0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas25 páginas

Manual de Prevención de Incendios

Este documento trata sobre la prevención de incendios. Explica los elementos necesarios para un incendio (combustible, oxígeno y calor) y los métodos para extinguirlos. También cubre temas como clases de fuego, agentes extintores, sistemas de detección y planes de emergencia.

Cargado por

hectorramirezc88
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas25 páginas

Manual de Prevención de Incendios

Este documento trata sobre la prevención de incendios. Explica los elementos necesarios para un incendio (combustible, oxígeno y calor) y los métodos para extinguirlos. También cubre temas como clases de fuego, agentes extintores, sistemas de detección y planes de emergencia.

Cargado por

hectorramirezc88
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MANUAL DE PREVENCIÓN

DE INCENDIOS
ÍNDICE
ÍNDICE
1. La Naturaleza del Fuego

Calor
Oxígeno
Combustible
Fuego

2. Productos de la Combustión

3. Clases de Fuego

4. Métodos de Extinción

5. Agentes Extintores

Agua
Espuma
Polvo Seco
Polvo Polivalente
Agentes Especiales
Anhídrido Carbónico
Halones

6. Extintores de Incendios

7. Red de Agua contra Incendios

Hidrantes
Bocas de Incendios Equipadas
Rociadores Automáticos (SPRINKLERS)

8. Detección Automática

9. Otros Sistemas Fijos de Extinción

10. Nuevas Tecnologías en los Agentes


Extintores: Sustitutos de los Halones

11. Organización de los Servicios de Prevención contra Incendios

Jefe de Emergencia (J.E.)


Equipo de Intervención (E.I.)
Formación y entrena miento

12. Plan de Emergencia en caso de Incendio

13. Normas Básicas de Prevención de Incendios


LA NATURALEZA DEL FUEGO

Cuando se ponen en contacto dos o más sustancias en ciertas condiciones, éstas pueden
combinarse entre sí obteniéndose sustancias diferentes. Se dice entonces que se ha producido
una reacción química.

Las reacciones químicas pueden ser de muy diferentes tipos o clases, siendo la reacción de
oxidación la más importante al estudiar la naturaleza del fuego.

Básicamente, se define la reacción de oxidación como aquella que se produce al combinarse


cualquier sustancia con el oxígeno.

La corrosión que sufre el hierro al ponerse en contacto con el oxígeno del aire es un ejemplo de
reacción de oxidación.

Las reacciones químicas pueden ir acompañadas de fenómenos energéticos tales como la luz,
electricidad, etc. De todos estos fenómenos, el más importante y evidente es el calor.

Al producirse algunas reacciones éstas desprenden calor y reciben el nombre de exotérmicas.


Por el contrario, existen reacciones que sólo se producen si reciben una determinada cantidad de
calor, a éstas se las denomina endotérmicas.

El fuego no es más que la manifestación energética de la reacción química conocida con el nombre
de COMBUSTIÓN.

Se define la combustión como una reacción química de oxidación muy viva en la cual se desprende
una gran cantidad de calor.

Para que una combustión sea posible, se requiere la presencia simultánea de un material
combustible, un comburente, normalmente el oxígeno del aire, y unas condiciones de temperatura
determinadas.

Para explicar el proceso de la combustión, y con fines didácticos, se utiliza el llamado TRIÁNGULO
DEL FUEGO.

Cada uno de los lados del triángulo representa a


un elemento necesario para que se produzca la
combustión. Si el triángulo no está completo, el fuego
no será posible.

Pero el proceso de la combustión es en realidad mucho


más complejo. Cuando una sustancia se calienta,
desprende unos vapores o gases. Este fenómeno se
conoce con el nombre de pirolisis.

Estos vapores se combinan con el oxígeno del aire


que, en presencia de una fuente de ignición, arden.
LA NATURALEZA DEL FUEGO

Hasta este momento la combustión se ha comportado como una reacción endotérmica, es decir,
necesita el aporte de calor para que pueda iniciarse.

Una vez que estos vapores empiezan a arder, se desprende calor y la reacción es exotérmica.
Si la cantidad de calor desprendida no es suficiente para generar más vapores del material
combustible, el fuego se apagará; por el contrario, si la cantidad de calor desprendida es elevada, el
material combustible seguirá descomponiéndose y desprenderá más vapores que se combinarán
con el oxígeno, se inflamarán y el fuego aumentará.

