grado de
inmadurez emocional. Estas personas probablemente han sufrido carencias e
insatisfacciones muy fuertes en etapas de su desarrollo y particularmente en las etapas
de su vida temprana.
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• Tendencia a elegir a partir de los patrones transmitidos por los padres acerca de lo que
“debe y no debe” gustarle en una pareja. De esta forma, éste tiende a elegir de acuerdo a
esos patrones.
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en general, en diferencias biológicas, sino que, en la mayoría de los casos, se basan en
formas de funcionamiento social que se han cristalizado a lo largo de la historia.
Hacia los dos y tres años, niñas y niños toman conciencia de su identidad sexual (se
autodefinen como niño o niña) y, simultáneamente, comienzan un proceso de
aprendizaje e interiorización de las funciones que la sociedad considera propias de la
niña o del niño (roles de género).
La identidad sexual: soy hombre o soy mujer, pasa a ser una categoría permanente de
los juicios que el sujeto hace de sí mismo, tal vez la más importante, y el rol de género,
aquel que más define la vida de las personas a lo largo de su ciclo vital. ¿Qué otra cosa
cambia más la forma de estar en el mundo que el hecho de ser hombre o mujer?
También desde edades muy tempranas, los 3 y 4 años, niños y niñas manifiestan
intereses sexuales, se autoexploran, hacen preguntas, se observan, construyen sus
propias teorías sobre su origen, la reproducción, etc., y ponen de manifiesto conductas
sexuales a través de los juegos y otras conductas. Es decir, expresan en conductas su
sexualidad. La conducta sexual es una de las conductas humanas más significativas en
todas las edades de la vida, sea cual sea la forma concreta que adopte en cada sujeto.
A la conducta sexual observable subyacen los deseos, los sentimientos y las fantasías,
que son elementos fundamentales de la psicología sexual. Estos se especifican y
consolidan en la pubertad y permanecen a lo largo de todo el ciclo vital. Por tanto para
entender la sexualidad, no basta con conocer la anatomía y la fisiología sexual, sino que
es necesario tener en cuenta también la psicología sexual y la cultura en la que el
individuo vive”.
Fuente:
Félix López y Antonio Fuertes (1990). Para comprender la sexualidad. Editorial
Verbo Divino, Navarra. España. Págs. 8 y 9.
Actividad:
Una vez leídos los textos, responde las siguientes preguntas:
1. ¿De qué manera las pautas y modelos culturales influyen en el logro de la identidad
masculina y femenina?
2. ¿Qué mensajes entregan los medios de comunicación acerca de lo que se espera de
las mujeres y de los hombres? Plantea ejemplos.
3. A partir del siguiente listado de actitudes y valores señala, desde tu punto de vista,
cuáles de ellas corresponden a la identidad masculina y cuáles a la femenina.
• Generosidad • Sensibilidad
• Amabilidad • Entusiasmo
• Iniciativa • Fuerza de voluntad
• Autodisciplina • Espontaneidad
• Inteligencia • Afecto
• Valentía • Decisión
• Lealtad • Comprensión
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• Seguridad • Alegría
• Calidez • Perseverancia
• Ternura • Cálculo
• Independencia • Seducción
• Honestidad
• Empuje
Completa y analiza el siguiente cuadro donde se muestran una serie de atributos que
se le otorgan a los hombres y a las mujeres frente a un mismo comportamiento,
reflexionando acerca de cómo se van internalizando los estereotipos de género que
predominan en nuestra sociedad y cómo ello influye en la construcción de la propia
identidad.
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Tercero Medio
Orientación
Unidad 3: Individuo y sexualidad
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2.- Según su dimensión biológica, tengo entendido que la diferencia entre un hombre
y una mujer son: -
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Uno de los elementos fundamentales del pensamiento de Sigmund Freud es el análisis que hace
de la estructura de la mente humana. Para ello ha estudiado la mente humana y los diferentes
elementos que la componen. De hecho, Freud hará una primera clasificación que
llamará Primera Tópica, para posteriormente presentar una segunda clasificación
llamada Segunda Tópica.
Primera Tópica
Se trata de la primera formulación sobre la estructura de la mente.
