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Mecánica de fluidos en ingeniería
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Mecánica de fluidos en ingeniería
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Índice
Índice 5
Prólogo 9
1. Introducción a la mecánica de fluidos 13
1.1. El campo fluido 17
1.1.1. Definiciones y magnitudes cinemáticas 17
1.1.2. Sistemas coordenados ortogonales 20
1.1.3. Relaciones de Frenet y coordenadas naturales 23
1.1.4. La derivada sustancial 27
1.1.5. Teoremas fluidos 28
1.1.6. Integrales extendidas a volúmenes fluidos 29
1.2. Fuerzas, tensiones y corrimientos 31
1.2.1. Fuerzas másicas y volumétricas 31
1.2.2. Fuerzas y tensiones superficiales 31
1.2.3. Descripción del movimiento en el continuo 33
1.2.4. Relación entre tensiones y deformaciones 35
1.2.5. Ecuaciones de Cauchy y Navier-Stokes 36
1.3. Fenómenos, procesos y propiedades 37
1.3.1. Fenómenos de transporte, difusividades y simultaneidad 37
1.3.2. Viscosidad y reología 41
1.3.3. Densidad y estado 45
1.3.4. Procesos termodinámicos y trabajos 46
1.3.5. Coeficientes de compresibilidad y otros 49
1.3.6. Fenómenos de interfase y capilares 53
1.3.7. Presión de vapor 57
1.4. Fluidostática 59
1.4.1. Condiciones de estabilidad en el campo gravitatorio 61
1.4.2. Equilibrio relativo 62
1.4.3. Fuerzas y empujes sobre superficies 64
1.4.4. Principio de Arquímedes 66
1.4.5. Flotación y estabilidad 67
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Mecánica de fluidos en ingeniería
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Índice
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Mecánica de fluidos en ingeniería
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Prólogo
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Mecánica de fluidos en ingeniería
y biología entre otras, además de muchas ingenierías, por lo que cabe comprender que
sus aplicaciones difieran entre ellas y deban ser expuestas en cada ámbito particular.
Por otra parte, la MF, en tanto que materia troncal, requiere ser impartida teniendo muy
presente la gran complejidad y el carácter multidisciplinar de gran número de proyectos
de ingeniería y de los fenómenos implicados. Su ejecución requiere pues la interven-
ción de técnicos de diferente procedencia, lo cual exige un mínimo de convergencia en
el conocimiento básico de ciertas materias, como puede ser la MF, para la buena coor-
dinación y eficacia del equipo que forman. A título de ejemplo, veamos qué ocurre en
el proceso de solidificación del agua -formación de hielo-. Durante la solidificación, las
fronteras del dominio fluido son alteradas por cambios de fase que resultan del trans-
porte de calor. En el fenómeno se combinan aspectos de dinámica de fluidos interfacial
y de convección. En muchas circunstancias, la entrefase sólido–líquido puede devenir
tan compleja como para formar un medio poroso en el que pueden ocurrir procesos de
transferencia de calor y de masa, cambio de fase y flujo bifásico. Estos procesos tienen
también muy significativa influencia sobre la fabricación de modernos materiales, [Link].
aleaciones y semiconductores, y en la evolución de muchos sistemas geofísicos.
El libro del Prof. de las Heras está constituido por cinco bloques con sus correspon-
dientes capítulos, epígrafes y notas de pie de página. El primer bloque incluye concep-
tos fundamentales del campo fluido, fuerzas y tensiones actuantes: su equilibrio, des-
cripción del movimiento, fenómenos de transporte y sus coeficientes, procesos termo-
dinámicos y fenómenos de entrefase. Se ha de destacar cómo el autor hace un avance
de las ecuaciones fundamentales de dinámica de fluidos: Cauchy y Navier-Stokes,
combinando razonadamente fuerzas, tensiones, deformaciones y coeficientes de trans-
porte, con las ecuaciones fundamentales de conservación y de cantidad de movimiento
de la materia.
