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Empresas Constructoras

La industria de la construcción en Colombia representó el 5,3% del PIB en 2022 y generó más de 2 millones de empleos, con inversiones que superaron los $20 mil millones de dólares. Sin embargo, el sector enfrenta desafíos debido a cambios en subsidios de vivienda y un decrecimiento del -3,7% en su actividad económica en 2023. Se espera que las preventas de vivienda aumenten, pero la incertidumbre sobre subsidios y tasas de interés altas afecta la demanda y la capacidad de los constructores para iniciar nuevos proyectos.
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La industria de la construcción en Colombia representó el 5,3% del PIB en 2022 y generó más de 2 millones de empleos, con inversiones que superaron los $20 mil millones de dólares. Sin embargo, el sector enfrenta desafíos debido a cambios en subsidios de vivienda y un decrecimiento del -3,7% en su actividad económica en 2023. Se espera que las preventas de vivienda aumenten, pero la incertidumbre sobre subsidios y tasas de interés altas afecta la demanda y la capacidad de los constructores para iniciar nuevos proyectos.
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- Contribución al PIB: La industria de la construcción en Colombia representó

alrededor del 5,3% del PIB nacional en 2022. El producto interno bruto (PIB) es el
indicador más utilizado para caracterizar el estado de la economía en su conjunto y
representa el resultado final de la actividad productiva dentro de un país.

- Empleo: Este sector genera empleo directo e indirecto a un gran número de


trabajadores en todos los territorios del país. En 2021, se estima que más de 2
millones de personas trabajaron en proyectos de construcción, desde diferentes
ramas.

- Inversiones: La construcción es una industria altamente inversora. En 2022, se


estima que la inversión en proyectos de construcción en Colombia superó los $20
mil millones de dólares
.
- Creación y diversificación de infraestructura: El desarrollo urbano y rural se
optimiza con la creación de infraestructura básica, que fusiona al sector de la
construcción con grupos más especializados para cimentar vías, puentes, puertos,
construcciones industriales, comerciales y de servicios.

- Un factor que mejora las condiciones de las ciudades y demás poblaciones,


generando valor y aprovechamiento de los recursos, que se traducen en
satisfacción de la comunidad y el cumplimiento oportuno de los diferentes
compromisos con el Estado.

- Exportaciones: La construcción es una fuente importante de divisas para


Colombia, ya que muchos materiales y servicios se importan para llevar a cabo
proyectos de construcción. En 2021, las exportaciones relacionadas con la
construcción en Colombia alcanzaron los $3 mil millones de dólares.

- Generador de empleo
El sector de la construcción es una de las áreas que más empleo genera (tanto
directo como indirecto) en el país. De hecho, se estima que este sector creó
136.500 (+23%) nuevos puestos de trabajo durante el 2022. Comparando estos
resultados con los del 2021, esta cifra presenta un aumento del +8,8% y se estima
que en el 2023 los datos continúen aumentando.

- Contribuye al PIB
Según los resultados del Producto Interno Bruto, en el 2022 la industria de la
construcción en Colombia representó el 5,3% aproximadamente del PIB del país. En
las proyecciones para el 2023, se espera que este crecimiento sea del 9,8%.

- Aumenta las inversiones


El sector de la construcción es una de las industrias que más índice de inversiones
tiene, dado que son opciones seguras para la generación de patrimonios en el país.
En las cifras del año pasado, se estima que la inversión de proyectos de
construcción en Colombia superó los 20.000 millones de dólares.

Cumple con los ODS


El cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible señalan beneficios
sociales, económicos y medioambientales. En Colombia, el sector de la
construcción ha ayudado a mejorar las condiciones de las ciudades y las
poblaciones que las rodean, permitiendo el aprovechamiento de los recursos, la
recuperación de zonas afectadas por el conflicto, la visibilización de comunidades
en riesgo, entre otros.

Esto ha facilitado también el aporte a diferentes ODS, como: el fin de la pobreza


(ODS 1), a través de subsidios como el programa de vivienda del gobierno Mi Casa
Ya; trabajo decente y crecimiento económico (ODS 8); y ciudades y comunidades
sostenibles (ODS 11).

- Creación y diversificación de la infraestructura


En línea con lo anterior, el ODS 11 busca construir un país más inclusivo en cuanto
a vivienda e infraestructura, pero también un país más sostenible, donde se
minimicen los impactos ambientales a través de la protección de patrimonios
culturales y nacionales, y de la integración de zonas verdes.