Inconsciente. Sistema originario de nuestro Psiquismo donde se articulan las manifestaciones
psíquicas de Eros y Thanatos, además de los contenidos reprimidos de nuestra vida psíquica.
Preconsciente. Sistema intermedio que puede ser articulado con relativa facilidad por la
conciencia. Incluye la memoria.
Consciente. Sistema que recibe las informaciones del exterior.
Segunda Tópica
Freud propondrá una segunda clasificación con elementos más activos, ya que las partes de la
segunda tópica serán personajes que se enfrentan y pactan para continuar viviendo nuestra vida
psíquica:
1. El Ello. Es el conjunto de nuestros instintos y las fuerzas reprimidas. Sería bastante similar al
Inconsciente.
2. Super-Yo. Conjunto de normas, prohibiciones y restricciones interiorizadas por Yo a partir de la
asimilación del Ideal de Yo (modelo ideal del padre o la madre surgido después del Complejo
de Edipo).
3. Yo. Fragmento del Ello que mantiene contacto con el mundo exterior.
El Conflicto Neurótico
La vida psíquica está marcada por el conflicto que existe entre el severo Super-Yo (la norma
moral) y Lo que desea. Este conflicto puede llegar a ser una Neurosis cuando el Yo no es capaz
de meter paz entre el Ello y el Super-Yo. Para solucionar la angustia que puede provocar este
conflicto, el Yo dispone de ciertos mecanismos de defensa.
Mecanismos de defensa
Represión: Negación de los instintos no aceptables por el Super-Yo. Un deseo no aceptable es
borrado como si no existiera. Vivimos como si el deseo no existiera. Pero el hecho de negar un
deseo no significa que el deseo no exista.
Regresión: Retorno a etapas de la Infancia ya superadas, cuando el conflicto actual no existía.
Se siguen pautas de conducta propias de etapas anteriores.
3
Profesor de Derechos Humanos en la Universitat de Barcelona (UB) y del Instituto de Derechos
Humanos de Catalunya (IDHC), soy miembro de Amnistía Internacional y especialista en temas de
Educación.
55
Sublimación: Transformación de impulsos instintivos en actividades superiores, y, por tanto,
más aceptables. Al sacralizar un deseo, lo hacemos más aceptable.
Proyección: Atribuir a otros impulsos que el Yo considera peligrosos. Consideramos que la
culpa es siempre de los demás, nunca nuestra.
Desplazamiento: Cambiar el objeto inicial de un instinto por un sustituto que el Yo considera
menos peligroso. Buscamos una alternativa más sencilla.
Reacción: Desarrollar una conducta externa contraria a un deseo rechazado por el Super-Yo.
Este comportamiento es fruto de una represión extrema.
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Freud básico. Una primera lectura
1. Sentido de la obra freudiana
La obra de Freud constituye una de las más conocidas aportaciones sobre la
naturaleza humana. Originariamente, buscaba un método para curar trastornos
psíquicos como por ejemplo las neurosis, pero el análisis de les causas de estos le
condujo a la elaboración de una teoría general sobre la vida psíquica, la sociedad y la
cultura. Así, el psicoanálisis es una investigación científica sobre las enfermedades o
trastornos mentales, y en segundo lugar, una investigación filosófica sobre el hombre y
la cultura.
Como otros pensadores, Freud percibe una profunda analogía o semejanza entre
lo que es individual y lo que es social, entre los trastornos psíquicos y los trastornos
socioculturales. Los grandes impulsos que mueven los individuos son las grandes
fuerzas que imperan en las sociedades: Eros (principio de vida) y Thanatos (principio de
muerte) rigen tanto en las acciones personales como en los comportamientos colectivos;
igualmente, el complejo de Edipo que viven los niños tiene su correlato social en el tabú
del incesto. Al igual que el individuo reprime su sexualidad, la cultura impone
sacrificios y renuncias que generan malestar.
Freud comparte con Marx y Nietzsche la actitud filosófica de sospecha y
denuncia. Los tres son filósofos de la sospecha y del desenmascaramiento: ponen de
manifiesto los condicionamientos ocultos que determinan múltiples comportamientos.
