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Fraude Judicial y Cosa Juzgada: Análisis Legal

Este documento resume una decisión de un tribunal superior sobre un caso de fraude a resolución judicial. El tribunal confirma la sentencia condenatoria contra dos procesadas por no cumplir con una medida de protección que les prohibía tener contacto con la víctima. El tribunal analiza los argumentos de apelación y concluye que se cumplieron los requisitos del tipo penal.

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Fraude Judicial y Cosa Juzgada: Análisis Legal

Este documento resume una decisión de un tribunal superior sobre un caso de fraude a resolución judicial. El tribunal confirma la sentencia condenatoria contra dos procesadas por no cumplir con una medida de protección que les prohibía tener contacto con la víctima. El tribunal analiza los argumentos de apelación y concluye que se cumplieron los requisitos del tipo penal.

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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL

SANTA ROSA DE VITERBO


_____________________
Relatoría

FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL POR INCUMPLIR MEDIDA DE PROTECCIÓN PROFERIDA POR EL JUEZ
DE GARANTÍAS – IMPROCEDENCIA DE LA NULIDAD DEL ESCRITO DE ACUSACIÓN: La sanción por el
desacierto de la Fiscalía, por la no demostración en el debate de los hechos reseñados, la constituirá su
desestimación por parte del juez. / ALCANCE DEL DESACUERDO CON EL ESCRITO DE ACUSACIÓN - ROL
DEL MINISTERIO PÚBLICO, LA DEFENSA Y LA VÍCTIMA: Solo se les permite expresar las observaciones
que consideren necesarias, exclusivamente en cuanto no haya cumplido con las exigencias del artículo
337, para que el fiscal lo aclare, adicione o corrija de inmediato.

Si el escrito de acusación contiene lo que la fiscalía demanda del juez de conocimiento, resulta incontrastable
que el mismo no puede estar afectado de nulidad. Como se trata de una petición que se formula al juzgador,
la misma no puede ser nula. La “sanción” por su desacierto, por la no demostración en el debate de los hechos
reseñados, la constituirá su desestimación por parte del juez. En este contexto, no se advierte la irregularidad
que pregona el libelista, pues su inconformidad con la acusación presentada no se discute por esta vía. No
debe olvidar, que lo único que el legislador procesal de la Ley 906 del 2004 permite en su artículo 339 es que
dentro de la audiencia de formulación de acusación el ministerio público y la defensa –también la víctima,
según lo aclaró la Corte Constitucional- expresen las observaciones que consideren necesarias, exclusivamente
en cuanto no haya cumplido con las exigencias del artículo 337, “para que el fiscal lo aclare, adicione o corrija
de inmediato”. Estas correcciones se tendrán como incorporadas a la acusación.

FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL POR INCUMPLIR MEDIDA DE PROTECCIÓN PROFERIDA POR EL JUEZ
DE GARANTÍAS – NO OPERA LA COSA JUZGADA AL SER ABSUELTA POR EL DELITO DE INJURIA Y
SANCIONADA POR FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL AL NO TRATARSE DE LOS MISMOS HECHOS: La
existencia de una unidad de acción, aquella puede generar la pluralidad de delitos (como en los casos
de concurso), a lo cual se suma que no existe la persecución de una exclusiva finalidad con el desarrollo
de estas 2 conductas, ni la lesión al mismo bien jurídico tutelado. / INOPERANCIA DE COSA JUZGADA
– NO EXISTE UNIDAD DE ACCIÓN ENTRE LOS DOS DELITOS: Ejercer violencia física o sicológica, no
implica una conducta injuriosa. / INOPERANCIA DE COSA JUZGADA – NO EXISTE UNA UNIDAD DE
PROPÓSITO, NI DE BIEN JURÍDICO TUTELADO: En su desarrollo se despliegan una secuencia de acciones
con finalidades distintas, sustraerse al cumplimiento de una orden judicial y agredir a la víctima; con el
delito de injuria se atenta contra la integridad moral y en el punible de fraude a resolución judicial o
administrativa se atenta contra la eficaz y recta administración de justicia.

Y es que no puede pregonarse la existencia de una sola conducta susceptible de investigación cuando se
juzga el delito de fraude a resolución judicial o administrativa consagrado en el artículo 442 del Código Penal
y el punible de injuria, previsto en el artículo 220 del mismo estatuto, ya que aunque se podría hablar de la
existencia de una unidad de acción, aquella puede generar la pluralidad de delitos (como en los casos de
concurso), a lo cual se suma que no existe la persecución de una exclusiva finalidad con el desarrollo de estas
2 conductas, ni la lesión al mismo bien jurídico tutelado. En primer lugar, y frente a la unidad de acción entre
estos dos delitos, es claro que para su consumación se puede recorrer el mismo camino, o acciones diversas
infrigiendo varios tipos penales; sin embargo, mientras que para el primero se investiga a quien se sustrae
al cumplimiento de la obligación impuesta en resolución judicial o administrativa, en el segundo, a quien
haga a otra persona imputaciones deshonrosas, de hecho puede acreditarse el incumplimiento de una
obligación impuesta en la providencia judicial, como podría ser en este caso, acercarse a la víctima, o ejercer
violencia física o sicológica, sin que ello implique una conducta injuriosa. Tampoco existe una unidad de
propósito, pues en su desarrollo se despliegan una secuencia de acciones con finalidades distintas, -sustraerse
al cumplimiento de una orden judicial y agredir a la vícitma- a lo cual se suma que tampoco existe una unidad
en el bien jurídico lesionado, pues de un lado, con el delito de injuria se atenta contra la integridad moral y
en el punible de fraude a resolución judicial o administrativa se atenta contra la eficaz y recta administración
de justicia, bien jurídico que fue consagrado por el legislador para otorgar un amparo especial a la estructura
que conforma el aparato judicial, así como los mecanismos de los cuales se dispone para reconocer derechos
y asegurar el cumplimiento de los fines del Estado Social y Democrático de Derecho.

FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL POR INCUMPLIR MEDIDA DE PROTECCIÓN PROFERIDA POR EL JUEZ
DE GARANTÍAS – NO OPERA LA COSA JUZGADA AL SER ABSUELTA POR EL DELITO DE INJURIA Y
TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
SANTA ROSA DE VITERBO
_____________________
Relatoría

SANCIONADA POR FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL AL NO TRATARSE DE LOS MISMOS HECHOS -


CUMPLIMIENTO DE REQUISITOS DEL TIPO PENAL: Está claro que la procesada ejecutó una conducta
constitutiva de fraude a resolución judicial, de manera dolosa.

Ello porque, se tiene establecido: (i) la orden judicial estaba dirigida directamente, entre otras, a la señora
YENNY LILIANA MEDINA DUARTE; (ii) la decisión fue conocida dentro de la audiencia por la procesada; (iii) en
la misma se le ordena, entre otras, no ejercer ningún acto de violencia física, ni sicológica, no residir cerca, ni
tener contacto en su lugar de trabajo o lugares frecuentados, ni publicar la sentencia proferida por el juzgado
de familia en protección a los derechos del menor; (iv) el 16 de julio de 2015, y no obstante las prohibiciones
que le fueron impuestas, decide agredir verbal, públicamente y en presencia de su hijo a la señora GARRIDO
MALDONADO; (v) no se demostró en este proceso que la procesada estuviera imposibilitada para cumplir la
orden. Conforme a ello, resulta claro que la procesada ejecutó una conducta constitutiva de fraude a
resolución judicial, de manera dolosa, pues con dichos insultos, humillaciones y descalificaciones, ejerció
violencia sicológica en contra de la víctima con lo cual se sustrajo voluntariamente al cumplimiento de la
orden, burlando la administración de justicia, siendo su actuar típico, objetivo y subjetivamente.

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RADICACIÓN: 15759-31-09-002-2018-00006-01

REPÚBLICA DE COLOMBIA

TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL


SANTA ROSA DE VITERBO

“PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL DE LA NACIÓN”


Ley 1128 de 2007

SALA ÚNICA

CLASE DE PROCESO PENAL-FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL


RADICACIÓN: 15759-31-09-002-2018-00006-01
PROCESADO: NESTOR MAURICIO VALENCIA MONSALVE, YENNI LILIANA
MEDINA DUARTE Y MARLEN MOJICA IZQUIERDO
JUZGADO DE ORIGEN: JUZGADO 2° PENAL CTO. DE SOGAMOSO
ASUNTO: APELACIÓN SENTENCIA CONDENATORIA
DECISIÓN: CONFIRMA.
APROBADA Acta N° 126
MAGISTRADO PONENTE: GLORIA INÉS LINARES VILLALBA.
Sala 3ª de Decisión.

