MESIANISMOS EN AMERICA LATINA: LECTURA TEOLÓGICA
Ignacio Madera Vargas, SDS
En el panel MESIANISMOS POLITICOS EN AMERICA LATINA
Organizado por la Decanatura del Medio Universitario y la
Red de Teólogos de la Facultad de Teología de la
Universidad Javeriana
29 de SEPTIEMBRE DE 2009
La mirada que desde la teología hagamos a los que estamos denominando
“mesianismos” en este continente nos pide una aproximación al sentido de
mesías y mesianismo no solo a nivel de los conceptos, sino ante todo de las
prácticas mesiánicas que nos ofrece la revelación tanto del Antiguo como del
Nuevo Testamento.
Identificar el porqué se desarrollaron en Israel expectativas mesiánicas
puede, de alguna manera, ofrecernos isomorfismos estructurales de
situaciones entre aquellos tiempos y los nuestros. Me explico, las épocas son
absolutamente distintas y por ello no podemos ser anacrónicos en el análisis
pero las estructuras de fondo pueden ser las mismas y en ello consistiría el
isomorfismo estructural de situaciones entre unos tiempos idos y el presente.
Porque los liderazgos con sesgos mesiánicos, es decir, de hombre o mujeres
ungidos para una misión de salvación, en el continente, no han surgido
porque sí o simplemente expresan una onda de moda, sino que ello tiene su
origen y su raíz en una ancestral situación de opresión que viene desde los
tiempos de la invasión a estas tierras por parte de Europa y se ha prolongado
como dominación de la desigualdad y la injusticia, del pillaje y la violencia
El Antiguo Testamento ofrece una serie de figuras destacadas de héroes que
en ocasiones parecen ser los artífices de la historia porque llegan a encarnar
incluso las acciones de todo el pueblo. La historia de Israel está marcada por
estas figuras determinantes, desde Abraham como padre primordial hasta la
expectativa de un Mesías salvador que venga a restablecer los tiempos de
otro hombre singular de la historia de Israel como fue el rey David. Hombres
salvadores que marcan la historia: los patriarcas, los jueces, luego los reyes.
Sin embargo hay un factor que me parece interesante y es el hecho claro de
una funcionalidad del ungido, del personaje mesías con relación a la
implantación de la justicia y el derecho, para con el pueblo elegido. Para ello
es el mesianismo.
El ejercicio del poder real, en nombre de Dios, no puede consistir en cosa
distinta que la justicia para los pobres, la piedad para con los pequeños, la
protección del débil y la viuda, la liberación de los oprimidos. Lo que se
espera de quien sea rey contrasta con la imagen del rey tirano sobre el cual el
libro de Samuel advierte “Samuel repitió todas estas palabras de Yavé al
pueblo que le pedía un rey, diciendo: He aquí el fuero del rey que va a reinar
sobre vosotros. Tomará vuestros hijos y los destinará a sus carros y a sus
caballos y tendrán que correr delante de su carro. Los empleará como jefes
de mil y jefes de cincuenta, les hará labrar sus campos, segar su cosecha,
fabricar sus armas de guerra y los arreos de sus carros. Tomará vuestras hijas
para perfumistas, cocineras y panaderas. Tomará vuestros campos, vuestras
viñas y vuestros mejores olivares y se los dará a sus servidores. Tomará el
diezmo de vuestros cultivos y vuestras viñas para dárselos a sus eunucos y a
sus servidores. Tomará vuestros criados y criadas, y vuestros mejores bueyes
y asnos y los hará trabajar para él. Sacará el diezmo de vuestros rebaños y
vosotros mismos seréis sus esclavos. Ese día os lamentaréis a causa del rey
que os habéis elegido, pero entonces Yavé no os responderá”. El pueblo no
quiso escuchar a Samuel y dijo ¡”No, tendremos un rey y nosotros seremos
también como los demás pueblos…(1Sam 8, 10-22)
El origen histórico de la “esperanza del Mesías en Israel es de naturaleza
política y según Martin Buber se sitúa entre la instauración y la desaparición
de la realeza hereditaria en Israel”1
De allí que se desarrolle la profecía como la gran instancia crítica para con
todos los reyes, tanto de Israel como de Judá, crítica orientada, no solo al
hecho de ceder a la idólatra o permitirla, sino ante todo al no gobernar a
partir de la consolidación de la justicia y el derecho o el orientarse solo al
culto sin correlatos con prácticas que los identifiquen como líderes capaces
de regir al pueblo con justicia y a los humildes con rectitud, nos dirá el
1
MOLTMANN J., Jésus le messie de Dieu, Les Ëditions du Cerf, Paris, 1989, p.23
2
salmista. Por ello se pide a Yavé que de su juicio al rey y su justicia al hijo de
reyes.