Freud sospecha que las más nobles ideas y los más buenos sentimientos vienen
originados por fuerzas inconscientes y de orden libidinoso. Freud, igual que Marx y
Nietzsche, quiere arrancar la máscara. ¿Qué máscara? La máscara de la conciencia. Por
debajo de la conciencia se encuentra el verdadero condicionante de ésta: el inconsciente.
Freud sospecha que el hombre no es tan racional como clásicamente se ha pensado;
contrariamente, piensa que impulsos irracionales determinan nuestra racionalidad,
determinan lo que pensamos, lo que soñamos, lo que hacemos.
“El hombre ni tan solo es dueño y señor de su propia casa: en su interior hay
fuerzas impulsivas que gobiernan su voluntad y que él desconoce, sólo tiene
información escasa y fragmentaria sobre lo que pasa fuera de la conciencia en la vida
psíquica”
56
2. Dimensión individual
El inconsciente no es observable, pero se manifiesta en determinados
comportamiento: se manifiesta en los sueños, en los actos fallidos o errores de nuestra
vida cotidiana, en los trastornos mentales, especialmente los neuróticos. Los sueños,
dice, son el camino real hacia el inconsciente. El inconsciente es el nivel más profundo
de la mente; menos profundo es el preconsciente; lo más periférico y donde
temporalmente se ponen informaciones y experiencias es el consciente. Las vivencias
desagradables y traumas son desplazados y sepultados, mediante la represión y otros
mecanismos de defensa, al inconsciente.
Freud rehizo su teoría de les pulsiones. La versión más reconocida establece una
visión dualista de la motivación humana en la cual la libido, vista como pulsión de vida
o Eros, está interconectada a una pulsión de sentido opuesto, pulsión de muerte,
Thanatos o impulso destructivo. Eros y Thanatos son las dos fuerzas que determinan la
evolución de la vida personal y la evolución de la vida de las sociedades. Igualmente,
evolucionó pasando de una concepción estática de la mente a una concepción dinámica
donde habla de tres agentes o actores en nuestra personalidad: el ello o id, el agente más
primitivo y pulsional de la personalidad; el yo o ego, reflexivo y analítico, y el superyó
o superego, la propia conciencia moral.
La personalidad humana es una configuración que se va haciendo pasando por
unas etapas que es preciso superar satisfactoriamente. En la etapa fálica, que se vivo
alrededor de los cinco años, se desarrolla el complejo de Edipo, situación que se
caracteriza por un sentimiento ambivalente de amor y de odio hacia el padre en caso del
niño y hacia la madre en caso de la niña. Sólo quién lo supere llegará a ser una persona
sana y madura.
3. Dimensión social
Partiendo de los datos etnológicas de su momento, Freud constata una
traducción sociocultural del complejo de Edipo: el tabú del incesto. Con él nacen las
organizaciones sociales, las normas morales y la misma religión. Una religión que es
deseo ilusorio del padre. En la niñez, el padre nos protege y satisface nuestras
necesidades; el adulto, indefenso y desamparado, recrea la figura de un padre protector.
La cultura, al igual que el individuo, reprime la sexualidad personal; ha impuesto
muchos sacrificios al hombre, es por ello que hay un malestar en la cultura. La cultura
lleva a sustituir la satisfacción inmediata de los impulsos por una satisfacción retardada;
lleva a sustituir la libertad y la ausencia de represión por seguridad. El progreso implica
un precio muy alto: nuestra felicidad.
57
El nivel más periférico es el consciente, el lugar donde temporalmente se ponen
las informaciones que reciben del mundo que nos rodea y las experiencias que vivimos.
Pronto, las informaciones recibidas y las experiencias vividas pasan a un nivel más
profundo, el preconsciente; con relativa facilidad podemos acceder a los contenidos
mentales aquí almacenados. El nivel más profundo es el inconsciente y sus contenidos,
difícilmente accesibles a la conciencia, son vivencias traumáticas, informaciones
reprimidas, aquello desagradable que no nos conviene recordar. En este marco, la
represión tiene un papel muy activo; es como una energía o un esfuerzo que se ejerce a
fin de evitar que contenidos desagradables penetren en el consciente. La represión es
uno de los mecanismos de defensa que permite vivir manteniendo enterrado todo
aquello que dificultaría la vida de la persona.
