INCLUSIÓN Y NECESIDADES EDUCATIVAS
ESPECIALES II
UNIDAD Nº I
DISCAPACIDAD INTELECTUAL Y METODOLOGÍAS DE INTERVENCIÓN
1 [Link]
SEMANA 1
Consideraciones previas
Alineación Curricular del Material de Estudio
El contenido que se expone a continuación está ligado a la siguiente unidad de
competencia:
- Describir la discapacidad intelectual y sus metodologías de intervención en los distintos
contextos escolares, de acuerdo a las etapas del desarrollo.
Sobre las fuentes utilizadas en el material
El presente Material de Estudio constituye un ejercicio de recopilación de distintas fuentes,
cuyas referencias bibliográficas estarán debidamente señaladas al final del documento. Este
material, en ningún caso pretende asumir como propia la autoría de las ideas planteadas. La
información que se incorpora tiene como única finalidad el apoyo para el desarrollo de los
contenidos de la unidad correspondiente, respetando los derechos de autor ligados a las ideas e
información seleccionada para los fines específicos de cada asignatura.
2 [Link]
Introducción
¡Bienvenido/a a la asignatura Necesidades Educativas Especiales II!
Esta asignatura tiene como propósito acompañar a los y las estudiantes en el
conocimiento sistemático de las Necesidades Educativas Especiales Permanentes que se
asocian a las discapacidades, en cuya situación, se puedan encontrar niños, niñas,
adolescentes y adultos, presentes en el sistema educativo, para quienes se deben realizar
adecuaciones curriculares y/o diversificación del currículum, donde los técnicos
diferenciales son profesionales que colaborarán en la programación y entrega de los
recursos adicionales y apoyos pertinentes.
Esta primera unidad está orientada a reconocer las características principales de la
discapacidad en general, su evolución y contextos de trabajo pedagógico, especialmente
de la discapacidad intelectual.
La educación de las personas con discapacidad intelectual requiere un enfoque
especializado y un apoyo adicional para que puedan alcanzar su máximo potencial. Estos
estudiantes pueden tener dificultades con el aprendizaje, la comunicación y las
habilidades sociales, por lo que es importante proporcionar un ambiente de aprendizaje
adaptado a sus requerimientos únicos, en donde los técnicos de educación especial serán
necesarios.
3 [Link]
Ideas fuerza
• La evolución del concepto de discapacidad supone el cambio desde un
paradigma tradicional, donde las personas eran desechadas de la
sociedad, pasando por uno médico-rehabilitador enfocado en el déficit y
las posibilidades de realizar tratamientos para su integración en la
sociedad, hasta un paradigma social donde las personas con discapacidad
se encuentran en esta condición al enfrentar el déficit presente a una serie
de barreras que impone la sociedad, para su participación e inclusión.
• La Discapacidad Intelectual contempla tres criterios diagnósticos que se
mantienen en la última versión de la AAIDD, salvo un cambio importante
en la edad de aparición (de los 18 a los 22 años), comprendiendo que,
estudios actuales, han encontrado evidencia de que la maduración
cerebral es posterior a los 21 años.
• Las necesidades educativas especiales que presenten los y las
estudiantes con discapacidad intelectual son, en su mayoría, de carácter
permanente, por lo cual requieren apoyos y recursos extraordinarios
durante casi toda o toda su trayectoria escolar.
4 [Link]
Índice
Contenido
1. Recordando el concepto de NEE ............................................................................... 6
2. Evolución del concepto de discapacidad intelectual ................................................... 7
3. El paradigma social: las personas con discapacidad son sujetos de derechos .......... 8
4. Desde el retraso mental a la discapacidad intelectual ................................................ 9
5. Criterios diagnósticos de la Discapacidad Intelectual según el Modelo
Multidimensional de la Discapacidad Intelectual ............................................................. 12
6. Otros sistemas de clasificación o modelos que explican la discapacidad intelectua 15
7. Actualización del concepto de discapacidad intelectual ........................................... 17
8. Primer criterio diagnóstico: Funcionamiento Intelectual ........................................... 18
9. Segundo criterio diagnóstico: Comportamiento adaptativo ...................................... 18
10. Contextos de diagnóstico ...................................................................................... 20
11. Contextos aplicados.............................................................................................. 20
12. Cómo se obtiene el diagnóstico de discapacidad intelectual ..................................... 21
13. Tercer Criterio de diagnóstico de la discapacidad intelectual ............................... 22
14. Causas de la Discapacidad Intelectual ................................................................. 24
5 [Link]
Desarrollo
1. Recordando el concepto de NEE
De acuerdo con la Ley General de Educación N°20.370 del año 2009, se entenderá
que un estudiante presenta necesidades educativas especiales cuando precisa ayudas y
recursos adicionales, ya sean humanos, materiales o pedagógicos, para conducir su
proceso de desarrollo y aprendizaje, y contribuir al logro de los fines de la educación.
El Ministerio de Educación de Chile, complementa esta definición señalando que,
el concepto de Necesidades Educativas Especiales (NEE) se refiere a las barreras que
enfrenta una persona para aprender y que podría presentar NEE debido a diferentes
factores y la combinación de ellos, por ejemplo, sus características personales, las
diferencias que presenta con su grupo de aprendizaje o bien factores vinculados con el
contexto familiar, social, cultural, etc. (DEG, 2019).
De esto se infiere que el sistema educativo debe proveer los recursos humanos,
técnicos y materiales necesarios para la equiparación de las oportunidades de los
estudiantes con necesidades educativas especiales, así como las orientaciones técnicas
con el objeto de lograr aprendizajes de calidad.
Las NEE, pueden surgir en cualquier momento del ciclo vital y se pueden modificar
en el tiempo, también es relevante considerar que no se trata solamente de problemas
para aprender, sino que podría tratarse de un estudiante con talento académico o altas
capacidades, que no encuentra una respuesta educativa adecuada en su escuela que le
permita desarrollar todo su potencial.
La normativa vigente señala:
Son “NEE de carácter permanente…aquellas barreras para aprender y participar
que determinados estudiantes experimentan durante toda su escolaridad (…) que
demandan al sistema educacional la provisión de apoyos y recursos extraordinarios para
asegurar el aprendizaje escolar”.
“Las NEE de carácter transitorio, son aquellas no permanentes que presentan los
alumnos en algún momento de su vida escolar, (…) que necesitan apoyos extraordinarios
para acceder o progresar en el currículum por un período determinado de su
escolarización” (DS Nº170).
Para poder intervenir educativamente las NEE se requiere:
6 [Link]
Es importante recordar estos conceptos, porque en el caso de los y las estudiantes
que presentan alguna discapacidad, probablemente requerirá de recursos adicionales
para transitar en gran parte de su proceso educativo o durante toda su trayectoria
educacional, para lo cual, nos adentraremos a continuación, en la discapacidad intelectual:
sus características, diagnóstico e intervención.
2. Evolución del concepto de discapacidad intelectual
Para comprender cómo ha evolucionado este concepto, es preciso recordar que la
manera de ver a las personas que presentan algún tipo de discapacidad, por parte de la
sociedad, se ha modificado con el pasar del tiempo, gracias a los avances científicos,
médicos y, en especial, de los sistemas de educación, se ha logrado comprender que
todas las personas son sujetos de derecho.
