Falsos profetas
Seal de los ltimos das
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Falsos profetas .....................................................................................................................................1 Seal de los ltimos das......................................................................................................................1 1. Introduccin.................................................................................................................................2 2. Falsos profetas en la Palabra de Dios..........................................................................................2 3. Falsos profetas antes de la destruccin de Jerusaln...................................................................5 4. Conclusin...................................................................................................................................7 Himno recomendado........................................................................................................................8 173. Vendr el Seor..................................................................................................................8
1. Introduccin
LA Palabra de Dios menciona tres veces el sermn proftico de nuestro Seor Jess: Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21. Estos mensajes fueron de vital importancia para sus discpulos, y fueron mensajes de esperanza para quienes alcanzaron su primer cumplimiento en la destruccin de Jerusaln (ao 70 d.C.). El mensaje central, las palabras con las que comienza el Salvador, nos dan la pauta para saber a donde debemos centrar nuestra atencin: Mirad que nadie os engae, un llamado individual que nos pone en accin, estudiando, velando y orando en busca de sabidura divina. En este estudio, centraremos nuestra mirada al engao de los falsos profetas, simplemente para no caer en el error. Que dice la Biblia sobre este asunto?
2. Falsos profetas en la Palabra de Dios
La Biblia es clara en cuanto a la denuncia de los falsos profetas. Sin embargo, como lector superficial de la Palabra siempre me qued con una mirada acotada de la misma. Un falso profeta hace milagros, seales, prodigios, incluso -si le fuese posible- arrastrara a sus escogidos (Mateo 24:5,11,24; Mar. 13:22). Porque vendrn muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engaarn. (Mat 24:5) Y muchos falsos profetas se levantarn, y engaarn a muchos; (Mat 24:11) Porque se levantarn falsos Cristos, y falsos profetas, y harn grandes seales y prodigios, de tal manera que engaarn, si fuere posible, aun a los escogidos. (Mat 24:24) Porque se levantarn falsos Cristos y falsos profetas, y harn seales y prodigios, para engaar, si fuese posible, aun a los escogidos. (Mar 13:22) Sobre todo uno recuerda el amor por el dinero, como grandes estafadores Pero hubo tambin falsos profetas entre el pueblo, como habr entre vosotros falsos
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maestros, que introducirn encubiertamente herejas destructoras, y aun negarn al Seor que los rescat, atrayendo sobre s mismos destruccin repentina. Y muchos seguirn sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad ser blasfemado, y por avaricia harn mercadera de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenacin no se tarda, y su perdicin no se duerme. (2 Pedro 2:1-3) Incluso solemos recordar las palabras de Jess en cuanto a los frutos que de los tales uno puede percibir. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceris. Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? As, todo buen rbol da buenos frutos, pero el rbol malo da frutos malos. No puede el buen rbol dar malos frutos, ni el rbol malo dar frutos buenos. Todo rbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. As que, por sus frutos los conoceris (Mateo 7:15-19) Hasta aqu todos estamos de acuerdo. Y esta era mi lectura superficial del asunto hasta hace un tiempo atrs. Estudiando este tema en relacin a la profeca de Daniel (captulo 10 al 12) y la destruccin de Jerusaln, aparecieron dos puntos realmente interesantes que iremos desarrollando en con mayor amplitud en un prximo material. Simplemente les comentare brevemente lo relacionado a los falsos profetas en cuestin. Hay dos clases de falsos profetas mencionados en la Palabra: quienes son mantenidos al interior de la Institucin judaica, y quienes conforman un movimiento separatista de la misma. En cuanto a los primeros, son de los que Jess describe como de buena fama o reputacin. Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque as hacan sus padres con los falsos profetas. (Luc. 6:26) Y que predicaban los falsos profetas de sus padres? Veamos la denuncia que realiz el Seor por medio de su profeta Ezequiel: los profetas de Israel que profetizan acerca de Jerusaln, y ven para ella visin de paz, no habiendo paz, dice Jehov el Seor. (Eze. 13:16) Por lo tanto, estos primeros charlatanes profetizaban Paz y Seguridad cuando la situacin era totalmente distinta. Profetizan una gran esperanza sin mencionar los avances de la mundanalidad y del romanismo en el pueblo de Dios. De estos falsos profetas hay una gran cantidad de ejemplos en la Biblia, particularmente cuando la situacin de apostasa era notable. Ampliaremos en otro estudio el asunto de esta clase de buenos falsos profetas, quienes son apaados por la institucin que esclaviza al pueblo de Dios. En cuanto a quienes conforman un movimiento separatista de la institucin, no gozaban -obviamente- de buena reputacin, y predecan una inminente destruccin de Jerusalen. El entonces dijo: Mirad que no seis engaados; porque vendrn muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y: El tiempo est cerca. Mas no vayis en pos de ellos. (Luc 21:8) Acaso no era ese tambin el mensaje de nuestro Seor Jess? Pueden ser tildados de falsos profetas, si anuncian un mensaje inminente de los acontecimientos predichos? No estaran actuando quienes los acusan, como el siervo infiel que no espera el regreso de su Seor? Obviamente, nadie deseaba en su tiempo retrasar los acontecimientos predichos, pero el Seor tiene sus tiempos, y tanto en Mateo como en Lucas nos varias pistas para prestar atencin en cuanto al asunto en cuestin:
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Por tanto, cuando veis en el lugar santo la abominacin desoladora de que habl el profeta Daniel (el que lee, entienda) (Mateo 24:15) Pero cuando viereis a Jerusaln rodeada de ejrcitos, sabed entonces que su destruccin ha llegado. (Lucas 21:20) Cuando leamos en la Biblia el que lee, entienda, debemos traducirlo como un PRESTE ATENCIN! RECUERDA DONDE SE ENCUENTRAN ESTAS PALABRAS! DANGER ATENCIN! en nuestro hablar. Donde se registran estas palabras? Que debemos entender? Lo predicho por el profeta Daniel en su libro! Muchos sern limpios, y emblanquecidos y purificados; los impos procedern impamente, y ninguno de los impos entender, pero los entendidos comprendern. (Dan. 12:10) Pero t, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos corrern de aqu para all, y la ciencia se aumentar. (Dan. 12:4) Sobre este ltimo versculo, ampliamos con un comentario del libro El Conflicto de los Siglos, pgs. 408-409 de Elena G. de White: Wolff crea inminente la venida del Seor. Segn su interpretacin de los perodos profticos, la gran consumacin deba verificarse en fecha no muy diferente de la sealada por Miller. A los que se fundaban en el pasaje: "Del da y hora nadie sabe," para afirmar que nadie poda saber nada respecto a la proximidad del advenimiento, Wolff les contestaba: "Dijo el Seor que el da y la hora no se sabran jams? No nos dio seales de los tiempos, para que reconociramos siquiera la proximidad de su venida, como se reconoce la cercana del esto por la higuera cuando brotan sus hojas? (S. Mateo 24:32.) No conoceremos jams ese tiempo, cuando l mismo nos exhort no slo a leer la profeca de Daniel sino tambin a comprenderla? Y es precisamente en Daniel donde se dice que las palabras seran selladas hasta el tiempo del fin (lo que era el caso en su tiempo), y que 'muchos corrern de aqu para all' (expresin hebraica que significa observar y pensar en el tiempo), y 'la ciencia' respecto a ese tiempo ser aumentada. (Daniel 12:4.) Adems, nuestro