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amistad, amor a la humanidad en general, a objetos y a ideas abstractas”. Ahora bien,
considera que todas estas tendencias o variantes constituyen la expresión sublimada del
impulso de unión sexual.
A lo largo de su vida Freud hizo y rehízo su teoría de las pulsiones y pueden
definirse cuatro etapas o versiones de la teoría; eso hace aún más impreciso afirmar que
la pulsión que hace mover fundamentalmente al hombre es la sexualidad. El Freud más
maduro mantiene una teoría dualista de la motivación humana en la cual la libido, vista
como pulsión de vida, está interconectada a una pulsión de sentido opuesto, pulsión de
muerte o impulso destructivo.
“Después de largas dudas y vacilaciones, hemos decidido suponer la existencia
de dos impulsos básicos, Eros y el impulso destructivo... El fin del primero de estos
impulsos básicos consiste en establecer unidades siempre más grandes y preservarlas, o
sea, juntarlas; el fin del segundo, contrariamente, consiste en deshacer conexiones y, de
este modo, destruir seres. Hemos de suponer que el objetivo final del impulso
destructivo es reducir los seres vivientes al estado inorgánico. Por esta razón también
podemos llamarlo impulso de muerte”.
Este impulso de muerte se manifiesta en la tendencia a la repetición: los niños hacen
repetir las mismas historietas, los enfermos tienden a repetir la experiencia taumática y
los adultos a menudo hablan de lo mismo; la tendencia a repetir es el impulso de volver
al punto de partida de la vida, de volver al mundo inorgánico.
Los psicoanalistas más ortodoxos consideran esta visión dualista de las pulsiones
como la más definitiva y madura. En esta visión, Eros o principio de vida -la tendencia
general a aunar lo que está disperso- y Thanatos o principio de muerte -la tendencia en
dirección contraria- bien interconectados, constituirían las dos fuerzas que determinan la
evolución de la vida personal y la evolución de la vida de les sociedades.
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la acción. Ciertamente, el ego, al igual que el id, se rige por el principio del placer, pero
es capaz de calcular las consecuencias de su conducta: persigue racionalmente el placer.
Esta investigación modificada y limitada del placer es lo que Freud llama principio de la
realidad del yo. El yo integra componentes conscientes, preconscientes e inconscientes;
inconscientes son los mecanismos de defensa como por ejemplo la represión, la
proyección, la racionalización o la sublimación. El yo, incrementando el conocimiento
de todos sus mecanismos, o sea, haciendo consciente el inconsciente, puede alcanzar
cotas de libertad.
El superyó es un agente o mecanismo de la personalidad que emerge a partir de
yo, de la debilidad del yo infantil. Consiste, básicamente, en la interiorización de las
prescripciones paternas; el miedo al castigo y la necesidad de afecto y protección son
los que obligan al niño o a la niña a aceptar y a percibir como propias las prescripciones
familiares. El superyó es, pues, inicialmente, la “voz de los padres”, la voz de unas
figuras paternas totalmente idealizadas, es la conciencia moral. Estas prescripciones
acaban haciéndose inconscientes y devienen una instancia que vigila y controla el yo.
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madre. Dicho proceso de identificación comienza en una etapa de tranquilidad pulsional
en la cual el niño y la niña abandonan los intereses por las personas del sexo opuesto. Al
mismo tiempo y debilitándose los sentimientos adversos, niños y niñas van imitando las
pautas de comportamiento del progenitor del propio sexo e interiorizan sus preceptos.
Además de formarse una personalidad adulta normal se va constituyendo el superyó del
niño o de la niña.
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surgió una fuerte conciencia o sentimiento de culpabilidad como consecuencia de la
ambivalencia de los sentimientos , el odio y el amor hacia el padre.
El principio de la realidad y el sentimiento de culpabilidad son lo que hicieron
nacer las organizaciones sociales, normas morales y la religión, en especial, la religión
totémica. Así, por el bien de todos se impuso la necesidad de renunciar al ideal de imitar
al padre en la posesión de la madre y las hermanas, necesidad que dio lugar en les
primeras normas morales: el tabú del incesto, a saber, el horror y prohibición de tener
relación sexuales con familiares y el precepto de la exogamia, la obligación de buscar
marido o mujer fuera del propio grupo.
