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REACTIVOS

Los reactivos son sustancias químicas que se utilizan en experimentos y análisis científicos. Existen diferentes tipos de reactivos como ácidos, bases, solventes e indicadores. Los reactivos deben manipularse con cuidado para evitar riesgos para la salud y accidentes.
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REACTIVOS

Los reactivos son sustancias químicas que se utilizan en experimentos y análisis científicos. Existen diferentes tipos de reactivos como ácidos, bases, solventes e indicadores. Los reactivos deben manipularse con cuidado para evitar riesgos para la salud y accidentes.
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REACTIVOS

DEFINICIÓN:
Reactante o reactivo, en química, es toda
sustancia que interactúa con otra en una
reacción química que da lugar a otras
sustancias de propiedades, características y
conformación distinta, denominadas
productos de reacción o simplemente
productos.
La pureza de los reactivos es fundamental
para la exactitud que se obtiene en cualquier
análisis. En el laboratorio se dispone de
distintos tipos de reactivos (sólidos, líquidos
o disoluciones preparadas) tal y como se
comercializan.
Un reactivo es cualquier sustancia química que entra en reacción con otra. E n
todo laboratorio son utilizados, bien sea para análisis o para obtención de
productos industriales, farmacéuticos o de uso domestico. Estas sustancias
presentan unas características propias y para su manipulación se debe tener en
cuenta ciertos criterios.

TIPOS DE REACTIVOS:
Los reactivos de laboratorio son productos vitales para todos los experimentos
científicos y de diagnóstico. Existen diferentes tipos de reactivos, como los
reactivos inorgánicos, los reactivos orgánicos y los reactivos para diagnóstico, que
se utilizan para lograr diferentes propósitos. Estos reactivos aseguran una
fiabilidad de los resultados que se logran a partir de los experimentos realizados.

La práctica de un laboratorio requiere una miríada de reactivos químicos para


estimular y detectar diversos elementos químicos y compuestos. Estos reactivos a
su vez se pueden clasificar de una manera general como reactivos ácidos, base,
indicadores y oxidantes. Cada uno de estos reactantes contribuye a un propósito
distinto en un experimento.
REACTIVOS DE LABORATORIO
Los reactivos de laboratorio son sustancias químicas utilizadas en una amplia
gama de experimentos y análisis científicos. Estos desempeñan un papel crucial
en la investigación y el descubrimiento científico, aunque también son de sumo
cuidado, ya que si no se manejan adecuadamente pueden ocasionar accidentes.
Algunos son sólidos, líquidos o diluidos, por lo cual dependiendo del objetivo que
se quiere lograr resultan funcionales para obtener los datos deseados.

Ahora bien, en este artículo exploraremos todo lo que abarcan los reactivos
químicos, su funcionalidad y los aspectos a considerar para tener contacto con
ellos cuidadosa y sobre todo adecuadamente.

¿QUÉ SON LOS REACTIVOS QUÍMICOS?


Los reactivos de laboratorio son compuestos químicos que se usan para ejecutar
experimentos en un entorno controlado, como un laboratorio. Estas sustancias
pueden ser líquidas, sólidas o gaseosas, y se utilizan en una amplia gama de
disciplinas científicas, como la química, la biología, la física y la medicina.

Existen diferentes tipos de reactivos de laboratorio, cada uno con sus


propiedades y aplicaciones específicas. Algunos ejemplos incluyen ácidos y
bases, solventes, indicadores químicos, sales, compuestos orgánicos e
inorgánicos, entre otros. Cada reactivo tiene su función particular y debe ser
manipulado con precaución para evitar riesgos.
PRINCIPALES REACTIVOS EN LOS LABORATORIOS QUÍMICOS
- ÁCIDOS Y BASES: Los ácidos, como el ácido clorhídrico (HCl) y el ácido
sulfúrico (H2SO4), y las bases, como el hidróxido de sodio (NaOH) y el hidróxido
de potasio (KOH), son reactivos comunes en los laboratorios químicos. Se emplean
para ajustar el pH de soluciones, realizar neutralizaciones, entre otros.

- SOLVENTES: Los solventes, como el agua, el etanol, el acetato de etilo y el


cloroformo, son sustancias utilizadas para disolver otros compuestos y hacer
extracciones químicas. Son esenciales en muchos procesos de laboratorio, como la
purificación y separación de sustancias.

- INDICADORES QUÍMICOS: Los indicadores químicos, como el papel de


tornasol, la fenolftaleína y el rojo de metilo, se usan para determinar el punto
final en una reacción química o para identificar la presencia de ciertos
compuestos.