Seor no dice que la proximidad del tiempo no ser conocida, sino que nadie sabe con exactitud el 'da' ni la 'hora.' Dice que se sabr bastante por las seales de los tiempos, para inducirnos a que nos preparemos para su venida, as como No prepar el arca." Wolff, Researches and Missionary Labors, pgs. 404, 405. Por qu nuestro Seor deseaba que tengamos en cuenta este asunto de Daniel? Simplemente, porque cuando ocurriesen guerras, rumores de guerras, hambres, pestes, etc. sera solamente el principio de dolores, faltara todava un perodo de tiempo que se comprendera en su debido momento. Y caern a filo de espada, y sern llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusaln ser hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan. (Lucas 21:24) Haba un tiempo que deba cumplirse, el tiempo de los gentiles: Entonces me fue dada una caa semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levntate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en l. Pero el patio que est fuera del templo djalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarn la ciudad santa cuarenta y dos meses. (Apoc. 11:1-2) El mismo perodo mencionado por el profeta Daniel en el captulo 12: Y o al varn vestido de lino, que estaba sobre las aguas del ro, el cual alz su diestra y su siniestra al cielo, y jur por el que vive por los siglos, que ser por tiempo, tiempos, y la Pgina www.lajusticiadecrsito.com
mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersin del poder del pueblo santo, todas estas cosas sern cumplidas. (Dan. 12:7) An restaba un perodo de 42 meses, 1260 das, 3 aos y medio por cumplirse. Es por esto mismo que muchos falsos profetas estaban engaando al pueblo de Dios, indicando una cercana del tiempo que no se vea reflejado en lo anunciado por el profeta Daniel y presentado por Jess. Las palabras de Cristo haban sido pronunciadas a odos de gran nmero de personas; pero cuando Jess estuvo solo, Pedro, Juan, Santiago y Andrs vinieron a l mientras estaba sentado en el monte de las Olivas. "Dinos --le dijeron,-- cundo sern estas cosas, y qu seal habr de tu venida, y del fin del mundo?" En su contestacin a los discpulos, Jess no consider por separado la destruccin de Jerusaln y el gran da de su venida. Mezcl la descripcin de estos dos acontecimientos. Si hubiese revelado a sus discpulos los acontecimientos futuros como los contemplaba l, no habran podido soportar la visin. Por misericordia hacia ellos, fusion la descripcin de las dos grandes crisis, dejando a los discpulos estudiar por s mismos el significado. Cuando se refiri a la destruccin de Jerusaln, sus palabras profticas llegaron ms all de este acontecimiento hasta la conflagracin final de aquel da en que el Seor se levantar de su lugar para castigar al mundo por su iniquidad, cuando la tierra revelar sus sangres y no encubrir ms sus muertos. Este discurso entero no fue dado solamente para los discpulos, sino tambin para aquellos que iban a vivir en medio de las ltimas escenas de la historia de esta tierra. (Deseado de Todas las Gentes, p.581-582) Volvindose a los discpulos, Cristo dijo: "Mirad que nadie os engae. Porque vendrn muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engaarn." Muchos falsos mesas iban a presentarse pretendiendo realizar milagros y declarando que el tiempo de la liberacin de la nacin juda haba venido. Iban a engaar a muchos. Las palabras de Cristo se cumplieron. Entre su muerte y el sitio de Jerusaln, aparecieron muchos falsos mesas. Pero esta amonestacin fue dada tambin a los que viven en esta poca del mundo. Los mismos engaos practicados antes de la destruccin de Jerusaln han sido practicados a travs de los siglos, y lo sern de nuevo. (Deseado de Todas las Gentes, p.582) Dios en su sabidura, no solo nos presenta por medio de su Hijo lo que acontecer al tiempo del fin (porque como ya vimos, este sermn es precisamente para quienes alcanzamos los fines de los siglos), en su misericordia podemos conocer y comprender la historia del pueblo de Dios durante la destruccin como un tipo de lo que vendr en nuestros das. Las palabras de Cristo se cumplieron. Entre su muerte y el sitio de Jerusaln, aparecieron muchos falsos mesas. Pero esta amonestacin fue dada tambin a los que viven en esta poca del mundo. Los mismos engaos practicados antes de la destruccin de Jerusaln han sido practicados a travs de los siglos, y lo sern de nuevo. (Deseado de Todas las Gentes, p.582) Consultaremos a continuacin, una fuente de quin fue testigo presencial durante la destruccin de Jerusaln en el ao 70. Por lo pronto, los tiempos profticos y sus similitudes sern presentados con mayor precisin en un estudio posterior, as que mantenganse al tanto en el sitio www.lajusticiadecristo.com
