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Tuberculosis: Prevención y Riesgos

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis que afecta principalmente los pulmones y puede ser mortal si no se trata. Se transmite por el aire al toser o estornudar. Existen dos formas principales: la primaria que ocurre poco después de la infección, y la posprimaria que ocurre años después cuando se reactiva la infección latente.

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Tuberculosis: Prevención y Riesgos

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis que afecta principalmente los pulmones y puede ser mortal si no se trata. Se transmite por el aire al toser o estornudar. Existen dos formas principales: la primaria que ocurre poco después de la infección, y la posprimaria que ocurre años después cuando se reactiva la infección latente.

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TUBERCULOSIS

La tuberculosis es una enfermedad infecto-contagiosa, de evolución crónica, prevenible y


curable que es causada por Mycobacterium tuberculosis, afectando mayormente grupos
socialmente vulnerables.
Por lo general, la enfermedad afecta los pulmones, aunque hasta en un tercio de los casos
hay compromiso de otros órganos. La TB por cepas susceptibles a fármacos es curable en
casi todos los casos. Sin tratamiento, la enfermedad puede ser letal en cinco años en 50 a
65% de los casos. Por lo general, la transmisión ocurre mediante la diseminación aérea de
núcleos de gotitas producidas por los pacientes con TB pulmonar infeccioso.
DIFERENCIA ENTRE INFECCIÓN Y ENFERMEDAD TUBERCULOSA
● INFECCIÓN TUBERCULOSA: Periodo en el cual, el Mycobacterium tuberculosis
(bacilo de Koch) entra en contacto por primera vez con una persona sana
(denominándose primoinfección tuberculosa), que desencadena una respuesta de
defensa del sistema inmunológico de la persona.
● ENFERMEDAD TUBERCULOSA: Cuando el sistema inmunológico no controla la
infección o re-infección tuberculosa y los bacilos comienzan a multiplicarse
activamente produciendo lesiones en los órganos afectados, apareciendo signos y
síntomas.
Aproximadamente el 10% de los infectados desarrolla la enfermedad en alguna etapa de la
vida; pero en presencia del VIH el riesgo de progresión de la infección a enfermedad es de
7 a 10% cada año, aumentando más de 100 veces el riesgo de enfermedad.

ETIOLOGÍA
Las micobacterias pertenecen a la familia Mycobacteriaceae y al orden Actinomycetales. De
las especies patógenas que forman parte del complejo de M. tuberculosis, que comprenden
ocho distintos grupos, el agente más importante
M. tuberculosis es una bacteria aerobia fina, no esporógena, bacilar, que mide 0.5 por 3 μm.
Las micobacterias, incluida la cepa mencionada, suelen no captar la tinción de Gram (son
neutras). Sin embargo, una vez teñidos, los bacilos no pueden cambiar de color con el
alcohol ácido; esta propiedad los clasifica como bacilos acidorresistentes. Esa resistencia a
la coloración se debe principalmente a que estos microorganismos tienen en la pared
celular gran cantidad de ácidos micólicos, ácidos grasos de cadena larga y enlaces
cruzados, y otros lípidos. En la pared celular de las micobacterias, los lípidos (p. ej., los
ácidos micólicos) están unidos a los arabinogalactanos y a los peptidoglucanos
subyacentes. Esta estructura es causa de la escasa permeabilidad de la pared celular y, por
tanto, de la ineficacia que muestra la mayor parte de los antibióticos contra este
microorganismo. Otra molécula que forma parte de la pared de las micobacterias, el
lipoarabinomanano, interviene en la patogenia de la interacción agente
patógeno-hospedador y favorece la supervivencia de M. tuberculosis al interior de los
macrófagos.
FORMA DE TRANSMISIÓN

La transmisión es el paso del bacilo de una persona enferma a otra sana, siendo la vía
aérea el mecanismo de transmisión de la tuberculosis (una persona enferma infecta a una
persona sana al hablar, reír, estornudar, cantar y sobretodo al toser) Los factores que
favorecen la transmisión son:
● Concentración de bacilos
● Poca ventilación e iluminación
● Grado de cercanía y el tiempo de permanencia con el enfermo.

