0% encontró este documento útil (0 votos)
104 vistas16 páginas

Mapa Conceptual de la Revolución Rusa

La Revolución Rusa de 1917 ocurrió debido a la insatisfacción del pueblo con el régimen zarista y el impacto de la Primera Guerra Mundial. Los bolcheviques liderados por Lenin tomaron el poder e implementaron cambios políticos y económicos radicales, dando origen a la Unión Soviética.

Cargado por

Eloisa nogues
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
104 vistas16 páginas

Mapa Conceptual de la Revolución Rusa

La Revolución Rusa de 1917 ocurrió debido a la insatisfacción del pueblo con el régimen zarista y el impacto de la Primera Guerra Mundial. Los bolcheviques liderados por Lenin tomaron el poder e implementaron cambios políticos y económicos radicales, dando origen a la Unión Soviética.

Cargado por

Eloisa nogues
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

INTRODUCCIÓN

A principios del siglo XX estalló una revolución social -casi simultánea a la Revolución
Mexicana- que por su impacto fue fundamental para el desarrollo del mundo
contemporáneo: la Revolución Rusa de 1917. Ésta se puede comparar con la revolución
francesa de 1789 porque ocurrieron diversos procesos históricos que rompieron con
sistemas absolutistas y organizaciones socioeconómicas antiguas y, al mismo tiempo,
provocaron una profunda transformación de las estructuras políticas, económicas, sociales
e ideológicas. Pero, mientras que las revoluciones burguesas fortalecieron el capitalismo, la
revolución acontecida en Rusia quiso acabar con el mismo sistema que en ese momento se
encontraba en su fase imperialista.

Para comprender la Revolución Rusa es necesario conocer sus antecedentes y situarla en


el contexto de la Primera Guerra Mundial. Este acontecimiento aceleró la caída del zarismo
y la toma de poder de los revolucionarios liderados por Vladimir Ilich Lenin.

Desde ese momento los bolcheviques implementaron una serie de políticas orientadas al
cambio revolucionario, que posteriormente sirvieron de ejemplo para muchas luchas
sociales y nuevos proyectos de nación construidos, al menos en teoría, sobre bases
populares.

Con el fracaso de la democracia liberal, tras la Primera Guerra Mundial, la construcción de


un mundo socialista inspirado en las ideas de Carlos Marx y de Vladimir Lenin, se consideró
viable y así surgió la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS); una alternativa y
modelo digno de imitar para todos los grupos revolucionarios del mundo, especialmente
para los militantes socialistas quienes buscaban implementar una revolución organizada
como la de 1917 en sus respectivos países.

ANTECEDENTES SOCIOECONÓMICOS

A principios del siglo XX Rusia estuvo gobernada por el zar Nicolás II de la dinastía de los
Romanov, quien ejercía un poder absoluto apoyado por la Iglesia ortodoxa que él mismo
encabezaba. El ejército, la burocracia y la policía estaban encargados de reprimir cualquier
foco de oposición.
Retrato del Emperador Nicolás II, Ilya Repin, 1896. Museo ruso de San Petersburgo.
En su aspecto socioeconómico, el imperio ruso se asemejaba al mundo feudal del medievo
occidental. Era un mosaico de nacionalidades y estuvo habitado por aproximadamente 125
millones de personas, de los cuales se estima que 80% eran campesinos que dependían
directamente de los terratenientes. A pesar de que se inició un proceso de industrialización
y de urbanización, el país era predominantemente rural. Por ello, la dependencia del capital
y de la tecnología extranjera fue grande, especialmente en la región occidental por su
contacto con el resto de Europa.
El desarrollo económico se concentraba en las fronteras con Polonia en San Petersburgo y
en Ucrania. A principios del siglo XX, en estas regiones la producción de carbón, hierro,
acero y posteriormente de petróleo, se expandió. El patrón de desarrollo fue muy parecido a
la Inglaterra de la Revolución Industrial, en el sentido de que debido a la creciente
proletarización surgieron los primeros movimientos obreros rusos con demandas sociales y
políticas específicas.

