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Validez Temporal de la Ley Penal

Este documento trata sobre los ámbitos de validez de la ley penal, incluyendo la validez temporal y personal. En cuanto a la validez temporal, se analizan conceptos como la aplicación de la ley vigente al momento del delito, excepciones como la retroactividad y ultractividad de la ley más benigna, y la sucesión de leyes penales. En cuanto a la validez personal, se menciona el principio de igualdad ante la ley y sus limitaciones.

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Validez Temporal de la Ley Penal

Este documento trata sobre los ámbitos de validez de la ley penal, incluyendo la validez temporal y personal. En cuanto a la validez temporal, se analizan conceptos como la aplicación de la ley vigente al momento del delito, excepciones como la retroactividad y ultractividad de la ley más benigna, y la sucesión de leyes penales. En cuanto a la validez personal, se menciona el principio de igualdad ante la ley y sus limitaciones.

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UNIDAD Nº 4: AMBITOS DE VALIDEZ DE LA LEY PENAL

I.- Validez temporal:


1. Principio básico: aplicación de la ley vigente al momento de comisión del delito:
Ppio gral: rige la ley que estaba vigente al momento de la comisión del hecho delictivo. Las leyes
penales solo alcanzan a los hechos cometidos durante su vigencia, periodo comprendido desde
su entrada en vigor hasta el momento de su derogación, no pudiendo aplicarse, como regla gral,
retroactivamente.
Este principio se deriva del principio de legalidad, que exige para la imposición de una sanción
penal, la existencia de una ley previa.
Tiene excepciones de raigambre constitucional fundadas en la aplicación de la ley penal más
benigna.
a- El momento de comisión del delito. Consideración del delito continuado y el permanente.
La validez temporal exige determinar cuál es el momento de comisión del delito, a los fines de
establecer cuál era la ley vigente en ese momento y la aplicable al caso. En el Código no se
encuentra expresamente previsto dicho criterio. La doctrina dominante sostiene que deberán
tenerse en cuenta: - Tipos de comisión, el momento de ejecución de la acción; - Tipos de omisión,
el momento en que debía realizarse la acción omitida.
La determinación del momento de comisión del delito, plantea una problemática: a) Delito
continuado, formado con un solo delito a partir de sucesivos hechos dependientes, idénticos o
similares que se extienden en el tiempo; b) Delito permanente, no se concluye con la realización
del tipo, sino que se mantiene, por la voluntad delictiva del autor, tanto tiempo como subsiste en
el estado antijurídico creado por él.
En estos supuestos, determinar cuál es el momento de comisión del delito adquiere especial
relevancia en el caso de que mientras se están cometiendo los hechos se presente una sucesión
de leyes penales. No existe una regulación expresa en nuestro ordenamiento.
En la doctrina nacional, una postura sostiene que se debe aplicar la ley vigente, más desfavorable
al imputado, existente al momento de finalizar su actividad delictiva, si este persistió en la
comisión del delito cuando ya estaba vigente la ley menos benigna.
La postura contraria y mayoritaria sostiene que se debe aplicar la ley más benigna, existente al
comienzo de la actividad voluntaria, en preferencia a la más gravosa vigente al momento en que
los actos delictivos dejan de cometerse. En el caso de sucesión de leyes mas desfavorables, a los
fines de su aplicación, debe tenerse en cuenta el comienzo de la actividad voluntaria.
b- Principio de excepción: retroactividad y ultra- actividad.
El principio general no es absoluto, reconoce la extra actividad de la ley penal, que es la
aplicación de la ley fuera de su período normal de vida legislativa, siempre que resulte mas
favorable al imputado o, en su caso, condenado. Supuestos de excepción:
- La retroactividad, autoriza la aplicación de la ley a un hecho ocurrido con anterioridad a su
entrada en vigencia, siempre que beneficie al acusado.
- La ultractividad, permite que la ley vigente al tiempo de la comisión del delito o en el tiempo
intermedio entre el delito y el fallo, posteriormente sustituida por otra más gravosa, siga rigiendo
para la regulación del hecho aun después de su derogación.