Ante la dominación sucesiva del pueblo de Dios por parte de los imperios
Babilonio, persa, griego y romano se va desarrollando mucho más la
expectativa mesiánica, es decir, la espera de un rey poderoso en obras y
palabras que venga a restablecer los tiempos davídicos, idealizados así en
algunos relatos, dado que fue David quien logró la unificación del Reino, la
centralización de la capital en Jerusalén, la centralización del culto en el
templo. Esta expectativa es la que existe cuando nace Jesús de Nazaret, un
hombre del pueblo sencillo y humilde, el hijo del carpintero, que será
después identificado como el Mesías, el Cristo, el Hijo, el Hijo de Dios y Dios,
la segunda persona de la Santa Trinidad.
Pero, Jesús de Nazaret es prototipo de un anti mesías de acuerdo con las
expectativas mesiánicas que se tenían en su tiempo: no viene de las familias
poderosas de Galilea sino de la familia de un artesano, no va a las escuelas
rabínicas de prestigio sino que su lugar de aprendizaje es la vida, no
pertenece a la casta sacerdotal con influjos de dominación por su maridaje
con el imperio dominante, sino que se ubica en la línea de los profetas,
insobornables defensores de los derechos de Dios ante todo y ante todos.
El discurso programático de Jesús de Nazaret señala los rasgos
fundamentales de su mesianismo: “El Espíritu del Señor sobre mí porque me
ha ungido, me ha enviado a abrir la vista a los ciegos, los oídos a los sordos,
anunciar la liberación a los oprimidos y anunciar el año de gracia del Señor”.
Es decir, el año de la condonación de toda deuda, de la liberación de toda
esclavitud, de la llegada de la justicia y el triunfo del derecho. Este anti
mesías, privilegia a los pobres y a los marginados, dice que los últimos son los
primeros en el banquete del Reino, los son pobres los favoritos del Reino que
predica. Su vida está referida siempre al Dios al que llama Padre y su Padre y
establece con El una relación de intimidad que es la orientadora de su actuar.
Pero igualmente es importante señalar que la fe cristiana es una fe
mesiánica2 La esperanza mesiánica une y separa cristianismo y judaísmo. Por
2
MOLTMANN, J, Jésus, le messie de Dieu, Les Éditions du Cerf, Paris, 1993, p.7
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ello, al interior de las expectativas judías de un Mesías, Jesús realiza un
mesianismo otro, es esto lo que quiero decir cuando digo que Jesús de
Nazaret, que será después confesado como Mesías (Ungido), Cristo Señor, es
por lo tanto un anti Mesías desde las expectativas existentes en su tiempo.
Su mesianismo es otro.
Es Jesús un anti mesías porque no será a partir del poder que se realizará su
mesianismo sino a partir de la misericordia, de la compasión para con todo
marginado o marginada, de rechazo a la mentira y a la justificación de la
injusticia a partir de la ley, por la ubicación de lo humano en el centro de la
acción y no de otro ídolo cualquiera.
Jesús es anti mesías porque no se centra en sí mismo sino en el Dios al que
llama Padre y en su propuesta de que este mundo se transforme en Reino de
Dios. Y en la predicación de ese Reino se hace siempre referencia a valores
como la justicia, la solidaridad, la verdad, la fraternidad, la paz, entre tantos
otros valores del Reino. La articulación de un mundo en donde el Reino se
vaya haciendo presente desde ya es el sentido mayor del mesianismo
jesuánico. Pero por lo que dijo y por lo que hizo, Jesús es condenado a partir
de un juicio inicuo y muere en una cruz. No muere como rey poderoso sino
como un vulgar delincuente. Pero es esa actitud en la cruz y ante el
sufrimiento y la muerte la que lleva a la exclamación del centurión
“verdaderamente era el Hijo de Dios”.
El mesianismo cristiano a partir de Jesús de Nazaret se caracteriza por:
-Es para la salvación del pueblo no para la satisfacción del líder
-Es para privilegiar a los excluidos, a los últimos, no para la imposición de un
gremio o partido
-Es para implantar la justicia y hacer brillar la verdad, no para la imposición
de una particular manera de ver la realidad
-Es para liberar de toda opresión, de toda esclavitud, de todo lo que impide a
los hombres y mujeres de este mundo vivir como hijos e hijas de un mismo
Padre Madre
Y LOS MESIANISMOS EN AMERICA LATINA
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Porque el lenguaje puede tener un carácter metafórico y porque es posible
utilizar los términos de manera análoga creo que puedo hacer algunos
planteamientos que señalan, no solo el porqué brotan estos que se auto
consideran ungidos salvadores “únicos” , no existe otro como ellos en sus
países y en el continente:
Porque no hemos escuchado el sordo clamor que brota de las gargantas de
las mayorías empobrecidas de estos países y la pobreza aumenta mientras
los grandes capitales crecen. Porque el estado se ha colocado al servicio del
gran capital y de las multinacionales. Porque se ha privatizado la educación,
la salud, los llamados servicios públicos como el agua, la energía eléctrica.
