EL CUENTO INFANTIL
El cuento es sin dudas uno de los entretenimientos más populares en el
plano literario. Caracterizándose por su brevedad, el cuento, narra hechos
fantásticos para entretener o en algunos casos para transmitir algún conocimiento
al público.
Mientras tanto, en el caso del cuento infantil al estar destinado estrictamente al público
infantil se caracteriza por disponer de un contenido que atrapa a los niños.
Los héroes, los sucesos fantásticos, los animales, entre otras, son algunas de las
temáticas que más abordan estos tipos de cuentos y sin dudas ocupan un lugar de
privilegio a la hora del entretenimiento del público menudo y asimismo de
su aprendizaje, dado que también se los utiliza muchísimo a instancias de
la enseñanza para que los niños aprehendan contenidos específicos.
Nada mejor que un cuento a la hora de reforzar conocimientos o de asistir en la resolución
de problemas y conflictos..
Pero la influencia del cuento en las cuestiones mencionadas no es de hoy sino que
tradicionalmente el cuento es una parte integrante del crecimiento de las personas y por
caso está híper asociado a etapas de la vida como la infancia, sin dudas, el momento
en el que más pedimos que nos cuenten cuentos y en el que más los leemos una vez
que hemos aprendido a leer.
Los niños de ayer y de hoy les demandan a sus padres que les lean un cuento antes de
irse a dormir. Una práctica que jamás pasa de moda y que además de profundizar el
vínculo con los padres ayuda al niño a comprender conceptos y situaciones de su entorno
inmediato, a aprender valores y a expresarse, entre otras cuestiones fundamentales.
Es importantísimo que tanto padres como maestros impulsen a los niños a leer cuentos.
Y una buena manera de acercarlos a ellos es como señalamos, que los padres les lean
cuentos a sus hijos con regularidad para de este modo despertarles el interés por ellos.
Los cuentos de hadas y princesas para las niñas, y los de superhéroes que triunfan contra
el mal para los niños, son los típicos cuentos infantiles que atraen a casi todos los niños,
obviamente no todos los cuentos versan sobre esto pero en materia de temáticas y de
preferencias llevan la delantera.
El cuento infantil es el cuento que va dirigido a un público infantil. También puede
utilizarse la expresión para señalar o para referirse a los cuentos escritos por niños.
Los términos cuento infantil y cuento para niños con cierta frecuencia se suelen utilizar
como sinónimos, pero hoy día se constata:
• una alta alfabetización de los niños en el correr del siglo XX y en lo que va del
siglo XXI ;
• una gran promoción de la creatividad en el sistema escolar, en sus diversas
formas, y ya desde edades tempranas;3
• el establecimiento de concursos literarios para niños con relativa frecuencia en
las últimas décadas.
Por tanto, bien puede decirse que la literatura escrita por niños obtuvo ya carácter propio,
y que netamente ella se diferencia de la literatura escrita para niños (el término más preciso
para referirse a un cuento escrito para un público infantil, tal vez es cuento para niños).
La literatura para niños favorece su imaginación y les permite integrarse a su mundo
socialmente hablando, pues les ofrece un panorama de su entorno inmediato y los ayuda
a solucionar problemas.
Los cuentos son casi tan antiguos como la vida misma. Y es que la costumbre de contar
cuentos se ha ido trasmitiendo de generación en generación, mediante historias
maravillosas, con los cuales enseñamos a nuestros niños su relación con la vida.
Los cuentos infantiles poseen una narración clara y tienen una sencilla comprensión. Con
ellos no solo mejoraremos la capacidad de comprensión del niño, sino también le
ayudaremos a desarrollar su capacidad de comunicación. Además, aumentará y se
desarrollará su vocabulario, su fantasía, su imaginación y el amor por la lectura.
Los cuentos para niños están fuertemente asociados a los cuentos de hadas, aunque no
todos los cuentos de hadas son para niños, ni todos los cuentos para niños son de hadas.8
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Los cuentos, que han sido parte del crecimiento de los seres humanos desde tiempos muy
antiguos, permiten jugar con la imaginación, fantasear y crear nuevos mundos, personajes,
paisajes, seres irreales. Estos les ayudan también en el habla y en el desarrollo de cómo
expresarse y tener interacción con otros tipos de comunicación. Esta es una forma clara
de abrir nuestra mente a cosas nuevas, la creatividad y la enseñanza son parte
fundamental de estos ya que el leerlos no solo te divierte o entretiene, si no te aporta
conocimiento o aprendizaje para la vida diaria. Es importante impulsar la lectura de estos
ya que así estas tradiciones no se perderán, existen cuentos mexicanos que resaltan la
belleza de nuestras costumbres, de esta forma alimentamos el hábito familiar de leer,
revivir tradiciones culturales y tener niños con la capacidad de imaginar.