2. Sucesión de leyes penales en el tiempo. Hipótesis.
Esta cuestión se plantea siempre que entre el momento de la comisión de un hecho punible y la
extinción de la pena impuesta, han regido sucesivamente en relación a él, dos o más leyes
penales. Hipótesis: - Que la nueva ley cree una figura delictiva que antes no existía. - Que
desencrimine una conducta que era considerada delito. - Que agrave o disminuya la especie o
escala penal de una figura ya existente. - Que exija más o menos requisitos, para la configuración
de la figura delictiva. - Que exija más o menos condiciones de aplicabilidad de la sanción.
En el caso que se de alguna de estas hipótesis, hay que determinar cuál de las leyes en juego es
la más benigna, lo que implica un proceso de comparación entre dos o más normas.
3. Ley penal más benigna: concepto, determinación
Para determinarla puede suceder que se den hipótesis simples o sencillas: una ley penal que ha
derogado otra desincrimine una conducta. O de reformas parciales, donde se disminuye el
quantum de la pena sin modificar los institutos de la Parte General. También cuando cambia la
especie de pena, por una de menor entidad.
Pero en otros casos no es tan simple, pues puede suceder que una ley sea parcialmente mas
grave que la otra y mas benigna en otro aspecto.
Ante esto no existen criterios generales y uniformes para determinar la mayor benignidad de una
ley sobre otra, sino que deberá ser el juez quien determine qué ley aplicar en cada caso en
particular, quien deberá tener en cuenta: las penas principales, las consecuencias accesorias, las
modificaciones del tipo penal y de las reglas de la parte general, como la prescripción, las causas
de justificación, las causas de inculpabilidad, etc.
El juez no puede efectuar una combinación entre los aspectos favorables de las dos leyes, sino
que tiene que aplicar una sola ley; de otra manera, estaría construyendo una nueva ley, lo cual
está prohibido por tratarse de una facultad reservada al legislador.
La única excepción que tiene este principio que prohíbe la combinación de leyes penales, está
establecida en el art. 3 del C.P.: él computo de la prisión preventiva, donde si le es permitido al
juez combinar dos leyes porque la ley expresamente lo está autorizando.
El concepto de “benignidad” que goza de rango constitucional solamente comprende al tipo penal
y a la pena, pero no a las causas de justificación, ni a las de inculpabilidad, ni a la prescripción de
la acción penal y de la pena. Estas últimas están comprendidas dentro del concepto de
benignidad del art. 2 del CP, que siempre utiliza el termino ley, y no el limitativo concepto de tipo
penal o pena, como lo hacen los pactos de San José de Costa Rica y el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos.
Cuando la ley posterior más benigna es tal por otros aspectos penales diferentes de la sanción y
del tipo, el principio de aplicación retroactiva no queda impuesto por los Pactos, y depende
exclusivamente de nuestra ley interna.
a- Ámbito de aplicación del principio de extra-actividad de la ley penal más benigna, la cosa
juzgada.
Las excepciones se dan en el período entre la comisión del hecho y la extinción de la condena.
Ello implica, como lo prevé el art. 2 parr. 2° CP, la posibilidad que una sentencia firme pueda ser
modificada por una ley posterior más benigna.
La sentencia firme es aquella resolución, que por haberse agotado o no utilizado las vías
recursivas, no puede ser objeto de impugnación pasando a ser lo que se denomina cosa juzgada.
Si durante la condena se dictare una ley mas benigna, la pena se limitará a la establecida por esa
ley.
Asimismo el párrafo tercero del art 2 dice: En todos los casos del presente artículo, los efectos de
la nueva ley se operaran del pleno derecho.
b- Leyes intermedias
Ley que tuvo vigencia en el tiempo intermedio entre la comisión del hecho y su juzgamiento.
En este caso es de aplicación la ley penal mas benigna, art. 2, par. 1°: Si la ley vigente al tiempo
de cometerse el delito fuere distinta de la que existían al pronunciarse el fallo o en el tiempo
intermedio, se aplicara siempre la más benigna.