Este proceso lo podemos representar por el siguiente diagrama:

Esta descripción del proceso de combustión es válida, tanto si el combustible se encuentra en


estado sólido como líquido. Por el contrario, los gases no necesitan calentarse. Por este motivo,
los gases combustibles son muy peligrosos y su combustión muy rápida.

Según la velocidad de propagación de la combustión, fenómeno conocido como velocidad de la


reacción, podremos establecer la siguiente clasificación:

- Si la reacción es lenta, es OXIDACIÓN; no hay aumento de la temperatura (oxidación del hierro,


amarilleo del papel). Se produce sin emisión de luz y poca emisión de calor que se disipa en el
ambiente.
- Si la reacción es normal, es COMBUSTIÓN; se produce con emisión de luz (llama) y calor, que
es perceptible por el ser humano. El frente de llama tiene unos valores de varios centímetros por
segundo.
- Si la reacción es rápida, es DEFLAGRACIÓN; combustión que se produce cuando la velocidad
de propagación del frente de llama es menor que la del sonido; su valor se sitúa en el orden de
metros por segundo. Ondas de presión 1 a 10 veces la presión inicial.
- Si la reacción es muy rápida, es DETONACIÓN; combustión que se produce cuando la velocidad
de la propagación del frente de llama es mayor que la del sonido. Se alcanzan velocidades de
kilo- metros por segundo. Ondas de presión de hasta 100 veces la presión inicial.

En algunos combustibles sólidos se observa que su combustión pasa por fases claramente
distintas. Así, por ejemplo, al hacer arder un trozo de madera durante un cierto tiempo, su
combustión se produce con LLAMA. Después la llama desaparece, si bien la combustión continúa.
A este tipo de combustión sin llama se la conoce con el nombre de incandescencia. También se la
suele denominar combustión en fase sólida y se explica en función del fenómeno de carbonización
que experimentan algunos sólidos después de estar sometidos a un calentamiento durante cierto
tiempo.
LA NATURALEZA DEL FUEGO

Este tipo de combustión es muy lenta. Por el contrario, la combustión con llama es más rápida.
Una incandescencia, combustión sin llama, se puede representar por el ya citado triángulo del
fuego pero en una combustión con llama se necesita, además de los tres elementos (combustible,
oxígeno y calor), que los vapores desprendidos reaccionen con el oxígeno del aire y produzcan
una mezcla infla- mable. Para representar este tipo de combustión se usa el TETRAEDRO DEL
FUEGO.

Un tetraedro es una figura formada por cuatro caras triangulares. Cada cara representa un
elemento o condición para que la combustión sea posible. Las reacciones en cadena se han de
producir entre los vapores del combustible y el oxígeno, por lo que si se impiden estas reacciones,
el fuego no se iniciará.

Analicemos a continuación, las características más importantes de los elementos que intervienen
en la combustión:

1.1 CALOR
El calor es un tipo de energía. Su contribución al inicio de un fuego es tan importante que se dice
que todo fuego comienza por el calor.

Recordemos que para que una combustión se inicie, necesitamos que el combustible desprenda
vapores y esto se consigue mediante el calor. Para que la mezcla de vapores combustibles y
oxígeno comience a arder, necesitamos una fuente de ignición que puede ser: un fuego, una
chispa, un cigarrillo encendido, etc., es decir, calor.
LA NATURALEZA DEL FUEGO

El calor se propaga de tres formas:

CONDUCCIÓN:
a través de los cuerpos

RADIACIÓN:
emisión de rayos infrarrojos

CONVECCIÓN:
el aire caliente se eleva por ser más ligero
La forma más importante de propagación es la convección y es por este motivo por el que los
fuegos se propagan más rápidamente hacia arriba. La propagación en sentido horizontal, entre
otros factores, se debe a la radiación y la conducción del calor. En sentido hacia abajo el fuego se
propaga muy lenta- mente e incluso en muchos casos se extingue.

Por ejemplo, piense en una cerilla. Si una vez encendida la coloca en posición vertical, con la
llama en el extremo superior, es muy fácil que se apague sola y si no lo hace, tardará un tiempo
en quemarse por completo. Por el contrario, si la coloca con la llama en el extremo inferior se
consumirá rápidamente.

1.2 COMBURENTE
El comburente es normalmente el oxígeno del aire. La importancia de este elemento se centra
funda- mentalmente en la violencia con que se produzca la combustión. Así, por ejemplo, en una
atmósfera pura de oxígeno se consigue hacer arder el hierro. Por el contrario, si la concentración
de oxígeno es muy baja, el fuego no aumentará o incluso se extinguirá.