DE LA INFECCIÓN A LA ENFERMEDAD
A diferencia de lo que ocurre con el riesgo de adquirir la infección por M. tuberculosis, el
riesgo de enfermar después de infectarse depende sobre todo de factores endógenos,
como las defensas innatas inmunológicas y no inmunológicas y la eficacia funcional de la
inmunidad celular.
La enfermedad clínica que se desarrolla poco después de la infección se clasifica como
tuberculosis primaria y es común en niños en los primeros años de vida y en individuos
inmunodeprimidos. La tuberculosis primaria puede ser grave y diseminada, pero en
términos generales no se asocia con alta contagiosidad. Cuando la infección se adquiere en
etapas avanzadas de la vida, es mayor la probabilidad de que el sistema inmunitario
maduro contenga la infección, al menos de forma temporal. Sin embargo, el bacilo inactivo
puede persistir por años antes de reactivarse y producir tuberculosis secundaria (o
posprimaria) que, a causa de la formación frecuente de cavitación, es más infecciosa que
la enfermedad primaria. En general, se calcula que incluso 10% de las personas infectadas
terminará por mostrar TB activa en algún momento de su vida, y la mitad de ese grupo lo
hará en los primeros 18 meses después de la infección. El riesgo es mucho más elevado en
personas infectadas con VIH. La reinfección de un individuo previamente infectado, que es
común en áreas con altas tasas de TB, también puede favorecer el desarrollo de la
enfermedad.
Otro factor importante que influye en el riesgo de enfermar después de la infección es la
edad. Entre las personas infectadas, la incidencia de la TB es máxima al final de la
adolescencia y comienzos de la edad adulta; las razones de esto no se conocen bien. En
las mujeres se observa una incidencia máxima entre los 25 y 34 años de edad. En este
grupo de edad, la incidencia es mayor en las mujeres que en los varones, pero a edades
más avanzadas, ocurre lo contrario. El riesgo de enfermar puede ser mayor en los ancianos
debido posiblemente al deterioro de la inmunidad y a la coexistencia de otras
enfermedades.
Hay varias enfermedades y procesos que favorecen el desarrollo de una TB activa. En
términos absolutos, el factor de riesgo más importante es sin duda la infección
simultánea por VIH, que suprime la CMI. El riesgo de que una infección latente por M.
tuberculosis se convierta en un proceso activo depende directamente del grado de
inmunodepresión del paciente.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
El cuadro clínico presenta síntomas generales y específicos:

SÍNTOMAS GENERALES

● Hiporexia o anorexia
● Astenia y adinamia
● Pérdida de peso
● Fiebre y diaforesis nocturna
● Malestar general

SÍNTOMAS ESPECÍFICOS

● TOS CON EXPECTORACIÓN POR MÁS DE 15 DÍAS


● Expectoración hemoptoica
● Hemoptisis
● Disnea
● En la extrapulmonar de acuerdo al órgano afectado.

SINTOMÁTICO RESPIRATORIO (SR) es la persona que tiene tos con expectoración por
más de 15 días. La tos es el principal síntoma de la enfermedad, lo que permite clasificar al
paciente como sintomático respiratorio y plantear el diagnóstico de Tuberculosis presuntiva.
La tuberculosis suele dividirse en pulmonar, extrapulmonar o ambas. Según varios factores
vinculados con distintas poblaciones y cepas bacterianas, la TB extrapulmonar puede
ocurrir en 10 a 40% de los pacientes. Más aún, hasta dos tercios de los pacientes
infectados por el VIH y que enferman de TB pueden padecer una enfermedad pulmonar y
extrapulmonar, o sólo extrapulmonar.

TUBERCULOSIS PULMONAR
Las manifestaciones respiratorias son las más frecuentes. De ellas, la tos es el síntoma
más constante; puede ser seca y persistente y prolongarse durante semanas o incluso
meses, pero lo más frecuente es que acabe por ser productiva de tipo mucoide o
mucopurulento. Cuando existen lesiones inflamatorias laríngeas o traqueobronquiales, la tos
se acompaña de dolor torácico impreciso que se refiere como opresión o tensión. La
expectoración hemoptoica y la hemoptisis franca son síntomas sugestivos de TBC.
La hemoptisis copiosa, aun en presencia de lesiones destructivas graves, no es muy
habitual. Ello se debe a que en dichas lesiones tienen lugar fenómenos trombóticos
vasculares, previos a la necrosis tisular. La disnea aparece básicamente en las fases
avanzadas de la enfermedad o cuando existe derrame pleural o pericárdico
importante. La semiología respiratoria es poco expresiva; es habitual la disociación entre
la pobreza de los signos y la gravedad de las lesiones radiográficas. Clásicamente se
describen dos formas de TBC pulmonar: primaria y posprimaria o del adulto.