Se denomina ultractividad de la ley penal más benigna. Al ser la intermedia más benigna, se
permite que actúe ultra activamente.
Leyes transitorias: temporarias y excepcionales.
a) Temporales: son aquellas que establecen ellas mismas sus propios periodos de vigencia.
b) Excepcionales: son aquellas en las cuales su vigencia está supeditada a la persistencia de la
situación especial por la cual fueron dictadas.
Se plantea la cuestión de si luego de su derogación ellas son o no aplicables a los hechos
cometidos durante su vigencia.
Con la reforma de la CN de 1994, conforme el art. 75 inc. 22 CN, donde se incorporan los
tratados internacionales (Pacto de San José de Costa Rica, Convención de Derechos Civiles y
Políticos, etc.), rige con carácter de garantía constitucional el principio de la retroactividad de la
ley penal más benigna, sea esta permanente o transitoria.
c- Las leyes interpretativas.
Son aquellas que aclarando, determinan el contenido de otra ley que puede entenderse de varios
modos o admite distintas interpretaciones.
Rige el principio general de la irretroactividad de la ley penal y sus excepciones (ultractividad y
retroactividad de la ley penal más benigna), siempre que se trate de una interpretación realizada
por el propio legislador.
d- Las medidas de seguridad y el principio de la ley penal más benigna.
La doctrina mayoritaria sostiene que es necesario diferenciar los objetivos que persiguen encada
caso:
- Curativas y educativas: si con posterioridad a la comisión de un hecho el legislador establece
una nueva medida de esta clase, para un hecho que antes no la tenía prevista, esta medida se
aplica retroactivamente, aun cuando sea más perjudicial para el reo. Se parte de la hipótesis de
que la nueva ley recepta los últimos y más adecuados medios para el tratamiento del imputado,
logrando de esta manera su recuperación o educación.
- Eliminatorias: tiene un fin eliminatorio del delincuente, es una medida puesta en defensa de la
sociedad frente a un sujeto peligroso, en tal caso rige la retroactividad de la ley penal más
benigna.
II.- Validez personal: El principio de Igualdad ante la ley.
Limitaciones provenientes del derecho interno y del internacional.
a) Inviolabilidad o indemnidad parlamentaria
- Conceptualización: El principio de igualdad de los hombres ante la ley, constituye una de las
reglas constitucionales fundamentales. La máxima de la validez general de la ley penal con
relación a las personas, en cambio, constituye un derivado de aquel, e implica el imperio de la
norma penal para todas las personas por igual.
Pero, no toda excepción personal a la validez general de la ley penal, importara necesariamente
una restricción al principio de igualdad.
El art. 68 de la C.N., consagra a la inviolabilidad o indemnidad parlamentaria: “Ninguno de los
miembros del Congreso
puede ser acusado, interrogado judicialmente, ni molestado por las opiniones o discursos que
emita desempeñando su mandato de legislador”. Es una excepción al postulado de validez
general del derecho penal con relación a las personas, que no lo es al de igualdad ante la ley,
porque no se asienta en la calidad personal o la investidura del autor, sino en la función que
desempeña.
- Procedencia: La inviolabilidad parlamentaria solo procede frente a opiniones o discursos.
Quedan incluidos todos aquellos pensamientos, juicios o calificaciones emitidos por los
legisladores a través de sus votos, ponencias (verbales o escritas), actitudes y toda otra forma de
expresarse, durante la actividad funcional de los mismos (durante el desarrollo de las sesiones
parlamentaria, de las actividades propias de las comisiones de la Cámara o de las investigaciones
parlamentarias)
- Naturaleza: Se trata de una excusa absolutoria de responsabilidad que solo beneficia al autor
del delito y no a los cómplices e instigadores.
- Características: a) Absoluta, para proteger la función y no a la persona del legislador, quien por
esa razón tampoco puede renunciarlo. Tampoco se ha previsto para favorecer a la Cámara
respectiva, que no puede restringirlo, excepto en los casos de traición a la patria del art. 29 C.N.
b) Permanente, protege las conductas realizadas desde el inicio hasta la finalización del mandato
legislativo, pero lo hace indefinidamente hacia el futuro.