Partes de un cuento: cuáles son,
características y ejemplos
Las partes que componen un cuento son tres: el inicio, el nudo y el desenlace.
Todos los cuentos suelen tener una estructura parecida y cada una de sus
partes corresponde a un momento concreto de la narración.
El inicio es una presentación de los personajes y su entorno (érase una vez,
hace mucho tiempo, en un reino, en un bosque, había una princesa, vivía una
muchacha).
El nudo es la parte donde los problemas de los personajes principales llevan el
relato al punto de mayor tensión (la princesa mordió la fruta envenenada por
la bruja, el lobo se hace pasar por la abuela para engañar a la muchacha).
El desenlace pone solución a estos problemas, gracias una persona o a un
suceso maravilloso (la princesa despierta tras recibir un beso de amor
verdadero, el cazador libera a la abuela y a la muchacha de la barriga del lobo).
El cuento es un género literario que narra de forma breve hechos de naturaleza
fabulosa. Su argumento es sencillo y su transmisión puede realizarse de
manera oral o escrita.
Los elementos que participan en este género son el tiempo, el espacio, la
acción, los personajes y el narrador. La finalidad de un cuento es entretener y
brindar a los lectores una enseñanza o moraleja.
A continuación, veremos con más detalle cada una de las partes que componen
un cuento.
Inicio
El inicio es la primera parte del cuento y puede recibir otros nombres como
principio, exposición, introducción o planteamiento.
En ella se realiza una descripción del ambiente y de los personajes principales,
se dibuja un contexto temporal y espacial.
La trama se encuadra dentro de un ambiente agradable y sosegado, un
momento que antecede al conflicto de la acción.
Desde la primera frase, el cuento intenta captar la atención del lector, dejando
entrever los sucesos que están por venir para mantener despierto su interés.
Ejemplo de introducción
Había una vez un hermoso pueblo llamado Hamelín, conocido en todo el reino por
sus abundantes cosechas y rebaños. Todos sus habitantes vivían felices, faltos de
carencias y de preocupaciones.
Un día llegaron hasta el pueblo centenares de ratones que se colaron en las
despensas de las casas y en los graneros. Los vecinos acudieron en auxilio al
gobernador, pues temían que la plaga acabara con sus víveres y les dejara sin nada.
El gobernador prometió una suculenta recompensa a quien consiguiera alejar a los
ratones de las tierras de Hamelín.
El mismo día apareció un forastero que se comprometió a acabar con la plaga, tan
solo con la ayuda de una flauta.
Comenzó a tocar y los ratones, al son de la melodía, dejaron sus escondites para ir
al encuentro del flautista, y siguieron sus pasos hasta alejarse del pueblo.
Nudo
La segunda parte, también conocida como medio, desarrollo o conflicto, nos
acerca al momento de la historia en el que se crea una atmósfera menos
apacible.
Hacen su aparición los antagonistas, enemigos o villanos, es decir, los
personajes que han de generar el conflicto y enfrentarse a los protagonistas.
En el nudo se presentan los propósitos del protagonista para acabar con el
problema y los obstáculos que dificultan su labor.
El personaje principal debe desempeñar su papel de héroe/heroína para
alcanzar la solución y conducir la historia hacia un desenlace favorable.
Ejemplo de nudo
Liberado de la plaga, el pueblo de Hamelín volvía a brillar, las calles se llenaron de
niños, risas y juegos, y los aldeanos preparaban banquetes y fiestas para celebrarlo.
El flautista regresó al pueblo para cobrar su recompensa, pero el gobernador se negó
a pagar porque consideraba que el esfuerzo del músico no valía la suma de dinero
que había prometido.
Todos los habitantes de Hamelín despreciaron el favor del flautista.
El flautista, molesto ante la falta de consideración que había recibido, comenzó a
tocar una melodía aún más bonita que la utilizada para expulsar a los ratones.
