Perfil de los niños de 45 días a 1 año
De 4 a 8 meses:
En lo socio-emocional
Estadio pre-objetal: Las sensaciones interoceptivas y las propioceptivas provocan
placer y displacer, el bebe no las individualiza, las vive como totalidades.
Estadio objeto-precursor: sonrisa social. El bebe sonríe frente a cualquier rostro y deja
de hacerlo al no verlo.
Función de sostén: se realiza sostén de pecho para la alimentación, contacto afectivo
que contiene y sostiene al bebe. También está el sostén de brazo para el contacto
corporal, predomina al dar y recibir, contención por parte del adulto. Apoyo y abrazo.
• Inicia la socialización emitiendo sonidos, tosiendo o moviendo la lengua.
• Se sonríe más abiertamente.
• "Vocaliza" sus estados de indecisión y protesta.
• Se interesa y puede sonreír al ver su imagen en el espejo.
• Responde y disfruta las caricias.
• Responde y reconoce los estados de ánimo de su madre.
A los seis meses
Las rutinas del bebé ya se establecieron y la familia se acostumbró a sus ritmos.
• Prefiere jugar con personas.
• Balbucea y se vuelve activo cuando oye sonidos que le alteren.
• Balbucea más intensamente en respuesta a voces femeninas.
• "Chilla ante la excitación, se ríe con el "estomago".
• Trata de imitar expresiones faciales.
• Se voltea cuando oye su nombre.
A los siete meses
• Muestra deseos de ser incluido en interacción social.
• Se emociona ante el juego.
• Comienza a demostrar el buen humor ante lo que le gusta y la molestia ante lo
que no.
• Se resiste ante las presiones de hacer algo que no quiere.
• Puede asustarse ante extraños.
• Está aprendiendo el significado del "no" por el tono de voz.
En lo motor
Se aleja gradualmente de los reflejos arcaicos
Postura: Cabeza, brazos y piernas en plano medio. Desaparece la flexión de los
miembros. Puede sentarse en trípode con apoyo. Entrecruza manos y piernas, sostiene
la cabeza firme (6 meses).
Prensión: Hay manipulación, puede tocar objetos. Prensión rudimentaria en rastrillo.
Comienza a independizarse el pulgar
Conductas típicas: Explora sus rodillas. Intenta aproximar los objetos que halla a su
alcance.
• Ahora puede enfocar su vista a diferentes direcciones.
• Toma los objetos colgantes y se los lleva a la boca.
• Se queda mirando el lugar donde cae un objeto.
• Muestra interés en olores diferentes.
• Juega con inmenso disfrute en el baño.
• Levanta su cabeza cuando está en la bañera.
A los cinco meses
• Agarra más firmemente, levanta su mano cuando hay un objeto próximo a este.
• Alcanza el objeto tanto con una como con las dos manos.
• Imita sonidos y movimientos deliberadamente.
• Toma los objetos colgantes y se los lleva a la boca.
A los seis meses
• Extiende la mano para alcanzar un juguete que se le ha caído.
• Murmulla, se arrulla o deja de llorar en respuesta a la música.
• Le gusta jugar con la comida.
• Desarrolla preferencias muy fuertes de gusto.
• Utiliza un juguete para alcanzar otro.
A los siete meses
• Alcanza a agarrar un juguete con una mano.
• Manipula, golpea y se lleva los objetos a la boca.
• Juega vigorosamente con juguetes que emiten sonidos como campanas o
sonajeros.
• Agarra o manipula una taza o una cuchara jugando.
• Explora su cuerpo con su boca y manos.
En el lenguaje
El bebe está en la etapa de lalación. Presta más atención en cómo le hablan y va
percibiendo como pronuncian las palabras en su entorno. Le gusta mucho escuchar
frases sencillas, pero con tono exagerado y mucha inflexión de voz.
Comienzan a comprender el significado del “no” y “si”.