En condiciones normales, la concentración de oxígeno en el aire es de un 21% pero cerca de


depósitos de oxígeno o en almacenes donde existan botellas o botellones de oxígeno, en caso de
fuga, esta concentración puede aumentar y favorecer el inicio del fuego.
LA NATURALEZA DEL FUEGO

Algunas sustancias químicas que desprenden oxígeno bajo ciertas condiciones como el Nitrato
Sódico (Na NO3), y el Clorato Potásico (KClO3), son agentes oxidantes cuya presencia puede
provocar la combustión en ausencia de comburente.

1.3 COMBUSTIBLE
Se denomina combustible a toda sustancia que es capaz de experimentar una reacción de
combustión. Los aspectos más importantes a conocer de los materiales combustibles son:

a) Punto de inflamación (Flash Point).


Es la temperatura a la cual una sustancia comienza a desprender vapores o gases en cantidad
suficiente para mantener la combustión. Se expresa en grados centígrados.
Este dato es un indicativo de la peligrosidad de un combustible. Cuanto más bajo sea el punto de
inflamación más fácilmente desprenderá vapores un combustible.
Así, por ejemplo, la gasolina tiene un punto de inflamación de -43° C a -38° C, dependiendo de su
octanaje. El punto de inflamación del aceite de soja es de 282° C, que evidentemente, es menos
peligroso que la gasolina, pues se necesita una fuente de calor mayor para hacer alcanzar esta
temperatura al aceite de soja.

b) Temperatura de ignición.
Es la temperatura a la cual una sustancia empieza a arder espontáneamente. Se la denomina
también temperatura de autoinflamación o autoignición.

c) Punto de autoinflamación.
Es aquella temperatura mínima a la cual un combustible emite vapores, que en presencia de aire
u otro comburente, comienzan a arder sin necesidad de aporte de una fuente de ignición.

d) Límites de inflamabilidad.
La combustión sólo es posible cuando la concentración de los gases está comprendida entre los
valores específicos para cada combustible.
A la mínima concentración necesaria para mantener la combustión se la denomina Límite Inferior
de Inflamabilidad (L.I.I.)

La concentración por encima de la cual la combustión no es posible, recibe el nombre de Limite


Superior de Inflamabilidad (L.S.I.). El límite de inflamabilidad de una sustancia nos indica también
la peligrosidad de la misma, así, cuanto mayor sea el margen entre el límite inferior y el límite
superior, más peligroso será este momento.
LA NATURALEZA DEL FUEGO

En la tabla siguiente se reflejan las características de inflamabilidad de algunos productos:

e) Energía mínima de activación.


Como ya se ha dicho, para que los vapores combustibles, una vez mezclados con el oxígeno,
comiencen a arder se necesita una fuente de ignición que produzca una cantidad mínima de
energía. A esta cantidad mínima de energía se la denomina energía mínima de activación.

f) Tamaño.
Aunque no es propiamente una característica del material combustible, sí es una condición que
facilitará o dificultará el inicio de un fuego. Cuanto más finamente esté dividido un combustible,
menos cantidad de calor necesitará para alcanzar la temperatura de ignición o el punto de
inflamación.

Esta condición es tan importante, fundamentalmente en los combustibles sólidos, que algunos
materiales al estar finamente pulverizados se comportan como combustibles muy peligrosos.
Como ejemplo se puede tomar la harina que al estar pulverizada en la atmósfera puede arder tan
violentamente que da lugar a explosiones.
PRODUCTOS DE LA COMBUSTIÓN

Como en toda reacción química, las sustancias reaccionantes en una combustión dan lugar a
otras totalmente distintas.

De entre todas ellas, las más importantes son: el humo y los gases tóxicos.

a) El humo está formado por diminutas partículas sólidas y vapor condensado. Estas partículas
pueden ser de color, dimensiones o cantidad tales, que dificultan la visibilidad, impidiendo la
identificación de las salidas o su señalización.

b) Los gases tóxicos que se desprenden en una combustión son muy diversos dependiendo del
mate- rial combustible. Los más comunes son el monóxido de carbono y el anhídrido carbónico.

El monóxido de carbono envenena por asfixia al combinarse con la hemoglobina de la sangre,


impidiendo el transporte del oxígeno que el cuerpo necesita.