ANTECEDENTES POLÍTICOS

La falta de representación democrática y el desinterés de las élites rusas hicieron crecer la


oposición política al zarismo a finales del siglo XIX. Hasta ese momento, el anarquismo era
el movimiento político más importante ya que algunos adeptos a esta ideología habían
logrado asesinar el zar Alejandro II en 1881.
En este clima se organizaron los primeros partidos políticos que tuvieron como principal
objetivo implementar un sistema parlamentario en el país. Los partidos de oposición fueron
tres:

1.- El Partido Constitucional-Demócrata (1905) o Partido de los Kadetes que buscaba


transformar a Rusia en una democracia liberal con un sistema parlamentario. Sus líderes
fueron el príncipe L'vov y Miliukov.

2.- El Partido Socialista Revolucionario (1901) tenía como objetivo implementar una
revolución campesina en Rusia y organizar un Estado federal que tomara en cuenta las
distintas nacionalidades en el Imperio. Sus principales voceros fueron Tchernov y Kerenski.

3.- El Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (1898) cuyos orígenes se remontan a grupos
marxistas organizados por Giorgio Plejánov. En el año 1903 se dividió en dos fracciones:
mencheviques (reformistas o moderadores) y bolcheviques (revolucionarios o radicales).

Revolución de 1905

En 1905 el mal gobierno de Nicolás II hundió a Rusia en una primera gran crisis. En ese
año, el gran imperio territorial fue derrotado por Japón, nueva potencia industrial asiática
cuyo objetivo era el control de Manchuria y los puertos orientales de Rusia, en la guerra
rusa-japonesa.

El malestar por el frío y el hambre provocó una serie de protestas y huelgas en contra del
régimen zarista en la capital, San Petersburgo. El 9 de enero de 1905, ante el Palacio de
Invierno, se presentó una manifestación pacífica de obreros que fue duramente aplastada,
suceso que solamente exacerbó las diferencias entre las élites rusas y el pueblo llano.
En consecuencia, las clases populares se organizaron espontáneamente en los primeros
soviets o consejos de obreros y extendieron sus manifestaciones y huelgas por todo el
imperio; un episodio importante fue la sublevación de los marinos del Acorazado Potemkin
en el mes de junio de 1905.

Para romper la resistencia popular el zar implementó una serie de reformas, como la
reestructuración de la Duma (parlamento ruso) -que hasta ese momento había sido
meramente un órgano consultivo elegido por sufragio universal masculino-, la declaración
de la amnistía, la libertad de prensa, reunión y asociación, así como la introducción de
políticas modernizadoras en el campo para implementar el libre mercado en la agricultura;
éstas últimas sólo provocaron la mayor concentración de la riqueza en manos de la nobleza
y la Iglesia.

Entre revoluciones 1905-1917

“La Primera Guerra Mundial fue el acelerador de la Historia”

V.I. Lenin

La política reformista de 1905 maquilló únicamente los problemas estructurales del país, los
cuales fueron más evidentes en los años que siguieron: la oposición de los partidos políticos
creció y los soviets se convirtieron en estos años en importantes células de adoctrinamiento
político. En esa época Lenin profetizó que la Primera Guerra Mundial aceleraría la caída del
zarismo y que ocurriría la transformación de la sociedad rusa en manos de las nuevas
organizaciones obreras.

“En 1906 en Rusia “El voto de un gran terrateniente equivalía al de siete burgueses, al
de treinta campesinos y al de sesenta obreros. Pese a ello, y en la paradoja enunciada
por Lenin, el máximo dirigente bolchevique, la duma era el cuerpo representativo más
revolucionario de Europa, en el país más atrasado”.
Taibo, 1999: 22.

En 1914, el zar Nicolás II apeló al sentimiento patriótico de los rusos para participar en la
Gran Guerra apoyando a los serbios en contra de los imperios centrales de Alemania y
Austria-Hungría, para así obtener cuantiosos beneficios y anexiones territoriales; le
interesaba particularmente Polonia, su puerto Danzig y el control sobre el Mar Negro y un
acceso al Mar Mediterráneo.

La decisión de participar en la guerra mundial en contra del segundo país capitalista más
poderoso del mundo, tuvo bases nacionalistas y más que nada económicas. En
colaboración con el Estado ruso, los grandes monopolios deseaban expandir el mercado
ampliando las fronteras del país, ya que sus mercados nacionales estaban atrasados por la
agricultura y la pobreza del pueblo.

