Trabajo Práctico N° 5: Discurso y Comunicación
Bibliografía obligatoria: primera parte
Fino, C. (2013). “Acerca de la comunicación”, en Pascual R. y D. Romero (eds.), (2013).
Jakobson, R. (1960) "Lingüística y poética", en Jakobson, R. (1975), pp. 347-360.
Kerbrat-Orecchioni, C. (1988) “La problemática de la enunciación”. En Kerbrat-Orecchioni, C.
(1988):17-29.
Bibliografía obligatoria: segunda parte
Benveniste, É. (1974a) “El aparato formal de la enunciación”. En: Benveniste, É. (1985)
Maingueneau, D. (1980) “Las modalidades”. En: Introducción a los métodos de análisis del
discurso (1980)
Velasco, C. (2013). “De la lengua al discurso “. En: Pascual R. y D. Romero (eds.), (2013).
Primera parte
1. ¿Por qué razón Kerbrat-Orecchioni reformula el esquema de la comunicación de
Jakobson? Desarrollar algunos aspectos importantes y al menos cinco conceptos que
agrega la autora al respecto.
Jakobson:
Podemos sin embargo reprochar a Jakobson no haber considerado suficientes
elementos y no haber intentado hacer un esquema algo más complejo con el fin de
que "el mapa" dé mejor cuenta del "territorio"
EL COGIDO:
Dentro de este esquema, el "código" aparece formulado en singular y suspendido en
el aire entre el emisor y el receptor. Lo cual plantea dos problemas y sugiere dos
críticas:
-Problema de la homogeneidad del código
(Jakobson: homogéneo y exterior)
Es inexacto que los participantes de la comunicación, aun si perteneces a la misma
comunidad lingüística, hablen exactamente la misma “lengua”, es decir, la
comunicación no se funda sobre un código único compartido por ambos participantes
sino que cada uno posee su propio idiolecto que puede ser o no compatible con otro.
La homogeneidad del código invisibilisa los enfrentamientos que se realizan en el
lenguaje, ya que en el intercambio verbal se juegan siempre relaciones de poder
donde el idiolecto fuerte generalmente el que se impone sobre un idiolecto más débil.
Codificación y decodificación
-Problema de la exterioridad del código
Se podría considerar que cada uno de los dos idiolectos incluye dos aspectos:
competencia desde el punto de vista de la producción frente a competencia desde el
punto de vista de la interpretación
La autora agrega entonces el concepto de competencia (la suma de todas las
posibilidades lingüísticas de un sujeto, es decir, todo lo que es susceptible de crear
desde la emisión e interpretar desde la recepción)
-competencia desde el punto de vista de la producción: propia del emisor
-competencia desde el punto de vista de la interpretación: propia del receptor
El mismo sujeto hace funcionar una u otra de sus dos competencias según su papel
enunciativo. Esta competencia, concebida muy extensivamente, se encuentra
restringida en el caso en el cual el sujeto, cuando funciona la comunicación, se
encuentra en posición de codificador, y también por la acción de diversos filtros.
EL UNIVERSO DEL DISCRUSO
Son las limitaciones que poseen los hablantes para expresarse ya que es inexacto
pensar a un emisor como alguien que elige libremente tal o cual ítem léxico.
Estas limitaciones que funcionan como filtros van a depender de dos factores
-las condiciones concretas de la comunicación
-los caracteres temáticos y retóricos del discurso, es decir, a groso modo, las
restricciones de “genero”
La autora agrega entonces 2 principios de enriquecimiento
Las competencias no lingüísticas: A las competencias estrictamente lingüísticas (y
paralingüísticas), en las dos esferas del emisor y del receptor, agregamos:
— sus determinaciones psicológicas y psicoanalítica
— sus competencias culturales (o "enciclopédicas", el conjunto de los conocimientos
implícitos que poseen sobre el mundo) e ideológicas (el conjunto de los sistemas de
interpretación y de evaluación del universo referencial)
Los modelos de producción y de interpretación: los sujetos emisor y receptor
hacen funcionar reglas generales que rigen los procesos de codificación y
decodificación. No son más que los procesos y las reglas generales que se ponen a
funcionar cuando los individuos se acercan a un acto enunciativo, estos modelos son
comunes a todos los sujetos hablantes ya que todos realizamos los mismos
procedimientos para producir mensajes y para recibir mensajes.
2. Determinar qué factores de la comunicación se encuentran afectados en las siguientes
situaciones, según la propuesta de Roman Jakobson; indicar y explicar cuál es la función del
lenguaje que predomina en cada caso:
A. La mamá de Julián (tres años) salió a tender la ropa y una correntada cerró la puerta
de un golpe. La señora se asomó por la ventana y le pidió al chiquito:
- Juli, abríme la puerta.