Porque los dueños del capital son los mismos dueños de los medios de
comunicación social que justifican y propagan la relativización de los valores
y fomentan la perdida de la identidad de las culturas. Porque las juventudes
de los sectores populares y del campo, las comunidades indígenas y negras,
la mujer campesina y de todas las periferias siguen siendo excluidos y
excluidas del banquete de la vida digna, porque la violencia asfixia y la
víctimas de la misma no soportan más. Por todo eso tiene eco la figura de
quien propone alternativas para los pobres y ejecuta acciones populistas que
sacien el hambre y den un pequeño techo. Por ello las masas del continente
escuchan a quienes se proclaman defensores de la identidad nacional y
rechazan toda dominación imperial o a quienes se ofrecen como los únicos
pacificadores de una violencia que parecía no tener contención.
Porque durante más de 60 años venimos sufriendo una guerra interna en
este país, con actores conocidos que han contaminación esta guerra por la
corrupción con los grandes capitales del narcotráfico, porque la
incertidumbre ante lo que sucedería y las macabras explosiones de bombas,
las pescas milagrosas y los asesinatos cotidianos por aquí y por allá, nos
llenaron de terror. Porque todo eso sumía en un pánico colectivo, entonces
es un alivio que venga alguien capaz de dominar la situación, no importa que
sea sacrificando las políticas sociales, la salud, la educación, la vivienda, el
empleo.
Porque durante más de 500 años los indígenas del continente, originales y
primeros dueños de estas tierras han sido humillados, arrinconados y vejados
por unos mestizos que hemos idolatrado al padre estuprador y nos hemos
avergonzado de la madre indígena, por eso, la emergencia del movimiento
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indígena y de alguien de entre ellos capaz de recuperar su dignidad, por eso
un indígena encarna la simbólica de ser liberador de una conciencia y unas
vidas por siglos oprimidas y humilladas por la barbarie conquistadora y
colonial.
Porque definitivamente no han imperado la justicia y el derecho y el sentido
de los gobernantes no ha sido regir a sus pueblos con justicia y lograr que la
justicia y la paz se besen, según el decir del salmista, por eso, brotan por aquí
y por allá y seguirán brotando “ungidos salvadores” que de alguna manera
respondan al anhelo de liberación inscrito en el corazón de los oprimidos y
oprimidas.
Pero, igualmente, acorde con lo dicho, los fenómenos actuales de lo que
estamos denominando en este foro, mesianismos en AL, es necesario dejar
muy claro que estos así denominados mesianismos son la antítesis de la
propuesta mesiánica de la revelación, tanto del Antiguo Testamento como
del Nuevo. No se trata de pensar que solo alguno es capaz de lograr la
salvación del pueblo y que el asunto primero es el poder de poder hacer.
Tanto la revolución bolivariana como la seguridad democrática se presentan
como los modelos salvadores del pueblo pero esos modelos están en función
de los líderes y su poder hegemónico. Por lo tanto, si bien teóricamente son
para favorecer un cambio o consolidar la paz, realmente se ofrecen como
única alternativa
para el hombre y la mujer de sus respectivos pueblos.
Si ello no fuera así entonces lo primero sería la instauración de estructuras
que dieran empleo, que protegieran la naturaleza para mejor producción,
que defendieran los intereses nacionales y preservaran la cultura nacional,
que favorecieran a los últimos el tener una vivienda digna. Pero en contraste
con ello, los gastos militares aumentan para satisfacer la necesidad de la
dominación por el temor, los pactos y los tratados de colaboración militar o
de préstamos para la compra de armamentos son obsesiva preocupación de
los seudo mesías tanto de izquierda como de derecha.
Ante las dificultades de idolatría, de injusticia, de pérdida de los grandes
valores de la Alianza, el templo, la capital, la tierra, Israel deseo un mesías
salvador. Ante situaciones como las que vive América Latina, nuestros
pueblos han anhelado una salvación, una búsqueda de la justicia, una
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democracia a favor de los humildes, una superación de la miseria, y a esa
salvación aspira el pueblo, a que otra América Latina sea posible.