Según la RAE, paradigma comprende una teoría o conjunto de teorías cuyo núcleo
central se acepta sin cuestionar y que suministra la base y modelo para resolver problemas
y avanzar en el conocimiento. Desde el punto de vista social, un paradigma sería una
7 [Link]
constelación de términos, valores, percepciones y prácticas que tienen en común una
comunidad y que forma una determinada vista, percepción de la realidad que es el
substrato de la manera como esta sociedad se auto-organiza (Capra, 1996), mostrando la
diversidad de las formas de conocer de una época (Hurtado y Toro, 1997).
De acuerdo a esto, revisemos el siguiente cuadro:
PARADIGMA CÓMO CONCIBE A LA CÓMO ACTÚA
PERSONA
TRADICIONAL (Edad Nulos o inexistentes, sin Se les separa, excluye o
Antigua y media) derechos, son incluso son asesinadas,
prescindibles dentro de la no considerándose una
sociedad, tienen una falta o violación de los
maldición o castigo. derechos humanos.
MÉDICO/REHABILITADOR Con derechos limitados en Se realizan terapias y se
(Edad moderna a la práctica. Son desarrollan programas
contemporánea) considerados más para que parezcan
pacientes que personas, ya personas “normales”. No
que deben “tratar” su se les toma en cuenta
deficiencia para pertenecer para sus decisiones
a la sociedad. personales.
SOCIAL/ENFOQUE DE Personas ante todo que La sociedad se prepara
DERECHOS (Búsqueda presentan una condición para ser accesible para
actual, que está modificando que no impide ser sujetos todos. Inclusión, igualdad
nuestras normativas) de derechos. de oportunidades de
participación y equidad.
3. El paradigma social: las personas con discapacidad son sujetos de
derechos
Es aquel que considera que las causas que originan la discapacidad no son ni
religiosas, ni científicas, sino que son, en gran medida, sociales (Palacios, A. 2008) al
considerar que todas las personas somos diversas, y por lo tanto, funcionamos de distintas
maneras.
De acuerdo a lo dicho en el párrafo anterior, podría afirmarse que el origen, el
desarrollo y la articulación de este modelo, se han generado básicamente a través del
rechazo a los fundamentos expuestos sobre los paradigmas que ya conocimos.
Esta nueva forma de mirar la discapacidad nace a finales de la década de los años
sesenta en Estados Unidos e Inglaterra (Palacios, A. 2008). Antes de la época moderna
la sociedad, por lo general veía a la discapacidad como un cuerpo o una mente que no
8 [Link]
funcionaba o que tenía algún defecto. Posteriormente, las propias personas con
discapacidad comenzaron a generar un movimiento donde señalaban que la diversidad
funcional de cada individuo o la propia anormalidad implicaba una dependencia de la
familia y de los distintos servicios de asistencia social ante lo cual surgieron
organizaciones para cambiar este estatus de personas dependientes para convertirse en
personas que aportaban en sus comunidades.
Así, nació el lema “Nothing about us without us” (“Nada sobre nosotros sin
nosotros”)donde los activistas con discapacidad y las organizaciones de personas con
discapacidad se unieron para condenar su estatus como “ciudadanos de segunda clase”
(Iáñez, A. 2010). Este lema nació con el movimiento a favor de la vida independiente de
las personas con discapacidad en Estados Unidos, durante la década de 1970, en la
Universidad de California en Berkeley.
Asimismo, en Chile este primer tratado de Derechos Humanos del siglo XXI, entró
en vigencia el 29 de julio de 2008 estableciéndose algunos compromisos para velar porque
las personas con discapacidad fueran incluidas en la sociedad. Desde allí se creó la ley
N° 20.422 que establece las normas sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social
de Personas con Discapacidad ajustando la legislación chilena a una perspectiva de
derechos humanos enfocada en este grupo de personas. A esto se sumó la formación del
Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), antiguamente Fondo Nacional de la
Discapacidad (FONADIS) durante el año 2010. Posteriormente se han desarrollado otras
acciones importantes en materia de educación, accesibilidad, deporte entre otras las que
se destaca, por ejemplo: un Estudio Nacional de la Discapacidad (ENDISC) que reveló
que el 16, 7% de la población chilena de dos o más años vive en situación de discapacidad
y la entrada en vigor de la ley N° 21.015 que incentiva la inclusión laboral de personas con
discapacidad (SENADIS, 2018).
4. Desde el retraso mental a la discapacidad intelectual
Es importante considerar que la “Discapacidad Intelectual” es una construcción
social y que como concepto, ha ido evolucionando bajo el alero de las múltiples
investigaciones, generando un cambio en el lenguaje y en cómo nos referimos y actuamos
frente a la discapacidad, aun así seguimos implementando estrategias de intervención y
formas lingüísticas equivocadas frente a este tema.
No podríamos referirnos hoy en día a esta condición como “Discapacidad
Intelectual” sin que en el ámbito investigativo no haya aparecido en nuestra historia una
asociación que se ha dedicado desde el año 1876, a su estudio, con el fin de comprender,
definir, clasificar y generar manuales de intervención de dicha condición.
9 [Link]
La AAMR (Asociación Americana de Retraso Mental) desde su fundación ha estado
generando información que se actualiza conforme van cambiando los paradigmas sociales
y las necesidades de apoyo que requieren las personas con discapacidad intelectual.
La primera edición de la AAMR se publicó en 1921 junto con el Comité Nacional
para la Higiene Mental, una segunda en 1933 y una tercera edición en 1941. Ya en el año
1957, la AAMD (en ese tiempo denominada Asociación Americana de Deficiencia Mental)
creó un sistema de clasificación etiológico, es decir, propuso causas.
Desde 1959 se comienza a incorporar el criterio de conducta adaptativa y se eleva
el techo del CI (coeficiente intelectual) a una desviación típica por debajo de la media (CI
aproximadamente 85 o inferior) hablando ya de Retraso Mental, lo que fue modificado en
la sexta edición dejando dos desviaciones por debajo de la media (CI entorno a los 70 o
inferior), además de incrementar el límite de desarrollo de los 16 a los 18 años.
La séptima edición no incorporó grandes cambios, pero en la octava (Grossman,
1983) dio mayor claridad al rango superior del CI para el diagnóstico del retraso mental
era una pauta que con el juicio clínico podría ampliarse hasta aproximadamente 75.
Los cambios más profundos se comienzan a evidenciar en la novena edición
(Luckasson y cols., 1992), porque: a) expresaba la concepción cambiante de que el retraso
mental es un ESTADO DE FUNCIONAMIENTO; b) reformulaba lo que debía ser
clasificado (intensidades de apoyo) así como el modo de describir los sistemas de apoyo
que requieren las personas con retraso mental; c) representó un cambio de paradigma,
de una visión del retraso mental como rasgo absoluto expresado únicamente por el
individuo, a una expresión de la interacción entre la persona con un funcionamiento
intelectual limitado y el entorno; d) amplió aún más el concepto de conducta adaptativa
especificando las habilidades que la componen.
En 2002, décima edición: Retraso Mental: Definición, clasificación y sistemas de
apoyos, ya se pueden evidenciar los 10 años de experiencia con foros públicos y análisis
críticos al sistema de 1992, incluyendo avances tales como:
• Un trabajo sobre la evaluación de los apoyos y su intensidad.
• Una exposición más detallada sobre el diagnóstico y consideraciones de
clasificación y recomendaciones respecto de otras poblaciones.
• Muy relevante es que se incorpora la unión entre este sistema de clasificación con
otros sistemas como el DSM-IV, la CIE-10 y la CIF, generando parámetros diagnósticos
similares.