- Alcances: Opiniones vertidas por: a) Legisladores nacionales y provinciales (diputados y
senadores); b) Los candidatos a legisladores – desde la oficialización de listas hasta la
proclamación de los electos-; c) Los convencionales constituyentes nacionales y provinciales; d)
Los defensores del pueblo de la Nación y de la provincia; e) El gobernador y vicegobernador de
Córdoba y los candidatos a esos cargos; f) Los ministros de la provincia de Córdoba.
b) Inmunidades diplomáticas
Éstas no constituyen verdaderas excepciones a la validez general de la ley penal con relación a
las personas, porque no importan privilegios de irresponsabilidad penal. Se trata de excepciones
personales al principio de territorialidad de validez espacial de la ley penal, que operan como
inmunidades de jurisdicción de naturaleza procesal internacional, por lo que sus alcances
dependerán de lo dispuesto por los tratados y convenciones internacionales.
Solo benefician a quienes gozan de un “status diplomático”: a) a los jefes y máximas
autoridades de un Estado extranjero, su familia, los funcionarios y demás integrantes del sequito
que lo acompañan, y b) al personal diplomático de diferente jerarquía, acreditado, transitoria o
permanentemente, ante el Estado al que se encuentra destinado (embajadores, ministros,
cónsules extranjeros, agentes diplomáticos, personas que componen la legación). Su justificación
se encuentra en la necesidad de preservar el respeto y la mutua consideración entre los Estados,
asegurando las máximas garantías para el más eficaz cumplimiento de sus funciones.
Inmunidades de índole procesal
Tampoco constituyen verdades excepciones, son obstáculos constitucionales que han sido
impuestos al inicio y desarrollo del proceso penal contra un legislador, un miembro del Poder
Ejecutivo o del Poder Judicial. Su objetivo es la protección del funcionamiento, independencia y
jerarquía de tales poderes frente a eventuales injerencias judiciales infundadas; y no el beneficio
particular de sus integrantes. Dichos obstáculos consisten en:
- Inmunidad de arresto, ningún senador o diputado, desde el día de su elección hasta el de su
cese, puede ser arrestado, excepto de ser sorprendido in fraganti, en ejecución de algún crimen
que merezca pena de muerte, infamante, u otra aflictiva, de lo que se dar cuenta a la Cámara
respectiva. (Art. 69 C.N. y 94 Const. Prov.)
- Desafuero, procedimiento necesario para suspender en sus funciones a un legislador, a fin de
posibilitar que se inicie un proceso penal en su contra. (Art. 70 C.N.)
- Juicio político, procedimiento previsto para destituir a los miembros del poder ejecutivo, sus
ministros y los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, a fin de someterlos a proceso judicial.
(Art. 53, 59 y 60 C.N.)
- Jurado de Enjuiciamiento de miembros del Poder Judicial, procedimiento necesario para
remover y posibilitar el sometimiento a un proceso penal de los jueces de los tribunales inferiores
de la Nación y de los demás funcionarios designados con acuerdo del Senado. (Art. 115 C.N)
III.- Validez espacial:
1. Concepto
Conjunto de disposiciones legales dictadas por los Estados, con el objeto de determinar el ámbito
espacial de imperio de sus leyes penales. Son normas secundarias o integradoras del derecho
penal, porque no se refieren a la potestad estatal misma de castigar, sino al ámbito de validez de
las normas que sí lo hacen.
Según el autor, salvo las disposiciones referidas al principio universal o cosmopolita, se tratan de
normas de derecho interno, porque constituyen manifestaciones unilaterales de la soberanía de
los Estados, que determinan la validez de sus propias leyes penales. Pero pueden operar como
normas de colisión, al referir el derecho valido cuando resulta posible aplicar el derecho de otro
Estado.
Es útil distinguir entre las siguientes expresiones:
- Derecho penal internacional: normas que regulan la validez espacial de la ley penal, es la
denominación que emplean quienes se pronuncian por el carecer internacional de estos. En esta
categoría solo consideraremos las prescripciones establecidas por convenios celebrados entre
dos o más Estados, con el objeto de unir esfuerzos y generar cooperación y asistencia entre las
naciones, para la lucha contra la delincuencia. Ej.: tratados de extradición.