Las debilidades estructurales, el descenso de la producción industrial y el gran número de


bajas (aproximadamente 8 millones de rusos) en las campañas militares de 1914, 1915 y
1916 provocaron la desmoralización y nuevas revueltas en contra del régimen, tal como
sucedió en 1905 tras la derrota en la guerra ruso-japonesa.

En 1917, el gobierno ruso tuvo que abandonar la guerra por las grandes pérdidas y la
presión popular. A partir de entonces se desarrollaron las dos etapas de la Revolución Rusa
que desembocarían, finalmente, en la creación de un nuevo régimen en 1922.

1917. Revolución de Febrero

“Paz, tierra y pan y todo el poder para los sóviet”


Lenin

La participación de Rusia en la Gran Guerra agravó la situación económica de la nación y


provocó, en enero de 1917, los primeros motines y saqueos a panaderías; entre el 23 y 25
de febrero siguiente los obreros se manifestaron en la capital Petrogrado e hicieron una
Proclama oficial exigiendo el fin del zarismo. El gobierno reprimió al pueblo el 26 de febrero,
pero esta vez la situación era incontrolable, el mismo ejército principal víctima de la guerra
fraternizó con los huelguistas, lo que finalmente obligó al zar a abdicar el 2 de marzo.

Asamblea del sóviet de Petrogrado en 1917

Ni el hermano el “gran duque” Miguel, ni el hijo enfermizo Alexei estaban en condiciones de


gobernar; se formó a toda prisa un gobierno provisional encabezado por Alexander Kerenski
formado principalmente por integrantes del Partido Democrático Constitucional o de los
kadetes, el viejo aparato imperial, socialdemócratas moderados o mencheviques y los
socialistas.
Se encarceló al zar, se decidió seguir en la guerra con Alemania y se disolvió la estructura
imperial, además, se reconocieron los derechos de independencia de Finlandia y Polonia y
se abolió la policía estatal, entre otros.

No obstante, el gobierno provisional tuvo que enfrentarse a los mismos problemas de la


monarquía y no contaba con las estrategias y los recursos necesarios para revertir las
problemáticas de un país en guerra y en crisis social, política y económica. Las élites en las
regiones cercanas y lejanas de la capital no reconocieron al nuevo gobierno y conspiraron
en contra de Kerenski, cuyo poder se vio limitado prontamente frente al Sóviet de
Petrogrado, el cual era mucho más revolucionario y en el que obreros, campesinos y
soldados encontraron representación. Asimismo, se formaron dos poderes: por un lado, el
de los Soviets (obreros y campesinos) y por otro, el gobierno provisional (intelectuales y
burgueses). De acuerdo con el primer ministro, el príncipe Gueorgui L´vov, “el sóviet tenía el
poder sin autoridad, mientras que el gobierno provisional tenía la autoridad sin el poder.”

Las tesis de abril

1. Nuestra actitud hacia la guerra, que sigue siendo una guerra imperialista y de
rapiña, debido al carácter capitalista de ese gobierno, no admite concesión alguna
por pequeña que sea (...).

2. La peculiaridad del momento actual en Rusia es el paso de la primera etapa de la


Revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado
necesario de conciencia y organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder
en manos del proletariado y de los sectores pobres del campesinado (...).

3. No dar ningún apoyo al Gobierno Provisional.

4. Reconocer que, en la mayor parte de los soviets de diputados obreros, nuestro


partido está en minoría y, por el momento, una minoría reducida, frente al bloque de
todos los elementos pequeño-burgueses oportunistas (...). Explicar a la masa que los
soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario.

5. No a una república parlamentaria (...) sino una república de los soviets de


diputados obreros...

6. En el programa agrario, trasladar toda la atención a los soviets de los jornaleros


agrícolas. Confiscación de todas las tierras de los terratenientes. Nacionalización de
las tierras del país de las que dispondrán los soviets locales...

7. Fusión inmediata de todos los bancos del país en un banco nacional único,
sometido al control de los soviets de diputados obreros.

8. Nuestra tarea inmediata no es la introducción del socialismo, sino sólo poner


enseguida la producción social y la distribución de productos bajo el control de los
soviets de diputados obreros (...).

V.I. Ulianov (Lenin), 3 de abril de 1917.