Las emisiones orales: gorjeos y balbuceos en estos meses el bebe logra articular
fonemas repetidos y abiertos.
En lo físico
• Se extiende sobre el estómago con las piernas extendidas.
• Logra dar vueltas sobre su cuerpo.
• Realiza movimientos "natatorios" y se mueve en la cuna.
• Voltea su cabeza en todas las direcciones cuando esta acostado.
• Utiliza sus manos con mayor agilidad y variedad.
• Hay intervalos predecibles entre la comida y los movimientos del intestino.
• Duerme de diez a doce horas en la noche.
A los cinco meses es capaz de:
• Levantar la cabeza y hombros correctamente sobre la espalda.
• Llevarse los pies a la boca y se chupa los dedos.
• Darse vuelta para quedar sobre la espalda.
• Desplazarse balanceándose, meciéndose o girando sobre la espalda, lo hace
pateando sobre una superficie plana.
• Cuando se le sienta, la cabeza está firmemente balanceada y la mantiene
constantemente erguida.
• Sostener el biberón con una o las dos manos
A los seis meses es capaz de:
• Voltearse y gira en todas las direcciones.
• Tener equilibrio cuando está sentado; puede inclinarse hacia delante y hacia
atrás.
• Girar su cabeza libremente.
• Si se le sienta en una silla se "bambolea".
• Se prepara para gatear.
• Inicia el palmoteo
A los siete meses es capaz de:
• Levantarse sobre manos y rodillas. Va adquiriendo posición de gateo.
• Arrastrarse con un objeto en la mano; usualmente va hacia delante.
• Tendera a gatear.
• Equilibrar bien la cabeza.
• Sentarse solo firmemente durante algunos segundos
En lo intelectual
• Tiene lapsos de memoria de cinco a siete segundos.
• Sonríe y vocaliza más a una persona que a una imagen.
• Reconoce a su madre y a veces se incomoda con extraños.
• Se da cuenta de cualquier situación extraña.
• Descubre la relación causa−efecto.
A los cinco meses
• Permanece alerta durante dos horas continuas
• Busca visualmente objetos que se mueven con rapidez
• Se inclina para mirar un objeto que se ha caído
• Reconoce objetos familiares
• Tiene un modelo mental de los rostros humanos
A los seis meses
• Es capaz de alcanzar algo sin "tropezar".
• Sus ojos dirigen ahora sus manos para alcanzar algo.
• Puede comparar dos objetos.
• Cambia de estados de ánimo abruptamente.
• Puede emitir más consonantes (f,t,v,s,z). Varía el volumen, el tono y la
proporción en las emociones.
A los siete meses
• Su atención es más fija; hay gran interés por los detalles.
• Comienza a aprender las implicaciones de actos familiares.
• Puede asociar el retrato de un bebe con el mismo y dar un sonido apropiado.
• Trata de imitar sonidos o serie de sonidos.
• Pueden decir "papá" o" mamá" sin significado.
De 8 a 12 meses:
En lo socio-emocional
Cuando no quiere algo se hace entender reaccionando con el cuerpo. Sus reacciones
dejan de ser al azar y pasan a ser más intencionadas, deje practicar sus juegos y
movimientos una y otra vez.
Puede anticipar las acciones, se concentra en los objetos aunque su atención sigue
siendo corta y se distrae fácilmente.
Desarrolla la angustia de los 8 meses. El bebe se angustia frente a la ausencia de la
madre pasa a ser objeto de la libido y establecerá con ella una fuerte dependencia.
Aparece el negativismo, el “no” es la primera palabra que usa el niño con contenido
social, es una respuesta frente a los límites.
• Grita para llamar la atención.
• Mantiene interés en jugar.
• Puede decir adiós con la mano.
• Empuja o rechaza algo que no quiere.
A los nueve meses
• Vive ansioso de ser aprobado.
• Inicia el juego.
• Escoge un juguete para jugar.