3. Falsos profetas antes de la destruccin de Jerusaln
Antes de que la ciudad de Jerusalem fuese asediada por el general Cestio Galo (ao 66 d.C.), el historiador Josefo documenta la aparicin de falsos profetas (tal cul como lo haba predicho
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nuestro Seor Jess). Citaremos el libro "Josefo: La Guerra Juda", el capitulo sobre "Facciones y Falsos Profetas" (ii:xiii:2-6) donde el historiador presenta dos casos puntuales antes de los eventos profticos que nuestro Salvador relacion con el profeta Daniel (el que lea, entienda). "4. Haba tambin otro grupo de hombres malvados que se juntaron, no tan impuros en sus acciones, pero ms malvados en sus intenciones, los cuales acabaron con el feliz estado de la ciudad no menos que estos asesinos. Estos hombres defraudaban y engaaban al pueblo bajo una pretendida inspiracin divina, pero procuraban innovaciones y cambios en el gobierno, y prevaleciendo con la multitud, actuaron como locos e iban delante de la gente y entraron al desierto haciendo ver que all Dios les mostrara las seales de la libertad. Pero Flix pens que este proceder era el principio de una revuelta; as que envi a algunos jinetes y soldados de a pie, todos armados, que destruyeron a gran nmero de ellos." "5. Pero haba un falso profeta egipcio que hizo ms dao a los judos que los anteriores; porque era un estafador, y pretenda ser profeta tambin, y reuni a treinta mil hombres engaados por l; a stos condujo desde el desierto hasta el llamado Monte de los Olivos, y estaba listo para, desde este lugar, tomar a Jerusaln por la fuerza; y si hubiese podido derrotar a la guarnicin romana y al pueblo una sola vez, se propona dominarlos con la ayuda de los guardias que deban irrumpir en la ciudad con l. Pero Flix impidi este intento, y lo enfrent con sus soldados romanos, mientras todo el pueblo le ayud en su ataque contra ellos, de manera que, cuando se inici el combate, el egipcio huy junto con algunos otros, mientras que la mayor parte de los que le acompaaban fueron o destruidos o tomados vivos; pero el resto de la multitud fue dispersado, y se fueron cada uno a su propia casa, y all se ocultaron." Fuente: Josefo: La Guerra Juda", el capitulo sobre "Facciones y Falsos Profetas" (ii:xiii:2-6) La aparicin de estos falsos profetas fue previo al asedio de Cestio Galo, un asedio descrito por Cristo como la llegada de los gentiles al lugar santo, la abominacin desoladora predicha por el profeta Daniel. Y cmo se ve esto reflejado en su cumplimiento futuro? Aqu es donde se encuentra un mensaje realmente esperanzador para quienes estamos en los umbrales de la historia. Con claridad hemos visto el cumplimiento de la profeca sobre la aparicin de falsos profetas, no solo en plural (como lo muestra la primer cita de Josefo) tambin en singular. Y todo esto fue escrito para que no seamos engaados sobre dos cosas: el carcter de Mesas, escogidos por Dios de estos falsos profetas, y el mensaje en cuanto al TIEMPO, contrario al comprendimiento que Jess desea presentar a la mente que tenga entendimiento. Brevemente sobre el tiempo predicho por Jess, su relacin con el asedio de Jerusaln y el tiempo del fin: 1. De comienzo a fin, durara 3 aos y medio: desde el asedio de Cestio Galo (finales del ao 66) hasta la destruccin de Tito (mediados del ao 70). 2. En da de reposo: Cestio Galo irrumpe en Fiesta de los Tabernaculos (mes de Octubre) En la poca del sitio, los judos haban acudido numerosos a Jerusaln para celebrar la fiesta de los tabernculos y as fue como los cristianos esparcidos por todo el pas pudieron escapar sin dificultad. Inmediatamente se encaminaron hacia un lugar seguro, la ciudad de Pella, en tierra de Perea, allende el Jordn. (Conflicto de los Siglos, p.34) 3. El asedio culmina en Pascua del ao 70 (marzo/abril): Espantosas fueron las calamidades que sufri Jerusaln cuando el sitio se reanud bajo el mando de Tito. La ciudad fue sitiada en el momento de la Pascua, cuando millones de judos se hallaban reunidos dentro de sus muros. (Conflicto de los Siglos, p.34)