El anhídrido carbónico estimula el ritmo de la respiración. Esta circunstancia, combinada con la


disminución de oxígeno en el aire, puede provocar la asfixia.

EN PRESENCIA DE HUMO, CAMINA LO MÁS AGACHADO QUE PUEDAS POR DEBAJO


DEL MISMO Y SIEMPRE QUE SEA POSIBLE, CUBRIÉNDOTE LAS VÍAS RESPIRATORIAS
CON UN TRAPO O UN PAÑUELO HÚMEDO

CLASES DE FUEGO

Se establecen las siguientes clases de fuego, en función de la naturaleza del combustible:

a) Fuegos de materiales sólidos cuya combustión se produce con formación de brasa.

b) Fuegos de materiales líquidos o de sólidos que por acción del calor puedan pasar al estado
líquido.

c) Equipos energizados (tv, neveras, cocinas eléctricas, entre otros)

d) Fuegos de metales quimicamente muy activos como son el magnesio, potasio, titanio, etc.
MÉTODOS DE EXTINCIÓN

En virtud de la composición del tetraedro del fuego, existen las siguientes formas de extinción,
dependiendo del factor sobre el que se actúe:

ENFRIAMIENTO: Consiste en actuar sobre el calor eliminándolo.

SOFOCACIÓN: Consiste en actuar sobre el oxígeno, evitando su aportación sobre el combustible o


reduciendo su concentración hasta valores que no permitan continuar la combustión.

ELIMINACIÓN DEL COMBUSTIBLE: Consiste en retirar los combustibles presentes en un incendio


antes de que sean afectados por el mismo. Una variante es la DILU- CIÓN, que se basa en diluir
en agua determinados líquidos inflamables solubles.

INHIBICIÓN: Consiste en la neu- tralización química de los radicales libres que dan lugar a la
reacción en cadena y, por tanto, a la combustión.

AGENTES EXTINTORES

AGUA
Por su eficacia y abundancia, es el agente extintor por excelencia. Posee un alto calor específico
que le confiere una importante capacidad de absorción de calorías.
Actúa por:
ENFRIAMIENTO: Tiene gran capacidad refrigerante.
SOFOCACIÓN: La evaporación de la misma da lugar a un desplazamiento momentáneo del aire
circulante. En ocasiones se utiliza para diluir determinados líquidos inflamables hidrosolubles.
Ventajas:
- Económica.
- Abundante.
- Inerte.
- Eficaz.
Inconvenientes:
- Conduce la corriente eléctrica.
- Extiende la mayoría de los fuegos de líquidos inflamables.
- No debe utilizarse sobre metales (riesgo de explosión).
- Puede causar importantes daños materiales.
- Es preciso tener en cuenta el riesgo de congelación.
El agua se puede proyectar también de forma pulverizada, aumentando y permitiendo, si la
pulveriza- ción es buena, su utilización sobre determinados fuegos eléctricos sin riesgo para el
usuario
AGENTES EXTINTORES

ESPUMA FÍSICA
Este agente extintor se forma a partir de una mezcla de agua, espumógeno y aire en proporciones
adecuadas. La relación existente entre el volumen de líquidos utilizados y el volumen de espuma
obtenido, se llama coeficiente de expansión y da idea de la consistencia de la espuma.

La espuma generada cubre al combustible impidiendo la aportación exterior del aire.

Actúa tanto por:


SOFOCACIÓN: Al impedir la aportación de aire. ENFRIAMIENTO: Por estar formada a base de agua.
Ventajas:
- No es tóxica.
Inconvenientes:
- Puede conducir la corriente eléctrica.
- Puede causar daños materiales.
- No debe aplicarse sobre metales (riesgo de explosión).

POLVO SECO

Por lo general, está formado por bicarbonato sódico o potásico. Actúa fundamentalmente por:

INHIBICIÓN: Neutralizando los radicales libres que provocan la reacción en cadena.


SOFOCACIÓN: Al interponerse entre el combustible y el comburente.
Ventajas:
- Excelente inhibidor de llamas.
- No es tóxico.
- No conduce la corriente eléctrica.
Inconvenientes:
- Eficaz frente a llamas, pero no frente a brasas, existiendo riesgo de reactivación.
- Es un producto sucio y puede deteriorar la maquinaria delicada.
AGENTES EXTINTORES

POLVO POLIVALENTE
Está formado por fosfato monoamónico. En contacto con el calor se descompone formando un
producto ignífugo muy adherente. Actúa esencialmente por:

INHIBICIÓN: Neutralizando los radicales libres responsables de la reacción en cadena.