10 [Link]
Este manual aún mantiene el término Retraso mental, pero las propias personas
que presentan dicha discapacidad señalan la necesidad de cambiar el vocablo por resultar
estigmatizador e inapropiado para la complejidad humana.
La definición del manual de la AAIDD de 2010 (Schallock et al; 2010), permanece
vigente en la actualidad y define la Discapacidad Intelectual como:
“La discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones significativas tanto
en funcionamiento intelectual como en conducta adaptativa tal y como se ha
manifestado en habilidades adaptativas conceptuales, sociales y prácticas.
Esta discapacidad aparece antes de los 18 años”.
Como se puede apreciar en la definición, esta tiene tres componentes esenciales:
FUNCIONAMIENTO CONDUCTA EDAD DE
INTELECTUAL ADAPTATIVA APARICIÓN
A pesar de que el término haya cambiado con el tiempo, un análisis de las
definiciones hechas en los últimos cincuenta años o más, evidencia que no se han dado
cambios sustanciales en los tres componentes principales de la DI: Limitaciones en el
funcionamiento intelectual, limitaciones conductuales en la adaptación a las demandas del
ambiente y edad temprana de aparición (Schalock, Luckasson y Shogren, 2007).
Otra de las instituciones de referencia en términos del estudio y clasificación de las
DI es la Asociación Americana de Psiquiatría, que en la última versión de su manual sobre
enfermedades mentales (DSM V, 2013) propone que la Discapacidad Intelectual
(reemplaza a "retraso mental") es un desorden que se inicia en el período de desarrollo e
incluye déficits intelectuales y dificultad para desempeñarse en la vida cotidiana en
ámbitos como la comunicación, el autocuidado, la vida doméstica, habilidades
sociales/interpersonales, autoconducción, rendimiento académico, laboral, el ocio, la
salud y la seguridad.
Como podemos apreciar, en ambas instituciones se hizo un cambio de terminología,
pasando de Retardo o Retraso Mental a Discapacidad Intelectual y que en ambos casos
se consideran tanto el funcionamiento intelectual medido en C.I, el funcionamiento práctico
en la vida diaria (Conducta Adaptativa) y que la edad de inicio debe ser antes de los 18
años, es decir, durante el desarrollo de la persona.
11 [Link]
5. Criterios diagnósticos de la Discapacidad Intelectual según el Modelo
Multidimensional de la Discapacidad Intelectual
En el manual de 1992 (Luckasson et al; 1992) de la AAIDD se propuso por primera
vez un modelo multidimensional del funcionamiento humano que se revisó posteriormente
en el manual de 2002 (Luckasson et al; 2002) y se ratificó en el de 2010 (Shalock y
Verdugo, 2011). En la figura N°1 se muestra que el marco conceptual del funcionamiento
humano consta de dos componentes principales: cinco dimensiones (habilidades
intelectuales, conducta adaptativa, salud, participación y contexto) y una representación,
a nuestro juicio fundamental, del rol que los apoyos tienen en el funcionamiento humano.
Enfoque multidimensional del funcionamiento humano según la AAIDD
Según el modelo, la manifestación de la Discapacidad Intelectual supone la
interacción recíproca y dinámica entre habilidad intelectual, conducta adaptativa, salud,
participación, contexto y apoyos individualizados. Según este modelo, el término
funcionamiento humano es un abarca todas las actividades vitales e incluye estructuras y
funciones corporales, actividades individuales y participación, en lo cual influyen a su vez
la propia salud y factores contextuales o ambientales. A partir de las definiciones
generadas por Shalock y Verdugo en el año 2011, se pueden definir cada uno de los
conceptos:
12 [Link]
a) Habilidades Intelectuales: capacidad mental general que incluye razonamiento,
planificación, solución de problemas, pensamiento abstracto, comprensión de ideas
complejas, aprender con rapidez y aprender de la experiencia.
b) Conducta Adaptativa: el conjunto de habilidades conceptuales, sociales y prácticas
que se han aprendido y se practican por las personas en su vida cotidiana, por ejemplo,
habilidades de comunicación, de cuidado personal, habilidades de vida en el hogar,
habilidades sociales, uso de la comunidad, autorregulación, autocuidado, habilidades
académicas funcionales, ocio y trabajo.
c) Salud: un estado de completo bienestar físico, mental y social.
d) Participación: el desempeño de la persona en actividades reales en ámbitos de la
vida social que se relaciona con su funcionamiento en la sociedad; la participación se
refiere a los roles e interacciones en el hogar, trabajo, ocio, vida espiritual, y actividades
culturales.
e) Contexto: las condiciones interrelacionadas en las que viven las personas su vida
cotidiana; el contexto incluye factores ambientales (por ejemplo, físico, social, actitudinal)
y personales (por ejemplo, motivación, estilos de afrontamiento, estilos de aprendizaje,
estilos de vida) que representan el ambiente completo de la vida de un individuo.
d) Apoyos: son los recursos y estrategias que se dirigen a promover el desarrollo,
educación, intereses y bienestar personal de un individuo, así como para mejorar su
funcionamiento individual. Un sistema de apoyos es el uso planificado e integrado de las
estrategias de apoyo individualizadas y de los recursos que acompañan los múltiples
aspectos del funcionamiento humano en múltiples contextos. Ejemplos de ello son los
sistemas organizativos, incentivos, apoyos cognitivos, instrumentos, ambiente físico,
habilidades/conocimiento y habilidad inherente.
La penúltima versión publicada por la Asociación Americana en su Manual sobre la
Definición de discapacidad intelectual (2011), actualizada en 2021, pero que continúa en
vigor y cuya definición aparece en la normativa chilena vigente, sustituye el término retraso
mental por el de discapacidad intelectual, lo que acerca aún más al contexto de quien la
presenta como una parte fundamental en el desarrollo social y humano de dicho grupo de
personas, dejando el resto de la definición exactamente igual a la del año 2002. Asimismo,
de manera coherente con esta propuesta, en el año 2007 se modifica una vez más el
nombre de la propia Asociación, abandonando el de Asociación Americana sobre
Personas con Retraso Mental (AAMR) y adoptando el nombre que se propone en el
diagnóstico y clasificación, que incorpora además esta nueva idea que hace referencia
específica a los síndromes producidos durante el desarrollo de la persona hasta la edad
adulta.
13 [Link]
Van a ser tres, por tanto, los fundamentos de cumplimiento en el diagnóstico de la
discapacidad intelectual:
1. Las limitaciones intelectuales.
2. Las limitaciones que existen en la adaptación de la persona al contexto.
3. La edad: la discapacidad intelectual debe haberse manifestado antes de los 18
años. (AAIDD, 2011)
En general, como decíamos, es esta una propuesta de consenso en la que, más
allá de los términos empleados en la definición, se coincide en que siempre se describa a
la misma población (AAIDD, 2011).
La Asociación Americana de Psiquiatría, APA, referente mundial en salud mental,
adopta esta nueva corriente en la definición de discapacidad intelectual en 1994, en su
Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM- IV) y lo mantiene hasta
hoy en su última versión de 2014, en el DSM V. Utiliza como sinónimos los términos
“discapacidad intelectual” y “trastorno del desarrollo intelectual”. Y establece cuatro niveles
de afectación: Leve, Moderado, Grave y Profundo, describiendo en su descripción, tres
dominios para su análisis y diagnóstico: el dominio conceptual, el social y el práctico.