- Derecho internacional penal: emplea para denominar aquellas infracciones que por afectar a la
comunidad de naciones en su conjunto, han sido objeto de elaboración internacional a través de
convenciones (delitos supranacionales). Aquellas cuya validez espacial se rige por el principio
universal.
- Derecho internacional público: se refiere a las infracciones cometidas por un Estado y son
sancionadas por las diferentes organizaciones internacionales (ONU, OEA, etc.). Por ejemplo:
crímenes contra la paz.
2. Principios reguladores:
Criterios para establecer el alcance espacial del derecho penal. Aunque suelen combinarse,
siempre hay alguno de ellos que predomina. La regla es la territorialidad de la ley penal argentina.
Las demás pautas solo actúan como excepciones que buscan salvar las falencias que podrían
derivarse de su consideración aislada.
i) territorial
Es válida la ley penal del lugar donde se comete el delito. No interesa donde deba producir sus
efectos, ni la nacionalidad de su autor o del sujeto pasivo. El fundamento de este postulado
descansa en que, siendo la potestad estatal de castigar una indiscutible manifestación de la
soberanía de un Estado, también lo es su imperio dentro del territorio que conforma esa unidad
política.
Art. 1 CP: prescribe la validez de la ley penal argentina para los delitos “cometidos…en el
territorio de la Nación Argentina o en lugares sometidos a su jurisdicción”. También fue
reconocido por nuestro país en el T. de DP Internacional de Montevideo de 1889.
- El territorio argentino propiamente dicho comprende:
1º- La superficie de la tierra, ubicada entre los límites establecidos con los países colindantes;
2º- Las aguas interiores de la República;
3º- El mar territorial, entre las citadas líneas de base y las 12 millas marinas, el Estado argentino
goza de plena soberanía, con excepción del paso inocente de navíos extranjeros, siempre que se
practique de conformidad con las normas de derecho internacional y las leyes y reglamentos que
el Estado Argentino dicte en su condición de ribereño;
4º- La zona contigua argentina, desde las 12 hasta las 24 millas marinas, La Nación ejerce “todos
sus poderes fiscales y jurisdiccionales, preventivos y represivos, en materia impositiva, aduanera,
sanitaria, cambiaria e inmigratoria, sin perjuicio de las exenciones parciales o totales que
legalmente se determinen”;
5º- La zona económica exclusiva, entre las 24 y las 200 millas marinas (mismos poderes que
zona contigua);
6º- El subsuelo del territorio, bajo la capa de la tierra;
7º- La plataforma continental;
8º- El espacio aéreo, entre los 100 y 110 kilómetros de altura. Cuando los hechos acontecen en
una aeronave privada extranjera, el Código Aeronáutico argentino restringe la aplicación de la ley
penal nacional, a cuando: el primer aterrizaje posterior al delito se hubiera realizado en nuestro
país y no haya pedido de extradición; se infrinjan leyes de seguridad pública, militares o fiscales,
leyes o reglamentos de circulación aérea; se comprometan la seguridad o el OP; se afecte el
interés del Estado o de personas domiciliadas en él.
- Lugares sometidos a la jurisdicción de la Nación Argentina
Son aquellos lugares que se encuentra amparados por el pabellón nacional, aun estando fuera
del territorio propiamente dicho:
1º- Las sedes diplomáticas argentinas en el extranjero;
2º- Los territorios enemigos ocupados por tropas argentinas en tiempo de guerra.
3º- Las naves y aeronaves públicas argentinas que estén en territorio extranjero.
4º- Las naves privadas argentinas en aguas o atmósferas libres o neutras.
5º- Las aeronaves privadas en territorio extranjero, cuando los delitos cometidos a bordo de ellas
hubiesen lesionado un interés legítimo del Estado argentino, de personas domiciliadas en él, o se
hubiese realizado en el país el primer aterrizaje posterior al delito.
