100% encontró este documento útil (1 voto)
397 vistas4 páginas

Monarquía en La Antigua Grecia

La antigua Grecia experimentó varias formas de gobierno, incluidas la monarquía, la tiranía, la oligarquía y la democracia. Atenas evolucionó desde la monarquía a la tiranía y luego estableció uno de los primeros sistemas democráticos, donde cualquier ciudadano podía hablar y votar en la asamblea.

Cargado por

jona moreno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
397 vistas4 páginas

Monarquía en La Antigua Grecia

La antigua Grecia experimentó varias formas de gobierno, incluidas la monarquía, la tiranía, la oligarquía y la democracia. Atenas evolucionó desde la monarquía a la tiranía y luego estableció uno de los primeros sistemas democráticos, donde cualquier ciudadano podía hablar y votar en la asamblea.

Cargado por

jona moreno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

FORMA DE GOBIERNOS DE LA CIVILIZACION GRIEGA

MONARQUÍA EN LA ANTIGUA GRECIA


Grecia estaba originariamente gobernadas por reyes, desde la civilización micénica
y el período oscuro que le sobrevino, aunque fueron perdiendo su poder a partir de
la supuesta invasión de los dorios.
Estos reyes no tenían poderes absolutos, como sucedía en las monarquías
orientales, ya que eran asesorados por un consejo de los jefes de los clanes. El rey
del período micénico, conocido como wanax, que pertenecía a la aristocracia,
gobernaba a la manera de un padre (monarquía patriarcal), aunque el origen de su
autoridad se consideraba que era divino, al ser un descendiente de un dios o en
otros casos, de algún protector de la polis. El cargo era vitalicio y se transmitía por
herencia. Tanto el rey como la aristocracia guerrera poseían grandes extensiones
de tierra, y entre sus actividades estaba la piratería.
En la Ilíada, se cuenta la disputa entre el legendario rey espartano del período
micénico, Menelao, que era hermano de otro rey, llamado Agamenón que
gobernaba Micenas. Ambos eran hijos del rey que había gobernado Micenas, Atreo.
Menalao se convirtió en rey cuando se casó con Helena, cuyo rapto por parte de
Paris, hijo del rey troyano, Príamo, desencadenó la guerra de Troya.
En el período conocido como época arcaica u homérica, que se corresponde
cronológicamente con el siglo VIII antes de la era cristiana, tras el periodo oscuro
que sobrevino tras la pérdida de la civilización micénica, los nobles comenzaron a
despojar paulatinamente al rey de sus poderes, constituyeron las polis y
comenzaron el proceso de colonización.
En Atenas, los eupátridas fueron quedándose con todos los poderes, dejándole al
arconte-rey solo los religiosos, pues junto al él, crearon otros dos arcontes, todos
elegidos por la aristocracia y con cargos anuales: uno con funciones de gobierno (el
arconte epónimo) y otro que era el jefe de las milicias (el arconte polemarco). Poco
a poco, la oligarquía fue sustituyendo a la monarquía
LA TIRANÍA EN LA ANTIGUA GRECIA
La tiranía fue una forma de gobierno que se dio en todas las polis griegas excepto
en Esparta. El origen de este modelo político está en la insatisfacción de las clases
media y baja con los gobiernos oligárquicos.
Apoyados por artesanos, pequeños comerciantes y campesinos los jefes de los
partidos populares, a veces, un noble, obtuvieron el poder, gobernando de forma
personal, al margen de las instituciones y de la ley. Sus actuaciones buscaban
acabar con los privilegios de las oligarquías de comerciantes y terratenientes;
repartieron tierras e impulsaron la economía y la cultura de su polis. Sin embargo,
incapaces de evitar los enfrentamientos sociales, acabaron desapareciendo tras
levantamientos que devolvían la legalidad institucional a las polis.