De esta definición se extrae la premisa principal que sigue el enfoque actual en este
campo: Si se mantienen los apoyos personalizados y apropiados durante un largo periodo
de tiempo, el funcionamiento en la vida de la persona con discapacidad intelectual
generalmente mejorará (Schalock et al., 2010).
La discapacidad intelectual se expresa en la relación con el entorno. Por tanto,
depende tanto de la propia persona como de las barreras u obstáculos que tiene
alrededor. Si logramos un entorno más fácil y accesible, las personas con discapacidad
intelectual tendrán menos dificultades, y por ello, su discapacidad parecerá menor.
A las personas con discapacidad intelectual les cuesta más que a los demás
aprender, comprender y comunicarse. La discapacidad intelectual generalmente es
permanente, es decir, para toda la vida, y tiene un impacto importante en la vida de la
persona y de su familia.
Pero esta definición sólo se comprende si se tienen en cuenta las premisas que son
parte explícita de ella, porque son las que clarifican el contexto en el que surge la definición
e indican de qué forma hay que aplicarla.
14 [Link]
6. Otros sistemas de clasificación o modelos que explican la discapacidad
intelectual
De acuerdo a lo que hemos podido ver anteriormente, el criterio de conducta
adaptativa tiene un rol fundamental en el diagnóstico de la discapacidad intelectual y hoy
las políticas educativas en Chile han impulsado su evaluación como parte primordial de
este diagnóstico al fin de poder establecer los apoyos necesarios para cada estudiante.
Si tiene el criterio diagnóstico de las conductas adaptativas ha sido impulsado para
lograr establecer los apoyos ya mencionados, en Chile principalmente viene impulsada
por normativas educativas enfocadas principalmente en el diagnóstico de estudiantes que
presentan necesidades educativas especiales. En el año 2009 la Unidad de Educación
Especial del Ministerio de Educación elaboró orientaciones técnicas para la evaluación
diagnóstica de estudiantes que presentan necesidades educativas especiales asociadas
a discapacidad intelectual las que se encuentran en el sitio oficial del ministerio educación
([Link]), aun cuando se presenta como un documento en borrador, se utiliza
para guiar los mecanismos de dicho diagnóstico, el cual se adscribe en el modelo
multidimensional de la discapacidad de la AAIDD y el marco conceptual de la Organización
Mundial de la Salud (Alarcón, J. y Sepúlveda, M. 2013).
Por lo tanto, la AAIDD ha sido fundamental para establecer los mecanismos de
evaluación y los criterios para diagnosticar la discapacidad intelectual, además de proveer
los elementos necesarios para la planificación de servicios y programas individuales.
Pasemos ahora a conocer otros mecanismos de evaluación y comprensión de la
discapacidad intelectual. Como ya mencionamos, los criterios de la OMS también son
parte de las orientaciones entregadas por el MINEDUC.
La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud
(CIF) constituye el marco conceptual de la OMS para una nueva comprensión del
funcionamiento, la discapacidad y la salud. Es una clasificación universal que establece
un marco y lenguaje estandarizados para describir la salud y las dimensiones relacionadas
con ella. Abarca tres componentes esenciales: funciones corporales/estructuras, actividad
y participación, integrados bajo los términos “funcionamiento“ y “discapacidad“, que
dependen de la condición de salud y de su interacción con factores contextuales
(Fernández-López, 2009, Rev. Salud Pública España).
15 [Link]
Este modelo fue usado como base en las presentaciones acerca de la discapacidad
en la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU en 2006.
La CIF (0MS, 2001), a pesar de ser un marco conceptual para la descripción de
todos los estados relacionados con la salud, comparte muchos de los principios
conceptuales presentes en la 10ª edición de discapacidad intelectual de la AAIDD:
enfoque multidimensional de la discapacidad, centrado en el individuo, que contempla
tanto las capacidades como las restricciones permitiendo a su vez identificar los apoyos
que precisa la persona y en el que conceptos como el de participación o el de entorno
adquieren un importancia crucial para comprender el funcionamiento de una persona
(Verdugo, 2008).
Salud
corporales
funciones
Estructuras y
Actividades
Participación
Contextuales
CIF Factores
AAIDD
Dimensión I:
Capacidades *
intelectuales
Dimensión II:
*
Conducta adaptativa
Dimensión III:
Participación,
*
interacción y
Roles sociales
Dimensión IV:
* *
Salud
16 [Link]
Dimensión V:
*
Contexto
7. Actualización del concepto de discapacidad intelectual
Si bien en la actualidad en nuestra normativa se utiliza la conceptualización de la
AAIDD (2010), CIF y DSM-IV, ya existe un nuevo manual de definición, clasificación y
sistemas de apoyo que se lanzó el año 2021, pasemos a analizar sus aspectos generales.
Hemos visto que distintos manuales y organizaciones que se ocupan de la
discapacidad, la AAIDD, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría y la Organización
Mundial de la Salud, han estado de acuerdo durante más de 50 años en que los tres
elementos esenciales para ésta son:
• Limitaciones sustanciales en el funcionamiento intelectual
• Limitaciones sustanciales en el comportamiento adaptativo
• Inicio durante el período de desarrollo
Uno de los principales cambios con respecto a la última revisión de la AAIDD, es
que discapacidad intelectual es una condición caracterizada por limitaciones significativas
tanto en el funcionamiento intelectual como en el comportamiento adaptativo que se
origina antes de los 22 años, es decir aumenta el rango etario en el cual se puede
determinar por primera vez la discapacidad; se establece que la condición se origina
durante el período de desarrollo, que en este manual se define como antes de los 22 años.
Además, se incluye a la discapacidad intelectual como una de varias condiciones
conocidas colectivamente como discapacidades del desarrollo.
Con respecto a este importante cambio, la AAIDD se basa en investigaciones
recientes que han demostrado que el desarrollo cerebral importante continúa hasta
nuestros 20 años. La investigación que utiliza técnicas de imagen avanzadas ha
documentado que un número de áreas críticas del cerebro humano continúan su
crecimiento y desarrollo en los primeros la edad adulta, incluido el volumen de materia gris
cortical, el cuerpo calloso y la materia blanca.
La edad de inicio durante el período de desarrollo se establece y documenta en el
momento de la evaluación. La evaluación debe incluir una revisión exhaustiva de los
registros que incluya una evaluación social, historia médica y educativa. El cambio desde
los 18 años, que era la edad de inicio del criterio que se encuentran en las ediciones 9 a
11 del Manual AAIDD, “antes de que el individuo alcance la edad 22” que se encuentra en
la 12ª edición del Manual, (a) no debería afectar las tasas de prevalencia ya que la gran
la mayoría de los diagnósticos de DI se realizan, y se siguen realizando, en la primera
17 [Link]
infancia; y (b) permitirá diagnósticos precisos del pequeño porcentaje de personas que se
identifican más cerca del final del periodo de desarrollo.
Desde una perspectiva funcional, el desarrollo se centra en la trayectoria de
conducta adaptativa y funcionamiento intelectual. Desde una perspectiva cultural, el
desarrollo es influenciado por factores sociales y roles sociales relacionados con las
interacciones sociales y familiares, educación participación activa, desarrollo profesional
y asumir roles de adultos. Y desde un administrativo perspectiva, el período de desarrollo
establece la edad de inicio en referencia a la elegibilidad para servicios y apoyos. De
acuerdo con las ediciones 9 a 11 del Manual AAIDD, es reconoció que algunas sociedades
pueden definir el período de desarrollo de manera diferente, con base en sus normas
culturales y sociales, por lo cual se determina en este caso, antes de los 22 años.