El desarrollo urbano y rural crece con la creación de infraestructuras básicas, por lo


que el sector de la construcción puede abrirse al trabajo con grupos especializados
para cimentar los recursos necesarios (vías, puentes, zonas comerciales,
industriales, verdes) para aportar al crecimiento de estas zonas.

- Aumento en la exportación de materiales


El 2022 fue un año histórico para las exportaciones de Colombia. Se exportó un total
de US$21.607,7 lo que corresponde a un aumento del 37,8% de exportaciones de
bienes no mineros, con respecto al año anterior, y gran parte de insumos para
construcción además, como las puertas, ventanas y marcos, aumentaron un
+72,4% en ventas, con respecto al 2021.

Lo anterior, benefició el ingreso económico del país y demostró que Colombia es un


mercado con grandes capacidades para la exportación de diversos materiales
diferentes a los productos mineros.

El sector de la construcción es uno de los impulsos que puede llevar a Colombia a


reactivar la economía del país. Se espera que para este 2023, las preventas de
vivienda aumenten, llegando a las 250.000 unidades, un crecimiento del +3,3% en
el inicio de obras nuevas. Además, se espera que este año se regularicen las tasas
de interés y sigan los subsidios para el acceso a viviendas de interés social, como
Mi Casa Ya, que es uno de los impulsores de la compra de vivienda en el país.

ESTUDIOS RECIENTES

20/09/2023
El sector de la construcción en Colombia se enfrenta actualmente a un escenario
desafiante. Factores como el aumento de la inflación, las altas tasas de interés y los
incrementos en los costos de los insumos, entre otros, han impactado la actividad
constructiva, llevando a una desaceleración en el sector, con una disminución en la
demanda de proyectos y una mayor cautela en la inversión. Esta realidad ha
afectado no solo a las empresas constructoras, las inmobiliarias, sino también a
toda la cadena que gira en torno a esta actividad económica, donde naturalmente, el
segmento de producción y comercialización de insumos y materiales también ha
sentido su efecto. Ferreterías, depósitos y tiendas especializadas han visto
disminuidas sus ventas por este motivo.

El Valle del Cauca es uno de los departamentos del país más golpeados por los
cambios en la política de subsidios de vivienda para programas como Mi Casa Ya.
La alerta la hicieron los constructores de la región, quienes temen por una parálisis
del sector. Ya hoy no se tienen planeados lanzamientos ni iniciaciones de proyectos
en la ciudad y su área de influencia, hasta que el Gobierno aclare cómo funcionarán
los subsidios para la vivienda social.

lo que se conoce hasta ahora perjudica al departamento, que entre 2015 y el 2022
gestionó 54.777 subsidios de vivienda que impulsaron la industria. El año pasado se
vendieron 32.000 unidades, cuando hace diez años se comercializaban unas
13.000.

¿Cuál es el problema? El Gobierno cambió la forma de adjudicar los subsidios de Mi


Casa Ya, que permitían que las familias completaran la cuota inicial y tuvieran una
pago mensual menor, por el aporte a la tasa.
Ahora, los interesados deben llenar la encuesta del Sisben y someterse a un
sistema de puntos. “Con ese sistema se imposibilita la construcción en Cali y su
zona de influencia”, afirmó Alexandra Cañas.

Esto porque el Gobierno quiere priorizar la construcción rural y en los municipios


pequeños y, por ello, le otorga más puntos a las poblaciones de categorías 3 en
adelante.

Debido a este cambio, en el momento los subsidios están parados.


“El Valle es el departamento más afectado por esta política porque donde está la
demanda son los municipios de categoría 1, 2 y especial, y los hogares de estos,
interesados en vivienda, no tendrán buena puntuación. Los subsidios serán
menores y será complicado para muchos acceder a una casa”, agregó la ejecutiva.

Pero este no es el único problema que enfrenta el sector. Hoy la entrega de


subsidios tiene dos momentos: una preaprobación, que se da cuando los hogares
inician el proceso y empiezan a pagar la cuota inicial de su casa. Una segunda fase
es a los 24 meses del paso anterior, cuando le entregan la vivienda y se hace el
proceso de escrituración. En ese instante se hace efectivo el subsidio con una
resolución y sale el préstamo bancario.

36 mil unidades de vivienda VIS en el Valle están vendidas, pero aún no se inicia la
construcción.