• Puede ser sensible hacia otros niños; llora si ellos lloran.
• Imita los sonidos de la lengua.
• Quiere jugar cerca de su madre.
A los diez meses
• Busca ser acompañado y recibir atención.
• Aumenta la conciencia de si mismo, de la aprobación o desaprobación social.
• Imita gestos, expresiones sociales y sonidos.
• Muestra preferencias por uno o varios juguetes.
• Muestra miedo a lugares extraños.
A los once meses
• Imita movimientos de adultos.
• No siempre coopera.
• Muestra culpa en cosas que hace mal.
• Aumenta la dependencia hacia su madre.
Al año de vida
• Expresa muchas emociones y las distingue en otros.
• Manifiesta cariño hacia las personas y juguetes favoritos.
• Demuestra un gran interés por lo que hacen los adultos.
• Puede negarse a comer nuevos alimentos o a ser alimentado por su madre.
• Todavía le asustan los lugares y personas extrañas.
En lo motor
Postura: Rota su posición. Vuelve la cabeza hacia un lado y hacia el otro. Repta, gatea,
alternando los brazos y empujando las piernas simétricamente. A los 8 meses
comienza a gatear buscando juguetes que quedaron lejos. Al principio gatea y se da
vuelta para fijarse si el adulto sigue ahí. Estos son los primeros logros hacia la
independencia.
Permanece sentado sin apoyo (alrededor de los 6 meses), al principio usa sus manos
para apoyarse y más adelante lo logra sin este apoyo. Esto le permite ampliar sus
juegos y adquirir cada día mayor estabilidad.
Se desplaza sentado, se mantiene de pie, sostiene parte de su peso sobre sus pies
(comienza a pararse, sostenido) da pasitos
Pasa del gateo a arrodillarse. Arrodillado puede ponerse de pie con ayuda. Se extiende
estando sentado y luego vuelve a sentarse, comienza a caminar sin sostén.
En este periodo la movilidad es lo que más aumenta, esto puede retrasar un poco el
desarrollo del lenguaje ya que la atención está puesta
• Observa las manos en diferentes posiciones, sosteniendo y dejando caer
objetos.
• Puede asir una cuerda.
• Saborea las cosas.
Prensión y manipulación: Prensión por barrido. Los objetos pueden pasar de una mano
a otra. Intenta comer y beber sin ayuda. Puede señalar con el índice. Pasa objetos de
un lado al otro del cuerpo. Es capaz de asir y soltar objetos en forma intencional.
Intenta comer solo y agarrar la cuchara.
• Comienza a desarrollar la capacidad de agarrar las cosas con el índice y el
pulgar a manera de pinza.
• Aplaude y agita sus manos.
Conductas típicas: Explora su cuerpo, descubre sus pies. Arroja objetos. Flexiona y
extiende las piernas. Mejora la coordinación viso-motora.
Los sentidos: La audición progresa, localizando sonidos por encima y debajo de su
cabeza. Continúa relacionando los sonidos con los objetos. Todavía no puede escuchar
una indicación y al mismo tiempo realizar una actividad.
La visión madura, es capaz de seguir un objeto de un lado a otro.
Desaparece la succión refleja. El niño tiene una participación activa y comienza a
desplazarse con mayor rapidez. Todo es de su interés, toca y agarra todo lo que está a
su alcance. Aprende a treparse. Su atención sigue siendo corta, pero ya es capaz de de
mirar un objeto y escuchar al mismo tiempo. Imita gestos, expresa sus emociones
Puede escuchar el sonido que proviene de cualquier lugar, gira la cabeza si oye un
ruido.
Empieza a diferenciar los colores. Escoge objetos iguales, pero de distinto colores.
Comienza a desarrollar la capacidad de elaborar imágenes de representación mental
de un objeto.
• Aplaude o golpea objetos con su cuerpo.
• Recoge y manipula dos objetos cada uno en una mano.
• Deja caer uno de los objetos para coger un tercero.