TUBERCULOSIS PRIMARIA
La tuberculosis pulmonar primaria se presenta poco después de la infección inicial por
bacilos de TB. Puede ser asintomática o tener en sus inicios fiebre y a veces dolor
pleurítico. En áreas con altas tasas de transmisión de TB, esta forma de enfermedad a
menudo se observa en niños. Como la mayor parte del aire inspirado se distribuye en las
zonas media e inferior de los pulmones, estas áreas pulmonares a menudo se afectan con
TB primaria.
También es una forma habitual en los enfermos infectados por el HIV. En la mayoría de los
casos pasa inadvertida y sólo es detectada por la positividad de la tuberculina. Sin embargo,
en una proporción variable de enfermos, según lo masivo de la infección y del estado
inmunitario, se presentan manifestaciones clínicoradiológicas de la infección primaria.
En esta forma clínica a menudo no se consigue el diagnóstico bacteriológico; la radiografía
y la prueba de la tuberculina positiva son las claves para identificarla. En ocasiones, y en
coincidencia con la primoinfección, puede aparecer un eritema nudoso.

TUBERCULOSIS POSPRIMARIA O DEL ADULTO


También conocida como tuberculosis secundaria o por reactivación y probablemente el
término más preciso sea tuberculosis del adulto porque puede ser consecuencia de la
reactivación endógena de una infección latente distal o de otra reciente (infección primaria,
o reinfección). Por lo común está localizada en los segmentos apical y posterior de los
lóbulos superiores, en donde la presión media de oxígeno que es sustancialmente mayor
(en comparación con la de zonas más bajas) facilita la proliferación de micobacterias. Muy a
menudo hay afectación de los segmentos superiores de los lóbulos inferiores. El grado de
afectación parenquimatosa varía mucho, desde pequeños infiltrados hasta un proceso
cavitario extenso.

En las primeras fases evolutivas de la enfermedad, las manifestaciones clínicas


suelen ser inespecíficas e insidiosas; consisten sobre todo en fiebre y sudores
nocturnos por la desaparición de la misma, pérdida de peso, anorexia, malestar
general y debilidad. Sin embargo, incluso en 90% de los casos, al final surge tos, que
en el comienzo no es productiva y se circunscribe a la mañana, y más tarde se
acompaña de la expulsión de esputo purulento a veces con estrías sanguinolentas.
En 20 a 30% de los enfermos se presenta hemoptisis y si es masiva, puede ser
consecuencia de la erosión de un vaso sanguíneo en la pared de una cavitación. En
ocasiones, se desarrolla hemoptisis por la rotura de un vaso dilatado en una
cavitación (aneurisma de Rasmussen) o por la formación de un aspergiloma en una
cavitación antigua. En los pacientes con lesiones parenquimatosas subpleurales o
enfermedad pleural a veces existe dolor torácico pleurítico. Las formas extensas de la
enfermedad pueden producir disnea y, en ocasiones, síndrome de insuficiencia
respiratoria aguda del adulto (ARDS, adult respiratory distress syndrome). Los signos
físicos son poco útiles en la TB pulmonar. Muchos pacientes no tienen cambios
detectables en la exploración del tórax; en otros se oyen estertores inspiratorios en
las zonas afectadas, especialmente después de toser. En ocasiones pueden oírse
roncus originados por la obstrucción parcial de los bronquios, y el clásico soplo
anfórico en las zonas con cavidades grandes. Entre los síntomas generales están la
fiebre en 80% de los casos, a menudo ligera e intermitente, y la consunción. Sin
embargo, la ausencia de fiebre no excluye TB. En algunos casos se desarrollan
palidez e hipocratismo digital. Las manifestaciones hematológicas más comunes son
anemia poco intensa, leucocitosis y trombocitosis, con mínimo incremento de la
velocidad de eritrosedimentación, del valor de proteína C reactiva o de ambos
elementos. Ninguna de las manifestaciones anteriores es compatible ni
suficientemente precisa para fines diagnósticos. También se ha descrito hiponatremia
debida al síndrome de secreción inapropiada de hormona antidiurética.