Santa Rosa de Viterbo, nueve (09) de octubre de dos mil veinte (2020).

I. MOTIVO DE LA DECISIÓN

A la Sala le corresponde decidir los recursos de apelación interpuestos por los


defensores de las procesadas YENNY LILIANA MEDINA DUARTE y MARLEN
MOJICA IZQUIERDO en contra de la sentencia del 7 de septiembre de 2020,
mediante la cual el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Sogamoso con
funciones de conocimiento, absolvió a NÉSTOR MAURICIO VALENCIA MONSALVE
de los cargos formulados en la acusación y, condenó a YENNY LILIANA
MEDINA DUARTE y MARLEN MOJICA IZQUIERDO, por el delito de FRAUDE
A RESOLUCIÓN JUDICIAL O ADMINISTRATIVA DE POLICÍA.

II. HECHOS

Según se extracta de la foliatura, el 15 de mayo de 2014, el Juzgado 1 Penal


Municipal en función de control de garantías de Sogamoso, impuso medida de
protección a favor de GINNA MARCELA GARRIDO MALDONADO y su menor
hijo, consistente en conminar a NÉSTOR MAURICIO VALENCIA MONSALVE,
YENNY LILIANA MEDINA DUARTE y MARLEN MOJICA IZQUIERDO, a no

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ejercer ningún acto de violencia física, ni psicológica en contra de la protegida;


la prohibición de residir cerca a la víctima, de tener cualquier clase de contacto
con ella o en su lugar de trabajo o los lugares frecuentados. Igualmente, la
prohibición de comunicar por cualquier medio o instrumento, la sentencia
pronunciada por la jurisdicción de familia, en la que se declaró que Néstor
Mauricio Valencia Monsalve no era el padre del hijo, instrumento que si bien
es público, al involucrar a un menor, se deben abstener de publicarla, por
cualquier medio, incluyendo el correo electrónico, con la expresa advertencia
que su incumplimiento acarrearía la compulsa de copias por el delito de fraude
a resolución judicial.

No obstante, lo anterior, se afirma que con posterioridad a esa fecha, la víctima


ha sido objeto de constantes agresiones, verbales, gritos, insultos, acoso por
parte de los procesados, quienes le han dicho que es una “perra, puta,
vagabunda, prostituta, zorra, que su hijo es un bastardo”, conductas que se
han desplegado en presencia de sus hijos menores.

El 18 de noviembre de 2015, ante el Juzgado 1 Penal Municipal con función


de Control de Garantías de Sogamoso, se impuso una segunda medida de
protección a favor de Ginna Marcela Garrido Maldonado y su menor hijo,
decisión que al ser objeto de apelación ante el Juzgado 1 Penal del Circuito
de esa ciudad, el 2 de febrero de 2016, fue revocada en relación con la
imposición de la segunda medida y confirma la expedición de copias por el
delito de fraude a resolución judicial, al considerar que la primera medida se
encontraba vigente y que “…los indiciados han incumplido reiteradamente su
compromiso…”.

III. ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE

3.1. El 12 de octubre de 2017, ante el Juzgado Segundo Penal Municipal de


Sogamoso, con Función de Control de Garantías, la Fiscalía 28 Seccional
formuló imputación a NÉSTOR MAURICIO VALENCIA MONSALVE, YENNI
LILIANA MEDINA DUARTE y MARLEN MOJICA IZQUIERDO, como coautores
materiales a título de dolo, por el delito de FRAUDE A RESOLUCIÓN

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JUDICIAL O ADMINISTRATIVA DE POLICÍA, previsto en el artículo 454 del


Código Penal, oportunidad en la cual no hubo aceptación de cargos.

3.2. El 29 de diciembre de 2017, la Fiscalía 28 Seccional de Sogamoso,


presenta el escrito de acusación, correspondiéndole la actuación al Juzgado
Segundo Penal del Circuito de esa ciudad, cuya audiencia se adelantó el 7 de
marzo de 2018, en la cual se les acusó por el mismo delito imputado.

3.3. La audiencia preparatoria se adelantó 31 de enero de 2020, en cuyo


escenario se negó la solicitud de nulidad elevada por el estrado defensor y las
partes elevaron sus respectivas solicitudes probatorias.

3.4. Durante los días 29 y 30 de julio y 11, 18 y 25 de agosto de 2020, se agotó


la audiencia de juicio oral, la cual culminó con la anunciación de sentencia de
carácter condenatorio.

3.5. La audiencia de lectura de fallo se celebró el pasado 7 de septiembre de


2020, decisión que fue recurrida por los defensores de YENNY LILIANA
MEDINA DUARTE y MARLEN MOJICA IZQUIERDO.

IV. LA SENTENCIA IMPUGNADA

El Juzgado Segundo Penal del Circuito de Sogamoso, con funciones de


conocimiento, mediante sentencia del 7 de septiembre de 2020, al tiempo que
absolvió a NÉSTOR MAURICIO VALENCIA MONSALVE de los cargos
formulados en la presente actuación, condenó a, YENNI LILIANA MEDINA
DUARTE Y MARLEN MOJICA IZQUIERDO, a la pena de DOCE (12) MESES
DE PRISIÓN y MULTA DE CINCO (5) S.M.L.M.V., cada una e igualmente las
inhabilitó para el ejercicio de derechos y funciones públicas por el mismo
término de la pena de prisión, en calidad de autoras responsables del delito de
FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL O ADMINISTRATIVA DE POLICÍA;
además, les concedió el subrogado de la suspensión de la condena ejecución
condicional. Y Sus argumentos:

4.1.- No concurre la causal de nulidad invocada por la defensa, por cuanto:

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a. El argumento relacionado con la indeterminación de los hechos


jurídicamente relevantes a los que se contrae la acusación se ofrece
contradictorio, ello, por cuanto, a términos del descubrimiento probatorio
efectuado por la Fiscalía frente a los elementos materiales probatorios, hacen
expresa referencia a las agresiones verbales, gritos, insultos y acoso por parte
de los acusados hacia la víctima, luego, se contó con ellos en el juicio.

b. No concurre violación al principio del non bis in idem ya que conforme lo


enseña la jurisprudencia de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia,
radicado 45072 de 2017, si bien concurre identidad en el sujeto no es posible
predicar identidad en la situación en relación con el objeto, toda vez que en
tanto en la primera se protegió la integridad moral, en la segunda —el objeto
del fallo— se protege el bien jurídico de la eficaz y recta administración de
justicia. O, lo que es lo mismo, con una misma conducta se vulneraron dos
bienes jurídicos distintos, sin que por ese solo hecho que se hubiesen
adelantados dos actuaciones independientes se genere nulidad.

4.2. Concurrió duda en relación con la conducta del señor NÉSTOR


MAURICIO VALENCIA MONSALVE, por lo que debe absolverse a su favor.

4.3. Frente a la responsabilidad de MARLEN MOJICA IZQUIERDO, el


expediente cuenta con los testimonios de Irayda María Riaño Cubides y Juan
José Guauque Navarro, quienes ratifican el dicho de la víctima y permiten
estructurar la condena proferida en su contra, pues refieren los episodios en
los que claramente la procesada de manera directa les hace manifestaciones
y utiliza calificativos desobligantes en contra de la víctima.

4.4. En relación con la responsabilidad de YENNY LILIANA MEDINA DUARTE,


su responsabilidad se logra demostrar por razón de lo sucedido el 16 de julio
de 2015, el que fuera relatado por la víctima y corroborado por la testigo Olga
Lucía Maldonado, quien si bien —así lo advirtió el juez de primer grado— es
su progenitora, no por ello se desestima al lograr establecer que la
acompañaba al momento de su ocurrencia, tal como se logró demostrar con
el documento levantado ante una Notaría, en el que se refirió la existencia del
altercado.