• Puede hacer una torre de dos bloques.
• Escucha conversaciones y tonos de cantos.
A los diez meses
• Observa los objetos individuales y separados de los otros.
• Carga dos pequeños objetos en una mano.
• Abre cajones para explorar su contenido.
• Le interesa encajar una cosa con otra.
• Comprende mejor el lenguaje.
A los once meses
• Recoge minuciosamente pequeños objetos.
• Deliberadamente coloca objetos.
• Coloca y quita objetos dentro de una caja.
• Levanta la tapa de una caja.
Al año de vida
• Utiliza y alcanza con su mano preferida.
• Encaja una cosa con otra en vez de separarlas solamente.
• Puede derribar torres
• Tiende a llevarse uno o dos objetos a la boca
• Disfruta con el agua en el lavamanos o en el baño.
En el lenguaje
El bebe se encuentra en la etapa de intencionalidad reciproca. Como todavía tiene un
repertorio escaso en sus actos de habla, se apoya en su intención gestual. Sabe
hacerse entender con gestos, si quiere algo lo señala y lo obtiene, logra la reciprocidad
del que está con él.
Comprende los saludos, y los puede acompañar con sus gestos.
Las emisiones orales: logran el sí y no
Los sonidos que emite son cada vez más fuertes y con diferentes ritmos, comienzan a
tener sentido. Repite silabas aisladas como babababa, dadada, tatata, eso le da placer.
Tiene intención de comunicarse, se da cuenta de que al emitir un sonido atrae la
atención de los demás.
Es necesario que el adulto le dé significado a lo que dice el niño para permitir que se
desarrolle el lenguaje.
Va señalando todo lo que ve y quiere, este momento es importante para que el adulto
le nombre las cosas que el niño señala, para que pueda ir entendiendo el significado de
las palabras, aunque todavía no pueda pronunciarlas.
Ya reconoce los nombres de algunos objetos, el de los familiares, el significado de
algunas frases cortas que escucho durante mucho tiempo.
El niño comienza a estar más atento a las palabras, a los sonidos, y a las expresiones de
los demás. Comprende con mayor claridad que las palabras representan objetos y las
expresiones de las caras, sentimientos.
En el juego: Cada día incorpora más juguetes. Le divierten los juegos interactivos, le
gusta que lo coloquen en las rodillas y lo hagan saltar, le canten canciones.
Le gusta jugar con todo lo que ve, lo agarra y explora. Su juego consiste en meter y
sacar objetos de recipientes, pasarlos de una mano a otra, golpearlos entre sí.
El juego comienza a ser más funcional, da a los objetos el propósito que tienen. Le
encanta meter y sacar objetos de los recipientes, puede colocar un cubo sobre otro.
Busca juguetes escondidos, se resiste si alguien le quiere sacar un juguete.
En lo físico
• Al comienzo del gateo puede hacerlo hacia delante y hacia atrás.
• Se inclina sobre sus rodillas.
• Intenta sentarse solo.
• Puede sentarse y mecerse sobre sus nalgas.
• Utiliza muebles para intentar pararse.
A los nueve meses
• Gatea con una mano ocupada o levantada.
• Puede subir escaleras gateando.
• Se sienta correctamente en una silla.
• Puede comenzar a dar sus primeros pasos, apoyándose en los muebles.
A los diez meses
• Tendera a pararse.
• Da pequeños pasos entre los muebles.
• Sube y baja de las sillas y otros muebles.
• Cuando está parado es capaz de sentarse.
• Puede tener problemas para dormir.
A los once meses
• Puede llegar a pararse solo.
• Se soltara a caminar por ratos.
• Trepa escaleras.
• Se acurruca y se inclina.
• Aprende a bajar escaleras de espalda.
Al año de vida
• Muestra una combinación de estar de pie, caminar y pasear.
• Aunque camina, a veces prefiere gatear como una manera más eficiente de
locomoción.