Cifras
El año pasado en el Valle del Cauca se vendieron 32.249 unidades de vivienda
nueva, de las cuales 27.974 fueron vivienda de interés social – VIS.
El 65% de los hogares que compraron casa nueva con el subsidio, fueron familias
que ganan entre 1 y 2 salarios mínimos. Y el 39% de los compradores en el 2022,
fueron personas provenientes del Pacífico colombiano.

10 mil unidades de vivienda están en oferta en el Valle del Cauca, aún sin vender.

Pero desde el año pasado no hay aprobación de subsidios, lo que significa que los
constructores tienen unidades para escriturar y entregar, pero no han podido
hacerlo, y mientras tanto siguen pagando sus créditos a los bancos.

“Si el subsidio pendiente de estas familias no se otorga, tendrían que buscar cómo
hacer su cierre financiero, es decir mirar si pueden pagar la cuota de la casa sin esa
ayuda, en un momento en que tenemos tasas altas de interés”, dijo Cañas.

Por eso en el país ya se está hablando de un aumento de los desistimientos, es


decir, familias que compraron, pero que al final no pueden reunir o la cuota inicial o
no pueden con el pago mensual y renuncian a hacerse a una vivienda.

Cálculos del gremio indican que en la región hay unas 34.000 viviendas vendidas y
en construcción para entregar entre 2023 y 2024.
Entre tanto, el Gobierno Nacional informó que respetará los subsidios que ya tenían
resolución y los demás deberán someterse al nuevo proceso.

La alerta en el Valle es que de esas 34 mil casas por entregar, no se sabe cuántas
tienen resolución de subsidio y se teme que sea solo el 30 %, es decir, que unos
20.000 hogares podrían estar en riesgo de no poder completar su proceso de
compra.

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“A estas personas, que venían pagando la cuota inicial, les cambiaron las reglas en
el camino. Lo que estamos solicitando es que haya un periodo de transición y no se
cambien estas reglas para los que ya venían en proceso de compra. La nueva
metodología premia lo rural, pero el Gobierno no tiene en cuenta que trabajar en la
ruralidad es complejo, no hay suelo habilitado, no hay servicios, entre otros
problemas”, explicó Alexandra Cañas.

Además, comentaron los constructores que, en esa búsqueda de llegar a zonas


menos favorecidas y no tanto a capitales principales, se olvidan que Cali es
receptora de migrantes, que son favorecidos con los actuales proyectos de vivienda,
además de mucha otra población vulnerable.

A la controversia sobre el futuro del sector se unió el exvicepresidente Germán


Vargas, quien dijo en su columna semanal que “no parece adecuado innovar a estas
alturas con la utilización del Sisbén como instrumento de focalización, pues se
desarticula el proceso de asignación del subsidio, afecta el modelo de preventa y
puede generar cuellos de botella insuperables. Hay alarmas que el Gobierno no
debe desatender. 458 empresas de construcción están en proceso de insolvencia.
La disposición a comprar vivienda ha caído 51 % y los desistimientos de negocios
como proporción de las ventas se ubicaron en 22 %”.

¿Qué ha explicado el Gobierno?


“Los ajustes que se le hicieron a Mi Casa Ya responden a un diagnóstico
desarrollado al programa, a las conclusiones de los diálogos regionales vinculantes
y al trabajo conjunto entre el Gobierno, las comunidades, las constructoras, las cajas
de compensación y las entidades de financiación”, explicó la ministra de Vivienda,
Catalina Velasco, quien agregó que “nuestra meta es que los subsidios beneficien a
los hogares más pobres y vulnerables y que lleguen a todos los municipios del país”.

Lea también: Reforma pensional: estos son los seis puntos claves para entender el
proyecto

La Ministra informó recientemente que a partir de abril se retomarán los


desembolsos de los subsidios para la vivienda de interés social, pero aún no han
salido los decretos que reglamentan los cambios.

Los subsidios se otorgarán a los beneficiarios, de acuerdo con la disponibilidad, el


puntaje de priorización y según el orden de llegada, informó la funcionaria.
La situación en el sector de la construcción sigue sin encontrar una luz al final del
túnel en cuanto a su actividad económica. De acuerdo con los resultados del
Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre de 2023, este segmento de la
economía del país presentó un decrecimiento anual en su indicador de -3,7%.

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dañe), la


contribución negativa que generó la construcción para este segundo trimestre del
año fue de 0,2 puntos porcentuales, siendo la tercera actividad económica con el
mayor decrecimiento del país después de las industrias manufactureras y el
comercio.