- Lugar de comisión del delito. Delitos a distancia y delitos de tránsito
Es frecuente que el supuesto de hecho de la norma penal secundaria, se integre tanto con un
comportamiento, como con un resultado material consumativo. La necesidad de este resultado
depende de las exigencias de la respectiva figura delictiva, pudiendo o no ocurrir.
En ocasiones el comportamiento y el resultado acontecen en territorios estatales distintos,
conformando los llamados delitos a distancia, ej.: el disparo efectuado desde un lado de la
frontera, que alcanza a la víctima que se encuentra en el otro país y viceversa.
Para determinar si en estos casos, a los fines de la ley penal aplicable interesa el comportamiento
o el resultado delictivo, la doctrina ha elaborado 3 teorías:
- Teoría de la acción: el delito se comete en el territorio en el que se desarrolla el comportamiento
delictivo. Solo interesa el lugar de actuación de la voluntad del sujeto activo.
- Teoría del resultado: tiene en cuenta el lugar en el que se produce el resultado material del
delito, omitiendo toda consideración del comportamiento. Apuntan a que el hombre recién ha
obrado cuando las fuerzas naturales que emplea han alcanzado su meta.
- Teoría mixta o de la ubicuidad: adoptada por el ordenamiento argentino, tanto el
comportamiento como el resultado del delito integran el supuesto de hecho previsto por la norma
secundaria y que ambos tienen la misma relevancia jurídica. Por lo tanto es indiferente si en
nuestro país se desarrollo el comportamiento o el resultado material, porque en ambos casos será
aplicable la ley penal argentina.
Otra cuestión que ha generado dificultades, es la de los delitos de tránsito, aquellos en los que el
proceso ejecutivo recorre más de una jurisdicción (debe tratarse de delitos permanentes), ej.: el
caso de un secuestro, en el que la víctima es trasladada por distintas jurisdicciones. El autor
considera que si una parte del estado consumativo se concretó en nuestro país, resultara
aplicable la ley penal argentina en virtud del principio de territorialidad.
ii) Principio real, de defensa o de protección del Estado
Propone a validez de la ley penal nacional para los delitos cometidos en el extranjero, cuando
estos deban afectar bienes jurídicos cuya titularidad ejerza el Estado Nacional y puedan incidir en
su integridad como tal. Solo opera en forma subsidiaria frente a la regla de su territorialidad.
Su justificación radica en la obligación que tiene todo Estado de defender su integridad, a través
de la protección de los bienes que constituyen los pilares de toda sociedad organizada.
Esta receptado en el art. 1° incs. 1 (2° supuesto) y 2 del CP que establece la validez de la ley
penal argentina para los delitos “cuyos efectos deban producirse en el territorio de la Nación
Argentina o en lugares sometidos a su jurisdicción” y para los “cometidos en el extranjero por
agentes o empleados de autoridades argentinas en desempeño de su cargo”.
La expresión “efectos” adolece de vaguedad. No debe confundirse los efectos de un delito con su
resultado material consumativo. Los efectos de un delito (resultado jurídico) consisten en el
menoscabo o la puesta en peligro del bien jurídico que el legislador ha pretendido proteger a
través de la respectiva figura delictiva. Ej.: falsificación de la moneda nacional en país extranjero.
Debe tratarse de un delito que proteja un bien jurídico de naturaleza publica de tal entidad, que su
menoscabo repercuta en la integridad del Estado argentino.
Este principio también se aplica a los delitos “cometidos en el extranjero por agentes o empleados
de autoridades argentinas en desempeño de su cargo”, aun cuando no se trate de delitos
“peculiares a los funcionarios públicos”. En estos casos la afectación al interés nacional radica en
el carácter oficial de la función cumplida o transgredida.
iii) Principio de la personalidad o nacionalidad:
- Principio de personal o de la personalidad activa: Postula como criterio de validez la
nacionalidad del sujeto activo del delito. No le importa el lugar de comisión, ni la nacionalidad del
sujeto pasivo.