Pleuritis tuberculosa
Es una complicación frecuente de la TBC primaria en niños mayores, adolescentes y
adultos jóvenes, aunque puede presentarse a cualquier edad. Suele deberse a la progresión
directa de un foco tuberculoso subpleural, pero también puede ser secundaria a una
siembra hematógena, lo que explica las pleuresías contralaterales al complejo primario y las
bilaterales. La pleuritis tuberculosa puede presentarse de forma muy aguda, con dolor en
punta de costado intenso, disnea y fiebre. Pero en general tiene un comienzo más
solapado, con un síndrome tóxico, febrícula y dolor pleurítico. Aunque en ocasiones el
derrame es masivo, lo habitual es que ocupe un tercio del hemitórax. El líquido amarillento
con predominio de linfocitos es la norma y la ADA está casi siempre por encima de 45 U/L.
El diagnóstico se establece casi siempre mediante el hallazgo de granulomas caseificantes
en la biopsia pleural, y en la mitad de los casos por el cultivo del líquido y/o de la biopsia
pleural. La evolución tras el tratamiento es habitualmente buena; en un pequeño porcentaje
de casos pueden quedar secuelas importantes (paquipleuritis).
Tuberculosis ganglionar
Actualmente es la forma más frecuente de TBC extratorácica. La mayoría de las adenitis
tuberculosas son una manifestación posprimaria de la infección por M. tuberculosis, ya sea
por diseminación linfática o hematógena. En los pacientes infectados por el HIV es
relativamente frecuente. El cuadro clínico es bastante anodino y consiste en el hallazgo de
una o varias adenopatías, casi siempre laterocervicales, pero que pueden localizarse en
cualquier territorio ganglionar. La biopsia permite alcanzar el diagnóstico en los pacientes
HIV negativos, y en los positivos es frecuente obtenerlo mediante el examen bacteriológico.
La evolución con el tratamiento es en general favorable, si bien en algunos casos ha de
recurrirse a la exéresis quirúrgica.

Tuberculosis miliar
Es una de las manifestaciones más graves de la TBC, que a veces sólo se diagnostica en la
autopsia. Se presenta a cualquier edad, aunque es más frecuente en los jóvenes y
pacientes HIV positivos. Se produce como consecuencia de la erosión de un foco
tuberculoso de un vaso sanguíneo y su posterior diseminación por todo el organismo en
forma de pequeños gránulos (granulia miliar). El cuadro clínico es variable, el síntoma más
frecuente es la fiebre; de hecho, la TBC miliar debe tenerse siempre presente en el
síndrome de «fiebre de origen desconocido». Otros síntomas son disnea, tos y afección del
estado general. La diseminación puede expresarse clínicamente sólo en los pulmones o
sólo en las meninges, pero es frecuente que las manifestaciones aparezcan en ambos
sitios. Para el diagnóstico es muy útil el patrón radiológico (fig. 256-4), pero debe intentarse
la búsqueda del bacilo en muestras respiratorias de esputo, broncoaspirado, lavado
broncoalveolar, sangre o líquido cefalorraquídeo (LCR). El estudio histológico y
microbiológico de biopsias (pulmón, hígado, médula ósea) puede constituir la clave
diagnóstica. La prueba de la tuberculina suele ser negativa en más de la mitad de los casos.
En general, el pronóstico es favorable si se instaura el tratamiento adecuado.