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4.5.- Así, y tras relacionar in extenso el acontecer debatido en juicio, el juez de


primera instancia encontró plenamente demostrado, más allá de toda duda
que las señoras YENNY LILIANA MEDINA DUARTE Y MARLEN MOJICA
IZQUIERDO son autoras responsables del delito consagrado en el artículo 454
del Código Penal, a términos de la acusación, como quiera que incumplieron
las órdenes impartidas por el Juzgado Primero Penal Municipal con función de
control de garantías de Sogamoso, el 15 de mayo de 2014, a través de la
medida de protección.
V. LOS RECURSOS

5.1. A cargo del defensor de YENNY LILIANA MEDINA DUARTE, quien la


recurre con la pretensión que se revoque la sentencia condenatoria, bajo las
siguientes modalidades; (i) decretando la nulidad del acto de acusación, o (ii)
se absuelva a su defendida de los cargos por valoración indebida de la prueba
y /o violación del principio de cosa juzgada. Fundamentos de la alzada:

5.1.1- Nulidad: la Fiscalía no cumplió con la obligación contenida en el artículo


337 de la Ley 906 de 2004, en relación con los hechos jurídicamente
relevantes, se limitó a enunciar datos, medios de prueba, la acusación es
“inadecuada”. Pues no los delimitó.

Frente a la pluralidad de sujetos activos, al órgano acusador se le imponía


especificar el referente fáctico “de cada delito”, carga que incumplió.

En relación con la negativa del juez a decretar la nulidad de la actuación, no


es de recibo, toda vez que como la acusación no cumplió con las exigencias
establecidas en el artículo 337 de la Ley 906 de 2004, su asistida no conoció
con antelación los hechos por los que se le acusaba, lo que le impidió el
derecho de defensa, como hubiera sido, entre otros, haber acopiado medios
probatorios, tales como solicitar a la droguería Belencito las cámaras
correspondientes al día 16 de julio de 2015.

Estas son las razones que lo llevan a invocar la nulidad absoluta del acto de
acusación.

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5.1.2- Bajo lo que tituló el impugnante el error en la valoración probatoria,


refiere que al plenario concurrieron pruebas tanto de cargo como de descargo,
destacando, cómo la señora Garrido Maldonado mintió, se observa su interés
de venganza, contrario a lo sucedido con el dicho de su asistida YENNY
LILIANA, quien le refutó lo señalado, sin que se lograra probar lo realmente
acontecido, debiéndose absolver por duda.

5.1.3.- Cosa juzgada: sostiene que el hecho que se le enrostra a su acusada,


después de lo acaecido el 16 de julio de 2015, fue objeto de análisis jurídico
por virtud del trámite que por injuria se le adelantó. O, lo que es lo mismo, ya
fue juzgado por otra autoridad, con lo que se contravienen los principios de
cosa juzgada, prohibición de la doble incriminación y seguridad jurídica.
Solicita, entonces la nulidad y/o la absolución a favor de su asistida.

5.2- Por su parte el defensor de MARLEN MOJICA IZQUIERDO, luego de citar la


parte resolutiva de la decisión, las obligaciones contenidas en la medida de
protección y el delito por el que se llevó a juicio a su defendida, considera que
en este evento se está en presencia de una contrastación de testimonios,
respecto de los que llama la atención sobre el ezcaso poder suasorio de la
declaracion rendida por Iradia Riaño Cubides, pues no precisa un lugar exacto
en donde ocurrieron los hechos, no precisa la fecha del suceso, así como que
no conocía sino de paso a la señora MARLEN MOJICA.

Para el censor este testimonio no resulta suficiente para llevar al juez al


conocimiento del hecho mas allá de toda duda razonable sobre la ocurrencia
de los hechos y las circunstancias materia del presente juicio, pues en su
declaración no logra precisar donde fue el encuentro crucial, y resultaba
imperioso la precisión temporal de los hechos pues dicho comportamiento
debió ocurrir con posterioridad al mes de marzo de 2014.

Se puede estar en presencia de una testigo solidaria con la situacion de su


amiga, no se puede olvidar que eran cercanos que el esposo de esta testigo,
sin ser especialista presenció el nacimiento del niño cuya paternidad refutó la
prueba genética.

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En tales condiciones, con las pruebas practicadas en el juicio no se logró


acreditar que su defendida incurriera en alguna de las conductas que se le
endilgan, por lo que se debe revocar la sentencia y proferir fallo absolutorio en
su favor, en aplicación del principio del indubio pro reo.

Finalmente solicita que se haga una evaluación de la evasiva y ofensiva de la


víctima con la intención de deformar los hechos, lo que se puso de presente
en el testimonio de Yeny Marcela Serrano, testigo en cuya práctica se
evidenció la participación de una tercera persona, quien orientaba la
declaración.

VI. TRASLADO A LOS NO RECURRENTES

El Señor Procurador 216 Judicial I penal de Sogamoso, manifestó que no tenía


interés jurídico frente a la decisión impugnada.

VII. CONSIDERACIONES DE LA SALA

De conformidad con lo establecido en el Artículo 34-1 de la Ley 906 de 2004,


es competente esta Sala para pronunciarse sobre la presente apelación, en
tanto aquella involucra directamente a un Juez del Circuito con Funciones de
Conocimiento perteneciente a este Distrito Judicial, cuyo superior funcional es
ésta Corporación.

Inicialmente este pronunciamiento se centrará en los aspectos materia objeto


de apelación y en aquellos que resulten inescindiblmente vinculados al objeto,
por virtud del principio de limitación, igual se tendrá en cuenta el principio
constitucional y legal de la prohibicion de la reforma peyorativa en virtud de
que las acusadas acuden a esta sede en calidad de apelantes unicas a través
de su defensa técnica y por tanto es respecto de sus reclamos a los que se
contraerá el pronunciamiento de esta Corporación.

En tales condiciones, vista la sentencia de primera instancia y los argumentos


de los recursos, los problemas jurídicos a desarrollar versan en estudiar: i) la

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nulidad de la acusación, ii) Si se estructura la cosa juzgada, iii) la existencia


del delito y la responsabilidad de YENNY LILIANA MEDINA DUARTE y iv) el
principio del indubio proreo y la responsabilidad de MARLEN MOJICA
IZQUIERDO, para establecer si les asiste razón a los impugnantes o, por el
contrario, la sentencia objeto de apelación debe ser confirmada.

I).- LA NULIDAD DE LA ACUSACION

Sostiene el recurrente que la Fiscalia al momento de presentar la acusación,


no cumplió con las exigencias previstas en el articulo 337 del C de P.P., pues
no especificó los hechos jurídicamente relevantes, y se limitó a enunciar datos,
medios de prueba o hechos indicadores, sin precisar, ante la pluralidad de
sujetos activos y de hechos, cuales eran las conductas endilgadas,
especificando las circunstancias de tiempo, modo y lugar en cada caso, así
como su relevancia para el derecho penal, sin embargo como ello no se hizo,
la acusación resultó ser un acto genérico, en el que no se pudo ejercer una
adecuada defensa técnica lo cual estructura una causal de nulidad.

Sobre dicho reclamo se debe recordar al censor, que el escrito de acusación,


junto con lo expuesto por la fiscalía en la audiencia para su formulación,
conforma el acto complejo que es la acusación, y a su vez constituye la
pretensión de la fiscalía, que aspira a demostrar en el debate del juicio oral
para que el juez profiera el fallo en los términos allí precisados.

Si el escrito de acusación contiene lo que la fiscalía demanda del juez de


conocimiento, resulta incontrastable que el mismo no puede estar afectado de
nulidad. Como se trata de una petición que se formula al juzgador, la misma
no puede ser nula. La “sanción” por su desacierto, por la no demostración en
el debate de los hechos reseñados, la constituirá su desestimación por parte
del juez.

En este contexto, no se advierte la irregularidad que pregona el libelista, pues


su inconformidad con la acusación presentada no se discute por esta vía. No
debe olvidar, que lo único que el legislador procesal de la Ley 906 del 2004
permite en su artículo 339 es que dentro de la audiencia de formulación de
acusación el ministerio público y la defensa –también la víctima, según lo

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aclaró la Corte Constitucional- expresen las observaciones que consideren


necesarias, exclusivamente en cuanto no haya cumplido con las exigencias
del artículo 337, “para que el fiscal lo aclare, adicione o corrija de inmediato”.
Estas correcciones se tendrán como incorporadas a la acusación (artículo
343.1).

De la confrontación del escrito presentado por la fiscalía, con los requisitos


señalados en el citado artículo 337, surge evidente que aquél satisface tales
presupuestos, como que se individualiza a los acusados, hace una relación de
los hechos jurídicamente relevantes y enuncia en forma detallada los
elementos que pretende hacer valer como pruebas en el juicio, todo lo cual fue
verbalizado en la audiencia de acusación.