El caldo revolucionario en Rusia solamente se había iniciado en febrero. En los meses
siguientes los intereses de la burguesía y de las masas fueron agrandando las diferencias
de clase y las reclamaciones de independencia de diversos países como Finlandia, Polonia,
Lituania, Estonia, Letonia, Ucrania y los pueblos del Cáucaso, no se hicieron esperar. Entre
febrero y octubre el partido bolchevique fue ganando paulatinamente terreno en las
elecciones municipales y Lenin, de 47 años, se fue perfilando como líder indiscutible; las
masas participaron en las luchas obreras para que los salarios crecieran al mismo ritmo que
los precios (inflación), se mejoraran las condiciones laborales y también para impedir que
los capitalistas cerrasen las fábricas en tiempos de carestía.

Lenin en la fábrica Putilov en mayo de 1917.

Los bolcheviques se dieron a la tarea de concientizar a los campesinos, obreros y militares


rusos de participar en la política a través de los Sóviet. En agosto de 1917 el gobierno
provisional tuvo que hacer frente a un intento de golpe de estado del general Kornilov, éste
fracasó por la presencia de los militares pro bolcheviques.

1917. Revolución de Octubre

“La historia no nos perdonará si no tomamos el poder ahora”


Lenin, 1917

Tras muchas huelgas, revueltas y enfrentamientos, la represión del gobierno provisional en


contra de los líderes bolcheviques (Lenin volvió a pasar a la clandestinidad) y una crisis
económica aguda, estalló finalmente la “Revolución de Octubre”, el día 25 del mismo mes,
en Petrogrado. Las características de esta etapa fueron muy distintas de la Revolución de
Febrero, habiendo menos sangre y caos.

Chris Harman (2013) señala que esta revolución fue una acción de las masas, organizada a
través del sóviet de Petrogrado, que expresaba sus aspiraciones de transformar la sociedad
y sus necesidades. Este sóviet, liderado por los bolcheviques, fue elegido por sus mismos
integrantes por lo que tenía mucha mayor representatividad y legitimidad que el gobierno
provisional.

El 25 de octubre las tropas bolcheviques bajo el mando de León Trotsky, tomaron el Palacio
de Invierno y arrestaron a los integrantes del gobierno provisional.

“(…) Hasta ahora todo ha sucedido sin derramamiento de sangre. No nos consta ni
un solo muerto. Yo no conozco un solo ejemplo en la historia de un movimiento
revolucionario en el que hayan participado masas tan enormes y que se llevara a
cabo tan incruentamente”.
Informe de León Trotsky al sóviet el 25 de octubre de 1917

En el II Congreso de los Soviets de todas las Rusias, Lenin anunció los primeros decretos
del nuevo gobierno:

Se conformó un régimen constituido por bolcheviques, denominado Consejo de Comisarios


del Pueblo.

- Se proclamó el decreto sobre la paz que invitaba a las naciones beligerantes de la


Gran Guerra a establecer una paz inmediata sin anexiones, ni indemnizaciones.
- Se estableció, con el decreto sobre la tierra, la expropiación de los grandes
latifundios (un total de 150 millones de hectáreas) en favor de los campesinos.
- Se proclamó el decreto relativo a las empresas industriales mediante el cual los
obreros de los soviets obtuvieron el control sobre las fábricas.
- Se estableció el decreto sobre las nacionalidades en el que se reconoció la
autodeterminación de estas partes de los pueblos rusos. El objetivo del decreto era,
de acuerdo con los bolcheviques, facilitar la expansión de la revolución reconociendo
en principio las particularidades lingüísticas, culturales y religiosas de los pueblos
que antiguamente formaban parte del imperio.

Así, una alianza entre la clase media, campesinos, obreros y militares de Petrogrado y
algunas ciudades más, logró tomar el control sobre el gobierno de un país de 160 millones
de habitantes. El éxito duradero de la Revolución dependería de la capacidad de este grupo
de “exportar” los ideales revolucionarios a las periferias de los centros industriales de la
Rusia occidental e incluso a nivel internacional. Para consolidar el poder se formó una
policía represiva, la Cheka y el Ejército Rojo, organizado por Trotsky y, además, se buscó
terminar la guerra con Alemania.

Paz y guerra civil

Para consolidar el poder de los soviets y estabilizar a Rusia, Lenin buscó establecer la paz
con Alemania a cualquier precio.