Además, esta edad de inicio también es consistente con los estándares utilizados
para un diagnóstico de DI en el DSM-5 (2013) y el CIE-11(2018).
8. Primer criterio diagnóstico: Funcionamiento Intelectual
El funcionamiento intelectual, también llamado inteligencia, se refiere a la
capacidad mental general, como el aprendizaje, el razonamiento, la resolución de
problemas, etc. Y una forma de medir el funcionamiento intelectual es una prueba de
coeficiente intelectual. En general, una puntuación en la prueba de CI de alrededor de 70
indica una limitación significativa en el funcionamiento intelectual.
9. Segundo criterio diagnóstico: Comportamiento adaptativo
El comportamiento adaptativo es el conjunto de habilidades conceptuales, sociales y
prácticas que las personas aprenden y realizan en su vida cotidiana, lo que no difiere del
manual anterior. Definiendo:
• Habilidades conceptuales—lenguaje y alfabetización; conceptos de dinero, tiempo
y número; y autodirección.
• Habilidades sociales: habilidades interpersonales, responsabilidad social,
autoestima, credulidad, ingenuidad (es decir, cautela), resolución de problemas sociales
y la capacidad de seguir reglas/obedecer leyes y evitar ser victimizado.
• Habilidades prácticas: actividades de la vida diaria (cuidado personal), habilidades
ocupacionales, atención médica, viajes/transporte, horarios/rutinas, seguridad, uso del
dinero, uso del teléfono.
El comportamiento adaptativo es un concepto diferente a la inteligencia. Los
comportamientos adaptativos son comportamientos aprendidos que reflejan la
competencia social y práctica de un individuo para satisfacer las demandas de la vida
cotidiana.
18 [Link]
Para satisfacer las demandas de su entorno, cada persona debe aprender un
conjunto de habilidades. A medida que cambian los entornos, las personas deben
aprender nuevas habilidades para seguir satisfaciendo las demandas ambientales, y es
en este criterio, donde la educación puede realizar su intervención.
Hacer una llamada telefónica (o video) es un ejemplo de comportamiento adaptativo
que cambió con el tiempo. Las habilidades necesarias para hacer una llamada hoy en día
son muy diferentes de las habilidades que se requerían hace 20 años, lo que es un avance
respecto del manual anterior de la AAIDD.
Las pruebas estandarizadas también pueden determinar las limitaciones en el
comportamiento adaptativo.
En esta oportunidad la AAIDD (2021) enfatiza que se deben tener en cuenta
factores adicionales al evaluar la discapacidad intelectual, como el entorno comunitario
típico de los compañeros y la cultura del individuo.
Los profesionales también deben considerar la diversidad lingüística y las
diferencias culturales en la forma en que las personas se comunican, se mueven y se
comportan.
Finalmente, las evaluaciones también deben asumir que las limitaciones a menudo
coexisten con las fortalezas de una persona, y que el nivel de funcionamiento de la vida
de una persona mejorará si se brindan apoyos adecuados y personalizados durante un
período sostenido. Es aquí donde debe actuar la educación.
Solo después de una evaluación integral, un médico puede determinar si una
persona tiene una discapacidad intelectual y los profesionales pueden diseñar planes de
apoyo individualizados efectivos.
La evaluación del funcionamiento intelectual requiere el uso de un método
confiable, válido e individual: prueba administrada, completa y estandarizada que está
normada en la población general y produce una puntuación de coeficiente intelectual a
escala completa.
El juicio clínico es una parte importante del proceso de evaluación actualmente, y
se basa en los procesos y estrategias que los médicos utilizan para mejorar la calidad,
precisión y validez de sus decisiones y recomendaciones. El juicio clínico es un tipo
especial de juicio que se basa en el respeto por la persona y surge de la opinión del médico
formación y experiencia, conocimiento específico de la persona y su contexto, análisis de
amplios datos y el uso de habilidades de pensamiento crítico. El juicio clínico juega un
papel importante en el diagnóstico, clasificación, soportes de planificación y un enfoque
integrador de DI. Los estándares de juicio clínico son las prácticas específicas que
operacionalizan el juicio clínico.
19 [Link]
La razón principal para evaluar y clasificar la DI es poder diseñar un conjunto
personalizado de apoyos para cada persona en forma de estrategias y servicios que se
entregarán durante un período sostenido de tiempo.
10. Contextos de diagnóstico
En un contexto de diagnóstico, las pruebas de CI estandarizadas se utilizan
típicamente para establecer limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual.
11. Contextos aplicados
En contextos aplicados, el término funcionamiento intelectual tiene un significado
más amplio. El término funcionamiento intelectual incorpora características comunes de
la inteligencia (razonamiento, planificación, resolución de problemas, pensamiento
abstracto, comprensión de ideas complejas, aprendizaje rápido y aprendizaje de la
experiencia), habilidades medidas por pruebas de coeficiente intelectual (habilidades
lingüísticas, habilidades matemáticas, memoria y visualización espacial), y la noción de
que el funcionamiento cognitivo está influenciado por otras formas de funcionamiento
humano y sistemas de apoyo, siendo necesaria la contextualización de la evaluación.
En estos contextos, el funcionamiento intelectual es más amplio que la inteligencia,
pero tampoco completa lo que respecta al funcionamiento humano, siendo este aún más
complejo, no pudiendo ser explicado solo con una evaluación de un momento
determinado.
De esta manera, esta nueva versión considera el funcionamiento intelectual más
allá del coeficiente intelectual, el que es medible con una prueba estandarizada.
El funcionamiento intelectual se puede considerar como una expresión de la
condición de discapacidad intelectual que existe dentro de la interacción de las funciones
humanas de la persona, sus sistemas de apoyo y sus resultados.
Los supuestos que subyacen a la evaluación en el contexto más amplio consideran
el funcionamiento actual de una persona:
• Dentro del contexto de la comunidad de la persona y sus compañeros.
• En relación con factores culturales y lingüísticos, junto con diferencias en la
comunicación, factores sensoriales, motores o conductuales.
• Con el conocimiento de que todas las personas tienen limitaciones y fortalezas
coexistentes.
• Identificar limitaciones con suficiente precisión para poder desarrollar un perfil de
apoyos necesarios.
20 [Link]
• Con la expectativa de que el funcionamiento de la vida de una persona mejorará
con la provisión de apoyos apropiados durante un período sostenido.
12. Cómo se obtiene el diagnóstico de discapacidad intelectual
El o la profesional determinado por el decreto N°170/2009 para el diagnóstico de la
DI es psicólogo/a, quién debe realizar una evaluación del Funcionamiento Intelectual, a
través de un instrumento estandarizado para dicho efecto. En Chile se utiliza La escala de
inteligencia Wechsler para niños es la revisión más reciente del test de inteligencia que
fue inicialmente desarrollado por David Wechsler en 1949. Es un instrumento administrado
individualmente diseñado para evaluar la inteligencia de las personas cuya edad
cronológica o si la de los 6 años a los 16 años 11 meses. El instrumento consiste de 12
subtes individuales y permite tres puntuaciones globales se y verbal, 6 manipulativo hice
y total de la escala también permite puntuaciones de índice basadas en cuatro factores.
Para los jóvenes desde los 16 años y adultos, se debe aplicar una escala con la misma
base teórica en una escala denominada WAIS.