El segundo bloque trata de las ecuaciones fundamentales que expresan los principios de
conservación, e introduce las herramientas de análisis dimensional y teoría de modelos
como muletas de las que servirse para concebir experimentos y/o interpretar sus resul-
tados, y también para simplificar las ecuaciones de los modelos teóricos y descubrir sus
invariantes. La incorporación a este capítulo de dichos métodos de “inspección de
ecuaciones” y de “concepción de experimentos” está más que justificada por cuanto, a
pesar de los grandes avances en la elaboración de modelos físico-matemáticos de los
fenómenos en que se encuentra implicada la MF, y sus técnicas de resolución analíticas
y numéricas, la experimentación, sea para validar los resultados del modelo sea para
profundizar en las relaciones causa-efecto, resulta en muchos casos necesaria, cuando
no imprescindible, pues el modelo teórico no es capaz de traducir correctamente las
condiciones de valor inicial y de contorno del fenómeno real, discrepancias que pueden
resultar determinantes.
En el tercer bloque se exponen los fundamentos de tres tipos distintos de movimiento
de los fluidos: los movimientos potenciales e irrotacionales, los movimientos a altos
números de Reynolds en los que los efectos de viscosidad son despreciables, sea el
fluido incompresible o compresible, incluyendo en estos últimos el estudio de la propa-
gación de perturbaciones y sus efectos, y, por último, los movimientos con viscosidad
dominante, sean los clásicos flujos laminares, sean los movimientos lentos: flujo en
medio poroso y de capa delgada -lubricación-. Cabe resaltar los comentarios que el
autor hace acerca de las posibilidades de aplicación de las ecuaciones simplificadas que
resultan de suprimir los efectos de la viscosidad.
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Índice
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Introducción a la
mecánica de fluidos
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Mecánica de fluidos en ingeniería
Los dos obstáculos principales con los que se enfrenta un ingeniero a la hora de aplicar
los principios fundamentales a un caso son la geometría, o contorno, y la viscosidad.
Esta última, que es acaso la propiedad que mejor define un fluido al estar asociada al
fluir, suele dificultar mucho la resolución analítica de los problemas y sólo se puede
despreciar en algunos casos idealizados. La estabilidad de los flujos está condicionada
por la presencia de la viscosidad: aparece turbulencia cuando el balance entre los tér-
minos cinéticos y los viscosos descrito por el número de Reynolds alcanza un valor
determinado. En presencia de turbulencia, las variables del flujo se vuelven aleatorias y
no permanentes, lo que hace aumentar la velocidad de agitación de las partículas y, con
ella, el transporte de cualquier fenómeno. En el flujo turbulento, los transportes de
masa por difusión, de calor por conducción o de cantidad de movimiento son más im-
portantes que en un flujo laminar (del orden de cien veces o más), por lo que el inge-
niero y la ingeniera deben estar preparados para su interpretación porque existen apli-
caciones industriales en las que interesa que el flujo sea, dependiendo del caso, laminar
o turbulento.
Por lo que se refiere a la geometría, se ha de tener presente que las leyes y los princi-
pios formulados en la física, en la mecánica y en la termodinámica suelen estar referi-
dos a volúmenes fluidos o a sistemas materiales, que, por definición, son sistemas ce-
rrados de masa constante. Los sistemas fluidos pueden intercambiar calor con el en-
torno y también realizar trabajo mecánico, pero siempre incluyen las mismas partículas
de fluido. Esto puede suponer un inconveniente a la hora de estudiar cualquier proble-
ma porque usualmente no se conoce la forma del sistema fluido sino la del entorno que
lo incluye o por el que fluye. En mecánica de fluidos, este problema se resuelve me-
diante el concepto de volumen de control, por el que es posible extender los principios
y las leyes fundamentales al fluido contenido en contornos que pueden cambiar de
forma o desplazarse. Este tratamiento no siempre es sencillo pero, afortunadamente, los
casos con solución analítica nos han hecho la vida más sencilla.
En mecánica de fluidos, es fundamental el estudio que resulta de asociar las condicio-
nes de contorno a las ecuaciones de estado termodinámico local o de proceso, y a las
ecuaciones diferenciales que describen el movimiento fluido. Entre estas ecuaciones se
encuentran las ecuaciones de Navier-Stokes, cuya aplicación, no obstante, a muchos
cálculos técnicos sólo es posible tras la asunción de una serie de hipótesis simplificado-
ras que el analista debe valorar en cada caso. Por ejemplo, las ecuaciones de Euler no
incluyen términos viscosos y, por tanto, no pueden representar adecuadamente las con-
diciones de contorno entre el fluido y los sólidos con los que está en contacto, pero
permiten calcular con suficiente aproximación las magnitudes medias de un flujo y su
variación, tanto espacial como temporal. De hecho, muchos cálculos técnicos se reali-
zan con los valores medios de las manifestaciones macroscópicas de un conjunto signi-
ficativo de moléculas (que permiten definir la densidad, la presión, la temperatura y la
velocidad media de un flujo), y se suponen asentadas en una distribución continua de
materia, denominada continuo.