En 1918 el gobierno alemán dio al gobierno revolucionario un ultimátum en Brest-Litovsk


mediante el que amenazaban a Rusia con la invasión en caso de no ceder gran parte de
Ucrania, ya que ésta poseía la mayor cantidad de carbón y grano ruso.
Lenin optó por aceptar el ultimátum, mientras que Bakunin y los socialdemócratas (a favor
de la guerra), así como Trotsky (esperaba el triunfo de una revolución proletaria alemana),
pensaban que otra vía era necesaria.

El 3 de marzo de 1918, León Trotsky, Comisario Popular de Asuntos Exteriores, firmó la Paz
de Brest-Litovsk con la cual Rusia entregó Estonia, Letonia y Lituania; reconoció la
independencia de Polonia, Finlandia, Ucrania y cedió Besarabia a Rumania y Armenia a
Turquía.

En este contexto, los bolcheviques tuvieron que hacer frente a sus opositores y a los
oficiales del ejército recién desintegrado por la paz con Alemania, 7 millones de soldados se
desmovilizaron sin recibir apoyo alguno. La crisis rusa a partir de entonces fue muy dura,
pues a finales de 1917 la población contaba con raciones de pan de 300 gramos, mientras
que en Petrogrado se redujo a 150 el 27 de enero de 1918 y a menos de 50 el 28 de febrero
del mismo año. En consecuencia, durante los primeros seis meses de 1918, un millón de
personas emigraron de la ciudad con la esperanza de encontrar comida en otra parte
(Harman, 2013: 394 y 396).

Una alianza de ejércitos extranjeros formada por Polonia, Francia, Inglaterra,


Checoslovaquia, Japón, Canadá, Estados Unidos y opositores del régimen (mencheviques,
zaristas, militares), se organizó en el verano de 1918 para hacer frente a los bolcheviques.
Las potencias occidentales participaron para, en primer lugar, evitar una expansión
revolucionaria en toda Europa y en segundo, por el rechazo de los bolcheviques de
reconocer su deuda exterior, así como el pago de indemnizaciones para las industrias
expropiadas y nacionalizadas.

BLANCOS ROJOS

Zaristas Bolcheviques

Anticomunistas Sóviets

Mencheviques.

*Apoyados por ejércitos extranjeros

El ejército de “blancos” contrarrevolucionarios se enfrentó con extrema violencia y terror a


los rojos revolucionarios, lo que condujo a que la Revolución se convirtiera en un
derramamiento de sangre entre ambos bandos. Finalmente, el ejército rojo asesinó al
antiguo Zar Nicolás II y a toda su familia el 16 de julio de 1918. El régimen bolchevique
aguantó y, pese a las condiciones terribles no perdió el apoyo de sus bases, logrando
imponerse en una guerra civil que duró de 1918 hasta 1920.
La revolución mundial

Con base en las ideas de Carlos Marx y la Segunda Internacional Obrera, Lenin y Trotsky
pensaban que el éxito de la Revolución proletaria rusa dependía de la expansión del mismo
proceso a nivel mundial. Como ideólogos y políticos pragmáticos fueron planeando una
estrategia de apoyo a las luchas obreras en los países occidentales.

La esperanza de una revolución mundial fue creciendo entre los años 1916-1920, debido a:
las huelgas obreras masivas en el sector siderúrgico de Alemania, el amotinamiento de los
ejércitos franceses e ingleses contra sus propios líderes, los levantamientos de los obreros
italianos en Turín y la rebelión republicana irlandesa en Dublín en 1916 (Harman, 2013:
394).

Lenin consideraba de especial interés la situación de Alemania, país que podía asegurar el
triunfo del socialismo. En dicha nación la derrota era inminente, por lo que, en la ciudad de
Hamburgo, la marina llamó a la formación de consejos de obreros y soldados, además de
organizar una revolución que puso fin al imperio alemán para formar la República de
Weimar gobernada por el partido socialdemócrata (SPD). La burguesía alemana quiso
evitar cualquier escenario revolucionario ruso por lo que decidió pactar la paz y el armisticio,
además dividió el movimiento obrero liderado por el Partido Comunista de Alemania (KPD)
mediante grupos paramilitares o cuerpos francos integrados por excombatientes.