De acuerdo a lo que plantea el decreto N°170 (normativa vigente en Chile), el
diagnóstico de la discapacidad intelectual requiere de conocer el puntaje del CI a través
de algún instrumento estandarizado, proponiendo las escalas de Weschler para dicho
propósito, mencionando la primera clasificación en base al primer criterio diagnóstico, de
acuerdo a lo que indica el siguiente artículo:
Artículo 58.- Las limitaciones significativas del funcionamiento intelectual, se
expresan con un puntaje igual o menor a 69 puntos de coeficiente intelectual,
en una prueba de inteligencia estandarizada para la población a la que
pertenece la persona evaluada.
Tabla de clasificación del rendimiento intelectual en base al coeficiente intelectual:
Como el diagnóstico propone tres criterios (AAIDD, 2021), es necesario evaluar
también las Conductas Adaptativas (CA). La Unidad de Educación Especial del Ministerio
21 [Link]
de Educación de Chile, dispuso un documento denominado "Orientaciones Técnicas para
la Evaluación Diagnóstica de Estudiantes que presentan Necesidades Educativas
Especiales asociadas a Discapacidad Intelectual" (de ahora en adelante Orientaciones
Técnicas del año 2009) que describe un conjunto de aspectos relacionados con la
conducta adaptativa, entre los cuales se cuentan sugerencias de instrumentos,
especificación de edades sobre las cuales aplicar evaluaciones, la operativización de las
limitaciones en la conducta adaptativa que debe presentar una persona para ser
diagnosticada con discapacidad intelectual, entre otros, concordantemente con la
definición ofrecida por la AAMR (Luckasson et al., 2002).
TEST RANGO DE EDAD
Inventario para la planificación de servicios y Todas las edades
la programación individual ICAP, (Montero,
1993)
Escala de Madurez Social de Vineland, Todas las edades
adaptación chilena, (Otero 1959)
Escala de Intensidad de apoyos SIS, A partir de los 16 años
adaptación española. Verdugo, Arias, Ibáñez,
(2007) Supports intensity scale SIS, (2004)
13. Tercer Criterio de diagnóstico de la discapacidad intelectual
Edad de aparición: Antes de los 18 años
Se refiere a que las limitaciones señaladas en los Criterios 1 y 2, se hayan
manifestado o adquirido, a causa de una patología, daño o enfermedad, en el curso del
desarrollo de la persona, es decir, antes de que el/la estudiante cumpla los 18 años y sea
formalmente considerado adulto en nuestra sociedad.
Teniendo en consideración que el desarrollo de las personas es un proceso
dinámico, en el que se encadenan y articulan elementos biológicos, psicológicos y sociales
que van variando en el tiempo, y la evidencia científica que avala la elasticidad, la
adaptabilidad, la versatilidad y habilidad de ser modificable que posee el cerebro humano,
producto de la interacción con el ambiente, entre otras cosas, no es conveniente hablar
de discapacidad intelectual en un niño o niña antes de los cinco años de edad.
Cuando un niño o niña menor de seis años, presenta retraso en el cumplimiento de
las secuencias esperadas de desarrollo en relación a sus iguales en edad y contexto
sociocultural, en dos o más áreas (sensorio-motriz, lenguaje, cognitiva, socialización, entre
22 [Link]
otras), se hará referencia a un retraso global del desarrollo. Sólo si esta dificultad persiste
por sobre los cinco años de edad, y se cumplen los criterios para ello, se podrá
diagnosticar como discapacidad intelectual.
Cuando un niño o niña menor de seis años presente manifestaciones severas de
retraso en su desarrollo global, en dos o más áreas (desarrollo sensorio-motor grueso,
fino, lenguaje, cognitiva, socialización, entre otras), a causa de un cuadro clínico,
enfermedad o dificultad de etiología conocida, y/o reconocible, o de evolución y pronóstico
poco favorable, progresivo, o de deterioro, en situación de excepcionalidad, se podrá
diagnosticar como discapacidad intelectual, aplicando los criterios diagnósticos de la CIE-
10, adaptada a la terminología de la AAIDD.
Dicha situación deberá ser debidamente acreditada y documentada, con los
informes de los profesionales competentes que corresponda en cada caso, como, por
ejemplo, un médico especialista (Psiquiatra, Neurólogo), un Psicólogo con especialidad
en el área de Discapacidad y salud Mental, un Psicopedagogo con la misma clase de
especialización en el área de Discapacidad y salud Mental, un Docente en Educación
Diferencial, entre otros.
Para estos casos, se podrán aplicar pruebas estandarizadas en nuestro país tales
como: la Escala de Evaluación del Desarrollo Psicomotor de 0 a 24 meses (EEDP), el Test
de Desarrollo Psicomotor de 2 a 5 años (TEPSI), las escalas que miden conductas
adaptativas anteriormente mencionadas, u otras, considerando respecto a la aplicación
de instrumentos no estandarizados en nuestro medio, como por ejemplo la Escala de
inteligencia para niños/as de preescolar y primaria de Wechsler (WPPSI)10, las mismas
recomendaciones señaladas con anterioridad.
ANTES DE CONTINUAR CON LA LECTURA…REFLEXIONEMOS
Reflexiona, ¿Cómo puede el enfoque de conducta adaptativa mejorar el diagnóstico
e intervención en personas con discapacidad intelectual y en qué medida es
importante considerar esta perspectiva en el desarrollo de estrategias educativas?
23 [Link]
14. Causas de la Discapacidad Intelectual
14.1 La etiología como un aspecto multifactorial de la discapacidad intelectual
Tal como lo planteó la Asociación Americana sobre Retraso Mental en el año 1992,
y actualmente en AAIDD (2010), la etiología de la discapacidad intelectual debería ser
concebida como un constructo multifactorial. La propia asociación plantea cuatro factores
de riesgos relacionados a la etiología los cuales son biomédicos, sociales, conductuales
y educativos que interactúan a lo largo del tiempo incluyendo a lo largo de la vida del
individuo y entre generaciones de padres a hijo.
El enfoque multifactorial de la etiología amplía la lista de factores causales en dos
direcciones: tipos de factores y momento de ocurrencia de estos. la primera dirección
amplía los tipos de factores en cuatro grandes agrupamientos:
Biomédicos: factores que se relacionan con procesos biológicos como son los trastornos
genéticos o la nutrición.
Sociales: Factores que se relacionan con la interacción social y familiar, cómo es la
estimulación o la receptividad del adulto.
Conductuales: factores que se relacionan con posibles comportamientos causales como
actividades peligrosas o abuso de sustancias por parte de la madre.
Educativos: factores que se relacionan con la disponibilidad de apoyos educativos que
promueven el desarrollo intelectual y de habilidades adaptativas.
La siguiente tabla enumera factores de riesgos para la discapacidad intelectual por
categoría y por tiempo de ocurrencia del factor de riesgo en la vida del individuo con
discapacidad intelectual. Esta tabla representa un nuevo enfoque para la clasificación de
las etiologías adoptando explícitamente un enfoque multifactorial sobre estas,
incorporando factores de riesgo biomédicos, pero dando una justa importancia al incluir
otros factores de riesgos que pueden ser de igual o mayor importancia en la determinación
del nivel del funcionamiento de la persona.