• Se para flexionando las rodillas.
• Hace movimientos "rotatorios en la bañera.
• Probablemente insiste en alimentarse solo.
En lo intelectual
• Recuerda un evento pasado y una acción propia.
• Comienza a mostrar conciencia del tiempo.
• Tiene un modelo mental del rostro humano y empieza a interesarse en sus
variaciones.
• Vocaliza en dos silabas.
A los nueve meses
• Reconoce las dimensiones de los objetos.
• Se aburre con la estimulación de un mismo estimulo.
• Puede acordarse de un juego del día anterior.
• Puede seguir instrucciones muy sencillas.
• Puede decir papa o mama como nombres específicos.
A los diez meses
• Busca un objeto que ve que está escondido.
• Intenta señalar las distintas partes del cuerpo cuando se le pregunta.
• Puede repetir una palabra necesariamente.
• Puede llegar a entender algunas palabras y órdenes.
A los once meses
• Compara un mismo acto hecho por cada lado de su cuerpo.
• Asocia propiedades con cosas.
• Puede llegar a obedecer órdenes, y ha establecido el significado del "no".
• Sus conversaciones son todavía balbuceos con algunos pocos sonidos
inteligibles.
Al año de vida
• Desenvuelve los juguetes; encuentra un juguete que ha sido escondido dentro
o debajo de algo.
• Recuerda eventos por mucho más tiempo.
• Pueden llegar a reconocer animales en libros de cuentos o revistas.
• Comienza a desarrollar la conciencia.
Reacciones circulares secundarias
De los cuatro a los ocho meses de vida. Despliegan intencionalmente su atención hacia
un mundo ahora más amplio. Implica una interacción con el medio. Es el proceso
desde el que el bebé toca algo por azar hasta que consigue tocarlo o cogerlo porque
quiere. Prefieren los juguetes que suenan, se mueven o se balancean. Esta etapa
consiste en arrojar los juguetes fuera de la cuna o del parque. Los niños prestan
atención a los objetos directamente situados frente a ellos. En dicha etapa los niños
dependen todavía de descubrimientos accidentales de estímulos interesantes y de la
suerte para obtener los objetos que desean. Por ejemplo: el bebé coge desde su cuna
un móvil e intenta llevarlo a la boca.
Coordinación de esquemas secundarios y su aplicación a nuevas
situaciones
De los ocho a los doce meses de vida. El niño tiende a construir nuevos esquemas en
torno a los esquemas adquiridos previamente y comienza a aplicarlos a nuevas
situaciones. Implica una intermediación de objetos y cadena de posibles acciones.
Aunque los niños por ejemplo han progresado en el entendimiento de la permanencia
de los objetos, continúan presentando dificultades para resolver este tipo de
problemas. Por ejemplo: una niña que coge un lapicero que está atado a un cordón,
persigue la relación entre el cordón y el objeto que quiere.
Conductas reflejas
Los seres humanos tienen un arsenal de reflejos, algunos de los cuales parecen ofrecer
protección e inclusive abarcan hasta la supervivencia misma.
Los llamados reflejos primitivos, o reflejos de los recién nacidos, se encuentran
presentes en el momento del nacimiento o un poco después, y algunos se pueden
producir aun antes del nacimiento. En un bebé necrológicamente saludable, estos
reflejos desaparecen en diferentes épocas durante el primer año. La breve aparición
de estos reflejos primitivos indica el control subcortical del sistema nervioso de un
infante, ya que la maduración de la corteza cerebral inhibe sus manifestaciones.
Los reflejos primitivos son normales en los recién nacidos pero después de los
primeros meses es normal que se desvanezcan como señal de desarrollo neurológico.
Los reflejos primitivos se hallan controlados por la subcorteza; su desaparición es
prueba de que la corteza se está desarrollando y da como resultado el cambio de
conducta refleja a conducta voluntaria. Ya que hay un tiempo preestablecido para el
desarrollo y la desaparición de los reflejos primitivos, el desarrollo neurológico de un
bebé, se puede evaluar al observar qué reflejos se hallan presentes o ausentes.