DIAGNÓSTICO
Lo esencial para diagnosticar la tuberculosis es mantener siempre un alto índice de
sospecha sobre esta enfermedad. El diagnóstico no es difícil en los pacientes de alto riesgo,
que presentan síntomas típicos y una radiografía torácica típica que muestra infiltrados en
un lóbulo superior con cavidades. En cambio, el proceso puede pasar inadvertido en un
anciano que habita en un asilo, o en un adolescente que presenta un infiltrado focal.
Muchas veces el diagnóstico se sospecha cuando se encuentra una radiografía de tórax
anormal en un paciente que se está valorando a causa de síntomas respiratorios. Si no hay
algún otro proceso o complicación que favorezca la inmunodepresión, en la radiografía de
tórax pueden encontrarse los signos característicos: infiltrados y cavitación de los lóbulos
superiores. Cuanto más tiempo transcurre entre el comienzo de los síntomas y el
diagnóstico, más probable es el signo de enfermedad cavitaria. En cambio, los pacientes
inmunodeprimidos, como los infectados por el VIH, pueden tener signos “atípicos” en la
radiografía de tórax,por ejemplo, infiltrados en los campos inferiores sin formación de
cavidades.
MÉTODOS BACTERIOLÓGICOS
1. BACILOSCOPIA
La baciloscopia del esputo o flema es el método de diagnóstico más fácil y accesible.
Permite identificar las fuentes de transmisión de la tuberculosis. Se realiza el examen
microscópico directo de una muestra de expectoración que ha sido extendida sobre un
portaobjetos y teñida mediante la técnica de Ziehl-Nielsen, en la que se observan bacilos
ácido alcohol resistentes (BAAR)
REPORTE DE RESULTADOS DE LA BACILOSCOPIA

RESULTADO NÚMERO DE BAAR EN LOS CAMPOS


OBSERVADOS

NEGATIVO No se observan BAAR en el extendido


(mínimo 300 campos microscópicos)

1 a 9 BAAR Bacilos contables en el extendido. Se


considera resultado positivo

POSITIVO (+) 10 a 99 BAAR en 100 campos


microscópicos observados

POSITIVO (++) 1 a 10 BAAR por campo en 50 campos


microscópicos observados

POSITIVO (+++) Más de 10 BAAR por campo en 20 campos


microscópicos observados.

INDICACIONES PARA LA OBTENCIÓN DE LA MUESTRA DE ESPUTO


A todo sintomático respiratorio se le debe realizar dos baciloscopias con muestras
representativas de expectoración, de acuerdo a las siguientes indicaciones:

MUESTRA INDICACIONES

PRIMERA Se obtiene al momento en que el personal


de salud identifica al SR.
Una vez recibida la muestra, se entrega el
segundo envase

SEGUNDA El paciente recolecta la muestra al día


siguiente, en ayunas (segundo envase) y la
lleva al establecimiento de salud

En todo paciente con sospecha de tuberculosis cuya baciloscopia seriada es negativa, debe
cumplirse con el flujograma del sintomático respiratorio.

En caso de que una muestra resulte positiva el laboratorio debe comunicar inmediatamente
al personal de salud encargado del paciente.
Si la primera baciloscopia es positiva y el paciente no acude a su segunda cita, se debe
proceder a la búsqueda para priorizar el inicio de tratamiento sin dejar de obtener la
segunda muestra.
2. CULTIVO
El cultivo es el método con mayor sensibilidad para el diagnóstico y seguimiento del
tratamiento de la tuberculosis. Se realiza en medios sólidos a base de huevo: Ogawa,
Lowestein Jensen y en medios líquidos: Middlebrook.

REPORTE DE RESULTADO DE CULTIVO

Indicaciones de cultivo:
● Paciente con resultado de baciloscopía de 1 a 9 BAAR en una sola lámina de las
dos muestras examinadas.
● Sintomático Respiratorio con una baciloscopía seriada negativa, tratado con
antibióticos (no quinolonas) y sin mejoría clínica.
● Diagnóstico de TB a niños menores y mayores de 5 años, obtener la muestra
mediante aspirado gástrico para su diagnóstico.
● TB presuntiva Extrapulmonar
● Para dar condición de egreso de curado en todo caso de TB sensible al 4º (si se
prolongó la fase intensiva deberá contar con cultivo negativo al 5º mes de
tratamiento).
● En el seguimiento de tratamiento TB-RR, TB-MDR y TB-XDR.
● No conversión bacteriológica al 2º mes de tratamiento supervisado.
● Presencia de un control bacteriológico positivo a partir del 3º mes de tratamiento
supervisado.
3. BIOLOGÍA MOLECULAR
GeneXpert MTB/RIF
La prueba GeneXpert MTB/RIF es una Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) en
tiempo real completamente automatizada en un cartucho que puede detectar
Mycobacterium tuberculosis (MTB) y resistencia a Rifampicina (RR), en menos de 2 horas
Indicaciones de GeneXpert MTB/RIF:
● Casos de TB bacteriológicamente confirmados con baciloscopía.
● Casos de TB BK (-) con signos y síntomas sugestivos de TB.
● Tuberculosis presuntiva en personas privadas de libertad (PPL). ¥ Tuberculosis
presuntiva en personas con VIH/Sida.
● Casos de tuberculosis con antecedentes de tratamiento: recaída, fracaso y pérdida
en el seguimiento en su último resultado de tratamiento.
● Tuberculosis presuntiva en el Personal de salud.
● Contactos TB MDR/RR.
● Diagnóstico de TB a niños menores y mayores de 5 años. Las muestras que deben
enviarse para este método son: - Esputo. - Muestras de tejidos (Biopsias). - Líquido
cefalorraquídeo.
NO ENVIAR MUESTRAS DE ORINA, SANGRE, HECES FECALES, LÍQUIDO PLEURAL
O LÍQUIDO PERITONEAL.