En enero de 1919 un levantamiento obrero fue duramente aplacado por el gobierno


socialdemócrata, acto en el que se asesinó a los líderes Rosa Luxemburgo y Karl
Liebknecht. Este hecho fracturó al Partido Comunista Alemán en dos grupos, el de
moderados -los viejos comunistas que buscaban conquistar el poder mediante los
sindicatos y las elecciones parlamentarias-, y el de los radicales -quienes rechazaban la
democracia parlamentaria y proponían una democracia de abajo para arriba partiendo de
los consejos obreros-.

Tercera Internacional

Para expandir la Revolución hacia el Mediterráneo y concentrar las acciones de los


comunistas de todo el mundo, el 4 de marzo de 1919 en Moscú, se fundó la Tercer
Internacional o Komintern (Kommunistichesky Internatsional o Comunista Internacional) con
delegaciones de 37 países.

Con apoyo de los soviéticos, la revolución fue una esperanza en muchos países, mientras
que los partidos comunistas representaban la oposición política. A pesar de la ayuda
limitada por parte de una Rusia en crisis, el miedo del contagio de la revolución fue real
entre los dirigentes de muchas naciones, razón por la que se impusieron políticas para
aislar a los comunistas a nivel interno y a la Rusia revolucionaria la mantuvieron en el
exterior.

La idea de la revolución mundial estuvo presente en la política soviética hasta que Stalin
implementó la teoría de “Socialismo en un solo país”; la Komintern se reunió por última vez
en 1935 y se disolvió en 1943 para mejorar las relaciones internacionales de la URSS con
los aliados.
URSS: formación y desarrollo

Con el triunfo en la guerra civil, la revolución tuvo que hacerse gobierno. Este proceso no
fue un camino de rosas, pues hubo muchos intereses encontrados. La consolidación de las
ideas leninistas se concretaron con la formación de la URSS, cuya construcción se divide en
tres etapas:

- Primera etapa. Durante el gobierno de Lenin se consolida la Revolución, se


implementa una nueva constitución en 1918 y un nuevo sistema económico
conocido como la NEP.
- Segunda etapa. Se reforma el antiguo imperio y se conforma la URSS, formalmente,
entre 1923-1924.
- Tercera etapa. Tras la muerte de Lenin se impone el estalinismo a partir de 1924 y
hasta 1953.

Primera etapa 1918-1923

En marzo de 1918 los congresos de los Sóviet habían trasladado la capital de San
Petersburgo a Moscú y en julio aprobaron la primera Constitución de la República Socialista
Federativa Soviética de Rusia. Mediante este documento el poder político quedó en manos
del Congreso de los Soviets de todas las Rusias y del Consejo de Comisarios del Pueblo.
Este último aparato se encargó de organizar el Partido Comunista Bolchevique, que a su
vez desplazó a los Congresos de Soviets para controlar la nueva Rusia. El partido estuvo
liderado por Lenin e integrado por Trotsky, Zinoviev, Kamenev y Stalin.
Stalin y Lenin

Comunismo de guerra y la NEP

Con la política del comunismo de guerra, el gobierno bolchevique implementó medidas


drásticas para evitar el hundimiento del nuevo régimen. Se adoptó la nacionalización de la
industria y la socialización de la tierra, se militarizó el trabajo y se suprimió el libre comercio,
se impuso un rígido control sobre los precios y el mercado, y se prohibió la oposición
política.

Tras derrotar al ejército de los blancos y en medio de una fuerte crisis económica, Lenin
implementó la Nueva Política Económica (NEP) en marzo de 1921, esta reforma planteaba
una liberalización económica mediante la adopción de un tipo de capitalismo de estado y
con ello abandonó la política del comunismo de guerra. Además de estabilizar la economía,
la NEP buscaba:

- En el campo, el regreso de ciertas prácticas capitalistas como la venta de productos


para el mercado y el pago de un impuesto en especie de 10% a favor del Estado.
- En la industria, la desnacionalización de las pequeñas fábricas y la entrada de
capital extranjero.
- En el comercio, reestablecer el uso de la moneda y liberalizar el comercio al por
menor.
Esta nueva política tuvo éxito en la práctica y a mediados de los años 20´s se recuperó el
campo y la industria (como se observa en la gráfica la producción agraria alcanzó, en el año
1925, niveles similares a los obtenidos en 1913). Sin embargo, se recrudecieron las
diferencias sociales y en particular aumentó la brecha entre los campesinos sin tierra y los
propietarios o kulaks.
Segunda etapa 1923-1924

