Los sensores utilizados en los neumáticos, comúnmente conocidos como sistemas de
monitoreo de presión de los neumáticos (TPMS, por sus siglas en inglés), funcionan
de diversas maneras dependiendo del tipo de sistema que se utilice
1. Sensores directos: Estos sensores están ubicados dentro de cada neumático y
monitorean la presión de aire en tiempo real. Funcionan mediante la medición de la
presión y la temperatura del aire dentro del neumático. Esta información se
transmite a través de ondas de radio a una unidad receptora en el vehículo que
procesa los datos y alerta al conductor si la presión cae por debajo de un umbral
seguro o si hay alguna anomalía.
2. Sensores indirectos: Estos sistemas no utilizan sensores dentro de los
neumáticos. En su lugar, aprovechan otros sistemas del vehículo, como el sistema de
frenos antibloqueo (ABS) o el sistema de control de estabilidad (ESP), para
monitorear la velocidad de rotación de cada rueda. Cuando una rueda gira a una
velocidad anormalmente baja, puede indicar que la presión del neumático está baja.
Este método es menos preciso que los sensores directos y puede no detectar otros
problemas relacionados con la presión de los neumáticos.
Independientemente del tipo de sistema, el propósito principal de los sensores en los
neumáticos es alertar al conductor sobre la presión baja de los neumáticos. Esto es
crucial para la seguridad y para evitar un desgaste prematuro de los neumáticos, así
como para mejorar la eficiencia del combustible del vehículo. Los sistemas más
avanzados también pueden proporcionar información sobre la temperatura de los
neumáticos y otros datos importantes para el rendimiento y la seguridad del
vehículo.
El sistema de frenos antibloqueo (ABS) es un componente crucial de los sistemas de
frenado de los vehículos modernos. Su función principal es evitar que las ruedas del
vehículo se bloqueen durante una frenada de emergencia, lo que puede causar la
pérdida de control y deslizamiento.
El funcionamiento básico del sistema ABS es el siguiente:
3. Sensores de velocidad de las ruedas: El ABS utiliza sensores ubicados en
cada rueda (generalmente cerca de los rotores o discos de freno) para medir la
velocidad de rotación de cada una. Estos sensores envían constantemente señales de
velocidad a la unidad de control del ABS.
4. Unidad de control del ABS: Esta unidad de control, que es una computadora
especializada, recibe la información de velocidad de las ruedas y monitorea
constantemente si alguna de ellas está a punto de bloquearse durante una frenada. Si
detecta que una o más ruedas están disminuyendo de velocidad demasiado rápido
(indicativo de bloqueo inminente), activa el sistema ABS.
5. Modulador de presión de frenado: El sistema ABS cuenta con una válvula
de control para cada rueda, que puede variar la presión del freno aplicada a esa rueda
específica. Cuando se detecta que una rueda está a punto de bloquearse, el
modulador reduce temporalmente la presión de frenado en esa rueda. Esto evita que
se bloquee, permitiendo que la rueda siga girando y manteniendo así la tracción y la
capacidad de dirección del vehículo.
6. Monitoreo y ajuste continuo: Durante una frenada con ABS activado, la
unidad de control del ABS monitorea constantemente las velocidades de las ruedas y
ajusta la presión de frenado según sea necesario para prevenir el bloqueo. Esto
ocurre en milisegundos, permitiendo al conductor mantener el control del vehículo
incluso durante una frenada brusca sobre superficies resbaladizas o con poca
adherencia.
En resumen, el sistema ABS utiliza sensores de velocidad en las ruedas, una unidad
de control especializada y válvulas de control de presión de frenado para prevenir el
bloqueo de las ruedas durante una frenada brusca, manteniendo así la tracción y la
capacidad de dirección del vehículo para mejorar la seguridad.
Sensores en los neumáticos:
1.- Sensores de presión directa: Estos sensores están ubicados dentro de cada
neumático y miden la presión del aire en tiempo real. Utilizan tecnología como
sensores de presión piezoeléctricos o capacitivos para detectar cambios en la
presión del neumático. La información se transmite a través de ondas de radio a
una unidad receptora en el vehículo.
2.- Sensores de temperatura: Algunos sistemas de monitoreo de presión de los
neumáticos también pueden incluir sensores de temperatura para medir la
temperatura del aire dentro del neumático. Esto puede ayudar a detectar
condiciones de sobrecalentamiento que podrían ser peligrosas.
Sensores en el sistema ABS:
1. Sensores de velocidad de las ruedas: Estos sensores están ubicados en cada
rueda del vehículo y miden la velocidad de rotación de las mismas. Generalmente
funcionan mediante tecnologías como sensores de efecto Hall o sensores de
reluctancia magnética. Estos datos son utilizados por la unidad de control del ABS
para detectar si una o varias ruedas están a punto de bloquearse durante una frenada.
2. Sensores de presión de frenado (en sistemas más avanzados): Algunos
sistemas ABS más sofisticados pueden incluir sensores de presión de frenado para
medir la fuerza aplicada al sistema de frenos. Estos sensores pueden ayudar a la
unidad de control del ABS a ajustar la presión de frenado de manera más precisa
durante una frenada de emergencia.
En resumen, tanto los sensores en los neumáticos como en el sistema ABS son
componentes críticos para la seguridad y el rendimiento del vehículo, ya que ayudan
a monitorear y controlar la presión de los neumáticos y el comportamiento de
frenado para mantener la tracción y la estabilidad en diversas condiciones de manejo