El deseo para suavizar el remordimiento hizo que el primitivo se sirviese de un
animal fuerte y temido, el tótem de la comunidad, para sustituir al padre. Las anteriores
dos normas junto con la siguiente, forman el núcleo de la religión totémica: la
prohibición de matar el animal totémico representación del padre asesinado.
El banquete totémico recordaba el parricidio original y comprometía a los
participantes en mantener el orden instaurado. Freud considera que el asesinato del
padre se ha ido reproduciendo históricamente: el pueblo judío asesinó Moisés -hipótesis
formulada en Moisés y el monoteísmo- y, posteriormente, asesinó Jesús.
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6.3. Malestar en la cultura
“No nos sentimos cómodas en la civilización del presente”. Estas palabras de
Freud expresan su desencanto respeto de nuestra cultura y el reconocimiento de la
incapacitada de ésta a la hora de destruir la infelicidad humana. La cultura, incluida en
ella la técnica, no ha contribuido al bienestar de la humanidad; ha dotado al hombre de
muchos objetos, pero no le ha hecho feliz. ¿En qué consiste y cuál es el origen de este
malestar del hombre en la cultura? Éste es el tema de su libro El malestar en la cultura,
publicado el 1930 y escrito el año anterior, el año de la gran depresión económica.
“La felicidad no es un valor cultural», la cultura implica la sustitución del
principio del placer por el principio de la realidad y esta substitución crea malestar. Por
una parte, el hombre ha de reprimir su agresividad o impulsos destructivos y, por otra
parte, ha de sublimar su sexualidad hacia objetivos de interés común. Los afanes e
intereses culturales han introducido excesivas restricciones en la satisfacción de las
pulsiones humanas, han inhibido la sexualidad y exigen transformación de impulsos
libidinosos en actividades sustitutivas, a saber, en horas de trabajo bien disciplinado. La
cultura lleva a sustituir la satisfacción inmediata por una satisfacción retardada, a
sustituir la libertad y la ausencia de represión por seguridad.
“Si la cultura no sólo impone sacrificios tan grandes a la sexualidad, sino
también a la tendencia agresiva del hombre, comprenderemos mejor que a éste le sea
difícil de encontrar la felicidad en la cultura. El hombre primitivo lo tenía mejor, porque
desconocía cualquier limitación de los instintos. En cambio, la garantía de poder gozar
largo tiempo de esta felicidad era muy escasa para él. El hombre civilizado ha trocado
una parte posible de felicidad por otra de seguridad. Pero no hemos de olvidar que en la
familia primitiva sólo la cabeza gozaba de una tal libertad de los instintos; los otros
vivían sometidos a esclavitud.”
La renuncia, restricción y desvío de la libido, además de crear malestar, hace que
ella sea impotente para frenar las poderosas tendencias agresivas existentes entre los
hombres. Y, estando debilitada la libido, ¿cómo se lo hace la cultura para frenar la
agresividad natural en el hombre? Dirigiendo hacia un mismo esta tendencia agresiva,
fortaleciendo el superyó o conciencia moral. El pobre yo -dice Freud- tiene una tarea de
difícil realización, “sirve tres amos y pone empeño en conciliar sus exigencias y
órdenes: el mundo exterior, el superyó y el ello”. El yo tiene que conciliar las exigencias
de la realidad exterior que lo envuelve, los impulsos agresivos del ello y la estricta
autoridad del superyó. De la tensión entre el yo y el superyó nace el complejo de
culpabilidad o sentimiento de culpa, sentimiento que mantiene el malestar del hombre
en la cultura. La cultura ha creado las instituciones, las normas y leyes, los sistemas
políticos para controlar la destructora agresividad humana, haciendo posible así uno
constante progreso, pero no la felicidad.
Tanto en la vida personal como en la vida de les colectividades operan dos
impulsos interconectados y en conflicto; pero es innegable el predominio del impulso
destructivo o de muerte. El libro, pese a todo, acaba con una tímida esperanza:
“Y bien es preciso esperar que la otra de ambas «potencias celestiales», el eros
eterno, hará un esfuerzo para vencer en la lucha contra su adversario, también inmortal.