Con base en la Constitución de 1923 se estableció la Unión de Repúblicas Socialistas


Soviéticas (URSS) uniendo a las Repúblicas Rusa y Transcaucásica, a Ucrania y a
Bielorrusia, al año siguiente se incorporaron Uzbekistán y Turkmenistán y, finalmente, en
1929, Tajikistán. La URSS era una gran estructura federal que, en teoría, respetaba el
autogobierno de las distintas nacionalidades. No obstante, en la práctica, Moscú
centralizaba el poder y cooptaba a las élites locales de las repúblicas en el Partido
Comunista, integrándolos como burócratas del mismo.

En 1922 Lenin había sufrido un atentado que diezmó de manera acelerada su calidad de
vida, el problema para el Estado soviético era que no se había establecido un mecanismo
para la sucesión del poder del líder revolucionario. Además, desde ese mismo año, se había
iniciado una pugna entre Trotsky y una coalición de importantes burócratas del partido:
Stalin, Kamenev y Zinoviev.

Tercera etapa 1924-1953

Tras la muerte de Lenin en 1924, Josef Stalin logró imponerse y a partir de entonces el
destino de la URSS estuvo vinculado con su historia personal hasta que murió en 1953.

Paulatinamente, Stalin se deshizo de sus competidores políticos (los expulsó del partido o
los obligó a exiliarse) entre los años 1924-1927. En 1928, en medio de una nueva crisis rusa
provocada por el rompimiento diplomático y comercial por parte de Inglaterra, así como por
constantes levantamientos de campesinos, Stalin implementó las bases de una dictadura y
de un Estado totalitario.

“Josef Stalin (1879-1953), nació como Iosiv Dzhugashvili en Georgia (Cáucaso) en el


seno de una familia humilde en 1879. Desde 1904 se unió a los bolcheviques y
participó en numerosas acciones revolucionarias entre 1905 y 1917, durante este
periodo adoptó su nombre de batalla Stalin (hombre de acero “stal”).
Ya en 1921 logró hacerse del cargo de Secretario General del Partido Comunista de la
URSS, puesto desde el cual afianzó su poder absoluto tras la muerte de Lenin y las
purgas contra sus rivales políticos. Propulsó la Industrialización en la URSS gracias a
los Planes Quinquenales. Fue uno de los artífices de la derrota del nazismo en la
Segunda Guerra Mundial. Murió en Moscú en 1953”.
Villares y Bahamonde, 2012.

Dictadura estalinista

Política

En lo político, todo el poder se concentró en el Partido Comunista restándole autoridad al


Estado, a los Sóviet y a los estados federativos. El Partido Comunista anuló cualquier
división del poder en los años 1920; el Estado soviético se burocratizó fuertemente, el poder
ejecutivo se elegía cada cuatro años, pero solamente eran candidatos los miembros
principales del Partido, se subyugó a los antiguos soviets y el poder judicial quedó bajo el
dominio del mismo Partido Comunista.

Se desarrolló la teoría del “Socialismo en un solo país”, que limitaba las transformaciones
sociales, políticas y económicas a la URSS y abandonó los ideales leninistas y trotskistas
de una revolución proletaria mundial.
Stalin consolidó su poder autocrático con base en el culto a la personalidad y la represión
policiaca, especialmente mediante la NKVD (Comité del Pueblo para Asuntos Internos). Las
víctimas del régimen se irían al exilio o, en el peor de los casos, a la muerte mediante las
purgas y el encarcelamiento en los campos de trabajo en Siberia, donde se realizaban
grandes obras públicas. Con las purgas de Moscú, de 1936 a 1938, de los 139 miembros
del Comité Central del Partido Comunista, 110 fueron detenidos y 98 fueron ejecutados.
Mientras que entre un 75% y 90% de los mariscales y generales fueron arrestados.

La propaganda y la censura fueron medios importantes en la dictadura estalinista. En la


siguiente imagen se eliminaron a los comunistas Trotsky y Kamenev del acto político que se
llevó a cabo en la Plaza Sverdlov de 1920. El mismo Trotsky terminaría asesinado en
México en 1940.