SOFOCACIÓN: Al interponerse entre el combustible y el comburente.
ENFRIAMIENTO: Ya que durante el proceso se genera una pequeñísima cantidad de agua.
Ventajas:
- Buen extintor de fuegos de las clases A, B, C y E.
- No es tóxico.
- No conduce la corriente eléctrica.
Inconvenientes:
- Es un producto sucio y puede deteriorar la maquinaria delicada.

AGENTES ESPECIALES
Bajo este epígrafe se agrupan aquellos agentes utilizados específicamente para la extinción de
metales combustibles. El procedimiento de extinción de cada metal es distinto por lo que debe
estudiarse cuidadosamente cada caso concreto.

ANHÍDRIDO CARBÓNICO
Es un gas incomburente, más pesado que el aire, que se envasa a presión en recipientes, de tal
forma que en estas condiciones se encuentra en fase líquida. Cuando sale del recipiente pasa al
estado gaseoso, produciéndose un rápido enfriamiento.

Actúa fundamentalmente por:


SOFOCACIÓN: Al desplazar al aire.
ENFRIAMIENTO: Como consecuencia de la absorción de calorías.
Ventajas:
- Se auto impulsa.
- No conduce la corriente eléctrica.
- Penetrante.
- Es un agente extintor limpio y no produce daños.
Inconvenientes:
- En proporciones altas puede ser asfixiante.
- Poco eficaz frente a brasas.
- Es preciso envasarlo en recipientes robustos y, por tanto, muy pesados.
AGENTES EXTINTORES

HALONES

Bajo este epígrafe, se agrupan los hidrocarburos halogenados resultantes de sustituir átomos de
hidrógeno de la molécula de un hidrocarburo saturado por átomos de halógenos.

Los productos así obtenidos actúan fundamentalmente por:


INHIBICIÓN: Al neutralizar eficazmente los radicales libres.
ENFRIAMIENTO: Absorbiendo energía calorífica. El efecto de enfriamiento es menos importante
que en el agua o espuma, pero más que en el polvo o el dióxido de carbono.
Hay diversos tipos de hidrocarburos halogenados pero, actualmente en uso, son válidos los
siguientes:
- HALÓN 1211 o Bromoclorodifluormetano (CF2Cl Br).
- HALÓN 1301 o Bromotrifluormetano (CF3 Br).

*DESDE EL 1 DE ENERO DE 1994, SEGUN EL PROTOCOLO DE MONTREAL (1987) Y DEL ACUERDO


DE COPENHAGUE (1992), SE PROHIBE SU FABRICACION Y DISTRIBUCION, PERMITIENDOSE SU
UTILIZACION HASTA EL AÑO 2000, DADO EL EFECTO NEGATIVO QUE TIENEN ESTOS SOBRE LAS
CONDICIONES MEDIOAMBIENTALES. (Destrucción de la capa de Ozono, efecto invernadero, etc.)

Ventajas:
- No conducen la corriente eléctrica.
- Muy limpios.
Inconvenientes:
- Poco eficaces frente a brasas.
- Precio elevado.

Utilización de agentes extintores en función de la clase de fuego:


EXTINTORES DE INCENDIOS

Son aparatos que permiten proyectar y dirigir un agente extintor sobre un fuego. Dependiendo del
sistema de presurización, los extintores se dividen en:

A) EXTINTORES PERMANENTEMENTE PRESURIZADOS


En este grupo se incluyen aquellos en que el agente extintor es gaseoso y proporciona su propia
presión de impulsión, tales como los de CO2 (fig. 1) y los que tienen agentes extintores sólidos,
líquidos o gase- osos cuya presión de impulsión se consigue por un gas añadido (fig. 2). Estos
últimos deber estar dota- dos de manómetro.

B) EXTINTORES CUYA PRESURIZACIÓN SE REALIZA EN EL MOMENTO DEL EMPLEO


En este grupo se incluyen aquellos extintores cuyo gas propelente se encuentra en un botellín
auxiliar.
RED DE AGUA CONTRA INCENDIOS

Una red de agua contra incendios se compone de:

- FUENTE DE ABASTECIMIENTO DE AGUA.


- RED DE DISTRIBUCIÓN DE TUBERÍAS.
- VÁLVULAS.
- EQUIPOS (mangueras, lanzas, etc.).