Momentos Biomédicos Sociales Conductuales Educativos
24 [Link]
Prenatal Trastornos Pobreza. Consumo de Discapacidad
cromosómicos. Malnutrición drogas por parte cognitiva sin
Trastornos maternal. de los padres. apoyos, por
asociados a un Violencia Consumo de parte de los
único gen. doméstica. alcohol por padres. Falta de
Síndromes. Falta de parte de los apoyos para la
Trastornos acceso a padres. paternidad
metabólicos, cuidados Inmadurez
Disgénesis prenatales. parental
cerebrales.
Enfermedades
maternas. Edad
parental
Perinatal Prematuridad Falta de Rechazo por Falta de
Lesiones en el cuidados en parte de los informes
momento del el momento padres a cuidar médicos sobre
nacimiento. del al hijo. servicios de
Trastornos nacimiento. Abandono del intervención
neonatales. hijo, por parte tras el alta
de los padres. médica.
Postnatal Traumatismo Hijo con Maltrato y Deficiencias
cráneo encefálico. deficiencias abandono parentales.
Malnutrición. cuidador. infantil. Diagnóstico
Falta de Violencia tardío.
Meningoencefalitis adecuada doméstica. Inadecuados
. estimulación. Medidas de servicios de
Trastornos Pobreza seguridad intervención
epilépticos. familiar. inadecuadas. temprana.
Enfermedad Deprivación Inadecuados
Trastornos crónica en la social. servicios
degenerativos familia. educativos
Conductas especiales.
Institucionaliz problemáticas Inadecuado
ación. del niño. apoyo familiar
Tabla: Factores de riesgo de la discapacidad intelectual (AAMR, 2002)
25 [Link]
14.2 Etiología y posibles características conductuales
El empleo de una etiqueta etiológica como síndrome fetal alcohólico o síndrome X
Frágil, tiene efectos deseables e indeseables. Por ejemplo, la identificación de individuos
presentando síndrome fetal alcohólico nos permite obtener información sobre las
necesidades de apoyo presentes, posibles y futuras. Los beneficios de un diagnóstico
etiológico deben ser sopesados con una comprensión sensible y humana de la persona
como individuo. La etiología no es un destino, un individuo con síndrome fetal alcohólico
puede tener o no todas o ninguna de las condiciones comúnmente asociadas con dicho
diagnóstico. Es decir, aunque muchos individuos con síndrome fetal alcohólico tendrán
discapacidad intelectual, algunos no la presentarán. Cada persona debe ser vista como
individuo único con capacidades actuales y potenciales, así como con necesidades de
apoyo.
El conocimiento del fenotipo conductual no es lo mismo que la emisión de un
diagnóstico funcional. El fenotipo conductual proporciona tan solo una idea general de lo
que es esperable, en función de los datos existentes de otros individuos con el mismo
diagnóstico. El fenotipo conductual es un aspecto del diagnóstico etiológico, del mismo
modo que una omisión específica de ADN. el diagnóstico funcional es un aspecto del
individuo, al igual que su peso color de ojos o género.
Es necesario señalar que la familia y todo el equipo que diagnóstica e interviene a
personas con discapacidad intelectual, deben entender que no siempre estarán presentes
todas las características que se esperaban para un fenotipo conductual en particular.
A continuación, se presenta una tabla de fenotipos conductuales de trastornos
genéticos específicos, planteados por la AAMR (2002), dentro de las cuales se logran
observar manifestaciones conductuales que están presentes a menudo según un
diagnóstico etiológico. Los diagnósticos etiológicos encontrados en la tabla suelen
presentar como manifestación una discapacidad intelectual.
Diagnóstico etiológico Manifestaciones conductuales que están presentes a
menudo
Síndrome de Down 1. Mejor rendimiento en tareas visoespaciales que
en tareas verbales o auditivas
2. Puntos fuertes en comportamiento adaptativo
respecto a la inteligencia
3. Personalidad amable y sociable
4. La depresión es común en la edad adulta
Síndrome de Williams 1. Capacidades en lenguaje, memoria auditiva y
reconocimiento facial
26 [Link]
2. Limitaciones en funcionamiento Viso espacial,
planificación perceptivo-motora y habilidades
motoras finas
3. Puntos fuertes en teoría de la mente (inteligencia
interpersonal)
4. Simpático, con limitaciones en la inteligencia
social
5. Trastornos de ansiedad comunes en todas las
edades
Síndrome de X frágil 1. Habilidades verbales mejores que las Viso
espaciales
2. Relativas capacidades en habilidades de la vida
diaria y de autocuidado
3. Frecuente asociación con inatención.
Hiperactividad y comportamientos similares a los
trastornos del espectro autista
Síndrome de Prader Willi 1. Deficiencias en la saciedad, comportamiento
hacia la búsqueda de comida y obesidad
2. Potencialidades en el procesamiento visual y en la
resolución de puzles.
3. Trastornos obsesivo-compulsivos y trastornos en
el control de impulsos comunes a todas las
edades.
4. Ocasional psicosis en la edad adulta
Síndrome 1. Habilidades verbales superiores a las no verbales
velocardiofacial 2. Inatención e interactividad es común en los niños
3. Esquizofrenia y trastornos del Estado de ánimo
son más comunes en la adolescencia tardía y en
la edad adulta
Síndrome de Rubinstein- 1. Inatención e impulsividad común en la infancia
Taybi 2. Simpatía e interés por la música
3. Ocasional asociación con trastornos del Estado
de ánimo, tics y trastornos obsesivo-compulsivos
Síndrome de Smith- 1. Retraso en la adquisición del lenguaje
Magenis 2. Relativos puntos débiles en el procesamiento
secuencial
3. Comunes los trastornos del sueño
4. Frecuentes comportamientos estereotipados y
autolesivos
27 [Link]
5. Trastornos del control de impulsos es común en
los niños
Síndrome de Angelman 1. Estallidos de risa inapropiada son característicos
en individuos más jóvenes
2. Generalmente una disposición feliz en todas las
edades
3. Hiperactividad y trastornos del sueño en personas
jóvenes
14.3. Características generales de los niños y niñas con discapacidad intelectual
El Ministerio de Educación, lanzó unas guías de apoyo técnico-pedagógico en
Educación Parvularia para comprender las necesidades educativas especiales derivadas
de alguna discapacidad. En el texto Necesidades Educativas Especiales asociadas a
Retraso del Desarrollo y Discapacidad Intelectual (2007), se plantean una serie de
características asociadas a este diagnóstico, particularmente, de niños y niñas en etapa
pre-escolar que presentan discapacidad intelectual y que también pueden servir de guía
para la identificación de estudiantes que posiblemente la puedan presentar, especialmente
en relación a la participación y aprendizaje en el contexto escolar.
Se destaca en esta guía que cada niño o niña es único/a. Aun así, se pueden
identificar algunas características generales de los estudiantes con discapacidad
intelectual como también de su proceso de aprendizaje, que pueden orientar acerca de
sus principales NEE:
- Requieren atención directa e individualizada tanto para trabajar solos como para
seguir instrucciones dadas al grupo en general.
- Es preciso incluir dentro de la programación educativa, aprendizajes que otros
niños y niñas aprenden espontáneamente.
- Para aprender algo necesitan más ejemplos concretos, más ejercicios y
actividades, más ensayos y repeticiones, para alcanzar los mismos resultados.
- Aprenden de forma más lenta y tienen menos iniciativa para comenzar tareas
nuevas o buscar actividades distintas, por lo que se debe incentivar cualquier iniciativa
que parta de ellos/as y ofrecer gran variedad de experiencias distintas. Probablemente
necesitarán más tiempo de escolaridad.