- ¿Cómo, mami?
-Que me abras la puerta.
-¿Cómo se pide?- cuestionó cruzado de brazos.
-¡Abrímela puerta, Julián! – gritó la madre desesperada.
-Se dice: por favor, Julián, ¿me podés abrir la puerta?
B. Otra propiedad de la palabra que es de la mayor importancia es la que hace de la palabra el
medio primordial de la conciencia individual. Aunque la realidad de la palabra, como la de
cualquier signo, se da entre los individuos, al mismo tiempo la palabra es producida por los
medios propios del organismo individual sin recurrir a ningún otro elemento o material
extracorpóreo. Esto determina el rol de la palabra como material semiótico de la vida interior, de
la conciencia (lenguaje interno).
Voloshinov, (1976) El signo ideológico y la filosofía del lenguaje. Bs. As.:Ed. Nueva Visión,
p.25.
A: destinatario-funcion apelativa, funcion emotiva
B:código-funcion metalinguistica
Jakobson analiza seis componentes en el proceso de comunicación, a cada uno de los
cuales corresponderá una función:
CONTEXTO FUNCION REFERENCIAL: Permite brindar conocimientos,
conceptos, información objetiva. Es la función del lenguaje que da énfasis al
factor contexto
DESTINADOR FUNCION EMOTIVA: Permite al emisor la exteriorización de
sus actitudes, sentimientos y estados de ánimo, así como la de sus deseos,
voluntades y el grado de interés o de apasionamiento con que realiza
determinada comunicación. Esta función se cumple, por consiguiente, cuando
el mensaje está centrado en el emisor.
DESTINATARIOFUNCION APELATIVA: el emisor espera el inicio de una
reacción por parte del receptor. Esta función está centrada en el receptor o
destinatario. El hablante pretende que el oyente actúe en conformidad con lo
solicitado a través de órdenes, ruegos, preguntas, etc.
CANALFUNCION FACTICA: Esta función está principalmente orientada al
canal de comunicación entre el emisor y el receptor. Su finalidad es iniciar,
prolongar, interrumpir o finalizar una conversación o bien sencillamente
comprobar si existe algún tipo de contacto.
Constituyen esta función todas las unidades que utilizamos para iniciar, mantener o
finalizar la conversación. Ejemplos: Por supuesto, claro, escucho, naturalmente,
entiendo, como no, OK, perfecto, bien, ya, de acuerdo, etcétera.
MENSAJEFUNCION POETICA: Es la función orientada al mensaje. Aparece
siempre que la expresión atrae la atención sobre su forma, en cualquier
manifestación en la que se utilice el lenguaje con propósito estético. Sus
recursos son variados, por ejemplo las figuras estilísticas y los juegos de
palabras. Esta función se encuentra especialmente, aunque no
exclusivamente, en los textos literarios.
CODIGOFUNCION METALINGUISTICA: Se centra en el propio código de la
lengua. Tiene como objetivo posibilitar al usuario para explicar los hechos del
lenguaje haciendo uso del mismo.
Segunda parte
1. Explicar brevemente los siguientes conceptos: deícticos y sus clases, modalidades de
enunciación, enunciado y mensaje.
Deícticos: palabras que carecen de autonomía referencial, esto es, que tienen una
referencia variable dependiente de la situación comunicativa (pronombres personales
y demostrativos, los adverbios de tiempo y lugar (aunque no todos), y el tiempo
verbal)
Modalidades de enunciación: relación interpersonal, social entre los protagonistas
de la comunicación (declarativa, imperativa, interrogativa, exclamativa)
Modalidades de enunciado: relación entre el hablante y su discurso. Caracteriza la
manera en que el hablante sitúa el enunciado en relación con la verdad, falsedad,
probabilidad, etc (lógicas) o en relación con juicios apreciativos, lo feliz, lo triste, lo
útil, etc. (apreciativas)
Modalidades de mensaje: la estructura, transformaciones sintácticas (tema-rema,
pasivacion, nominalización)
2. (a) Marcar todos los deícticos del corpus e indicar si se tratan de deícticos de persona, lugar
o tiempo.
(b) Explicar por qué la utilización de los deícticos en la imagen A es central para la
orientación semántica del enunciado. ¿Qué efectos de sentido pretenden generar en el
interlocutor?
(c) ¿Cuál es la importancia de la deixis para la construcción literaria en el micro relato
“Apocalipsis” de Marco Denevi? ¿Qué efecto produce en el lector?