En una instalación de agua contra incendios se pueden acoplar los siguientes elementos:

HIDRANTES

Son dispositivos de lucha contra incendios constituidos por u


columna dotada de racores de conexión rápida y válvulas de
apertura cierre de paso de agua.

Estos dispositivos se sitúan en el exterior de las edificaciones y


puede suministrar agua a depósitos, bombas de los servicios de
extinción o mangueras acopladas directamente a ellos.

Con objeto de paliar los efectos de las heladas, se suelen


utiliz hidrantes denominados “de columna seca”, que tienen la
particular dad de que, al cerrar las válvulas generales, el agua
contenida en l columna se va a través de una pequeña válvula
de drenaje al terren circundante, quedando vacío el hidrante.

BOCAS DE INCENDIOS EQUIPADAS (B.I.E.)

Son dispositivos de lucha contra incendios constituidos por:


- Toma de agua.
- Válvula.
- Racor tipo Barcelona.
- Manómetro.
- Devanadera o plegadora.
- Manguera.
- Lanza.
- Armario.

La manguera debe estar permanentemente acoplada a la toma


de agua dotada de la correspondiente lanza. Para utilizar una
B.I.E. es preciso abrir el armario o romper el cristal, tirar de
la lanza hasta desenrollar la manguera y abrir la válvula. Para
actuar de esta forma, la manguera debe doblarse por la mitad
antes de ser enrollada.
RED DE AGUA CONTRA INCENDIOS

ROCIADORES AUTOMÁTICOS (SPRINKLERS)

Son instalaciones de protección contra incendios capaces de detectar y extinguir un incendio


en su inicio. Constan básicamente de una válvula de alarma y control, y una red de tuberías
derivadas de la principal de suministro de agua. Estas tuberías disponen de orificios en los que
van montados los rocia- dores o Sprinklers.

Un rociador es una válvula cuya apertura automática se produce térmicamente mediante la fusión
de un elemento o mediante la rotura de una ampolla termosensible.

Una vez realizada la apertura, se produce la descarga de agua sobre un elemento deflector que
distribu- ye parabólicamente el agua sobre la zona del incendio.

Cuando el fuego se ha extinguido, es preciso reponer la cabeza rociadora.


DETECCIÓN AUTOMÁTICA

Está basada en la activación de un equipo sensible a alguna de las manifestaciones que acompañan
al fuego.

En la evolución de un fuego se distinguen las siguientes fases:


- IONIZACIÓN.
- DESPRENDIMIENTO DE HUMOS.
- APARICIÓN DE LLAMAS.
- RÁPIDO AUMENTO DE LAS TEMPERATURAS.

Los tipos de detectores más comunes son:


IÓNICOS. En una pequeña cámara de ionización por radioelementos, el aire se hace conductor. Si
en esa cámara se introducen gases de combustión o humos, varía la conductividad y el aparato
da la señal.
DE HUMOS. Son células fotoeléctricas que emiten una corriente eléctrica variable con el flujo
luminoso que reciben. Al oscurecerse el aire por humo, emiten una señal.
DE LLAMAS. Son células fotoeléctricas sensibles a la variación de la radiación infrarroja de la
llama.
TÉRMICOS. Son elementos sensibles a la elevación de la temperatura. Los más comunes son los
termovelocimétricos que se activan cuando la velocidad de aumento de temperatura excede de
un cierto valor.

Cualquiera que sea el elemento detector elegido ha de estar unido eléctricamente a una central
de señalización y control que, mediante señales ópticas y acústi- cas, indica diversas situaciones
(activación de detectores, averías, fallos de alimentación, etc.) o acti- van los dispositivos de
alarma que se hayan establecido.

Normalmente, en este tipo de ins- talaciones, se combina un sistema manual de alarma que
consiste en pulsadores que envían la señal de alarma a la central en caso de ser activados
manualmente.

Además de los detectores anteriormente citados, existen otros sistemas de detección, como son,
entre otros:

DETECCIÓN PRECOZ O INCIPIENTE. Es un sistema de extracción continua de muestras de aire,


mediante el uso de una red de tubos aspiradores dispuestos a nivel de techo y que hace circu- lar
el aire por una cámara de medición. Detecta incluso fuegos muy pequeños en cuestión de segun-
dos, basándose en trazas de humos. También identifica la fuente del incendio.