Y es que el panorama del sector de la construcción ha sido negativo en este último


tiempo y las comparaciones frente al año pasado en materia de indicadores son de
un contraste significativo, ya que la tasa de crecimiento anual para el segundo
trimestre de 2022 frente al 2021 estuvo en 9,4%. Sector necesita reanimación Ante
este panorama, Henry Amorocho, profesor de Hacienda Pública de la Universidad
del Rosario, expresó que este segmento, particularmente el de vivienda, viene
pidiendo pista desde hace mucho tiempo que necesita reanimación, en especial
cuando se decidió suspender el programa de Mi Casa Ya.

“La Vivienda de Interés Social (VIS) ha quedado estancada y a eso se le suma el


notorio incremento de la tasa de interés, por lo que frena cualquier proceso de
emprendimiento”, resaltó el experto. Agregó que estos factores han incidido en este
último tiempo en los indicadores negativos de un sector tan difícil y necesario de
apoyo como el de la vivienda. El país también enfrenta un declive en las licencias de
construcción.

De acuerdo con el Dane, dichas licencias han bajado un 41,4% hasta el mes de
junio, por lo que solo se han licenciado 1.674.876 metros cuadrados para
construcción. “Este resultado se explica por la reducción de 49,8% en el área
aprobada para vivienda, mientras que hubo un aumento de 6,3% para el área de los
destinos no habitacionales”, expresó Piedad Urdinola, directora del Dañe. Guillermo
Herrera Castaño, presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción
(Camacol), dijo que, si bien el sector de la construcción presentó una caída
agregada del -3,7%, dicha disminución se explica por la dinámica del subsector de
obras civiles que se contrajo un 17,9%.

“Al respecto, ya la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) había advertido


que, salvo por puentes, el resto de los subsectores (túneles, carreteras, pistas de
aterrizaje y ferrocarriles) cayeron en promedio el 39%”, explicó Herrera en diálogo
con ELHERALDO. El panorama para las edificaciones no ha sido negativo. El
dirigente de Camacol sostuvo que el subsector de edificaciones registró un
crecimiento del 3,1%. “Es importante tener en cuenta que este crecimiento se
explica principalmente por las obras que se vienen ejecutando producto de los
buenos niveles de comercialización registrados en 2021 y el primer semestre de
2022”, manifestó el dirigente gremial. Bajan las ventas en Atlántico De acuerdo con
Camacol Atlántico, la venta de viviendas nuevas ha caído en un 62% durante este
año. Según Laura Restrepo, gerente de Camacol Atlántico, entre enero a junio se
vendieron 5.636 viviendas nuevas de las más de 20 mil que se tienen proyectadas
vender para el 2023.

La ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Catalina Velasco, pidió a las empresas


de construcción cobrar los subsidios de Mi Casa Ya que siguen pendientes. Ante
esto el presidente de la Cámara Colombiana de Construcción (Camacol), Guillermo
Herrera, le aseguró a PORTAFOLIO que el proceso, ante la ley, les da un plazo de
hasta 12 meses para cobrarlo, además que no es un trámite rápido de hacer.
“La reactivación económica es tarea de todos. Tenemos 22.923 subsidios de
#MiCasaYa asignados, por un valor de casi $665 mil millones, que las empresas
constructoras no han cobrado. Por favor, agilicen su gestión. Estos recursos
impulsan sus empresas y la economía @petrogustavo”, dijo la ministra de Vivienda
en su red social X.
Al respecto Guillermo Herrera dijo que si bien hay más de 22.000 subsidios que no
se han cobrado, y hay algunos pocos de hace algunos años sin cobrarse, la mayoría
son del año 2023 (18.339), y han sido asignados recientemente.

“La reglamentación vigente da hasta 12 meses después de la asignación para


poderlos legalizar, es decir, cobrarlos. Ese tiempo se da porque para poder solicitar
un desembolso, se necesita la marcación del ‘fresh’, que se reanudó a junio de este
año, además, se necesita escriturar las viviendas, hacer la subrogación de los
créditos, quedar al día en las obligaciones financieras, y luego ahí sí, después de
todos esos trámites, se pueden solicitar los desembolsos de estos subsidios”,
explicó Herrera.

Además, señaló que parte de esos 18.339 subsidios pendientes de este año, más de
5.000 fueron asignados hace apenas unos pocos días, por lo cual no cree “que sea
tan rápido ese proceso, en dos o tres días, ese proceso”.

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