4. ESTUDIOS IMAGENOLÓGICOS
★ Radiografía Siendo la radiografía de tórax una técnica sensible, cabe recalcar que
es bastante inespecífica ya que la TB no tiene ninguna imagen radiológica
patognomónica 8. Aunque se encuentre imágenes radiológicas compatibles con TB,
siempre deben solicitarse los estudios bacteriológicos que la comprueben.
★ Tomografía computarizada de tórax o de otros órganos y ecografías. Estudios
que aportan al diagnóstico tanto de tuberculosis pulmonar como de tuberculosis
extrapulmonar. Sin embargo, si bien son sensibles no son específicos y también
deben complementarse con estudios bacteriológicos.
5. ESTUDIO ANATOMOPATOLÓGICO
★ En algunas formas de la enfermedad, especialmente en la extrapulmonar, el
diagnóstico se basa en la demostración de granulomas caseificantes, con células de
Langhans que son bastante sugerentes de Tuberculosis. Sin embargo, se debe tener
presente que otras enfermedades pueden producir granulomas similares
especialmente las micobacteriosis y algunas micosis, patologías que pueden
presentarse con un cuadro clínico y radiológico parecidos a los de la Tuberculosis.
Siempre que se sospeche una Tuberculosis, se debe enviar una parte de la biopsia
al laboratorio (en solución fisiológica) para efectuar el cultivo y la otra parte a estudio
anatomopatológico. Es también un método sensible pero inespecífico, se puede
solicitar cuando exista disponibilidad.
TRATAMIENTO
El tratamiento de la tuberculosis se fundamenta en bases bacteriológicas, farmacológicas y
operacionales, debiendo ser:
★ Asociado, utilizando un mínimo de cuatro medicamentos antituberculosos para
evitar la selección de cepas bacterianas resistentes.
★ Prolongado, durante un mínimo de 6 meses para lograr eliminar a todas las
poblaciones bacilares en sus diferentes fases de crecimiento metabólico.
★ En una sola toma, porque la acción terapéutica es mayor cuando los medicamentos
son administrados en forma conjunta, la ingesta debe estar separada de los
alimentos.
★ Supervisado, para garantizar la toma y cumplimiento del tratamiento hasta la
finalización y su condición de curado.
★ Controlado, con baciloscopías mensuales a partir del 2º mes de tratamiento y
cultivo al 4º o 5º mes de tratamiento (en caso de prolongación de la fase intensiva).
★ En dosis kilogramo peso/día y de acuerdo a la forma de presentación de los
medicamentos, para evitar sobre o sub dosificación. Se debe ajustar la dosis de
acuerdo a kilo/peso en los controles mensuales.
Es importante que el personal de salud asegure:
★ La adherencia del paciente al tratamiento y controlar su evolución, incluyendo la
prevención y tratamiento de los efectos adversos secundarios que pueden
presentarse.
★ La toma de los medicamentos sea estrictamente supervisada en ambas fases y en
casos muy excepcionales por otras personas capacitadas.
★ El tratamiento ambulatorio (en el Establecimiento de Salud), salvo en casos
excepcionales que requieran hospitalización.
MEDICAMENTOS ANTITUBERCULOSOS
Los medicamentos de primera línea, son la base del tratamiento de los casos de
tuberculosis sensible.
SEGUIMIENTO DEL PACIENTE CON TRATAMIENTO PARA TUBERCULOSIS
SENSIBLE.
Para el tratamiento y seguimiento adecuado del paciente, el personal de salud y las
personas capacitadas de la comunidad de los diferentes niveles de atención en salud
deben:
★ Motivar y facilitar al paciente información completa sobre su enfermedad e insistir en
la importancia del cumplimiento estricto del tratamiento y el control de los contactos.
★ Supervisar la administración diaria de lunes a sábado y en una sola toma del
tratamiento durante el tiempo establecido para lograr la curación.
★ Brindar atención integral (Prueba rápida para VIH y Glucemia) y cumplir lo
establecido en la normativa.
★ En casos de TB Pulmonar realizar el seguimiento bacteriológico a partir del segundo
mes con baciloscopía mensual y cultivo de 4º (si se prolonga la fase intensiva
deberá contar con cultivo en el 5º mes de tratamiento). Las baciloscopías de 2º y
último mes de tratamiento (6º o 7º) deben solicitarse con 3 días de anticipación para
tener resultados en forma oportuna destinados al cambio de fase y al alta de
tratamiento.
★ Los enfermos con Tuberculosis Extrapulmonar deben ser evaluados desde el punto
de vista clínico y no requieren baciloscopía.
★ Los casos de Tuberculosis en población de mayor riesgo como: Personas Privadas
de Libertad, Personas que Viven con VIH, que fueron diagnosticados a través de
GeneXpert MTB/RIF, tendrán seguimiento bacteriológico mediante baciloscopía y
cultivo.
CONDUCTAS EN PRESENCIA DE BACILOSCOPÍAS DE CONTROL POSITIVAS
DURANTE EL TRATAMIENTO