DETECTORES INTERACTIVOS (HUMOS O TEMPERATURA). De aspecto similar a los convencionales,


funcionan gracias al tratamiento informático de los datos en el detector y la inte- ligencia
distribuida en el sistema. Los detectores van provistos de microprocesadores, permitiendo- les
la evaluación en una situación determinada.
OTROS SISTEMAS FIJOS DE EXTINCIÓN
Constan de un suministro de agente extintor (polvo, CO2, etc.), contenido normalmente en bote-
llas cuya descarga se produce de forma automática a través de unas canalizaciones sobre la
zona a proteger.

El sistema se puede activar mecánicamente mediante la ruptura de un fusible que libera un


contrapeso o a través de la señal emitida por un detector de incendios. También pueden ser
activados manualmente.

Los de CO2 actúan por lo gene- ral por inundación total, por lo que es preciso dotarles de un
sis- tema de alarma que advierta antes de producirse la descarga, con objeto de que el personal
abandone el recinto.

NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LOS AGENTES


EXTINTORES: SUSTITUTOS DE LOS HALONES

El interés creciente sobre los efectos contaminantes de determinados agentes extintores en


las personas y el medio ambiente, ha permitido el desarrollo de algunos agentes con iguales
propiedades de extinción que los halones. Estos se pueden clasificar en:

- Agentes extintores gaseosos sustitutivos de los halones o agentes limpios: no dejan rastro
después de utilizarlos y no conducen la electricidad.
› Agentes inertes: Actúan por sofocación mediante la disminución la concentración del oxígeno
del aire del lugar donde se ha producido el fuego a una proporción inferior al 12%. Su composición
suele ser una mezcla de gases constitutivos del aire como, por ejemplo, nitrógeno, argón o
dióxido de carbono.

-Técnicas alternativas: en esta clasificación se incluirían los métodos que empleen técnicas de
nebulización de agua y aerosoles en polvo.

-Gases inertes: Gases o mezclas de gases que reducen la concentración de oxígeno hasta
alcanzar un valor inferior al requerido para mantener la combustión. Este tipo de gases no dañan
la capa de ozono al estar compuesto por gases presentes en la atmósfera.
ORGANIZACIÓN DE LOS SERVICIOS DE
PREVENCIÓN CONTRA INCENDIOS

La clave para que el nivel de Prevención contra incendios de una Empresa sea aceptable, reside
en la importancia que el elemento humano le conceda al mismo. Por mucha que sea la atención
económica y de medios que se preste, sin el factor humano, desde el último trabajador al cargo
directivo más importante, éste no resultará efectivo.

Toda la plantilla de una empresa debe estar involucrada en la prevención contra incendios de sus
instalaciones. Dependiendo del tamaño de la empresa, peligrosidad y número de trabajadores, la
Organización de Prevención de Incendios deberá tener una naturaleza acorde con esos aspectos.

LOS MEDIOS HUMANOS QUE COMPONEN LOS SERVICIOS DE PREVENCIÓN CONTRA INCENDIOS
DEBEN SER FORMADOS DE FORMA PERIÓDICA, TANTO DE MANERA PRÁCTICA COMO TEÓRICA.

En todo caso, debe respetarse el siguiente organigrama estructural:


ORGANIZACIÓN DE LOS SERVICIOS DE
PREVENCIÓN CONTRA INCENDIOS

Esta organización de los medios humanos debe complementarse con una serie de programas
y planes que aseguren la dotación apropiada de medidas de seguridad, su mantenimiento, la
formación del personal y su actuación en caso de incendio.

JEFE DE EMERGENCIA (J.E.)

Este cargo debe recaer en una persona que posea cierta autoridad o se le confiera con el
nombramiento y tenga unos conocimientos apropiados al puesto que va a desempeñar. Su trabajo
consiste en ocuparse de todos los aspectos relativos a la seguridad de incendios de la empresa,
debiendo responsabilizarse de:

- Crear los medios de seguridad.


- Formar los medios humanos.
- Controlar la buena disposición de todos los medios.
- Dirigir la emergencia.

EQUIPO DE INTERVENCIÓN (E.I.)

El Equipo de Intervención es el conjunto de personas especialmente preparadas para la extinción


de incendios, que desempeñan un puesto de trabajo y que en caso de emergencia se incorporan
a la misma.