Rige en forma indirecta en el derecho penal argentino en el art.12 de la “ley de extradición”, que
autoriza al nacional que ha delinquido en el extranjero a ser juzgado por los tribunales y según la
ley argentina, aunque solo cuando no exista un tratado internacional que obligue a entregarlo.
Afecta el sistema de solidaridad entre las naciones, conduce a una desvinculación del delito y su
enjuiciamiento y a una jurisdicción exorbitante y débil que, al negar la entrega del nacional, torna
dificultosa la investigación de un hecho cometido en el extranjero, convirtiendo la nacionalidad en
un injustificable foro de refugio.
- Principio de la personalidad pasiva o de protección individual: Sostiene el imperio de la ley penal
del Estado frente a los delitos cometidos contra sus nacionales, aun en el extranjero. No ha sido
receptado por nuestro derecho positivo vigente, su aplicación terminaría por violar el principio de
“prohibición de abuso” del derecho internacional, al interferirse en la órbita de otro Estado.
iv) Principio Universal (o de justicia universal, mundial o cosmopolita)
Propone la validez de la ley penal de un Estado para todos los casos. Debido a la coexistencia de
las distintas soberanías, resulta practica y científicamente insostenible como regla general. Su
imperio requiere de un acuerdo previo entre las diferentes naciones.
Solo rige para los llamados “delitos contra el derecho de gentes”, aquellos elaborados a través de
convenciones internacionales, con el objeto de proteger bienes jurídicos supranacionales. Su
fundamento se encuentra en el principio de solidaridad internacional, que autoriza la persecución
mundial de aquellos delitos que atentan contra los intereses jurídicos comunes a las naciones
civilizadas.
Se encuentra receptado en el art. 118 de la CN, que hace alusión a “delitos cometidos fuera de
los límites de la nación contra el derecho de gentes”, facultado al Congreso de la Nación para
dictar una ley especial que establezca el lugar en que haya de seguirse juicio a los mismos. Pero
la falta de enunciación expresa por parte de la ley argentina obliga a su individualización a través
de los instrumentos internacionales. Constituyen delitos contra el derecho de gentes, para los que
rige el principio de validez universal de la ley penal: tráfico de drogas, el comercio de esclavos, la
trata de blancas, el comercio con publicaciones pornográficas, la lucha contra la falsificación de
moneda, la defensa de los cables submarinos, la lucha contra la piratería aérea, la toma de
rehenes, la tortura, el tráfico internacional de menores y el terrorismo.
3. Aplicación de la ley penal extranjera: Distintos supuestos.
a) reconocimiento de sentencias penales extranjeras
En ciertos casos, el Estado argentino reconoce los efectos de reglas jurídicas o sentencias
penales extranjeras, sin que ello implique el imperio de las leyes foráneas en nuestro país. La ley
de extradición exige como requisito para otorgar una extradición pasiva, que el tribunal argentino
analice la subsistencia de la acción penal o de la pena prevista para el delito, según las leyes del
Estado extranjero solicitante. El art. 50 CP establece que, a los fines de la reincidencia, se debe
tener en cuenta la condena cumplida en el extranjero.
b) Lugar de comisión del delito: teorías del derecho argentino. La cuestión en los delitos a
distancia y de tránsito. Remisión.
4. Extradición:
Concepto
“Acto por el cual un Estado entrega un individuo a otro Estado que lo reclama, a objeto de
someterlo a un juicio penal o a la ejecución de una pena… conforme a normas preexistentes de
validez interna o internacional”. Por su naturaleza procesal internacional no pertenece a nuestra
rama jurídica, pero se desarrolla porque sus fundamentos se asientan en las pautas de
cooperación internacional en materia penal.
Hay dos clases de extradición:
a) Extradición activa, consiste en el procedimiento previsto para posibilitar la entrega al Estado
Nacional, de un delincuente que se encuentra en un país extranjero.
b) Extradición pasiva, regula el trámite que debe seguirse para lograr la entrega a un Estado
extranjero, de un delincuente que se encuentra en Estado nacional.
En nuestro país, la primera fuente legal relativa a la extradición está constituida por los tratados
internacionales. En segundo lugar, en forma subsidiaria, rige la ley de extradición 24.767.
