¿TENGO FE?
TEXTO: LUCAS 17:5-6 Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. 6 Entonces el
Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro:
Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
Si vemos en el texto a los doce ya no se les llama discípulos, sino apóstoles, es decir que ya
habían pasado el proceso primero de aprendizaje, y ya habían sido enviados, comisionados
por el Señor para anunciar las buenas nuevas del reino de Dios, pero ellos a pesar de ya
haber pasado del nivel de discípulo al nivel de apóstol sentían que algo no andaba bien con
su fe, con su confianza en Dios, por eso llegaron donde el Señor y le dijeron: Auméntanos
la fe.
El Señor no oro por ellos para aumentarles la fe, ni les dio una formula espiritual para
aumentarla, ni les dio una dosis extra de fe, sino que les hizo comprender algo muy
importante: NO SE TRATA DE AUMENTARLES LA FE, SINO QUE TENGAN FE,
AUNQUE SEA DEL TAMAÑO DE UN GRANO DE MOSTAZA.
Es decir que la cuestión no era aumentar sino tener, y es por eso la pregunta de esta noche
es muy importante: ¿tengo fe? Como podemos saber si verdaderamente tenemos fe? Y esto
es algo muy importante en la vida cristiana, pues la palabra de Dios nos declara que sin fe
es IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS (Hebreos 11:6)
Comprendamos esta noche ¿Cómo se manifiesta la fe en nuestra vida? ¿Cómo puedo saber
si verdaderamente tengo fe en Dios?
1.- EL CRISTIANO QUE TIENE FE, SUS OBRAS LO DEMUESTRAN
(SANTIAGO 2:18) Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe
sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
La fe de un hijo de Dios no se demuestra con sus palabras, se demuestra con sus
obras, con sus hechos, con su manera de vivir
Pero cuales son las obras de la fe?
Seguridad de la salvación (Romanos 8:38-39) Por lo cual estoy seguro de
que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo
presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa
creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor
nuestro.
Paciencia en la prueba (Santiago 1:2-3) Hermanos míos, tened por sumo
gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de
vuestra fe produce paciencia.
Obediencia a la palabra de Dios (Santiago 1:22) Pero sed hacedores de la
palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
2.- EL CRISTIANO QUE TIENE FE, SU AUTORIDAD LO DEMUESTRA
(MATEO 21:18-21) Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. 19 Y
viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino
hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la
higuera. 20 Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó
en seguida la higuera? 21 Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si
tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este
monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
El Señor les dijo a sus discípulos que si tuvieran fe como un grano de mostaza, le
dirían al monte que se quitara y se echara en el mar, y lo que dijeren seria hecho,
esto nos enseña algo muy poderoso e importante, que muchos no comprendemos
y por eso no lo practicamos: cuando tenemos fe en el poder de nuestro Dios, el
hace que nuestras palabras sean con autoridad para enfrentar diferentes
situaciones de la vida.
Cuando Jesús iba en la barca con sus discípulos y la tempestad casi hunde su
barca, el señor les pregunto ¿conde esta vuestra fe? (Lucas 8:22-25) Aconteció
un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al
otro lado del lago. Y partieron. 23 Pero mientras navegaban, él se durmió. Y
se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y
peligraban. 24 Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro,
que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron,
y se hizo bonanza. 25 Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se
maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es este, que aun a los
vientos y a las aguas manda, y le obedecen? El Señor no les reclamo por
haber tenido miedo, sino por no haber usado ellos su fe para calmar la tempestad.
Muchos cristianos no usamos lo que Dios nos ha dado, siempre estamos buscando a otros
para que oren, para que ellos reprendan, para que otros clamen, pero tenemos que
comprender que hay momentos en los cuales Dios no quiere que oremos sino que usemos la
autoridad de la fe (Josué 10:12-14) Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová
entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas:
Sol, detente en Gabaón;
Y tú, luna, en el valle de Ajalón.
13
Y el sol se detuvo y la luna se paró,
Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos.
¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se
apresuró a ponerse casi un día entero. 14 Y no hubo día como aquel, ni antes ni
después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová
peleaba por Israel.
3.- EL CRISTIANO QUE TIENE FE, SU PERSEVERANCIA LO DEMUESTRA
(HEBREOS 10:38-39) Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi
alma.39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que
tienen fe para preservación del alma.
El versículo que hemos leído dice: Nosotros no somos de los que retroceden,
sino de los que tienen FE…. Eres tu uno de esos Cristianos que no retroceden?
La consigna de un cristiano de fe tiene que ser: NO RETROCEDER POR
NADA NI POR NADIE.
Como puedo decir que tengo fe, si por una mala mirada que me hicieron en la
iglesia ya no quiero congregarme? Como puedo decir que tengo fe si por las
críticas de mi familia, por sus burlas, ya no quiero seguir en mi vida cristiana?
Si tenemos fe tenemos que decir: NO vuelvo atrás!!
4.- EL CRISTIANO QUE TIENE FE, SUS VICTORIAS LO DEMUESTRAN (1
JUAN 5:4) Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la
victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe
Las batallas de la vida se pelean por fe: las batallas llamadas enfermedad,
soledad, vicios, tentación, escases, deudas, problemas matrimoniales, rebeldía de
nuestros hijos, etc.
El dicho popular dice: dime con quién andas y te diré quien eres, pero en la fe
podríamos decir: DIME TUS VICTORIAS Y TE DIRE CUANTA FE TIENES.
El Cristiano de fe tiene que ser victorioso porque ha puesto su confianza en el
Dios de la victoria, el Dios que no pierde nunca una batalla, Todo lo que es
nacido por de Dios tiene victoria, porque somos hijos de Todopoderoso!!