Si los intereses de los líderes que se consideran indispensables en este
momento particular de varios países del continente, fueran la superación de
la pobreza, de la marginalidad y la miseria. Si ello fuera realmente lo primero,
entonces los dineros del pueblo y las riquezas de los suelos estarían al
servicio de la generación de empleo, de la educación gratuita, de los planes
de vivienda digna, de la protección de la salud. Lo que si nos queda claro en
clave de Dios es que a pesar de todo, ningún poder, llámese como se llame
podrá anular los anhelos de liberación inscritos en el corazón de hombres y
mujeres y que la fuerza del débil puede vencer la prepotencia de los
poderosos, desde el joven David con su pequeña, honda hasta el gran Jesús
de Nazaret con su actuar y su predicación que rasgó las estructuras y las
conciencias de su momento.
La evangelización del continente nos dice Aparecida, supone la creación de
una generación de líderes que animados por su fe, pongan el fundamento de
su acción política no en sus intereses subjetivos y en sus anhelos de poder
sino en los intereses de los más pobres hacia una civilización de la esperanza
y del amor por la que clamó Benedicto XVI en su apertura de la V Conferencia
del Episcopado Latinoamericano en Aparecida Ese es reto para nosotros y
nosotras, más allá de todo mesianismo y de toda ilusión que no practique la
justicia y construya la solidaridad, la fraternidad y la paz.
SIGNIFICADOS DE LA PALABRA
Salvador enviado por Dios y anunciado por los profetas para liberar al pueblo de Israel del orden
establecido: los cristianos creyeron que Jesús era el mesías que estaban esperando, pero los
judíos no lo tomaron como mesías.
NOTA Se escribe con mayúscula inicial.
2 Persona de la que se espera que solucione todos los problemas.
OBS Plural invariable.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.
mesías
m. [Link] real o imaginario en cuyo advenimiento hay puesta confianza inmotivada o
desmedida.
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Mesías
[Link] que significa ungido, equivalente al griego christós. En el judaísmo, salvador
descendiente de David, anunciado por los profetas y enviado por Dios.
Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
mesianismo s. m.
1 Creencia religiosa judía en la llegada de un mesías o salvador.
2 Confianza absoluta en un futuro mejor y en la solución de problemas sociales mediante la
intervención de una sola persona o un líder.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.
mesianismo
m. REL. Creencia en la venida del Mesías. (V. Mesías.)
[Link] en un mesías.
Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Actualmente, los cristianos denominan Mesías a Jesús de Nazareth; llamándole χριστος,
jristós, "Cristo", que es una traducción literal del hebreo "Mesías". Según la Torá, o ley de
Dios, la promesa de la venida del Mesías se extiende a toda la descendencia de Abraham,
Isaac y Jacob (luego Israel), de quién surgieron las 12 tribus de Israel, de las cuales 10 se
esparcieron entre las naciones, estas 10 eran conocidas como la casa de Israel, quedando
identificable, en la geografía solo la casa Juda(De allí el titulo "judios"), que eran las tribus
de Benjamin y Juda.
[editar] Hugo Chávez Wikiquote, la colección libre de citas y frases
célebres.
"El reino de amor y de paz de Cristo es el reino del socialismo, ¡el reino del futuro
venezolano!"
"Juro [...] por Cristo, el más grande socialista de la historia, [...] que haré cumplir
con los mandatos supremos de esta maravillosa Constitución, aún a costa de mi
propia vida."
[editar] Friedrich Wilhelm Nietzsche
"Ese anarquista santo, que incitaba al bajo pueblo, a los excluidos y pecadores [...],
a contradecir el orden dominante, con un lenguaje, si hemos de dar fe a los
evangelios, que todavía hoy conduciría a Siberia, era un criminal político, hasta el
punto en que eran posibles precisamente los criminales políticos, en una sociedad
absurdamente apolítica. Eso fue lo que le llevó a la cruz: la prueba de esto es la
inscripción puesta en ella. Murió por su culpa, falta toda razón para aseverar,
aunque se haya aseverado con tanta frecuencia, que murió por la culpa de otros"
o El Anticristo, 27.
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"Este «buen mensajero» murió tal como vivió, tal como enseñó, no para «redimir a
los hombres», sino para mostrar como se ha de vivir. Lo que él legó a la humanidad
es la práctica: su comportamiento ante los jueces, ante los sayones, ante los
acusadores y ante toda especie de calumnia y burla,- su comportamiento en la cruz."
"Hacer milagros, hacer profecías, expulsar demonios, todo esto es nada ante la
acción de Jesús"