Sus miembros deberán poseer formación teórica y práctica suficiente para realizar las tareas
necesarias en la extinción de incendios

FORMACIÓN Y ENTRENAMIENTO

La formación de los miembros del Equipo debe efectuarse periódicamente, distinguiéndose dos
ver tientes:

Formación Teórica
- Conocimiento de las nociones esenciales de prevención.
› En general
› A nivel establecimiento.
ORGANIZACIÓN DE LOS SERVICIOS DE
PREVENCIÓN CONTRA INCENDIOS

Conocimiento de los medios de:


› Vigilancia.
› Detección.
› Alarma.
› Alerta.
› Medios de extinción (fijos y móviles).
› Fuentes de agua.
- Conocimiento del local (circulación, salidas, etc.).
- Determinación de la actitud que debe observarse.
› En caso de alarma.
› En caso de intervención.

Formación Práctica
- Utilización de los extintores en los diferentes tipos de fuego.
- Utilización de otros medios de extinción en fuegos reales.
- Rapidez en la intervención y maniobra del Equipo.
- Ataque entre varios miembros del Equipo con extintores diferentes y combinados.
- Ejercicios combinados con los Bomberos (opcional).
- Participación en los ejercicios de evacuación.

Control:
La eficacia de la organización y de los entrenamientos del Equipo de Incendio, debe ser controlada
mediante alarmas inesperadas. Estos ejercicios deben efectuarse una o dos veces por año, para
perfeccionar las puestas a punto, así como para comprobar el comportamiento del personal que
no está directamente relacionado con las Brigadas.
PLAN DE EMERGENCIA EN CASO
DE INCENDIO

Al producirse un incendio en un establecimiento, se plantea una situación de grave peligro para


las personas y los bienes materiales que ocupan el local. El comportamiento de las personas
en caso de incendio, si éstas no han recibido formación e instrucciones previas, se presenta
inoperante en la mayoría de los casos, por el nerviosismo y precipitación lógicos y la falta de
preparación.

Con frecuencia ese comportamiento abstencionista o equivocado agrava el siniestro, que puede
des- embocar en un balance catastrófico. Una actuación positiva y adecuada del conjunto de
personas que componen la empresa, habría controlado el incendio desde su descubrimiento y
los daños quedarían limitados.

Resulta fundamental tener previstas todas las actuaciones a desarrollar por el personal en caso
de incendio con anterioridad a la concurrencia del siniestro. Estas actuaciones, tanto de tipo
general como específicas, forman el Plan de Emergencia, que debe ponerse en conocimiento del
personal, a ser posible por escrito o en carteles.

La redacción del Plan de Emergencia correrá a cargo del Jefe de Seguridad, que coordinará todos
los aspectos del mismo y los diferentes medios humanos de la Empresa para conseguir un Plan
flexible y efectivo ante cualquier emergencia. Dentro de éste se incluirán todas las actuaciones
básicas al descubrir un incendio, así como aquellas otras concernientes a la evacuación del
personal de la Empresa.

La existencia de un Plan de Emergencia en una Empresa no es fiable si éste no va acompañado


de una comprensión y familiarización de todos los operarios con el mismo.

Para depositar la confianza en tal Plan de Emergencia, éste previamente ha de ser divulgado
entre todos los operarios, para a continuación, ponerlo en práctica, parcial o totalmente, mediante
simula- cros inesperados, comprobando la efectividad y observancia de todas las instrucciones
contenidas en el Plan de Emergencia.

Es recomendable efectuar simulacros al menos una vez cada año, evitando la coincidencia de
fechas y monotonía de los supuestos de emergencia.
NORMAS BÁSICAS DE PREVENCIÓN
DE INCENDIOS

Mantén siempre el orden y limpieza en el puesto de trabajo.

Almacena los productos inflamables por separado.

No sobrecargues los enchufes. Si utilizas regletas o alargaderas para conectar diversos aparatos
eléctricos a un mismo punto de la red, consulta previamente a personal cualificado.

Los espacios ocultos son peligrosos: no acumules materiales en los rincones, debajo de las
estanterías, detrás de las puertas, etc.

No acerques focos de calor a materiales combustibles.

Inspecciona tu lugar de trabajo al final de la jornada laboral; si es posible, desconecta los aparatos
eléctricos que no se necesiten mantener conectados.

No obstaculices en ningún momento los recorridos y salidas de evacuación, así como la


señalización y el acceso a extintores, bocas de incendio, cuadros eléctricos, etc.
[email protected]
clave88.ve
0412.506.56.06 / 0412.504.90.88
CLAVE 88, CA / Rif: J-304021488

También podría gustarte