Hoy: tiempo
Mañana: tiempo
El negocio: persona
3. Señalar y explicar en el siguiente texto: la deixis espacial y temporal, y las modalidades
discursivas que se presentan (al menos cuatro ejemplos de cada concepto).
¿Ahora se entendió?
En los días posteriores al 30 de diciembre de 2004, en los debates que suscitó el uso de pirotecnia
en recitales de rock y en los meses que siguieron, hubo que escuchar la misma, estúpida teoría:
“En los recitales al aire libre no pasa nada”. No es lo mismo que Cromañón, dijeron quienes
sostienen contra toda lógica la teoría de que el espectáculo se conforma de un grupo arriba del
escenario y una proliferación de fuegos y banderas en el público. De nada servían los múltiples
testimonios de personas quemadas por chispas, medio ahogadas por el humo, molestas por el
peligro latente, ofendidas por la falta de respeto a los muertos de Once. Al aire libre no pasa nada,
repetía el coro.
El 30 de abril, en el show de La Renga en el Autódromo de La Plata, al aire libre, Miguel Ramírez
recibió un bengalazo en el cuello. El viernes 6 de mayo, los médicos que lo atienden
diagnosticaron “muerte cerebral”.
¿Ahora sí se entendió?
Han pasado apenas unos días desde el anuncio de la Cámara de Apelaciones y las sentencias del
TOC 24 sobre las muertes de Cromañón. Y aquí estamos, hablando otra vez de las mismas cosas.
De quién estaba a cargo de la seguridad y el cacheo de los asistentes, que en este caso y para
profundizar las sensaciones lleva el pintoresco nombre de Chacal Producciones. De por qué el
público de rock tiene tantos problemas para tomar conciencia y aprender a cuidarse más allá del
cuidado que deben tener los otros. De por qué no hay una actitud integral del medio hacia el tema
de la pirotecnia: La Renga supo parar sus shows cuando apareció una bengala, el Indio Solari deja
que el público “se exprese” libremente y hasta defendió el fuego en una entrevista de Rolling
Stone. El viernes, un comunicado atribuido al Indio señaló: “Mi posición frente al juego de
bengalas en los conciertos al aire libre siempre se sostuvo en entender que si esos fuegos
artificiales se entendían como de extrema peligrosidad aún fuera de los locales cerrados, lo
correcto y conveniente sería la prohibición de su venta al público y no el traslado del deber policial
a los organizadores de los eventos. El control en estas reuniones multitudinarias se hace
prácticamente imposible por el hecho de que el público no concurre al estadio sino hasta un
momento cercano al inicio del show y en tan corto tiempo, entonces, se torna muy difícil el revisar
exhaustivamente a los concurrentes. De cualquier manera y tomando en cuenta los accidentes que
pueden ocasionar, les pido a quienes se acerquen a mis conciertos que se abstengan de su uso”.
Otra vez, la aparición de una víctima es lo único que viene a despertar conciencias. ¿Por cuánto
tiempo? ¿Qué nueva visión irresponsable vendrá a reemplazar ese “al aire libre no pasa nada”? Ya
habrá quien se apropie de esas palabras del Indio y enarbole un “bueno, si el Estado no las prohíbe,
la culpa no es nuestra”, reciclando de paso ese maravilloso deporte de echarles la culpa de todo a
los gobernantes sin hacerse cargo de lo que a cada uno le toca.
Cuesta creerlo, de verdad. Desde diciembre de 2004, las discusiones alrededor de este tema fueron
contaminadas por esa clase de conceptos engañosos, que no ayudaron a aclarar la cuestión de
fondo. Ahora que hay otro joven en una cama de hospital, ahora que hay otra familia destrozada,
¿podremos discutir de verdad lo que hay que discutir? ¿Podemos dejar de lado, de una buena vez,
las teorías que defienden lo indefendible, que disculpan lo que no puede disculparse, que se cagan
en la historia reciente? ¿Podemos recordar y subrayar que el rock es otra cosa, que las bengalas,
candelas y tres tiros son el entretenimiento de imbéciles que babean ante el fuego y no ante una
creación artística?
Ahora que tenemos otro muerto, ¿se entendió?
Fácil, también, teorizar sobre los coqueteos con la violencia simbólica y el erotismo que genera, en
la liturgia rockera, el "des-control" y caminar por el lado salvaje. Seguramente, merezca análisis.
Más oportuno sería repensar cómo en un espacio colectivo, libre, hedonista, festivo, nuestra
inconsciencia nos cuesta tan caro.
(“Iluminados por el fuego” de Eduardo Fabregat. En: Página /12, 9 de mayo de 2011)