- SALES: Las sales inorgánicas, como el cloruro de sodio (NaCl) y el sulfato de


cobre (CuSO4), se emplean en una amplia gama de aplicaciones, incluyendo
análisis químicos, preparación de soluciones y reacciones de precipitación.

- COMPUESTOS ORGÁNICOS: Son fundamentales en la química orgánica y


se utilizan en síntesis de compuestos, análisis de muestras y diversas
reacciones. Algunos incluyen alcoholes, aldehídos, cetonas, éteres, aminas y
ácidos carboxílicos.

- AGENTES OXIDANTES Y REDUCTORES: Los agentes oxidantes, como el


permanganato de potasio (KMnO4) y el dicromato de potasio (K2Cr2O7), y los
agentes reductores, como el hidruro de sodio (NaH) y el bisulfito de sodio
(NaHSO3), se usan para hacer reacciones de oxidación y reducción
respectivamente.

Estos son solo algunos ejemplos de los principales reactivos utilizados en


los laboratorios químicos. La selección de los reactivos dependerá del
tipo de experimento o análisis que se esté llevando a cabo y de los
objetivos específicos del estudio. Es importante recordar que todos estos
reactivos deben manejarse con cuidado y siguiendo las normas de
seguridad adecuadas para garantizar la integridad del personal y los
resultados de la investigación.
USO DE LOS REACTIVOS QUÍMICOS
- ANÁLISIS QUÍMICO: Los reactivos se usan para realizar análisis
cualitativos y cuantitativos de muestras. Por ejemplo, se pueden utilizar reactivos
para determinar la presencia de ciertos compuestos en una muestra o para medir
la concentración de una sustancia específica.

- SÍNTESIS DE COMPUESTOS: Los reactivos se emplean en la síntesis de


nuevos compuestos químicos. A través de reacciones químicas, pueden
combinarse para formar productos deseados. Esto es clave en la investigación y
desarrollo de nuevos materiales, medicamentos y productos químicos.

- AJUSTE DE PH: Los reactivos ácidos y básicos se utilizan para ajustar el pH


de soluciones. Esto es relevante en muchos experimentos y procesos químicos, ya
que el pH puede afectar la velocidad de reacción y la estabilidad de los
compuestos.

- EXTRACCIÓN Y PURIFICACIÓN: Los solventes y otros reactivos se


emplean en la extracción y purificación de compuestos. Estos procesos permiten
separar y concentrar sustancias de interés a partir de una mezcla más compleja.
Por ejemplo, se puede utilizar un disolvente orgánico para extraer un compuesto
específico de una solución acuosa.

- REACCIONES DE OXIDACIÓN Y REDUCCIÓN: Los agentes oxidantes y


reductores se utilizan en reacciones químicas de oxidación y reducción. Estas
reacciones son fundamentales en la síntesis de compuestos, la generación de
energía y muchos otros procesos químicos.

- IDENTIFICACIÓN Y DIAGNÓSTICO: Los reactivos se usan para


identificar la presencia de ciertos compuestos en muestras. En campos como la
medicina y la biología, se utilizan reactivos específicos para detectar la presencia
de biomarcadores, enfermedades o condiciones específicas.
RAZONES PARA TRATAR LOS REACTIVOS DE
LABORATORIO CON CUIDADO
- PELIGROS PARA LA SALUD: Muchos reactivos de laboratorio son tóxicos,
corrosivos o inflamables. El contacto con la piel, los ojos o la inhalación de
vapores pueden provocar lesiones graves o enfermedades.

- RIESGO DE REACCIONES PELIGROSAS: Algunos reactivos son


extremadamente reactivos y pueden desencadenar reacciones violentas si entran
en contacto con otras sustancias. Es fundamental conocer las propiedades de los
reactivos y seguir las instrucciones de uso proporcionadas por los fabricantes o
expertos en el laboratorio.

- CONTAMINACIÓN Y ALTERACIÓN DE RESULTADOS: Los reactivos


de laboratorio pueden ser muy sensibles a factores externos, como la luz, la
humedad o la temperatura. Si no se almacenan adecuadamente o se manejan
con cuidado, pueden perder su pureza o su eficacia.

- PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE: Algunos reactivos son


perjudiciales para el medio ambiente si se manejan incorrectamente.
REACTIVO DE LABORATORIO: ¿CUÁL ES
SU ROL?
Cuando hablamos de reactivo de laboratorio hacemos referencia a toda aquella
sustancia que interactúa con otras dentro de un proceso de reacción química, y
que da lugar a otras sustancias con distintas características y propiedades. A
estos nuevos elementos se les conoce como productos de reacción o simplemente
productos. Por su capacidad reactiva, adoptan un papel fundamental en análisis
y ensayos químicos, con el fin de determinar qué presencia tiene cada
sustancia.

Cada uno de los reactivos puede encontrarse en diferentes estados, ya sean


muestras líquidas, sólidas, disoluciones, etc. Será fundamental conocerlo para
elegir el que más se ajuste a nuestros objetivos, así como también se debe tener
en cuenta el grado de pureza y calidad de dichos componentes.

En todo reactivo de laboratorio se coloca una etiqueta, cuya información debe


aportar los siguientes datos: nombre, concentración o riqueza, fórmula química,
peso y densidad moleculares, lote, fecha de caducidad, condiciones de
almacenamiento y peligros que puede conllevar su manipulación.

Precisamente estos dos últimos aspectos son los que, como empresa distribuidora
de productos químicos, vamos a tratar en el presente artículo. Y es que, tanto las
existencias de reactivos en un almacén de productos químicos como los riesgos
que suponen algunas de dichas sustancias, son puntos clave a considerar en el
día a día de un laboratorio.
PROTOCOLO DE MANIPULACIÓN,
TRATAMIENTO Y ALMACENAJE
Tradicionalmente, los reactivos químicos no tomaban en cuenta las pautas que
actualmente se juzgan para organizarlos y almacenarlos. Así, criterios
elementales como la separación entre incompatibles quedaban en un segundo
plano, mientras que se anteponía la facilidad para buscarlos en un almacén de
productos químicos y de reponerlos. En pocas palabras, la disposición de los
elementos quedaba en orden alfabético o bien por ciertas familias de
componentes.

Sin embargo esto cambió. Ante varias alertas de peligro como explosiones o
indicios cancerígenos de determinadas sustancias, las normas de envasado y
etiquetado reforzaron la necesidad de contar con un protocolo adecuado y seguro
para almacenar los reactivos químicos. Y es que cada producto se rige por sus
propias particularidades y propiedades, siendo estas más o menos peligrosas.

De ahí que, en la actualidad, su almacenamiento se lleve a cabo considerando la


severidad de riesgo que comportan. Esto es, si se consideran reactivos de tipo
explosivo, comburente, inflamable, tóxico o corrosivo. Así pues, en el momento de
organizarlos, los más comprometidos se colocan al fondo de la superficie,
mientras que los de riesgo bajo se sitúan delante. Para su disposición, no
obstante, también es esencial conocer las incompatibilidades entre ellos. Esta
información la encontraremos en la ficha de seguridad y/o técnica de cada
sustancia.

Además, en un laboratorio existen condiciones básicas que responden a normas


generales con el objetivo de promover un espacio y una manipulación segura y
libre de peligros. La primera consiste en mantener el stock al mínimo, lo que
significa que se debe conservar la cantidad mínima e imprescindible en el
laboratorio. Con esta acción se logra disminuir la carga térmica y, a su vez,
aprovechar la capacidad de las instalaciones.

En segundo lugar, se deben establecer separaciones. Una vez se han reducido


las existencias de todos los elementos que lo permitan, se agrupan por familias.
Para ello se deben tener presentes tanto las incompatibilidades como la
peligrosidad de cada uno de los productos. Partiendo de estos dos aspectos, todo
reactivo de laboratorio se separa por características parecidas, se retira aquellas
incompatibles, se aísla aquellas tóxicas o explosivas y se comprueba que está
debidamente etiquetado e identificado.

Por último, se apartan o confinan ciertos elementos. Y estos no solamente deben


ser aislados por posibles contactos accidentales, sino también por su actividad
biológica o sus propiedades físico-químicas. Habitualmente estas sustancias son
aquellas inflamables o cancerígenas. La organización de las primeras se debe
planificar en base a los principios dictados en el Reglamento de Almacenamiento
de Productos Químicos. Así, el hecho de apostar por un almacén de productos
químicos debe tener presentes puntos como la actividad del laboratorio o la
cantidad de trabajo.

En cuanto a las soluciones cancerígenas, se deben custodiar en un lugar seguro y


protegido, cuyo acceso estará exclusivamente reservado a personas autorizadas.
Asimismo, deben quedar almacenadas en un doble recipiente con tal de evitar
imprevistos, tales como derrames o dispersiones.

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