Pero, ¿quién podría predecir la victoria y el desenlace?”
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7. Más allá de Freud
El psicoanálisis de Freud fue una respuesta a un conjunto de cuestiones que la
psicología oficial de cambio de siglo no sabía tratar; hoy, los conceptos clave de esta
respuesta psicoanalítica como impulso sexual, inconsciente, represión, mecanismos de
defensa, complejo de Edipo, superyó,... forman parte de la visión y comprensión que los
humanos tenemos de nosotros mismos.
El afán freudiano de curar enfermedades mentales no mediante fármacos, sino
haciendo hablar al inconsciente, fue interpretado en su día como una prometedora
innovación. También el mundo del arte, pintura, literatura y cine, se sintió estimulado
ante la posibilidad de hacer hablar el inconsciente. Como el psicoanálisis, el arte
surrealista buscará la libre expresión de las estructuras más profundas de la mente: en
las pinturas de Salvador Dalí o de René Magritte habla el inconsciente y se disuelven las
fronteras entre sueño y realidad.
El conjunto de la obra de Freud no ha constituido un «corpus» de pensamiento
perfilado y cerrado sino que ha evolucionado, se ha hecho y rehecho como ya dio
ejemplo su fundador. Las escisiones, polémicas y reformulaciones han sido una
constante. En vida del mismo Freud, dos colaboradores suyos, el austriaco Alfred Adler
(1879-1937) y el suizo Carl Gustav Jung (1875-1961) encabezaron las primeras
escisiones del movimiento psicoanalítico. Adler no aceptaba el origen sexual de todos
los trastornos mentales, también los puede causar un complejo de inferioridad
provocado por factores sociales. Jung se enfrentó con Freud remarcando la existencia de
un inconsciente colectivo que, como mitos o arquetipos profundamente arraigados,
pautan el comportamiento humano.
Posteriormente, surgieron reformulaciones de la perspectiva freudiana como el
freudomarxismo y el estructuralismo psicoanalítico. El freudomarxismo de Herbert
Marcuse (1898-1980) y Erich Fromm (1900-1980) proponen, como ya permite captar su
nombre, la conciliación de los anhelos de ambos pensadores en orden a hacer posible la
aparición de un ser humano plenamente emancipado, un ideal sólo posible reconociendo
el riesgo tanto de alienación social y económica como de alienación u olvido de la
dimensión sexual e inconsciente. El estructuralismo psicoanalítico, impulsado por el
francés Jacques Lacan (1901-1981) es una relectura de Freud desde el estructuralismo
lingüístico; con arreglo al interés de Freud por el lenguaje, que escuchaba el libre
discurso del paciente, Lacan mantiene que los trastornos vivos en el inconsciente hablan
y hablan de sus padecimientos, pero su discurso es de entrada indescifrable. El
inconsciente está «estructurado como un lenguaje» que se expresa metafóricamente,
para su interpretación Lacan recorre a la lingüística estructuralista.
Todo el siglo XX ha sido marcado por el pensamiento de Freud. El complejo de
Edipo o el tema del asesinato del padre estableciendo que el orden social no es fruto de
un pacto sino de la violencia, para poner algunos ejemplos, han despertado entusiastas
aprobaciones y apasionados rechazos.
Por otra parte, ha sido frecuente la crítica de falta de rigor científico en buena parte de la
obra freudiana. Wittgenstein, por ejemplo, ponía objeciones en les categorías
psicoanalíticas calificándolas de “fantasiosas pseudoexplicacions” y, como es bien
conocido, Karl Popper ponía el psicoanálisis como modelo de pseudociencia: delante
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dos enunciados psicoanalíticos opuestos no hay manera de eliminar, empíricamente,
ninguno de ellos. Tal vez hay que reconocer la inmensa dificultad que supone probar,
científicamente, el vínculo entre una vivencia infantil conflictiva y un trastorno adulto.
¿Cómo se puede demostrar que una represión es la causa de una determinada patología?
Sea lo que sea, es innegable que el psicoanálisis ha iluminado muchos aspectos de la
condición humana.
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