Al escuchar la melodía, los niños comenzaron a seguir al flautista, que intentaba
alejarlos de Hamelín, bajo el embrujo de su música.
De repente, alguien se percató de lo que sucedía y comenzó a gritar que el flautista
se estaba llevando a los niños.
Desenlace
El desenlace es la última parte de la historia, también recibe el nombre de final
o conclusión.
En esta parte se explica cómo el personaje principal pone solución al conflicto,
superándose a sí mismo, una adversidad del destino o a sus enemigos.
La situación se resuelve cumpliendo las expectativas del lector, aunque el final
no tiene por qué ser el esperado.
Cuando se trata de historias infantiles los finales suelen ser felices, pero hay
otro tipo de cuentos que pueden tener un final trágico. En algunos cuentos este
final proporciona una lección de tipo moral.
Ejemplo de desenlace
El gobernador entendió que su actitud y su avaricia habían provocado esta situación,
y salió junto a sus vecinos en busca de los niños.
Habían pasado horas buscando cuando encontraron al flautista, se disculparon con
él y, tras pagarle la recompensa, le suplicaron que devolviese a sus queridos niños.
El flautista volvió a hacer sonar su melodía y los niños comenzaron a salir del bosque
para reencontrarse con sus familias.
Los habitantes de Hamelín aprendieron que no debían ser avariciosos. El flautista
continuó su camino en busca de gente a la que poder ayudar.
La importancia de los cuentos
en la educación emocional de
los niños
Los cuentos entretienen, aportan valores y ayudan al desarrollo de las
emociones. Son una de las herramientas más valiosos para la educación de los
más pequeños y, así, lo manifiestan muchos expertos.
Según el psicólogo Rafael Guerrero, la lectura de cuentos en familia beneficia a
niños y a adultos. Señala que “Los niños enseñan a sus padres a leer cuentos
con la naturalidad y la magia que el adulto ha perdido hace años. Nuestros hijos
nos enseñan a ver el mundo con unas gafas diferentes. Unas gafas limpias,
transparentes e inocentes. Nos enseñan a no juzgar y a mirar de manera
incondicional a los demás.
Es por ello, que tenemos muchas cosas que aprender y escuchar de nuestros
hijos alrededor de los cuentos”. Asimismo, recomienda la lectura en papel
frente a los dispositivos electrónicos, porque estos restan imaginación y
concentración a los niños. Indica también que “leer cuentos ayudan a los niños
a estar más tranquilos, sosegados y mejorar la autorregulación emocional”.
La lectura trae múltiples beneficios a los más pequeños, según la experta,
“desde el punto de vista neurológico, ayuda en el fortalecimiento de las
conexiones cerebrales, invitando al lector a pensar, a organizar sus ideas en
cuanto a lo que va leyendo y más si luego se comparte lo leído que también
implicaría potenciación de la memoria y acrecienta la capacidad de relacionar
conceptos”.
Tipos de cuentos infantiles
Los cuentos son uno de los pasatiempos favoritos de los niños, incluso en la época
digital en la que vivimos. Representan una fuente de imaginación muy beneficiosa
para fomentar su creatividad, estrechan todavía más la relación entre padres e
hijos… ¡e incluso les ayuda a dormir más plácidamente!
Solemos explicar a nuestros hijos historias que ya nos contaron nuestros padres o
abuelos y cuentos que nos han atraído y los hemos comprado con la ilusión de
captar la atención de los pequeños. Dentro de estos últimos, acertarás seguro si
compras un libro personalizado que convierta a tu hijo o hija en protagonista del
cuento. ¡Alucinará al verse dentro del cuento! También hay cuentos para empezar
a leer, ideales para los primeros momentos de lectura infantil donde fomentar
un pasatiempo divertido y emocionante.
Hay muchos tipos de cuentos infantiles y muchas formas de clasificarlos. Nosotros
hemos decidido dividirlos por temáticas, ya que creemos que será la mejor forma
para inspirarte y elegir qué tipo de cuento vas a contarle a tu hijo o hija
próximamente.
Cuentos populares
Son los cuentos más tradicionales y antiguos, que han ido pasando de generación
en generación de forma oral. Muchos de ellos son fábulas, mitos y leyendas con un
mensaje educativo detrás.