BACILOSCOPIA POSITIVA CONDUCTA

● Prolongar la fase intensiva un mes más (total 78


dosis).
● La muestra positiva se envía a cultivo y prueba de
sensibilidad y resistencia.
● Revisar si el paciente cuenta con prueba de
glucemia. En caso de no contar con la misma
AL FINAL DEL SEGUNDO MES realizarla.
● Buscar otros factores que influyen en la no
conversión: VIH. Alcoholismo, tratamiento
irregular, etc.
● Verificar en la tarjeta de tratamiento si se
administró las 52 dosis.

●En pacientes que se prolongó la fase intensiva,


solicitar cultivo y estar pendientes del resultado
de la prueba de sensibilidad y resistencia.
● Pasar a la fase de continuación.
……………………………………………………………………..
● En pacientes que presentan por primera vez
baciloscopía positiva, enviar la misma muestra a
AL FINAL DEL TERCER MES cultivo y prueba de sensibilidad y resistencia.
● Revisar si el paciente cuenta con prueba de
glucemia. En caso de no contar con la misma
realizarla.
● Buscar otros factores que influyen en la no
conversión: VIH. Alcoholismo, tratamiento
irregular, etc.
● Verificar en la tarjeta de tratamiento si se
administró las 78 dosis.
● Seguir con la fase de continuación.

●Solicitar cultivo y estar pendientes del resultado


de la prueba de sensibilidad y resistencia.
● Seguir la fase de continuación.
……………………………………………………………………..
● En pacientes que presentan por primera vez
baciloscopía positiva, enviar la misma muestra a
cultivo y prueba de sensibilidad y resistencia.
● Revisar si el paciente cuenta con prueba de
AL FINAL DEL CUARTO MES glucemia. En caso de no contar con la misma
realizarla.
● Buscar otros factores que influyen en la no
conversión: VIH. Alcoholismo, tratamiento
irregular, etc.
● Verificar en la tarjeta de tratamiento si se
administró las 104 dosis.
● Seguir con la fase de continuación.