En este punto y aunque el defensor insiste en la indeterminación de los hechos


jurídicamente relevantes y las responsabilidades, lo cierto es que la Fiscalía
en su pretensión acusatoria, sin que aquella fuese un modelo, eleva la
acusación en contra de los procesados tras considerar que no obstante las
obligaciones que les fueron impuestas en la medida de protección del 15 de
mayo de 2014, aquellos se sustrajeron al cumplimiento de dicha obligación al
continuar con posterioridad a esa fecha, con insultos, gritos y agresiones en
contra de la víctima.

Entonces, como la acusación cumplió las exigencias legales, no habría lugar


a decretar la nulidad y, en todo caso, la defensa técnica de la acusada, para
dicho momento – en la audiencia de acusación- no demostró irregularidad
alguna1.

1
Sobre este mismo asunto, la Corte Suprema de Justicia en sentencia de tutela STP3347 del 12 de marzo
del 2020 radicado 109329, sobre este asunto hizo las siguientes precisiones: “El escenario procesal para solicitar la
nulidad de la formulación de imputación o hacer cuestionamientos a la acusación, era la audiencia de formulación de
acusación, en cuya ritualidad, (artículo 339 de la Ley 906 de 2004), precisamente se encuentra el de conceder el uso
de la palabra a las partes e intervinientes para que manifiesten sobre causales de incompetencia, impedimentos o
nulidad; sin embargo, como en el proceso fundamento de la tutela se alegó en la audiencia preparatoria, su análisis
era más estricto.

Es claro que el hecho de que, en la audiencia de acusación el defensor, para entonces designado, no
hubiese propuesto la nulidad y manifestado su conformidad con el acto de formulación de acusación, no habilita para
que cada vez que se cambie de apoderado, el nuevo pueda volver sobre oportunidades procesales ya fenecidas,
pues lo cierto es que, independientemente de los cambios de representante judicial, la actuación penal se rige por el
principio de unidad de defensa.

Además, si bien la directora de la audiencia, rechazó de plano la petición de nulidad, no se trató de un


determinación de facto, pues a esa decisión antecedieron algunas consideraciones sobre la claridad que existía
respecto de los hechos y cargos por los cuales la Fiscalía acusó a NÉSTOR MAURICIO VALENCIA MONSALVE y
dos personas más, esto es, el incumplimiento de la medida de protección decretada por un juez penal municipal con
función de control de garantías en otro proceso, en favor de la víctima -Gina Marcela Garrido Maldonado- y, fue

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Dígase además que los reparos que pregona, tienen relación, no con fallas
cometidas en la confección de la acusación, sino que pretende refutar la
precisión de los hechos imputados, y si los mismos encajaban en la
descripción normativa para de allí derivar el juicio de responsabilidad en cada
uno de sus defendidos, todo lo cual, evidentemente es propio del debate del
juicio ocurrido en las instancias procesales subsiguientes, en tanto su no
acreditación conlleva es a la absolución de los acusados, por tanto su reclamo
deviene completamente improcedente y por ello se niega su pretensión de
nulidad.

II) COSA JUZGADA

Alega el recurrente que los hechos por los que aquí se investigó, acusó y juzgó
a YENNY LILIANA MEDINA DUARTE, ya fueron objeto de pronunciamiento
dentro del proceso que se tramitó contra ella, por el delito de injuria ante el
Juzgado 2 Penal Municipal de Sogamoso, cargos por los que señala fue
absuelta2.

Precisa que aunque si bien, no es el mismo delito por que se adelanta esta
investigación, es claro que si no se logró probar en aquella oportunidad que su
defendida ultrajó de palabra a la señora GARRIDO MALDONADO, no pudo
cometer el fraude a resolución judicial, y por tanto al proseguir con este juicio
se está atentando contra los principios de prohibición de la doble incriminación,
cosa juzgada y seguridad jurídica.

Sobre este punto se impone recordar, que el principio del non bis in ídem, se
encuentra consagrado en el artículo 29 de la Carta Política y constituye un
mandato según el cual ninguna persona pueda ser juzgada dos veces por el
mismo hecho, por lo que para infringirlo se requiere la concurrencia de tres
premisas: 1) identidad de sujeto, esto es, que la persona incriminada sea la
misma en dos procesos de la misma índole; 2) identidad de objeto, es decir,
que exista correspondencia respecto del hecho por el cual se solicita la

precisamente esa claridad que estimó existía, la que le permitió calificar la petición de la defensa como una actuación
dilatoria.

2
El delito de injuria no fue objeto de discusión en este proceso.

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aplicación de la sanción y 3) identidad de causa, que se refiere a que el motivo


sea el mismo en más de un proceso.

Sobre el principio del non bis in ídem la Sala de Casación Penal de la H. Corte
Suprema de Justicia, en sentencia de 26 de marzo de 2007, en proceso de
radicación 25.629, precisó:

“El artículo 29 de la Constitución Política, al igual que el 26 de la anterior Carta,


consagra la garantía fundamental del NE BIS IN IDEM, desarrollada también
como norma rectora en el artículo 9° del Código Penal (hoy artículo 8) y en el 15
del Código de Procedimiento Penal (hoy artículo 19) principio según el cual el
ciudadano no puede ser juzgado doblemente por el mismo o los mismos hechos.
Se trata de una garantía de seguridad individual, propia de un Estado de Derecho,
también reconocida internacionalmente por expresión del Pacto Internacional de
derechos civiles y políticos, en su artículo 14, N° 7, y la Convención Americana
de derechos humanos, artículo 8 N° 4, aceptados en el Derecho Interno de
Colombia por medio de las leyes 74 de 1968 y 16 de 1972, y ahora adoptados
inclusive como reglas de jerarquía constitucional (art. 93). (…)
Lo señalado en las disposiciones citadas es la prohibición de la persecución penal
múltiple por los mismos hechos, sin importar el pretexto de una denominación
jurídica distinta, porque así lo definen claramente los artículos 9° del Código
Penal y 15 del Código de Procedimiento Penal. Esto significa dos cosas a la vez:
primero, que no es posible revivir una acción penal ya agotada y, en segundo
lugar, que respecto de un mismo hecho no es viable la persecución penal
simultánea por autoridades judiciales distintas, ni siquiera por razones de
competencia, porque para evitar la coetaneidad en el ejercicio de la acción penal
se han trazado claras reglas sobre competencia a prevención y colisión de
competencias (C. P. P., arts. 80 y 97).
Se pregunta: ¿Cuándo se da la doble persecución penal?. La doctrina propone
tres identidades como fórmula abstracta para la solución de los casos concretos.
Se habla entonces de la identidad de la persona juzgada; identidad del objeto del
proceso y de identidad de la causa de la persecución penal.
Sin entrar en filigranas semánticas, sí es importante destacar que tanto en la
Constitución como en los Códigos, el principio del ne bis in idem está matizado
por la prohibición de juzgar dos veces a una persona “por el mismo hecho”, y
no se refieren los textos, como en otras legislaciones, al “mismo delito”. Pues
bien, ello indica que la imputación concreta debe basarse en el comportamiento
históricamente determinado, cualquiera sea su significación jurídica o el nomen
iuris empleado por el funcionario judicial para calificar el hecho 3.

Abordando el tema motivo de disenso, circunscrito a la vulneración de los


principios de non bis in ídem, cosa juzgada y seguridad jurídica al estimar que
no era posible acusar a YENNY LILIANA MEDINA DUARTE por el delito de
fraude a resolución judicial en tanto que, para el recurrente, en el desarrollo de
esa conducta era necesaria la acreditación del delito de injuria por el que se
declaró la prescripción4, el Tribunal debe precisar que es errada la apreciación
de la defensa.

3
CSJ, Sala de Casación Penal, 18 de enero de 2001 radicado 14190
4
Carpeta 11. Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo, auto 1 de marzo de 2019. La Señora Medina Duarte fue
absuelta en primera instancia por el delito de injuria, al surtirse la apelación se declaró prescrita la acción penal.

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Veamos, dentro del presente proceso desde la formulación de imputación, la


Fiscalía precisó a YENNY LILIANA MEDINA DUARTE se le procesaba por el
delito de fraude a resolución judicial o administrativa y aunque señala el censor
que a la procesada se le juzgó previamente por el delito de injuria del que
resultó exonerada de responsabilidad, tal adecuación jurídica, no se presenta
excluyente, sino que responde a la adecuación típica de unos hechos en
conductas totalmente disímiles.