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4. El asedio de Jerusaln, la abominacin desoladora predicha por el profeta Daniel, es identificada por la mensajera del Seor como la imposicin de la ley de descanso dominical impuesta por los Estados Unidos de Amrica. No est lejano el tiempo en que, como los primeros discpulos, seremos obligados a buscar refugio en lugares desolados y solitarios. As como el sitio de Jerusaln por los ejrcitos romanos fue la seal para que huyesen los cristianos de Judea, as la asuncin de poder por parte de nuestra nacin [los Estados Unidos], con el decreto que imponga el da de descanso papel, ser para nosotros una amonestacin. Entonces ser tiempo de abandonar las grandes ciudades, y prepararnos para abandonar las menores en busca de hogares retrados en lugares apartados entre las montaas.-2JT 165-166 (1885). 5. Vendran falsos profetas antes del asedio de Jerusaln en el ao 66 (Ley Dominical impuesta por los Estados Unidos), anunciando que los tiempos se acortaban, cuando todava no haban empezado.
4. Conclusin
Quienes estamos presenciando todos estos eventos, podemos dar fe que la venida de Jess no se est retrasando en lo ms mnimo. Comprender la secuencia proftica dada por Dios a travs de los profetas, y en toda su plenitud por medio de su Hijo, mantendr a su pueblo de los engaos que estn aconteciendo en el tiempo final. Este mensaje, realmente es un mensaje de esperanza. Cmo dice un amigo muy querido, Falta poco, pero que ha de venir vendr, y no se retrasar! An faltan eventos por cumplirse en la cadena proftica, pero el que ha prometido venir, est ansioso de hacerlo. Hoy, sus hijos estamos frente al trono de la gracia en el gran da de la Expiacin. Todava hay gracia! Escuchen la voz del Cordero, todava hay tiempo! El que ha de venir, vendr! He aqu yo vengo pronto, y mi galardn conmigo, para recompensar a cada uno segn sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el ltimo. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al rbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarn fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idlatras, y todo aquel que ama y hace mentira. Yo Jess he enviado mi ngel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la maana. Y el Espritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profeca de este libro: Si alguno aadiere a estas cosas, Dios traer sobre l las plagas que estn escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profeca, Dios quitar su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que estn escritas en este libro. El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amn; s, ven, Seor Jess. La gracia de nuestro Seor Jesucristo sea con todos vosotros. Amn. (Apocalipsis 22:12-21)
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Himno recomendado 173. Vendr el Seor
1. Vendr el Seor! Nadie sabe la hora; del da anhelado se ve la aurora. Oh siervos de Dios!, anunciad sin demora que muy pronto vendr. Coro El vendr! Esperad y velad, pues l vendr! Aleluya! Aleluya!; en las nubes vendr con sus huestes gloriosas; s muy pronto vendr. 2. En cielo y tierra se anuncia el portento de cristo en su glorioso advenimiento. Oh, pueblo de Dios!, es solemne el momento, pues muy pronto vendr. 3. Velad y orad con la vista alzada; salid y luchad con la santa espada; Oh, id, trabajad con la fe reanimada, pues muy pronto vendr. El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amn; s, ven, Seor Jess. La gracia de nuestro Seor Jesucristo sea con todos vosotros. Amn. (Apocalipsis 22:20-21)
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