Entre las numerosas tiranías, destacan las de Cipselo en Corinto, Gerión y Herión
en Sicilia, y Pisistrato en Atenas, quien llevó a cabo numerosas obras de carácter
cívico, como el embellecimiento de la Acrópolis o la instauración de las fiestas
populares Dionisíacas, de las que surgirían las representaciones teatrales. A
Pisístrato le sucedieron sus dos hijos Hipias e Hiparco que fueron derrocados tras
un levantamiento en el que participó activamente Clistenes, cuyas reformas
pusieron los cimientos de la democracia ateniense.
OLIGARQUÍA EN LA CIVILIZACIÓN GRIEGA
Una oligarquía es un sistema en el que el poder político está controlado por un grupo
selecto de individuos, a veces en pequeño número, pero que también puede incluir
grandes grupos. Para los griegos, y más particularmente para los atenienses,
cualquier sistema que excluyera del poder a todo el conjunto de ciudadanos y no
fuera una tiranía o una monarquía se describía como una oligarquía. Las oligarquías
puede que fueran el sistema de gobierno más común en las ciudades-estado, y a
menudo ocurrían cuando la democracia no funcionaba bien. Por desgracia, la
información relativa a las oligarquías del mundo griego es escasa. Se sabe que en
411 AEC en Atenas, "la oligarquía de los 400" le quitó el poder a la Asamblea y
después esta también fue reemplazada por una oligarquía más moderada de 5000.
En 404 AEC, tras la derrota del ejército ateniense en Sicilia, hubo una oligarquía de
"los treinta tiranos" en Atenas, que fue un régimen especialmente brutal, conocido
por sus ejecuciones sumarias. Otros estados que también tuvieron un sistema
oligárquico son Mégara y Tebas.
DEMOCRACIA
La palabra democracia proviene del griego dēmos, que hacía referencia al conjunto de toda
la población, y aunque Atenas se ha llegado a asociar con el nacimiento de la
democracia, demokratia, desde alrededor del 460 AEC, otros estados griegos también
establecieron un sistema político similar, como cabe destacar en
Argos, Siracusa (brevemente), Rodas y Eritras. Sin embargo, Atenas es el estado del que
más sabemos. La asamblea de Atenas se reunía al menos una vez al mes, puede que dos
o tres veces, en la colina Pnyx en un espacio dedicado a ello que podía acomodar a 6000
ciudadanos. Cualquier ciudadano varón de más de 18 años podía hablar, al menos en
teoría, y votar en la asamblea, normalmente levantando la mano sin más. La asistencia se
llegó incluso a pagar en ciertos periodos, como una medida para alentar a los ciudadanos
que vivían lejos y no podían permitirse los días libres para asistir.
Los ciudadanos representaban probablemente un 10 o 20 % de la población de la polis, y
se ha calculado que, de estos, tan solo 3.000 participaban activamente en la política. De
este grupo, puede que tan solo 100 ciudadanos, los más ricos, más influyentes y los mejores
oradores, dominaran el escenario político, tanto frente a la asamblea como entre bastidores,
en reuniones políticas conspiratorias privadas (xynomosiai) y otros grupos (hetaireiai).
Quienes criticaban la democracia, tales como Tucídides y Aristófanes, también señalaron
que al dēmos lo podía convencer fácilmente un buen orador o los líderes populares (los
demagogos) y podía dejarse llevar por sus emociones. Puede que la mala decisión más
famosa de la democracia ateniense fuera la sentencia de muerte dada al
filósofo Sócrates en 399 AEC.
Los temas que se trataban en la asamblea iban desde decidir las magistraturas hasta
organizar y mantener los suministros de alimentos o debatir asuntos militares. En Atenas
también había un organismo más pequeño, al igual que en Élide, Tegea y Tasos, el boulē,
que decidía y determinaba la prioridad de los temas que se discutían en la asamblea.
Además, en tiempos de crisis y guerras, este organismo también podía tomar decisiones
sin que se reuniera la asamblea. El boulē o consejo de 500 ciudadanos era elegido por
sorteo y tenía un plazo limitado en el cargo, que actuaba como una especie de comité
ejecutivo de la asamblea. Los decretos de la Asamblea también podían ser impugnados por
los tribunales. Con una función similar a la del boulē, también estaba el consejo de
ancianos, hombres selectos de más de 60 años, la gerousia, de Esparta, que también tenía
a los dos reyes espartanos como miembros y tenía cierto poder legal. Otros organismos de
ancianos también existían en Corinto y Estínfalo. En Atenas, el Areópago era un consejo
parecido, en el que los ancianos se convertían en miembros vitalicios.
Luego, en otros estados griegos también había asambleas democráticas, aunque a veces
tenían una estipulación de un mínimo de propiedad para los asistentes (como en la
Federación Beocia de 447-386 AEC). Algunas ciudades-estado también mezclaban las
asambleas democráticas con una monarquía, como por ejemplo Macedonia y Molosia.

También podría gustarte