Y es que no puede pregonarse la existencia de una sola conducta susceptible


de investigación cuando se juzga el delito de fraude a resolución judicial o
administrativa consagrado en el artículo 442 del Código Penal y el punible de
injuria, previsto en el artículo 220 del mismo estatuto, ya que aunque se podría
hablar de la existencia de una unidad de acción, aquella puede generar la
pluralidad de delitos (como en los casos de concurso), a lo cual se suma que
no existe la persecución de una exclusiva finalidad con el desarrollo de estas 2
conductas, ni la lesión al mismo bien jurídico tutelado.

En primer lugar, y frente a la unidad de acción entre estos dos delitos, es claro
que para su consumación se puede recorrer el mismo camino, o acciones
diversas infrigiendo varios tipos penales; sin embargo, mientras que para el
primero se investiga a quien se sustrae al cumplimiento de la obligación
impuesta en resolución judicial o administrativa, en el segundo, a quien haga a
otra persona imputaciones deshonrosas, de hecho puede acreditarse el
incumplimiento de una obligación impuesta en la providencia judicial, como
podría ser en este caso, acercarse a la víctima, o ejercer violencia física o
sicológica, sin que ello implique una conducta injuriosa.

Tampoco existe una unidad de propósito, pues en su desarrollo se despliegan


una secuencia de acciones con finalidades distintas, -sustraerse al
cumplimiento de una orden judicial y agredir a la vícitma- a lo cual se suma que
tampoco existe una unidad en el bien jurídico lesionado, pues de un lado, con
el delito de injuria se atenta contra la integridad moral y en el punible de fraude
a resolución judicial o administrativa se atenta contra la eficaz y recta
administración de justicia, bien jurídico que fue consagrado por el legislador

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para otorgar un amparo especial a la estructura que conforma el aparato


judicial, así como los mecanismos de los cuales se dispone para reconocer
derechos y asegurar el cumplimiento de los fines del Estado Social y
Democrático de Derecho.

Conforme estas consideraciones, innegable resulta que al poder escindirse


material y jurídicamente los delitos de injuria y fraude a resolución judicial o
administrativa, ninguna irregularidad se advierte frente a que se haya
adelantado un proceso por injuria y ahora uno por fraude a resolución judicial,
pues para su concresión, lo que hay que verificar es si la presunta autora se
sustrajo de cumplir dolosamente, una obligación impuesta en una providencia
judicial.

En tales condiciones no se advierte la vulneración del principio del nom bis in


ídem, y por contera el de la cosa juzgada, pues si este ultimo, consiste en la
fuerza que la ley atribuye a las decisiones judiciales de resolver definitivamente,
entre las partes, la cuestión controvertida, en forma que ya no pueda volver a
suscitarse entre ellas una nueva discusión, es claro que el debate que dentro
de este proceso se discute frente al incumplimiento de una resolución judicial,
no ha sido finiquitado en proceso anterior.

Finalmente y frente a la eventual vulneración del principio de seguridad


jurídica, debemos recordar que esta es una garantía que tienen los individuos
de conocer certeramente las normas de prohibición y limitación en su
interacción social, así como las condiciones que deben concurrir en la
definición de su situación jurídica procesal, contando con la certeza que el
trámite se debe ejecutar con fundamento en procedimientos regulares
establecidos previamente.

Con tal entendimiento, no se advierte que al adelantarse el proceso producto


de una compulsa de copias para indagar por el eventual incumplimiento de
una decisión judicial por parte de los obligados a ello, se afecte el citado
principio, pues el presente trámite se adelantó atendiendo los lineamientos
legales, lo que descarta que se trate de una decisión arbitraria o caprichosa,

13
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que vulnere el principio de la cosa juzgada, por lo que también se niega esa
pretensión del recurrente.

III) LA VALORACION PROBATORIA Y LA RESPONSABILIDAD DE YENNY


LILIANA MEDINA DUARTE

De conformidad con lo establecido por nuestro Estatuto Procedimental Penal


el grado de conocimiento para condenar o para absolver, debe estar fundado,
es decir, surgir de la prueba debatida en juicio, y, por tanto, con el marco dado
por las partes, deberá auscultarse la prueba legalmente aducida en el juicio en
orden a establecer cada uno de los elementos de la conducta punible por la
que se formuló acusación, que es el de FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL
O ADMINISTRATIVA DE POLICÍA del que trata el Código Penal en los
siguientes términos:

“Art. 454. Modificado Ley 1453/2011, art. 47. Fraude a resolución judicial
o administrativa de policía. El que por cualquier medio se sustraiga al
cumplimiento de obligación impuesta en resolución judicial o administrativa de
policía, incurrirá en …”

Sobre este tipo penal la jurisprudencia ha enseñado:

“El precepto penal en comento busca la tutela del bien jurídico de la recta y
eficaz impartición de justicia, garantizando el cumplimiento de las decisiones
judiciales, bajo los apremios de la sanción penal para quienes fraudulenta y
maliciosamente deciden esquivar los perentorios mandatos de las
autoridades judiciales.

Aunque el precepto no dice expresamente que los medios que sirven para
sustraerse al cumplimiento de la resolución judicial deben ser fraudulentos,
esa naturaleza se deduce del epígrafe de la norma que debe entenderse
incorporado a su texto de modo que, la conducta, para que alcance su
categoría de punible, debe envolver el engaño, el ardid, la astucia o la
maquinación dolosa enderezada a eludir el cumplimiento de la orden judicial
contenida en el auto interlocutorio o la sentencia debidamente ejecutoriada.
(…)
Empero, como ya hubo de anunciarse, la ofensa o lesión al bien jurídico que
el precepto aspira a proteger, no se consolida y agota con la simple
verificación objetiva del incumplimiento de la orden judicial, pues, por
definición, para que ello suceda, el medio o los medios de que se vale el
obligado deben ser fraudulentos, esto es, en ellos debe estar presente el
engaño como elemento psicológico caracterizador de la pretensión mezquina

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del autor de la conducta, encaminada a neutralizar o impedir que los efectos


buscados con la resolución judicial se cumplan o materialicen5”.

Como elementos estructurales del tipo, se tienen: un verbo determinador


simple “sustraerse” por cualquier medio. Por demás, se concreta la conducta
al abstenerse o separarse del cumplimiento de una obligación que tiene su
fuente en una decisión judicial o administrativa.

La Ley 1453 de 2011 amplió el objeto material de la infracción, pues ahora


comprende las obligaciones impuestas por resolución judicial o por resolución
administrativa de policía. Se puede tratar de obligaciones de hacer o no hacer,
de medio o resultado, impuestas mediante la respectiva decisión de autoridad,
en la que basta con la conducta negativa de abstención para que se configure
el delito, sin que se tenga en cuenta el daño producido o el beneficio obtenido
por el agente.

Bajo dichas premisas legales y descendiendo al caso que ocupa la atención


de la Sala, no existe duda que ante el Juzgado 1 Penal Municipal con Función
de Control de Garantías de Sogamoso el día 15 de mayo de 2014 se impuso
medida de protección en favor de GINNA MARCELA GARRIDO
MALDONADO, en la que se conminó a NESTOR MAURICIO VALENCIA
MONSALVE, YENNY LILIANA MEDINA DUARTE Y MARLEN MOJICA
IZQUIERDO:

i) No ejercer violencia física ni sicológica en contra de GINNA


MARCELA GARRIDO MALDONADO
ii) La prohibición de residir cerca a la víctima, de tener cualquier clase
de contacto con ella o en su lugar de trabajo o los lugares
frecuentados.
iii) La prohibición de comunicar por cualquier medio o instrumento, la
sentencia pronunciada por la jurisdicción de familia, en la que se
declaró que Néstor Mauricio Valencia Monsalve no era el padre del
menor hijo, instrumento que si bien es público, al involucrar a un

5
CSJ Sala de Casación Penal, sentencia 22 de agosto de 2008, radicado 26163

15
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menor, se deben abstener de publicarla, por cualquier medio,


incluyendo el correo electrónico.

En esa misma decisión se advierte que una vez ejecutoriada la decisión, su


incumplimiento, los haría incursos en el delito de fraude a resolución judicial.

Posteriormente, el 18 de noviembre de 2015, ante el Juzgado 1 Penal


Municipal con función de Control de garantías de Sogamoso, se impuso una
segunda medida de protección a favor de GINNA MARCELA GARRIDO
MALDONADO y su menor hijo, decisión que al ser objeto de apelación ante el
Juzgado 1 Penal del Circuito de esa misma ciudad, el 2 de febrero de 2016,
fue revocada en relación con la imposición de la segunda medida, por
considerar que la primera se encontraba vigente, confirmando la expedición
de copias por el delito de fraude a resolución judicial al considerar que “…los
indiciados han incumplido reiteradamente su compromiso…”.