En sus estudios, Piaget creía que sí un reflejo no era repetido durante tiempo hasta
que el bebé lo hubiera aprendido no lo desarrollaría.
Para este autor, el aprendizaje es una adaptación, un intercambio del organismo con
su medio, con modificación de ambos para conseguir un equilibrio.
Un reflejo empieza a ser un aprendizaje cuando se transforma en un esquema.
Los expertos están de acuerdo en que hasta las cuatro semanas de vida el niño no ha
nacido totalmente, pero desde el nacimiento del niño ya encontramos gran actividad
motora. Esta actividad motora son los denominados reflejos. Por tanto vamos a ver
que son los reflejos y explicaremos algunos de los más importantes.
Conductas reflejas: son movimientos automáticos provocados por un excitante
exterior, sin que intervenga la voluntad ni el cerebro, sino la médula espinal.
Estas conductas pueden continuar a lo largo del tiempo y se convierten en hábitos, que
llegan a derivar en actividades. Otras, sin embargo, son adaptativas y supervivenciales
y llegan a desaparecer con el tiempo. Por último hay otras conductas reflejas llamadas
arcaicas que se pierden rápidamente y que se cree que fueron de gran utilidad antes
de que comenzáremos a evolucionar.
Ejemplos de conductas reflejas
• Reflejo tónico del cuello de Magnusklein: de cubito supino, al volver la cara
hacia un lado, se extienden los miembros de ese lado y se flexionan los del lado
opuesto. Desaparece a finales del primer trimestre.
• Reflejo de hociqueo o de los puntos cardinales: estimulando la mejilla próxima
a la boca, el niño dirige la boca y el rostro hacia el estímulo. Desaparece a partir de los
tres meses.
• Reflejo de succión: el niño succiona cuando se introduce cualquier objeto en la
boca. Desaparece a finales del primer año.
• Reflejo de enderezamiento de la cabeza: al colocarle de cubito supino,
endereza la cabeza.
• Reflejo del abrazo de Moro: se provoca dejando caer al niño bruscamente hacia
atrás, sujetándole al caer. El niño echa los brazos hacia delante en posición de abrazo.
Debe desaparecer a finales del cuarto mes.
• Reflejo de prensión plantar y palmar: al contactar un objeto con la palma de la
mano o la planta del pie, estas se contraen bruscamente. Desaparece hacia los cuatro
meses.
• Reflejo de Babinski: al estimular la planta del pie, se produce la extensión de los
dedos en abanico. Se considera normal hasta el año o los dos años de edad.
Posteriormente significa lesión de la vía piramidal.
• Reflejo de incurvación del tronco: un ligero rasguño en la región paravertebral
produce incurvación del tronco hacia el lado estimulado. Va desapareciendo a partir de
los tres meses.
• Reflejo de la escalera: adelantando al niño hacia el centro de la mesa, sube con
los dos pies el escalón que constituye el borde de la mesa. Va desapareciendo a partir
del primer mes.
• Reflejo de la marcha automática: consiste en movimientos primitivos de
marcha con el cuerpo inclinado hacia delante. Va agotándose poco a poco y desparece
totalmente en el primer trimestre.
• Reflejo de reptación: apoyado sobre el vientre y con una resistencia en el pie,
inicia movimientos coordinados de brazos y piernas para reptar sobre el suelo.
Desaparece hacia los cuatro meses.
• Reflejo de natación: sostenido horizontalmente sobre el estómago en el agua,
hace movimientos sincronizados de brazos y piernas. Desaparece hacia los seis meses.
• Parpadeo: la luz fuerte sobre los ojos hace que se cierren los párpados. No
desaparece.
• Patelar: un golpe debajo de la rótula provoca una extensión de la pierna hacia
delante. No desaparece.