El concepto de continuo proporciona una gran simplificación en el análisis, pero deja
de tener sentido cuando el recorrido libre medio de las moléculas o partículas elementa-
les es del mismo orden que la longitud significativa más pequeña que interviene en el
problema. En ingeniería, la violación de la hipótesis del continuo es más probable en
los gases que en los líquidos, en especial si los primeros se encuentran a muy baja pre-
sión (técnicas de vacío extremo) o se mueven a muy alta velocidad (flujos de reentra-
da), y salvo que los segundos se utilicen en aplicaciones en las que la longitud caracte-
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Introducción a la mecánica de fluidos
rística sea muy pequeña (nanotecnología). Para discernir si es válida la hipótesis del
continuo, se utiliza el número de Knudsen, que se define como la relación entre el reco-
rrido libre molecular y la longitud característica del cuerpo. El número de Knudsen
asociado al movimiento de un gas es una combinación de los números de Reynolds y
/c, donde es la viscosidad cinemática y c es la velocidad del sonido. Así, para núme-
de Mach, y es proporcional a M/Re, puesto que el recorrido libre medio es del orden de
ros de Knudsen superiores a la unidad, es decir, para números de Mach muy elevados,
deben aplicarse teorías estadísticas o la teoría cinética de los gases, mientras que los
problemas de flujo compresible son fluidodinámicos cuando el número de Knudsen es
inferior a 0,01.
Las ecuaciones de la termodinámica clásica se refieren a magnitudes del sistema medi-
bles en equilibrio. Según el postulado de estado, el estado de equilibrio de una sustan-
cia simple homogénea puede determinarse mediante la especificación de dos propieda-
des independientes, intensivas e intrínsecas, cuando sobre la sustancia sólo se realiza
una de las formas fundamentales de trabajo reversible, por ejemplo, el de compresión.
Pero los procesos de flujo no siguen una sucesión constante de estados en equilibrio, ni
tampoco puede reducirse el análisis a los estados inicial y final del movimiento, proba-
blemente de reposo. Es preciso estudiar el flujo en sí, irreversible por real, de modo que
resulta necesario asumir la hipótesis de equilibrio termodinámico local, o casi equili-
brio, que justifique el uso de las relaciones termodinámicas clásicas.
De hecho, la hipótesis de equilibrio local se fundamenta en que, en particular para
números de Knudsen pequeños, una partícula de fluido experimenta una infinidad de
colisiones con sus vecinas antes de alcanzar regiones donde las magnitudes macroscó-
picas sean diferentes. Su energía y su movimiento se adaptan a las locales de forma
gradual, a medida que van perdiendo memoria de su situación primitiva con cada coli-
sión. Es por ello que dicha partícula parece encontrarse, en todo momento, en el mismo
estado de agitación térmica que las partículas circundantes, con lo que el problema
puede tratarse mediante variables termodinámicas que definan el estado macroscópico
de volúmenes infinitesimales, para los que seguirán siendo válidas las ecuaciones ter-
modinámicas.
Una vez aceptados el continuo y el equilibrio termodinámico local, es posible deducir
las ecuaciones fundamentales que rigen el comportamiento del fluido mediante la apli-
cación de los principios de conservación de masa, cantidad de movimiento y energía.
Estos principios relacionan la evolución del fluido, observable mediante sus cambios
de velocidad, presión, temperatura o densidad, con las manifestaciones externas consi-
guientes de las que la ingeniería se sirve para producir trabajo, intercambiar calor o
producir empuje. Es muy importante que el ingeniero o la ingeniera tengan conciencia
del orden de magnitud de dichos términos, para lo cual resulta conveniente describir las
propiedades básicas de los fluidos y las fuerzas que pueden actuar sobre ellos y deter-
minan su comportamiento.