Pues bien, teniendo como punto de partida las obligaciones allí impuestas,
debe analizarse seguidamente cuál es la situación por la que se juzga a
YENNY LILIANA MEDINA DUARTE en su condición de recurrente.

En primer lugar, como se señala en la jurisprudencia citada, dos son los


aspectos a verificar para determinar la tipicidad objetiva del delito de fraude a
resolución judicial: uno, que la orden judicial deba ser clara, expresa y exigible
para quien se pretende irrogar con la responsabilidad penal por fraude a
resolución judicial; y dos, que para ser típica, la conducta debe ser dolosa, esto
es, que el sujeto agente se ha de apartar voluntaria y conscientemente del
cumplimiento de la orden, teniendo la posibilidad de satisfacerla -lo que hace
que la conducta deba ser fraudulenta-. Ello porque, el solo incumplimiento o la
imposibilidad de acatarla, no es punible, ya que se trataría de una forma de
responsabilidad objetiva, que está proscrita en la legislación colombiana.

Entonces, tal y como se reseñó en aparte anterior, la orden emitida por el


juzgado en su decisión fue clara, expresa y exigible directamente a la señora
MEDINA DUARTE a quien en audiencia se le conminó a no ejercer ningún
acto de violencia física, ni sicológica contra GINNA MARCELA GARRIDO
MALDONADO, no residir cerca, ni tener contacto en su lugar de trabajo o

16
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lugares frecuentados, ni publicar la sentencia proferida por el juzgado de


familia en protección a los derechos del menor.

Dentro de este proceso se recibió prueba testimonial y directa en torno a los


distintos niveles de acoso y agresión que recibió la victima, relacionados con
panfletos puestos en su lugar de trabajo en los que se atentaba contra su
reputación, pasquines que llegaron al Colegio de los niños en donde se
cuestionaba la paternidad de uno de los menores, llamadas al Colegio de
personas que sin identificar, decían improperios en relación con la señora
GARRIDO MALDONADO, al punto que en el Kinder se vieron obligados a
cambiar de numero telefónico y a restringir la salida del niño de la victima;
también se acreditó la rotura de un vidrio en su casa, la destrucción de los
vidrios de su carro y problemas sicológicos que este tipo de situaciones
generaron tanto en la víctima como en su menor hijo. Sin embargo respecto
de estos episodios el juzgado no encontró prueba directa sobre la autoría y
responsabilidad de la procesada, ni estructuró prueba indiciaria en torno al
juicio de responsabilidad sobre estos hechos, quedando vedado para el
Tribunal hacer un pronunciamiento sobre los mismos al no haber sido objeto
de recursos por parte de los sujetos procesales.

En consecuencia el análisis de la Sala se limita al estudio de aquellas


conductas que denunció la victima como agresiones directas y públicas, para
determinar si las mismas contravienen la orden judicial, y si aquellas fueron
acreditadas en juicio, para de ellas derivar la responsabilidad penal.

De acuerdo con la multiplicidad de actuaciones referidas por la Fiscalía, lo


cierto es que por la única que se condenó a MEDINA DUARTE y es objeto de
apelación, es por el suceso acaecido el 16 de julio de 2015, fecha en la que la
víctima GARRIDO MALDONADO recuerda que había recibido la visita de su
madre, señala que lo recuerda porque era el cumpleaños de su padre, que
aquél día salieron a la feria con su hijo, a la 6 de septiembre, cerca a una
droguería, momento en el que pasó la señora MEDINA DUARTE en su carro
y le gritó entre otras “perra, vagabunda, que el hijo que llevaba era un bastardo”
versión que es corroborada con precisión en sus detalles por la señora OLGA
LUCIA MALDONADO IZQUIERDO, madre de la víctima, conducta que

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además quedó consignada en la declaración rendida en la Notaría el 22 de


julio de 2015, documento que fue utilizado por la Fiscalía para efectos de
refrescar la memoria de la testigo MALDONADO IZQUIERDO, sobre otro
episodio, hecho sobre el que la acusada en su declaración niega su
ocurrencia.

Para la Sala, el episodio relatado por la víctima y confirmado por la testigo se


encuentra acreditado, sin que, como lo precisa el A quo, se pueda desechar
esta testigo por ser la madre de la víctima, pues aunque se debe ser mas
riguroso en la valoración de su testimonio, lo cierto es que en la evaluación del
mismo, la precisión y concresión en los detalles, permiten concluir que el
episodio narrado por la víctima en sus circunstancias temporo-espaciales
efectivamente ocurrió, al punto que pruebas tales como la declaración de la
médico psiquiatra Carolina Maria Cristancho, pone en evidencia las
situaciones estresantes vividas por el núcleo familiar de la víctima, y en
concreto las del niño relacionadas con el acoso por parte de terceras personas,
que le generaron tristeza, episodios de ansiedad lo que ameritó tratamiento
farmacológico6.

Acreditada entonces la ocurrencia de este hecho concluye la Sala que es a


partir de esa situación procesal que se coloca la acusada en franca rebeldía
frente a la justicia.

Ello porque, se tiene establecido: (i) la orden judicial estaba dirigida


directamente, entre otras, a la señora YENNY LILIANA MEDINA DUARTE; (ii)
la decisión fue conocida dentro de la audiencia por la procesada; (iii) en la
misma se le ordena, entre otras, no ejercer ningún acto de violencia física,
ni sicológica, no residir cerca, ni tener contacto en su lugar de trabajo o
lugares frecuentados, ni publicar la sentencia proferida por el juzgado de
familia en protección a los derechos del menor; (iv) el 16 de julio de 2015, y no
obstante las prohibiciones que le fueron impuestas, decide agredir verbal,
públicamente y en presencia de su hijo a la señora GARRIDO MALDONADO;

6
La profesional refiere en su declaración que en efecto el niño estuvo sometido a acoso, y aunque esta no es prueba
directa de los hechos, si pone en evidencia que el niño presenció algún tipo de agresión, como la que se señala por
la victima y confirma la testigo.

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(v) no se demostró en este proceso que la procesada estuviera imposibilitada


para cumplir la orden.

Conforme a ello, resulta claro que la procesada ejecutó una conducta


constitutiva de fraude a resolución judicial, de manera dolosa, pues con dichos
insultos, humillaciones y descalificaciones, ejerció violencia sicológica en
contra de la víctima con lo cual se sustrajo voluntariamente al cumplimiento de
la orden, burlando la administración de justicia, siendo su actuar típico, objetivo
y subjetivamente.

Además, es un comportamiento antijurídico, pues, las órdenes judiciales, como


la emitida por el juzgado, a menos que se esté en imposibilidad de cumplirla,
deben ser acatadas, y al no serlo, pudiendo cumplirlas, es evidente la
afectación al bien jurídico de la administración de justicia, pues es puesto en
peligro efectivo.

Resulta igualmente culpable esa conducta típica y antijurídica, porque, de un


lado, es una persona imputable, ya que no hay prueba que demuestre lo
contrario; por otro, tampoco se evidencia alguna imposibilidad para
comportarse al margen del mandato legal, puesto que, una vez conocida la
orden, debía cumplir lo mandado por la autoridad judicial, y no lo hizo.

En este orden de ideas, se tiene que los argumentos de la Defensa sobre la


inexistencia de la conducta ilícita no resultan de recibo, como quiera que las
pruebas debatidas en juicio acreditan la existencia del delito endilgado y la
responsabilidad de la procesada, por tanto, lo procedente para la Sala es
confirmar la decisión de primera instancia en cuanto a la existencia del
FRAUDE A RESOLUCIÓN JUDICIAL O ADMINISTRATIVA DE POLICÍA y la
consecuente responsabilidad de YENNY LILIANA MEDINA DUARTE.

iv) EL INDUBIO PRO REO Y LA RESPONSABILIDAD DE MARLEN


MOJICA IZQUIERDO

Sostiene el defensor de esta procesada que la declaración de Iradia Riaño


Cubides, no resulta suficiente para elevar un juicio de responsabilidad en
contra de su defendida, pues dicho testimonio no genera el conocimiento del

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hecho más allá de toda duda sobre la ocurrencia de los hechos y las
circunstancias de las que se deriva su reponsabilidad, por tanto, se torna
imperativo la aplicación del principio del indubio pro reo para proferir en su
favor sentencia absolutoria.