Su autoría suele ser desconocida y presentan muchas variaciones ya
que, dependiendo de quién ha ido contando la historia, quizás ha modificado,
eliminado o añadido elementos que cambian el cuento origina
Cuentos fantásticos y de hadas
Los cuentos de hadas o fantásticos han sido popularizados por Disney y los
Hermanos Grimm. Algunos ejemplos son Rapunzel, Hansel y Gretel, Frozen, La
Cenicienta o La Caperucita Roja.
Uno de los cuentos personalizados fantásticos de Mi Cuento que más adoran los
pequeños es el Dragón de las estrellas, en la que el niño o niña acompañará al
dragón Dúgul de regreso a su hogar perdido.
Cuentos realistas
Los cuentos realistas son aquellos que cuentan historias creíbles, con personajes
corrientes y un hilo argumental atractivo, pero sin fantasía. Son cuentos inventados
por un autor y suelen tener descripciones muy detalladas.
Cuentos de misterio
Uno de los tipos de cuentos infantiles más atractivos para los niños mayores de 6
años. Mediante una trama misteriosa, son capaces de atrapar la atención del lector
u oyente hasta el final. Pueden explicar desde sucesos paranormales hasta asuntos
policiales.
Cuentos históricos
Se basan en un contexto histórico determinado para narrar un cuento. No siempre
consiste en explicar cómo de desarrolló un hecho real, ya que puede servir
solo como punto de partida y mantener una trama inventada por el autor.
Un cuento personalizado que se podría considerar histórico es ¡Vuela alto! En
él, grandes mujeres como Frida Kahlo, Marie Curie o Amelia Earhart escriben
cartas al niño o niña para animarla a ser tan valiente y soñadora como ellas.
Cuenta cuentos: El arte de narrar
historias
¿Qué es un cuentacuentos?
Tal como dice su nombre, el cuentacuentos es una persona que narra a otros con
el objetivo de divertir, recrear, rescatar y difundir historias que nos hablan sobre
nuestras vidas y nuestras raíces. Ellos transmiten nuestra cultura y promueven el amor
por los relatos y la lectura.
Existen tantos tipos de cuentacuentos como formas de contar una historia: algunos se
apoyan en libros previamente escritos y otros recogen relatos de la tradición oral; hay
quienes usan elementos para dar énfasis al relato (como escenografías, disfraces,
instrumentos u objetos), y muchos solo hacen uso de la voz y el cuerpo para transportar
a su público al mundo de la imaginación.
Beneficios de escuchar cuentos en niños y niñas
El desarrollo de la imaginación, el pensamiento creativo y la memoria en nuestros
hijos/as ocurre a muy temprana edad. En este sentido, es importante que fomentes
en ellos la práctica de escuchar cuentos, pues les traerá múltiples beneficios en su
vida. Acá te contamos sobre algunos:
• Estimula la imaginación y la creatividad Tus niños pueden viajar a mundos
fantásticos de la mano de un cuentacuentos. Una historia bien contada los
invitará a visualizar el espacio y a los personajes, e incluso a situarse ellos
mismos dentro de la narración con gran facilidad.
• Agudiza la memoria Cuando tus hijos/as disfrutan de un cuento, retienen
fácilmente sus partes favoritas. La entonación, repeticiones y pausas al
momento de narrar, les ayudarán a registrar momentos claves dentro de la
historia y a ejercitar su capacidad de memorizar.
• Mejora su atención, concentración y capacidad de escuchar Los niños no
querrán perderse ni un solo segundo de una historia interesante. Una sesión
de cuentacuentos bien lograda conseguirá que escuchen con atención hasta
el final y desarrollen el autocontrol para poder seguir el hilo de la narración.
• Aumenta su vocabulario, invitándolos a incorporar palabras nuevas Si los
niños escuchan en un buen relato una palabra que no conocen, su curiosidad
natural hará que quieran saber exactamente lo que significa. Esto hará que
sea mucho más fácil que aprendan y usen nuevas palabras.
• Fomenta el gusto por la literatura y los libros Los cuentos son el camino
más directo que tienen los niños para acercarse a la lectura; si han escuchado
antes una historia, la leerán con mucho más gusto cuando la encuentren
dentro de un libro.
• Anima su capacidad narrativa Escuchar relatos contribuye a la creación de
narradores desde pequeños. Niños, jóvenes y adultos tenemos dentro un
narrador en potencia, y los cuentos nos inspiran a sacar la voz para contar
nuestras propias historias y experiencias.