●Si ya presento baciloscopía positiva en anteriores


meses, verificar el resultado de cultivo y de
prueba de sensibilidad y resistencia.
● Enviar la muestra para realizar exámen por
GeneXpert MTB/RIF.
● Si el resultado es TB-RR iniciar tratamiento de
segunda línea y el caso debe ser de conocimiento
del Comité departamental TB-DR.
● Solicitar cultivo y prueba de sensibilidad y
resistencia de la misma muestra.
● Para fines de notificación el paciente debe ser
clasificado y registrado como fracaso.
● Si presenta baciloscopía positiva por primera vez:
AL FINAL DEL QUINTO MES Enviar la muestra para realizar exámen por
GeneXpert MTB/RIF.
● Si el resultado es TB-RR iniciar tratamiento de
segunda línea y el caso debe ser de conocimiento
del Comité departamental TB-DR.
● Solicitar cultivo y prueba de sensibilidad y
resistencia de la misma muestra.
● Para fines de notificación el paciente debe ser
clasificado y registrado como fracaso.
……………………………………………………………………..
● Si el resultado de GeneXpert MTB/RIF muestra
sensibilidad a rifampicina, iniciar nuevamente
tratamiento para TB Sensible con DOT estricto y
el caso debe ser considerado por el Comité
departamental TB-DR.
● Solicitar cultivo y prueba de sensibilidad y
resistencia.
● Para fines de notificación el paciente debe ser
clasificado y registrado como fracaso.
SITUACIONES ESPECIALES EN EL TRATAMIENTO DE LA TUBERCULOSIS
PREVENCIÓN DE LA TUBERCULOSIS Y QUIMIOPROFILAXIS
En tuberculosis se debe realizar prevención primaria cuya descripción se encuentra descrita
en el párrafo de Promoción de la Salud y la prevención secundaria que se desarrollada a
continuación: La mejor forma de prevenir la tuberculosis es cortando la cadena de
transmisión a través del diagnóstico precoz de los casos contagiosos y el tratamiento
oportuno, estrictamente supervisado hasta certificar su curación.}
Otras medidas de prevención son:
★ VACUNACIÓN CON BCG (BACILO CALMETTE - GUÉRIN) La vacunación BCG
es obligatoria en Bolivia. Esta vacuna protege a las niñas(os) de las formas agudas y
graves de la tuberculosis miliar y meníngea 5, además que previene la muerte por
estas causas. El Programa Nacional de Inmunizaciones (PAI), es el que asume la
gestión y evaluación de la aplicación de la BCG. La vacuna BCG se administra en
recién nacidos y menores de 1 año en todos los Establecimientos de Primer,
Segundo y Tercer Nivel.
★ QUIMIOPROFILAXIS O TERAPIA PREVENTIVA Consiste en la administración de
Isoniacida a personas con riesgo de desarrollar la enfermedad tuberculosa. Está
destinada principalmente a los menores de 5 años contactos íntimos de casos de
Tuberculosis Pulmonar, pero no de forma exclusiva.
La finalidad de la quimioprofilaxis es evitar la infección en aquellos que no
están infectados y disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad
tuberculosa en los que ya están infectados.
Se debe administrar quimioprofilaxis en condiciones de Programa en las siguientes
situaciones, previo descarte de Tuberculosis activa:

Quienes no deben recibir quimioprofilaxis con Isoniacida.


● Portadores de Tuberculosis activa (monoterapia)
● Pacientes con antecedentes de daño hepático secundario a Isoniacida.
● Contacto de caso índice de TB-DR (TB-MDR, TB-RR, TB-XDR y TB
resistente a Isoniacida).
CONTROL DE CONTACTOS
El control de contactos es la detección activa de casos, entre los grupos de poblaciones en
riesgo de enfermar por tuberculosis. Debe realizarse en:
● Contactos estrechos de casos de Tuberculosis Pulmonar (que son los que pasan por
lo menos seis horas diarias en estrecha relación con el enfermo).
● Es importante realizar el control de contactos
desde el momento de la detección del caso Pulmonar y
Extrapulmonar.
La conducta a seguir para un adecuado control de contactos es:
● Registrar a todos los contactos de la fuente de infección en la ficha de tratamiento.
● Verificar el registro de contactos y brindar consejería durante la visita domiciliaria.
● Valoración clínica a los contactos registrados.
● Solicitar baciloscopía seriada de esputo a todo contacto que presenta tos con o sin
expectoración (Ver flujograma del SR).

MEDIDAS DE PROTECCIÓN
El personal de Salud recomendará en los pacientes y sus familiares las siguientes medidas
de protección:
● Taparse la boca al toser, no escupir en el suelo; hacerlo en pañuelo desechable o
papel higiénico, desechar en una bolsa de plástico cerrada o quemar.
● Ventilar y mantener limpia la vivienda, permitiendo que ingrese la luz del sol.
● Mantener buenas condiciones higiénicas familiares.
● Procurar consumir lácteos, verduras, frutas, carnes, cereales y leguminosas.
● Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y drogas.

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