En relación con este planteamiento es claro que para dictar sentencia debe
obrar en el proceso prueba que conduzca a la existencia de la conducta
punible, así como de la responsabilidad del procesado más allá de toda duda,
para lo cual debe establecerse la presencia de los presupuestos que
constituyen las infracciones penales atribuidas, como son tipicidad,
antijuridicidad y culpabilidad.

En relación con la duda que deviene en absolución, es sabido que esta debe
ser cierta, esencial, sustentada en el análisis de los elementos probatorios en
grado tal que no permita realizar una conclusión certera en uno u otro sentido;
se torna en exigencia ineludible, el que el funcionario judicial explique de forma
adecuada las razones por las que duda, es decir las que lo llevan a aplicar el
principio in dubio pro reo.

“Además, no se puede perder de vista que una sentencia absolutoria que se


base en el in dubio pro reo, debe tener como fundamento, no la simple duda,
sino aquella que fluye razonada, apoyada en la exposición que ofrezca absoluta
claridad respecto a los motivos que llevaron al Juez o Tribunal a no adquirir el
convencimiento suficiente para condenar.

Atendiendo a que la duda debe ser cierta, esencial, sustentada en el análisis de


los elementos probatorios a tal grado que no permita realizar una conclusión
certera en uno u otro sentido, se torna en exigencia ineludible el que el
funcionario judicial explique de forma adecuada las razones por las que duda,
es decir las que lo llevan a aplicar el principio antecedentemente referido. 7”

Como quiera que en la sentencia de primera instancia se cuestiona la


materialidad de la conducta de fraude a resolucion judicial, el análisis se
centrará tanto en determinar si se estructura la faz objetiva de esta ilicitud,
como si la cara subjetiva del tipo en cuestión quedó demostrado con igual
grado de convicción, o por el contrario como lo sostiene el censor la duda
probatoria no permite tener por demostrada la existencia de la conductas
punibles enrostradas a la acusada, y al no quedar sentados los elementos del
tipo penal, resulta imposible elaborar el juicio de reproche en su contra.

7
CSJ Sala Casación Penal 6 de febrero de 2013, radicado 38651

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En consecuencia, es necesario que la Sala entre a analizar el acervo


probatorio respecto de los hechos de los que se deriva su responsalidad.

Dentro de dicho contexto y al igual que sucedió con la señora MEDINA


DUARTE, son distintas las referencias a que alude la víctima en torno a las
agresiones que recibió de la procesada con posterioridad a la impocision de
la medida de protección, sin embargo el A quo solo profirió condena por
encontrar probados los hechos que tuvieron como testigos a los señores
Irayda María Riaño y Juan Jose Guaque Navarro, quienes fueron citados por
la Fiscalía en la acusación.

En tales condiciones y para no desbortar los limites impuestos con la


apelación, esta Corporacion procederá a hacer un analisis de dicha prueba
testimonial en relación directa con la prueba de la defensa para establecer si
hay lugar al juicio de responsabilidad o si persiste una duda que deba
resolverse en su favor.

En relación con los hechos por los que se derivó la responsabilidad de la


señora MARLEN MOJICA IZQUIERDO, se tiene que dentro de su extenso
interrogatorio GINNA MARCELA GARRIDO MALDONADO sostiene de
manera reiterada las distintas agresiones que recibió de la procesada,
advirtiendo que los insultos y las agresiones eran en diferentes lugares y frente
a distintas personas.

En concreto, sobre este tipo de agravios percibidos por terceras personas, se


tiene que en efecto se recibió la declaración de Irayda Maria Riaño Cubides
quien dentro de su declaración reconoce que la señora MARLEN MOJICA
IZQUIERDO se le acercó, le advirtió que tuviera cuidado con su esposo, se
refirió a ella en palabras desobligantes y afirmó entre otras que GINNA
MARCELA era una vergüenza para la familia e incluso le pidió perdón por ello.

La critica que la defensa le hace a este testimonio se relaciona con que se de


credibilidad al dicho de la víctima frente a las imputaciones que hace de una
desconocida, en un lugar que no precisa y en una epoca que tampoco es clara.

En relación con estos cuestionamientos, veamos que dijo la deponente sobre


el conocimiento que tiene de la procesada:

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“Defensor de MARLEN MOJICA: Nos relatas que en alguna oportunidad se


acercó MARLEN a decirle que no era una buena persona y que tenías que tener
cuidado con su esposo, es esto cierto.
IRAIDA: Si señor
Defensor: Si MARLEN no la conocía a su merced porque razón cree que ella se
acercó a usted para hacerles estas apreciaciones
IRAIDA: Ella lo sabe por la relación de amistad de mi esposo y GINNA o por lo
que lo ven a uno con su familia” 8

Sobre el lugar en que ocurió el hecho:

“Defensor de MARLEN MOJICA: Y ahorita nos dices que cuando te encontraste


a MARLEN porque no precisa muy bien el lugar
IRAIDA: No preciso el lugar porque eso pasó más de 3 años
(…)
Defensor: Y como me explicas viviendo en Sogamoso hace 10 años
frecuentando el centro no te ubiques más o menos el lugar donde se encontraron
la señora MARLEN MOJICA
FISCAL: objeción ya que está insistiendo que la testigo responda lo que él quiera
y ella ya respondió en múltiples oportunidades que es hace rato y que no
recuerda pero está dando la respuesta a las preguntas que él le ha hecho
Defensor: muy respetuosamente le pido a la doctora CARMENZA ahora si su
merced me dice que objeta la pregunta debería decirme porque razón la objeta.
JUEZ: en relación con la objeción que se plantea es importante que la testigo
responda lo cierto para el despacho esta respuesta que a dado la testigo ha sido
clara ella ha manifestado porque no recuerda y eso considera el despacho y eso
no es un punto de profundizar para efecto de establecer una respuesta que ha
hecho la testigo si embargo vamos a permitir que la testigo responda
IRAIDA: Lo que recuerdo, es mas vive aquí cerca a mi casa, se que fue lo que
me dijo, sé que fue en la calle pero no recuerdo en que esquina en que cuadra
eso si no recuerdo.9”

Sobre la época:

“Defensor: Usted ha manifestado a esta vista pública que hace más de 3 años
usted se encontró con la Sra. MARLEN MOJICA esto es cierto
IRAIDA: Si señor
Defensor: Lo que significa que pudo ser hace 4 años esto es cierto
IRAIDA: Si señor
Defensor: Como pudo haber sido hace 5 años esto es cierto
IRAIDA: No más de 3 o 4 años no fue
Defensor: Pero usted no se acuerda
IRAIDA: Sé que fue cuando mi esposo recién se fue y él se fue hace 4 años10”

Por su parte el señor Juan Jose Guaque Navarro en relación con estos hechos
sostiene que por esos comentarios tuvo problemas que incluso le insinuaron a
su esposa que el hijo menor de la víctima podría ser suyo, hechos sucedidos
con posterioridad a mayo del 2014, esto fue lo que señaló:

“Directamente a mí me afectó este problema cuando nació el segúndo hijo de


GINNA yo participe en la cesaría como primer ayudante del cirujano por

8
Sesión audiencia juicio oral 30 jul. de 2020 minuto [Link] a [Link] minutos.
9
Ejudem
10
Ej.

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petición de GINNA, lo hizo porque somos amigos soy su médico y de la familia,


el día que nació el niño después del procedimiento yo llamé al sr MAURICIO y
me comunique por vía telefónica que GINNA y el niño estaban muy bien,
posterior a esto empecé a recibir llamadas, mensajes de texto de un número
desconocido en modo de soborno diciendo que mi esposa tenía conocimiento
del niño y haciendo como ver que yo tenía una relación con GINNA y en algún
momento inclusive hubo rumores que el niño era mío inclusive a mi esposa la
señora MARLEN una vez la buscó a decirle cosas de que tenía que tener
cuidado conla relación que tenía yo con GINNA eso me afectó personalmente
me tocó hablar con mi esposa y advertirle que había esta situación en otra
ocasión el carro de GINNA fue llenado de pintura y también tuve conocimiento
en otras ocasiones en el trabajo llegaron estas personas a hacer escandalo e
inclusive hacer escándalo en el colegio de los niños” 11

En el contrainterrogatorio sobre estos mismos hechos señala:


PGTA: Adicionalmente manifiesta anteriormente que en una oportunidad la
señora Marlen abordó a su esposa en el centro para hacerle algunas
apreciaciones de usted que lo vinculaba con GINNA
JUAN JOSE GUAQUE: Eso me contó mi esposa
PGTA : Recuerda el lugar en donde se encontraron
CONTESTO: No mi esposa me contó cuando llegó a la casa y cuando nos
encontramos con la SR MALEN me recuerda el hecho ya que antes vivía cerca
de la clínica y ahora vive cerca a mi casa
PGTA: Su esposa en alguna oportunidad había compartido algunas palabras con
su esposa antes del momento que fue abordada por parte de la señora MARLEN
JUAN JOSE GUAQUE: Saludos ocasionalmente porque era familiar de GINNA
PGTA: Los hechos en los cuales no ha puesto de presente fueron sucedidos
según el interrogatorio de la señora fiscal con posterioridad el día 15 de mayo
del año 2015
JUAN JOSE GUAQUE: No estaría seguro de todos los hechos pero creo que es
antes de 2015 la mayoría de ellos12”

Por su parte la procesada, advierte que conoce a Ginna desde que tiene 4
años, la volvió a ver hace unos 10 años porque tuvo un hijo, que ella se fue de
Sogamoso y despues volvio a su casa. Despues tenía una casa cerca y
practicamente iba todos los días a almorazar. Que los inconvenientes que ha
tenido con la victima, que es hija de su prima, estan relacionados con el hecho
de que esta no le quiso cuidar a su hijo, que no lo hizo porque en algun
momento cuando se lo cuido duraba hasta tres dias sin llegar a la casa, dice
que no conoce la casa de Ginna pues ella oculta su dirección.

Niega que se haya encontrado con alguna amiga de Ginna para hablar mal de
ella, que eso es asi porque poco sale, no tiene tiempo sino para atender a sus
clientes, que si alguna vez estuvo cerca de ella es porque no se habia dado
cuenta que estaba en la fila de espaldas y si acudió al mismo lugar era porque
tenía que pagar el recibo del agua de su madre. Que no conoce a Irayda Riaño,

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Sesión audiencia juicio oral 30 jul. de 2020 minuto 4:10 a 35:20 minutos.
12
Ejudem

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pero si al esposo quien llegó a la casa de ella por Ginna, negando cualquier
tipo de agresión en contra de aquella.

De este modo queda evidenciado la existencia de dos versiones, la primera de


la víctima y los testigos de cargo que afirman que la procesada profirió
improperios en contra de Ginna Garrido y la versión de la procesada, en
sentido contrario quien expresa que tales agravios nunca existieron.

Bajo este contexto y aplicando las reglas de la sana critica considera el


Tribunal, conforme lo afirman los testigos y la víctima, que la procesada si
profirió insultos y descalificaciones en contra de la señora Garrido, ello se
colige no solo de esta prueba testimonial sino además, de los distintos trámites
que se introdujeron como pruebas dentro del presente proceso, en donde se
acredita - contrario al dicho de la procesada – que en efecto aquella fue
denunciada por las agresiones que propició a la señora Garrido, con
posterioridad al mes de marzo de 2014, las cuales incluso dieron lugar a la
impocisión de la segunda medida de proteccion por la judicatura, misma que
a la postre fue revocada, ante la constatación de vigencia de la primera.

Y es que aunque para el censor la declaración de esta testigo de cargos no


resulta suficiente, lo cierto es que al analizar su declaración en consonancia
con las restantes pruebas, encuentra la Sala que si se deriva un juicio de
responsabilidad, como que aquellos aspectos que se cuestionan de la testigo
en torno al lugar, la epoca de los hechos y el conocimiento que se tiene de la
procesada, son claramente precisados por la testigo, sin que los mismos le
resten credibilidad a su dicho, como quiera que quedó claro que ello sucedió
en el centro de Sogamoso, con posterioridad al 2014 pues ocurrió hace 3 o 4
años, recién su esposo se habia ido de viaje y eso fue hace 4 años, y que se
acercó a ella porque conocía de la cercanía que tenía su familia con la víctima.

En tal sentido para esta colegiatura existen elementos de conviccion que de


manera clara demuestran que: (i) que además de la víctima hay una testigo
presencial de los hechos, (ii) que los declarantes fueron claros y coherentes
en el señalamiento de las afirmaciones que hizo la acusada en contra de la
víctima, (iii) que este tipo de agresiones verbales constituyen violencia
sicológica.

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Por tanto, la homogeneidad que se aprecia de las versiones de estos


deponentes llevan a la Sala a considerarlos testigos dignos de crédito, pues
mas allá de que se intente descalificar sus manifestaciones tras considerar que
ellos son amigos y solidarios con la víctima, lo cierto es que particularizan lo
percibido de manera directa y personal.

En tales condiciones se acreditó: (i) la orden judicial estaba dirigida


directamente, a la señora MARLEN MOJICA IZQUIERDO; (ii) la decisión fue
conocida dentro de la audiencia por la procesada; (iii) en la misma se le
ordena, entre otras, no ejercer ningún acto de violencia física, ni
sicológica, no residir cerca, ni tener contacto en su lugar de trabajo o
lugares frecuentados, ni publicar la sentencia proferida por el juzgado de
familia en protección a los derechos del menor; (iv) con posterioridad a mayo
de 2014, y no obstante las prohibiciones que le fueron impuestas, decide
lanzar insultos y descalificaciones en contra de la señora GARRIDO
MALDONADO ; (v) no se demostró en este proceso que la procesada
estuviera imposibilitada para cumplir la orden.

Entonces y contrario a la pretensión del censor, para la Sala es claro que la


acusada ejecutó conductas constitutivas de fraude a resolución judicial, de
manera dolosa, pues con dichos insultos, humillaciones y descalificaciones,
ejerció violencia sicológica en contra de la víctima con lo cual se sustrajo
voluntariamente al cumplimiento de la orden, burlando igualmente la
administración de justicia.

Asi las cosas al encontrarse acreditada la responsabilidad penal en los hechos


objeto de investigación, no hay lugar a dar aplicación al principio de indubio
pro reo que demanda el libelista y por tanto el fallo en cuanto hace a la
responsabilidad penal de MARLEN MOJICA GARRIDO será igualmente
confirmado.

Finalmente en cuanto a la evaluacion que se pide de la actitud de la víctima,


con miras a tergiversar los hechos, la Sala debe precisar que frente a los
hechos juridicamente relevantes por los que se condenó, sus afirmaciones
merecieron credibilidad a la Sala.

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Frente a la declaración de Yenny Marcela Serrano, es una prueba sobre la que


no hay lugar a pronunciamiento pues no es soporte de la condena y la Fiscalía
renunció a su practica, sin que con ello se prohije el comportamiento de dos
familias que con una evidente falta de tolerancia terminaron zanjando sus
diferencias en los estrados judiciales, con las consecuencias que ello genera
en todos los involucrados en estos hechos.

CUESTION FINAL.

La Sala debe llamar la atención a los funcionarios que conocieron el asunto,


pues no se explica esta Corporación, como la Ficalía una vez conocidos los
hechos tardó mas de dos años en presentar la imputación y una vez llegado
el proceso al Juzgado, esta autoridad tardó un poco menos de 3 años en
adelantar el juicio, con un evidente desmedro en los principios de celeridad y
pronta resolucion de los casos que debe orientar el ejercicio de la
administracion de justicia, al punto que justamente por razon de la demora en
el tramite, el proceso hoy se encuentra ad portas de la prescripcion de la acción
penal.

Igualmente y toda vez que conforme a las constancias obrantes, el Juzgado


de primera instancia no remitió al Tribunal el recurso de apelación
correspondiente a uno de los impugnantes -no obstante la perentoriedad del
trámite ante la eventual prescripción - se hace un llamado vehemente de
atención para que se adopten los correctivos que impidan este tipo de
situaciones que ponen en riesgo la adecuada prestación del servicio de
administración de justicia.

DECISIÓN

En mérito de lo expuesto el Tribunal Superior Del Distrito Judicial de Santa


Rosa de Viterbo, en su Sala Tercera de decisión, administrando justicia en
nombre de la República y por autoridad de la ley,

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RESUELVE

PRIMERO: CONFIRMAR, la sentencia proferida el 7 de septiembre del 2020


emitida por el Juzgado Segundo Penal del Circuito con funciones de
conocimiento de Sogamoso, de conformidad con lo expuesto en la parte
motiva de esta decisión.

SEGUNDO: Contra la presente decisión procede el recurso de casación,


conforme al artículo 181 de la Ley 906 de 2004.

TERCERO: Se notifica en estrados y para su lectura se designa a la señora


Magistrada Ponente.

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