Política exterior

Las relaciones internacionales de la URSS fueron mejorando a partir de 1929. En este año
de inicio de la Gran Depresión, se firmó el Tratado de Moscú con algunos países de Europa
Oriental y en 1932 se firmaron pactos de no agresión con algunas potencias de Europa
Occidental para contar con aliados en la lucha contra los fascismos. Al mismo tiempo, la
URSS fue reconocida por parte de los [Link] con el objetivo de tener un aliado militar en
contra de la expansión japonesa en Manchuria. Fue en este contexto de intereses mutuos
cuando la URSS fue finalmente aceptada en la Sociedad de Naciones. Un año después se
firmaron tratados con Checoslovaquia y Francia, países que temían la expansión nazi.

Sin embargo, en 1939 la URSS firmaría un pacto de no-agresión “Von Ribbentrop-Molotov”


que se ha interpretado de diferentes formas: por las democracias liberales como una
traición comunista, por Stalin como la única salida para preparar su defensa ante una futura
amenaza alemana, y por Hitler como la posibilidad de iniciar el ataque a la URSS. Lo que
queda claro es que la antigua Rusia siempre había tenido malas relaciones con Polonia
cuyo territorio ambicionaba y se le acusaba de haberse aprovechado de la Revolución y la
Guerra Civil para independizarse y anexar territorio ruso.

Economía

El Estado adquirió un control absoluto sobre la economía, a través de la Economía


Centralizada Planificada. Se abandonó la NEP (Nueva Política Económica) de Lenin con el
argumento de que esta política económica había enriquecido a los kulaks y que la falta de
capitales en la industria pesada hacía necesario que el Estado controlase en su totalidad los
excedentes agrícolas. A finales de 1928 y los próximos años se llevaron a cabo las
siguientes políticas económicas:

- Colectivización de la agricultura y liquidación de los kulaks como clase social. A


partir de octubre de 1929, se obligó a 25 millones de campesinos a trabajar en los
koljoses o granjas colectivas. Así, en 1935 el 97% de las granjas eran colectivas y
en 1938 había 240 mil koljoses y 4 mil sovjoses o granjas del Estado. Este cambio
costó la vida de millones de campesinos por las hambrunas de 1932, las
deportaciones o las ejecuciones.
- Industrialización. Mediante Planes Quinquenales el gobierno central estableció los
objetivos y las estrategias para fortalecer la industria pesada, los transportes y
comunicaciones, así como el sector militar. La URSS se industrializó con creces pero
a costo del campo, desastres medioambientales, el agotamiento de los recursos y
enormes sacrificios de la población.

Social

El régimen estalinista cambió drásticamente la sociedad soviética debido a que ésta se


industrializó rápidamente. Además, se presentó un gran desarrollo tecnológico, se incorporó
a la mujer en el trabajo y se bajaron las tasas de desempleo. Pero al mismo tiempo,
aumentó la represión y las ejecuciones en los años 1930; Chris Harman recupera el dato de
Davies en el cual menciona que hubo 20201 ejecuciones en 1930- más del doble que al
final de la guerra civil-, y llegó a su clímax en 1937 con 353074 muertes (Harman, 2013:
439-440).

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA.

- Casanova, J. (2012). Europa contra Europa 1914-1945. Barcelona: Editorial Crítica.


- Figes, O. (2010). La Revolución Rusa (1891-1924). La tragedia de un pueblo.
España: Edhasa.
- Fitzpatrick, S. (2005). La Revolución Rusa. Buenos Aires: Siglo XXI editores.
- Hart-Davis, A. (2010). Historia. La guía visual definitiva. España: Ediciones Altea.
- Hobsbawm, E. (2004). Historia del siglo XX. Barcelona: Editorial Crítica.
- Taibo, C. (1999). La Unión Soviética. El espacio ruso-soviético en el siglo XX.
Barcelona: Editorial Síntesis.
- Villani, P. (1998). La edad contemporánea 1914-1945. Barcelona: Ariel.
- Villares, R. y Bahamonde, A. (2012). El Mundo Contemporáneo. México: Taurus.
- Wiskemann, E. (1983). La Europa de los dictadores 1919-1945. México: Siglo XXI
Editores.

También podría gustarte