El movimiento de un fluido se denomina permanente cuando los valores medios tem-
porales de las componentes de la velocidad, la presión, la densidad y la temperatura son
constantes. En el flujo turbulento, en cambio, incluso cuando es válida la hipótesis del
continuo y se puede considerar que el régimen es permanente, se sabe que tales magni-
tudes fluctúan irregularmente y de forma aleatoria. Reynolds redujo las ecuaciones de
Navier-Stokes a un sistema de ecuaciones que representa adecuadamente el flujo turbu-
lento medio, e introdujo las denominadas tensiones de Reynolds, que incorporan la tasa
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Mecánica de fluidos en ingeniería
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Introducción a la mecánica de fluidos
neas tangentes al vector velocidad en un instante dado, es decir, v sdl. Estas líneas son
mediante el campo de velocidades descrito por las líneas de corriente, que son las lí-
las trayectorias del campo de velocidad, y satisfacen las ecuaciones siguientes en coor-
denadas cartesianas:1
dx dy dz
[1.3]
vx v y vz
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Mecánica de fluidos en ingeniería
punto de referencia x0 en distintos instantes t0. La figura 1.1 muestra una interpretación
gráfica de estas líneas.
Las líneas de corriente, las trayectorias y las líneas de traza coinciden en el movimiento
permanente o estacionario, que se define como aquel movimiento en el que la veloci-
dad no depende del tiempo, aunque pueda depender del espacio v(x). Por definición, en
un movimiento permanente, todas las magnitudes fluidas son independientes del tiem-
po, pero un movimiento puede ser permanente en un sistema de referencia y no serlo en
otro. Si la velocidad no depende del espacio, aunque pueda depender del tiempo v(t), el
movimiento se denomina uniforme. Esta condición es bastante restrictiva e infrecuente,
pues implica que el vector velocidad es el mismo en todo el campo fluido, tanto en
dirección como en módulo, y sólo se presenta en los flujos no perturbados y en algunos
casos idealizados. En la práctica, no obstante, es común describir como uniforme el
movimiento que se mantiene idéntico a sí mismo. Por ejemplo, en el flujo completa-
mente desarrollado en un conducto de sección recta constante, el perfil de la distribu-
ción de la velocidad es la misma en todo el conducto y, por tanto, se dice que el flujo es
uniforme en él. Además, si el fluido es incompresible y el conducto, indeformable,
entonces cualquier cambio temporal del caudal transportado afecta, al instante, a todo
el conducto, en el que el flujo se mantendrá uniforme,2 aunque no sea permanente.
Figura 1.1.
Definición de las líneas
de corriente, traza y
trayectoria. La partícula
“i” pasó por x0, lo hace
por x1 y lo hará por x2
siguiendo su trayectoria
xi(x0,t). Las partículas “i”,
“j” y “k” forman la traza
en cada instante conside-
rado (por ejemplo, en t2,
x(x0,t0,t2)) y la línea de
corriente de “i” en el
instante t2 es v(x2,t2). El
observador ve la evolu-
ción de la línea de traza
como la estela de humo
de un cigarrillo.
Los puntos de velocidad nula son puntos de remanso o estancamiento, y son puntos
singulares de las líneas de corriente porque son los únicos que pueden pertenecer a más
de una ellas. Dicho de otro modo: dos líneas de corriente no pueden cortarse en ningún
punto que no sea de remanso porque entonces ese punto tendría definidas dos velocida-
des. Como corolario, si existe una línea cerrada en el espacio en la que se apoyen líneas
de corriente, como en la figura 1.2, la superficie tubular que éstas forman es un tubo de
corriente que encierra el fluido en su interior porque no puede atravesarla.
Se denomina flujo convectivo de una magnitud a través de una superficie fija, en un
sistema de referencia dado, la cantidad de esa magnitud que la atraviesa por unidad de
F (v n) dS
tiempo:
[1.4]
S
18
Introducción a la mecánica de fluidos
de .
La circulación del vector velocidad a lo largo de una línea cualquiera, L, se define
v sdl
como:3
[1.5]
L
v sdl v rd 2 rv
2
[1.6]
L 0
remolino, sdl = 0, que son las envolventes del vector vorticidad, y los tubos de
También se definen, por analogía a las líneas y a los tubos de corriente, las líneas de
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Mecánica de fluidos en ingeniería
v
dad deriva de un potencial escalar:
[1.8]
i 1 qi
2 2 2
[1.10]
i 1
siendo:
x y z
L2i
2 2 2
20
Introducción a la mecánica de fluidos
los coeficientes de Lamé del sistema {q1q2q3} o coeficientes métricos. Estos coeficien-
tes permiten escribir los vectores unitarios de la base local como:7
x x
Li ei ei
qi qi
[1.12]