Condiciones respecto al delito, al delincuente, a la punibilidad, al proceso y a la conveniencia
política (Ley 24767).
- Relativas al delito: El delito debe estar comprendido en el tratado o en el derecho interno, en
forma taxativa o no, como susceptible de extradición. Debe tratarse de un ilícito incriminado en
ambos estados, principio de doble incriminación. Que la infracción constituya un delito
propiamente dicho en ambos Estados. Que este previsto con una sanción a pena privativa de la
libertad y que la semisuma del mínimo y del máximo de ella, sea de por lo menos un año de
encierro. No habrá extradición por delitos políticos y de delitos previstos exclusivamente por la ley
penal militar.
La persona extraditada no podrá ser encausada, perseguida ni molestada sin previa autorización
de la Republica Argentina, por hechos anteriores y distintos de aquéllos por los que se concedió
la extradición (principio de especialidad).
Aun cuando el delito cayere bajo la jurisdicción argentina, el Poder Ejecutivo podrá autorizar la
extradición, si aquel integra una conducta punible significativamente mas grave, ajena a la
jurisdicción argentina o en el que sea competente el Estado requirente.
- Relativas al delincuente: Es necesario que, al momento de la comisión del delito, el autor del
hecho haya contado con la edad exigida por la ley argentina para ser imputable. Cuando el
requerido sea de nacionalidad argentina, tanto en el momento de la solicitud de extradición como
en de comisión del delito por el que se solicita, podrá optar por ser juzgado por nuestros
tribunales, en tanto no medie tratado internacional que obligue la extradición de nacionales.
- Relativas a la punibilidad y a la pena: No deben haberse extinguido la acción penal o la pena,
según lo que disponga la legislación del Estado extranjero.
Con relación a la pena, si la condena extranjera se dicto en rebeldía la prescripción se
considerará con relación a la acción y el Estado solicitante deberá dar seguridad de que el caso
se reabrirá para permitir al condenado ejercer su derecho de defensa.
No procederá cuando se trate de delitos por los que pueda ser sometido a torturas u otros tratos o
penas crueles, inhumanas, degradantes o que tuviesen pena de muerte en el Estado requirente y
este no diere seguridades de que no será aplicable.
- Relativas al proceso: La extradición no se concederá si se advierte que el delincuente solicitado:
- Va a ser juzgado por una comisión especial; - Va a ser sometido a torturas u otros tratos
inhumanos; - Ha sido juzgado por el mismo hecho en Argentina o en otro país (non bis in idem); -
Es reclamado por razones persecutorias motivadas en opiniones políticas, nacionalidad, raza,
sexo o religión o que estas den motivos fundados que podrán perjudicar el ejercicio del derecho
de defensa en juicio; - Fue condenado en rebeldía y el Estado requirente no da seguridades de
que reabrirá el caso para oír al condenado y permitirle ejercer el derecho de defensa. - No cuenta
con garantías de que se le computara el tiempo de encierro durante el trámite extraditorio y el
proceso que motivo el requerimiento.
Debe señalarse que aun cuando el delito cayere bajo la jurisdicción argentina, exista o no tratado,
el Poder Ejecutivo podrá dar curso a la extradición si el Estado requirente tuviese facilidades
notoriamente mayores que la Nación para conseguir pruebas.
- Relativas a la conveniencia política: Como la extradición puede afectar derechos individuales de
los habitantes de la Nación, es el Poder Judicial quien, en resguardo de estos, actuara ante un
requerimiento extranjero y su decisión denegatoria obligara al Poder Ejecutivo. Si se declara
procedente la extradición pasiva, será el Poder Ejecutivo quien, como encargado de las
relaciones exteriores de un Estado, podrá imponer su criterio.
Para revocar la decisión judicial que conceda la extradición solicitada, deberá atender a los
siguientes criterios de conveniencia política: a) que no exista ofrecimiento de reciprocidad; b) que
existan razones de soberanía nacional, seguridad u orden público, y otros intereses nacionales
esenciales que lo tornen inconveniente.

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