- Los contenidos requieren ser divididos en pasos intermedios, secuenciando los
objetivos de manera más detallada.
28 [Link]
- Tienen menos resistencia a la fatiga, por lo que se deben distribuir periodos cortos
de trabajo con cambios frecuentes de actividad. Les cuesta entender los imprevistos o los
cambios bruscos de tarea, tampoco comprenden que haya que dejar una tarea inconclusa,
por lo que habrá que anticipárselo en algunos casos.
- Presentan dificultades de abstracción. Para facilitar su comprensión, los
aprendizajes deben estar muy ligados a elementos y situaciones concretas de su realidad
inmediata.
- Les cuesta más transferir y generalizar, de tal modo que lo que aprenden en un
determinado contexto (escuela) no se puede dar por sentado que lo realizarán en otro
diferente. Necesitan apoyos para realizar esa generalización.
- Una gran parte de sus comportamientos son imitados de los otros niños/as o
adultos, más que por comprensión.
- Los procesos cognitivos, como atención y mecanismos de memoria a corto y largo
plazo requieren ser trabajados específicamente. Así, es preciso darles órdenes una cada
vez, asegurándose que las han comprendido, ya que presentan dificultades en su
memoria secuencial.
- El aprendizaje de los cálculos básicos es más difícil para ellos y ellas. Requieren
de un trabajo sistemático y adaptado y que se les proporcionen estrategias diversificadas
para adquirir los conceptos matemáticos básicos, incluyendo material concreto.
- El lenguaje es un área que, por lo general, presenta grandes dificultades y que
requiere de un trabajo específico e individualizado, ya que a menudo, no perciben
adecuadamente los sonidos, por lo que la información entregada debe ser accesible y
acompañada con imágenes. Es importante hablarles con frases cortas y expresadas con
claridad y darles tiempo para que se expresen y respondan preguntas.
- A menudo presentan dificultades en la motricidad fina y gruesa, por lo que hay que
facilitarles las tareas en las que se precise destreza manual y realizar actividades que
estimulen este aspecto. También tardarán más en establecer la dominancia lateral.
- Presentan mayores dificultades para expresar verbalmente sus demandas de
ayuda o planificar estrategias para atender a varios estímulos simultáneos, la tensión que
esto les genera puede llevarlos a aislarse, o bien, a presentar conductas inapropiadas, por
lo que hay que prever estas circunstancias.
29 [Link]
Conclusión
Al terminar esta semana, que nos introduce en el mundo de las Discapacidades, por una
parte, hemos aprendido que existen paradigmas para comprender este fenómeno, que se
han transformado, junto a otros cambios sociales profundos a lo largo de las distintas
etapas de nuestra historia. Hemos pasado desde la completa exclusión hacia un enfoque
inclusivo, que piensa en los derechos de todas las personas.
Por otra parte, se ha querido dar a conocer características y criterios diagnósticos que,
lejos de etiquetar a un grupo particular de personas, busca ser una herramienta informativa
que permita ser aplicada en los distintos contextos educativos donde se desempeñen los
y las técnicos diferenciales, al ser parte de los distintos equipos colaborativos que
buscarán proveer los apoyos y recursos extraordinarios, a aquellos estudiantes con NEEP
asociadas a discapacidad intelectual.
30 [Link]
Bibliografía
Verdugo, M.A. (2004). “Cambios conceptuales en la discapacidad”. Instituto Universitario de
Integración en la Comunidad. Universidad de Salamanca. II Congreso Internacional de
Discapacidad Intelectual: Enfoques y Realidad: Un Desafío. Medellín, Colombia; 23-25 de
septiembre de 2004.
En: [Link]
SENADIS (2018) A 10 años de la ratificación de la Convención sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad. Artículo encontrado
En:[Link]
de-la-convencion-sobre-los-derechos-de-las-personas-con-
discapacidad#:~:text=Es%20el%20primer%20tratado%20de,de%20las%20personas%20
con%20discapacidad
Hernández, M. y Fernández, M. (2016) Nada sobre nosotros sin nosotros: La Convención
de Naciones Unidas sobre discapacidad y la gestión civil de derechos. Consejo Nacional
para Prevenir la Discriminación. Ciudad de México
En: [Link]
[Link]
Palacio, A. (2008) El modelo social de discapacidad: orígenes, caracterización y
plasmación en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad. Editorial CINCA. Madrid
MINEDUC, (2009). Ley 20370 Establece LA Ley General de Educación. Recuperado de:
[Link]
División de Educación General (2019). Orientaciones para escuelas especiales que educan
a estudiantes con discapacidad, discapacidad múltiple y sordoceguera. MINEDUC
División de Educación General (2019). Propuesta: Mesa técnica por las Necesidades
Educativas Especiales “Para que ningún niño se quede atrás y alcance su máximo potencial”.
MINEDUC
Luckasson R, Borthwick-Duffy S, Buntix WHE, Coulter DL, Craig EM, Reeve A (eds).
Mental Retardation: Definition, Classification and Systems of Supports (10th. ed).
American Association of Mental Retardation, Washington DC, 2002.
31 [Link]
Organización Mundial de la Salud-OMS, Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la
Discapacidad y de la Salud (CIF-OMS, 2001)
Verdugo, M.A. (2002). “Análisis de la definición de Discapacidad Intelectual de la Asociación
Americana sobre Retraso Mental de 2002”. Instituto Universitario de Integración en la
Comunidad. Universidad de Salamanca.
En: [Link]
Verdugo, M.A. (2004). “Cambios conceptuales en la discapacidad”. Instituto Universitario de
Integración en la Comunidad. Universidad de Salamanca. II Congreso Internacional de
Discapacidad Intelectual: Enfoques y Realidad: Un Desafío. Medellín, Colombia; 23-25 de
septiembre de 2004.
En: [Link]
AAMR (2002). Retraso Mental. Definición, Clasificación y Sistemas de Apoyo. Madrid: Alianza
Editorial
AAIDD (2011). Discapacidad Intelectual. Definición, Clasificación y Sistemas de Apoyo Social.
Madrid: Alianza Editorial
AAIDD (2021). Discapacidad Intelectual. Definición, Clasificación y Sistemas de Apoyo Social.
EN: [Link]
Decreto 170. (2009). Decreto con toma de razón N° 170. Fija normas para determinar los
alumnos con necesidades educativas especiales que serán beneficiarios de las
subvenciones para educación especial. Santiago, Chile, 14 de Mayo de 2009
Verdugo, M. (2008) Diagnóstico y clasificación en discapacidad intelectual. Psychosocial
Intervention vol.17 no.2 Madrid
OMS (2018): Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas
Relacionados con la Salud (CIE-11), Guía de Referencia.
American Psychiatric Association - APA. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los
trastornos mentales DSM-5.
Ibáñez, A.; Verdugo, M.A. y Arias, B. (2007). Evaluación de las necesidades de apoyo de
personas con discapacidad intelectual: Escala de Intensidad de Apoyos (SIS). Integra
32 [Link]
Mineduc (2007). Guía de apoyo técnico pedagógico: necesidades educativas especiales
en el nivel de educación parvularia: discapacidad intelectual, 1° edición, Santiago. Chile
Alarcón-Leiva, J. & Sepúlveda-Dote, M. (2014). La conducta adaptativa como criterio
diagnóstico de discapacidad intelectual en estudiantes de Chile. Revista Latinoamericana
de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 12 (1), pp. 187-199.
33 [Link]
34 [Link]